POLITICA
Tras el hallazgo de cocaína en la casa de una funcionaria, interpelarán al intendente de Morón

El Concejo Deliberante de Morón aprobó la interpelación al intendente Lucas Ghi tras el hallazgo de más de medio kilo de cocaína en la vivienda de Luna Suyai Ortigoza, ex directora de Políticas de Género y Diversidad del municipio, quien permanece prófuga de la justicia. La decisión fue impulsada por la oposición, que reunió 16 votos y logró el aval necesario para citar al jefe comunal a dar explicaciones públicas sobre la contratación y los controles internos en el municipio.
La oposición a Ghi reunió los dos tercios del Concejo Deliberante, número necesario para la convocatoria del intendente. Lo hizo gracias a la fractura del peronismo en la localidad, ya que los integrantes de Unión por la Patria que responden al ex intendente Martín Sabatella apoyaron el pedido de interpelación. Los concejales del Movimiento Derecho al Futuro que lidera el gobernador Axel Kicillof, se opusieron al llamado pero perdieron la votación.
El caso Ortigoza sacudió el escenario político local y derivó en una sesión extraordinaria del Concejo Deliberante en la que se discutieron responsabilidades institucionales y la reacción del Ejecutivo. La figura de la interpelación habilita a que, en un plazo de cinco días hábiles, el intendente o un funcionario designado se presente en el recinto y detalle los mecanismos de selección de personal, los filtros de antecedentes y las acciones tomadas desde que se conoció la investigación judicial. Durante la sesión, la palabra “destitución” resonó entre los discursos.
La sesión estuvo marcada por negociaciones previas y acusaciones cruzadas entre los bloques, pero finalmente la oposición obtuvo el respaldo necesario para avanzar con la citación. Ahora, la atención se centra en la respuesta que ofrecerá el Ejecutivo municipal ante el reclamo de transparencia y rendición de cuentas de la sociedad moronense.
El bloque de La Libertad Avanza defendió la necesidad de que el intendente sea quien dé explicaciones directas ante el Concejo. En su intervención, la concejal Alejandra Liquitay sostuvo que “el intendente tiene la responsabilidad de las personas que integran su gabinete” y cuestionó que se considere “una opereta” el pedido de interpelación. Liquitay subrayó que la ciudadanía demanda respuestas concretas sobre el caso y que la gravedad de la situación amerita la presencia del máximo responsable del municipio.

En relación a la repercusión social, Liquitay remarcó que los vecinos reclamaron información a los ediles desde que trascendió el caso. Planteó que la preocupación no es solo política sino social, por el impacto del narcotráfico en los barrios más vulnerables del distrito. “¿Por qué es tan difícil dar explicaciones de lo que somos responsables?”, se preguntó la concejala, criticando la postura del Ejecutivo de no informar de manera directa y priorizar la comunicación a través de medios externos al recinto.
La sesión también expuso diferencias sobre la gestión de los casos y la respuesta institucional. Desde el Movimiento Derecho al Futuro, la concejal Vanina Moro defendió el proceder del oficialismo y rechazó que se trate de un encubrimiento. Explicó que tanto en el caso de Ortigoza como en el de Karen Cufré, quien ingresó como personal temporario en octubre de 2025, la desvinculación fue inmediata tras la imputación judicial y se puso toda la documentación a disposición de la justicia.
Moro señaló que “la justicia juzga personas y nosotros acá gobernamos”, e insistió en que no se puede generalizar la responsabilidad de un hecho individual a la totalidad de la gestión ni a las organizaciones políticas involucradas. Sostuvo además que la política del gobierno local es la lucha contra el narcotráfico y que se colaboró con la fiscalía y la jueza actuante desde el primer momento, sin demoras ni encubrimientos.
La concejal también advirtió sobre el riesgo de “estigmatizar barrios, vecinos y trabajadores” a partir de un hecho puntual. Rechazó lo que calificó como “operación política berreta para ensuciar”, y defendió la transparencia de la gestión ante el uso de imágenes y mensajes en redes sociales que, según argumentó, buscaron asociar a la organización y al municipio con actividades ilícitas. Para Moro, la responsabilidad del Estado es incluir y no profundizar la exclusión a partir de sospechas infundadas.
En la discusión se sumaron voces que reclamaron mayor rigurosidad en los procedimientos de ingreso y controles preventivos. Se exigió revisar los mecanismos de selección de personal y fortalecer las alertas tempranas para evitar situaciones similares en el futuro. La oposición insistió en la necesidad de rendir cuentas ante la sociedad y garantizar que estos casos sean esclarecidos por la justicia, sin que la política partidaria prime sobre el interés público.
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POLITICA
Malvinas: un grupo de 85 destacados intelectuales se pronuncian contra el planteo del Gobierno de transformarla en “causa nacional”

Un grupo de 85 figuras del mundo académico, jurídico y cultural, firmaron y difundieron una declaración en la que, si bien reconocen el diferendo diplomático con el Reino Unido por las islas Malvinas, rechazan que su definición como “causa nacional” por parte del Gobierno “hable en nombre de todos los argentinos”. Al mismo tiempo advierten sobre el proyecto de ley de soberanía nacional remitido al Congreso, “que podría penalizar el disenso”.
El texto distingue entre el diferendo por la soberanía de las islas, que los firmantes reconocen como legítimo, y la “causa nacional” de Malvinas, a la que atribuyen “la pretensión de imponer una unanimidad imaginaria que no admite disensos”.
Entre las reconocidas personalidades que suscriben el documento se encuentran Graciela Fernández Meijide, Santiago Kovadloff, Pablo Gerchunoff, Ricardo Gil Lavedra, Alejandro Katz, Jorge Ossona, Oscar Oszlak, Vicente Palermo, Pablo Avelluto, Isidoro Cheresky, Daniel Sabsay, Liliana de Riz, Roberto Gargarella, Carlos Malamud, Roy Hora, Marcos Novaro, Jesús Rodríguez, Luis Alberto Romero y Federico Merke, entre muchos otros.
Los firmantes parten de reconocer que existe un diferendo jurídico, político y diplomático con el Reino Unido, respaldado por una resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas que insta a ambas partes a negociar, y por la disposición transitoria de la Constitución Nacional que ratifica la soberanía argentina y compromete a recuperar las islas por medios pacíficos.
Dentro de ese marco, los intelectuales admiten tener diferencias entre ellos sobre el lugar de los isleños en una eventual negociación, sobre la conveniencia de cooperar con el Reino Unido y sobre la interpretación de la cláusula constitucional.
Pero después vuelven a estar unificados en que ”rechazan la transformación del diferendo en una causa que, según el texto, ‘no admite disensos relevantes en ninguna dimensión’ y que considera mal argentino a quien se sienta ajeno a ella».
La declaración recuerda que la guerra de 1982, decidida por la dictadura, fue posible porque esa causa ya estaba instalada en la sociedad, como lo mostró el respaldo popular a la ocupación, y sostiene que hoy se extiende al deporte, al discurso político y a “inquietantes brotes de militarismo”, al tiempo que el gobierno nacional actúa en la cuestión con “un oportunismo flagrante”.
Los firmantes advierten, además, que el proyecto de ley de Defensa de la soberanía nacional, cuyo eje es Malvinas, prevé en su artículo 111 una tipificación penal difusa que podría derivar en la penalización del disenso. “Hacemos una diferenciación muy tajante entre el diferendo, que nos permite discrepar en libertad, y la causa Malvinas, que pretende englobarnos en un colectivo uniforme y en una unanimidad puramente imaginaria”, sostiene el texto, que concluye con un pedido: “Que el unanimismo deje de hablar en nuestro nombre”.
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El Gobierno acelera con gobernadores aliados: busca avanzar con la reforma política y explorar acuerdos electorales

El Gobierno prepara una nueva ronda de reuniones con gobernadores aliados y dialoguistas para las próximas semanas. Esto responde de manera directa a una estrategia que busca acelerar las conversaciones sobre la agenda legislativa y política, en la previa a las elecciones del 2027.
Según confiaron fuentes del Ejecutivo a TN, los encuentros todavía no tienen fecha definida, pero en la Casa Rosada anticipan que comenzarán a concretarse durante octubre. Quien estará al frente de las reuniones será el jefe de Gabinete, Diego Santilli.
La agenda tendrá como principales ejes la reforma política que el oficialismo pretende impulsar en el Congreso y el Presupuesto 2027. La intención es mantener una negociación directa con los mandatarios provinciales para conocer sus posiciones y avanzar en acuerdos antes de que los proyectos entren en una etapa decisiva del debate parlamentario.
En ese esquema, Santilli tendrá un rol central en las conversaciones con los gobernadores radicales y otros sectores considerados dialoguistas. La idea oficial es multiplicar los encuentros y acelerar el diálogo político, mientras se buscan consensos para las iniciativas que el Gobierno considera prioritarias.
POLITICA
La Iglesia expresó su preocupación por la eliminación de los límites a la venta de tierras a extranjeros

Pese a los esfuerzos de la Casa Rosada por disimular sus diferencias con la Iglesia en la antesala de la visita de León XIV a la Argentina, la relación entre el gobierno de Javier Milei y los prelados sigue sumando focos de tensión. En las últimas horas, la Comisión Episcopal de Pastoral Social reiteró su preocupación por la eliminación de los límites a la venta de tierras a extranjeros y reclamó velar por “la defensa del territorio”.
Fue después de que la Corte Suprema de Justicia restituyera la vigencia del artículo 154 del DNU 70/2023, del inicio del Gobierno, que contemplaba esa liberalización.
A través de un comunicado, la Iglesia apeló a la “responsabilidad” de legisladores nacionales, funcionarios del Poder Ejecutivo y autoridades de la Justicia para que velen “por la defensa de la tierra y el cuidado de la Nación”. De inmediato, el gobernador bonaerense Axel Kicillof se hizo eco del pronunciamiento y lo difundió a través de sus redes sociales.
Las autoridades eclesiásticas recordaron que en junio pasado habían manifestado su inquietud sobre el avance del proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada en el Congreso. La iniciativa apalancada por la gestión de Milei incluía una reforma a la ley de tierras.
En ese momento, el área de Ecología Integral de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, la Comisión Episcopal de Pastoral Aborigen y Cáritas Argentina habían difundido una carta con duros cuestionamientos a la propuesta del Ejecutivo. Dijeron que el proyecto atentaba contra la soberanía territorial y alimentaria, los bienes comunes y la autodeterminación de los pueblos, advirtiendo que la tierra no debe tratarse como “una mercancía” o “un simple recurso económico”.
El documento fundamentó su posición en la Doctrina Social de la Iglesia –incluyó citas del Papa León (Magnifica Humanitas), San Juan Pablo II y Francisco (Laudato Si’)- para recordar el principio del destino universal de los bienes y destacar el valor cultural e identitario que la tierra posee para las comunidades campesinas e indígenas. Asimismo, las organizaciones firmantes pidieron facilitar el acceso a la vivienda y advirtieron sobre la necesidad de consensuar marcos jurídicos equilibrados para los alquileres.
En ese marco, la Iglesia exhortó a los legisladores a guiar el debate priorizando el bien común, la justicia social y los derechos de las futuras generaciones por encima de intereses particulares o financieros.
Finalmente, a principios de agosto, el oficialismo debió retirar el capítulo de la extranjerización de tierras de la ley de propiedad privada, al constatar que era imposible sumar los votos necesarios para aprobar ese punto.
Otros focos de tensión
En los últimos días, el Gobierno enfrentó duras críticas de las autoridades de la Iglesia. El viernes pasado, en medio de los preparativos para la visita de León XIV, que llegará al país el 8 de noviembre próximo, el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, dijo que el Sumo Pontífice se encontrará con una Argentina “en crisis”, dividida por “la grieta” y en “donde la descalificación y la intolerancia están a la orden del día”.
García Cuerva también dijo que “hay un porcentaje alto de pobres” y lamentó que en el país “no haya oportunidades”.
El mensaje del arzobispo renovó las tensiones entre la Iglesia y la gestión de Milei. Fue Felipe Núñez, director del Banco de Inversión y Comercio Exterior y hombre cercano a Luis Caputo, quien salió a cuestionar los dichos de García Cuerva. “Como católico estoy cansado de este tipo. Menos política y más predicar la palabra de Dios, Cuerva”, escribió en redes sociales.
El titular del Palacio de Hacienda le dio retuit al mensaje de Núñez, pese a que en la cúpula del Gobierno afirman que no quieren confrontar con los obispos cuando falta un mes para la llegada de León XIV a la Argentina.
El domingo, después de la multitudinaria peregrinación a Luján, García Cuerva llamó a dejar de lado la violencia y la indiferencia.
“Queremos curar los vínculos entre nosotros. Las heridas de la descalificación, de la intolerancia, de la violencia física y verbal, supuran y parece que están infectando el corazón del pueblo”, consideró el arzobispo porteño en su discurso frente a los asistentes de la 52ª edición de la tradicional caminata de 60 kilómetros.
En el último tiempo, los obispos han cuestionado los recortes de fondos en discapacidad, han blanqueado su preocupación por la situación de los morosos o reclamado por el proyecto de ley que regula las apuestas online.
Ayer, integrantes de la Conferencia Episcopal Argentina presentaron un documento con inquietudes y propuestas ante funcionarios del Ministerio de Salud frente a la crisis en discapacidad. A sabiendas de que el Papa recorrerá el Cottolengo Don Orione, en Claypole, donde viven unas 400 personas con discapacidades severas, el Ejecutivo aceptó armar una mesa de diálogo con los obispos para discutir las problemáticas en el área.
El Gobierno procura disimular el malestar con la Iglesia. Por caso, hoy el vocero presidencial Adrián Ravier defendió la gestión económica de Milei y evitó polemizar con García Cuerva. Dijo que al Presidente tampoco le gusta “la foto” sobre la situación social en el país y que es un “humillante” que la Argentina haya un 32% de pobreza, lo que vinculó a la política económica de las últimas décadas.
“Recibimos una Argentina donde más del 50% de la gente estaba debajo de la línea de pobreza. Gracias a la gestión de este gobierno sacamos a mucha gente de la pobreza”, apuntó Ravier.
El vocero dijo que en la administración de Milei están convencidos de que la mejor manera de reducir los índices de pobreza es cuidando el equilibrio fiscal, desregulando la economía y combatiendo la inflación.
“Estamos a mitad de camino y vamos a seguir sacando a gente de la pobreza”, agregó.
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