Connect with us

CHIMENTOS

Zaira Nara mostró la intimidad de sus vacaciones en Madrid: fotos en bikini, camisetas de la selección y desconexión

Published

on


Zaira Nara gozó a pleno de sus vacaciones en Madrid junto a sus dos hijos, Malakia y Viggo

Zaira Nara eligió Madrid para tomarse un paréntesis antes de volver a la rutina y lo hizo en compañía de sus dos hijos, Malaika y Viggo. El destino fue un hotel de lujo en el corazón de la ciudad española donde el trío se instaló por unos días que quedaron registrados, foto a foto, en las redes de la modelo argentina.

La primera imagen que define el tono del viaje es una selfie en el espejo oval dorado del lobby. Zaira aparece con pantalón a cuadros celestes, top azul marino y una cartera de paja con detalles del mismo color. El reflejo muestra detrás una barra de mármol negro, esculturas y plantas tropicales: la estética del lugar, entre palaciego y contemporáneo, quedó retratada en un solo encuadre.

Advertisement

La habitación siguió en la misma línea. La cama de sábanas blancas tiene como cabecera un mural de gran formato con la infanta Margarita, protagonista de Las Meninas de Velázquez. Sobre ese fondo, Zaira y sus hijos posaron sentados con las campanas de servicio de habitaciones todavía sin destapar, una imagen que condensa el espíritu del lugar: arte clásico español y confort de cinco estrellas conviviendo en el mismo espacio.

Mujer de espaldas en bikini negro con gorra y ojotas frente a una barra de bar con el logo Estee Lauder y botellas. Hay un camarero y sombrillas
Zaira aprovechó el verano europeo para relajar
Mesa de madera con platos de desayuno, mate, huevos revueltos, tocino, aguacate, sandía, fruta de la pasión, avena, jaleas, cubiertos y servilletas
La comida y el mate tuvieron un rol clave en las vacaciones familiares
Una mujer y dos niños sentados en una cama con sábanas blancas, con tres cloches plateados. Detrás, un cuadro grande de una niña
La familia aprovechó para pedir room service y relajar
Retrato de una mujer y una niña sonriendo a cámara. La mujer tiene cabello oscuro y usa un top azul con aros dorados. La niña viste una camiseta celeste
Malaika eligió caminar por las calles de madrileñas con una camiseta de Argentina

Desde la habitación, la vista también formó parte de la experiencia. Una foto muestra el balcón abierto de par en par, con una pequeña mesa redonda, una silla y una computadora portátil apoyada sobre ella. Al fondo, en el edificio de enfrente, cuelga una bandera del orgullo. Una postal de Madrid que se coló, sin buscarlo, en el álbum de vacaciones.

El establecimiento recibió a la familia con una picada de bienvenida sobre una mesa de mármol blanco: jamón serrano, cubos de queso, aceitunas negras, pepinillos, anacardos con pepino, salmón ahumado con menta, una tostada con guacamole y un vaso con rodajas de lima. Detalles que marcaron el tono de la estadía desde el primer momento.

Los desayunos corrieron por la misma senda. Una de las fotos muestra una mesa en la terraza exterior con tres cubiertos: huevos revueltos, panceta crocante, aguacate, medialunas, chia pudding con frambuesas, rodajas de mango y sandía, crackers artesanales y mermeladas en frasquitos a cuadros rojos y azules. En el extremo izquierdo, un mate con yerba. La Argentina presente en cada mesa, incluso en Madrid, ciudad que en estos días vive una tensión futbolera particular: en los últimos tramos del Mundial 2026, la selección argentina se prepara para enfrentar a España en la gran final de la Copa del Mundo.

Advertisement
Zaira Nara y sus dos hijos, una niña y un niño, caminan por una acera. Se ven señales de tráfico, un árbol, edificios y vehículos en la calle
Viggo y Malaika eligieron los colores de la selección argentina para caminar por Madrid
Habitación con puertas abiertas a un balcón. En el balcón de un edificio al fondo, una bandera arcoíris. En la habitación, una mesa con un portátil y un termo
La vista desde el hotel de la modelo
Dos niños con camisetas de Argentina en tumbonas sobre una terraza. Se observa un paraguas plegado, una mesa y edificios de ciudad bajo cielo azul despejado
Desde la terraza del hotel, los niños disfrutaron del calor
Una mujer se toma una selfie en un espejo ovalado. Viste top azul, camisa y pantalón a cuadros, y lleva un bolso de paja. Se ve un vestíbulo detrás
Pantalón a rayas, camisa a juego y musculosa azul fueron los elegidos por Zaira

Cuando el sol apretó fuerte, el rooftop del hotel se convirtió en el centro de operaciones. La terraza tiene pileta con vista panorámica al skyline de la ciudad y, durante la estadía de Zaira, una barra de Estée Lauder con barman propio, reposeras con toallas azul marino y sombrillas grises. Malaika y Viggo se acomodaron en las reposeras con sus camisetas celestes de la selección argentina y granizados rojos en mano, con los tejados de Madrid como telón de fondo.

Zaira aprovechó esas horas de sol al máximo. Se la ve en bikini a rayas blanco y negro con lentes rectangulares dorados, tomando una selfie desde la reposera con la barra de Estée Lauder detrás. En otra toma, en cuclillas sobre el borde de la pileta con gorra y lentes negros, el agua turquesa en primer plano y el cielo azul sin una nube. Y en una tercera, flotando boca arriba sobre un flotador celeste y blanco de la misma marca, con el cabello mojado extendido sobre el agua.

Para los días de calor más intenso, Zaira también documentó sus looks de bikini desde el baño del hotel. Tres selfies frente al espejo, con luz cálida y la bañera de diseño al costado, muestran un modelo de Triangl en color dorado pálido con textura de cuadrícula y tiras finas atadas a los costados. El flash del teléfono cubre parte de su rostro en dos de las tomas, un recurso que en sus redes ya funciona casi como firma visual.

Un niño de espaldas con camiseta de fútbol de Messi número 30 en la acera, mirando coches y taxis en una calle de la ciudad con edificios al fondo
Viggo apostó por la camiseta de Messi
Puesto callejero con techo marrón y carteles de 'Big Bus Madrid', exhibiendo souvenirs y pulseras. Un farol negro, árboles verdes y edificios de fachada blanca
Nara compartió pocas fotos de los paisajes de la ciudad
Mujer con bikini negro, gorra y gafas de sol, agachada en el borde de una piscina con escalera. Cielo azul, deck de madera y otras personas en una azotea
Con una bikini color negra strapless, Zaira posó al borde de la pileta
Mujer en bikini amarillo y gafas de sol toma una selfi frente a un espejo, con la imagen de un dormitorio de hotel y una bañera de fondo
La modelo hizo una sensual sesión de fotos frente al espejo

El menú del rooftop también tuvo su momento. Dos hamburguesas con papas fritas en bandejas negras de hierro llegaron en una caja de madera y mármol con salsas a un costado. La comida, tanto para los adultos como para los chicos, formó parte del relato del viaje con la misma naturalidad que los paisajes de la ciudad.

Porque Madrid también se recorrió a pie. Con sus hijos de la mano, Zaira caminó por el centro histórico. Viggo y Malaika eligieron para esos paseos sus camisetas de la selección argentina: él con la número 10 de Messi en la versión albiceleste, ella con la celeste de Argentina. Una foto los muestra a los tres en una esquina cerca de la Plaza de Oriente, con los carteles de tránsito que apuntan hacia la Puerta de Toledo y la Glorieta del Puente de Segovia.

Advertisement

El atardecer sobre el Palacio de Cibeles quedó capturado desde la calle, con la fachada bañada por la luz anaranjada del final del día, los colectivos azules de Madrid cruzando la plaza y un semáforo en rojo en primer plano. Cerca de ahí, un puesto de souvenirs del Big Bus Madrid con pulseras, imanes y bolsos de tela ofrece entradas a 4,95 euros. El turismo más cotidiano, también parte del álbum.

Mujer con pelo mojado y gafas de sol, con bikini estampado blanco y negro y pareo oscuro, acostada en una colchoneta azul, con un bar y plantas al fondo
La modelo llevó una gran colección de trajes de baño
Una mujer en bikini amarillo posa de perfil. Se observan partes del torso, abdomen y piernas. Un recuadro "Guardando foto" se superpone en el centro
Nara posa con un bikini amarillo de tejido de punto en un momento de sus vacaciones en Madrid (Instagram)

Zaira y Malaika se sacaron una selfie al aire libre, con un muro de arbustos verdes de fondo. Las dos con el cabello recogido, sin maquillaje, con la misma estructura de cara. Una imagen sin producción que cerró el retrato de madre e hija en viaje.

Al despedirse de la ciudad, Zaira escribió en sus redes: “Nuestros días en Madrid, el hotel más lindo. Gracias por cuidarnos tanto, todas las personas que trabajan en este hotel te hacen sentir en familia. Nos vemos en unos días”.



Zaira Nara,vacaciones,Madrid,bikini,selfie

Advertisement

CHIMENTOS

Bombazo en MasterChef: Betular confirmó que se va del programa y lanzó una frase que sacude al jurado

Published

on


La continuidad de Damián Betular en MasterChef Celebrity tendrá una interrupción durante los próximos meses. Después de que trascendiera que el reconocido pastelero dejará temporalmente el reality de Telefe para asumir un compromiso teatral, el propio protagonista rompió el silencio, confirmó la noticia y explicó cómo será su salida del programa.

Advertisement

«Sí, ya lo teníamos arreglado porque yo tenía que hacer la gira previa de Hairspray en noviembre en Rosario, que cae fin de semana y algún día más, pero ya enero… ya se sabía de esto y está todo arreglado», explicó Betular ante la consulta de la prensa. De esta manera, ratificó que su ausencia no responde a un conflicto con la producción ni a una decisión intempestiva, sino a un compromiso laboral que ya estaba previsto.

La novedad había sido anticipada por Natalie Weber en Intrusos, donde contó que el pastelero se alejaría del certamen para hacer temporada teatral en Mar del Plata con Hairspray. La noticia generó interrogantes sobre quién ocupará su lugar en el jurado durante ese período, teniendo en cuenta el peso que Betular adquirió en el ciclo y su química con los participantes y sus compañeros.

Sobre esa cuestión, el propio Damián mencionó a una figura de peso dentro del universo gastronómico, aunque evitó confirmar cualquier decisión. «Dolli está viniendo ahora porque está reemplazando por unos días a Germán (Martitegui), nos estamos viendo seguido. Pero no lo sé aún. No nos han avisado y no está nada confirmado», aclaró sobre la posibilidad de que Dolli Irigoyen sea quien lo sustituya.

Advertisement

BETULAR CONFIRMÓ QUE SE VA DE MASTERCHEF

Sin embargo, cuando le preguntaron por sus preferencias para esa silla, Betular dejó una respuesta que abrió otra posibilidad: el regreso de Donato De Santis. «Me gustaría que venga Donato en algún momento… que venga alguien nuevo también está buenísimo», expresó, sin cerrarse a ninguna alternativa y dejando en manos de la producción la elección.

Por lo pronto, su salida será temporal y ya tiene fecha de regreso. El pastelero tiene previsto reincorporarse a MasterChef Celebrity en febrero, una vez finalizada su participación teatral. Así, el reality deberá reorganizar su jurado durante algunas semanas, mientras Betular divide su agenda entre la televisión y uno de los desafíos más importantes de su carrera sobre las tablas.

 

Advertisement

TEMAS


 

Continue Reading

CHIMENTOS

Enrique Rottenberg, el argentino que se reinventó en Israel y Cuba: a los 78 años estrenó un filme y tiene un nuevo sueño

Published

on


El realizador Enrique Rottenberg permanece junto a una cámara cinematográfica durante la filmación de la película 4 historias increíbles en una calle urbana

A los 78 años, Enrique Rottenberg sigue moviéndose detrás de las mismas inquietudes que lo acompañan desde hace décadas: contar historias, explorar los límites de la imaginación y encontrar nuevos caminos para expresarse a través del arte, tal como detalló en una charla exclsuiva con Teleshow.

Advertisement

Pasaron apenas horas del estreno de su nuevo filme en una sala de Palermo que se mostró llena de familiares, amigos y los propios actores. El aplauso del final no fue de compromiso, fue la confirmación de que el trabajo está muy bien hecho.

Nació en Buenos Aires, se fue del país cuando apenas era un adolescente, construyó buena parte de su carrera en Israel, encontró en La Habana otro territorio para reinventarse y, después de una vida atravesada por el cine, la fotografía, la literatura y los proyectos culturales, acaba de regresar a las salas argentinas con 4 historias increíbles, una comedia que lleva su firma como guionista y director.

Pero su presente no se agota en un estreno cinematográfico, ya que también trabaja en uno de los proyectos culturales más ambiciosos de su trayectoria: la futura Fábrica de Arte Contemporáneo (FAC), un espacio que buscará convertirse en una referencia para las artes visuales en Buenos Aires.

Advertisement

Hermano de Miguel y tío del reconocido productor teatral Carlos Rottemberg, Enrique construyó un recorrido propio, lejos de los caminos más previsibles de la industria del espectáculo argentino. Su historia tiene algo de aventura personal, de búsqueda permanente y de inconformismo. A los 13 años dejó atrás la ciudad en la que había nacido para instalarse en Israel. Allí estudió Filosofía en la Universidad de Tel Aviv y posteriormente se formó en cine en la escuela Camera Obscura. Dos disciplinas que, con el paso del tiempo, terminarían encontrándose en su manera de mirar el mundo: la reflexión sobre la condición humana y la necesidad de transformarla en imágenes, relatos y experiencias.

Dos hombres, uno sentado con una manta roja y otro de pie inclinado sobre una mesa con papeles, libros y un vaso
Enrique Rottenberg dialoga con Roly Serrano durante el rodaje de la película 4 historias increíbles frente a una mesa con papeles y libros

En Tel Aviv comenzó a desarrollar su actividad cinematográfica. Produjo películas del realizador Amos Guttman y también se animó a dirigir su propio largometraje, La venganza de Itzik Finkelstein, que obtuvo siete Premios Ophir de la Academia de Cine de Israel y representó a ese país en los Premios Óscar.

Su recorrido, sin embargo, nunca estuvo atado a una sola geografía ni a una única manera de contar. El realizador fue construyendo una trayectoria en la que los desplazamientos, los encuentros y las nuevas posibilidades creativas funcionaron como motores de su trabajo.

Su primer acercamiento al cine argentino había ocurrido antes de aquella etapa israelí, cuando participó en Sola, la película dirigida por Raúl de la Torre y protagonizada por Graciela Borges. Estrenada en 1976, la producción reunió también a Luis Brandoni, Mabel Manzotti y Lautaro Murúa. Aquella experiencia significó uno de sus primeros contactos con una industria que, pese a la distancia, nunca desaparecería de su horizonte. Sin embargo, no fue lo que esperaba, y la crítica fue despiadada: “La dirección de Raúl de la Torre no nos muestra a este director con la fuerza de sus otras realizaciones”, rezó La prensa en su momento, en tanto que otro de los recuerdos de Enrique es ese texto que sobre la película refería: “Como el título del filme va a quedar”.

Advertisement

Pero si hay una característica que atraviesa su biografía es la disposición a meterse en territorios que otros consideran incómodos o difíciles de transitar. En 1979, mientras vivía en Israel, una pareja se acercó para proponerle una película sobre homosexualidad. Le explicaron que la industria cinematográfica local solía ocuparse de otras temáticas, como si aquella historia no tuviera lugar en la pantalla. La respuesta de Rottenberg fue buscar una explicación desde otro lugar: el de los potenciales espectadores.

Les preguntó cuántas personas calculaban que integraban la comunidad homosexual. La estimación rondaba el ocho por ciento de la población. Israel tenía entonces aproximadamente cuatro millones de habitantes y el cálculo despertó inmediatamente su interés. Si existían 320.000 potenciales espectadores, pensó, también habría que sumar a sus padres: otros 640.000. De esa manera, llegó a una cifra cercana al millón de personas que podían tener algún vínculo con la historia.

Dos hombres con barba y ropa oscura conversan sonrientes en un espacio iluminado con humo ambiental
Enrique Rottenberg dialoga con Héctor Díaz durante los trabajos de realización del filme 4 historias increíbles

El razonamiento parecía prometedor, pero la realidad terminó imponiendo sus propias reglas. La mayoría de aquellos potenciales espectadores permanecían alejados de la vista pública y asistir a una sala para ver una película sobre homosexualidad no era una posibilidad sencilla. Rottenberg recuerda que la convocatoria estuvo muy lejos de las expectativas iniciales y que, probablemente, no llegaron a superar los cinco mil espectadores. La experiencia dejó al descubierto una contradicción de la época: podía existir un público interesado en una historia, pero no necesariamente las condiciones sociales para que ese público se animara a acercarse a verla.

En 1993 volvió a dar un giro decisivo. Dejó Israel y se instaló en La Habana, una ciudad que se convirtió en otro escenario de exploración personal y profesional. Allí desarrolló distintas actividades empresariales, pero también profundizó su relación con la fotografía, la literatura y el cine documental. Entre sus trabajos se encuentran Zenaida (2018) y Cien años juntos (2025), dos proyectos que forman parte de una producción artística que se resiste a quedar encerrada en una sola disciplina.

Advertisement

Esa misma libertad aparece ahora en 4 historias increíbles, su nueva película, una comedia argentina que propone un juego con lo cotidiano, las relaciones de pareja y las posibilidades —a veces disparatadas— de conocer verdaderamente a otra persona. El filme cuenta con las actuaciones de Héctor Díaz, Maida Andrenacci, Carlos Portaluppi, Lola Berthet, Roly Serrano, Jackie Parisier y Magela Zanotta, y tiene a Díaz como protagonista absoluto de sus cuatro relatos.

La estructura parte de una premisa sencilla y, al mismo tiempo, permite desplegar situaciones extraordinarias: un hombre cuenta cuatro historias increíbles en las que siempre es el personaje central. En una de ellas, una condición médica le impide repetir cualquier palabra; en otra, un médico interviene el cerebro de su esposa; también aparece una aplicación capaz de leer los pensamientos y que, como si tuviera vida propia, desarrolla celos; finalmente, un espejo se convierte en un dispositivo capaz de decir la verdad.

Detrás de esos mecanismos fantásticos hay una pregunta mucho más cercana de lo que parece: ¿hasta dónde estamos dispuestos a llegar para conocer al otro y cuánto de ese deseo tiene que ver, en realidad, con la necesidad de controlarlo? La búsqueda de pareja funciona como el punto de partida de una reflexión sobre la vulnerabilidad que supone cualquier vínculo. El protagonista, un hombre cercano a los cincuenta años, atraviesa cuatro situaciones en las que las reglas de la realidad se suspenden para poner a prueba sus relaciones.

Advertisement
Un hombre con barba, abrigo oscuro y bufanda señala con el brazo extendido hacia un lado en una habitación en penumbra
El realizador Enrique Rottenberg da indicaciones durante la producción de la película

Cada historia ensaya una variante de un mismo conflicto. La imposibilidad de repetir palabras, la intervención sobre el cerebro de otra persona, la lectura de pensamientos y un espejo que revela verdades parecen ofrecer soluciones extraordinarias a los problemas de la convivencia. Sin embargo, lejos de facilitar el entendimiento, esos recursos terminan amplificando las distancias. Saber qué piensa alguien no significa comprenderlo; acceder a su intimidad tampoco concede derechos sobre ella.

En ese sentido, la película encuentra uno de sus puntos más interesantes en la paradoja de una sociedad cada vez más conectada, pero no necesariamente más preparada para aceptar al otro. La tecnología promete información, acceso y respuestas inmediatas, aunque ninguna aplicación puede garantizar la intimidad de un vínculo ni reemplazar la confianza que requiere una relación. Rottenberg utiliza el humor y la fantasía para explorar esa contradicción y mostrar que, detrás de los dispositivos más sorprendentes, persiste una dificultad profundamente humana: aceptar que la otra persona no siempre será como uno espera.

En la charla exclusiva con Teleshow, el director explicó también la particular modalidad de trabajo que le permitió concretar la película mientras desarrollaba su vida fuera de la Argentina. “Fui rodando cada vez que llegaba a Buenos Aires”, contó. Una dinámica que habla de su manera de organizar los proyectos y de una relación con el país que nunca terminó de interrumpirse, aún cuando su vida transcurrió durante décadas en otras ciudades. “O ellos me iban a visitar allá o yo venía para acá”, recordaría sobre el lazo familiar nunca perdido.

La inquietud artística también tiene un nuevo capítulo en el lazo sanguíneo. Rottenberg es padre de Mika Rottenberg, una reconocida artista visual que vive en los Estados Unidos y cuya obra alcanzó proyección internacional y se exhibió en instituciones de enorme prestigio, entre ellas el MoMA, la Tate y el Museo de Israel, en Jerusalem. Sus trabajos exploran las relaciones entre los cuerpos, las máquinas, la producción, los espacios y la poesía, mediante instalaciones y piezas de videoarte que invitan al espectador a descifrar imágenes y sentidos.

Advertisement
Primer plano del rostro de un hombre con ojos abiertos, barba corta y camisa estampada frente a un fondo desenfocado
Un fotograma de la película 4 historias increíbles de Enrique Rottenberg presenta el primer plano de Héctor Díaz que mira fijamente a la cámara

La relación de Enrique con el universo creativo de su hija tuvo, como suele suceder en los vínculos entre generaciones, un tiempo de descubrimiento. “Mika, en la década del noventa, comienza a trabajar con el videoarte, pero, entonces, no la entendí, pensaba que todo debía tener, como en el cine, comienzo, desarrollo y final”, recordó. Su confesión revela una mirada sincera sobre las diferencias entre disciplinas y también la capacidad de reconocer que el arte puede expresarse mediante lenguajes que no necesariamente responden a las estructuras conocidas.

Aquello que inicialmente le resultaba difícil de comprender terminó convirtiéndose en parte de un diálogo artístico entre dos generaciones. Mientras él había desarrollado buena parte de su trayectoria a partir de la narración cinematográfica, su hija exploraba otras formas de construcción visual, donde el relato no siempre necesita una estructura tradicional para producir una experiencia en quien observa.

Ahora, a los 78 años, Rottenberg tiene puesta buena parte de su energía en Buenos Aires. Su próximo gran desafío es la Fábrica de Arte Contemporáneo (FAC), un ambicioso proyecto cultural que tiene prevista su inauguración en los primeros meses de 2027. Ubicado en la intersección de Perú y San Juan, en el corazón de la ciudad, el espacio buscará convertirse en un punto de encuentro para las artes plásticas, el videoarte y las distintas expresiones del arte contemporáneo latinoamericano.

Una mujer de pie toca la cabeza de un hombre sentado en un sillón frente a otro hombre sentado en una sala de estar
Héctor Díaz, Carlos Portaluppi y Magela Zanotta conversan en una sala durante una escena del largometraje dirigido por Enrique Rottenberg

La iniciativa pretende abrir un lugar para la experimentación, el intercambio y la circulación de nuevas propuestas artísticas. No se trata solamente de levantar un espacio expositivo, sino de construir un ámbito capaz de generar encuentros entre artistas, obras y espectadores, y de ofrecer una plataforma para lenguajes que muchas veces necesitan nuevas formas de exhibición y comprensión.

Hay algo profundamente significativo en que ese proyecto encuentre a Rottenberg nuevamente trabajando en la ciudad donde nació. Después de haberse marchado a los 13 años, de haber estudiado, producido y dirigido en Israel, de haber elegido La Habana como escenario de otra etapa de su vida y de haber explorado distintos lenguajes creativos, Buenos Aires vuelve a ocupar un lugar central en sus planes.

Advertisement

Enrique Rottenberg se define como un artista obsesivo, alguien que persigue sus sueños con perseverancia y que encuentra en cada proyecto una razón para seguir adelante. Su recorrido demuestra que nunca entendió la creación como una actividad limitada a una edad, una disciplina o un país. Porque cuando muchos podrían considerar que llegó el momento de mirar exclusivamente hacia atrás, él sigue pensando en lo que falta hacer.

Su nueva película, sus documentales, su relación con el arte de su hija y el desafío de poner en marcha la FAC forman parte de una misma historia: la de un hombre que hizo de la curiosidad una forma de vida. Un argentino que se fue muy joven, encontró su lugar en otras culturas y nunca dejó de buscar nuevas maneras de contar el mundo.

Enrique Rottenberg,4 historias increíbles,rodaje,cinematografía,cámara de cine

Advertisement
Continue Reading

CHIMENTOS

Emilia Mernes reveló cómo vive la cancelación total tras su escándalo con Tini Stoessel: “Te juro que nunca me pasó en la vida”

Published

on


Emilia Mernes habló sin filtros sobre el costado más difícil de la exposición pública: las críticas y los comentarios negativos que aparecen en las redes. Invitada a Olga, recordó que hubo una etapa de su carrera en la que las repercusiones de sus entrevistas llegaron a generarle nervios y ansiedad. Indirectamente todo eso quedó asociado al hate que recibió en su pelea con Tini Stoessel.

Advertisement

En este contexto, Emilia reconoció que los recortes de sus declaraciones, muchas veces sacados de contexto, podían transformarse en el disparador de muchos cuestionamientos. Sin embargo, aclaró que hoy transita esa situación de otra manera y que aprendió a no darle el mismo lugar a las opiniones ajenas.

“Un poco me pasaba, no te lo voy a negar, pero estoy más relajada ahora”, explicó Mernes cuando le preguntaron por los fragmentos de algunas entrevistas que circulan en internet. En ese sentido, la cantante describió una sensación que se fue instalando con el tiempo: la posibilidad de que cualquier palabra termine convertida en una polémica.

“Siento que en cualquier momento me pueden sacar de contexto por cualquier cosa porque funciona”, comentó Emilia. También señaló que eso forma parte del mundo de las redes, aunque consideró que las mujeres suelen quedar expuestas a ese tipo de revuelos. “Sé que también es algo de la época, no me lo tomo personal, es algo que hacen con todos y todas, sobre todo con nosotras. Pero a mí me agarraron un poquito de más”.

Advertisement

EMILIA MERNES CONTÓ CUÁNTO LA AFECTAN LAS CRÍTICAS QUE RECIBE EN LAS REDES SOCIALES

Uno de los momentos más fuertes llegó cuando contó cuánto la afectó toda esa presión. Emilia Mernes recordó que en su momento dar una nota la hacía alterar por completo. “A mí me pasaba que yo sabía que tenía que dar una entrevista y me ponía nerviosa… alguna que otra gotita de clona. No está bien pero con mucha terapia”.

Más allá de las situaciones que le costó manejar, Emilia aseguró que de todos modos pudo trabajar sobre eso. E incluso separa todo lo que pasa en las redes con su vida privada. Y entonces, para marcar la diferencia, puso el foco en el trato que recibe cuando sale a la calle. Según explicó, nunca vivió las agresiones que aparecen en los comentarios de las redes.

“Yo salgo a la calle y a mí nunca nadie me faltó el respeto, entonces te das cuenta que eso solo queda en las redes por amarillismo o lo que sea y que después salís al mundo real y no es así porque a mí nunca nadie me dijo nada en la cara”, explicó Mernes.

Advertisement

Luego Emilia le dedicó unas palabras a quienes la atacan con perfiles falsos o sin foto. “A ver el que no tiene fotito de perfil, vení y decime algo en la cara. Vení a ver si te animas”. Y recalcó que puede separar ambas cosas. “Te juro que nunca me pasó en la vida. Entonces es quedarte con lo verdadero, con la gente que te da amor que es lo importante. Después obvio van a haber tres bol… que te van a decir cosas, lo importante es no tomártelo en serio porque a veces te la crees”.

 

TEMAS


 

Advertisement

Emilia Mernes, Tini Stoessel

Continue Reading

Tendencias