SOCIEDAD
20 años después, Gears of War: E-Day nos recuerda por qué Xbox 360 fue una de las mejores consolas de la historia. Análisis de la campaña

Este artículo sólo se centra en la campaña y por tanto, no tiene un veredicto final, porque los servidores multijugador se abren esta misma tarde. Cuando probemos todo el conjunto, realizaremos el análisis completo.
Lo que Gears of War hizo en Xbox 360 está al alcance de muy pocos. No sólo fue uno de los mayores saltos gráficos vistos en el mundo del videojuego. El clásico «tienes que ver esto porque es absolutamente espectacular» que le decías a todos tus amigos para presumir de consola nueva. Pero es que además el juego de Cliff Bleszinski y Epic Games también era increíblemente bueno y lo suficientemente único como para que todo el mundo quisiera parecerse a él. Y no me escondo. Es junto a Halo una de mis sagas de acción favoritas. Por eso enfrentarme a un juego como Gears of War E-Day se siente especial… y a la vez también aterrador. ¿Y si no está a la altura? ¿Y si la saga ha perdido su toque definitivamente? Déjame decirte que es todo lo contrario; que es tan bueno que si no es la mejor campaña de Gears of War de toda la historia, poco le falta para serlo.
El juego de The Coalition está plagado de momentos increíbles, de esos que se graban a fuego en la retina, pero lo que hace de él un título tan fascinante es que no tiene ni un solo momento malo. No hay tiroteos aburridos ni escenas de combate que se sientan repetitivas. Lo alucinante de Gears of War E-Day es que, todo el rato, muestra un nivel de acción y frenetismo soberbio. Y no es un juego precisamente corto. Completar la campaña, con calma y explorando todo, me ha llevado cerca de 17 horas (aunque si vas al grano te puede durar unas 12). Así que tengo muy claro que cuando llegue el momento de hacer el análisis de Gears of War E-Day le va a caer uno de los recomendados más grandes del año.
{«videoId»:»xb0l0mm»,»autoplay»:false,»title»:»Preview de GEARS OF WAR E-DAY», «tag»:»GEARS OF WAR E-DAY», «duration»:»1169″}
Vídeo de la preview que probamos en agosto. La video review llegará cuando hayamos podido probar el juego al completo.
Para ello tendremos que esperar unos días, eso sí, pues aún no he tenido la oportunidad de profundizar en su cooperativo ni tampoco probar el multijugador competitivo, tan importantes para esta saga de Microsoft. Así que hoy quiero centrarme en la campaña, que no es poca cosa teniendo en cuenta su descomunal nivel de calidad. Confieso que he llegado a pensar incluso que ‘estaba exagerando’, que no podía ser tan buena como la legendaria campaña de Gears of War 2. Y me hizo gracia descubrir que otros colegas de la prensa estaban en la misma situación. Como fan, no puedo estar más contento con el trabajo de The Coalition.
En el canal de 3DJuegos en Discord puedes dejarme cualquier pregunta sobre Gears of War E-Day y te responderé encantado.
Índice de Contenidos (4)
- Gears of War vuelve a sus orígenes… mejorado
- La mejor campaña de Gears of War
- El arsenal de los Gears y Locust
- Por qué E-Day es tan bueno
Gears of War vuelve a sus orígenes… mejorado
Desde hace ya muchos años la saga Gears ha tratado de renovar su fórmula de juego para volver a ser tan relevante como lo fue en el pasado. Resulta irónico que el juego que más y mejor entiende el camino es precisamente este, que vuelve a los orígenes, al inicio del conflicto, con una forma de entender la acción más pura; sin inventos ni forzar nada. También es verdad que E-Day toma prestadas ideas y mejoras que vimos en juegos como el notable Gears 5, que no estaba nada mal. Pero su diseño es infinitamente mejor.
The Coalition ha creado uno de los escenarios de guerra más salvajes y caóticos que recuerdo
No te dejes engañar por esos compases iniciales de la campaña, tan caóticos, tan cinematográficos, pero muy discretos a nivel de acción. The Coalition reconstruye desde cero la esencia Gears of War, batalla a batalla, tiroteo tras tiroteo, enfrentándote a todos los enemigos y situaciones de combate que ya conoces, pero con los cambios justos para que vuelvas a vibrar de emoción como en aquel lejano 2006. El control, por ejemplo, sabes que es distinto, que algo ha cambiado, pero no te das cuenta de lo refinado que está hasta que luchas contra decenas (sí, decenas) de enemigos en un gigantesco campo de batalla.

El nuevo villano llega acompañado de viejos conocidos y nuevos Locust.
El movimiento entre coberturas es mucho más fluido y ágil; la opción de correr y deslizarse por el suelo es increíble; como también lo es la posibilidad de saltar directamente obstáculos para sorprender a los enemigos o alcanzar posiciones más elevadas. Pero nada de esto brillaría como lo hace de no ser por un diseño de niveles absolutamente espectacular. Siempre me ha sacado un poco de la acción el hecho de ver de una forma tan clara las coberturas, en plan ‘eh tú, desde aquí puedes disparar’. Pero tal es el grado de destrucción que muestra GoW E-Day que este problema desaparece.
Prácticamente todo cuanto te rodea se puede usar como cobertura, lo que incluye hasta pequeños desniveles que llevarán a Marcus Fenix (o el Gears que controles) a disparar tirado en el suelo. La estampa es brutal. Puro cine bélico. Y no lo digo por decir. The Coalition ha creado uno de los escenarios de guerra más salvajes y caóticos que recuerdo, con decenas de enemigos disparando desde todos los frentes. Solo con eso ya tendrían mucho ganado, pero es que además también dominan a la perfección el ritmo del combate. Hay batallas tan duras que literalmente acabas exhausto. Y no es para menos.
No hay ni un solo lugar seguro en toda Kalona, la ciudad en la que tiene lugar la acción de Gears of War E-Day, y que vas a ver sucumbir a la furia Locust con un dramatismo y puesta en escena simplemente apabullantes. Pero como digo, aquí lo mejor es el ritmo de la acción. Cada batalla se siente única aunque en el fondo todas se jueguen igual, y lo es por lo bien que gestiona los monstruos contra los que peleas y el escenario en el que lo haces. Hay un momento de la campaña en el que Reyes, uno de los nuevos Gears que te acompaña, suelta la frase «qué combinación tan divertida», refiriéndose a los Locust contra los que pelea. Y es justo el pensamiento que venía arrastrando durante horas.
Cuando crees que ya lo has visto todo The Coalition te pone a luchar contra varios tipos de enemigos tan distintos entre sí, que lo que vale para derrotar a unos no te sirve para hacerlo con otros. Te puedes imaginar el resultado. Es un caos tan deliciosamente divertido que eleva el nivel de este nuevo Gears of War a lo más alto.

El juego tiene una variedad de escenarios impresionante.
La mejor campaña de Gears of War
Imagino que como cualquier otro fan de Gears, siempre he soñado con la idea de enfrentarme al fatídico Día de la Emergencia para vivir en primera persona la masacre que llevó a la humanidad al borde de la extinción. Creo que ni en mis mejores sueños imaginé algo tan espectacular, oscuro y humano como lo que plantea The Coalition.
La campaña está repleta de batallas memorables, y no sólo en las misiones principales
Sorprende a nivel de ambientación con una puesta en escena que te va a dejar sin palabras una y otra vez. También es increíble lo bien que mezcla acción con ciertos momentos de terror, llevándote a explorar escenarios que parecen sacados del mismísimo Resident Evil. Y por supuesto, asombra con el nivel de épica que es capaz de transmitir en sus momentos álgidos.
La campaña está repleta de batallas memorables, y no me refiero únicamente a las misiones principales, pues también las secundarias te enfrentan a desafíos realmente divertidos. Aquí E-Day hace algo francamente bien, mezclando niveles más lineales, donde lo que ves y lo que se cuenta toman el protagonismo, con otros mucho más grandes que llegan incluso a coquetear con la idea de un mundo abierto. Pero a diferencia de Gears 5, aquí The Coalition lo ha clavado.
Hemos tenido que esperar 7 años pero a cambio podemos disfrutar de uno de los mejores juegos de acción de la década. Análisis de Ace Combat 8: Wings of Theve
Kalona es un escenario mucho más interesante y espectacular para explorar por lo obvio, porque se ve de escándalo, pero también porque vayas donde vayas hay pequeñas escaramuzas, civiles huyendo de una muerte atroz, o abundantes misiones secundarias que te recompensan con módulos especiales para personalizar las armas. Aquí no hay largas caminatas en las que no ocurre nada. Desviarse del camino puede llevarte a descubrir a un grupo de personas ocultas en un edificio que está siendo asediado por los Locust; o a explorar un parking subterráneo donde se ocultan criaturas de pesadilla.
Así que puedes entretenerte todo lo que quieras explorando en busca de coleccionables (tal vez demasiados para lo que aportan) y nuevo equipo para tus Gears, o ir directamente a las misiones principales. Tú decides. Hagas lo que hagas te garantizo que lo vas a disfrutar porque el juego es un festival de tiros, explosiones y sangre como pocas veces se ha visto en los últimos años. Incluso los duelos contra los jefes finales tienen ese punto especial que hace que el corazón se te ponga a mil por hora. Y sí, te vas a encontrar con viejos conocidos como el Brumak, los Boomer y tantos otros; pero también hay un puñado de nuevos enemigos que son geniales.

El arsenal de los Gears y Locust
Ocurre algo curioso con E-Day y es que no parece innovar demasiado pero, en cambio, su acción y sus batallas campales se sienten extrañamente frescas; como si hiciera siglos que no disfrutaras de un juego así. La clave son muchos de los pequeños cambios que ha introducido The Coalition, empezando por la posibilidad de personalizar tu equipo.
Como te contaba, superar misiones secundarias te recompensa con piezas con las que puedes mejorar la precisión de las armas, su daño, el retroceso, el tamaño del cargador y otros ajustes del estilo. No es algo rompedor ni tampoco añade efectos muy espectaculares como «munición incendiaria» o cosas del estilo. Y sin embargo, sí te hace sentir que tienes cierto control sobre cómo quieres jugar a Gears of War. Tener un rifle de precisión con dos balas en la recámara, en lugar de una, es una de esas naderías que lo pueden cambiar todo en un combate decisivo.
Los enemigos son bastante agresivos y pueden llegar a abrumar, obligándote a retroceder
El arsenal es el clásico, con algunas nuevas incorporaciones, como las escopetas que lanzan ácido con un efecto visual bastante llamativo. También hay varios tipos de granadas y hasta recursos como torretas, morteros o barreras de pinchos, perfectos para cuando te toca defender una posición. Lo genial, como decía, es lo bien que combina todo esto con los escenarios en los que luchas y los enemigos contra los que te enfrentas. Me encantan por ejemplo las granadas de humo, tan densas que bloquean todo tu campo de visión… hasta que de repente aparece un Boomer y empieza a repartir tiros a diestro y siniestro.
Los enemigos son bastante agresivos y pueden llegar a abrumar de tal modo que te veas obligado a escapar en busca de nuevas posiciones. Para mí esto es clave a la hora de crear una experiencia de acción tan poderosa y dinámica como la que plantea Gears of War E-Day. Los combates son tan imprevisibles que nunca pierden ese punto de emoción tan difícil de mantener durante tantas horas. Vamos, ha habido momentos en los que literal, corría por el escenario en busca de balas mientras un enjambre de Locust me disparaba desde todas las posiciones.

Por qué E-Day es tan bueno
Y remato esta primera toma de contacto hablando de algo tan importante como la historia. Uno podría llegar a pensar que siendo una precuela hay poco que contar en este nuevo Gears of War. Y es cierto. Si conoces la historia, más o menos te imaginas por dónde van los tiros. Sin embargo, lo que cuenta y sobre todo, cómo lo cuenta, consigue que la experiencia se vuelva apasionante con un extraño cruce entre la nostalgia por ver a todos los monstruos que ya conocías haciendo lo que mejor saben hacer, y ese ‘a ver con qué me sorprendes ahora’ que tan bien domina E-Day.
Es una historia muy humana en la que no solo los integrantes del escuadrón Bravo, sino también todos los supervivientes que luchan junto a ellos, tienen el protagonismo justo como para brillar en unos u otros momentos. Por supuesto, reencontrarse con Marcus Fénix y Dom Santiago también se siente especial… y doloroso (¡las voces originales en español están de vuelta!). Hay algunos momentos de esta historia en los que cuesta no emocionarse con los recuerdos que esta pareja nos ha dejado en el pasado, y muchos otros en los que simplemente te quedas boquiabierto, deleitándose con el nivel de destrucción que los Locust son capaces de provocar.

He evitado sacar capturas y vídeo de todos esos momentos precisamente para que tú mismo te quedes petrificado. Y los hay a montones. Tenía miedo de que Unreal Engine 5 se convirtiera en un obstáculo por los problemas de rendimiento que ha presentado en tantos otros juegos, pero nada más lejos de la realidad. El motor gráfico de Epic funciona a máxima potencia con una fluidez exquisita tanto en PC (con una RTX 4070 Ti y 32GB de RAM DDR5) como en Xbox Series X, donde apenas hay ralentizaciones en momentos puntuales. La lista de detalles asombrosos no acabaría nunca: la destrucción de los escenarios, la iluminación, el modelado de los personajes principales, el tamaño de algunos monstruos a los que te enfrentas, las dimensiones de los campos de batalla y la cantidad de Locust que atacan simultáneamente.… En definitiva, es un espectáculo a la altura de lo que uno podría esperar de Gears of War.
No todo es perfecto. La historia, si bien me ha atrapado, no tiene giros de guión ni grandes sorpresas. Tampoco nada equiparable a la historia de Dom en Gears 2. Los enemigos también pecan a veces de un exceso de confianza, quedando desprotegidos; y por pedir, me habría gustado que hubiera alguna escena extra de esas que rompe la acción con algo distinto, inesperado, como veías en la trilogía original. Detalles que ni de lejos ensombrecen un trabajo formidable que al menos a mí me ha dado todo lo que podía esperar y más de un nuevo Gears of War. Tras quedar deslumbrado con su campaña, ahora entraré de lleno en sus encarnizados duelos multijugador y en apenas unos días, tendréis el análisis completo de E-Day. Hasta entonces, ¡sobrevive!
En 3DJuegos | Asha Sharma, directiva de Microsoft: «XBOX no está a la venta»
En 3DJuegos | Comienza una nueva era para XBOX. El programa para digitalizar juegos físicos ya está disponible para todo el mundo, y hay otra buena noticia
–
La noticia
20 años después, Gears of War: E-Day nos recuerda por qué Xbox 360 fue una de las mejores consolas de la historia. Análisis de la campaña
fue publicada originalmente en
3DJuegos
por
Alberto Pastor
.
SOCIEDAD
Por qué los caballos son tan vulnerables a los rayos y qué les pasó a los animales que murieron en el Jockey Club de San Isidro

Cuatro yeguas de polo murieron este miércoles por la mañana tras haber sido alcanzadas por un rayo en el predio del Jockey Club de San Isidro, dentro del hipódromo, debido al impacto de la descarga eléctrica sobre un cable de acero al que estaban atadas.
Los animales permanecían a la espera de comenzar su entrenamiento cuando la descarga, que se generó de forma aislada en medio de un día inestable, impactó directamente sobre el cable al que estaban amarrados, lo que provocó su muerte inmediata.
Fuentes cercanas al caso informaron a LA NACION que no se registraron personas heridas de gravedad, aunque uno de los petiseros —trabajadores encargados del cuidado de los caballos— sufrió una leve descompensación y recibió asistencia médica en el mismo predio.
La explicación del fenómeno
Según Ignacio López Amorín, especialista del Servicio Meteorológico Nacional, si bien el lugar donde cae un rayo es una cuestión de azar, hay ciertas condiciones que pueden atraerlos. Los rayos de este miércoles se relacionaron con tormentas aisladas que aparecieron en algunos barrios dado el ingreso de aire húmedo y templado del norte del país.
“Hay que hacer un trabajo de campo para saber si el rayo cayó en el poste y la electricidad se transmitió por las correas o no. Pero es cierto que los lugares abiertos y descampados son los lugares donde mayor probabilidad hay de que un rayo impacte”, explicó a LA NACION.
Estas descargas eléctricas afectan a los animales a través de distintos mecanismos: por una descarga directa; daños por contacto al tocar elementos metálicos o conductores como postes; por las corrientes que se trasladan desde un punto de impacto o por los efectos de la onda expansiva de un trueno.
En tanto, el veterinario y exdirectivo de la Asociación Argentina de Polo Carlos Orive afirmó ante este medio que, en el caso de los caballos, la corriente suele difundirse de dos formas particulares. “Las descargas se trasladan a través de las herraduras de hierro o aluminio, en las ocasiones donde el rayo cae en el suelo, o a través de los palenques donde son atados, que suelen ser de quebracho y tener un cuadrado de metal en la parte superior”, expresó.
Según un informe veterinario al que accedió LA NACION, cuando el rayo tocó el suelo, la electricidad se expandió en círculos y, como los caballos tienen sus patas muy separadas, absorbieron una enorme descarga, que viajó de un extremo al otro del cuerpo. Las herraduras de metal y la humedad del palenque facilitaron el traslado de la electricidad a los animales.
En ese proceso la corriente pasó directo por el corazón de los animales, generando un paro. Esto es diferente a lo que suele ocurrir con las personas, donde ingresa una menor cantidad de electricidad, que entra por un pie y baja por el otro sin subir al pecho.
El caso que se conoció este miércoles es poco frecuente, en particular -destacó Orive-, por la potencia que tuvo el rayo para matar a cuatro caballos. “En el campo suele ocurrir que los rayos caigan sobre los caballos que están pegados al alambre o que se meten abajo de un árbol. El animal es muy sensible a la electricidad y tiene poca resistencia. Pero este caso no es común”, indicó.
La sensibilidad de los caballos es mayor a la de otros animales, como las vacas. “Por ejemplo, al tocar el alambre eléctrico, la vaca suele aguantar más, mientras que el caballo apenas lo toca sale disparado y absorbe más el impacto”, indicó el especialista.
El peligro no se limita estrictamente a los momentos de lluvia fuerte, ya que las descargas pueden registrarse fuera de las áreas de precipitación y los rayos pueden golpear reiteradamente un mismo objeto alto, puntiagudo o metálico, como ocurre con estructuras y árboles aislados.
“La mayor probabilidad de tormentas ocurre cuando hace calor, desde la primavera hasta marzo o abril”, señaló, por su parte, Amorín.
Agregó que hay probabilidad de tormentas aisladas hacia la noche de este miércoles y anticipó además que para este jueves se esperan tormentas más extensas y de mayor intensidad en toda la zona central, inclusive la ciudad de Buenos Aires, durante la tarde y noche.
La probabilidad en humanos
El Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), la agencia federal de salud pública de Estados Unidos, reportó que los hombres tienen cinco veces más chances que las mujeres de atraer un rayo. La mayoría de las víctimas son niños y adultos jóvenes entre 15 y 34 años que trabajan afuera o participan en actividades recreativas al aire libre.
Entre las ocupaciones más comunes de las víctimas se encuentran la construcción y los trabajos agropecuarios. Según la agencia federal, el 10% de las personas a las que les cae un rayo mueren, en su mayoría por un infarto.
Las lesiones pueden generarse por descarga eléctrica directa -frecuentemente mortal-; por contacto, donde el rayo se descarga sobre un objeto que la víctima está tocando; por descarga lateral, cuando el rayo salpica o rebota de un objeto a la víctima, o por corrientes en el suelo, cuando el rayo cae en la tierra y se traslada a la víctima.
También por serpentina, cuando el aire está cargado de electricidad en una tormenta y los estallidos de energía pueden saltar hacia arriba desde objetos que están cerca del suelo hacia la víctima; y por estallidos, es decir, por los truenos que pueden causar ruptura de tímpanos o lesiones terciarias.
SOCIEDAD
Después de diez años sin un nuevo juego, Star Wars: Battlefront está a punto de volver

Nueve años después de la última entrega, Electronic Arts está trabajando en Star Wars: Battlefront 3. La noticia todavía no ha sido confirmada oficialmente por la compañía, pero la respaldan fuentes muy fiables y es coherente con el cambio de rumbo recién anunciado por la empresa. Y es que, en un comunicado en el que anunciaban el despido del 3% de sus empleados y el cierre de BioWare, la editora también informaba de que Respawn y DICE se unirían para colaborar en un proyecto futuro del que todavía no han querido revelar más detalles.
La información llega respaldada por la revista Variety, que asegura que ha sido confirmada por «múltiples fuentes». Desafortunadamente, el medio estadounidense tampoco tiene más detalles al respecto. No sabemos posibles fechas de lanzamiento, ambientación o si incluirá un modo de un solo jugador además de ‘multiplayer’. En este sentido, desde Electronic Arts solo afirman que están deseando revelar más datos «cuando sea el momento indicado».
Es oficial. EA cierra BioWare y entierra el nuevo Mass Effect, sin contemplaciones y en una sola carta
Lo único que parece estar claro es que se trata de una apuesta ganadora. A lo largo de los últimos años los usuarios han buscado excusas para disfrutar de juegos de la saga. Hemos visto cómo la entrega más reciente (Battlefront 2) rompía su récord de usuarios simultáneos en Steam o como la accidentada Classic Collection acumuló buenas cifras de usuarios pese a recibir unas valoraciones muy bajas. Una nueva entrega con la calidad y el apoyo suficiente puede ser un auténtico éxito a nivel económico. Algo que —como se acaba de demostrar de la peor forma posible— es crucial para la compañía tras la adquisición de Arabia Saudí.
Más Battlefield y Apex Legends
Algo que sí ha confirmado Electronic Arts es que sus planes pasan por invertir tanto en Battlefield como en Apex Legends. Sobre la franquicia bélica ya se habla de «nuevos juegos» y con respecto al ‘battle royale’ se mencionan «nuevos modos de juego multijugador y otras experiencias para expandir el universo». En este sentido, parece que los fans de estas sagas no verán los efectos de los recortes de personal anunciados por la empresa.
En 3DJuegos | XBOX ya no quiere gastar millones a ciegas en juegos sin futuro y ha impuesto nuevas reglas a sus estudios.
En 3DJuegos | Hace 22 años un juego de estrategia cambió mi vida. He pasado 12 horas con su secuela y te garantizo que Dawn of War 4 es el juego que merecíamos.
–
La noticia
Después de diez años sin un nuevo juego, Star Wars: Battlefront está a punto de volver
fue publicada originalmente en
3DJuegos
por
Bruno Ouviña
.
SOCIEDAD
Cómo es el negocio de los ladrones de celulares en los recitales

Cerca de cuarenta mil personas asistieron ayer martes por la noche al show de Iron Maiden en el estadio de Huracán. Fue otro triunfo para la música pesada en la ciudad de Buenos Aires. La banda más emblemática de la historia del heavy metal celebró más de 50 años de historia con versiones perfectas de sus mayores clásicos, ante un público de todas las edades, con un show escénico de potencia simbólica total. El único problema fueron los ladrones de celulares.
Un joven comerciante que se aventuró a pocos metros de la valla frente al escenario al momento de los bises sintió como, en un segundo, su iPhone 17 desaparecía de su bolsillo. A metros de distancia, otra víctima formaba un anillo y pedía linternas para encontrar el teléfono que creía caído en el suelo. Segundos más tarde, supo que lo habían robado de su bolsillo. Horas más tarde, las quejas de robos se repetían en redes sociales. Al menos dos rastreros, según testigos, fueron atacados a golpes por miembros del público, una venganza en el campo del Tomás Ducó.
El problema no es nuevo, tampoco específico a un solo espacio: es transversal, un delito que se volvió moda y que ocurre en cualquier show masivo donde haya gente de pie.
El robo de celulares ocurre con fuerza desde el regreso de los shows en vivo tras la pandemia, se repite entre estadios de fútbol, salas de conciertos. Le amarga la vida al espectador que, precavido, pasa dos horas de pie con las manos en los bolsillos, esperando sentir ese manoseo, ante la chance de comerse el garrón.
Pero ese “punga” furtivo -o también capaz de darle una paliza a una mujer por un teléfono- es solo el primer paso: el teléfono que se roba en un show sigue una cadena que funciona hace años, perfectamente aceitada, que la Justicia porteña ya investigó.
Los artistas del robo
Hay artistas del robo. El 16 de septiembre de 2025, un sospechoso fue detenido por la división Prevención en Eventos Masivos de la Policía de la Ciudad con trece aparatos encima en el show del grupo Limp Bizkit en el Parque Sarmiento.
El hombre, de 39 años, oriundo de Lanús -que terminó con una causa por robo en el Juzgado N°24-, intentó correr de vuelta al predio para intentar zafar de un cacheo. Llevaba una calza bajo el pantalón, con todos los teléfonos apilados. Varios fueron devueltos a sus dueños tiempo después por la fuerza porteña. Un mes más tarde, otros dos pungas con diez aparatos entre ambos eran arrestados en el show del rapero Ysy A en Mandarine Park, Punta Carrasco.
El concierto de Milo J en Villa Crespo, que atrajo a casi 13 mil personas en junio del año pasado, terminó con otros cuatro detenidos por el mismo delito. Todos ellos tenían sus particularidades.

Nahuel S., de 24 años, estaba registrado como mensajero en ARCA; tenía un domicilio a pocas cuadra del Riachuelo, en Lanús Oeste. Hoy le debe $5 millones a billeteras virtuales, bancos y tarjetas de crédito. Había pagado el monotributo por última vez poco antes de ser detenido. Damián G., de 34 años, era un ex trabajador fabril oriundo de González Catán, aunque decía vivir en Valentín Alsina.
Cristian R., otro lanusense que pasó por una decena de empleos en blanco en su vida, fue arrestado tras un cacheo preventivo de los efectivos de seguridad del lugar a la salida del show. Llevaba otros nueve teléfonos encima.
Ninguno de los mencionados fue condenado hasta hoy. Estos presuntos pungas son solo el comienzo de la cadena. Los teléfonos robados en recitales siguen la cadena de cualquier teléfono robado en CABA: termina, casi invariablemente, en cuevas de desbloqueo y desguace en locales y galerías, donde históricamente se compran los aparatos robados.
A veces, las aplicaciones de rastreo de los iPhone dan una pista. En mayo último, un hombre denunció que le robaron su iPhone 16 durante un show de Divididos en mayo último. Aseguró en su reporte ante la Policía porteña que el teléfono Apple todavía enviaba sus coordenadas. Se encontraba, al parecer, en la calle Evaristo Carriego, zona de Villa Celina, La Matanza.

La feria donde todo termina
Este teléfono no era el único robado en un concierto porteño que apuntaba a esta dirección en Villa Celina. La Justicia, con el fiscal Marcelo Munilla La Casa y la jueza Alejandra Provitola, descubrió que otro aparato, denunciado tras un show de Las Pastillas del Abuelo en Ferro, habría terminado en el mismo lugar.
La Policía de la Ciudad siguió al GPS. Allí, encontraron una feria llamada Copacabana, “en cuyo interior funcionan diversos comercios dedicados a la venta y reparación de teléfonos celulares”, según el reporte policial del día. La feria tenía reseñas en internet. Allí, otros damnificados se quejaban de que sus teléfonos dormían en Copacabana el sueño del robo y el hurto.
“Me robaron el iPhone en el Quilmes Rock. Me llamó una chica que dijo que lo tenía para devolvérmelo, pero solo quería mi clave”, afirmó una comentarista.

Así, la Policía de la Ciudad allanó la feria. Se incautaron 49 teléfonos, equipos de reparación de celulares, láminas de hidrogel. Cinco sospechosos, pertenecientes a la comunidad boliviana local, fueron detenidos. Entre los teléfonos incautados había 34 equipos telefónicos denunciados por robo, hurto o extravío que constaban en los registros del ENACOM.
En paralelo, otras cuatro víctimas de los robos en el show de Divididos se sumaban a la historia. Una de ellas aseveró que los ladrones lograron entrar a su cuenta bancaria para robarle medio millón de pesos que terminaron en manos de un tal Douglas M., un joven de 29 años con domicilio en Villa Jardín. Más víctimas apuntaban a la feria Copacabana, víctimas de pungueos en el Cosquín Rock de Córdoba, de asaltos motochorros en el conurbano.
Provitola procesó con prisión preventiva a los cinco acusados por integrar una asociación ilícita dedicada al hurto y la recepción de bienes ilícitos, con embargos de hasta $20 millones. Sin embargo, la Sala V de la Cámara de Apelaciones les dio la falta de mérito el 15 de julio. al asegurar que faltaban pruebas.
El punga y la galería son dos extremos del circuito. En el medio, hay otro problema: ¿quién deja entrar al delincuente?
Es bastante cómico pensar que un punga se paga la entrada de $100 mil o más en varios casos para ir a robar. Los damnificados apuntan a supuestas connivencias de barras en estadios, o rastreros en otras connivencias en salas de conciertos sin vínculos con club de fútbol alguno. Sin embargo, estas sospechas no fueron reivindicadas a nivel judicial en la historia reciente: nunca un patovica fue imputado por abrirle a puerta del show a un delincuente.

El problema, sin dudas, repercute en las productoras de conciertos. Varios promotores fueron consultados para esta nota. Algunos pusieron cara de circunstancia. Uno de ellos recordó un episodio reciente en el espacio C. Art Media de Chacarita. Allí, una joven aseguró que su teléfono terminó robado. Buscaba responsabilizar a la productora. El productor, lejos de preguntarle a un abogado, le preguntó a Claude. La IA le respondió que la damnificada tenía un punto.
“Hay un tema con la Ley del Consumidor”, asevera el productor, en base a la consulta con Claude: “Hay relación de consumo. Quien compra una entrada es consumidor y el organizador es proveedor. Existe una obligación de seguridad. La responsabilidad es solidaria; esta chica puede reclamarle a cualquiera de la cadena, es decir a vos como productor, al espacio y eventualmente a la ticketera”.
Sin embargo, esta damnificada tiene que acreditar que el teléfono le fue sustraído dentro del predio. La denuncia policial es una declaración unilateral y la entrada solo prueba que asistió al concierto, lo que se vuelve su punto más débil.
Mientras tanto, una técnica, tal vez efectiva, tal vez no, se implementa en ciertos boliches porteños como Deseo, sobre la avenida Chorroarín en Villa Ortúzar, hoy muy de moda. Al salir, uno debe mostrar su teléfono desbloqueado.
POLITICA2 días agoEl Gobierno pone en marcha un nuevo plan de retiros voluntarios y busca que haya 20.000 empleados menos en el Estado
CLIMA2 días agoAlerta roja en Sudamérica por el Súper Niño: cambio climático, inundaciones extremas y el hallazgo de microplásticos y metales en el granizo
POLITICA2 días agoEl Gobierno reconoció que “está bajo análisis” la postura argentina en el Comité de Descolonización de la ONU











