DEPORTE
Tras la victoria de Newell’s, así quedaron las posiciones del Torneo Apertura y la Tabla Anual: los posibles cruces del playoff

La fecha 15 del Torneo Apertura comenzó este viernes con el triunfo de Newell’s por 3-2 ante Unión en el estadio 15 de abril de Santa Fe y seguirá durante este sábado en una agenda marcada por el Superclásico del domingo entre River Plate y Boca Juniors.
El Tatengue inició arriba como local por el gol de Marcelo Estigarribia en el primer cuarto de hora, pero la Lepra aprovechó dos tiros de esquina para darlo vuelta en solamente 11′. El 1-1 fue causado por el arquero Matías Mansilla, que metió la pelota en su arco por accidente después de un rebote en el palo, y Jerónimo Russo sentenció la remontada con un disparo desde afuera del área tras un rechazo defensivo. Juan Ignacio Ramírez selló el 3-1 en la segunda parte y Lucas Menossi descontó para el dueño de casa, que podría terminar la jornada fuera de los playoff, mientras que la Lepra se escapa del fondo.
A falta de completar esta fecha, sumado a la 16 y la 9 que está pendiente, los cruces de los playoffs podrían deparar diferentes caminos para los equipos clasificados hasta el momento: River Plate recibiría a Defensa y Justicia, Boca Juniors se mediría a Rosario Central, Independiente visitaría a Independiente Rivadavia en Mendoza y habría clásico cordobés entre Belgrano y Talleres, entre otras eliminatorias a partido único en la cancha del mejor ubicado.
Este sábado habrá cuatro partidos para dar continuidad a la jornada. Desde las 15 se medirán Gimnasia La Plata y Estudiantes de Río Cuarto en el Bosque. Más tarde, Instituto recibirá en Alta Córdoba a Estudiantes (17:15), Independiente será local de Defensa y Justicia en Avellaneda (19:30) y Argentinos Juniors le bajará el telón al día ante Atlético Tucumán en La Paternal (21:45).
El domingo tendrá como plato principal el clásico a partir de las 17 entre Millonarios y Xeneizes. Antes, a las 13:30, Aldosivi y Racing abrirán la agenda en Mar del Plata. Además, Rosario Central-Sarmiento y Talleres-Deportivo Riestra animarán las acciones en el último turno (20:30).
La jornada culminará el lunes con seis encuentros. Barracas Central será anfitrión de Belgrano a las 15. Desde las 17:15 habrá dos duelos en simultáneo con Central Córdoba-Platense y Banfield-Independiente Rivadavia. El cruce más atractivo del día será San Lorenzo-Vélez (19:30) y la grilla se completará con dos compromisos al unísono: Gimnasia (Mendoza)-Lanús y Tigre-Huracán (21:45).
- Vélez vs. Tigre
- Estudiantes vs. Barracas Central
- Lanús vs. Huracán
- Boca Juniors vs. Rosario Central
- Belgrano vs. Talleres
- Argentinos vs. Unión
- River Plate vs. Defensa y Justicia
- Independiente Rivadavia vs. Independiente
UNIÓN 2-3 NEWELL’S
Sábado 18 de abril
15:00 – Gimnasia (LP) vs. Estudiantes (Río Cuarto)
17:15 – Instituto vs. Estudiantes (LP)
19:30 – Independiente vs. Defensa y Justicia
21:45 – Argentinos Juniors vs. Atlético Tucumán
Domingo 19 de abril
13:30 – Aldosivi vs. Racing
17:00 – River Plate vs. Boca Juniors
20:30 – Rosario Central vs. Sarmiento
20:30 – Talleres vs. Deportivo Riestra
Lunes 20 de abril
15:00 – Barracas Central vs. Belgrano
17:15 – Central Córdoba vs. Platense
17:15 – Banfield vs. Independiente Rivadavia
19:30 – San Lorenzo vs. Vélez
21:45 – Gimnasia (Mendoza) vs. Lanús
21:45 – Tigre vs. Huracán
DEPORTE
Abel Ferreira, el monstruo de la Copa Libertadores: llegó a su cuarta final con el Palmeiras

Lo hizo de nuevo… Una vez más, Abel Ferreira metió al Palmeiras en la final de la Copa Libertadores. Tras dejar en el camino al Fluminense (por penales tras perder la revancha), el entrenador portugués estiró su monstruoso historial en el torneo de la Conmebol, que ya ganó dos veces y ahora quedó a solo un paso de su hat-trick de trofeos a nivel personal.
En la antesala a la llave contra los cariocas, el luso ya había establecido una marca increíble: en seis de las siete Libertadores en las que estuvo al mando del Verdao llegó hasta las semis. Pero con esta clasificación su leyenda se agiganta, ya que dirá presente en su cuarta final. Es decir, solo en tres Copas no llegó hasta el último partido.
Esta vez, Ferreira volvió a armar un equipazo con dos jugadores de la Selección Argentina. El Flaco López y Agustín Giay son dos de las piezas más importantes que tiene el elenco paulista, que ahora espera por el Flamengo o Estudiantes de La Plata en la gran final por la estrella internacional. Además, también cuenta con Alexander Barboza, ex River e Independiente, en el plantel.
Las otras finales de Abel Ferreira
Abel Ferreira asumió en Palmeiras a finales de 2020, cuando tomó el cargo que había quedado vacante luego del despido del experimentado Vanderlei Luxemburgo. Desde entonces, el luso estuvo al mando en siete Copas Libertadores: ganó dos (2020 y 2021) y llegó a cuatro finales, incluida la de esta edición.
Copa Libertadores 2020
En su primera experiencia con los paulistas y tras eliminar al River de Gallardo en semis, en una serie en la que goleó en la cancha de Independiente y perdió de local, Abel Ferreira tuvo su estreno con título en la Libertadores 2020: con gol de Breno Lopes, le ganó 1-0 al Santos de Cuca en el Maracaná y alzó el trofeo de la Conmebol.
Copa Libertadores 2021
En la Copa de 2021, la primera que dirigió desde el principio del certamen, repitió festejo. Sin argentinos en los cruce de mata-mata, en la final le ganó 2-1 al Flamengo en el Estadio Centenario de Montevideo. Los goles del Verado los hicieron Raphael Veiga y Deyverson (en el suplementario).
Copa Liberadores 2025
Tras algunas decepciones en las Libertadores del 2022 (semis), 2023 (semis) y 2024 (octavos), Abel Ferreira volvió a jugar una final en la edición del año pasado. En cuartos volvió a dejar afuera al River de Gallardo y en semis despachó (luego de ser goleado en la ida y revertir de local) a Liga de Quito. En el último partido se cruzó de nuevo con Flamengo, esta vez en Lima. El Mengao lo ganó 1-0 con un gol de cabeza de Danilo.

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Abel Ferreira,Copa Libertadores,Palmeiras
DEPORTE
A 20 años del “Last Dance” de Schumacher en Ferrari: la épica carrera en su primer retiro de la Fórmula 1

En el automovilismo hay veces en las que se gana sin terminar primero una carrera, e incluso sin ser campeón. El 22 de octubre de 2006, Michael Schumacher se retiró por primera vez de la Fórmula 1 y lo hizo con una labor épica, a la altura de lo que mereció su despedida de Ferrari. Fue “El último baile” de la combinación más exitosa en la historia de la categoría en títulos consecutivos de pilotos. Es que ese día en Brasil también dejó el equipo de Maranello Ross Brawn, el director técnico con el que el Kaiser ganó sus 91 carreras en la Máxima.
Schumacher y Brawn se conocieron en Benetton. El ingeniero inglés llegó al equipo en 1991 y en septiembre de ese año el alemán se sumó luego de su debut en Jordan. El por entonces jefe de equipo, Flavio Briatore, lo contrató de inmediato al Schumi, que obtuvo sus primeras victorias y dos campeonatos en la escudería inglesa.
Durante 1995, cuando el Kaiser plasmó su segunda corona, el jefe de Ferrari, Jean Todt, lo convenció al presidente de la marca italiana, Luca Cordero di Montezemolo, que para recuperar la gloria debían tener al mejor piloto del mundo y ese era Schumacher, que fue contratado, pero pudo conseguir solo tres triunfos en 1996. Para mejorar el rendimiento del auto de 1997, el alemán pidió que lo contrataran a Brawn, quien a su vez recomendó que se incluyera al ingeniero sudafricano Rory Byrne, que también había estado en Benetton.
Ellos se sumaron, Brawn como director técnico y Byrne como jefe de diseño, y sus trabajos empezaron a verse de entrada. En esa temporada la Scuderia peleó el título con Schumi, quien ganó cinco carreras, pero en la última fecha perdió el título con Jacques Villeneuve (Williams) y por un toque al canadiense se le quitaron todos sus puntos.

Ferrari recuperó la fe gracias a Schumacher, Brawn, Todt y Byrne, quienes fueron las bases de la era más gloriosa de la Scuderia y que consiguieron con el corredor alemán la racha de cinco títulos de Pilotos consecutivos, de 2000 a 2004. Lewis Hamilton y Max Verstappen lograron cuatro en fila con Mercedes (2017 a 2020) y Red Bull (2021 a 2024), respectivamente.
En 2005 al dream team rojo le tocó perder ante la súper competitiva escudería Renault y Fernando Alonso, que en ese momento fue el campeón de F1 más joven de la historia. El español se coronó dos fechas antes y esto llevó a un fuerte análisis en Ferrari, ya que el gigante había sido derrotado. Para 2006 se mejoró el auto y Schumi tuvo un nuevo compañero, el brasileño Felipe Massa, de 25 años.
En el arranque de esa temporada, Alonso golpeó primero con dos triunfos (Baréin y Australia), respondió Schumacher (San Marino y GP de Europa en Nürburgring). El español sumó otras cuatro victorias (España, Mónaco, Gran Bretaña y Canadá), pero tres segundos puestos de Schumi lo mantuvieron a tiro de la lucha por la corona, condición que consolidó con tres triunfos (Estados Unidos, Francia, Alemania).
La presión creció y hacia mitad de temporada Schumacher y su mujer, Corinna, tuvieron varias charlas sobre el futuro. Él ya tenía 37 años y con dos niños como Gina-Maria (10) y Mick (7). La compañera del Kaiser le habría planteado que había llegado la hora de dedicarse a la familia y que era el momento de retirarse. Él lo entendió, pero también influyeron en su decisión el agotamiento físico y mental, ya que fueron once temporadas en Ferrari, el equipo más emblemático de la F1, pero también el más estresante, en el que la presión está a la orden del día.

“En 2006 casi ganamos (el campeonato) de nuevo, así que estaba bastante satisfechos con el lugar donde estaba el equipo”, dijo Brawn al podcast Beyond the Grid de la F1.
“Michael dijo que anhelaba poder hacer otras cosas que no podía hacer con el nivel de compromiso y devoción que necesitaba para dar a la F1. Estaba cansado y quería tener algo de tiempo para él. Esa fue la explicación que me dio para detenerme”, aclaró.
“Sabía los niveles de compromiso que le gustaría dar al proyecto, y simplemente decidió que ya no quería hacer ese compromiso”, agregó el ingeniero, que ideó los planes de carrera que llevaron a Schumi a la gloria. Brawn fue el cerebro de sus estrategias y de su mano el alemán logró sus 91 triunfos en la F1.
Pero hubo otro tema clave que incidió en su decisión: la partida de Byrne, que en 2004 avisó que se iba a retirar a fines de 2006. Sabía que el diseñador de los autos con los que venció en Ferrari ya no iba estar. El avance demostrado por Renault, la competitividad constante de McLaren y la nueva guardia de pilotos (el propio Alonso, Kimi Räikkönen, Jenson Button, Felipe Massa) iban a ser factores muy difíciles de abordar para alguien que ya no sentía energías como indicó Brawn, pero, por sobre todo, debía atender el foco de su familia.

Michael habló con los popes de la Scuderia y convinieron en dar la noticia luego del GP de Italia por dos motivos: la carrera en casa donde un posible triunfo le daba el marco ideal, y porque en septiembre se suele empezar a cerrar el mercado de pases. Esto le permitía un margen lógico a Ferrari de poder buscar su reemplazante y Todt lo tuvo claro de entrada: Kimi Räikkönen (en 2007 fue el último campeón con la Scuderia).
En Monza, los rumores sobre el posible anuncio crecieron y Schumi fue el centro de la escena. Ganó en el mítico autódromo italiano y redujo de 12 a 2 puntos la diferencia con Alonso. El éxtasis de los tifosis fue una fiesta sin igual. Pero en medio de la efervescencia Ferrari encontró el momento indicado para confirmar lo que era un secreto a voces: en 2007 comenzaría una nueva era, el año 1 después de Schumacher.
“Michael Schumacher se retirará de la conducción de carreras al final del campeonato mundial de 2006″, dijo Ferrari en un comunicado publicado justo después de su victoria.
“Las palabras no bastan y diga lo que diga ahora nunca podré expresar lo mucho que amo este mundo fascinante del automovilismo y todo lo que me ha dado. Desde el karting a la F1 he vivido momentos que jamás olvidaré. Estoy profundamente agradecido por todo lo que he tenido”, fue el testimonio de Schumi que se incluyó en el comunicado y que luego reprodujo en la conferencia de prensa posterior a la carrera.

Ya ante los periodistas indicó: “Esta será mi última carrera en Monza. A finales de este año, he decidido junto con el equipo que me retiraré de las carreras. Ha sido un tiempo excepcional, realmente excepcional, que el automovilismo, en más de 30 años, me ha brindado”.
“Simplemente sabía que todo el esfuerzo, toda la energía, toda la motivación que necesitás para ser competitivo, y esa es la única razón por la que quiero estar aquí, no puedo decir que vaya a tener eso por más años”, admitió Schumi, que se dio un fuerte abrazo con di Montezemolo, el máximo responsable en llevar a Ferrari a sus mejores años. “Todos estos años en la F1 han sido increíbles, especialmente los que pasé junto a mis amigos en la Scuderia (Ferrari)”, dijo.
Luego el germano puntualizó en la clave de su decisión, los suyos: “Pronto mi futuro será de mi familia, mientras estoy feliz de seguir siendo parte de Ferrari. Pero, por ahora, lo que importa es este campeonato del mundo”, explicó.

“Quiero dar las gracias a todos los que me han acompañado, apoyado e inspirado desde mi infancia. Sobre todo, quiero dar las gracias especialmente a Corinna y a mis dos hijos, que me han dado la fuerza para hacer lo que he hecho”, agregó.
“Llegó el momento de que Michael se detenga”, le dijo Jackie Stewart a The Guardian. “Debería aprovechar la oportunidad para salir limpiamente de la F1, en una sola pieza, y seguir con el resto de su vida. También es posible que Ferrari necesite una pausa para respirar antes de construir las bases de un nuevo equipo que pueda llevarlos a la próxima generación”, subrayó el tricampeón mundial (1969, 1971 y 1973).
“Ross Brawn y Rory Byrne no estarán allí para siempre más que Michael. Nada dura para siempre, ciertamente no en este negocio”, agregó el escocés.
Épico retiro.
Schumi venció otra vez y en China alcanzó su victoria 91, que fue la última en la Máxima. Saltó a la cima del campeonato y vislumbró el retiro ideal con un octavo título. En la siguiente fecha, en Japón, venía ganando, pero en la vuelta 37ª (a 16 del final) se le rompió el motor. Alonso ganó y el panorama cambió, ya que el español volvió a la punta del torneo y para la definición en la última fecha en Brasil le alcanzaba con ser séptimo o solo un octavo puesto suyo y una victoria del Kaiser inclinaba la balanza a favor del teutón.
Según reveló posteriormente el semanario italiano Auto Sprint, en el equipo italiano sabían desde el día anterior, por la mañana, que el motor del alemán tenía un cilindro tocado, pero que decidieron seguir adelante para evitar ser penalizados con diez posiciones en parrilla por cambio de motor, antes de la carrera.
En el Autódromo José Carlos Pace de Interlagos, en San Pablo, en la clasificación Michael fue décimo, ya que no pudo salir a la Q3 (tercero y último corte clasificatorio) por fallas en la presión de nafta. La pole positions (mejor tiempo clasificatorio) fue para su compañero, Massa, mientras que Alonso logró el cuarto mejor tiempo.

El domingo 22 de octubre de 2006, cuando los semáforos en rojo se apagaron, el Kaiser supo que perdido por perdido debía dar 110%. Desde la largada fue un hombre en llamas y corrió con su corazón de campeón y al llegar a la primera curva ya le puso el auto a la par a Robert Kubica (BMW-Suber), a quien dejó atrás en la tercera variante al igual que a su compañero, Nick Heidfeld.
Siguió avanzando y en el séptimo giro ya era sexto y fue por Giancarlo Fisichella (Renault), lo alcanzó en la recta principal y al llegar a la “S de Senna” (primera curva de Interlagos) dio cuenta del italiano. En las imágenes de TV dio la impresión de un leve roce que le habría generado un pinchazo, pero ese no fue el caso, sino que según Bridgestone la goma se debió pinchar poco antes, al pasar por alguno de los restos del alerón delantero del Williams de Nico Rosberg que había tocado a su compañero Mark Webber.
Tuvo que hacer toda la vuelta con la rueda casi en llanta. Schumi ingresó a los boxes, le cambiaron los neumáticos y volvió a pista en la última posición (19º). Con la sangre en el ojo y con un amor propio inmenso volvió a remontar y llegó a ponerse sexto, pero tuvo que hacer su segunda detención para cambiar neumáticos, algo que cumplió en la vuelta 47, 36 giros después del pinchazo.

Regresó a pista en el octavo lugar y lo esperaron -en ese momento- las últimas 24 vueltas en la F1. Michael ya estaba jugado y mostró todas sus cartas. Como un buen luchador no tiró la toalla e hizo delirar a los brasileños que ya estaban exultantes porque Massa era primero.
Schumi redujo la diferencia con quienes tuvo adelante y en la misma “S de Senna” le rindió el mejor tributo al recordado Ayrton. Ese fue el lugar que eligió para hacer tres sobrepasos y emocionar a la gente. Primero fue Rubens Barrichello (Honda). Luego dejó atrás otra vez a Fisichella, al que superó porque el italiano no pudo contenerlo y terminó pasándose.
Pero la mejor superación fue a Kimi Räikkönen (McLaren), que lo pudo plasmar luego de tres intentos y en una maniobra ajustada, ya que Iceman se cerró, pero el alemán prevaleció. En las últimas dos rondas, el de Kerpen llegó a marcar un nuevo récord de vuelta en carrera (1m12s162), pero no le alcanzó para avanzar más allá del cuarto lugar.

El triunfo fue para el paulista Massa, que por primera vez ganó ante su gente. Segundo resultó Alonso y le alcanzó para poder conseguir el bicampeonato. El podio lo completó Jenson Button (Honda). La gente ovacionó a Felipinho por su victoria, un delirio que no se vivía en Brasil desde los triunfos en Interlagos de Senna. Pero también aplaudieron a Schumacher, que dio una clase magistral de manejo.
“Hoy mi carrera se comprometió tras el pinchazo, cuando pasaba a Fisichella. No me percaté de esto hasta que el equipo me avisó por radio. Tuve una buena recuperación desde atrás, gracias a un auto increíble. Hoy mi carrera llegó a su final. Obviamente es un momento especial para mí y estoy orgulloso de haber vivido mi carrera con gente fantástica, especialmente con toda la familia Ferrari. Hay muchas más cosas que podría decir sobre ellos, pero es complicado encontrar las palabras correctas”, contó el germano.
“Todo fue extraordinario: el auto, los pilotos y todo el equipo de trabajo. Es frustrante no haber visto a Michael despedirse de su carrera con una victoria”, aseguró Brawn, que ese día se fue con Schumacher y con sus partidas más las de Byrne empezó a desarmarse el mejor equipo en la historia de Ferrari y que marcó una era de la F1. Al año siguiente también se alejó Todt de la Scuderia.

Tras un año sabático, Brawn comenzó a trabajar en Honda, que se retiró en 2009. Se quedó con el remanente del equipo y armó el suyo –BrawnGP-, con el que fue campeón con Button como piloto, que para 2010 pasó a McLaren.
En dicha temporada la estructura de BrawnGP se hizo cargo del reingreso de Mercedes luego de 55 años. En ese marco se dio el gran reencuentro: “¿Vamos a tomar una cerveza?”, le dijo Brawn a Schumacher. “Sé lo que quieres pedir, tomemos una”, le respondió Michael. Fue la invitación a sumarse al proyecto. El Kaiser aceptó porque fue Ross el que lo llamó y también en correspondencia a la marca alemana que lo ayudó en sus inicios como piloto. A fines de 2012 se retiró de forma definitiva.
Hace 20 años Michael Schumacher tuvo su The Last Dance con Ferrari junto a los técnicos que tantas alegrías le dieron. No pudo lograr su octavo título, pero lo que hizo en la pista fue de antología. Nunca se dio por vencido y brindó otra muestra de su amor por el automovilismo con sus sobrepasos que emocionaron al público. Fue una despedida a lo grande, luchando como un gran campeón, como lo es el alemán que hoy sigue dando batalla.
DEPORTE
Ruud Nijstad, de objetivo del Barça a deslumbrar en la Eredivisie

El pasado verano, el FC Barcelona se interesó por Ruud Nijstad, central zurdo neerlandés de 18 años que actualmente milita en el Twente. Tras las salidas de Ronald Araujo y Álvaro Cortés, la dirección deportiva del conjunto azulgrana se lanzó al mercado en busca de un futbolista para cubrir las bajas, aunque no se terminó firmando a nadie. Pese a no acometer el fichaje, el Barça no le ha quitado el ojo de encima.
Nijstad destaca por su altura, midiendo 1,95 metros, lo que le proporciona contundencia en el juego aéreo. Además, posee grandes cualidades en salida de balón junto con una importante capacidad de juicio en la toma de decisiones. Estas características lo convierten en un jugador preparado para integrarse en un sistema con la defensa adelantada, ajustándose a las demandas de Hansi Flick.
El neerlandés empezó la temporada alternando entre el banquillo y el once de salida, pero a partir del partido ante el Dunajská Streda a mitad de agosto, el defensa lo ha jugado prácticamente todo con su club. Ha sido titular tanto en la Eredivisie como en la UEFA Conference League, disputando un total de 1260 minutos.
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Una irrupción vertiginosa
El joven central ha dejado actuaciones de mérito durante la presente temporada. Una de ellas es el encuentro contra el Zwolle en la liga. Nijstad ganó todos los duelos y completó un total de 92 pases de 97 intentados, logrando un 95% de acierto. Además, acertó todos los envíos al último tercio, demostrando sus cualidades en progresión de balón.
Sus buenos partidos con el 5º clasificado de la Eredivisie han llamado la atención de la selección neerlandesa, que no ha tardado en llamar a su puerta. El central zurdo fue convocado con el conjunto nacional en la categoría Sub-21 para disputar los encuentros contra Bosnia y Eslovenia, aunque no llegó a entrar al campo en ninguno.
Pese a no jugar con su selección, Nijstad sigue destacando con su club. En el encuentro del pasado 15 de octubre contra el Thun en la Conference League, el defensa fue uno de los mejores de su equipo en la victoria por la mínima contra el cuadro suizo. Volvió a destacar por su claridad con el balón en los pies, con un 95% de pases completados y 91% de acierto en los envíos al último tercio.
Versatilidad defensiva
El gran rendimiento del defensa del Twente no se limita a la posición de central. John van den Brom, entrenador del conjunto neerlandés, ya ha probado al jugador como lateral zurdo. Ha participado en esa demarcación en los encuentros contra el ADO Den Haag y el PSV, los cuales han terminado ambos con victoria para el cuadro de Nijstad.
En este perfil, el zaguero pretendido por el Barça ha desarrollado un juego más defensivo, teniendo una menor incidencia en el juego. No ha rendido, pero en el lateral no ha podido aprovechar sus condiciones al máximo. Teniendo esto en cuenta y gracias a sus cualidades, el defensa continúa en la mira de grandes clubes europeos, tal y como reconoció el secretario técnico del Twente, Erik Ten Hag.
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