CHIMENTOS
Los signos del horóscopo Chino que deben cuidarse en su salud y de las tentaciones en mayo, según Ludovica Squirru: «Caballo, Cabra y Mono»

El horóscopo chino se posiciona como una guía clave en este mes de mayo, con energías que invitan a la introspección y a tomar decisiones desde un lugar más consciente. Durante estas semanas, cada signo se verá movilizado internamente, con desafíos emocionales que obligarán a replantear vínculos, metas y caminos personales.
Ludovica Squirru adelantó que este período estará marcado por fuertes procesos de cambio y evolución. Según la astróloga, mayo será un mes determinante para soltar lo que ya no suma, escuchar la intuición y animarse a dar pasos importantes hacia una nueva etapa.
Caballo: “La tentación los acompañará durante todo el mes. El año propio ya viene cargado de intensidad para el caballo, con una energía que empuja a cambios profundos”.
“Después de lo que viene de ser un mes movido, mayo trae ganas de desconectar o escapar. Está bien tomarse un respiro, pero sin descuidar el dinero ni las responsabilidades. Habrá que evitar excesos y no tomar decisiones impulsivas”, comentó Ludovica.
LOS SIGNOS DEL HORÓSCOPO CHINO QUE DEBERÁN ASUMIR RIEGOS EN MAYO
Cabra: “Tendrán que prestar atención al cuerpo y los riesgos. La cabra se encuentra en una combinación energética que potencia su rol de cuidado hacia otros”.
“Durante este mes, la energía del fuego puede traer alertas en la salud, especialmente en personas mayores o con condiciones previas. También será importante evitar accidentes domésticos. La prevención será clave a lo largo de mayo”, destacó Squirru.
Mono: “Estarán reorganizando prioridades El mono transita un año activo, con mucho movimiento mental y emocional. Durante mayo, la sobrecarga puede hacerse evidente”.
“No todo lo que se propone será posible al mismo tiempo. Será necesario ordenar horarios, pedir ayuda y evitar asumir más responsabilidades de las que puede sostener”, cerró Ludovica.
horóscopo Chino, Ludovica Squirru
CHIMENTOS
María Becerra recordó la violencia que la rodeó cuando era adolescente: “No le tenía miedo a nada”

En una entrevista con Los 40 durante una gira de prensa por España, María Becerra abrió una puerta que rara vez había entreabierto: la de su infancia en un barrio de clase media-baja, las amistades que terminaron en tragedias y el carácter violento que, según ella misma reconoció, definió sus vínculos durante años. La cantante habló sin eufemismos sobre una etapa que marcó su forma de relacionarse con el mundo y que solo pudo procesar con el tiempo y la terapia.
“Me crié en un contexto donde no estuve nunca rodeada de algodones. Caminé la calle desde que soy muy chica”, arrancó Becerra al repasar su historia. Nacida en el partido bonaerense de Quilmes, en un barrio de clase media-baja, con un colegio público a pasos de un monoblock y a cinco cuadras de la villa, la artista describió esa geografía como su normalidad de entonces: calles de tierra, realidades diversas y una familia que atravesaba distintos estratos sociales. “Viví todas las realidades, todas las situaciones que te puedas imaginar”, sintetizó.
A los 14 años, dijo, su conducta era la de alguien que no medía consecuencias. Repetía de año, se juntaba en la esquina con distintos grupos y actuaba más por impulso que por convicción. “Era más de inconsciente que de otra cosa, como que no le tenía miedo a nada”, explicó. Esa falta de miedo no era valentía calculada sino la despreocupación propia de quien todavía no dimensiona el peso de lo que lo rodea.
Pero el entorno tenía un costo real. La cantante recordó que algunos de los amigos de aquella época desaparecieron de la manera más brutal: “Me juntaba con un amigo de la esquina y a los dos años no lo veíamos más porque le metieron un tiro por salir a robar y lo mataron. Esas cosas pasaban”. La naturalidad con la que lo contó no le quitó peso a la frase; al contrario, subrayó cuánto de esa violencia circundante se había normalizado para ella durante esos años.
Fue esa misma exposición la que, según su propio análisis, moldeó su manera de vincularse. “Siento que siempre, de chica, yo era muy violenta”, afirmó sin rodeos. Esa violencia no quedó circunscripta al barrio sino que se trasladó a sus relaciones personales: “Tenía relaciones violentas, tóxicas, controlaba, era muy posesiva, era muy de enseguida reaccionar con bronca”. La descripción fue precisa y sin atenuantes, con la distancia que da el tiempo y el trabajo terapéutico.
“Me costó mucho… pero terapia. Pasar por personas a las que lastimé, lamentablemente, personas que me lastimaron también, y crecer”, cerró ese tramo del relato. La mención a quienes lastimó antes que a quienes la lastimaron a ella no pasó inadvertida: Becerra asumió su parte en esa historia sin trasladar toda la responsabilidad al contexto.
La entrevista en Los 40 no se limitó a ese capítulo autobiográfico. La cantante también habló sobre la escena musical argentina y su vínculo con Tini Stoessel, en un momento en que las especulaciones sobre una grieta entre Tini y Emilia Mernes todavía generaban ruido en la industria. Becerra fue directa sobre su posición: “La amo. Es una de las mejores personas que he conocido en mi vida. Se maneja con moral en su vida”. Y fue más allá al describir el rol que siente que le toca: “Si algo le pasa, enseguida voy y la defiendo. Soy muy así”.
Sobre el ambiente musical en general, la artista reconoció tensiones que van más allá de las amistades personales. “Es un ambiente donde se juega mucho el ego, hay mucha envidia”, señaló, y admitió que la escena argentina está fragmentada por géneros, estilos y también por lealtades. “Hay gente con la que no compro, se lo digo en la cara. Si no me gusta cómo actúa, lo que le hizo a tal persona, yo me paro del lado de esa persona”, afirmó, sin mencionar nombres pero con una claridad que dejó poco margen para la ambigüedad.
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La drástica decisión que tomó la madre de Lucas Gámez, el niño argentino desaparecido en Venezuela

Desde el día uno del terremoto en Venezuela, la madre de Lucas Gámez compartió cada detalle de la desesperada travesía por encontrar a su hijo. A través de sus redes sociales, Blanca Martínez no solo dio a conocer al mundo su historia y la del niño de 9 años, sino que llevo un mensaje de fe y esperanza, en medio del caos.
Sin embargo, desde ayer no se conoce cómo sigue la búsqueda del menor desaparecido bajo los escombros ni cómo está su familia. El motivo lo dio a conocer un allegado de Blanca que comunicó qué fue lo que pasó con la mujer. Mientras los equipos de rescate siguen trabajando, todos se preguntan si tendremos noticias de ellos nuevamente.
«Su mamá ha decidido alejarse de las redes», anunció el usuario @gilbertmissologoo. «Las críticas y opiniones de los opinólogos de vidas ajenas, la han abrumado en medio de un momento tan doloroso. De mi parte seguiré informado cualquier novedad verificada desde el lugar, esperamos su rescate como el de todos los demás», cerró.
La noticia impactó a todos sus seguidores quienes estaban pendientes del minuto a minuto del rescate de Lucas. Al parecer, la mujer optó por dejar las redes sociales por su salud emocional ya que los constantes ataques, perjudicaron su autoestima. Sin embargo, se podrá conocer acerca del hecho gracias a sus familiares que siguen difundiendo algunos detalles.
EL ÚLTIMO POSTEO DE LA MAMÁ DE LUCAS GÁMEZ
A través de una historia, explicó los motivos que la llevaron a tomar esta decisión. «Leyendo tantas cosas en las redes, he decidido que lo mejor es dejar un tiempo la cuenta. Es doloroso leer gente que opina sobre cómo debería llevar este proceso. O personas que critican que le cantamos el cumpleaños anoche», escribió, haciendo referencia al emotivo homenaje que la familia había realizado.
En el mismo mensaje, la madre de Lucas apuntó contra quienes pusieron en duda el accionar de la familia e incluso cuestionaron la veracidad de la situación que atraviesan. «O peor aún, personas que creen que Lucas ya salió, está en casa y su papá y yo armamos este show para salir en la TV», expresó con indignación.
Para cerrar, Martínez dejó una contundente reflexión dirigida a quienes difundieron ese tipo de comentarios: «Definitivamente, gente con alma oscura y Dios perdone que se atrevan a tanto», sentenció, mientras la familia sigue aferrada a la esperanza de encontrar a Lucas con vida.
Lucas Gámez
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El viaje de Eleonora Wexler a España: turismo histórico, paseos por Mérida y teatro clásico

La actriz viajó a España para ser parte de una experiencia que gira en torno al teatro (Video: Instagram)
Eleonora Wexler viajó a España para ser parte del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, que este año llega a su edición 72. La actriz argentina compartió una serie de historias de Instagram desde distintos puntos de la ciudad extremeña que permiten reconstruir su recorrido por uno de los festivales de teatro clásico más antiguos de Europa, celebrado cada verano en los propios sitios arqueológicos romanos de la ciudad.
La primera parada fue el puente romano sobre el río Guadiana, una de las estructuras romanas mejor conservadas del mundo. Wexler lo fotografió de día, con el cielo azul de Mérida como fondo y los banderines del festival colgados en los postes a lo largo de todo el recorrido.
Los retratos de los artistas que participan de la edición 72 se repiten en cada poste, convirtiendo al puente en una galería al aire libre que anticipa la programación. La perspectiva de la foto, tomada desde el inicio del puente mirando hacia el horizonte, permite ver la extensión de la estructura y el río que corre debajo, quieto y verde bajo el sol de verano.

Desde allí, el recorrido continuó hacia el Templo de Diana, otro de los monumentos romanos que definen la fisonomía de Mérida. La foto que eligió para esa parada muestra la fachada del templo en plena luz del día: las columnas corintias en primer plano y, al pie de la estructura, la cartelería naranja del festival con la leyenda “72 Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida 2026” bien visible.
El templo, que data del siglo I antes de Cristo y debe su nombre popular a una denominación medieval —los arqueólogos no han determinado con certeza a qué deidad estaba consagrado—, aparece en la imagen integrado al tejido urbano de la ciudad moderna: detrás de las columnas se distinguen edificios y una calle en uso, lo que da una idea de cómo Mérida convive cotidianamente con su pasado romano.
El destino final fue el Teatro Romano, escenario central del festival. Wexler lo fotografió de noche, con el frente escénico iluminado y dos figuras sobre el escenario vacío, en lo que parece un ensayo o una función en curso. Las columnas y los arcos de la estructura de piedra aparecen recortados contra el cielo oscuro de la noche extremeña, con los focos de escena proyectando una luz cálida sobre el piso del escenario.


La escala del teatro queda en evidencia en esa toma nocturna: las dos figuras humanas sobre el escenario se ven pequeñas frente a la altura del frente escénico, que conserva sus tres cuerpos de columnas y arcos casi intactos. El contraste entre la piedra milenaria y la tecnología de iluminación teatral moderna define la estética particular que hace del Festival de Mérida una experiencia sin equivalente en el mundo hispanohablante.
La imagen que concentró la atención de sus seguidores fue la que muestra a Wexler sobre ese mismo escenario, esta vez de día. La actriz posa con un vestido blanco largo de tirantes finos y los brazos completamente abiertos, con el frente escénico del Teatro Romano detrás. La postura —los brazos extendidos, el cuerpo erguido en el centro del escenario— dialoga directamente con la arquitectura que la rodea.
En otra toma del mismo momento, aparece de perfil, con el vestido moviéndose levemente y los técnicos trabajando en las alturas de la estructura al fondo. Los equipos de producción —focos, cables, andamios— contrastan con la piedra antigua y ubican la escena en plena preparación de una función. En el nivel superior del frente escénico, varios trabajadores ajustan la iluminación mientras Wexler permanece en el centro del escenario, sola frente a las filas de butacas vacías del teatro.
Eleonar Wexler,Festival de Mérida,Teatro Romano,España,obra teatral
















