CHIMENTOS
Rodrigo de la Serna y Belén Francese: el amor imposible que nació a escondidas en una entrega de los Martín Fierro

El 2012 fue un año particular en Argentina. Bueno, sí, como todos los años en nuestro país. Pero por entonces se sancionó la Ley de Identidad de Género, la gestión de Cristina Kirchner estatizó YPF y los argentinos nos conmovimos por la Tragedia de Once, que todavía duele. Además, tuvimos que despedir a Luis Alberto Spinetta y Caloi. Y mire si habrá sido un año especial que ¡mientras River jugaba en la B, Arsenal de Sarandí salía campeón en la A!
Por si fuera poco, Rodrigo de la Serna y Belén Francese mantenían un amorío.
Sí, es mucha información junta para un par de párrafos. Recapitulemos.
De la Serna tenía por entonces 36 años y se había separado de Érica Rivas un tiempo antes, luego de una larga relación y una hija en común. En el 2011 se había lucido en El Puntero, por El Trece, a diez años de irrumpir en la consideración general con su papel en Okupas: era un actor tan talentoso como consagradísimo. En ese momento hacía teatro: Lluvia constante, con Joaquín Furriel.
Con 29 años, Francese era más joven que Rodrigo (lo sigue siendo, claro). Y como él, venía de terminar una relación sentimental de casi una década. Primero promotora, luego modelo, de a poco se fue abriendo camino hasta que, en pleno auge del teatro de revista, terminó siendo una de las vedettes más importantes. Figura requerida por Marcelo Tinelli para ShowMatch, había publicado un libro con sus célebres arrimas. Era actriz como De la Serna, pero no contaba con su prestigio. Y ese año también hacía teatro: la obra se llamaba Cuatro colas y un funeral.
En ese 2012, APTRA nominó a Rodrigo a los Martín Fierro en la categoría mejor actor de unitario y/o miniserie. Perdió con su compañero en El Puntero: Julio Chávez. No del todo decepcionado por quedarse sin estatuilla, en una pausa de la ceremonia en el Hotel Hilton, decidió ir al baño. Y al salir, en un pasillo se cruzó con Belén Francese, que había sido invitada a la ceremonia.
Hubo un saludo, como tantos esa noche. Pero no fue uno más: casi como si se tratara de una escena propia de un boliche, los dos terminaron hablando casi al oído, en el resguardo de la penumbra del lugar. Ella, con la espalda contra la pared. Él, muy pero muy cerca. Un contacto estrecho, se diría.
El paso de los minutos y el tono de la conversación habían propiciado reducir la distancia inicial. Hasta que Belén y Rodrigo se enredaron en un abrazo, en un beso en la mejilla y en unas palabras de despedida con —según leyeron los testigos— la promesa de un posterior reencuentro. Cada uno se fue por su lado, pero con la misma sonrisa, esquivando a la prensa y evitando dar mayores precisiones.

Luego Francese contaría que se acercó a felicitarlo por su papel en El Puntero. Pero juró y perjuró que no pasó más que esa charla. Dijo también que nunca antes lo había visto, aunque la actriz Sandra Villarruel, compañera suya en el teatro, reveló que los elencos habían coincidido semanas atrás en San Juan.
«¿Cómo voy a tener una relación con alguien que no conozco?— le diría Belén a Paparazzi días después, consultada sobre el acercamiento con De la Serna—. Me sentí mal porque me pusieron en un lugar que no me gustó. ¿Si me encaró? ¡No te voy a decir eso! Que sigan volando con la imaginación».
Aquella escena de Belén y Rodrigo en el Hilton sorprendió a todos los prejuiciosos que no entienden que el amor, la pasión, la química o la afinidad —como usted prefiera definirlo— no se fijan en ciertas cuestiones o etiquetas. Simplemente sucede. Así fue con el encuentro que protagonizaron Francese y De la Serna, aunque nunca más se repitió. O al menos, nunca se supo. Pero que sin dudas habría merecido un Martín Fierro en la categoría mejor crossover romántico.
Rodrigo de la Serna; Belén Francese; Martín Fierro
CHIMENTOS
El escalofriante relato del cantante Lucas Sugo por la muerte de su hija con apenas 23 años: «Hay alguien que…»

El cantante uruguayo Lucas Sugo volvió a hablar públicamente en medio del profundo dolor que atraviesa tras la muerte de su hija Florencia, de 23 años, quien falleció luego de enfrentar una dura enfermedad oncológica. En un mensaje íntimo y cargado de emoción, el artista decidió expresarse a corazón abierto sobre cómo intenta seguir adelante tras uno de los golpes más fuertes de su vida.
A más de un mes del fallecimiento, Sugo reapareció con palabras que conmovieron al ambiente artístico y a sus seguidores, dejando en claro que la ausencia de su hija seguirá siendo una herida permanente. “La voy a llorar todos los días de mi vida”, expresó el músico, reflejando la magnitud del dolor que lo acompaña desde aquel trágico desenlace.
En ese mismo mensaje, el cantante también dejó una reflexión sobre la manera en la que intenta sostenerse en medio del duelo y el impacto emocional que atraviesa su entorno familiar. Lejos de mostrarse ajeno a la realidad, fue sincero al hablar de la necesidad de continuar, aun en medio del sufrimiento más profundo.
“Toca seguir, de eso se trata la vida, o sea levantarse y seguir, porque sé que hay alguien que me está mirando y me quiere ver bien”, agregó Lucas Sugo, en una frase que rápidamente generó repercusión por la carga emocional y el mensaje de fortaleza detrás de su testimonio.
EL DOLOR DE LUCAS SUGO POR LA MUERTE DE SU HIJA
El artista había suspendido gran parte de sus compromisos profesionales para acompañar a su hija durante el tratamiento, priorizando el acompañamiento familiar en todo momento. Hoy, tras la pérdida, intenta retomar de a poco su vida, aunque con un proceso de duelo que aún atraviesa cada aspecto de su cotidianeidad.
La muerte de Florencia generó una enorme conmoción en el mundo de la música y entre sus seguidores, que acompañaron al cantante con mensajes de apoyo desde el primer momento. En ese contexto, sus recientes declaraciones reflejan el difícil equilibrio entre el dolor personal y la necesidad de seguir adelante.
Con estas palabras, Lucas Sugo vuelve a poner en evidencia el impacto irreversible de la pérdida, pero también la búsqueda de sentido en medio del dolor. Un proceso donde el recuerdo de su hija se mantiene presente en cada decisión y en cada paso que intenta dar hacia adelante.
Luca Sugo
CHIMENTOS
Tiago PZK dio su primera nota junto a La Joaqui y cruzó a Luck Ra por sus dichos: “No era mi amigo”

El vínculo entre La Joaqui y Tiago PZK dejó de ser solo una versión y pasó a tener una confirmación pública. Los artistas llegaron juntos al aeropuerto de Ezeiza y se mostraron muy unidos frente, en medio de la repercusión que generó el romance y de la tensión con Luck Ra, expareja de la cantante. Consultado por los periodistas, Tiago habló sin rodeos sobre la relación y se sinceró ante las acusaciones del intérprete cordobés sobre su flamante vínculo amoroso.
La confirmación ocurrió durante la cobertura de Desayuno Americano (América). En medio del movimiento del aeropuerto, un cronista fue directo al punto y le preguntó a Tiago si él y La Joaqui estaban de novios. “Sí, estamos en pareja”, respondió el cantante de trap. Acto seguido, Tiago eligió responder con humor y agregó: “Estamos felizmente casados”. Después, el músico explicó que el vínculo con la intérprete no había comenzado de manera repentina. “La conozco a ella hace mucho tiempo”, señaló.
“Cada uno tiene derecho a hablar y a decir lo que le parece. No me considero un traidor. Cuando ellos cortaron yo estaba en Berlín”, respondió Tiago. A su vez, los periodistas también quisieron saber qué opinión tenía Tiago sobre la relación que La Joaqui había mantenido con Luck Ra y si consideraba que el cordobés se había comportado bien con ella. “Yo no puedo opinar de la intimidad de nadie. Es una falta de respeto de la vida de los demás”, sostuvo.
En otro tramo de la conversación, Tiago fue consultado sobre la relación que mantenía con Luck Ra. Ante la pregunta sobre si lo consideraba un amigo, su respuesta fue breve y contundente: “No”. También le preguntaron si su relación con la intérprete podía afectar su imagen pública o las críticas que había recibido por la situación. “La verdad, no me importa. No tengo necesidad de quedar bien con nadie. No me muevo por conveniencia con la gente”, afirmó.
Finalmente, Tiago contó que había intentado comunicarse con Luck Ra después de comenzar su vínculo sentimental con La Joaqui. “Le mandé varios mensajes, él no me contestó. Supongo que sí, (lo tomó mal). Cada uno toma partido por lo que me parece”, reveló.
En las horas previas, La Joaqui había utilizado su canal de difusión de Instagram para referirse a las versiones que circulaban sobre su separación y su nueva relación. “Durante estos días leí muchas cosas sobre mí. Algunas dolorosas, otras directamente falsas”, escribió. La cantante sostuvo que existía “un abismo” entre lo que ocurría durante una relación y lo que sucedía una vez que esa pareja terminaba.

“Una cosa es hablar de sentimientos y otra es modificar hechos de una historia que también es mía”, señaló. Con esa frase, La Joaqui reclamó su derecho a contar su propia experiencia y cuestionó las versiones que, según entendía, alteraban los hechos de una historia que también la tenía como protagonista. La artista no negó que conservara recuerdos y afecto por el vínculo que había terminado, pero remarcó que eso no significaba que quisiera retomarlo.
“Haber seguido viviendo no significa que nunca haya amado”, expresó. Además, rechazó la idea de que comenzar una nueva etapa afectiva invalidara el dolor que había atravesado después de la separación. “No necesito llegar a la indiferencia para saber que una relación terminó”, escribió. Para la cantante, la madurez emocional consistía en poder reconocer lo que se sentía y decidir qué hacer con esas emociones sin quedar atrapada en una relación que ya había terminado.
Cabe recordar que la relación entre La Joaqui y Luck Ra finalizó a fines de julio, después de casi dos años juntos. Luego del anuncio de la separación, comenzaron a circular versiones sobre una supuesta infidelidad y sobre los motivos que habían provocado el final del vínculo. En ese contexto, la aparición pública de La Joaqui junto a Tiago PZK sumó un nuevo capítulo a la historia y generó respuestas por parte del artista cordobés.
CHIMENTOS
Luto en el periodismo: murió a los 58 años una de las conductoras más famosas y reconocidas de la TV, luchando contra un cáncer cerebral

La muerte de la conductora Angela Stribling generó una fuerte conmoción en el mundo de los medios, luego de conocerse que atravesaba desde hacía tiempo un delicado cuadro de salud. Su historia, marcada por una extensa trayectoria y una batalla silenciosa, impactó tanto a colegas como a seguidores.
Stribling falleció a los 58 años tras luchar durante dos años contra un cáncer cerebral, una enfermedad que fue deteriorando su estado con el paso del tiempo. La noticia fue confirmada por su entorno más cercano, que también destacó la fortaleza con la que enfrentó este proceso.
La conductora había construido una carrera sólida en televisión y radio, siendo reconocida por su estilo cercano y su voz característica, que la convirtió en una figura muy querida, especialmente en el ámbito radial.
Durante su trayectoria, formó parte de distintos medios y proyectos, donde logró consolidar una identidad propia y un vínculo muy fuerte con la audiencia. Su trabajo no solo se limitó a la conducción, sino también a entrevistas y participaciones que dejaron huella.
DOLOR EN EL MUNDO DE LA COMUNICACIÓN POR LA MUERTE DE ANGELA STRIBLING
En paralelo, su vida personal estuvo atravesada por este duro diagnóstico que, según se supo, enfrentó con discreción. A lo largo de esos dos años, transitó tratamientos y un proceso complejo, lejos del foco mediático.
Tras conocerse la noticia de su fallecimiento, colegas y figuras del ambiente de la farándula comenzaron a despedirla públicamente, recordando su calidez, su profesionalismo y el impacto que tuvo en quienes compartieron espacio con ella.
De esta manera, Angela Stribling deja un legado que trasciende su carrera en los medios: el recuerdo de una mujer que, aun en medio de la adversidad, fue destacada por su fortaleza y por la huella humana que dejó en su entorno.
Angela Stribling













