CHIMENTOS
Qué ver en Netflix: la serie de 8 capítulos cortos perfecta para disfrutar de una

Entre las series que más repercusión generaron dentro de Netflix en los últimos años, “The End of the F***ing World” sigue ocupando un lugar especial para los fanáticos de las historias intensas y poco convencionales. Aunque originalmente se estrenó en Gran Bretaña, fue la llegada a la plataforma internacional lo que terminó convirtiéndola en un verdadero fenómeno global.
La ficción tiene apenas ocho capítulos de corta duración, algo que la vuelve ideal para ver en una sola sentada. Sin embargo, detrás de esa estructura rápida se esconde una trama mucho más profunda de lo que aparenta en un primer vistazo. Cada episodio aporta información clave para entender el complejo universo emocional de sus protagonistas.
La serie está basada en la novela gráfica creada por Charles S. Forsman y conserva buena parte de la esencia oscura y provocadora del material original. Allí aparecen James y Alyssa, dos adolescentes de 17 años completamente distintos al típico modelo de protagonistas juveniles que suele mostrar la televisión.
James es un chico antisocial que se define a sí mismo como un psicópata, mientras que Alyssa vive en permanente conflicto con el mundo que la rodea. Ambos se conocen en el colegio y, casi sin proponérselo, terminan embarcándose en una escapada improvisada que cambia sus vidas para siempre. Lo que comienza como una aventura extraña y caótica termina derivando en un vínculo emocional mucho más fuerte de lo esperado.
LA SERIE JUVENIL DE NETFLIX QUE HAY QUE VER
Uno de los puntos más impactantes de la serie tiene que ver con el universo adulto que rodea a los protagonistas. Padres ausentes, figuras violentas, vínculos tóxicos y personajes marcados por distintas formas de abuso aparecen constantemente a lo largo de la historia, generando un clima incómodo que atraviesa toda la trama.
En medio de ese escenario hostil, James y Alyssa encuentran una manera de escapar de una realidad que sienten completamente ajena. La serie muestra cómo ambos intentan rebelarse frente a un entorno que no logra contenerlos ni comprenderlos, mientras construyen una relación tan conflictiva como emotiva.
Con humor negro, drama psicológico y momentos profundamente sensibles, “The End of the F***ing World” logró transformarse en mucho más que una serie adolescente. Su mirada sobre la soledad, la rebeldía y las heridas emocionales terminó conectando con miles de espectadores alrededor del mundo.
Netflix
CHIMENTOS
Siempre fue conflictiva, con una vida caótica y ahora Fernanda Iglesias confirmó la verdad de su problemas: “A los 53 años me diagnosticaron…”

Impulsiva, vehemente y directa. Fernanda Iglesias se ha caracterizado por marcar su huella en sus múltiples apariciones en la pantalla chica, con ese estilo que algunas voces consideraban bastante confrontativo, al menos poco conciliatorio para expresarse en los paneles.
La periodista tomó notoriedad al retirarse de la silla de LAM, lo que activó la atención y principalmente por su operativa de despotricar contra el programa de Ángel de Brito. Inclusive le declaró una guerra pública a Yanina Latorre, que alcanzó una cierta obsesión por buscar algunas informaciones sobre la vida privada de la angelita más famosa y exitosa.
Ahora, Fernanda acaba de revelar que padece una enfermedad de salud mental, un diagnóstico al que accedió tardíamente, pero que le permitió resolver sus comportamientos más difíciles. “Hay que animar a la gente, sobre todo a los jóvenes, a tratarse”, arrancó en Puro Show.
Hasta que enumeró la montaña de cuestiones que padeció a lo largo de su vida, las acciones propias que la impulsaron a dañar las relaciones personales a su alrededor. “A mí me pasó que no lo hice a tiempo, me enojaba, tenía problemas para vincularme, era conflictiva y fue re duro para mí”, contó.
En ese brutal testimonio, Iglesias iluminó con sumo detalle la verdadera adversidad que le detectaron a nivel psicológico. “Yo tengo un diagnóstico de trastorno límite de la personalidad”, corroboró con mucha valentía para identificar con total claridad esa afección.
En ese contexto, la comunicadora especificó el plan de abordaje de los profesionales sobre su cuadro y narró: “Y empecé a tratarme a los 53 años”. Y remarcó con mucha seguridad: “Es importante arrancar antes para que la vida no sea tan caótica”.
CHIMENTOS
El emotivo álbum de Marina Borensztein para su hija en su cumpleaños: «Te felicito por vivir la vida que querés»

Marina Borensztein celebró los 27 años de su hija Malena con un álbum familiar que cruzó Madrid, Londres y varias generaciones. La escritora eligió las redes sociales para acompañar a la distancia a la joven, a quien llama Poupe, y reunió postales de su infancia, de los afectos que marcaron su historia y de los vínculos que construyó con el paso de los años.
Malena vive en Londres, mientras que Marina reside en Madrid, España, junto a su pareja, Oscar Martínez. La distancia no impidió el festejo: la hija de Tato Bores publicó un carrete de imágenes para homenajear a su única hija en el día de su cumpleaños y también adelantó que viajará la próxima semana a la capital inglesa para compartir la celebración en persona.
Las fotos trazaron un recorrido íntimo. Hubo postales de Malena bebé junto a una Marina mucho más joven, tardes de playa, paseos por un parque y escenas que dejaron ver la complicidad entre madre e hija. En cada imagen se asomó una parte de la vida que ambas compartieron antes de que los kilómetros separaran sus rutinas cotidianas.
Entre las fotografías apareció una postal especialmente significativa: un atardecer frente al mar con Berta Szpindler, la madre de Marina y esposa de Tato Bores. Berta, que murió en 2020, formó parte central de la familia Borensztein y su recuerdo volvió a estar presente en esta fecha especial para Malena.

La publicación también incluyó una imagen de la joven con su padre, Jorge Leyba, expareja de Marina. A ese retrato se sumaron varias fotos junto a Oscar Martínez, quien ocupa un lugar importante en el entorno familiar. Malena y el actor consolidaron un vínculo cercano, que quedó reflejado en distintas escenas de la intimidad compartida.
“¡Feliz cumpleaños mi Poupé! Te deseo todo lo mejor de la vida en este nuevo comienzo y más coraje para seguir construyendo. Te admiro y te felicito por todo lo que estás haciendo con tu vida que es vivir la vida que querés. Te amo hasta el más “finito y más allá”…”, dejó plasmado Marina al lado del carrete de fotos.
Lejos de las grandes declaraciones, Marina eligió una frase breve para resumir lo que siente por su hija. En una historia de Instagram la definió como “toda mi vida”. El mensaje acompañó el cumpleaños número 27 de Malena y puso en palabras el lazo que las une, aun cuando cada una transita su día a día en una ciudad diferente.

El apodo Poupe, que remite a muñeca en francés, también forma parte de esa intimidad. Con ese nombre cariñoso, Marina suele referirse a Malena, fruto de su relación anterior a Oscar Martínez. Madre e hija compartieron distintos momentos públicos a lo largo de los años, aunque en esta oportunidad el foco estuvo puesto en las imágenes familiares y en los recuerdos que eligió rescatar.
La cercanía de Malena con Martínez se construyó desde el afecto y la convivencia. Marina y el actor llevan casi dos décadas juntos y conformaron una familia ensamblada entre Buenos Aires, Madrid y los viajes que impone la vida profesional y afectiva de cada uno. En agosto, la escritora celebró 19 años de relación con el intérprete mediante una carta en la que lo llamó “mi compañero, mi amigo, mi maestro, mi familia, mi amante, mi amor”.

Ahora, el cumpleaños de Malena volvió a reunir esas historias en una misma publicación: la presencia de su padre, el recuerdo de su abuela Berta, las fotos con Oscar y la mirada de una madre que eligió revivir momentos de distintas etapas. La próxima semana, Marina viajará a Londres para sumarse al festejo y abrazar a Poupe en su nuevo año.
Antes del viaje, Marina seguirá cerca de Malena a través de las llamadas, los mensajes y las fotos que se intercambian. El encuentro en Londres permitirá que madre e hija celebren juntas, lejos de Madrid, una fecha que ambas guardarán entre los recuerdos familiares compartidos de este año.
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CHIMENTOS
Elina Costantini destapó los secretos más íntimos de su relación y cómo es el sexo con Eduardo Constantini a sus 80 años: “Si yo soy guerrera, él es…»

A sus 36 años, Elina Costantini es una mujer llena de intereses, ímpetus y entusiasmo. Una naturaleza dominada por las ganas de explorar e ir hasta el fondo de las cosas. Y así como hoy está completamente compenetrada con Frida Kahlo, su vida y su obra, con la misma intensidad vive su romance eterno con Eduardo Costantini, su esposo.
Eduardo, viejo lobo de mar, acaba de cumplir 80 años y tiene en su haber tres ex mujeres y diez hijos, la más pequeña, Kahlo Milagro, la niña que tuvo con su esposa Elina, con quien se casó en 2019. La pareja desafió prejuicios, los de la familia, los de una sociedad que encuentra morbo en la diferencia de edad, y sigue unida, enamorada, como dos adolescentes.
Entrevistada por Rulo Schijman para Infobae, Elina aseguró que el tema de la edad jamás fue importante para ella. “Mis parejas siempre han sido grandes. Tuve solamente dos parejas en mi vida. Obviamente, he conocido a muchas personas, pero solo dos parejas. Mi primer novio y Eduardo”, aclaró. El señor en cuestión, el anterior, tenía incluso un año más que el dueño del MALBA.
“Yo no podría nunca estar en pareja con alguien joven, a no ser que tenga una cabeza que me cautive”, explicó la modelo sobre lo que la hechiza de los hombres mayores, su “inteligencia emocional”. Con Eduardo, dice, “somos el amor de nuestras vidas” y el prejuicio de que se casó con él por el dinero siendo tan joven la tiene sin cuidado.
LA CANDENTE VIDA SEXUAL DE ELINA Y EDUARDO COSTANTINI
“A mí me interesa el amor. Si los dos no hubiésemos sentido que somos el amor de nuestras vidas, no estaríamos juntos”, sostuvo Elina, quien hoy no se imagina una vida sin Eduardo aunque sabe adelantarse a lo que podría pasar. “Después de Eduardo, estaría muy sola. Voy a estar con mis hijos, acompañando a mis hijos y trabajando como hasta el día de hoy”, dijo.
La joven Elina insiste en que, si el empresario muere, en ella no quedaría “nada de amor”. Es que la vida que hoy comparten es plena, rebosante de intimidad. “Somos excesivos, empalagosos. Porque el amor es intenso y hay que disfrutarlo. No sabés hasta cuándo”, sostuvo ella, quien aseguró que no hablan con su esposo del final.
“Eduardo va a ser un hombre longevo. Llevamos casados siete años, tal vez podemos llegar a pasar los 25 años. Eduardo es un hombre muy fuerte. Y si yo soy guerrera, él es el triple”, aseguró la modelo. “Nosotros somos muy pasionales”, confesó, entre risas, esta mujer, que para su cumpleaños le regaló remeras blancas y boxers, nunca slips.
“Es importante el bóxer, Eduardo es muy estético”, confesó sobre su marido con quien tienen una intimidad candente y activa. “El sexo es muy importante en la vida, ¿o no? Somos súper pasionales. El sexo para nosotros es un 72 o 75 por ciento de nuestra relación”.
elina costantini, eduardo costantini
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