Connect with us

DEPORTE

Agredió a los jugadores en la Promoción 2011 y le robó una camiseta a Messi: cómo “Sub Zero” se convirtió en jefe de la barra de River Plate

Published

on


El día que «Sub Zero» ingresó al campo de juego en Córdoba para agredir a los jugadores de River durante la ida de la Promoción 2011

Para muchos la final del domingo entre River y Belgrano por el torneo local es el partido del morbo. Porque en aquel fatídico 2011, River tuvo que jugar la Promoción contra el equipo cordobés para no descender. Y todos saben cómo terminó la historia. Pero en el partido inicial de aquella doble instancia jugado en la ciudad mediterránea también empezó a escribirse otra historia. Una increíble con un protagonista que en su momento tuvo fama efímera y fue viralizado como un sucedáneo de una estrella de videojuego, y hoy 15 años después de ese estrellato web, tiene un poder real: estamos hablando de aquél Sub Zero y este Mauro Ferreras. Son la misma persona. Ese que entró a la cancha de Barrio Alberdi a agredir a los jugadores de River mientras caían dos a cero contra el Pirata es hoy el jefe de Los Borrachos del Tablón. Por eso para él este domingo también será especial aunque si se hace correctamente el operativo de seguridad, ya no podrá saltar al campo de juego porque ni siquiera podrá entrar al estadio: tiene derecho de admisión vigente impuesto por el club Millonario y por la Ciudad y el Estado Nacional.

Mauro Ferreras, aquel día con capucha negra fue apodado «Sub Zero». Abajo a la izquierda su rostro actual, como líder de la barra de River Plate

Todo sucedió el 22 de junio de 2011, a los seis minutos del segundo tiempo, cuando el equipo que dirigía Juan José López empezaba a bajar para siempre los escalones de un túnel que lo llevaría hasta la B Nacional. Porque apenas César Pereyra marcó el segundo gol de Belgrano en la ida de la Promoción, diez integrantes de Los Borrachos del Tablón se metieron al campo de juego a increpar a sus jugadores. Encabezados por un barra encapuchado al que en las redes lo bautizaron Sub Zero por un supuesto parecido con el personaje de la saga Mortal Kombat, el grupo irrumpió en el césped. Sub Zero encaró y empujó a Adalberto Román, que venía de cometer un error grosero tomando la pelota con la mano en un córner en su propia área que terminó en el penal que convirtió César Mansanelli a los 25 del primer tiempo para adelantar al equipo local. Pero no se quedó ahí: desafió al árbitro Néstor Pitana, que no podía creer lo que estaba presenciando, y corrió a hacerle gestos amenazantes al resto del plantel mientras Matías Almeyda, símbolo de aquel equipo, intentaba echarlo para ver si en lo que restaba de tiempo el Millonario podía cambiar la historia. Lo que no logró ni en lo que restaba de ese match ni en la revancha en el Monumental. Apenas apareció la Policía, Sub Zero, sí, el actual jefe de la barra, dio muestras de su agilidad: corrió, trepó al alambrado y volvió a la tribuna como si nada.

Advertisement
Barra River Plate
Ferreras «Sub Zero» empujando a Adalberto Román, por entonces defensor de River Plate

Con el descenso consumado, la gran mayoría de los jugadores debieron dejar el club. No así Sub Zero. Es más, fue ascendido por aquel ingreso intempestivo, logró meterse como hombre clave de aquella barra brava que dirigían Martín Araujo, alias Martín de Ezeiza, y Guillermo Godoy, bautizado Caverna, y desde 2023 se transformó en el máximo líder de la tribuna secundado por su hermano Leandro y teniendo como aliado clave a Ariel el Pato Calvici, quien había sido en su momento un enemigo íntimo. Y si bien sigue teniendo restricción de concurrencia desde la final frustrada en el Monumental de la Copa Libertadores 2018, se lo pudo ver en el lugar de privilegio del paravalanchas central de Los Borrachos en varios partidos de Copa Argentina donde la AFA insólitamente no aplicaba la prohibición de concurrencia y obviamente también en los partidos de visitante de River en los torneos continentales. De hecho lideró las excursiones a Bolivia y Brasil en la presente Copa Sudamericana.

Barra River Plate
Mauro Ferreras, con lentes de sol y camiseta de la Selección. El otro con camiseta argentina es su hermano Leandro. A la izquierda de la foto, con muscula roja de River y gorra negra, Ariel «Pato» Calvici. En el medio, sonriente, con «Piluso» rojo y camiseta alternativa de River, el futbolista Exequiel Palacios

Aquel partido de bochorno tuvo un parate de 20 minutos hasta que Pitana resolvió continuarlo cuando le dieron todas las garantías de que nada más extraño iba a suceder. Hubo una causa judicial que no prosperó por la propia falta de voluntad de la Policía cordobesa, la Justicia local y la dirigencia del fútbol, más preocupada en ver cómo se gestionaba el “asunto River” que en preocuparse por perseguir y meter en la cárcel a estos barrabravas. De hecho el proceso se abrió a partir de considerar el artículo séptimo de la ley de espectáculos deportivos que prevé pena de hasta tres años de prisión para quién impidiere por actos materiales la realización momentánea de un partido de fútbol. Pero el encapuchado Ferreras y el resto de su grupo se rieron del código penal a punto tal que cuatro días más tarde estaban en el Monumental alentando a River, un aliento que con la venia de la dirigencia de entonces encabezada por Daniel Passarella terminó en la apretada al árbitro Sergio Pezzota en el entretiempo para que favorezca a River, causa judicial con nueve barras implicados y que se resolvió insólitamente con una probation.

Para el momento en que se lo inmortalizó como Sub Zero, Mauro Ferreras y sus hermanos (además de Leandro, los otros son Alejo y Leonel) ya eran ampliamente conocidos en el mundo del tablón. Encabezaban un nutrido grupo de violentos de Zona Norte con núcleo neurálgico en Beccar y fueron ganando terreno con acciones rutilantes. Mauro y Leandro quedaron retratados sacándole a un atónito Lionel Messi la camiseta de la Selección en pleno campo de juego al final del partido contra Colombia del 7/6/13 por las Eliminatorias para el Mundial de Brasil que terminó en empate en cero. También tuvieron acción viralizada para el mundo entero en Japón, cuando River jugó la final del Mundial de Clubes contra el Barcelona en 2015: el menor de la familia ingresó a la cancha en medio del match para abrazarse a los jugadores de River. Increíble.

El día que Mauro y Leandro Ferreras le arrebataron la camiseta a Lionel Messi

El apellido además es muy conocido en Tribunales, ya que tuvieron causas por cuestiones de cancha y por otros delitos fuera de ellas. Pero salieron indemnes y el apellido creció hasta ganar la Sívori por completo. Una historia que empezó 15 años atrás, en un partido clave contra Belgrano, como el que se jugará el domingo, cuando Mauro Ferreras el actual jefe de la barra, pasó a la posteridad como Sub Zero.

Advertisement
Advertisement

DEPORTE

Por qué levantamos los brazos al ganar: la ciencia detrás del lenguaje corporal de la victoria

Published

on



Cuando un atleta cruza la línea de llegada o un futbolista celebra el gol que define un campeonato, el cuerpo se expande casi de manera automática: brazos en alto, pecho abierto, columna erguida.

Esa postura de expansión corporal, omnipresente en el deporte de alto rendimiento, no puede explicarse únicamente como un reflejo primitivo heredado de otros primates, según advierte Stéphanie Caillies, profesora de psicología cognitiva en la Universidad de Reims-Champagne Ardenne, consultada por el diario deportivo francés L’Équipe.

Advertisement

La postura de expansión corporal se asocia en la investigación psicológica a emociones positivas de alta intensidad: alegría, orgullo y triunfo. Sin embargo, Caillies advierte que la misma postura puede comunicar una amenaza si se combina con expresiones faciales agresivas. “Una misma postura expansiva con un visaje agresivo puede significar: me preparo para golpear”, señaló la investigadora en declaraciones recogidas por L’Équipe.

La lectura de cualquier gesto corporal depende, según la especialista, de sus características cinemáticas, velocidad, trayectoria y del entorno en que ocurre. En el deporte de competición, ese contexto viene cargado de normas sociales que generan un repertorio gestual propio, distinguible del lenguaje corporal cotidiano.

El debate entre origen innato y aprendizaje social

La investigación psicológica asocia la expansión corporal con emociones positivas como alegría, orgullo y triunfo en el deporte (Erik Williams-Imagn Images/REUTERS)

Un trabajo publicado en 2008 por Jessica Tracy y David Matsumoto argumentó que, si personas no videntes de nacimiento adoptan posturas de victoria sin haberlas visto nunca, eso prueba su carácter innato. Caillies rechaza esa lectura: “Esas personas han evolucionado en una cultura que ha moldeado su forma de pensar. Han internalizado reglas que influyen en sus movimientos aunque no las hayan ‘visto’ literalmente”.

Advertisement

La especialista fundamenta su posición en la teoría de la cognición corporizada, según la cual el pensamiento no depende solo del cerebro, sino de un sistema que incluye también el cuerpo y el entorno.

Bajo ese marco teórico, una persona no vidente puede incorporar normas de expresión emocional a través del tacto, el oído y la descripción verbal, y luego reproducir esos gestos sin que ello indique que son biológicamente predeterminados.

La comparación con los chimpancés y sus límites

La lectura del lenguaje corporal depende de la velocidad, la trayectoria y el contexto social en que ocurre el gesto deportivo (REUTERS/Dylan Martinez)

Los trabajos con chimpancés muestran que estos primates también despliegan expansiones corporales parecidas, lo que podría sugerir un origen evolutivo compartido. Caillies matiza esa analogía: en los grandes simios, la postura suele indicar dominancia o un cambio de jerarquía dentro del grupo, con una dimensión amenazante ausente, o mucho menos marcada, en el atleta humano que celebra una victoria.

Advertisement

Podría decirse que el deportista que gana también cambia de estatus, pero es más complejo porque existe además una comunicación emocional: comparto la alegría del éxito con los miembros de mi grupo, lo que puede generar adhesión, admiración y reforzar la cohesión social”, puntualizó la investigadora. Esa dimensión grupal y afectiva del gesto distingue, a su juicio, la celebración humana del comportamiento de dominancia observado en otros primates.

La conclusión de Caillies es que la postura de victoria resulta de “la interacción entre predisposiciones biológicas y aprendizajes sociales”, sin que ninguna de las dos variables pueda reclamar la explicación completa.

El cuerpo humano impone restricciones físicas a los movimientos posibles, pero dentro de ese margen la cultura, transmitida mediante descripciones, relatos y convenciones compartidas, moldea qué gestos se producen y qué significados se les atribuyen.

Advertisement

Predisposición biológica y cultura, sin jerarquía entre ambas

Lionel Messi celebra con los brazos arriba, durante un partido del Inter Miami (Crédito: Nathan Ray Seebeck-Imagn Images)

La investigadora menciona además que existen ciertas variables individuales, como pueden ser los rasgos específicos de la personalidad de cada individuo y el género, que también ejercen una influencia en este tipo de expresiones.

Todavía es necesario investigar para poder determinar si los códigos gestuales asociados con la victoria son exactamente iguales entre deportistas de ambos sexos o si, por el contrario, se observan diferencias sistemáticas en la manera en la que hombres y mujeres manifiestan el triunfo cuando se encuentran en situaciones competitivas.

Middle East,Soccer,Sport

Advertisement
Continue Reading

DEPORTE

Julián Álvarez quedó afuera de los convocados del Atlético de Madrid: los motivos

Published

on



Julián Álvarez quedó fuera de la convocatoria del Atlético de Madrid para el partido de este domingo ante la Real Sociedad, correspondiente a la quinta fecha de la Liga de España, tras sufrir una sobrecarga muscular que lo obligó a abandonar el entrenamiento del sábado antes de su conclusión.

“Julián no viaja a San Sebastián por una sobrecarga muscular por la que se retiró en la sesión de entrenamiento de ayer. Realizadas las pruebas pertinentes, los servicios médicos han descartado su presencia en el partido de hoy”, comunicó el club rojiblanco en la mañana del domingo, instantes antes de que la delegación partiera hacia el norte de España.

Advertisement

El delantero argentino de 26 años sintió las molestias en el tramo final de la práctica del sábado. Por precaución, el cuerpo técnico y los servicios médicos del club resolvieron no arriesgar su viaje a San Sebastián, donde por la noche se disputará el encuentro. Álvarez no es la única baja: Pablo Barrios y Alexander Sorloth también quedaron descartados por sendas lesiones musculares.

Simeone viaja con 23 jugadores y tres argentinos en la lista

Sin los tres lesionados, el entrenador Diego Simeone parte hacia Anoeta con 23 futbolistas, todos los disponibles del primer equipo más el defensor Jorge Domínguez y el mediocampista Jorge Castillo, ambos con ficha de las categorías inferiores. Entre los convocados figuran tres argentinos: el arquero Juan Musso, el defensor Cristian Romero y el extremo Giuliano Simeone. El puesto de Álvarez en el once inicial será cubierto previsiblemente por el canadiense Jonathan David, su recambio natural en la delantera, aunque Simeone también podría optar por el tridente conformado por Kang-in Lee, Álex Baena y Ademola Lookman, combinación que utilizó en el arranque de la temporada.

La sobrecarga pone en duda su participación en la ventana de amistosos de la Selección Argentina

Más allá del impacto inmediato en el conjunto colchonero, la situación genera inquietud de cara a la próxima ventana internacional. Entre el 21 de septiembre y el 6 de octubre, la selección argentina disputará sus primeros amistosos tras el Mundial 2026, con entre dos y tres partidos previstos cuyos rivales aún no se han confirmado oficialmente (Bolivia, Burkina Faso y Benín asoman como los posibles contrincantes).

Advertisement

Al tratarse de una sobrecarga y no de una lesión de mayor entidad, la evolución de Álvarez será determinante. El atacante había disputado el miércoles ante el Liverpool su primer partido como titular y completo en la temporada, por lo que el cuerpo médico actuará con cautela. Si no llega en condiciones para el próximo partido del Atlético en casa ante Osasuna, el objetivo sería tenerlo a punto para el clásico frente al Real Madrid, programado el siguiente domingo en el estadio Metropolitano, duelo en el que Barrios y Sorloth también son duda.

Este contratiempo se da luego de un período de transferencias agitado para la Araña, quien recibió múltiples sondeos (del PSG y el Arsenal, por citar dos de los interesados), pero su foco estuvo puesto en el posible salto al Barcelona. No obstante, el Colchonero no quiso negociar con la dirigencia blaugrana, en un duelo mediático que dejó en el medio al jugador, que fue abucheado por el público en su primer duelo de la temporada, cuando ingresó en el empate ante el Villarreal.

Cuando se había confirmado su continuidad y buscaba demostrar su compromiso pese al affaire del mercado de pases, Álvarez sufrió esta lesión, que pone en pausa su participación en el elenco que dirige Diego Simeone.

Advertisement
Continue Reading

DEPORTE

El rapto de furia de Sabalenka tras perder la final del US Open: una raqueta destruida y un amenazante mensaje a la cámara

Published

on


Aryna Sabalenka destrozó su raqueta contra el suelo en el Arthur Ashe Stadium, con los ojos llorosos y la mirada perdida, apenas segundos después de que Elena Rybakina sellara el título del US Open con un 6-4, 5-7 y 6-2 que le costó 2 horas y 21 minutos. La bielorrusa, bicampeona defensora, no encontró la manera de disimular una frustración que ya había mostrado en otros escenarios, y esta vez lo hizo frente a las cámaras y a las miles de personas que colmaban las tribunas del estadio más grande del tenis mundial.

El saludo en la red fue breve, casi protocolario. En cuanto Sabalenka llegó a su banco, tomó la raqueta y la reventó contra el suelo sin dudarlo. La imagen se viralizó en cuestión de minutos y despertó la memoria colectiva de los aficionados, que recordaron aquel episodio de 2023 cuando, tras caer ante Coco Gauff también en la final de Nueva York, las cámaras la captaron descargando su bronca en los pasillos del recinto. La historia, en más de un sentido, se repitió.

Advertisement

La reacción que lo dice todo

La secuencia no terminó ahí. Mientras el equipo organizador montaba el escenario para la ceremonia de premiación, un camarógrafo se acercó a registrar el estado emocional de la bielorrusa. Ella, visiblemente afectada y con los ojos húmedos, hizo un ademán con la mano para que dejaran de filmarla y vociferó “fuck off” (“vete a la mierda”). No era enojo hacia el público ni hacia su rival: era el gesto de alguien que necesita un momento de intimidad que el deporte de élite pocas veces concede.

La propia Sabalenka, ya en el acto de premiación, intentó poner palabras a lo que sentía: “De verdad me sentí como en casa aquí y no puedo esperar para volver el próximo año. Ojalá pudiera haber jugado un poco mejor, pero supongo que el próximo año”, dijo. Una frase que mezcla el apego que siente por Flushing Meadows y la resignación de quien sabe que el margen fue mínimo, aunque el marcador no lo refleje del todo.

La derrota tiene una dimensión extra que pesa más allá del trofeo. Sabalenka buscaba convertirse en la primera jugadora desde Serena Williams en ganar tres ediciones consecutivas del US Open. Además, cayó precisamente ante la única rival que podía arrebatarle también el número uno del mundo: Rybakina llegó al partido ya como nueva líder del ranking WTA, un ascenso que completó con el título en la mano. Las 99 semanas de Sabalenka en lo más alto del circuito llegaron a su fin en el peor momento posible.

Advertisement

Rybakina frenó una racha de 19 victorias seguidas en Flushing Meadows

Del otro lado de la red, la kazaja construyó su victoria sin necesitar su mejor versión. Rybakina concretó tres de las 12 oportunidades de quiebre que generó, suficientes para inclinar la balanza a su favor. Su primera bola de servicio no estuvo a la altura habitual —pese a ser la líder en aces del circuito—, pero su juego de devolución fue constante e implacable, capaz de neutralizar la potencia de Sabalenka en los intercambios largos.

Con este título, Rybakina alcanzó su tercer Grand Slam —Wimbledon 2022, Abierto de Australia 2026 y ahora el US Open— y cortó la racha de 19 victorias consecutivas que Sabalenka acumulaba en Flushing Meadows desde aquella final perdida frente a Gauff. También igualó a la propia Sabalenka y a Mirra Andreeva, campeona de Roland Garros, con tres títulos en la temporada, la cifra más alta del circuito femenino. El cheque que se llevó fue de 5,5 millones de dólares, el mayor en la historia de un Grand Slam.

Advertisement

En la ceremonia, Rybakina tuvo palabras para su rival que resumieron el nivel del enfrentamiento: “Es muy difícil jugar contra ti; llevas todo al límite. Me estaba muriendo en la cancha contra ti. Solo intentaba llegar a todas las pelotas posibles. Felicitaciones por tus logros y a tu equipo; ustedes hacen un trabajo increíble. No encuentro las palabras ahora mismo, lo siento”, declaró la nueva número uno.

“Si hubiera guardado mis emociones dentro de mí, no habría podido decir una palabra en la pista o ahora mismo. Es realmente difícil controlar tus emociones cuando pierdes en la final de un Grand Slam y cuando estabas intentando lograr un tricampeonato. Quería liberar toda esa agresión y decepción afuera”, se justificó la bielorrusa.

Solo le falta Roland Garros para completar el Grand Slam de carrera. Sabalenka, mientras tanto, tendrá que esperar hasta el año que viene para intentar recuperar lo que perdió este sábado en Nueva York.

Advertisement

North America,Sport,Tennis

Continue Reading

Tendencias