POLITICA
Colapso en salud mental: pico de suicidios, menos presupuesto y nueva ley

En su casa ya no hay encendedores ni medicamentos. Los cuchillos los necesita para cocinar, se justifica. La última vez que su hijo la dejó afuera de su casa, tuvo que llamar a la policía para que la ayudaran a controlarlo; con un cuchillo en la garganta le aseguraba que se iba a matar. Antes, había probado con las guardias de los hospitales Tornú de la Ciudad y el Thompson de San Martín. Nada. Lo cambió de colegio porque lo amenazaban, el nuevo lo dejó. No le sirve la escuela para ser millonario como el de Tik Tok, le dice. Claudia tiene 50 años y su hijo 16. Le roba plata de su billetera virtual, le da vuelta la casa mientras ella trabaja y cuando a la noche intenta dormir, su hijo se le tira encima, obligándola a abrir los ojos, exigiéndole cosas que ella no le puede comprar. Su vida –sus vidas– se convirtió en un infierno del que no sabe cómo salir.
“Me dicen que está mucho solo ¿Qué hago? Si me quedo con él no puedo ir a trabajar y si no trabajo, no comemos”. Así de simple, así de complejo. Claudia volvió a pedir ayuda y consultó con la psicóloga del hospital que le recomendaron desde el municipio. Y aceptó que, quizá, lo mejor era la judicialización. Ella no sabe cómo y no puede obligar a su hijo a someterse a un tratamiento. Pidió los días en el trabajo y, después de rebotar por oficinas de tribunales, consiguió la orden de un juez. Era jueves.
El viernes la ambulancia llegó demasiado tarde y el traslado no se pudo hacer porque era de noche. Los fines de semana, le dijeron, no se hacen esas diligencias. El lunes esperó toda la mañana, pero cómo la ambulancia no llegaba, se fue a trabajar. A las dos horas la llamaron: ahora sí, iban a ir. Claudia explicó y se fue antes; corrió para no perder el tren. Ella llegó a tiempo, pero el traslado tampoco se hizo. No había patrullero. Es que necesita también de la policía, porque su hijo se niega a un análisis. Finalmente, el martes se alinearon los planetas: estaba la orden del juez, la ambulancia y el patrullero.
Lo que no estaban eran las camas de hospital. Probó con tres. En el último, el Belgrano, logró que le hicieran una evaluación psicológica. No profunda, no integral, no con análisis para chequear algún tipo de consumo, como le había indicado su psicóloga. Una evaluación como las de siempre, como las que ya le hicieron muchas veces en la guardia y para la que no necesitaba orden judicial. Claudia sigue desesperada. Angustiada. Sola. Y con su hijo, también desesperado. Y solo.
¿Cuántas Claudias hay? ¿Cuántos hijos de Claudia? La semana que viene, el Senado de la Nación le daría media sanción al proyecto del Ejecutivo para modificar la ley de salud mental sancionada en 2010. La iniciativa propone, entre los principales cambios, facilitar las internaciones involuntarias y vuelve a poner en el centro la figura del médico psiquiatra. En la política hay consenso sobre la necesidad de “hacer algo”; pero no lo hay respecto de qué cambiar y cómo hacerlo. Y una cosa más: si no hay presupuesto, no hay ley que alcance (ver más adelante).

Mientras los legisladores discuten qué hacer, la demanda explota. Un ejemplo: En Zárate crearon una suerte de guardianes del puente para evitar que la gente se tire. Sí, así de grave. El municipio firmó un convenio con una ONG evangelista para asistir a las personas que intentan tirarse del puente Zárate-Campana. ¿Por qué lo hicieron? Porque se dispararon los llamados de asistencia por intentos de suicidio. En septiembre del año pasado habilitaron el sistema y establecieron una guardia de salud mental las 24 horas. En diciembre de 2023, cuando asumió como intendente Marcelo Matzkin, había un solo psicólogo en toda el área, hoy tienen 10.
Ojalá solo fuera un problema de Zárate. De Claudia. Pero no, los casos se multiplican. El martes pasado, la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, daba a conocer el informe anual del Sistema Nacional de Información Criminal. Allí se confirmó un dato que se informaba en esta columna hace 15 días: la tasa de suicidios aumentó un 21,6% en 2025 respecto del año anterior. Abundan los datos. En la Ciudad, se registraron un 44% más de intentos de suicidio entre enero y mayo de 2026 respecto del mismo periodo del año anterior. Y en la Provincia de Buenos Aires, las internaciones por casos de salud mental en menores de 18 años aumentaron un 22,8% en los últimos dos años y un 99,8% si se compara 2025 contra 2019.
Según información del Ministerio de Salud de la Ciudad, entre enero y mayo de 2025 (semanas epidemiológicas 1 a 19) se registraron 143 intentos de suicidio, mientras que en el mismo periodo de 2026 se llegó a 206 casos. “La mayor prevalencia de notificaciones se concentra en adolescentes y adultos jóvenes, con predominio del sexo femenino. Entre los antecedentes y factores asociados más frecuentes se identifican trastornos de salud mental, intentos de suicidio previos y consumos problemáticos”, detallan desde el Ministerio.
La estadística porteña indica que los intentos de suicidio y los pedidos de asistencia en salud mental se dan en mayor medida en mujeres. Sin embargo, los datos nacionales de suicidios confirman que la mayoría se registran en hombres, representando el 78,6 % de los casos. De acuerdo al informe de Seguridad, en 2025 se contabilizaron 5.209 víctimas de suicidio, lo que representa una tasa de 11,8 por cada 100.000 habitantes, que equivale a un aumento del 21,6 % respecto del año anterior, cuando la tasa fue de 9,7. La tendencia no es nueva. El número de suicidios aumenta de forma sostenida desde hace seis años: en 2020 la tasa fue de 7,8, pasando a 8,7 en 2021, a 9,2 en 2022 y 9,7 en 2023 y 2024.
El salto exponencial en la tasa de suicidios registrada en 2025 es la confirmación de una alerta que se encendió hace tiempo y que da cuenta de la magnitud del problema de la salud mental. Los motivos, explican los profesionales, son multicausales. Todos coinciden en el efecto de la pandemia y hacen un llamado de atención: mientras que en los países desarrollados la tasa de suicidios se mantuvo o descendió después del Covid 19, en los subdesarrollados, aumentó.

Consultado para este artículo, el ministro de Salud de la Ciudad, Fernán Quirós, insiste en que se trata de “fenómenos complejos y multicausales, que responden a la interacción de factores biológicos, psicológicos, familiares, sociales, económicos y culturales”, pero destaca: “Influyen condiciones como la vulnerabilidad socioeconómica, la precarización laboral, la inseguridad habitacional, la fragmentación de las redes familiares y de apoyo y cuidado, la exposición a situaciones de violencia, los consumos problemáticos y las experiencias traumáticas durante la infancia y la adolescencia, particularmente las vinculadas a las redes”.
Por su parte, Nicolás Kreplak, ministro de Salud de la Provincia, señala que “hay una mudanza del perfil de salud mental, donde si bien las problemáticas más graves aumentaron, no lo hicieron tanto como las demandas por angustia, ansiedad y autolesiones” y especifica que “el aumento está en toda la población, pero más hacia los extremos: en adultos mayores y en los más chicos: ataques de pánico, intento de suicidio y problemas de consumo”.
Explosión en la demanda de asistencia en salud mental
En su edición de marzo, la revista del Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires publica el “informe sobre la crisis de la salud mental en la Argentina 2019-2025”, en el que advierte sobre el aumento en la demanda de atención en salud mental a nivel nacional. De acuerdo a este trabajo, las internaciones por motivos de salud mental aumentaron un 77% promedio en el periodo analizado.
El impacto es diferente en cada provincia. En Santa Cruz, las internaciones en la población infanto-juvenil (niños, niñas y adolescentes) tuvieron un aumento exponencial del 790,3%, mientras que en la provincia de Buenos Aires se registró un incremento del 12% en las consultas por guardia en 2024 respecto a 2023, con picos de hasta el 64% en algunas regiones sanitarias. En Neuquén, en tanto, la provincia más próspera de Argentina hoy, las prácticas ambulatorias asociadas a salud mental aumentaron un 228% entre 2029 y 2025.
Tanto Quirós como Kreplak, el primero ministro de Jorge Macri y el segundo de Axel Kicillof, insisten en marcar la complejidad del problema y el estrés del sistema. No existe, por más esfuerzo presupuestario que se realice, posibilidad de reemplazar con asistencia sanitaria el rol de contención y cuidados que ejercen, o ejercían, las familias y la comunidad.

La Provincia habilitó en todos los hospitales públicos guardias de salud mental e internación 24 horas con un incremento del 70% en cantidad de camas y 40% de personal destinado específicamente a este área. Lo mismo la Ciudad: la oferta asistencial en salud mental pasó de 77.100 turnos mensuales en enero de 2024 a 83.420 en enero de 2026 y se incorporaron más de 160 profesionales especializados.
De un lado y otro de la General Paz intensificaron los programas ambulatorios y de prevención en las escuelas. Se organizan encuentros para habilitar conversaciones y espacios en los que los chicos se sientan “seguros” para contar lo que les pasa. Y, sobre todo, escuchados. “Una de las cosas que nos dicen los pibes es que en los talleres te das cuenta de que no estás solo. Porque cuando estás en tu cuarto, solo, con el celu, pensas que sos el único que está mal y te da vergüenza compartirlo y eso lleva a más ansiedad y angustia”, cuenta Kreplak y sentencia: “Desde los profesionales también tenemos una deficiencia para abordar los problemas de salud mental de forma comunitaria. Porque no es un problema individual, es comunitario”.
Pero nada alcanza, la demanda es inagotable. El sistema público de salud porteño registra un 92,3% más de turnos por atención en salud mental que en 2023. El aumento en la cantidad de consultas en lo que va de 2026 comparado con el mismo periodo del año anterior es del 9,5%. En 2023 se otorgaban en promedio 1.412 turnos diarios; en 2024, 1.949; en 2025, 2.480; y en lo que va de 2026 ya se registran 2.715 turnos diarios promedio.
Si bien, como marcaba Kreplak, el aumento en la demanda de asistencia es generalizado, se acentuó el incremento entre los adolescentes. “Es muy difícil hoy ser adolescente, porque en esa etapa el chico necesita ‘matar al padre’, pero no puede porque es un ´padre´que no está, que está ocupado, estresado, aturdido. Y tampoco puede refugiarse en la red de sus pares, porque está solo en un cuarto frente a una pantalla”, analiza un experto en política pública sanitaria y advierte: “Hay un corrimiento de las familias, que están estalladas, que no pueden hacerse cargo y reclaman al Estado un rol de acompañamiento que les es propio”.
Consumo de antidepresivos y ansiolíticos en adolescentes
El “Séptimo Estudio Nacional sobre Consumo de Sustancias Psicoactivas en Estudiantes de Enseñanza Secundaria” de la Sedronar reveló que la edad de inicio del consumo de tranquilizantes pasó de 14 años a un promedio de 12,6 años. Además, se detectó que un 5,9% de los estudiantes secundarios probó tranquilizantes sin receta médica alguna vez en su vida. Otra señal de alerta. De acuerdo a datos del ministerio de Salud bonaerense, la provisión de psicofármacos aumentó un 966% en los últimos seis años. En 2020 se registró un promedio de 1.500 usuarios de psicofármacos, pasando en 2026 a 16 mil usuarios.
En la misma línea, una de las empresas proveedoras del más del 20% de los medicamentos que se venden en todo el país advierte: “Entre 2023 y 2025 la venta total de medicamentos en el canal ambulatorio cayó un 14,50% pero la venta de psicotrópicos relacionados a cuestiones sociales (ansiolíticos, hipnóticos, antidepresivos y antipsicóticos) cayó en menor medida, un 6,04%”.

La enumeración de datos y estadísticas que revelan la magnitud del problema en salud mental que atraviesa la Argentina podría extenderse casi al infinito. Pero el aumento en la tasa de suicidios, la explosión en la demanda de atención médica e internaciones y el incremento en el consumo de psicofármacos parecen suficientes para entender que se trata de un asunto de interés público que demanda atención política urgente. Y presupuesto. Mucho.
La ley actual de salud mental estipula que, como mínimo, el 10% del presupuesto de salud se destine a salud mental. En los papeles, ese valor solo se alcanzó en 2023, llegando al 10,1%. En 2025, se destinó a salud mental apenas el 1,68% del presupuesto total de salud. Para este año la cosa no mejoró: tiene asignado el 1,65%. Esto último, sin considerar cómo impactó en el área el recorte de $63 mil millones en salud pública comunicado en la decisión administrativa 20/2026. Para mediados de mayo, la ejecución presupuestaria en programas vinculados a salud mental mostraba un devengado de apenas el 6,2%.
Corazón de la nueva ley: facilitar las internaciones involuntarias
El 17 de abril ingresó al Senado el proyecto de reforma a la ley 26.657 de Salud Mental enviado por el Poder Ejecutivo. Una iniciativa que se trabajó en el ministerio de Salud de Mario Lugones, pero que antes de llegar al Congreso pasó por el ministerio de Justicia y la Secretaría de Legal y Técnica, quienes hicieron el control constitucional de la norma.
El proyecto comenzó a tratarse en plenario de las comisiones de Salud y Legislación General el 29 de abril, y el gobierno de Javier Milei espera que consiga media sanción la semana que viene. La propuesta, en la que participó centralmente el equipo liderado por Liliana Gonzalez, Directora Nacional de Abordaje Integral de Salud Mental y Consumos Problemáticos del Ministerio de Salud de la Nación, busca facilitar los tratamientos e internaciones involuntarias y vuelve a poner en el centro la figura del médico psiquiatra.
En el proyecto del Gobierno ya no se habla de “padecimiento mental”, sino de “afección o trastorno de salud mental”, se establece de forma obligatoria que los equipos interdisciplinarios cuenten con al menos un médico psiquiatra y se modifican las pautas y conceptos legales para que una persona pueda ser internada sin su consentimiento.
Mientras que con la ley actual, para internar a una persona en contra de su voluntad se exige demostrar de forma estricta que existe un “riesgo cierto e inminente” para sí mismo o para terceros; en el proyecto del Gobierno basta con advertir que existe una “situación de riesgo grave de daño para la vida o la integridad física de la persona o de terceros”. Es que mientras que hoy la evaluación se hace sobre “la foto” del estado psíquico de la persona en el momento exacto de atención, con la nueva ley se adopta un criterio situacional: se deben considerar obligatoriamente los antecedentes de hechos o ideaciones dañosas previas y la previsible evolución si no se interna a tiempo.
Asimismo, mientras que en la ley vigente se prohíbe expresamente la creación de nuevos centros de internación monovalentes (neuropsiquiátricos), en el proyecto del Gobierno se permite explícitamente que las internaciones se lleven a cabo en hospitales generales, hospitales especializados en psiquiatría y salud mental, e instituciones con internación especializadas en psiquiatría y salud mental.
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POLITICA
Andrés Malamud: “La economía sobre la que crecemos ahora genera menos empleo”

La economía argentina muestra señales de crecimiento en los principales indicadores, mientras una parte significativa de la sociedad percibe que su situación personal empeora. La estadística muestra expansión del Producto Bruto Interno y una baja de la inflación, pero el poder adquisitivo y la percepción social siguen en retroceso. El politólogo Andrés Malamud aseguró que el futuro político de Javier Milei depende de si el crecimiento económico logra llegar al bolsillo de la gente.
“El crecimiento llegaba a los bolsillos, la macro y la micro. Hoy no está pasando”, afirmó Malamud en Infobae en Vivo. Consideró que, aunque los datos oficiales muestran expansión, el bienestar no alcanza a la mayoría. “Cuando se acumula crecimiento a lo largo de varios años, se puede producir esa reconexión entre el crecimiento económico y la prosperidad o el sentimiento de prosperidad, que todavía no se siente”, explicó.
El especialista remarcó que la Argentina atraviesa una novedad histórica: “Habitualmente, cuando había crecimiento, había prosperidad. El crecimiento llegaba a los bolsillos. Hoy no está pasando”. Según su análisis, la esperanza del gobierno reside en que, si el crecimiento continúa, el impacto positivo se notará en los próximos años.
Menos empleo y más precarización pese al crecimiento
La transformación de la estructura productiva argentina genera menos empleo estable. Malamud fue claro: “La economía sobre la que crecemos ahora, la estructura productiva, es diferente de la anterior, genera menos empleo. Y esto pasa en todo el mundo”. Señaló que la industria, tanto en Argentina como en otros países, pierde capacidad de generar trabajo y que el sector servicios avanza, pero con menor estabilidad laboral.
En sectores como petróleo y gas, la nueva modalidad de producción tampoco genera puestos suficientes. “No es momentáneo, es estructural. Las economías en el mundo están generando menos empleo. Automatización, las nuevas tecnologías”, detalló. Esta situación se traduce en una caída del empleo formal y un aumento de la precarización.
El desempleo no sube de manera brusca por la baja de la natalidad. “Casi todos los países están en declinación demográfica. Las nuevas economías van a crear menos empleo y menos personas. Por eso el desempleo no aumenta”, afirmó el analista. El resultado es una economía que crece, pero no mejora la calidad de vida de la mayoría.

El Estado provincial sostiene la contención social
Malamud explicó que la función de contención social recae sobre las provincias y los municipios. “En Argentina todavía tenemos ese estado de bienestar que te permite no tener un empleo fijo, ser precario y, sin embargo, tener un hospital municipal o provincial o nacional que te atiende”. Según el politólogo, el ajuste fiscal del gobierno nacional convive con la persistencia de estructuras estatales subnacionales.
“El Estado es mala palabra a nivel nacional. A nivel provincial y municipal, no. Si vos viajás por las provincias o por los municipios, te encontrás con la misma casta de siempre. Y es una casta prestigiosa, es una casta reelegida”, destacó Malamud. El Estado territorial actúa como amortiguador y permite que la crisis no derive en un estallido social generalizado.
La coexistencia de discursos de ajuste y prácticas de contención marca un desacople entre la política nacional y la realidad local. Este fenómeno contribuye a explicar por qué el crecimiento económico no repercute de manera homogénea en todas las regiones del país.
Crisis de liderazgo y fragmentación en el peronismo
El politólogo analizó la situación del peronismo y la figura de Axel Kicillof en la provincia de Buenos Aires. “Kicillof lo que está haciendo es respetar el liderazgo vital, biológico de Cristina. No le va a ganar”, indicó. Malamud describió una estructura partidaria que no produce disputas internas y que se radicaliza en la permanencia de sus figuras centrales.
“La provincia de Buenos Aires siempre fue un ancla. Argentina era un barco y la provincia era un ancla. Estaba en el lecho fangoso y entonces el barco no se movía. Hoy es un lastre. Vos lo tirás y seguís, seguís navegando. La provincia se puede hundir sin arrastrar al país. Esta es la apuesta del Gobierno nacional”, explicó el especialista.
La fragmentación del peronismo y la pérdida de centralidad de la provincia de Buenos Aires en el tablero nacional configuran un escenario político inédito. Los liderazgos no se consolidan y la coordinación nacional se debilita.
El politólogo remarcó que el peronismo se fragmenta y se radicaliza en términos de organización, alejándose de la tradición de disputas internas: “Los líderes radicales morían líderes. Los líderes peronistas perdían líderes. Y ahora se–

Implosión social y salida del sistema
El conurbano bonaerense muestra un fenómeno de “implosión” social, según Malamud. “Uso implosionado porque la gente explota para adentro. Hay mucho aumento de la angustia, la ansiedad y los suicidios, que es un tema del que se empieza a hablar. Hay violencia intrafamiliar enorme, hay adicciones y hay una derivación hacia nuevos empleos, muchos relacionados con el narco y hacia nuevas religiones. Y esto es bueno. La religión te contiene y contiene las adicciones y el narco también. Pero no van a Plaza de Mayo”.
La salida del sistema político, económico y familiar se impone como respuesta a la insatisfacción. “La política se basa en los que van y votan o protestan. Pero si vos te vas, no impactás en la política, porque la política se basa en los que van y votan o protestan”, sostuvo Malamud. El distanciamiento de la provincia de Buenos Aires respecto del resto del país y del sistema político se consolida como un problema estructural.
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POLITICA
Cristina Kirchner abre una batalla internacional para mantener viva la posibilidad de competir en 2027

Con la nueva presentación realizada ante el Comité de Derechos Humanos de la ONU por su condena en la causa Vialidad, la expresidenta Cristina Kirchner apunta, en lo inmediato, a mantener viva la posibilidad de convertirse en una alternativa electoral para las presidenciales del año que viene, en medio de la dura interna que atraviesa el peronismo.
Que se le levante la inhabilitación para poder competir en 2027 es lo que anunció que pide en una de las medidas cautelares presentadas ante el organismo internacional. Lo dio a conocer hoy Cristina Kirchner en sus redes sociales y los detalles de esta estrategia fueron ampliados luego en una conferencia de prensa liderada por su equipo de abogados, ahora fortalecido con el brasileño que defendió a Lula da Silva en un proceso similar, Rafael Valim, y Javier Borrego, también con experiencia en el terreno internacional.
“Hay un pedido cautelar de suspensión de la inhabilitación perpetua”, contó Valim en una ronda abierta a periodistas. “Ese pedido cautelar es para que, de inmediato, el Comité suspenda hasta la decisión de fondo esta sanción que contradice y vulnera precedentes clarísimos del propio comité. El Comité no permite inhabilitaciones perpetuas”, explicó.
Que ese y otros pedidos prosperen, como los relativos a sus condiciones de detención, dependerá de la acogida que reciba su planteo ante el Comité, que debe primero analizar la admisibilidad de la presentación y luego, eventualmente, pronunciarse sobre la cautelar. Más tiempo le llevaría emitir una resolución sobre el fondo de la cuestión, que para la expresidenta es la revisión total de la condena.
En el equipo de abogados de la expresidenta, la mirada está puesta en octubre, cuando, aseguran, se reunirá el Comité.
Sostenida en la existencia de presuntas “arbitrariedades” y “violaciones” a los derechos de la expresidenta, la presentación aspira, además a que se le permita competir electoralmente, que se ponga en marcha una revisión completa de la condena.
Con su pedido, que se dio a conocer hoy, pero fue formalizado semanas atrás, la expresidenta inaugura una nueva fase judicial en el caso Vialidad que abre un amplio arco hipotético cargado de interrogantes, que abarcan desde los tiempos del Comité hasta las consecuencias que podría tener en la Justicia local un eventual pronunciamiento favorable.
La resolución final del organismo adopta la forma de una “recomendación” al Estado. Para el equipo de abogados de la expresidenta, una decisión de ese tipo sería constitucionalmente vinculante, aunque la Corte Suprema ha tenido pronunciamientos previos en los que señaló que los organismos internacionales no constituyen “una cuarta instancia de revisión”.
El espejo en el que se mira la expresidenta es el caso de Lula da Silva en Brasil. La “comunicación individual” presentada por el actual presidente brasileño -en julio de 2016- fracasó respecto de las medidas cautelares, pero terminó con una decisión favorable sobre el fondo de la cuestión, al concluir que Brasil había violado derechos de Lula reconocidos en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.
Sin embargo, el paralelismo tiene límites que el propio abogado brasileño Valim, que participó de aquel proceso, puntualizó hoy en la conferencia. Entre ellos, que, en el caso de Lula, las vías internas no estaban agotadas cuando se presentó la comunicación.
Además, el pronunciamiento favorable de la ONU sobrevino después de que la propia Justicia brasileña anulara la condena contra Lula.
Los argumentos esgrimidos por la defensa de Cristina Kirchner ante el Comité son reediciones de aquellos que se volcaron en todas las instancias de apelación de la causa, rechazados primero por la Casación, que revisó la condena, y luego por la Corte Suprema, que dejó firme la sentencia de 2022.
Pero hoy, en la carta publicada por la expresidenta, tomó fuerza otra idea: que la condena en su contra responde a una cuestión de género y al “machismo estructural” de la Justicia.
“¿Ser la única expresidenta condenada por la Corte Suprema? ¿En serio alguien puede pensar que eso es una casualidad?”, planteó en su carta.
El argumento fue retomado hoy por el abogado español Borrego durante la conferencia de prensa. “¿Por qué esa hostilidad contra la doctora Kirchner? Porque es mujer”, sostuvo el abogado, que señaló que, a pesar de que en la Justicia argentina existe una importante presencia de mujeres, en las cuatro instancias judiciales por las que pasó la expresidenta no intervino ninguna jueza ni fiscal mujer.
“Lo importante era una condena que llevara consigo la inhabilitación. Porque lo importante es excluir a una mujer, dos veces presidente elegida, de una futura contienda electoral. Ese fue el objetivo”, sumó el abogado.
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POLITICA
Cuáles son los tres reclamos que Cristina Kirchner hizo en la ONU tras la condena por la causa Vialidad

Los abogados de la expresidenta Cristina Kirchner dieron detalles de la presentación del reclamo ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) por su condena en la causa Vialidad, por corrupción en la obra pública en Santa Cruz. En su departamento de Constitución, la expresidenta cumple una condena a seis años de cárcel e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos, por administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública.
Javier Borrego, Carlos Beraldi y Rafael Valim explicaron que la presentación incluye tres cautelares: la suspensión de la inhabilitación para ejercer cargos públicos, la revisión de las condiciones de la prisión domiciliaria y la recomposición de miembros de la Corte Suprema de la Nación, de la que dijeron que es “imposible que funcione con tres miembros”.
Los abogados aclararon, en conferencia de prensa, que las observaciones o dictámenes del Comité podrían “salir en cuestión de meses” en cuanto a las cautelares, pero que las resoluciones en cuanto a la decisión de fondo de la presentación “podrían tardar algunos años”. La próxima reunión del Comité de Derechos Humanos de la ONU está prevista para el período del 19 de octubre al 6 de noviembre.
Los detalles de la presentación de Cristina Kirchner ante la ONU por la condena por la causa Vialidad
Borrego explicó que una de las cautelares es “en relación a la prisión domiciliaria de Cristina Kirchner, que tiene dos policías permanentemente en la puerta, lleva una tobillera que cada dos por tres no funciona y tiene muy restringido el derecho de visita, hasta subir a la azotea a tomar aire”.
El abogado español calificó la condena a la expresidenta de “maniobra de distracción para evitar que se piense en la proscripción, para que no se presente a elecciones porque puede ganar y eso no gusta a algunos”.
Mientras que Valim, que defendió al actual presidente de Brasil Lula da Silva en la causa Lava Jato, dijo que la presentación “no es un acto de agresión a la Argentina ni a su sistema judicial”: “Estamos planteando que se respeten los derechos de una ciudadana argentina”.
El abogado brasileño dijo que en caso que el comité haga lugar a los planteos presentados, esas eventuales decisiones “son vinculantes, son parte del compromiso del Estado argentino ante las Naciones Unidas”. Aclaró que la presentación únicamente “es documental” y que “no se permiten declaraciones”, consultado sobre la posibilidad de un descargo de la expresidenta.
Qué es el Comité de Derechos Humanos de la ONU y cuáles son sus funciones
El Comité de Derechos Humanos de la ONU es un organismo integrado por 18 expertos independientes “que supervisa la aplicación del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos por sus Estados Partes”, según información oficial.
Todos los Estados Partes deben presentar al Comité informes periódicos sobre la manera en que aplican los derechos civiles y políticos y “presentar el primer informe un año después de su adhesión a la Convención y después, siempre que lo solicite el Comité”.
El organismo, a partir de reuniones previstas, “solicita la presentación del informe cada ocho años, examina cada informe y da a conocer sus preocupaciones y recomendaciones al Estado Parte en la forma de ‘observaciones finales’”.
cristina kirchner, ONU
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