POLITICA
La IA de Milei, entre el juego de poderes y el futuro democrático

En apenas quince días el Gobierno presentó tres iniciativas de profundas implicancias, que tienen a la Inteligencia Artificial (IA) como actor protagónico. Coincidió con semanas trascendentales en términos de redefinición del mapa del poder global en el plano tecnológico.
Javier Milei se muestra fascinado por la construcción de un futuro donde no sólo prevalezca la tecnología más avanzada, sino en el que además no rijan restricciones de ningún tipo. Emerge allí la dimensión más honda de su carácter anarcocapitalista, porque no se limita al plano económico del libre mercado, sino que apunta a una redefinición de la arquitectura institucional de la Argentina y a una interpelación al aspecto moral del ser humano. Es el líder con el proyecto más ambicioso y revulsivo que haya gobernado el país, aunque todavía no está claro si las terrenales dificultades cotidianas le van a permitir desplegar ese horizonte imaginario.
La primera de las iniciativas la presentó el 22 de mayo la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, y la denominó “Gemelo Digital Social”. Se trata de una herramienta basada en IA que busca anticipar y simular escenarios para diseñar políticas públicas, a partir del procesamiento de las bases de información de las que dispone el Estado. La idea es generar un avatar de cada persona construida con datos reales, para prever situaciones que permitan tomar decisiones ajustadas a los resultados. Es un proyecto, todavía no formalizado, basado en una lógica predictiva, que es una de las aplicaciones más difundidas de la IA. Sin embargo, tiene sus observaciones, sobre todo en el plano de la utilización de datos personales. ¿Quién los va a gestionar? ¿Cómo se van a utilizar? Debates éticos que tienen su epicentro en el derecho a la privacidad y que ya levantaron las advertencias de varios especialistas.
La segunda propuesta fue el envío al Congreso del denominado “Súper RIGI”, que busca impulsar, a partir de incentivos impositivos, tecnologías y actividades no desarrolladas previamente en el país, desde IA y biotecnología hasta semiconductores. Se trata de la propuesta más física de las tres, ya que apunta a generar incentivos de inversión a partir de las condiciones que ofrece la Argentina por estar en una región pacífica en comparación con otras en el mundo, con un clima frío en su Patagonia, y acceso a recursos naturales.
Aspira a promover proyectos como los que anunció el año pasado OpenAI para desarrollar un mega centro de datos por US$25.000 millones (de la que después no se supo nada más), y tiene su factor más novedoso en que está destinado a una tipología de compañías que aún no tiene presencia. Dice mucho de la matriz productiva que se imagina Milei cuando demuestra qué tipo de sectores está dispuesto a beneficiar, mientras que al mismo tiempo les advierte a los grupos industriales clásicos que deben reconvertirse si no quieren desaparecer.
Y la última de las propuestas, probablemente la más innovadora y provocadora, partió de una reforma de la Ley General de Sociedades que presentó hace unos días el Ministerio de Desregulación que preside Federico Sturzenegger. Esta iniciativa, resaltada en el artículo que Milei publicó en el Financial Times esta semana, tiene su punto sustancial en la creación de “sociedades automatizadas”, que funcionan con algoritmos o robots, sin la necesidad de contar con personas humanas. Es decir, crea una nueva tipología de empresas no humanas que según el Gobierno es una novedad a nivel mundial, con el objetivo de garantizar una seguridad jurídica a un tipo de inversiones que en general operan en un gris legal. Además, esto permite establecer un esquema impositivo diferenciado.
La iniciativa surgió de una idea que le llegó a Sturzenegger de parte de Emiliano Kargieman, CEO de Satellogic, una empresa de observación terrestre por satélite. Está basada en la experiencia de Irlanda, que a través de su régimen legal flexible facilitó la instalación de empresas tecnológicas que operan a nivel global. Es el caso de la firma dueña del software de Apple, que al estar registrada allí, le permite al gobierno de Dublin cobrar un royalty por cada venta de IPhone en el mundo.
Pero al ser tan disruptiva, también el proyecto es el más polémico desde el punto de vista legal, porque incorpora el concepto de “responsabilidad limitada”, pero aplicada a empresas no humanas. “Cuando estos sistemas ejercen un juicio independiente en entornos impredecibles -como deben hacerlo para ser realmente útiles- sus acciones conllevan riesgos reales. La responsabilidad limitada no es un lujo para estas entidades; es una condición indispensable para su existencia. Los accionistas humanos pueden participar, pero no es obligatorio”, escribió Milei en el Financial Times.
¿Quién es entonces el responsable legal si una empresa de este tipo incurre en incumplimientos o comete un delito? Según el Gobierno, está establecido que “la empresa está obligada a responder con su patrimonio como cualquier otro tipo de compañías” en el plano civil, y si hay una afectación penal, la Justicia deberá determinar quién es el beneficiario final de esa firma, una tarea que requeriría probablemente rastrear las distintas capas de conformación societaria. Para los abogados especializados en la materia, es un debate clave que se abre a partir de ahora. El boceto original de la propuesta contemplaba una serie de salvaguardas que después no quedaron en la redacción final.
Pero además de la cuestión legal emerge una gigantesca discusión ética detrás de la figura de “sociedades automatizadas”, porque fuerza a replantearse una dinámica sin responsabilidades humanas. Es a lo que apuntó Elisa Carrió, la primera que saltó al conocerse la iniciativa, quien definió el desafío en términos de “problema existencial”. Es la línea que acaba de expresar el papa León XIV en su encíclica Magnifica Humanitas (Magnífica Humanidad), donde llama a proteger la dignidad humana y el bien común frente al creciente poder concentrado de la tecnología y la revolución digital.
Está muy claro que Milei imagina un sistema desregulado y sin restricciones para posicionar a la Argentina como un actor en el ecosistema de la IA. No lo hace sólo por orientación económica; es también un planteo filosófico. Su convicción libertaria es absolutista. Desde ese lugar entiende que está frente a una nueva era civilizatoria, y que en consecuencia se requieren nuevos instrumentos normativos.
Milei ya se apropió del futuro como parte de su narrativa. Es el único dirigente del país que habla enfáticamente de estos temas, frente a una elite política en general muy retrospectiva. Claro que lo hace en sus propios términos y bajo sus propias consignas. La mayor parte de la sociedad, preocupada por terrenalidades como la inflación o el empleo, no parece siquiera intuir las implicancias de los lineamientos que está definiendo el Presidente, aunque todos ya sienten en sus vidas cotidianas los efectos concretos de la IA. A mucha gente ese futuro imaginado le puede estar quedando lejos.
Empresas versus gobiernos
El trasfondo de los planteos de Milei no sólo tiene relación con el desarrollo tecnológico y las oportunidades económicas, sino que conllevan profundas implicancias políticas, que podrían resumirse en dos dilemas absolutamente determinantes para el desarrollo del siglo XXI.
En primer lugar, porque por fuera de los conflictos bélicos como los de Ucrania o Medio Oriente, se está desarrollando una batalla frontal por la distribución del poder mundial. Es la que enfrenta a las grandes corporaciones globales de negocios digitales contra los Estados nacionales. Nunca en la historia de la humanidad un conjunto de compañías privadas ostentaron tanto poder, al punto de condicionar, y en muchos casos sortear, las decisiones de los principales líderes mundiales.
Por esa razón también últimamente se multiplicaron las reacciones violentas contra esas compañías por parte de particulares. La prueba está en que en un 2025 que se caracterizó por una guerra de aranceles y las barreras entre Estados, el comercio mundial alcanzó un récord histórico de US$35 billones, un 7% más que el año anterior. Hay un capitalismo vertiginoso que ya no cabalga sobre la montura de los gobiernos.
La disputa central entre Estados y empresas como Anthropic, OpenIA, Google o Meta reside en el debate en torno de las regulaciones. ¿Hasta qué punto la nueva constelación virtual debe estar reglada? ¿Las compañías deben ser liberadas de cualquier restricción, o hay que garantizar los derechos individuales? La IA fue por primera vez un tema central en la última cumbre entre Donald Trump y Xi Jinping, ambos preocupados por las implicancias en materia de seguridad y defensa. También será el foco de la primera cumbre de la ONU sobre gobernanza de la IA, que se realizará el 6 y 7 de julio en Ginebra.
Frente a estos dilemas hasta ahora surgieron tres tipos de respuestas. Uno lo encarna China, que en nombre de la seguridad nacional establece un control total de los datos y de los algoritmos, tal como hace tiempo realiza sobre Internet. Por esta razón, China disputa con EE.UU. en la cuestión tecnológica, pero está atrasada en materia empresarial. Como resalta Marcelo Elizondo, especialista en comercio internacional, “mientras en Estados Unidos hay 2000 empresas nuevas exclusivamente de IA, en China hay 200”.
La Unión Europea, en línea con su filosofía integral, representa un modelo alternativo, con regulaciones para prohibir abusos y establecer auditorías obligatorias en las herramientas aplicadas a educación, empleo o justicia. El problema es que este entramado legal es muy disuasivo para las empresas tecnológicas, que no quieren tener este tipo de restricciones, y entonces Europa está perdiendo la carrera de la IA frente a sus rivales. En el intento por no seguir rezagada, esta semana la Comisión Europea presentó un paquete de medidas de soberanía tecnológica, un conjunto de medidas para reforzar la capacidad en materia de semiconductores, IA, nube y código abierto.
Y el tercer esquema es el norteamericano, el más desregulado de todos, y el que Milei toma como modelo. Trump regresó a la Casa Blanca acompañado por los principales magnates tecnológicos, con la promesa de desactivar cualquier tipo de normativa para que la industria pudiera competir libremente. Los resultados vienen siendo tan potentes que Trump llevó a toda la troupe digital a su reciente viaje a China, como exhibición del activo más poderoso frente a su rival.
Sin embargo, esta semana ocurrió un cambio muy importante. El titular de la Casa Blanca emitió una orden ejecutiva por la cual las empresas tecnológicas son instadas a entregar al gobierno los protocolos de sus nuevos modelos de IA al menos 30 días antes de su lanzamiento masivo. Este giro marcado tiene una explicación: hace dos meses Anthropic frenó el lanzamiento de su nueva plataforma Claude Mythos porque el sistema era tan poderoso que había detectado una gran cantidad de falencias en los mecanismos de seguridad, incluso del propio Estado norteamericano.
Este episodio también sirve para resaltar una diferenciación que hace Darío Giustozzi, transformado hoy en predicador digital desde su proyecto Agorax. Él define a Anthropic como un ejemplo del “altruismo activo”, porque parece dispuesta a resignar ganancias para establecer protocolos más seguros, que en general son más caros. Por esa razón, la empresa fue parte de la presentación que hizo León XIV de su encíclica.
Enfrente están los que Giustozzi categoriza como “darwinistas”, como OpenIA, Meta o Google, que son los que libran una pelea despiadada por ver quién llega primero a la próxima etapa, sin preocuparse demasiado por sus efectos sociales. Por eso en estas plataformas se detectaron sesgos tendientes a congraciarse con los usuarios, a fin de establecer con ellos una empatía que los incentive a hacer a nuevas consultas y búsquedas. Emerge en este punto otro descomunal debate en torno de la administración de los algoritmos, que no responden a una simple lógica matemática, sino a un sesgo preestablecido bajo ciertos patrones éticos.
El segundo dilema político que entraña la nueva fase de la revolución tecnológica gira en torno de una pregunta clave: ¿la IA puede fortalecer la democracia o, por el contrario, la debilita mortalmente? El planteo de que la Inteligencia Artificial pueda ser beneficiosa para el sistema se basa en la presunción de que puede jugar un papel virtuoso en un momento en el que el desacople entre sociedades cada vez más demandantes y activas desbordan las capacidades de respuestas que pueden ofrecer los Estados. Es lo que el filósofo español Daniel Innerarity llama “democracia aumentada”, una intermediación facilitadora entre dinámicas ciudadanas cada vez más aceleradas y la aterosclerosis de la vieja institucionalidad del siglo XIX.
Ya hay varios antecedentes en la materia. Por ejemplo, en Taiwán el Ministerio Digital procesa miles de opiniones ciudadanas sobre debates que generan mucha polarización, las agrupa en categorías, elimina los puntos más ríspidos y encuentra los puntos de consenso entre los distintos sectores. Así les ofrece a los legisladores una base de acuerdos para posibles proyectos. En la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), hay varios países que emplean modelos de simulación basados en agentes de IA para pronosticar las consecuencias de las reformas fiscales. De este modo, se puede determinar su impacto antes de aprobar una legislación.
Pero estos ejemplos virtuosos conviven con otra mirada, mucho más amenazante, según la cual la IA no actúa como un complemento del sistema democrático sino que se posiciona como su posible reemplazo. Significaría el paso de una democracia de representantes a una democracia de algoritmos. Un escenario en el que todas las decisiones se adoptarían virtualmente.
Esta distopía está muy presente en el pensamiento de varios aliados de Milei, como Elon Musk y Peter Thiel, para quienes la dinámica del nuevo mundo las deben llevar las empresas, y la arquitectura institucional no debe funcionar como una restricción. En el fondo planean un mundo en el que no sólo el sistema democrático deba adaptarse al cambio tecnológico, sino que a futuro las decisiones políticas ya no dependan de los representantes elegidos en votaciones al estilo siglo XX, sino a partir de las interacciones que se generen en las plataformas que ellos controlan.
La humanidad tropieza hoy con un futuro que se precipitó. El mundo ingresa en una revolución desconocida. El horizonte es una acumulación de incertidumbre acelerada. En ese contexto, Milei diseña su mañana.
pic.twitter.com/4DY1Wexziq,May 22, 2026,Jorge Liotti,Conforme a
POLITICA
Jorge Macri nombró a Francisco Quintana como su nuevo secretario de Gobierno y Vínculo Ciudadano porteño

Más de un mes después de la renuncia de Ezequiel Sabor a la Secretaría de Gobierno y Vínculo Ciudadano, el jefe de gobierno porteño, Jorge Macri, nombró a Francisco Quintana como su reemplazante. Con esta designación, crece la influencia del empresario del juego y operador judicial Daniel Angelici en la gestión de Pro.
“Francisco Quintana es el nuevo secretario de Gobierno y Vínculo Ciudadano. Su experiencia, conocimiento de la gestión y compromiso van a ser un gran aporte para los vecinos de la Ciudad”, anunció Jorge Macri en la red social X.
Apenas minutos más tarde, el funcionario respondió: “Es un gran orgullo y una responsabilidad aceptar este nuevo desafío. Me honra seguir aportando a esta gestión. Gracias, Jorge Macri, por la confianza”.
Hasta ahora, Quintana era secretario de Justicia del ministerio que conduce Gabino Tapia. Había sido nombrado en el cargo en marzo de 2025.
El flamante secretario de Gobierno cuenta con una larga trayectoria en el macrismo porteño. Pasó por distintas áreas del gobierno de la Ciudad durante el primer mandato de Mauricio Macri como jefe de gobierno; fue legislador entre 2011 y 2019, y consejero de la Magistratura de 2019 a 2023. También se desempeñó como secretario general de Pro nacional.
También hizo su camino en Boca Juniors. Fue titular de la Comisión de Institucionales del club entre 2014 y 2016, y presidente de la Asamblea de Representantes de Socios entre 2016 y 2019, en ambos casos bajo la presidencia de Angelici. Además, en 2019 fue candidato a vocal titular y jefe de campaña de Christian Gribaudo, el actual secretario administrativo de la Legislatura porteña que por entonces buscó suceder a Angelici.
En este sentido, su desembarco en la Secretaría de Gobierno significaría una mayor ascendencia del empresario en la administración de Pro. “El Tano ganó un lugar más”, resumió una fuente al tanto de las conversaciones.
No es un detalle menor. Angelici funge como puente entre Jorge Macri y el expresidente Mauricio Macri, una tarea que se volvió particularmente delicada desde que el vínculo entre los primos se tensó.
Quintana hoy también es presidente de la Fundación Universitaria del Río de la Plata, vicepresidente de la agrupación macrista Dale Boca y secretario de la Fundación Pensar.
La salida de Sabor
Quintana reemplazará a Sabor, quien dejó la gestión porteña el 31 de agosto pasado. En medio de versiones cruzadas, en su entorno argumentan que renunció por “desgaste personal y laboral por la gestión” y sostienen que la dedicación al armado de Pro de cara a 2027 “le va a sacar tiempo”. “Se agotó”, sintetizan.
Ahora se dedicará al armado del partido y al Banco Ciudad, donde tiene un puesto como director.
El exfuncionario había llegado a la Secretaría de Gobierno en julio de 2025, tras la derrota electoral de Pro en los comicios locales, en los que quedó tercero después de La Libertad Avanza y el peronismo.
Los que conocen el rol en la Secretaría de Gobierno aseguran que es “un cargo clave para la campaña”, el anclaje territorial de la gestión y el “vínculo con los vecinos”.
renuncia de Ezequiel Sabor,October 8, 2026,Jorge Macri,@jorgemacri,https://t.co/0XNmutNHSo,October 8, 2026,Denise Chmois,Jorge Macri,Mauricio Macri,Daniel Angelici,Conforme a
POLITICA
El Gobierno denunció a un diputado y a otras cuatro personas por la toma de la Secretaría de Educación

El Ministerio de Capital Humano presentó este jueves una denuncia penal contra el diputado nacional de Unión por la Patria Itai Hagman y otras cuatro personas identificadas durante la toma de la Secretaría de Educación. La protesta había sido encabezada por un grupo de estudiantes universitarios en reclamo por la Ley de Financiamiento.
Según confirmaron a TN fuentes oficiales, Hagman -legislador vinculado al Frente Patria Grande que conduce Juan Grabois– es mencionado en la denuncia que presentó la cartera por instrucción de la ministra Sandra Pettovello.
“Se va a ir hasta las últimas consecuencias”, remarcaron a este medio desde el Ejecutivo. Este miércoles, el Ministerio había tildado la de “violenta” y acusó “daños al patrimonio público”, además de anunciar que realizaría una presentación judicial “a fin de que se investigue lo sucedido, se evalúen los daños ocasionados y se determinen las responsabilidades pertinentes”.
Por su parte, los estudiantes protagonistas aseguraron que se trató de una medida “pacífica” para reclamar por el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, la actualización de las becas Progresar y otros puntos ante la falta de respuesta del Gobierno. La protesta inició como una sentada frente al Palacio Pizzurno, pero luego escaló a una ocupación del hall central de la Secretaría para exigir una reunión con su titular, Carlos Torrendell. Fue en ese contexto que Hagman fue visto acompañando a los estudiantes que se agruparon fuera del edificio.
“No participé de la protesta ni entré al edificio en ningún momento. Me acerqué cuando me avisaron que estaban por reprimir a los estudiantes y que los estaban amenazando dentro del edificio”, aseguró el diputado en sus redes, desmintiendo cualquier responsabilidad sobre lo ocurrido.
“Está nombrado, él dice que estaba afuera. La Justicia determinará el nivel de participación que tuvo. El Gobierno dice que fue parte, que estuvo ahí”, sostuvieron desde el Ejecutivo.
El propio Javier Milei se hizo eco de la noticia y apuntó contra Hagman y los estudiantes que encabezaron la protesta. “Esto es lo que tenemos en frente. Y después hay que bancarse que nos vengan a limar los imbéciles cobardes de los buenos modales que ante estos eventos se orinan los pantalones”, cuestionó.
El legislador de Unión por la Patria elevó la apuesta y replicó: “Sos un miserable que se caga en el derecho a la educación, incumplís la ley y estás rematando los recursos de nuestro país. Vas a pasar a la historia en la lista de los presidentes de los que la gente solo se acuerda con vergüenza”.
Un conflicto que alimenta tensiones antes de una nueva Marcha Federal Universitaria
Este nuevo cruce del Gobierno con la oposición y un sector de la militancia universitaria calentó la previa de cara a la próxima Marcha Federal convocada para el jueves 15 de octubre. Los rectores de las principales casas de estudio del país llamaron a movilizarse para reclamar por la aplicación de la ley pendiente y la inclusión de esos fondos en el Presupuesto 2027.
“La marcha es una marcha política opositora. Las universidades están controladas por partidos políticos y quieren desestabilizar al Gobierno”, acusó este jueves en diálogo con TN el subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, y agregó: “Vamos a ver que son todas militancias”.
Horas antes, el funcionario había acusado a los estudiantes que lideraron la toma del Palacio Pizzurno de querer “iniciar un París en Buenos Aires”, en relación a las multitudinarias marchas en la capital de Francia encabezadas por alumnos de secundaria.
“Viven en una fantasía revolucionaria, lo único que hicieron fue agredir a gente que estaba trabajando. Pretenden generar un hecho revolucionario y que caiga el Gobierno. Son partidos opositores. Porque los estudiantes están en su casa, estudiando, yendo a trabajar, no un miércoles, en medio de la lluvia, asaltando un edificio público”, cuestionó en una entrevista con Radio Mitre.
POLITICA
Javier Milei y sus medidas, en vivo: el mandatario volvió a cargar contra la prensa y acusó a una periodista de “zurda”

Diego Santilli puso en marcha este jueves las reuniones con gobernadores post encuentro en París, para intentar concretar así su plan y el del ministro de Economía, Luis Caputo, de terminar de cerrar con las provincias que hagan falta, antes de que culmine octubre. Y llevarse el acompañamiento, claro, para la anulación de las PASO en 2027.
Pero dentro del Gobierno no todos los actores están con la misma urgencia. Los primos Martín y Eduardo “Lule” Menem, principales laderos de la secretaria general, Karina Milei, muestran vocación de acuerdo pero, según voces que hablaron con , no pretenden pactar a cualquier costo con los aliados y menos poner en riesgo la estructura territorial propia de La Libertad Avanza (LLA).
DEPORTE1 día agoEscándalo total en la AFA: reventa millonaria, un homenaje paupérrimo a Messi y el pedido urgente de renuncia a Chiqui Tapia
INTERNACIONAL2 días agoDespués de su prohibición, las plataformas de apuestas deportivas y los casinos en línea ya están fuera de servicio en Brasil
POLITICA2 días agoMarcha contra la Corte: sectores del PJ, la izquierda, gremios y piqueteros protestan por el fallo que libera la venta de tierras para extranjeros

















