ECONOMIA
El Gobierno dictó un protocolo para proteger la propiedad intelectual de la semillas y espera un salto exportador

A través de una resolución conjunta de la secretaría de Agricultura y el Instituto Nacional de las Semillas (Inase) el Gobierno estableció un protocolo para proteger la propiedad intelectual de las semillas y con ello reducir su uso no autorizado.
En base a lo dispuesto por la ley de Semillas N° 20.247, el nuevo protocolo tendrá como objetivo “el control de la identidad varietal en grano” para proteger “los derechos de los obtentores sobre las variedades vegetales registradas” y establece mecanismos destinados a asegurar “la propiedad intelectual sobre las creaciones fitogenéticas”.
Con esta regulación publicada hoy en el Boletín Oficial, el Gobierno estima que se generará un salto exportador para el sector agropecuario.
“Cada productor argentino va a tener la libertad de elegir este mecanismo y recuperar 30 años de atraso en la calidad de sus semillas. Gracias a esta actualización, se estima un incremento en las exportaciones en más de 4.000 millones de dólares anuales”, señaló en la red social X el jefe de Gabinete, Manuel Adorni.

Los considerandos de la norma señalan que a los fines de garantizar el correcto uso de variedades protegidas, resulta necesario impulsar la suscripción de acuerdos con entidades privadas especializadas que puedan colaborar activamente, aportando capacidad técnica, infraestructura y métodos específicos.
“La articulación entre el sector público y el sector privado permitirá optimizar los procesos de control, garantizando una mayor trazabilidad y transparencia en el mercado de semillas, así como la adecuada protección de los derechos de los obtentores, lo que a su vez constituye un incentivo clave para la inversión en el desarrollo de nuevas variedades y el incremento de la productividad del sector agroindustrial”, sostiene la resolución oficial.
El control de la identidad varietal en granos funciona a partir de la toma de muestras en el primer punto de entrega, realizado únicamente en establecimientos registrados en el Sistema de Información Simplificado Agrícola (SISA).
La toma de muestras sigue procedimientos técnicos específicos y solo pueden analizar las muestras las Cámaras Arbitrales o entidades privadas que tengan convenio o estén habilitadas por el Instituto Nacional de Semillas (INASE).
El análisis se realiza utilizando métodos reconocidos por el INASE. Luego, los laboratorios deben remitir los resultados de forma inmediata y simultánea al titular de la variedad registrada y al titular de la muestra.

El propietario de la tecnología dispone de 60 días corridos desde la emisión del certificado de análisis para presentar una denuncia si detecta un uso irregular. Durante ese plazo, las muestras se conservan en un sobre cerrado. Si se inicia una acción legal, el plazo de conservación se suspende hasta que la muestra sea remitida al INASE.
Si el titular de la variedad presenta una denuncia, solicita que la entidad que hizo el análisis envíe la muestra de respaldo y la porción analizada al INASE, que luego da curso a las acciones administrativas correspondientes.
El protocolo se aplica a los cultivares inscriptos a partir de la publicación de la norma y el incumplimiento puede ser sancionado según la Ley de Semillas y Creaciones Fitogenéticas N° 20.247. El procedimiento busca garantizar trazabilidad y transparencia en el mercado.
La medida surge al mismo tiempo que se espera el debate de una actualización de la Ley de Semillas. Cabe recordar que el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger; el Secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, Sergio Iraeta, y el director del INASE, Martín Famulari, se reunieron a fines de abril con entidades agropecuarias y representantes del sector semillero para analizar un nuevo proyecto orientado a fortalecer el control sobre el uso de semillas.
Entre los principales ejes del nuevo proyecto se destacan el establecimiento de controles en el primer punto de entrega del grano, como acopios, plantas de procesamiento y puertos; este es el nodo más eficiente para el monitoreo, ya que concentra el flujo previo a su dispersión.
“La iniciativa presentada por el Gobierno nacional busca equilibrar la protección efectiva de los derechos de los obtentores, que resulta clave para incentivar la inversión en innovación, con el respeto de los derechos de los productores establecidos en la normativa vigente”, habían asegurado fuentes oficiales.
ECONOMIA
Mercados: vuelve a subir el riesgo país en medio de la caída de bonos y acciones locales

Los índices de Wall Street vuelven a operar dispares este martes, en una operatoria condicionada por la presentación de balances corporativos y la temporada de balances.
A las 11:30 horas, el índice Dow Jones de Industriales avanza 0,8%, el panel tecnológico Nasdaq cede 1,2% y el promedio S&P 500 resta 0,2 por ciento. La cotización del crudo descuenta cerca de 2 por ciento.
El índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires resigna un 1,9% en pesos, en los 3.240.000 puntos, a la vez que los bonos soberanos en dólares -Bonares y Globales- caen un 0,3% en promedio. El riesgo país de JP Morgan sube diez unidades para la Argentina, en los 450 puntos básicos, el nivel más alto desde el 10 de junio último.

Entre los ADR y acciones de empresas argentinas que son operados en dólares en Nueva York imperan las bajas. Del lado ganador destaca la recuperación de Globant (+8,3%), mientras que entre las bajas lideran Satellogic (-6%) y los títulos bancarios con un 4 por ciento.
Los precios del petróleo ampliaban sus pérdidas el martes, para alcanzar sus niveles más bajos en más de una semana ante las cautelosas esperanzas de que se resuelva el conflicto entre Estados Unidos e Irán, mientras los operadores seguían evaluando los acontecimientos en Oriente Medio.
Agencias internacionales dieron cuenta de que Omán obtuvo el respaldo de los Estados del Golfo para un plan que permitiría a Teherán cobrar tasas voluntarias por el uso del Estrecho de Ormuz, informó el martes una fuente del Golfo a Reuters, lo que supone un paso hacia el fin de las perturbaciones en el comercio petrolero causadas por la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Los futuros del crudo Brent del Mar del Norte -de referencia internacional- bajaban 1,68 dólares, o un 1,9%, a USD 86,68 el barril para entregar en septiembre, mientras que el crudo estadounidense WTI (West Texas Intermediate) cedía 1,28 dólares, o un 1,6%, a USD 81,33 el barril. Ambos contratos referenciales tocaron sus niveles más bajos desde el 17 de julio.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró el lunes que Washington estaba manteniendo “buenas conversaciones” con Irán y que existía la posibilidad de llegar a un acuerdo. Sin embargo, señaló que los ataques estadounidenses se reanudarían si las negociaciones fracasaban, mientras que Irán hizo declaraciones similares sobre posibles represalias.
Omán presentó a Irán una propuesta para crear un mecanismo regional conjunto destinado a gestionar el Estrecho de Ormuz mediante cuotas voluntarias, informó el martes a Reuters una fuente del Golfo.
El Estrecho de Ormuz gestiona aproximadamente una quinta parte del consumo mundial de petróleo y es uno de los puntos de estrangulamiento más importantes del mundo para el transporte marítimo de petróleo.
El conflicto interrumpió el tráfico marítimo más allá del estrecho de Ormuz, afectando también al tráfico a través del estrecho de Bab el-Mandeb, que une el Mar Rojo con el Golfo de Adén.
Los precios se dispararon la semana pasada ante el temor de que los ataques pudieran provocar el cierre de la ruta de Bab el-Mandeb, el segundo punto estratégico más importante para el transporte marítimo de petróleo después del Estrecho de Ormuz.
Sin embargo, el número de buques que atravesaron Bab el-Mandeb ascendió a 28 el lunes, el máximo en cuatro días, mientras que el tráfico por el Estrecho de Ormuz se mantuvo bajo, según datos de la consultora Kpler, especializada en el transporte marítimo.
Los aliados hutíes de Irán en Yemen afirmaron que habían atacado el oleoducto Este-Oeste, que transporta petróleo al principal puerto saudí del Mar Rojo, Yanbu, en represalia por las incursiones de drones saudíes.
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ECONOMIA
Cuánto cobrarán los jubilados con 30 años de aporte en agosto 2026 con el aumento y el bono

La Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) actualizará en agosto de 2026 los haberes jubilatorios con un incremento del 1,9%, porcentaje que surge de la inflación de junio medida por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
La actualización se realiza de acuerdo con el mecanismo de movilidad establecido por el Decreto 274/2024, que dispone aumentos mensuales de las prestaciones previsionales en función de la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de dos meses antes.
Además del incremento, el Gobierno nacional confirmó que continuará pagando el bono extraordinario de $70.000 destinado a jubilados y pensionados de menores ingresos. El refuerzo se acreditará junto con el haber mensual, sin necesidad de realizar ningún trámite.
Con este esquema, quienes cobran la jubilación mínima y accedieron al beneficio con 30 años de aportes percibirán un ingreso total de $489.817,12 durante agosto.
La actualización también alcanza a la jubilación máxima, la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM), las Pensiones No Contributivas (PNC) y el resto de las prestaciones administradas por ANSES.
Cuánto cobra un jubilado con 30 años de aportes en agosto de 2026
Una de las consultas más frecuentes entre quienes están próximos a jubilarse es cuánto cobra una persona que cumple con el requisito de 30 años de aportes.
Aunque la legislación exige esa cantidad mínima de años para acceder a la jubilación ordinaria, el monto final no depende exclusivamente del tiempo trabajado. ANSES también considera el promedio actualizado de las remuneraciones registradas durante la vida laboral.
Sin embargo, quienes reúnen los requisitos para acceder al haber mínimo percibirán en agosto:
- Jubilación mínima: $419.817,12
- Bono extraordinario: $70.000
- Total a cobrar: $489.817,12
El monto definitivo puede variar según los descuentos correspondientes a obra social, aportes u otras retenciones previstas por la normativa vigente.
Cuánto aumenta la jubilación mínima en agosto
El haber mínimo tendrá un incremento del 1,9% respecto de julio, en línea con el último dato de inflación publicado por el INDEC.
Los nuevos valores serán:
- Jubilación mínima: $419.817,12
- Bono extraordinario: $70.000
- Total con bono: $489.817,12
Si bien las jubilaciones continúan actualizándose todos los meses por inflación, el bono extraordinario permanece congelado en $70.000 desde marzo de 2024. Como consecuencia, su participación dentro del ingreso total de los beneficiarios fue reduciéndose a medida que aumentaron los haberes mediante la movilidad mensual.
Bono de $70.000: quiénes lo cobran en agosto
El bono extraordinario continuará destinado a los beneficiarios de menores ingresos del sistema previsional.
Lo cobrarán:
- Jubilados que perciben la jubilación mínima
- Titulares de la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM)
- Beneficiarios de Pensiones No Contributivas (PNC)
- Titulares de la Pensión para Madres de Siete Hijos
Además, quienes cobren un haber superior a la mínima, pero inferior al ingreso garantizado de $489.817,12, recibirán un bono proporcional. Por ejemplo, un jubilado cuyo haber mensual ascienda a $440.000 percibirá un bono de $49.817,12, de modo que su ingreso total alcance el mismo piso establecido por el Gobierno.
En cambio, quienes superen ese monto cobrarán únicamente el haber actualizado por movilidad, sin acceder al refuerzo extraordinario.
Cuánto cobra la jubilación máxima en agosto
El aumento del 1,9% también impactará sobre los haberes más altos del sistema previsional.
A partir de agosto, la jubilación máxima será de $2.825.074,77 brutos.
Este monto corresponde al haber máximo previsto para el régimen general y será depositado automáticamente en la cuenta bancaria de cada beneficiario.
Los jubilados que perciben este nivel de ingresos no reciben el bono extraordinario, ya que el refuerzo está destinado exclusivamente a quienes tienen menores haberes.
Cuánto cobra la PUAM en agosto de 2026
La Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) también se actualizará en agosto con el incremento del 1,9% previsto por la fórmula de movilidad.
La prestación equivale al 80% de la jubilación mínima, por lo que los nuevos valores serán:
- PUAM: $335.853,70
- Bono extraordinario: $70.000
- Total a cobrar: $405.853,70
Al igual que sucede con los jubilados que perciben el haber mínimo, el bono se acreditará automáticamente junto con el pago mensual, sin necesidad de realizar ningún trámite.
Pensiones No Contributivas: cuánto cobran en agosto
Las Pensiones No Contributivas (PNC) también tendrán el aumento del 1,9%.
Los nuevos montos serán:
- PNC por invalidez y vejez: $293.872,99
- Bono extraordinario: $70.000
- Total a cobrar: $363.872,99
Por su parte, la Pensión para Madres de Siete Hijos tendrá el mismo valor que la jubilación mínima, por lo que sus titulares percibirán $419.817,12, más el bono de $70.000, alcanzando un ingreso total de $489.817,12.
Cuándo cobran los jubilados en agosto de 2026
ANSES difundió el cronograma de pagos para quienes perciben la jubilación mínima y el bono extraordinario.
Las fechas son las siguientes:
- DNI terminados en 0: lunes 10 de agosto
- DNI terminados en 1: martes 11 de agosto
- DNI terminados en 2: miércoles 12 de agosto
- DNI terminados en 3: jueves 13 de agosto
- DNI terminados en 4: viernes 14 de agosto
- DNI terminados en 5: lunes 17 de agosto
- DNI terminados en 6: martes 18 de agosto
- DNI terminados en 7: miércoles 19 de agosto
- DNI terminados en 8: jueves 20 de agosto
- DNI terminados en 9: viernes 21 de agosto
En el caso de los jubilados y pensionados cuyos haberes superan la mínima, ANSES publicará el calendario correspondiente a ese grupo de beneficiarios.
Cómo calcula ANSES una jubilación con 30 años de aportes
Aunque muchas personas asocian la jubilación con el requisito de 30 años de aportes, el monto final del haber depende de distintos factores.
Para calcular la jubilación inicial, ANSES toma en cuenta principalmente el promedio actualizado de las últimas 120 remuneraciones (los diez años previos al cese laboral), la actualización de esos salarios mediante los índices oficiales, la cantidad de años de aportes registrados y la normativa previsional vigente al momento del otorgamiento del beneficio.
Por ese motivo, dos trabajadores que cumplieron con los mismos 30 años de aportes pueden cobrar haberes diferentes si tuvieron trayectorias salariales distintas.
Además, el aguinaldo no integra la base utilizada para calcular el haber inicial.
Qué pasa si una persona tiene más de 30 años de aportes
La legislación previsional contempla un reconocimiento para quienes superan el mínimo exigido.
Por cada año adicional trabajado se incorpora un incremento del 1% sobre determinados componentes del haber inicial, con un máximo de 15 años adicionales computables.
En consecuencia, quienes acreditan hasta 45 años de aportes pueden acceder a una jubilación superior respecto de quienes reúnen únicamente el requisito mínimo de 30 años, siempre en función de su historia salarial.
Cómo impacta la inflación en las jubilaciones
Desde la entrada en vigencia del Decreto 274/2024, las jubilaciones, pensiones y asignaciones familiares se actualizan todos los meses según la inflación publicada por el INDEC.
Para agosto de 2026, el esquema queda de la siguiente manera:
- Inflación de junio: 1,9%
- Aumento para jubilaciones y pensiones: 1,9%
- Jubilación mínima: $419.817,12
- Bono extraordinario: $70.000
- Ingreso mínimo garantizado: $489.817,12
- Jubilación máxima: $2.825.074,77
- PUAM: $335.853,70
- PNC: $293.872,99
La actualización se aplica automáticamente y no requiere realizar ningún trámite ante ANSES.
Quiénes pueden jubilarse con 30 años de aportes
El régimen general establece que pueden acceder a la jubilación ordinaria quienes:
- cumplan con la edad jubilatoria prevista por la ley
- acrediten 30 años de aportes al sistema previsional
Una vez otorgado el beneficio, el monto que percibe cada jubilado dependerá de la historia laboral registrada durante su vida activa.
Esto significa que dos personas con la misma cantidad de años de aportes pueden cobrar haberes distintos, ya que el cálculo contempla el promedio actualizado de las remuneraciones de los últimos diez años de trabajo.
Preguntas frecuentes sobre el aumento de agosto
¿Cuánto cobra un jubilado con 30 años de aportes en agosto de 2026?
Si percibe la jubilación mínima, cobrará $419.817,12 de haber más un bono de $70.000, por lo que recibirá un total de $489.817,12.
¿El bono de $70.000 fue confirmado?
Sí. El Gobierno nacional confirmó que continuará pagándose durante agosto a los jubilados y pensionados de menores ingresos.
¿Quiénes cobran el bono completo?
Los jubilados que perciben el haber mínimo, los titulares de la PUAM, las Pensiones No Contributivas y las Pensiones para Madres de Siete Hijos.
¿Qué pasa si un jubilado cobra más que la mínima?
Si su haber supera la jubilación mínima, pero no alcanza los $489.817,12, recibirá un bono proporcional para completar ese ingreso. Quienes superen ese monto no percibirán el refuerzo.
¿Hace falta hacer algún trámite para cobrar el aumento?
No. Tanto el incremento del 1,9% como el bono extraordinario se acreditan automáticamente en la cuenta donde el beneficiario cobra habitualmente.
Un sistema que ajusta los haberes todos los meses
Desde que comenzó a regir el nuevo esquema de movilidad previsional, las jubilaciones y pensiones se actualizan cada mes de acuerdo con la inflación informada por el INDEC. En agosto, el aumento será del 1,9%, porcentaje correspondiente al IPC de junio.
Con esta actualización, un jubilado que reúne 30 años de aportes y percibe el haber mínimo cobrará $489.817,12 entre jubilación y bono extraordinario. Al mismo tiempo, también se incrementarán la jubilación máxima, la PUAM y las Pensiones No Contributivas, manteniendo el mecanismo de actualización automática previsto por el Decreto 274/2024.
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ECONOMIA
El miedo a la luz mala: por qué cada evolución tecnológica empieza con un susto

Cuando la electricidad llegó a las casas, mucha gente respetable se negó a dormir con la luz encendida. Circulaban advertencias serias: la corriente envenenaba el aire, afectaba la vista, debilitaba los nervios. En Nueva York, en 1889, un debate público enfrentó a Edison contra Westinghouse y terminó, literalmente, electrocutando animales en plaza pública para demostrar lo peligrosa que era la corriente del rival. El miedo no era irracional del todo: la tecnología era nueva, los accidentes existían y nadie terminaba de entender qué era esa cosa invisible que corría por los cables. Lo que el tiempo demostró es que el problema no era la electricidad, sino la falta de reglas para usarla bien.
La historia se repite con una puntualidad casi cómica. Cuando aparecieron los primeros automóviles, el Reino Unido aprobó la Locomotive Act: cada vehículo debía ser precedido por un hombre caminando con una bandera roja para advertir a los caballos y a los vecinos del peligro que se acercaba a la temible velocidad de seis kilómetros por hora. Cuando llegó el tren, médicos prestigiosos advirtieron que el cuerpo humano no soportaría los ochenta kilómetros por hora y que viajar así provocaría locura. Y cuando llegó Internet, en 1995, la revista Newsweek publicó una columna ya legendaria titulada “Internet? Bah”, que explicaba con total seriedad por qué nunca reemplazaría al diario, al negocio físico ni al contacto humano. Un economista premio Nobel llegó a escribir que el impacto de Internet en la economía no sería mayor al del fax.
Cada vez es el mismo guion: primero el miedo, después la burla, después la normalización. Lo que ayer parecía una amenaza al orden natural de las cosas, hoy es la cosa más aburrida del mundo: enchufar el cargador, subir al auto, mandar un mail. Nadie discute la electricidad; discutimos la tarifa. Nadie le teme a Internet; nos quejamos de la señal. El miedo no desaparece porque la tecnología se vuelva inofensiva. Desaparece porque la entendemos, la regulamos y la incorporamos a la vida normal.
Cuando llegó el tren, médicos prestigiosos advirtieron que el cuerpo humano no soportaría los ochenta kilómetros por hora y que viajar así provocaría locura
Vivimos hoy ese mismo momento incandescente con la inteligencia artificial y con blockchain. Y como en cada capítulo anterior, el miedo viene mezclado con confusión. Lo veo todos los días. Hace poco, en un grupo de chat con empresarios —gente brillante en sus rubros—, la conversación sobre blockchain navegó en pocos minutos desde la computación cuántica hasta el consenso híbrido, y aterrizó, inevitablemente, en dos sentencias lapidarias: “La experiencia de Bukele con el Bitcoin no fue muy exitosa que digamos» y “Warren Buffett jamás invirtió en blockchain coins”. Me reí con cariño, porque en dos frases estaban mezclados cinco conceptos distintos. Es exactamente el mismo reflejo de quien, hace un siglo, no quería dormir con la luz prendida.
Vale la pena ordenar el tablero, porque la confusión no es un detalle: es la principal barrera. Que Warren Buffett no haya comprado Bitcoin no dice nada sobre blockchain, igual que el hecho de que a alguien no le guste manejar no dice nada sobre el motor de combustión. Bitcoin es una de las miles de aplicaciones que corren sobre la tecnología; blockchain es la tecnología. Confundirlos es como confundir el correo electrónico con la internet: uno es un uso, el otro es la infraestructura. El experimento de El Salvador fue una decisión política concreta —adoptar una criptomoneda volátil como moneda de curso legal—, no un veredicto sobre la tecnología de registro distribuido que hoy usan bancos centrales, JP Morgan, Visa y la mitad del sistema financiero global para mover billones de dólares. Y un posteo de Twitter, por viral que sea, no es un dato: es un estado de ánimo.
En el campo argentino hay una vieja leyenda: la luz mala. Un resplandor que aparece de noche en los descampados y que durante generaciones se interpretó como un alma en pena, un anuncio de muerte, algo a lo que había que temerle y de lo que había que huir. La ciencia después explicó que era fosfina: gas que desprenden los huesos en descomposición y que se enciende solo al contacto con el aire. Nunca fue un fantasma. Era química que no sabíamos leer. La mayor parte del miedo tecnológico funciona igual: le tenemos pavor a la luz mala hasta que alguien nos explica que es fosfina.
Cada vez es el mismo guion: primero el miedo, después la burla, después la normalización
Hago esta aclaración porque quiero hablar de la posibilidad de solucionar problemas viejos con respuestas nuevas, con tecnología. Todos saben que la fragilidad crónica de nuestra moneda y la dificultad del Estado para financiarse en pesos sin recurrir a la emisión. La idea no tiene nada de esotérico. Es una emisión privada de moneda digital, pero dentro del perímetro de confianza del Banco Central, y respaldada cien por ciento por activos reales y verificables: bonos del Tesoro argentino de corto plazo, pesos, dólares y otras stablecoins con perímetros de confianza equivalentes. Emitida, uno a uno, una moneda que cualquiera puede auditar en tiempo real. Es una mejora de eficiencia, como me gusta decir: la blockchain no acepta promesas, solo acepta saldos.
Lo interesante, es lo que esa arquitectura le resuelve al país: una stablecoin regulada y plenamente colateralizada en instrumentos del Tesoro de corto plazo es, literalmente, una máquina que fabrica demanda genuina y durable de deuda pública en pesos. Es exactamente lo que hace Circle con USDC, que para respaldar su moneda digital se convirtió en uno de los grandes compradores de letras del Tesoro de los Estados Unidos. Cada usuario que decide tener saldos en esa moneda digital está, sin saberlo y sin que nadie lo obligue, financiando deuda pública de cortísimo plazo. Demanda real, voluntaria, atomizada en millones de personas, y —este es el punto— sin que el Banco Central tenga que imprimir un solo peso adicional para proveer esa liquidez.
Para una economía que pasó medio siglo atrapada entre la emisión y el rollover de su propia deuda: es la pata estructural que al programa económico hoy le falta. Le resuelve al Tesoro el problema de la demanda —quién quiere comprar y renovar deuda en pesos— y le baja al Banco Central la presión de financiar la liquidez transaccional con la maquinita. No es magia es disciplina monetaria construida sobre una tecnología que, por diseño, no permite emitir sin respaldo. Lo que durante un siglo dependió de la voluntad del funcionario de turno, ahora puede depender de una regla verificable.
Bitcoin es una de las miles de aplicaciones que corren sobre la tecnología; blockchain es la tecnología
Entiendo el reflejo de desconfianza, sobre todo en quienes vienen de rubros que nada tienen que ver con la tecnología. El miedo al cambio es humanísimo y, en general, sano: nos salvó muchas veces de saltar a un vacío. Pero conviene recordar que en cada una de las revoluciones anteriores hubo dos tipos de líderes. Los que se quedaron discutiendo si la electricidad envenenaba el aire, y los que cablearon su fábrica primero. Los que esperaron a ver si lo de Internet “prendía”, y los que pusieron su negocio online cuando todavía daba vergüenza. La diferencia, casi siempre, no estuvo en el coraje, sino en haberse tomado el trabajo de entender antes de opinar.
La pregunta, entonces, no es si blockchain y la inteligencia artificial son peligrosas. Toda tecnología poderosa lo es mientras no la entendemos; lo fue la electricidad, lo fue el auto, lo fue Internet. La pregunta es si vamos a llegar a tiempo a escribir las reglas, o si vamos a llegar tarde y heredar las que escriban otros, en otro idioma y para otros intereses.
Argentina ya hizo la prueba de mirar para otro lado —con el cheque, con el home banking, con tantas cosas—. Esta vez tenemos delante una solución concreta para un problema que nos persigue desde hace cincuenta años.
A los que todavía sienten ese cosquilleo de desconfianza, les propongo lo mismo que la historia le propuso a cada generación asustada: no le huyan a la luz mala. Acérquense, pregunten, entiendan que casi siempre es fosfina. Lo que brilla en la oscuridad no es un fantasma. Es, otra vez, el futuro pidiendo permiso para entrar.
La autora es cofundadora de PALA Blockchain
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