POLITICA
Preso del tironeo interno, Milei implosiona con la crisis de Adorni

Manuel Adorni intenta revertir un concepto básico del derecho, aquel que sostiene que nadie puede alegar su propia torpeza. El jefe de Gabinete lo hizo. Confesó un delito, sigue en su cargo y contagió a Javier Milei, todavía aferrado a creerle. Si mantenerlo en el cargo era hasta hace unos meses la consecuencia de una cerrada defensa presidencial, ahora pasó a ser para Milei un acto de autodefensa. El paso del tiempo de un escándalo que nunca dejó de crecer pone al Presidente en su propia trampa: si lo echa, le habrá entregado un trofeo a sus aliados díscolos y a la oposición. Si lo mantiene, como es su decisión, pagará el costo político de ver nuevamente empantanada la gestión.
Son horas decisivas para el Gobierno. La posibilidad de que Adorni pida licencia está hoy en el menú de opciones. “O se aleja o se lo lleva puesto el Congreso”, admite una voz oficialista de las más conocedoras del ruido que está expandiéndose en el parlamento.
La autoemboscada presidencial parece no encontrar piso y el cerrado respaldo que le sigue dando Milei a Adorni ya se comió buena parte de la confianza del PRO, el principal sostén político de la Casa Rosada. Esta vez no fue un tuit aislado y de arrebato de Mauricio Macri, como aquel posterior a la última cena en Olivos, sino dos pronunciamientos directamente definidos por la mesa ejecutiva del partido. La integran el ex presidente, el jefe de bloque, Cristian Ritondo, y los tres gobernadores del espacio, Rogelio Frigerio, Ignacio Torres y Jorge Macri. “Presidente: los que estamos apoyando al cambio queremos que usted defienda el cambio y no a Adorni”, escribieron para pedir que lo eche. Para la crisis de identidad del PRO también son horas decisivas. En menos de un día las principales referencias del partido terminaron de acordar, después de ásperas discusiones, ese pronunciamiento final, que había sido precedido por un mensaje anterior en el que suavizaba las posturas.

Lo que está perdiendo Milei es mucho más que popularidad. Lo que está en juego es su propia autoridad presidencial, la idea de liderazgo y conducción política. Parte de ese rol lo delegó en su hermana, Karina Milei, y en su asesor, Santiago Caputo. No hay toma de decisiones. No se va Adorni, pero tampoco se va Patricia Bullrich, su jefa de bloque en el Senado, la única dirigente que le pone freno, cuidando su propio electorado. No parece casual que la senadora haya hecho todo lo posible para no cumplir la orden de Milei de quitar el pliego de la jueza María Verónica Michelli y siga ahí, sin atisbo de que el Presidente le pida que dé un paso al costado. Todo lo contrario. La empoderó. El ruido político al interior del bloque es ensordecedor.
El Gabinete pasó a ser un grupo de simuladores, en el que nadie se atreve a hablar. La reunión de mesa política del jueves pasado fue una teatralización con actores mudos. Fueron dos horas de reunión sobre los pasos a seguir con los proyectos de ley que dan vuelta en el Congreso. Cuando todo llegaba a su fin, Bullrich volvió a patear el hormiguero. “Acá hay algo de lo que hay que hablar”, lanzó. Nadie dijo nada. Karina Milei ni la miraba. Patricia arrancó con su queja, la misma que hace en público. Insistió en marcarle a Adorni que su insistencia en mantenerse en el cargo le hace daño al proyecto. Habló de “nuestro” proyecto, algo que la ubica dentro del círculo libertario. Ella entiende que es parte de una coalición, algo que ni Milei ni Karina asumen, y por eso cree que está obligada a diferenciarse.

“Tratame mejor”, le pidió Adorni y le insistió a todos que cualquier queja la manifiesten en privado. Bullrich no se la aguantó. “La defensa del proyecto se hace en público; si no, no tiene sentido y quedamos todos comprometidos”. En ese ida y vuelta pocos emitieron algún sonido. Diego Santilli, otro integrante de un gobierno coalicional, miraba para otro lado. Quiere llevarse bien con Karina y ser gobernador de la provincia de Buenos Aires. El único que se sumó a Bullrich fue Santiago Caputo. “Patricia tiene razón. Lo que dijiste ahora lo podrías haber dicho hace 90 días”, lo cuestionó, ya de mala gana.
Todo terminó peor que cuando empezó. El encuentro había arrancado con Bullrich en público cuestionando éticamente el dibujo de Adorni. El viernes a la noche, quienes vieron a la senadora, cuentan que no podía creer lo que estaba leyendo en los portales de noticias: que la mujer de Adorni, Betina Angeletti, ni siquiera había presentado la declaración jurada reservada. Todo el esquema de rectificaciones es tan deficitario que el jefe de Gabinete hasta puso que se postuló al cargo electivo de “Secretario de Comunicación y Medios”. También tendrá que acomodar sus números ante la Cámara Electoral, a la que le mintió cuando presentó su declaración en el momento de ser candidato a legislador porteño.
La soledad del despoder
Sin espacio para creatividades, Adorni está sólo en la estrategia. Los autores de la reversión cripto son él y sus abogados del estudio Ledesma. No tiene al lado un especialista en comunicación de crisis que acote el riesgo. Es evidente. Caputo no está en su mesa. Nadie siquiera buscó los archivos en los que insistentemente, para la época en la que dijo haberse hecho millonario, hablaba con un desconocimiento enorme del mundo de las criptomonedas. De coartada la explicación no tiene nada.
Una salida para el Gobierno sería licenciarlo. “O tomás la decisión vos o la toma la oposición”, reclaman las pocas voces que intentan una diagonal. Es lo que le recomiendan a Adorni desde hace semanas las escasas personas que están a su lado. Él tiene miedo. Cree que fuera de la protección de Karina y Javier Milei la Justicia se lo llevará puesto. Hay quienes le dicen que es al revés: que por estar al frente del Gabinete los factores de poder lo usa como símbolo de presión a la Casa Rosada.

La crisis ya dejó de ser de Adorni. Es de Milei. El último estudio de Management & Fit muestra que ante la pregunta de por qué el Presidente no le suelta la mano, un 42,1% considera que el jefe de Gabinete posee información sobre irregularidades de la gestión. No es sólo que lo salpica, lo embarra por completo. Sólo a modo de comparación, esta consultora hizo la misma pregunta en plena crisis de José Luis Espert, el año pasado. Entonces, el porcentaje que creía que Milei estaba involucrado y por eso lo protegía llegaba al 33%. Al final lo echó. ¿Qué se juega acá para que eso no ocurra? Se juega Karina. Es quien decide. Por eso el caso ya empezó a reconfigurar el modo de ejercer el poder del Presidente, en el que se impone la desventaja de no tomar decisiones a tiempo. O lo peor. De no tomarlas. Lo mismo hace con la interna. La deja correr. Lo mismo hace con Patricia Bullrich. La deja diferenciarse. Si se trata de una estrategia, el costo puede ser alto. Después del experimento de Alberto Fernández, la pregunta corrosiva es si la sociedad soporta un presidente que va perdiendo autoridad. ¿Cualquier decisión que tome ahora Milei lo lleva a que el PRO se convierta en la Cristina de Alberto? Cualquier decisión que tome, por tardía, ya es negativa. La jerarquía está en crisis. También sucedió con el funeral del Indio Solari. Milei no habló, no emitió sonido. Ni se animó a pelearse, como hubiese hecho en otro momento de hegemonía política.
Arremetida parlamentaria: ¿guiño, guiño?
Esta semana será clave para la suerte política de Adorni. La oposición en el Senado incluyó un proyecto para interpelarlo y aplicarle moción de censura. La sesión la convocó el oficialismo. Si los libertarios desean salvar a Adorni deberían levantarla, para no arriesgar. No pasó. Bullrich ya envió el temario a tratar y se convocó a labor parlamentaria. “No estoy juntando votos”, anticipa una espada legislativa del peronismo para sostener que cuando el tema se imponga, cada uno pagará el costo político de sostenerlo. Necesitan dos tercios para avanzar. “Con Kueider se logró”, recuerdan quienes guardan esperanzas. Bullrich teme lo peor. Y cómo va a votar ella llegado el momento. ¿Otra abstención? Al bloque oficialista, por sí solo, no le alcanza para bloquear. Son varios los senadores que están llamando a Bullrich para decirle que una cosa es acompañar proyectos de gestión y otra defender a Adorni. “Si no renuncia y se pide la interpelación lo vamos a tener que votar”, avisan los aliados, en tándem con el segundo comunicado del PRO. Lo que sucedió el viernes pareció bastante un nado sincronizado, en el que los aliados presionan para forzar la salida. La pregunta que queda flotando es cuán coordinada estuvo la inclusión del proyecto por parte del peronismo con la sesión ya convocada por Bullrich. También jugó fuerte la vicepresidenta Victoria Villarruel, que apuró, vía pedido formal del jefe de la bancada macrista, Martín Goerling Lara, la fecha para el informe de gestión de Adorni. Quería que fuera ahora. El jefe de Gabinete, acorralado por la presión, pretendía patearlo un mes. Bullrich finalmente terció y consiguió poner fecha para el 2 de julio. La idea que circula en los círculos de poder libertario es que no lo van a echar. Bullrich insiste en que el Gobierno no puede perder la decisión política.

Si no es en el Senado, podrá ser en Diputados. La Cámara baja pidió sesión especial, pero para la otra semana. Intentan llegar con el número. Hoy están más cerca, pero aun no llegan a los 129 que necesitan para abrir el debate. El devenir del escándalo hará lo suyo. Cuentan a favor con el contundente pronunciamiento de Juan Schiaretti. Son seis diputados y una senadora. “Manuel Adorni no puede seguir siendo Jefe de Gabinete de Ministros. El Gobierno nacional no puede seguir sosteniendo la mentira ni un día más. Adorni ocupa uno de los cargos más altos de la República Argentina con rango constitucional. Adorni le mintió al pueblo argentino y mintió ante el Congreso de la Nación. El país necesita funcionarios que digan la verdad y no ejerzan el poder para beneficio propio. Basta de encubrir y avalar mentiras”, escribió en redes sociales. En el bloque de Provincias Unidas, donde conviven distintas tribus, sorprendió el silencio de Maximiliano Pullaro. El 20 deberá ser anfitrión del Presidente cuando viaje a Rosario para el acto central por el Día de la Bandera. No aportó a la presión. La jefa del bloque, que responde al gobernador, Gisela Scaglia, no estará en el país para ese momento. Tiene un viaje programado. En la oposición creen que Pullaro no va a tener margen para no enviar a José Nuñez a la sesión. En el peronismo sospechan del acuerdo al que llegó con Nación por el flujo de la caja de jubilaciones. El otro que se comprometió a jugar es el jujeño Carlos Sadir, con el apoyo del diputado Carlos Rizzotti.
El PRO tiene decidido no dar quórum. Su apuesta es ejercer presión pública para que Adorni renuncie de manera anticipada. Están en duda Oscar Zago y Eduardo Falcone, del MID. Dicen que interpelar sí, echarlo no. Lourdes Arrieta pactó con Martín Menem, según anticipan en el bloque de UP, con lo cual ya no participa de las movidas opositoras. Podría darse un picadito de opciones. Algunos tucumanos y catamarqueños dispuestos a dar quórum, sumado a alguna voluntad más de Innovación Federal. Todo dependerá del desarrollo de los acontecimientos en torno a Adorni. Es prematuro pensar que el jefe de Gabinete caiga por acción parlamentaria solamente. Para empezar, lo que se votará, si la oposición consigue el número, es el emplazamiento a la comisión para dictaminar la interpelación. Una moción de censura necesita la aprobación de la mitad más uno de las dos cámaras. Es un camino largo. Pero la enmarañada justificación de Adorni acelera los tiempos para su (mala) suerte.
Tribunal social
En la opinión pública, el caso está cerrado. No es el tribunal mediático del que él habló, es el tribunal social. La última encuesta de la universidad de San Andrés que se conoció el mismo día en que volvió a estallar el escándalo consolida la debacle. La imagen negativa de Adorni alcanza el 72%, consolidándose como el funcionario con peor imagen de todo el gabinete. En contraposición, Patricia Bullrich es la dirigente con mayor imagen positiva en el ecosistema político con 38%, seguida por Milei, con 33%, que cae 2 puntos respecto a la medición anterior. Mientras el Presidente cae, la senadora sube, y sube a partir de marzo, cuando empezó a diferenciarse. Desde esa debilidad es que Milei la sostiene. Hay otro dato que aporta Management & Fiti. El 63% que votó a Bullrich en primera vuelta de 2023 quiere que Adorni se vaya. Ella se muestra empoderada, gane o pierda en su cruzada.

La pérdida de popularidad del Gobierno que comenzó en diciembre e implosiona entre marzo y abril arrastró a todo el oficialismo. En la oposición, Cristina Kirchner mantiene un 32%, Axel Kicillof un 31% y Myriam Bregman un 30% de imagen positiva.
Regenerar expectativas
El problema de Milei va mucho más allá de Adorni. El funcionario canaliza un malestar que ya estaba erosionando la popularidad del Presidente que llegó a su pico en noviembre, pos elecciones de medio término, pero que lo hizo perder desde entonces 10 puntos de imagen. La mayoría de los analistas consideran prematuro sostener que cortó la caída, una meseta del último mes que para consolidarse tendría que mantenerse así al menos hasta agosto.
La economía serrucho muestra señales de consolidación. Mientras baja el riesgo país y la inflación se desacelera, el Gobierno se topa con otras realidades. En marzo volvió a caer el empleo registrado. En la comparación contra noviembre de 2023 la caída en el sector formal alcanza a 314.461 trabajadores, según los datos de esta semana del sistema integrado previsional argentino (SIPA). Esta última caída, en el análisis del economista Luis Campos, deja al Gobierno cerca de igualar la crisis de 2018/19. La industria en marzo perdió 5.043 trabajadores en el mes y casi 80.000 contra noviembre de 2023. El comercio volvió a caer y tocó el mínimo en dos años. El agro, la minería y el petróleo apenas sumaron 1305 nuevos puestos de trabajo. Abril no viene bien. La Encuesta de Indicadores Laborales volvió a mostrar un retroceso y las suspensiones siguen en los valores más elevados del último año y medio, con la reforma laboral en funcionamiento.
Los datos industriales y de la construcción siguen siendo malos. Cayeron 2,1% y 4,0% mensual desestacionalizado en abril, confirmando la K, que tiene a energía y minería hacia arriba y el resto hacia abajo. El dato de la economía en abril que se conocerá el 29 de junio, seguramente dará una nueva contracción. La producción industrial PyME se contrajo un 9,2% interanual y un 1,7% respecto al trimestre anterior, según el último Informe Coyuntural del Observatorio PyME que alerta de que los indicadores predictivos tocan mínimos. La actividad se desplomó a 34 puntos por la baja producción y la caída de la demanda y el Índice de Confianza Empresarial cayó a 40 puntos, su valor más bajo desde el tercer trimestre de 2023. El informe remarca el impacto en el empleo. Se registró una baja del 1,4% respecto al trimestre anterior y una preocupante reducción del 5% en la comparación interanual. Además, puntualiza que la caída de ventas al mercado interno afecta al 83% de las firmas, pero el dato más alarmante está en la cadena de pagos: el retraso en el cobro a clientes sufrió un salto drástico, escalando del 35% al 60% en este trimestre. La apuesta es que las rescaten los sectores en crecimiento. Un 26% de las PyME ya se vincula con los sectores clave de Oil & Gas y Minería, viéndolos como los grandes dinamizadores del futuro, pronostican en la entidad.
El Gobierno se enfrenta a una dinámica lenta. Según la consultora económica 1816 el mercado cree que la inflación seguirá cayendo en los próximos meses, pero tardará un buen tiempo en alejarse de la zona de 1,5% mensual. Además, en su último informe apunta que la decisión del Banco Central de dejar correr el tipo de cambio a casi 1450 la semana pasada “podría reforzar la idea de que el equipo económico no está dispuesto a usarlo el como ancla nominal a toda costa (a menos que decida llevarlo gradualmente de nuevo a 1400). “Si los agentes económicos perciben que el Gobierno no está tan dispuesto a apreciar el tipo de cambio real, la inercia inflacionaria podría persistir bien entrado el segundo semestre”, concluyen.
Sin un shock económico que revierta el malestar doméstico, lo que está en crisis es el eje central de Milei: su personalidad temeraria, de liderazgo forzado, incluso en temas económicos. La dimensión memética que tomó el caso Adorni se amalgama peligrosamente con resultados económicos que no llegan a todos.
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POLITICA
La incertidumbre global y el escenario electoral: cómo explica el Gobierno la suba del riesgo país

Casi a contramano de las proyecciones que expresó recientemente el presidente Javier Milei, el riesgo país volvió a subir este lunes y se ubicó en 676 puntos básicos, el nivel más alto desde el 28 de octubre de 2025. Frente a ese escenario, en el Gobierno ensayan una serie de argumentos para explicar la evolución del indicador y sostener el rumbo del programa económico.
Este lunes, además de la caída en los bonos argentinos, el índice que elabora la banca privada JP Morgan arrojó un nuevo incremento de 28 unidades en el indicador respecto del cierre del viernes. En la administración libertaria atribuyen la volatilidad tanto al escenario internacional, marcado por los conflictos bélicos y las tensiones sociales en Europa, como a las expectativas políticas locales, que sintetizan bajo la expresión “riesgo Kicillof”.
La suba se produjo después de que el mandatario se refiriera al indicador durante un discurso ante la Cámara de Comercio de Estados Unidos. “Si tomamos el riesgo país de nuestra administración estrictamente, el riesgo país para el año que viene está debajo de los 100 puntos, lo que pasa es que Argentina está transitando el fin del viejo modelo y el inicio de la nueva Argentina y creo que los argentinos van a decidir en octubre continuar este cambio”, expresó el pasado jueves.
En Balcarce 50 le restan excepcionalidad a la suba del riesgo país y la atribuyen a un escenario internacional adverso. “La situación internacional pega fuerte. La crisis que atraviesa Europa impacta y la Argentina no está exenta. No hay explicación para lo que sucede en el plano internacional que pega en los mercados y los países emergentes tienen impacto en indicadores como el riesgo país”, expresó una fuente oficial ante Infobae.
Entre los factores internacionales que, según el Gobierno, inciden en los mercados figuran la guerra entre Rusia y Ucrania y el conflicto abierto entre Irán, Estados Unidos e Israel. En ese contexto, la suba del petróleo también agrega presión a los mercados financieros, aunque su impacto sobre la economía argentina ha sido favorable este año.
Asimismo, en el oficialismo sostienen que los recientes conflictos sociales en países como Italia, Francia y España, que celebrará elecciones anticipadas el 29 de noviembre, también repercuten en los mercados. Como ejemplo, mencionan el triunfo en primera vuelta del derechista Flavio Bolsonaro en Brasil, tras el cual el riesgo país argentino cayó más de 50 puntos el lunes siguiente a la elección y mejoró la cotización de los bonos, aunque el movimiento fue transitorio.
Sin embargo, el comportamiento de otros mercados de la región abre interrogantes sobre el peso de los factores externos. En Uruguay, por ejemplo, el riesgo país se ubicó en 77 puntos, apenas uno por encima del cierre del viernes.
En paralelo, en el oficialismo atribuyen parte de la suba a las expectativas electorales y al impacto que las encuestas pueden tener sobre las decisiones de los inversores. Según sostienen en la Casa Rosada, la competitividad de Axel Kicillof y la valoración de la gestión de Milei alimentan la incertidumbre sobre el rumbo político y económico después de 2027.

“No tiene nada que ver con las cuestiones de la macro sino con las expectativas políticas. El mercado también consume encuestas que dan un Milei en el orden de los 35 puntos, un Kicillof competitivo, eso es riesgo para el capital”, expresó una fuente que transita a diario los pasillos de Casa Rosada.
Al respecto, la última Encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública (ESPOP), que realiza periódicamente el Laboratorio de Observación de la Opinión Pública (LOOP) de la Universidad de San Andrés (UdeSA), reveló que el 67% de las personas consultadas está insatisfecha con la marcha general del país, mientras que el 30% manifestó su satisfacción.
En esa línea, el ministro de Economía, Luis Caputo, busca despejar ante los mercados los temores a un eventual retorno del kirchnerismo, al que define como “el infierno”, y califica a Axel Kicillof como “el anticristo”.
Ante la suba del indicador, desde el entorno del Presidente piden “mirar la película completa”: recuerdan que el riesgo país se ubicaba en 1.923 puntos básicos cuando Milei asumió la Presidencia, el 10 de diciembre de 2023, y sostienen que luego logró estabilizarse en torno a los 620 y 660 puntos, aunque con oscilaciones. “Cuando el mundo esté más tranquilo y sea más previsible va a bajar, pero es importante remarcar que no hubo una noticia económica interna que hiciera cambiar las variables”, argumentaron ante este medio.
Por su parte, el vocero presidencial, Adrián Ravier, negó la posibilidad de un plan platita de cara a las elecciones de 2027 y aseguró que el riesgo país se debe a “la incertidumbre global”. “Recordemos qué país recibimos. Con un riesgo país arriba de 2500 puntos y recordemos que hoy está arriba de los 600 puntos. Es otra Argentina, una mucho mejor, con menos riesgos que la que teníamos en diciembre de 2023″, expresó en la conferencia de prensa de este martes.
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Para el Gobierno, la suba del riesgo país obedece a la “incertidumbre global”

El vocero presidencial Adrián Ravier se refirió este lunes a la suba del riesgo país, que alcanzó los 675 puntos básicos, y atribuyó el incremento a la “incertidumbre global”. “Nosotros creemos que la suba del riesgo país obedece a la incertidumbre global”, sostuvo durante su habitual conferencia de prensa.
En ese sentido, Ravier destacó que el Gobierno está fortaleciendo la posición macroeconómica del país para afrontar posibles escenarios de inestabilidad. “El Presidente ha dicho varias veces que, ante la incertidumbre electoral y tantas preguntas que nos hacen, nosotros estamos construyendo solidez macroeconómica para enfrentar ese tipo de situaciones”, afirmó sobre el final de su diálogo con periodistas.
Además, mencionó las reservas acumuladas durante los últimos 12 meses, los acuerdos de intercambio de monedas (swaps) con China y Estados Unidos, y las operaciones de futuros, entre otros instrumentos financieros que pueden servir para afrontar escenarios de inestabilidad. Y completó: “Estos instrumentos, de ser necesario, se pueden utilizar. No creemos que sean la causa del impacto del riesgo país”, completó.
El riesgo país volvió a escalar este lunes y alcanzó niveles que no se registraban desde hace casi un año. Desde que el indicador tocó un mínimo durante la gestión de Javier Milei, en julio, distintos factores —entre ellos el contexto internacional, los datos negativos de la economía, especialmente en materia de actividad, y la incertidumbre política de cara a las elecciones de 2027— contribuyeron a impulsar su tendencia alcista.
En la primera rueda de la semana, el índice elaborado por JP Morgan avanzó 12 unidades y se ubicó en 675 puntos básicos, con una suba del 4,17%, según las pantallas de Rava Bursátil. Un nivel similar se había registrado a fines de octubre del año pasado, cuando el indicador cerró en 676 puntos.
El avance estuvo impulsado por la caída de los bonos soberanos argentinos en dólares, que registraron bajas de hasta el 1,4% entre los Bonares (AL29D y AE38D) y del 0,8% entre los Globales (GD46D).
De esta manera, el indicador se alejó de los mínimos alcanzados durante la gestión de Milei: en julio, había cerrado en 402 puntos básicos. En ese momento, las calificadoras internacionales mejoraron la nota crediticia de la Argentina, una señal que coincidió con una fuerte acumulación de reservas por parte del Banco Central.
El rumbo de la economía y la política monetaria
En otro tramo de la conferencia de prensa, el vocero presidencial se refirió a la caída del consumo y el retroceso del empleo en la Argentina. Al respecto, puso el foco en la situación económica que heredó la administración de Javier Milei y defendió los resultados del programa económico del Gobierno.
“Recibimos una economía que llevaba más de 10 años de estancamiento”, sostuvo. En esa línea, destacó que, pese a las dificultades, la actividad logró retomar la senda del crecimiento.
“Logramos que la economía creciera año tras año. Más allá de un trimestre negativo, en 2026 crecería dos puntos. Y en 2027, según proyecciones, crecería tres puntos”, afirmó. Sin embargo, reconoció que la recuperación no alcanza a todos y que los indicadores muestran diferencias según período y actividad.
“Si vamos a cuestiones más particulares, la cuestión puede cambiar. No es un crecimiento homogéneo”, explicó. Como ejemplo, mencionó el desempeño reciente de la actividad económica: “Si miramos el dato de julio, fue un mes negativo. Si miramos agosto, los datos son muy positivos”. En ese sentido, expresó su expectativa de que la tendencia mejore en los próximos meses: “Creemos que de septiembre en adelante, la cosa va a ir mejor”.
Por último, el vocero descartó cambios en la orientación del programa económico y rechazó la posibilidad de implementar medidas de estímulo al consumo mediante un aumento del gasto público. “No va a cambiar. No va a haber un plan platita mientras el presidente Javier Milei siga en funciones”, aseguró.
En defensa de la política económica de la administración libertaria, sostuvo que el rumbo elegido permitió avanzar en la reducción de la inflación, la pobreza y la indigencia, al tiempo que destacó la recuperación de la actividad. “El plan económico que venimos aplicando es exitoso para bajar la inflación, la pobreza y la indigencia, además de la recuperación del crecimiento. Crece más que gran parte del mundo en un contexto complejo”, concluyó.
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La junta de presidentes de cámaras federales penales evaluó el avance del sistema acusatorio

La Junta de Presidentes de Cámaras Federales de Apelaciones con Competencia Penal reunió en Mendoza a magistrados de todo el país para evaluar la implementación del sistema procesal penal acusatorio y relevar las necesidades de los tribunales ante el cambio de modelo.
Las jornadas se realizaron el 15 y 16 de octubre bajo la presidencia de Javier Leal de Ibarra, titular de la Cámara Federal de Apelaciones de Comodoro Rivadavia. El encuentro convocó a representantes de las distintas cámaras federales de apelaciones y de tribunales nacionales con competencia penal.
El eje de los debates estuvo enfocado en la experiencia acumulada en las jurisdicciones donde ya funciona el sistema acusatorio, así como las dificultades que surgen en su aplicación. Los participantes intercambiaron criterios sobre el funcionamiento de los órganos judiciales durante esta etapa de transición.
El modelo acusatorio modifica la dinámica del proceso penal al asignar al Ministerio Público Fiscal la investigación de los delitos y reservar a los jueces el control de garantías y la resolución de los casos. La Junta remarcó que su implementación requiere recursos humanos, infraestructura y herramientas tecnológicas suficientes.
También se abordaron aspectos de organización administrativa y la disponibilidad de medios materiales para los tribunales federales. Según se planteó durante el encuentro, la reforma no puede limitarse a cambios normativos, sino que debe tener impacto en la prestación del servicio de justicia.
La reunión puso el foco en el papel institucional de las Cámaras Federales de Apelaciones y de los restantes órganos que intervienen en el procedimiento. Los magistrados señalaron la necesidad de que las estructuras judiciales cuenten con condiciones adecuadas para ejercer las atribuciones que fija la legislación vigente.
Participaron Rocío Alcalá, de Resistencia; Aníbal Pineda, de Rosario; Silvia Mónica Fariña, de Bahía Blanca; Roberto Boico, de la Cámara Nacional en lo Criminal y Correccional Federal; Alejandro Castellanos, de Salta; Juan Pablo Salas, de San Martín; y Ramón Luis González, de Corrientes.

La lista se completó con Alejandro Tazza, de Mar del Plata; Roberto Hornos, de la Cámara Nacional en lo Penal Económico; Laureano Durán, de La Plata; Richar Fernando Gallego, de General Roca; Fernando Luis Poviña, de Tucumán; Abel Sánchez Torres, de Córdoba; Juan Ignacio Pérez Curci, de Mendoza; Cintia Graciela Gómez, de Paraná; Mirta Delia Tyden, de Posadas; y Diego Gustavo Barroetaveña, de la Cámara Federal de Casación Penal.
Los asistentes coincidieron en la conveniencia de mantener instancias de coordinación entre los tribunales de las distintas regiones del país. El intercambio de experiencias entre jurisdicciones fue presentado como una herramienta para identificar problemas comunes y unificar criterios institucionales.
La Junta ratificó que la consolidación del sistema acusatorio depende de la asignación de recursos humanos, materiales y tecnológicos. Los encuentros federales seguirán como espacios de diálogo y cooperación para acompañar la transformación de la justicia penal federal y resguardar las garantías constitucionales.
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