POLITICA
Bullrich criticó a Adorni tras el anuncio: dijo que un nuevo vocero permitirá “destrabar” la comunicación

La jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza (LLA), Patricia Bullrich, sumó este viernes un nuevo capítulo a la interna libertaria al reconocer que la designación de Adrián Ravier como nuevo vocero permitirá “destrabar” la comunicación del Gobierno.
“Muchos éxitos en esta nueva responsabilidad, Ravier. Un gran paso para destrabar la comunicación del Gobierno y mostrar con claridad el esfuerzo de todos los argentinos y los resultados de todos los días”, expresó la legisladora desde sus redes sociales.
Bullrich fue una de las más críticas de Adorni desde que estalló el escándalo por la investigación contra el funcionario por presunto enriquecimiento ilícito.
La exministra de Seguridad estuvo entre los pocos integrantes del plantel libertario que plantearon que el ministro coordinador debía presentar “de inmediato” su declaración jurada y fue la que más apostó por un recambio que todavía no se materializó.
Otros mensajes irónicos
No fue la única. Desde diferentesespacios de la oposición se expresaron sobre la designación con distintos tipos de comentarios irónicos sobre la situación del jefe de Gabinete.
“Adorni dejó de ser el vocero presidencial. Ahora solo falta que deje de ser el jefe de Gabinete”, expresó el presidente de la Coalición Cívica, Maximiliano Ferraro.
El mismo Ferraro le dedicó además un mensaje a Ravier. “Mucha suerte al nuevo Vocero Presidencial. La va a necesitar”, publicó en redes sociales.
Se refería a una entrevista reciente en el canal TN en la que Ravier, que integra el bloque de diputados de La Libertad Avanza (LLA), decía sobre Adorni: “Los diputados y senadores de LLA no podemos responder por él. Hay un proceso que se está llevando adelante y es él el que tiene que responder, y esta respondiendo”.
Las discusiones con Milei
Sin embargo, entre la comidilla de X por la designación del nuevo vocero lo que más destacó fueron los cruces que el propio Milei había tenido con Ravier años atrás.
En aquellos duelos dialécticos de 2018 por la teoría económica, el mandatario definió a Ravier como la “combinación de poco rigor académico con una contaminación emocional en las críticas”.
En otro posteo del 2 de mayo del mismo año, Milei decía que Ravier “carece de velocidad mental para ser parte de un debate de TV”.
Y agregaba: “Es lento y poco formado. Mirás sus videos y tarda mucho tiempo para dar argumentos básicos. Eso denota además poco conocimiento. De hecho es flojo en microeconomía y matemáticas y se nota mucho”.
la designación de Adrián Ravier como nuevo vocero,debía presentar “de inmediato” su declaración jurada,la que más apostó por un recambio que todavía no se materializó,fueron los cruces que el propio Milei había tenido con Ravier años atrás,Patricia Bullrich,Manuel Adorni,Conforme a,,»Carece de velocidad mental». Los viejos tuits de Milei que compartió la oposición en los que criticaba a su nuevo vocero,,Tras una reunión en la Quinta de Olivos. Manuel Adorni, sobre Adrián Ravier, el nuevo vocero presidencial: “Serás la voz de quién está haciendo grande a la Argentina nuevamente”,,Quién es Adrián Ravier. El economista que discutía en X con Milei, es diputado y llega para dar buenas noticias,Patricia Bullrich,,Tras postergarse la sesión. Patricia Bullrich: “El Presidente considera que Adorni no mintió, que no hay nada cuestionable”,,Solo en Off. Karina Milei y Patricia Bullrich volvieron a festejar, pero sin foto y, sobre todo, sin Adorni,,El método de la vieja casta. Adorni y la renuncia que el país espera
POLITICA
El Gobierno explicó por qué Milei apareció con una venda en el cuello durante su viaje a España

Javier Milei llamó la atención durante su visita a España al aparecer públicamente con una venda en el cuello. Desde el Gobierno aclararon que el Presidente sufrió un accidente doméstico a comienzos de esta semana, cuando se golpeó al salir de la bañadera y se hizo un hematoma.
Según la explicación que dieron fuentes oficiales, el mandatario se encuentra bien y el vendaje tiene como objetivo cubrir la zona afectada. La lesión quedó expuesta este miércoles durante una actividad en Madrid y generó preguntas sobre el estado de salud del jefe de Estado.
La imagen se viralizó mientras Milei participaba de un desayuno informativo organizado por Nueva Economía Fórum, en el Real Casino de Madrid. Allí, el Presidente respondió preguntas de periodistas y volvió a protagonizar cruces por sus declaraciones políticas.
La aparición con la venda se dio en el marco de una visita a España que incluyó actividades económicas y políticas. Durante su exposición ante empresarios e inversores, Milei defendió las medidas de su Gobierno y lanzó duras críticas contra el presidente español, Pedro Sánchez, a quien calificó de “impresentable dictador”.
POLITICA
Los enredos inesperados de la causa Malvinas

El Mago parece estar extraviándose en los laberintos del Kremlin. La iniciativa más ambiciosa de Santiago Caputo como influyente asesor de Javier Milei, la reivindicación de la causa Malvinas, se está transformando en un enredo que puede esconder derivaciones costosas. No fue Javier Milei, tampoco Caputo, sino Donald Trump, quien repuso en la agenda la reivindicación de la soberanía argentina sobre las islas. Pero el “Mago” vio una oportunidad de varias dimensiones. Abrazarse a esa bandera permitiría convertir de nuevo al oficialismo en el actor dominante del debate nacional. Desafiaría al peronismo en su histórica propensión nacionalista. De paso, fiel a su procedimiento habitual, Caputo aprovechó su protagonismo en este rebrote épico, para sacar ventajas en su disputa interna por poder y presupuesto. Alertó sobre misteriosas amenazas a la tranquilidad del país, que demandan la creación inmediata de un Consejo de Seguridad Nacional integrado por funcionarios leales a él. Con la misma excusa, consiguió nuevos recursos para áreas que están bajo su control. Sobre todo, Defensa e Inteligencia.
El rodaje de esta gran producción está presentando algunos inconvenientes que deben resolver otros colaboradores de Milei. Se agravó la incertidumbre económica general que afecta a la Argentina, despertando la sensibilidad del gobierno de los Estados Unidos. Surgió una tensión inesperada con una administración amiga, como la de José Antonio Kast en Chile. Quedó otra vez expuesta la rivalidad interna con el sector que lidera Karina Milei. Creció la preocupación por impulsos autoritarios del oficialismo en relación con la oposición y la prensa. Y quedaron implantadas semillas de conflictos hasta ahora inexistentes con países a los que el equipo económico recurre en busca de financiación.
El balance provisional que va arrojando la empresa impulsada por Santiago Caputo inspira, más allá de los detalles, una razonable preocupación sobre el método, o sobre la falta de método, en la toma de decisiones relevantes, en especial en el campo de la política exterior. En otras palabras, el “Mago” llevó a su jefe a deambular por un jardín cuya cartografía no conoce. Ahora otros jerarcas del oficialismo deben acudir a rescatar al Presidente. Para Caputo el costo es cero. No tiene las responsabilidades de un funcionario. En los papeles es apenas un amigo que da consejos a cambio de un honorario de consultor.
Hace dos semanas, la sanción de la ley de defensa de la soberanía nacional, conocida como “Ley Malvinas”, requería un tratamiento de máxima urgencia, dados los repentinos peligros que se habían instalado sobre el país. Peligros que el Gobierno ignoraba antes del 31 de agosto. Es la fecha en que Trump, irritado por la falta de solidaridad militar del gobierno británico frente a Irán, insinuó que podía revisar la histórica neutralidad de su país para apoyar a la Argentina. Desde hace una semana la premura disminuyó. Los libertarios de la Cámara de Diputados decidieron postergar el tratamiento de la ley. Como suele suceder, atribuyen la decisión a un pedido de los aliados. Una explicación es que los riesgos que debía conjurar la ley no eran tan terribles. Aunque cabe pensar en otra motivación: un mensaje de los Estados Unidos para que se revise la primera parte del proyecto.
Esta segunda opción es la más segura. El texto enviado al Congreso contemplaba sanciones administrativas y penales para quienes extrajeran petróleo del mar circundante a las islas usurpadas. Allí existe un emprendimiento importante, llamado Sea Lion, en el que están involucradas una empresa israelí, Navitas, y otra británica, Rockhopper. Los castigos previstos en la ley no se limitaban a estas petroleras. Alcanzaban a sus proveedores y a cualquier otra compañía que colabore con la explotación de petróleo y gas sin consentimiento argentino. La gama de afectados sería amplísima. Comercializadoras de hidrocarburos, aseguradoras, bancos, por citar sólo tres tipos.
La primera reacción llegó desde el mismo lugar donde había nacido el estímulo para toda la jugada: los Estados Unidos. Varios funcionarios argentinos recibieron mensajes desde Washington comunicando que se debería moderar esa agresividad, de tan amplio espectro, para evitar que fueran alcanzadas empresas norteamericanas. Es como si Trump advirtiera a Milei: “Javier, te lo tomaste muy en serio”. Esa vieja e incontrolable impulsividad del “Mago”.
En la Cancillería ya habían tenido una experiencia lamentable. Una de las proveedoras del consorcio Sea Lion, le neerlandesa Bluewater Energy Services, es la constructora de las boyas que sostendrán sobre las aguas del atlántico el oleoducto que, proveniente de Vaca Muerta, suministraría petróleo a barcos anclados fuera de la costa. Por el consejo de un prestigioso consultor fue necesario demorar la demanda contra Bluewater para permitir que antes llegaran esas boyas construidas en Catar.
La eventual hostilidad contra intereses norteamericanos esgrimida por el gobierno de los Estados Unidos tomó por sorpresa a Caputo. En su cuenta de X protestó contra la tapa del diario Clarín que informaba sobre esa prevención. Tenía razón Clarín. Es una prueba indirecta sobre la verosimilitud de una versión que circula en el movimiento libertario: el “Mago” habría tenido un cortocircuito con el otrora imprescindible Barry Bennet y con su amigo el empresario Leonardo Scatturice. La raíz del entredicho es filosófica: al parecer a Bennet no le pagaron los honorarios por algunas gestiones antes sus amigos del movimiento MAGA. Como suele suceder en estos casos, Bennet estaría repitiendo: “Lo que me molestó fue el hecho”. ¿La plata es lo de menos? Porque es mucha plata. Entre esas diligencias Bennet se atribuyó está haber conseguido que Scott Bessent firme un cheque por 20.000 millones de dólares para salvar al plan de Luis “Toto” Caputo en 2025. Algún día habrá que desentrañar si hubo movimientos estimulados por información privilegiada que permitieron a algunos financistas hacer una gran ganancia con la compra venta de bonos argentinos horas antes de que el secretario del Tesoro anunciara el salvataje. Un experto al que habría que mirar es Robert Citrone, puente entre sus dos amigos, “Toto” y Scott. Interrogantes que acaso se formule algún legislador demócrata en el Congreso norteamericano. Minucias. Lo relevante: es posible que el supuesto distanciamiento con Bennett y Scatturice haya obturado aquel back channel que el “Mago” se preciaba de administrar. Ahora hay informaciones que circulan por otros carriles, mucho más formales.
Desde los Estados Unidos llegan otras noticias amargas. La más importante: una lenta reconciliación entre Trump y el primer ministro británico, Andy Burnham, quien acaba de involucra a sus fuerzas armadas en defensa de Arabia Saudita. También hubo un gesto involuntario del presidente norteamericano contra la Argentina cuando su país propuso aplicar la motosierra al Comité de Descolonización de Naciones Unidas, donde se tramita el reclamo por Malvinas.
Otro trago amargo en la relación con los Estados Unidos: como informó Florencia Donovan, uno de los consorcios que competirían en la privatización del Belgrano Cargas desistió de hacerlo. Es el grupo que auspiciaba Washington, liderado por una empresa mexicana. Las versiones sobre esta renuncia son vidriosas. Hay quienes lo atribuyen a un acuerdo subterráneo con Roberto Urquía, que lidera otra alianza de grandes cerealeras. Tal vez la ganadora. Como siempre, los hermanos Neuss niegan cualquier intervención. Pero gente que participa en el concurso se empeña en mencionar un veto de esos “kremlineros”, como se los comenzó a llamar en el mundo de los negocios. Los Neuss son íntimos de Santiago Caputo y, sobre todo, de su hermano Francisco, decisivo en la asignación de muchos contratos estatales, según juran infinidad de funcionarios de Milei. El mundo editorial pide a gritos un “Hablen con Fran”, de Cabot y Olivera.
Desde Chile también llegaron señales de alarma. A mediados de noviembre está previsto que zarpe desde Punta Arenas el buque mercante Danstar con destino a Malvinas. Desde Buenos Aires se insinuó que podría llevar insumos a Sea Lion. El gobierno chileno aclaró que se trataba solo de provisiones para los isleños. El canciller Pablo Quirno adhirió a esta tesis. Pero la tensión ya se había desatado. Desde el Congreso argentino el peronista entrerriano Guillermo Michel, inminente aliado de Rogelio Frigerio, propuso cancelar el tratado de protección de inversiones suscripto con Chile. También el acuerdo para evitar la doble imposición. El Parlamento de Valparaíso reaccionó con siete proyectos destinados a neutralizar la agresividad trasandina.
La diplomacia combativa del “Mago” llegó a fronteras inesperadas. A partir del tuit de un militante libertario construyó un silogismo muy curioso. El pasado 12 de octubre, la diputada laborista Sagal Abdi-Wali, nacida en Somalia, se incorporó al parlamento británico jurando sobre el Corán. Caputo vio la escena como una evidencia más de que el Reino Unido se estaba convirtiendo en un Estado islámico. De inmediato convocó a Occidente a impedir que el Atlántico Sur quede en manos de ese califato. Como otros integrantes de las Fuerzas del Cielo, él cree que el Islam es una religión intrínsecamente violenta. La recuperación de Malvinas deja entonces de basarse en principios jurídicos y antecedentes históricos para transformarse en la bandera de una guerra de religión. Homenaje a Don Juan de Austria.
Más allá del rigor intelectual de estos razonamientos, lo que llama la atención es su imprudencia política. El grupo gobernante desde el que se emiten estas proclamas es el mismo que está pidiendo a Emiratos Árabes Unidos, un país de amplia mayoría musulmana, financiamiento para planes de infraestructura de YPF. Javier Milei encabezó en Paris, el 1º de octubre, una reunión con el sultán Ahmed Al Jaber, integrante del gobierno emiratí y presidente de Adnoc, uno de los grandes conglomerados energéticos del mundo. Fue un paso importante en la gestión que había iniciado Quirno en Munich en febrero, convenciendo a Al Jaber de que su país debía integrarse al consorcio que llevaría adelante el proyecto de exportación de gas licuado originario de Vaca Muerta.
Como parte de la misma política, Horacio Marín, el presidente de YPF, viene explorando la posibilidad de que Saudi Aramco, la petrolera estatal de Arabia Saudita, una de las mayores del planeta, intervenga en negocios de explotación de gas y petróleo no convencionales en Vaca Muerta. Lo mismo sucede con Catar, que es un gran importador de productos agropecuarios argentinos, además de haber firmado durante la gestión de Milei un interesante acuerdo de cielos abiertos para la operación de Qatar Airways. Una curiosidad sobre Catar: su emir, Tamin Bin Hamad Al Thani, fue quien regaló el avión en el que vuela Trump. Una máquina que cuesta alrededor de 400 millones de dólares.
Es insólito que quien está a cargo de la imagen de un gobierno que sostiene su política industrial en la expansión del sector energético pretenda encabezar la novena cruzada contra “el infiel”. O a favor de, en cualquier momento llegará esta denominación, “la Cristiandad”. La motivación última de esta iniciativa religiosa hay que buscarla en la geopolítica de pasillo. Caputo tiene una animadversión muy marcada hacia Sharif Menem, defensor del pluralismo religioso y sobrino de Eduardo “Lule” Menem. Sharif es la mano derecha del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem. Sólo cabe esperar que Alá se apiade del elenco libertario y aquellos jeques a quienes se acude en busca de financiamiento no escondan la alcancía.
Más extraña todavía es la más reciente argumentación del “Mago”. En uno de sus tuits lamentó que el Reino Unido haya caído en el Islam después de haber sido el faro del liberalismo occidental, en especial por la consagración de derechos de su Carta Magna. ¿Dónde radica esa curiosidad? En que el proyecto de ley sobre Defensa de la Soberanía contiene, con la excusa de garantizar la seguridad, una colección de restricciones a las libertades civiles y políticas. Por ejemplo, pretende penalizar conductas tan imprecisas como la “manipulación de la opinión pública” o la ejecución de “campañas de desinformación”. O faculta al Poder Ejecutivo a establecer sanciones por actitudes sospechosas sin intervención inicial de la Justicia. Por lo visto, no haría falta ingresar en un trance de radicalización islámica para desahogar impulsos autoritarios.
Un dispositivo principal del aparato de poder que se aspira a montar con la sanción de esta ley es el Consejo de Seguridad Nacional. Su integración parece limitarse a funcionarios subordinados a Caputo. Ese espíritu de pasable sectarismo tiene derivaciones casi cómicas. En el Consejo de Seguridad Nacional no participaría el Ministerio de Seguridad. Obvio: responde a la señorita Milei. Desde el Congreso se han propuesto desvincular estas materias de la vindicación de la causa Malvinas. Ya hay algunas novedades del nuevo diseño. Los legisladores quieren estar representados en el Consejo y pensaron que la mejor forma es que haya una butaca para el presidente de la Cámara de Diputados. Martín Menem, el jefe de Sharif.
Las dificultades que plantea la propuesta legislativa de Caputo desafían los acuerdos federales que, con dificultades cada vez más evidentes, lleva adelante Diego Santilli. En esas tratativas con gobernadores para aprobar, sobre todo, una reforma al régimen electoral suspendiendo o modificando las primarias, Santilli está por incluir una propuesta muy audaz. En combinación con su correligionario del Pro Juan Bautista Mahiques, el jefe de Gabinete querría pactar tres pliegos judiciales. El del propio Mahiques para la Procuración General de la Nación, es decir, la jefatura de fiscales federales y nacionales, y el de Mariano Borinsky y, atención, el de Ariel Lijo, para la Corte. Lijo insiste en que los senadores aprueben una postulación que ya le rechazaron. Se entusiasma con el apoyo de algunos gobernadores, como el salteño Gustavo Sáenz o el catamarqueño Raúl Jalil. No hay que olvidar que Sáenz festejó su último cumpleaños en el departamento de Lijo, en la avenida Alvear. A la “pequeña reunión”, como la describió, peyorativo, Jalil, habrían asistido Lucas Nejamkis, el secretario privado del tenebroso Antonio Stiuso; otro subordinado al ex espía como Julián Leunda; y senadores peronistas como Guillermo Andrada, Sandra Mendoza y Carolina Moisés. Habladurías.
Las negociaciones para completar la Corte y la Procuración con esas identidades presenta varias dificultades. La primera es la ausencia de mujeres entre candidatos. Los pliegos deben ser votados por un Senado de 72 miembros, de los cuales 33 son mujeres. La segunda, importantísima: nadie garantiza que Milei haya cambiado de posición y ahora esté dispuesto a embarcarse en esta aventura parlamentaria. Tercera: menos segura es, todavía, la voluntad de impulsar a Mahiques. Sobre todo por el bajísimo rendimiento del ministro de Justicia para resolver los problemas penales que desvelan a los hermanos Milei. Sobre todo si se lo equipara con la fulminante eficacia con la que viene beneficiando a sus amigos Claudio “Chiqui” Tapia y Pablo “Tovi” Toviggino, jefes suyos en la AFA.
La presencia de Mahiques en el gabinete parece haber sido contraproducente para las urgencias del Presidente y de su hermana. Lijo avisó a la Casa Rosada que delegaría la investigación de Manuel Adorni en el fiscal Gerardo Policita, “que es íntimo amigo de Juan Bautista”. Lo hizo. A Adorni le fue peor de lo previsto. La causa Andis complica cada vez más al Poder Ejecutivo. Lijo dictó numerosos procesamientos. La Cámara Federal confirmó otros. Y ayer los fiscales Franco Picardi y Sergio Rodríguez, en un escrito de gran solidez, pidieron la indagatoria de los dueños de Droguería Suizo Argentina, los hermanos Kovadliker, junto a los directivos de otras 14 droguerías. También solicitaron que se vuelva a indagar a Diego Spagnuolo, el ex titular de la Andis.
Son sinsabores locales que hacen juego con las tribulaciones de la política exterior. Un drama que Javier Milei llevó hasta España. El rey Felipe VI le negó una entrevista, alegando que no puede recibir a quien no se reunió con el primer ministro Pedro Sánchez. Tampoco se pudo abrazar con su amigo Santiago Abascal, líder de Vox. Abascal estaba en campaña, recorriendo el país. Lo atendió por videollamada desde el auto. Con quien tal vez sea el próximo presidente, Alberto Núñez Feijóo, fue imposible encontrarse. Milei sólo pudo ver en persona a la rival interna de Feijóo, Isabel Díaz Ayuso.
Que no habría encuentro con Sánchez era una obviedad. Menos previsible fue que el PSOE reciba al presidente con un sarcástico mensaje: “Milei, los zurdos y las zurdas de España te dan la bienvenida”. Lo peor fue el subtítulo: “El país que más crece de Europa”. Sánchez sabe herir. Milei llegó a España con un dato doloroso a sus espaldas: la actividad económica disminuyó 1,7 interanual; el crecimiento acumulado se redujo a 1,2%. La industria y el comercio volvieron a derrumbarse. Para que la Argentina no entre en recesión debería haber crecido más de 8% en septiembre. Es comprensible la estrategia del “Mago” y de Milei. Con estas malas noticias económicas, lo mejor es involucrarse en peleas de extranjeros.
Carlos Pagni,Conforme a
POLITICA
Karina Milei se reunió con el embajador de EEUU luego del anuncio de inversiones y el apoyo político

Con el presidente Javier Milei todavía de viaje en España, la secretaria general, Karina Milei, recibió este martes en la Casa Rosada al embajador de los Estados Unidos, Peter Lamelas, para continuar reforzando el vínculo entre ambos países, justo en un momento en el que comienzan a definirse la llegada de importantes inversiones en infraestructura, energía, minería y transporte, mientras caen otras.
La reunión coincidió con el avance del proyecto Corredor Andes-Atlántico, pero también con la decisión de Grupo México de retirarse de la licitación para privatizar el Belgrano Cargas, uno de los procesos que administración libertaria buscaba incorporar al esquema de capitales extranjeros.
Durante el encuentro, la funcionaria y el diplomático analizaron “la sólida relación bilateral“ entre ambas naciones, los “distintos proyectos de desarrollo e inversión que empresas americanas tienen en Argentina” y el “contexto político y económico” local, según informó oficialmente Presidencia.
La hermana del mandatario fue quien invitó al representante de la Casa Blanca, que fue a la cita acompañado por Heidi Gómez Rápalo, su ministra consejera y número dos de la Embajada.
La reunión se produjo mientras el Gobierno busca profundizar los vínculos con Washington y generar condiciones para que compañías estadounidenses participen de las obras previstas en sectores considerados estratégicos.

“Estamos poniendo la plata sobre la mesa”, expresó recientemente Lamelas, durante la cumbre de energía organizada por la Cámara de Comercio Argentina y Texas, en la que precisó que la gestión de Donald Trump ya comprometió 20 mil millones de dólares hasta el 2027, cifra que podría ampliarse dependiendo del desempeño de Milei en las urnas, anticipó.
Uno de esos proyectos es el mencionado Corredor Andes-Atlántico, una iniciativa conjunta que contempla inversiones de hasta USD 7.000 millones durante 2027 para ampliar la infraestructura de energía, minería, transporte y telecomunicaciones.
El programa, que fue anunciado en el marco de la última cumbre de líderes de la ONU, en Nueva York, apunta a conectar el noroeste argentino, donde se concentran recursos vinculados con la minería, y la cuenca de Vaca Muerta, con los puertos del Atlántico.
El esquema incluye obras ferroviarias, oleoductos, gasoductos, redes eléctricas, puertos, vías navegables y proyectos de conectividad digital.
De ese total, unos USD 6.000 millones están vinculados con Argentina LNG, el plan de exportación de gas natural licuado que lidera YPF junto con la italiana ENI y XRG, de Emiratos Árabes Unidos.

La iniciativa cuenta con la posibilidad de acceder al respaldo de organismos estadounidenses como la Corporación de Financiamiento para el Desarrollo de Estados Unidos (DFC) y el Export-Import Bank (Eximbank).
El acuerdo bilateral también prevé identificar proyectos prioritarios para rehabilitar y ampliar líneas ferroviarias, entre ellas el Belgrano Cargas, cuya privatización fue incluida dentro de los sectores que podrían recibir inversiones bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
Sin embargo, en paralelo con la reunión en Casa Rosada, el Grupo México Transportes comunicó que no avanzará en la licitación para quedarse con la concesión ferroviaria, que tiene como fecha límite para presentar ofertas el 11 de noviembre.
“En relación con el proceso de licitación del Belgrano Cargas, Grupo México informa que ha decidido no avanzar en la contienda”, señaló la compañía, que era el único competidor extranjero que había manifestado públicamente su interés en el proceso y que había comprometido inversiones por hasta USD 3.000 millones.
Fuentes cercanas a la empresa precisaron a Infobae que existió “un interés genuino y prioritario” por el proyecto ferroviario argentino y que en los últimos meses se realizó “un análisis integral de la oportunidad”.

No obstante, sostuvieron que la firma, que contaba con el respaldo de la Secretaría de Estado norteamericana, decidió retirarse al evaluar las condiciones del pliego y advertir la necesidad de mayores precisiones sobre aspectos técnicos que “todavía presentaban incertidumbres“.
Entre los cuestionamientos que planteó la empresa aparecía el funcionamiento del sistema de acceso abierto, conocido como open access. El modelo establece que el futuro concesionario deberá administrar y mantener la infraestructura ferroviaria, pero tendrá que permitir que otros operadores circulen por la red a cambio del pago de un peaje.
La compañía consideraba que la iniciativa no precisaba de qué manera se aplicaría ese mecanismo y advertía que un oferente con una propuesta de peajes bajos y menor nivel de inversión podría resultar más competitivo que otro dispuesto a modernizar las vías. “Son pliegos malos”, resumieron fuentes del sector.
La licitación comprende 7.594 kilómetros de vías a través de esas tres líneas, que recorren 16 provincias y tienen conexión con Brasil, Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay.
El Gobierno estableció un contrato de concesión por 50 años, sin subsidios estatales ni canon, en el que el adjudicatario obtendría ingresos por el cobro de peajes y por la explotación comercial de los inmuebles cercanos a la traza.
Tras la salida de Grupo México, siguen como posibles interesados el consorcio conformado por Aceitera General Deheza, Bunge, Cargill, Louis Dreyfus y la Asociación de Cooperativas Argentinas, además del Grupo Roggio y de la minera Rio Tinto, que podría participar como socia inversora de algún oferente.
La reunión de Karina Milei con el embajador estadounidense se dio, así, en un momento en el que el Gobierno busca sostener el impulso de los proyectos vinculados con el Corredor Andes-Atlántico y el RIGI, pero deberá resolver las dudas que plantearon potenciales inversores sobre los pliegos y las condiciones de las concesiones de infraestructura.
Peter Lamelas,Estados Unidos,Inversión
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