POLITICA
Ravier afirmó que Adorni “va a tener que responder en la Justicia”

El vocero presidencial, Adrián Ravier, sostuvo este martes que el exjefe de Gabinete Manuel Adorni “va a tener que responder a la Justicia por todas las acusaciones” sobre presunto enriquecimiento ilícito y señaló además que la opinión pública “no le creyó” al exfuncionario.
“Uno, desde el lugar que está, no sabe de todo lo que circula por los medios qué es cierto y qué no”, manifestó el funcionario en declaraciones a LN+.
Y añadió: “La opinión pública evidentemente no le creyó a Adorni. Estamos tratando de poner en la mesa los logros de este gobierno y es momento de dejar a Adorni respondiendo las causas privadas. La gente tiene que saber que hay un gobierno que está cambiando las reglas, que está teniendo muy buenos resultados y que esto va a impactar en el futuro de los argentinos”.
Por otro lado, Ravier sostuvo que “cada vez que en Argentina hay un cambio de signo político en el gobierno, esto asusta a los mercados. El riesgo kuka existe. Un (Axel) Kicillof asusta a los mercados y esto es un problema”, insistió.
“Por suerte tenemos un equipo económico que aprendió lecciones de tantas décadas y hoy se está blindando para que en 2017 la situación la podamos manejar”, afirmó.
Por otro lado, se mostró componedor ante las internas del gabinete al afirmar que el asesor presidencial Santiago Caputo es “clave” y destacar que la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, “ha hecho una construcción de La Libertad Avanza (LLA) a nivel nacional”.
“Me cuesta hablar de interna”, matizó. “Nosotros vamos a ir por las gobernaciones en breve, hay una construcción política que es importante. El liderazgo de Martín (Menem) en Diputados es clave para lograr las reformas estructurales que impulsamos en estos seis meses”, acotó.
Y, en línea con el presidente Javier Milei, consideró que “las diferencias y la interna dentro del Gobierno son naturales en un partido liberal”.
La polémica por las tarifas
Consultado sobre las tarifas después de haber dicho, durante la conferencia de prensa de este martes, que el costo de los servicios públios debía ser “libre”, Ravier expuso que “el Gobierno selecciona a quién le da subsidios y a quién no” y remarcó que “este gobierno no emite para financiar tantos subsidios”.
“Queremos que los recursos vayan a quienes más lo necesitan. Este gobierno sostiene los subsidios a los más desfavorecidos y les quita a las clases medias y altas que nunca debieron tenerlo”, subrayó.
La presentación formal
Sin responder preguntas y con un mensaje leído, Ravier hizo por la mañana su presentación oficial en la Casa Rosada. En un discurso ante la prensa acreditada, omitió referirse a las restricciones que el Gobierno mantiene sobre la labor de los periodistas que trabajan en la Casa de Gobierno, repasó su historia profesional y fijó los límites de su futura gestión: advirtió que no hablará sobre política partidaria ni sobre asuntos del Congreso ni la Justicia.
Tampoco mencionó durante esa presentación Manuel Adorni, el exjefe de Gabinete que ejercía la función que ahora asumió Ravier y que desde marzo pasado es investigado por presunto enriquecimiento ilícito, lo que lo marginó de seguir siendo la cara de la administración mileísta.
Noticia en desarrollo
Ravier hizo por la mañana su presentación oficial en la Casa Rosada,Manuel Adorni,Conforme a,Manuel Adorni,,Lo que no se vio. Juró Santilli: qué dijo cuando terminó, abrazos para Adorni, presencia familiar y los primeros pasos,,En el acto de asunción de Santilli. El efusivo abrazo en público entre Milei y Adorni,,Gastos ocultos. La empleada de la Casa Rosada que le prestó su tarjeta a Adorni declaró que él también intentó comprar un Smart TV
POLITICA
Secretos de la reunión de Patricia Bullrich: un diagnóstico sombrío, fatiga social y el enojo con la mesa política

La economía que no termina de recuperarse, el agotamiento de las expectativas de una parte de la sociedad, el creciente rechazo al Gobierno que muestran las encuestas y las dificultades para sostener una mayoría electoral en 2027 dominaron la reunión reservada que Patricia Bullrich mantuvo con quince dirigentes de su círculo de confianza. Durante el encuentro se escucharon diagnósticos sombríos, críticas al funcionamiento de la mesa política del oficialismo y advertencias sobre los riesgos de profundizar las diferencias con el Presidente.
Infobae habló con varios de los protagonistas y reconstruyó las conversaciones, que se extendieron más allá de los reclamos por los lugares de poder y la organización parlamentaria. Hubo discusiones sobre la política económica, la posibilidad de una nueva polarización con el kirchnerismo y el papel que debería desempeñar Bullrich en el próximo año electoral. Aunque aparecieron posiciones confrontativas, no se habló de una ruptura con La Libertad Avanza, pero sí de preservar una autonomía relativa.
La versión oficial del encuentro fue que se trató, apenas, de “una reunión de trabajo y de coordinación de equipos”. Peo hubo más que eso. Mucho más. “Somos liberales o libertarios, pero algunos se manejan como soviéticos o estalinistas”, se escuchó en las conversaciones que fueron elevando de temperatura. La crítica filosa, según coincidieron todos los consultados, apunta a la mesa política, que conduce Karina Milei y donde gravita, por delegación, Martín Menem.

La convocatoria reunió a Juan Pablo Arenaza, Silvana Giudici, Damián Arabia, Diego Valenzuela, Sabrina Ajmechet, Alejandro Bongiovanni, María Luisa González Estevarena, Martín Matzkin, Belén Avico, Carlos Almena, Lorena Petrovich, Patricia Vásquez, Mariano Campero, Verónica Razzini y Gerardo Milman. Entre ellos hubo legisladores nacionales, provinciales y porteños, dirigentes territoriales y colaboradores de la presidenta del bloque oficialista en el Senado.
El encuentro se desarrolló en una oficina de la calle Bulnes, en Palermo, que Bullrich utiliza para sus actividades políticas. Las invitaciones habían sido enviadas durante la semana anterior, sin anticipar un temario detallado. La senadora abrió la conversación con una intervención de aproximadamente quince minutos y después escuchó a los presentes, que fueron tomando la palabra. La reunión terminó con una fotografía grupal que rápidamente circuló dentro del oficialismo y adquirió un significado político propio.
La situación económica ocupó buena parte de la conversación. Dirigentes de peso plantearon dudas sobre la capacidad del Gobierno para llegar a las elecciones presidenciales de 2027 con una recuperación suficientemente perceptible en los ingresos, el consumo y la actividad productiva. La preocupación no estuvo asociada necesariamente a una crisis generalizada, sino a la posibilidad de que la estabilidad macroeconómica resulte insuficiente para modificar el humor social.
La fatiga social y las medidas de Caputo concentraron las dudas sobre la economía

En la mesa se habló del cansancio que comienza a manifestarse en distintos sectores después de un período prolongado de ajuste. La pregunta fue cuánto tiempo puede sostener el oficialismo las expectativas de una mejora que todavía no se percibe de manera uniforme en la vida cotidiana. Y sobre todo, el impacto que entre los jóvenes están teniendo las políticas económicas que aplica el gobierno.
La fatiga social y sus consecuencias electorales estuvieron entre las principales preocupaciones. Algunos dirigentes consideraron que el Gobierno enfrenta dificultades para recuperar el apoyo de quienes acompañaron inicialmente a Milei, pero hoy expresan descontento por la persistencia de los problemas económicos, en su metro cuadrado. El drama de la microeconomía.
No todos compartieron el mismo pesimismo. Hubo quienes defendieron los resultados del programa de estabilización y sostuvieron que la economía podría experimentar una mejora moderada durante los próximos meses. También señalaron que el oficialismo conserva herramientas para impulsar la actividad sin abandonar el equilibrio fiscal. Y que el peronismo del otro, como antagonista, sigue siendo el fantasma o el pasado al que la sociedad ya no quiere volver.
En ese contexto se analizaron las medidas anunciadas por el ministro Luis Caputo durante la Conferencia Industrial de la Unión Industrial Argentina, orientadas a aliviar la situación financiera de las pequeñas y medianas empresas.
Entre las principales iniciativas se mencionaron la suspensión de los embargos de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) a las pymes hasta mayo de 2027, la ampliación de los planes de pago de obligaciones fiscales y las facilidades para utilizar determinados saldos a favor en la cancelación de deudas aduaneras. También se habló de las nuevas líneas de financiamiento del Banco Nación para la industria automotriz.
Las decisiones fueron recibidas favorablemente, pero hubo cuestionamientos por la demora en adoptarlas. “Es una buena medida, pero llega tarde”, se escuchó en la mesa bullrichista.

La frase reflejó la posición de quienes consideraron que el equipo económico debería haber enviado antes señales de apoyo a la producción y al financiamiento de las empresas. La suspensión de los embargos fue valorada como un alivio para las firmas que enfrentan problemas de liquidez, aunque persistieron las dudas sobre la velocidad con la que esas decisiones podrán trasladarse a la actividad económica.
Durante el intercambio se recordó que Bullrich venía planteando la necesidad de prestar mayor atención a la situación de las pymes. De hecho, la propia presidenta del bloque de LLA en el Senado lo dejó explícito en un mensaje publicado en la red social X, que el presidente Milei habita cotidianamente. La discusión se concentró en determinar si las medidas serán suficientes para mejorar las expectativas y generar resultados antes de la campaña presidencial.
El rechazo a Milei abrió el debate sobre la polarización y el lugar de Bullrich
El diagnóstico político estuvo atravesado por otra inquietud: el crecimiento del rechazo al Presidente que reflejan las encuestas y el termómetro de la calle, como así también las dificultades del oficialismo para ampliar su base electoral.
Algunos participantes advirtieron que el desgaste podría convertirse en un problema para la reelección si la economía no consigue mostrar señales de recuperación contundentes. Otros cuestionaron esa interpretación y señalaron que el rechazo a un gobierno no puede evaluarse de manera aislada, porque durante una campaña los votantes también comparan las alternativas disponibles.
La discusión derivó hacia el comportamiento del electorado y la posibilidad de que las elecciones de 2027 vuelvan a estructurarse alrededor de una fuerte polarización entre Milei y el kirchnerismo.
Uno de los planteos más enfáticos fue que el crecimiento del rechazo al Presidente no necesariamente se traducirá en una derrota electoral, porque una parte de los votantes podría volver a respaldarlo cuando deba elegir entre la continuidad del Gobierno y una alternativa identificada con el peronismo kirchnerista.

La discusión incluyó referencias a experiencias electorales de otros países para sostener que la polarización seguirá condicionando la competencia presidencial de 2027 y que las alternativas de centro podrían encontrar dificultades para construir un espacio propio.
Ese razonamiento abrió un debate sobre el posicionamiento de Bullrich.
Algunos dirigentes consideraron conveniente reforzar atributos de cercanía, empatía y sensibilidad frente a los problemas cotidianos, con la intención de ampliar su representación hacia sectores menos identificados con el discurso libertario.
Otros defendieron la identidad política que la senadora construyó durante los últimos años. Argumentaron que su reconocimiento público está asociado principalmente a la firmeza, la autoridad, la seguridad y la capacidad de decisión, y que una transformación demasiado pronunciada de ese perfil podría debilitarla.
También se discutió la posibilidad de una tercera vía electoral. Quienes rechazaron esa alternativa advirtieron que Bullrich no debería confundir la necesidad de negociar mejores condiciones dentro del oficialismo con la construcción de un proyecto presidencial independiente.
El intercambio dejó diferencias, pero ninguna resolución electoral. No se planteó formalmente una candidatura presidencial de Bullrich ni se acordó competir contra Milei. La discusión giró alrededor de cómo preservar su identidad política y ampliar su representación sin comprometer el vínculo con el Gobierno. Por ahora.
Los reclamos a la mesa política incluyeron el funcionamiento legislativo y el armado electoral

Los cuestionamientos más concretos estuvieron dirigidos al funcionamiento de La Libertad Avanza y a los mecanismos de negociación de su conducción política.
Durante la reunión se describió una mesa de decisiones demasiado cerrada, con escasos espacios de participación para dirigentes que acompañan al oficialismo desde otras tradiciones partidarias. Hubo críticas a los procedimientos, a la falta de consultas previas y al trato que reciben algunos aliados.
Martín Menem, como presidente de la Cámara de Diputados, apareció entre los destinatarios de los reclamos parlamentarios. Varios participantes expresaron su malestar porque, en determinadas oportunidades, reciben los dictámenes legislativos prácticamente sobre la hora, sin tiempo suficiente para estudiarlos o preparar su defensa.
La queja fue especialmente concreta: incluso cuando están de acuerdo con las iniciativas del Gobierno, la falta de información anticipada les impide explicar adecuadamente sus alcances.
También se habló de los cuestionamientos personales contra dirigentes que expresan diferencias de criterio o no comparten las formas más confrontativas de algunos referentes libertarios. El rechazo a ser descalificados como tibios apareció entre los motivos de irritación.
En esas intervenciones se reivindicó la trayectoria política del bullrichismo y su aporte a la construcción de la mayoría que permitió a Milei llegar a la Presidencia.
Los reclamos no implicaron un cuestionamiento general al liderazgo presidencial. Por el contrario, varios participantes destacaron la capacidad de Milei para construir una fuerza electoral propia y alterar el sistema político argentino.
La diferencia entre respaldar al Presidente y aceptar sin discusión todas las decisiones de la conducción oficialista fue uno de los puntos centrales del encuentro.
El planteo fue que el Gobierno necesita mecanismos de interlocución más amplios y que los dirigentes aliados deben tener participación efectiva en las decisiones que después se les exige acompañar.
La discusión por 2027 incluyó una reivindicación del capital electoral que Bullrich conserva desde las elecciones presidenciales de 2023.
La dirigente obtuvo el 23,85% de los votos en la primera vuelta y después convocó a sus seguidores a respaldar a Milei en el balotaje frente a Sergio Massa. Ese capital político propio es el que quieren hacer valer como “accionista principal” de la sociedad que el propio presidente Milei reconoció que existe con quien encarnó la candidatura de Juntos por el Cambio.
En su entorno consideran que esa representación no desapareció con su incorporación al Gobierno. Por el contrario, sostienen que Bullrich aporta al oficialismo sectores que no necesariamente se identifican con todas las posiciones del núcleo libertario.
La discusión es cómo traducir ese peso político en participación efectiva en las decisiones, responsabilidades y candidaturas del próximo año.
Algunos dirigentes señalaron que la integración al oficialismo no debería significar la pérdida de una identidad construida durante años. Otros advirtieron que exhibir una diferenciación demasiado pronunciada podría generar confusión entre los votantes y debilitar la posición del propio bullrichismo.
Ese contrapunto atravesó buena parte de la reunión: reclamar reconocimiento sin poner en riesgo la unidad electoral frente al kirchnerismo.
La necesidad de mejorar la coordinación parlamentaria también formó parte de las conversaciones. Algunos participantes plantearon que los diputados vinculados con Bullrich deberían contar con mecanismos propios de consulta y mayor participación en las decisiones legislativas.
En ese contexto, se deslizó la posibilidad de conformar un subbloque dentro de la Cámara de Diputados, pero la iniciativa fue descartada de plano. No hubo consenso para avanzar con una estructura diferenciada ni intención de provocar una ruptura con La Libertad Avanza. El planteo predominante fue fortalecer la interlocución con la conducción oficialista sin alterar el funcionamiento de la bancada.
El encuentro terminó con una fotografía grupal que se difundió rápidamente y fue interpretada como una señal de organización del bullrichismo. La imagen mostró a la senadora rodeada de quince dirigentes de su confianza, aunque no todos recibieron con el mismo entusiasmo su publicación. Algunos valoraron la posibilidad de exhibir una estructura política propia, mientras otros advirtieron que podía generar interpretaciones equivocadas dentro del oficialismo.
La reunión concluyó sin resoluciones formales, sin una estrategia parlamentaria diferenciada y sin que se planteara una ruptura con Milei. Pero dejó expuestas las preocupaciones sobre el futuro del Gobierno y la necesidad de definir el lugar que ocupará Bullrich en el armado electoral de 2027.
La fotografía de Palermo mostró una unidad que, puertas adentro, estuvo atravesada por diagnósticos y posiciones diferentes. Fue también una forma de recordar que Bullrich conserva dirigentes propios y una representación política que pretende hacer valer cuando comiencen las negociaciones electorales.
Javier Milei,Patricia Bullrich,La Libertad Avanza
POLITICA
El Gobierno reconoce que la derrota de Trump fue “peor de lo esperado”, pero confía en que continúe el apoyo de EE.UU. a la Argentina

A tono con la reacción inicial de Donald Trump, el gobierno de Javier Milei relativizó el impacto de las elecciones de medio término en Estados Unidos, que arrojaron un claro triunfo de los candidatos demócratas y una dura derrota del líder republicano, principal aliado de la administración libertaria.
En un contexto de silencio público, los funcionarios reconocen que la derrota fue más amplia de lo que esperaban, aunque confían en que el vínculo bilateral seguirá como hasta ahora, incluida una eventual ayuda financiera, en caso de necesitarla, para asegurar la reelección del Presidente.
“Fue peor de lo esperado”, admitieron hoy en el Gobierno. Durante los días previos a las elecciones, asumían que una victoria del Partido Demócrata era un resultado posible, aunque no preveían derrotas en distritos históricamente republicanos, como Texas.
Con el presidente Milei y el canciller Pablo Quirno en pleno vuelo hacia España, y dos miembros de la mesa política (el subsecretario de gestión institucional Eduardo “Lule” Menem y el vicejefe de gabinete Ignacio Devitt) en Washington, en la Casa Rosada y despachos libertarios se respiraba un clima de pesimismo, aunque con la esperanza de que la derrota de Trump no afecte la relación bilateral, ni la posibilidad de recibir apoyo en el próximo y decisivo año electoral.
“Trump va a tener que negociar con el Congreso, pero los demócratas no tendrán dos tercios para impulsar un juicio político. En política exterior, va a redoblar la apuesta en Cuba, Irán y Venezuela”, especuló otra voz del oficialismo.
El director de Comunicación Digital, Juan Pablo Carreira, alias Juan Doe, fue uno de los pocos funcionarios en reaccionar públicamente. Lo hizo para pedirle al Partido Republicano que “no se modere” y a sus dirigentes, que “entiendan que tienen que profundizar las políticas exitosas que llevaron a Trump a ganar cuatro elecciones históricas”. Para Doe, “sin 60 senadores demócratas [tendrá 54 a partir de esta elección], la composición del Congreso no cambia nada”, evaluó el responsable de la Oficina de Respuesta Oficial y hombre del esquema de poder del asesor presidencial Santiago Caputo.
¿Y la ayuda a la Argentina? “[Bill] Clinton ayudó a México en 1994 sin pasar por el Congreso; Trump también lo puede hacer, aunque con un límite de fondos”, afirmaron desde el oficialismo.
Cerca de Milei recordaron que contados presidentes de Estados Unidos ganaron elecciones de término medio –George W. Bush fue el último, con el impacto del 11 de septiembre de 2001 todavía fresco- pero reiteran que Trump no dará marcha atrás con sus políticas. “Va a seguir apoyando a Milei porque lo necesita, y más después de la elección en Brasil”, afirmó un allegado al Presidente, en referencia a la derrota del candidato derechista Flávio Bolsonaro, ya refugiado en Estados Unidos, tras su caída en el balotaje del 25 del mes pasado.
En un contexto derrotista que no invitaba al festejo, desde Balcarce 50 daban por terminadas las aspiraciones del vicepresidente JD Vance con su derrota en Ohio, pero rescataban a Marco Rubio, el secretario de Estado y también precandidato presidencial para 2029, que pudo lograr un triunfo en Florida.
Como informó , el presidente argentino no tiene en su agenda ningún dirigente demócrata de peso, más allá de aquel lejano almuerzo con el expresidente Bill Clinton, gestionado por el entonces empresario y poco más tarde canciller Gerardo Werthein. Milei llegó a aquel encuentro como presidente electo, a días de asumir su cargo.
La misma estrategia de jugar por un solo candidato, “su” candidato, sin construir lazos con otros referentes del sistema político, se dio en Brasil, donde las diferencias con el reelecto presidente Luiz Inácio Lula da Silva son evidentes. En las elecciones de Israel, Milei apoyó al primer ministro Benjamín Netanyahu y no tejió lazos con la oposición, que podría formar un nuevo gobierno en las próximas semanas.
Algo similar ocurrirá el 29 de este mes, con las elecciones en España, en las que Milei ya expresó en tierra española su apoyo por los candidatos de Vox que responden a Santiago Abascal, en primer lugar, y por los del Partido Popular. Mientras tanto, no tiene contacto alguno con el gobierno del socialista Pedro Sánchez, uno de sus adversarios políticos más usuales, con quien suele trenzarse en reyertas mediáticas.
“Al principio nos va a costar políticamente lo que pasó en Estados Unidos, pero en unas semanas se va a acomodar”, especulaba una voz oficial, con tono resignado.
claro triunfo,ningún dirigente,https://t.co/tbX2kFPAY4,November 4, 2026,Jaime Rosemberg,Conforme a
POLITICA
El Senado acelera el debate por la Ley de Discapacidad y el oficialismo busca conseguir el dictamen antes de la llegada del Papa

El Senado buscará avanzar este miércoles con la nueva ley de Discapacidad, que garantiza recursos para las prestaciones y establece un cronograma para regularizar los pagos adeudados a los prestadores durante este año. El oficialismo intentará conseguir dictamen antes de la llegada del papa León XIV a la Argentina y abrir el camino para su tratamiento en el recinto durante las últimas semanas de noviembre.
El debate comenzará a las 16, en un plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda y de Población y Desarrollo Humano, encabezadas por los senadores Agustín Monteverde (La Libertad Avanza) y Alicia Kirchner (Justicialista), respectivamente.
La iniciativa llegó desde la Cámara de Diputados, donde fue aprobada en octubre con una amplia mayoría, y reemplaza el esquema de emergencia por un sistema permanente de financiamiento y prestaciones para las personas con discapacidad.
Los cambios que propone la nueva ley de Discapacidad
El proyecto, denominado Ley de Fortalecimiento, Sostenibilidad y Eficiencia Permanente del Sistema de Discapacidad, ratifica la compatibilidad de la Pensión No Contributiva por Discapacidad con el empleo formal.
También permite que esa prestación mensual se perciba junto con otros programas sociales, como la Asignación Universal por Hijo con Discapacidad.
Otro de los puntos garantiza la continuidad del programa de prestaciones médicas Incluir Salud, o de la denominación que adopte en el futuro, y contempla la asignación de partidas presupuestarias específicas. Además, habilita la utilización de recursos previstos en la Jurisdicción 91 del proyecto de Presupuesto 2027.
La iniciativa establece que el Poder Ejecutivo deberá garantizar la participación del Consejo Federal de Discapacidad (CoFeDis) en el diseño de futuras políticas públicas.
En cuanto a la suspensión de beneficios, incorpora un mecanismo de notificación fehaciente y otorga un plazo de 60 días para que las personas afectadas puedan presentar su descargo. Luego, la autoridad competente deberá revisar cada caso.
El financiamiento, la principal concesión del oficialismo
Uno de los puntos centrales de la negociación entre los bloques fue la garantía de recursos para sostener las prestaciones.
El proyecto dispone que los gastos deberán cubrirse con partidas específicas asignadas anualmente por el Ministerio de Salud. También establece que el financiamiento no podrá ser inferior, en términos reales, al del ejercicio anterior.
Esa condición fue determinante para conseguir el acompañamiento de distintos espacios políticos y avanzar con una iniciativa que reemplaza la declaración de emergencia por un esquema permanente.
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