El ex secretario de Energía, Emilio Apud, analizó los problemas de abastecimiento de gas en el streaming de Infobae
La reciente ola polar puso en primer plano un tema recurrente en los inviernos de la Argentina: la falta de gas en sectores industriales y comerciales. El ex secretario de Energía de la Nación, Emilio Apud, analizó en una entrevista en la señal de streaming de Infobae los orígenes de esta problemática y las perspectivas de la infraestructura energética nacional. “Hace dieciocho años que tenemos estas medidas todos los inviernos, ¿no? Es desde el 2008, aproximadamente, se hicieron las cosas mal”, afirmó el ex funcionario. Según sus palabras, el fenómeno no es nuevo y responde a una serie de decisiones y falencias acumuladas por distintos gobiernos.
Apud explicó que “desde el 2003 en adelante, hubo que empezar a importar por falta de incentivos a la inversión, en yacimientos, en gasoductos, etcétera”. Para el ex secretario, la combinación de políticas públicas insuficientes y la falta de previsión a largo plazo generó un escenario en el que el país debe recurrir de manera sistemática a importaciones para satisfacer la demanda durante los meses más fríos. “Siempre hubo cortes de gas y siempre hubo el problema con el GNC. Hay problemas también con la electricidad, porque la electricidad en vez de recibir gas tiene que recibir gasoil y eso es más caro y aumenta la tarifa”, detalló.
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El impacto sobre los consumidores industriales y de transporte fue otro de los puntos destacados. Según Apud, “cuando falta el gas, lo primero que le van a cortar va a ser a los contratos interrumpibles, sobre todo los de GNC y muchas industrias”. El sector residencial, sostuvo, tiene prioridad: “El sector residencial está garantizado, salvo que haya algún problema, qué sé yo, que se rompa un caño”. Esta priorización responde a razones técnicas y sociales, ya que el consumo domiciliario representa cerca del 30% de la demanda, pero su impacto social en caso de interrupciones puede ser mucho mayor.
En relación a la estacionalidad de la demanda, el especialista afirmó: “Aumenta casi cinco o seis veces. Si uno se fija en la factura entre lo que paga en invierno o paga en verano es un montón, ¿no? Pero el sector residencial es el 30%, pero incide casi de ciento cincuenta millones de metros cúbicos diarios que se consumen”. La demanda en invierno, según sus estimaciones, puede llegar a “ciento setenta, ciento ochenta” millones de metros cúbicos diarios. “Al aumento de esa demanda se produce un problema físico”, puntualizó.
Uno de los factores técnicos señalados por Apud tiene que ver con la infraestructura de transporte y la presión en los gasoductos durante las bajas temperaturas. “Cuando hay menor temperatura, baja también la presión. Hay un problema en la infraestructura que al enfriarse todos los caños baja la presión y entonces no llega el gas a destino y eso se exacerba con el aumento de la demanda”, explicó.
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Consultado por las medidas para enfrentar la escasez, el ex secretario respondió: “Hasta que baje el frío. No, no es muy difícil. Los barcos ya están contratados, están llegando”. Aunque reconoció avances en obras de infraestructura, subrayó que “todavía faltan obras de infraestructura. Hoy estamos mucho mejor que el año pasado, que el anteaño, porque se terminó la primera parte del gasoducto Perito Moreno”.
El horizonte para una solución de fondo al problema, según Apud, se ubica hacia el final de la década. “En el año 2028 se acabaron los cortes de gas y el precio va a bajar”, proyectó. Para fundamentar esa afirmación, detalló: “Tenemos el gas, la infraestructura que era necesaria para cubrir el pico de invierno no justificaba una inversión de miles de millones de dólares para ser utilizada cuatro meses al año nada más”. El desafío, entonces, radica en equilibrar las inversiones con la estacionalidad del consumo.
Apud proyectó cambios en el mercado y una baja de precios para el año 2028
La entrevista abordó también el futuro de la exportación de gas argentino. Apud destacó que “como ahora se está empezando a apuntar al mercado de exportación a través de estos barcos de licuefacción, que es al revés de lo que veníamos haciendo”. El país, que en años anteriores importó gas líquido para regasificarlo, se prepara para enviar gas de Vaca Muerta en estado gaseoso, licuarlo y exportarlo. “Ahora vamos a tener los barcos para el gas que viene de Vaca Muerta en estado gaseoso, lo ponemos en líquido y lo exportamos. Entonces, toda la producción que va a tener Vaca Muerta y la infraestructura que no se use fuera del pico de invierno, se exporta”, sostuvo.
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El impacto sobre los precios internos también fue tema de consulta. “A partir del año 28, va a haber gas en exceso y a un precio mucho más barato, porque encima hay un subsidio y un precio mayor que se le paga a las productoras de petróleo desde hace años para que produzcan, que termina en el 28”, anticipó Apud. Según el ex funcionario, una vez que se eliminen esos subsidios, “ahí van a ir directamente los precios de mercado. ¿Y los precios de mercado cuáles van a ser? Van a ser los precios con los que se puede exportar y ahí no entra la mano de ningún funcionario, va a ser directamente un precio que es mucho más bajo que el de ahora”.
Durante la conversación, Apud remarcó la diferencia entre los tipos de contratos y la prioridad de suministro. “Cuando falta el gas, lo primero que le van a cortar va a ser a los contratos interrumpibles, sobre todo los de GNC y muchas industrias”, insistió. Los usuarios residenciales mantienen prioridad, salvo incidencias excepcionales en la red de distribución.
El fenómeno de la falta de gas en Argentina, lejos de ser un hecho aislado, se repite cada invierno desde hace casi dos décadas. “Hace dieciocho años que tenemos estas medidas todos los inviernos, ¿no? Es desde el 2008, aproximadamente, se hicieron las cosas mal”, reiteró Apud. El ex funcionario atribuyó el problema a una serie de decisiones políticas que, según su visión, no incentivaron la inversión en producción ni en transporte.
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El futuro de la infraestructura aparece vinculado a la finalización y ampliación de los gasoductos clave. “Hoy estamos mucho mejor que el año pasado, que el anteaño, porque se terminó la primera parte del gasoducto Perito Moreno”, resaltó Apud. A pesar de los avances, el especialista consideró que la estructura instalada todavía no alcanza para cubrir los picos de consumo invernales sin recurrir a importaciones o cortes en sectores industriales.
En el tramo final de la entrevista, el ex secretario de Energía ofreció una mirada sobre los desafíos y oportunidades de la industria. “La infraestructura que era necesaria para cubrir el pico este que estaba comentando de invierno no justificaba una inversión de miles de millones de dólares para ser utilizada cuatro meses al año nada más”, argumentó. El desarrollo de la exportación a través de barcos de licuefacción se presenta como una oportunidad para aprovechar la capacidad excedente fuera del invierno.
La transición hacia una mayor exportación de gas desde Vaca Muerta aparece en el centro de las proyecciones oficiales y empresarias. “Eso va a empezar a ocurrir recién a partir del año que viene”, adelantó Apud. La expectativa es que el mercado internacional absorba la producción excedente y contribuya a estabilizar los precios internos, una vez superado el esquema de subsidios vigente.
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El diálogo dejó en claro que la problemática de la falta de gas en los inviernos argentinos tiene raíces estructurales y requiere una combinación de inversión, planificación y reformas regulatorias. Mientras tanto, la prioridad en el suministro residencial y la dependencia de importaciones durante los picos de demanda siguen como constantes del sistema energético nacional, de acuerdo a lo expresado por el ex secretario en la entrevista.
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Los principales indicadores de Wall Street negociaron con amplia baja en el cierre de la semana operativa. El Dow Jones de Industriales descontó la suba de la mañana y finalizó con una pérdida de 0,3%, menor en comparación al panel tecnológico Nasdaq que se hundió un 2,1 por ciento.
El índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires cedió 0,4% en pesos, a 2.848.945 puntos.
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Los bonos soberanos en dólares terminaron negociados en mínimos del día con una baja de 1,5% en promedio, mientras que el riesgo país de JP Morgan subió 24 unidades para Argentina, en los 648 puntos básicos.
En el mercado de cambios el dólar mayorista terminó negociado con suba de cinco pesos o 0,3%, a $1.518, mientras que la divisa al público en el Banco Nación terminó sin variantes a $1.535 para la venta, luego de tocar $1.530 por la mañana. El dólar blue subió diez pesos o 0,7%, a 1.555 pesos.
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“A diferencia de las jornadas previas, la oferta no se mostró tan marcada. Con el correr de las horas, la demanda comenzó a imponerse y, ante un retiro parcial de las posturas vendedoras”, afirmó Nicolás Merino, operador de ABC Mercado de Cambios.
El Banco Central compró USD 68 millones en el mercado de contado, el 10,7% de la oferta, que alcanzó los USD 634,7 millones. Las reservas internacionales brutas crecieron en USD 196 millones, a USD 50.236 millones, un máximo desde el 14 de septiembre.
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“El último trimestre tiende a mostrar una mejora en el perfil de compras del Central, en parte como contracara del aumento estacional de la demanda de pesos. A eso se suma la cosecha y liquidación de trigo en diciembre, que podría aportar una mayor oferta de divisas. En ese contexto, las compras del BCRA permitirían aprovechar la mayor demanda de dinero para reforzar las reservas sin generar necesariamente presiones adicionales sobre los precios o el tipo de cambio”, estimó GMA Capital.
En EEUU las acciones de Tesla cayeron 2,1%, luego de la rutilante presentación del vehículo Roadster EV, dado que las expectativas sobre el balance trimestral que se conocerá la semana próxima pesó más que el llamativo lanzamiento.
En tanto, los precios del petróleo rebotaron cerca de 4%, para alcanzar ganancias semanales entre 5% a 10%, debido a la incertidumbre sobre el suministro en Oriente Medio y a una reducción mayor de lo esperado de los inventarios de crudo de Estados Unidos, mientras que los márgenes del diésel en Europa cayeron tras la decisión de la AIE de liberar más gasóleo.
Los futuros del crudo Brent del Mar del Norte treparon 3,5%, a USD 109,67 el barril para entregar en diciembre, mientras que los futuros del crudo WTI (West Texas Intermediate) de Estados Unidos avanzaron 3,8%, a USD 101,72 el barril para noviembre.
En Wall Street el ADR de YPF subió 1,8%, a USD 52,03, mientras que Vista Energy rebotó un 2,8 por ciento.
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“Hacia adelante, una compresión de las tasas de interés globales sería un factor favorable para que la deuda soberana en dólares recupere los niveles de agosto y principios de septiembre. En el frente local, los principales drivers serían los datos de actividad económica y las encuestas de imagen política: en la medida en que muestran señales positivas y reduzcan la incertidumbre sobre la continuidad del programa económico, deberían favorecer algunacompresión de spreads”, evaluó IEB.
“En medio de ese deterioro, el presidente Javier Milei buscó despejar dudas: en una presentación ante la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Washington, dijo esperar que el riesgo país perfore los 100 puntos básicos en algún momento del año próximo, y reconoció que la apertura comercial generó ‘ganadores y perdedores’, incluidas empresas que quebrarán en el proceso”, comentó Alan Versalli, estratega de Cocos.
Laura Torres, directora de Inversión de IMB Capital Quants, explicó que “la combinación de un crudo cotizando por encima de los 100 dólares por barril y el apalancamiento en las empresas de infraestructura tecnológica está generando una fisura seria en las valoraciones del mercado. Aunque la producción industrial en EEUU demuestra resiliencia en el sector real, el impacto de los costos de la energía reaviva los temores estagflacionarios, invalidando parte del optimismo sobre recortes tempranos de tasas”.
En el mercado prevén que la desaceleración de precios seguirá firme, aún con fluctuaciones. Los inversores actualizan carteras para cubrirse.
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Puntos importantes
La inflación de septiembre fue esperada, y la desinflación gradual proyectada seguirá, pese a tensiones electorales.
Milei buscará contener el dólar y la inflación en 2027 para su reelección, usando herramientas financieras.
El mercado se protege de la inflación con instrumentos CER, mostrando preferencia por bonos a corto y mediano plazo.
Milei saldrá con todo para calmar al dólar y la inflación en 2027
Activación de los swaps con China y Estados Unidos
Ventas de contratos de futuros de dólar
Entrega de cobertura cambiaria en el segmento de dólar linked
Venta de reservas del BCRA, en caso de que el tipo de cambio suba hasta el techo de la banda de flotación
El mercado busca cubrirse del avance de la inflación
Cautos respecto a la inflación: la letra CER X29E7 es considerada como una alternativa defensiva ante un escenario en el que la inflación vuelva a superar el 2% mensual y siga en esos niveles
Optimistas respecto a la desinflación: el Boncap T15E7 permite fijar una tasa nominal anual de alrededor de 25% (2% efectiva mensual). El rendimiento es superior a la inflación esperada, por lo que arrojaría una tasa real positiva en un plazo de tres meses
La mora del crédito a las familias bajó levemente en agosto, hasta el 12,81%, según datos del Banco Central. El indicador descendió 0,13 puntos porcentuales frente a julio, a partir de una reducción del 0,98% en términos reales del saldo de créditos en situación irregular, mientras que el financiamiento total a los hogares se mantuvo prácticamente sin cambios.
La mejora se explicó, principalmente, por la baja en el nivel de incumplimiento de las tarjetas de crédito. En sentido contrario, los préstamos personales y, en menor medida, los prendarios registraron leves aumentos en sus ratios de irregularidad. La mora de los créditos hipotecarios, en tanto, continuó en niveles más bajos y casi sin variaciones respecto de julio.
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En el total del crédito al sector privado, la morosidad se mantuvo estable en agosto: fue de 7,75%, frente al 7,73% del mes anterior. La evolución general combinó la baja en el segmento de las familias con un aumento de la irregularidad entre las empresas.
En las compañías, el ratio de mora subió 0,18 puntos porcentuales y se ubicó en 3,80 por ciento. El incremento alcanzó a los créditos destinados a todas las actividades económicas, de acuerdo con el relevamiento oficial.
El informe también señaló que la probabilidad de default estimada para el crédito total al sector privado cayó por tercer mes consecutivo y llegó al 2,26%, una baja mensual de 0,10 puntos porcentuales. En las familias, ese indicador descendió a 3,71%, 0,24 puntos menos que en julio y su menor nivel desde agosto de 2025. Para las empresas, se mantuvo casi sin cambios, en 1,18%.
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Las entidades financieras conservaron una cobertura elevada frente al riesgo de crédito. Las previsiones representaron el 87% de la cartera irregular en agosto, 0,6 puntos porcentuales menos que el mes previo, y equivalieron al 6,7% del financiamiento total al sector privado, un nivel similar al de julio. A la vez, el crédito irregular que no estaba cubierto por previsiones equivalió al 2,2% de la responsabilidad patrimonial computable del sistema financiero.