POLITICA
Viaje al corazón de una fiesta inolvidable

La Argentina vive en un estado de festividad continuada desde que la selección nacional ganó el Mundial 2022 en Qatar, un clima que escaló el miércoles y que volverá a expresarse en las calles hoy y mañana, más allá del resultado de esta tarde en la final. Se trata del festejo popular más masivo y transversal que pueda experimentar el país, un ritual que representa la alegría desbordante por los logros deportivos, pero también una celebración que cataliza sufrimientos y frustraciones. Un regreso a una primitiva sensación de comunidad, donde todas las diferencias se diluyen por compartir una emoción desbordante. Demasiado simple; demasiado profundo.
En este escenario hay dos protagonistas: el equipo y la gente, enlazados por una conexión pasional que sólo fenómenos muy extraordinarios pueden lograr. No hay lugar en el medio para ningún tipo de intermediación institucional o política. Ni el Estado está invitado a esa fiesta interminable, a pesar de ser, supuestamente, el representante más legítimo de la voluntad popular.
Hay una secuencia que exhibe con nitidez cómo fue mutando ese juego de roles entre la selección, el Estado y la sociedad. Cuando la Argentina ganó el Mundial de 1986, Diego Maradona fue a ofrendarle la copa a Raúl Alfonsín a la Casa Rosada. Después el líder radical le cedió el balcón al equipo para que festejara con la gente y él se corrió. Hubo un reconocimiento a lo que representaba para la democracia la figura de Alfonsín. Todavía la institucionalidad tenía un valor.
En 2022 los papeles habían cambiado tan bruscamente que la masa de gente que salió a las calles desplazó por completo al Estado, con el guiño de un equipo que quería mantenerse al margen de la utilización política que le proponía el gobierno de Alberto Fernández. Fue el día del regreso de la delegación y de los tironeos para decidir si iban o no a la Casa Rosada. Finalmente no hubo foto política, sólo las imágenes inolvidables de la multitud y la selección.
Nunca antes se había producido una escena de desprecio popular tan manifiesto como elegante contra el poder institucional. No era una revolución, una protesta masiva ni un piquete; era una señal de deslegitimación, de vacío, de desdén. El sociólogo Pablo Seman escribió entonces, junto con Ulises Ferro: “La relación entre sociedad y estado cambió; no estamos en 1986. La política no pudo ofrecernos siquiera la fantasía de un lugar común”. Ese lugar fue ocupado una sociedad autónoma, que construye su propia narrativa, y a la que “las dirigencias invalidadas quieren ejercer un punguismo simbólico”.
Quizás por eso, intuitivo, esta vez Javier Milei directamente ofreció de antemano desalojar la Casa Rosada para que los jugadores puedan salir al balcón a celebrar su gesta. Simbólicamente es una imagen muy fuerte: el Estado se retira de su oficina central al asumir que en estas circunstancias puede enturbiar la fiesta. Es una señal de saludable pragmatismo; también una admisión implícita de que las nociones de felicidad popular y política ya son incompatibles.
Fútbol 1, Política 0
Cuando se iniciaba el Mundial Jorge Giacobbe hizo una encuesta reveladora sobre la selección y sus implicancias políticas. Los resultados fueron muy nítidos: el 85,5% dijo que no habría beneficios para Milei si la Argentina salía campeón y el 93,4% respondió que de “ninguna manera” un triunfo del equipo de Lionel Scaloni cambiaría su voto.
Incluso hubo una pregunta más honda que también generó rechazo: “¿Creés que los argentinos deberíamos aprovechar el Mundial para estar más unidos políticamente?”. El 71,5% dijo “no, el Mundial no tiene nada que ver con la política”. La sociedad distingue muy claramente las pasiones y las elecciones, para desterrar aquella vieja creencia de que un gobierno se favorece o se perjudica con un resultado deportivo. Alfonsín y Alberto Fernández pudieron verificarlo; ambos perdieron al año siguiente de la obtención de la copa.
En el trabajo hay una pregunta bisagra porque actúa como un indicador del ánimo social más profundo. Un 44,2% dijo que si pudiera elegir una opción para los próximos cuatro años prefería que la Argentina vuelva a ganar el Mundial a que la economía mejore, contra un 48,8% que dijo que prefería que la economía mejore, aunque a la selección le fuera mal. Es cierto, ganó la opción más racional, pero casi en situación de paridad con una expresión de nihilismo pasional de gente que expresa algo así como “dame un instante de felicidad total y después vemos”. Dice mucho de esa irracionalidad adictiva que se mueve alrededor de la pelota. De hecho, el 71,5% de los encuestados dijo antes de iniciarse el Mundial que la Argentina volvería a ser campeón. ¿Ilusión, cábala, fetichismo, convicción?
Los principales jugadores de la selección gozan de una popularidad que jamás un político, un empresario, un gremialista o un periodista podría igualar. Julián Álvarez araña el 93,2% de imagen positiva, Scaloni el 92,3%, Emiliano Martínez el 92,2% y Messi el 90,9%. Cualquiera de los dirigentes que hoy debe esforzarse por superar el 30% de aceptación debe mirar esos índices con envidia.
La selección también ha sido muy hábil para apartarse del universo político. Puede haber especulación, pero también mucho de intuición. Esos muchachos saben interpretar el sentir de una sociedad que conocen desde adentro. De hecho el episodio con la bandera de Malvinas después del partido con Inglaterra se transformó en la primera expresión pública desde que se inició la era Scaloni, a pesar de que durante años han recibido propuestas para distinto tipo de causas.
El sociólogo Pablo Alabarces, que hace años estudia el fútbol como fenómeno popular, subraya que la frase de Messi de esta semana sobre la gente que no llega a fin de mes, es la tercera vez en su historial en la que hizo referencia a una cuestión política. Las dos anteriores fueron en 2020, primero con un periodista catalán, cuando se limitó a decir que no entendía mucho de política, aunque intentaba leer sobre el tema; y otra a la revista Garganta Poderosa, en la que señaló que debería haber menos desigualdad social. Ninguna de las tres es una declaración de alguien que quiera sentar posición, más bien son señalamientos éticos.
Sin embargo, tanto la bandera de Malvinas como la frase de Messi sacudieron la prescindente comodidad del Gobierno. El conflicto por la soberanía de las islas es un tema espinoso para el discurso libertario, porque tuvo muchas ambigüedades sobre la relación con Gran Bretaña. Y la cuestión social marcada por Messi también forzó al Gobierno a mensajes contradictorios durante la semana, que terminaron con un comunicado oficial.
Fabian Marelli
Milei siente una genuina admiración por el ídolo, que expresó muchas veces en público. Nadie dio cuenta de que haya habido un diálogo personal entre ellos, pero en el Gobierno aseguran que en los últimos días fue el propio Presidente quien se puso en contacto “con el plantel, no con la AFA”, para coordinar la logística de los próximos días. ¿Habrá hablado directamente con Messi? Hasta ahora, el único nexo reconocido entre el Gobierno y la AFA había sido Martín Menem, especialmente por el operativo de repatriación del gendarme Nahuel Gallo. Ahora se sumó también Diego Santilli y en particular su viceministro Gustavo Coria, quien tiene una larga relación con Claudio Tapia a través de su rol en la Ceamse.
La indicación que les bajó Milei a sus funcionarios fue hacer todo lo necesario para cumplir con los deseos de la selección y evitar cualquier gesto de politización. Nadie entiende mejor que Milei lo que es correrse de las conductas de la casta.
Hubo una reunión el viernes y hoy habrá otra para terminar de ajustar detalles del operativo festejo entre los equipos de seguridad de y de la ciudad (con la provincia sólo hubo comunicaciones de la ministra Alejandra Monteoliva con su par bonaerense Javier Alonso). Los dos problemas más importantes hasta ahora fueron la tradición supersticiosa del plantel, que no quiere hablar del después hasta que termine el partido, y el enfrentamiento del Gobierno con la AFA, que impide un diálogo directo.
Quienes conversaron en estos días con Tapia lo notaron revitalizado y desafiante. Vive el Mundial como una suerte de revancha. “Está exultante porque siente que la sigue peleando a pesar de todo, con un plantel que no había llegado al 100% y que va a jugar el octavo partido, que era su objetivo; y arrastrando una presión judicial muy fuerte”, graficó uno de sus interlocutores. Por eso durante su estadía en Estados Unidos refrendó su alianza con el equipo. Está convencido de que el empresario Guillermo Toffoni, uno de los denunciantes de la AFA, conformó un triángulo con Milei y Santiago Caputo para desbancarlo y llevarlo a prisión. Para él, el éxito en el Mundial, sin importar el resultado de hoy, es la mejor protección que podría obtener.
Fútbol 1, Sociedad 2
Pero más allá de la despolitización del vínculo entre la selección y la gente, emerge una dimensión mucho más profunda de la fiesta del fútbol. Un reflejo de una nueva sociología, una noción renovada de nacionalismo; una nueva argentinidad, que se define a partir de la pasión como el principal rasgo identitario. Ser argentino hoy es ser intenso, desbordante, emocional, caótico, capaz de hacer cualquier cosa con tal de demostrar que puede sentir como nadie. Hace juego con la época, la era del caos que retrata Giuliano da Empoli.
También es el regocijo de la transgresión. Si hubo un vaso comunicante entre la gesta maradoniana de 1986 y la del último miércoles no sólo fue la victoria frente a los ingleses, sino también el orgullo de la infracción. Hace 40 años fue la mano del primer gol; ahora, la violación de la regla que impedía apelar a mensajes políticos en el campo de juego. Hay una satisfacción por demostrar superioridad futbolística, pero también la jactancia de la contravención.
En este sentido es muy interesante un apartado del trabajo de Giacobbe que primero pregunta por el mejor jugador de la historia. La respuesta favorece a Messi con el 73% contra el 22,8% de Diego Maradona. Pero después consulta: “En cuanto a nuestros valores y forma de ser, ¿a quién nos parecemos más los argentinos?”, y ahí el 57,4% eligió a Maradona y el 39,4% a Messi. Por eso la idolatría y la locura que genera Messi es respondida socialmente con un comportamiento maradoniano, cargado de transgresión, excesos y provocaciones.
Alabarces destaca algunas novedades en estas nuevas expresiones populares en torno del fútbol, en comparación con los festejos de los 80 o los 90. Una de ellas es que nadie parece querer quedarse afuera. Así como Jorge Luis Borges dio una conferencia en 1978 a la misma hora en que se inauguraba el Mundial, o Beatriz Sarlo militaba en contra del cierre de los museos durante los partidos, hoy no hay referentes sociales que se jacten de la prescindencia.
Pero hay otro fenómeno más reciente que es el protagonismo que adquirieron las mujeres y los jóvenes, las primeras porque estaban más alejadas del fútbol y las movilizaciones, y los segundos porque no tenían el papel preponderante que asumieron ahora. Hoy son parte vital de la escenografía popular.
Según un estudio del consultor Fernando Moiguer, el segmento joven es el que más encarna esa nueva argentinidad. El 80% dice estar “muy orgulloso del país que tenemos” (contra un 60% en la población total) y el 71% dice que prefiere vivir acá antes que en cualquier otro país del mundo (contra el 54% general).
“Hay un nuevo fervor por lo argentino. En los 90 la Argentina era todo lo malo; todo lo lindo estaba afuera. Ahora eso cambió, especialmente por los jóvenes, ya que el adulto se identifica más con la protesta, la lógica del tachero. Pero ese fervor joven no es un amor por el himno, por Aurora y la escarapela. Es un amor por el mate, el Fernet, la amistad, la juntada. Es la gente y esa capacidad hermosa de ritualizar cualquier cosa y de buscar exportarla con orgullo”. Y fundamentalmente la pasión, la desbordante pulsión por sentirse único en su fanatismo y reclamarle al mundo que los reconozcan por esa entrega inigualable.
Alabarces añade una dimensión más al análisis, que es trascendente. “Otro de los cambios más notorios es el que tiene que ver con la relación entre el fútbol y la patria, las narrativas de la nación. Tradicionalmente, el relato nacional era un relato del Estado, y el fútbol era un complemento. Eso se modificó con la aparición de Maradona, que alteró el eje y de una manera figurada pasó a decir ‘la patria soy yo’. Era una patria popular y plebeya. Y la selección actual vuelve a cambiar un poco, porque Messi es un muchacho de clase media, parte de un equipo en el que son amigos entre ellos, y que no tiene la carga de la posdictadura ni el estigma de Villa Fiorito que arrastraba Maradona”.
Pero lo que es fundamental en todo este recorrido es que esos virajes fueron validados por una sociedad que entendió que era parte fundamental de esa narrativa renovada, que retrata una patria gozosa, unida y compartida. Una utopía efímera como un Mundial, pero tan profunda como para transformarse en un rasgo de una nueva identidad en gestación.
La Argentina cambio mucho su composición social en las últimas décadas. Pero al mismo tiempo, también está mutando su esencia, lo que significa el ser argentino. Esa comunidad en transformación hoy volverá a lanzarse a las calles para repetir el ritual, más allá del resultado. Se merece lo mejor.
Jorge Liotti,Conforme a
POLITICA
Malvinas: las razones del desplante del Gobierno a los libertarios fueguinos durante la visita a la base naval de Ushuaia

El viernes pasado en Ushuaia el termómetro llegó a un máximo de solo cuatro grados. El ministro de Defensa, Carlos Presti, y el canciller Pablo Quirno estaban en Tierra del Fuego para recorrer el predio donde se montará la nueva Base Naval Integrada, que tiene un avance incipiente y que el gobierno de Javier Milei dice querer terminar.
La avanzada nacional se diseñó en pocos días. Pero como la Casa Rosada en materia Malvinas está tan preocupada por la retórica, los detalles del arribo sureño tuvieron tanta atención al punto que -para no entorpecer la línea de que esta es “una causa nacional”– el Gobierno no tuvo problemas en desairar a un grupo de senadores y diputados propios.
Los legisladores nacionales de La Libertad Avanza (LLA) de Tierra del Fuego llegaron hasta Ushuaia desde Buenos Aires con la comitiva oficial en la que viajaron Quirno y Presti, pero los dejaron plantados en una locación de la Armada en la Base Naval Ushuaia, impedidos de participar de la actividad por la que se gestó el viaje, o sea, la visita al predio de la nueva Base Naval Integrada.
“Nos quedamos esperando como unos boludos”, dicen que se escuchó entre la comitiva de libertarios, que no sabía hasta ahí que la orden de dejarlos había venido de arriba.
Cuentan fuentes al tanto que la medida que se tomó desde el Gobierno fue en pos de mantener el discurso de “unidad nacional” que pidió el Presidente en la cadena nacional. “Si iban los legisladores se iba a armar quilombo sin sentido”, resumió una fuente oficialista. Otra acotó: “Es una causa nacional, no partidaria. Lo tienen que entender”.
Los detalles del viaje a Ushuaia se terminaron de delimitar en la reunión de mesa política de la semana pasada. Ahí apareció el primer veto para la travesía de los legisladores, a los que algunos en el oficialismo acusan de haberse subido al viaje y otros aseguran que fueron invitados por Defensa.
Dicen fuentes al tanto que uno de los más enérgicos en frustrar la visita de los diputados y senadores junto a Quirno y Presti fue el asesor Santiago Caputo, que se habría encargado en persona de indicarle a Defensa que a la base integrada los legisladores no iban. Caputo fue el principal ideólogo de la avanzada de Malvinas del Gobierno y el que diseñó que Milei hiciera en su discurso un llamado a la unidad nacional.
Otras fuentes afirman que el jefe de Gabinete, Diego Santilli, también desalentó la foto de los legisladores en la futura base y que existía un arreglo en el ala política mileísta de no subirlos. Presti también habría estado alineado finalmente ante esa orden. “Los bajaron”, afirmaron voces de Rosada.
Así, los senadores Agustín Coto y María Belén Monte de Oca, y los diputados Miguel Rodríguez y Santiago Pauli, desembarcaron en Ushuaia junto a la comitiva nacional y quedaron en la Base Naval Ushuaia. Allí esperaron que Quirno y Presti fueran a la Casa de Gobierno a reunirse con el gobernador opositor Gustavo Melella y que volvieran a buscarlos para ir a la recorrida por la Base Naval Integrada.
Pero -cuentan fuentes que conocen lo que pasó- el grupo de diputados y senadores fueguinos vio cómo pasaba el tiempo y todo se dilataba. Se dieron cuenta de que a la base integrada con Quirno y Presti no iban a ir en el momento en que aparecieron públicamente las fotos de la reunión entre los funcionarios nacionales y Melella, mientras ellos continuaban a la espera, y después los retratos de los ministros en el predio de la mismísima base integrada.
A la vez que una parte del Gobierno los acusó de querer apropiarse de una actividad que no les correspondía, quienes hablaron con los legisladores aseguran que pretendían instruirse sobre las nuevas medidas vinculadas a la soberanía, de las que no los participaron.
Más allá de eso, los diputados y senadores se atuvieron al verticalismo y evitaron preguntas sobre por qué nunca los pasaron a buscar. No sabían que fue una orden que salió desde la Casa Rosada. A Quirno y a Presti recién los volvieron a ver en el almuerzo que se hizo una vez que los ministros volvieron de su recorrida nevada.
Malvinas,Paula Rossi,Conforme a
POLITICA
La Justicia confirmó las fechas de los juicios contra Cristina y Máximo Kirchner por las causas Los Sauces y Hotesur

La Justicia definió el calendario para juzgar a Cristina Kirchner en las causas Los Sauces y Hotesur. El Tribunal Oral en lo Criminal Federal 5 resolvió separar el juzgamiento que investiga a la exmandataria por presunto lavado de activos vinculado a las empresas de Lázaro Báez y del Grupo Indalo.
El tribunal, integrado por Adriana Palliotti, José Antonio Michilini y Fernando Machado Pelloni, fijó el inicio del debate de Los Sauces para el viernes 23 de octubre de 2026 a las 10, mientras que Hotesur se juzgará por separado a partir del viernes 19 de marzo de 2027.
Los jueces justificaron la separación en que, pese al marco histórico común, ambas causas tienen objetos procesales distintos: en Hotesur se investiga el circuito de fondos de Báez hacia los hoteles familiares a través de Valle Mitre, mientras que en Los Sauces se suman también pagos del Grupo Indalo por alquileres de inmuebles. El tribunal advirtió que un juicio conjunto, con casi 200 testigos por expediente, podría extenderse más de dos años, y habilitó además los sábados 24 y 31 de octubre y la primera semana de la feria de enero para las audiencias de Los Sauces.
La causa Hotesur
En Hotesur, los fiscales Gerardo Pollicita e Ignacio Mahiques sostienen que una parte de los fondos de la obra pública vial adjudicada irregularmente a empresas de Lázaro Báez en Santa Cruz —investigada en la causa Vialidad— se habría canalizado a través de la explotación de los hoteles Alto Calafate y Las Dunas, que habrían pasado al patrimonio de la familia Kirchner y que luego se alquilaban a Valle Mitre, una sociedad vinculada al empresario.
Según el requerimiento de elevación a juicio, Valle Mitre le pagó a Hotesur SA más de $28 millones y otros $6,9 millones por Las Dunas entre marzo de 2010 y mayo de 2013, y los accionistas habrían retirado esos fondos bajo la forma de créditos en lugar de dividendos. Los hechos fueron calificados como lavado de activos, con el agravante de organización destinada a la comisión continuada del delito para algunos de los imputados. El tribunal recordó además que Florencia Kirchner fue sobreseída en esta causa por decisión firme del 26 de noviembre de 2021. Sí está imputado Máximo Kirchner, hoy diputado nacioinal.
La causa Los Sauces
La causa conocida como Los Sauces tiene un objeto más amplio: además de los fondos del Grupo Báez, la acusación identifica una segunda fuente de dinero en empresas del Grupo Indalo, que habrían pagado a la sociedad Los Sauces SA —constituida en noviembre de 2006— a cambio de beneficios, contratos, concesiones, licencias y ventajas impositivas.
Según el requerimiento fiscal, entre 2009 y 2016 Los Sauces facturó a esas empresas casi 26 millones de pesos en concepto de alquileres, una cifra que representaba cerca del 88% de su facturación total, muchas veces por contratos sobre propiedades que no resultaban necesarias para la actividad de las locatarias o con valores por encima del mercado. Los fiscales sostienen también que los accionistas retiraron más de 10 millones de pesos de la sociedad y usaron gratuitamente algunos de los inmuebles. La imputación se investiga bajo la hipótesis de asociación ilícita, además del lavado de activos.
Para justificar la separación, el tribunal invocó el artículo 43 del Código Procesal Penal, que impide mantener una acumulación de causas cuando eso implica un retraso grave para alguna de ellas, y remarcó que cada expediente tiene casi 200 testigos propios, con apenas poco más de veinte nombres en común entre ambas nóminas. Según los jueces, un juicio único habría obligado a las defensas y querellas con interés en un solo expediente a sentarse en audiencias ajenas a su causa, y el debate conjunto podría haberse extendido por más de dos años.
Cambios en la seguridad presidencial: el Gobierno anunció que Casa Militar asumirá todas las tareas de la Quinta de Olivos
También pesó que Los Sauces tiene un grado de avance procesal mayor —esa causa llegó primero al tribunal— y que los tres jueces integran distintos tribunales orales federales y deben compatibilizar agendas con otros juicios en curso en sus jurisdicciones de origen. El tribunal citó como antecedentes el desdoblamiento que el TOF1 hizo entre los tramos de Plan Cóndor y Automotores Orletti, y el que el propio TOF5 aplicó en la causa Sueños Compartidos.
Como paso previo al inicio del debate, el tribunal también ordenó actualizar la información personal, laboral y de antecedentes de los imputados: pidió a los poderes del Estado que informen los cargos públicos que ocupan o hayan ocupado, requirió un informe socioambiental a la Dirección de Control y Asistencia de Ejecución Penal, y solicitó a la Dirección Nacional de Reincidencia y a la Policía Federal los antecedentes penales de cada uno.
Cristina Kichner
POLITICA
Encuesta de Poliarquía: la imagen de Milei no remonta, crece el rechazo entre las mujeres y se fortalece Cristina Kirchner

La aprobación de la gestión de Javier Milei se mantuvo en 42% en septiembre, el mismo nivel registrado en julio y agosto, una meseta después de la caída registrada durante el primer semestre del año, según la última encuesta nacional de Poliarquía. El relevamiento de una de las consultoras más respetadas del mercado refleja una dualidad de cara a las elecciones de 2027: el Gobierno pudo detener su caída, pero no logra iniciar un camino de recuperación.
Dos datos sobresalen en el informe. El primero es el récord en la brecha de género entre los que apoyan a Milei y los que lo rechazan. Solo una de cada tres mujeres valora positivamente la gestión presidencial, mientras que entre los hombres lo hace el 52%. Además, en un escenario de oferta restringida para las próximas elecciones presidenciales, Cristina Kirchner se ubica en primer lugar, con 38%, seguida por Milei con 34% y Mauricio Macri con 18%. Otra vez, dos caras de la moneda: por un lado, sorprende la fortaleza de la expresidenta, detenida en su domicilio e impedida de ser candidata, y por otro se vislumbra un escenario favorable al oficialismo en caso de una convergencia entre La Libertad Avanza y el Pro.
El informe de la encuestadora que dirige Alejandro Catterberg describe la evolución del año en dos etapas. “Un primer semestre de deterioro constante y los últimos tres meses donde los indicadores parecen haberse amesetado”.
La comparación de indicadores clave entre enero y julio muestra el tamaño del desgaste acumulado por el Gobierno en la primera mitad del año: la aprobación presidencial cayó 9 puntos, la imagen positiva del Gobierno retrocedió 12 puntos, y la idea de que el Gobierno “gobierna para la mayoría de la gente” perdió 12 puntos. En el mismo período, la percepción de que “la mayoría de las personas que forman el gobierno son corruptas” subió 11 puntos.
Entre julio y septiembre, más allá del estancamiento de la aprobación presidencial, algunos de los indicadores se recuperaron parcialmente. La imagen positiva del Gobierno sumó 3 puntos, la idea de que gobierna para la mayoría ganó 4 puntos y la percepción de corrupción bajó 2 puntos. Siguieron cayendo la evaluación positiva de la situación económica, que retrocedió 3 puntos adicionales, y la idea de que “el Gobierno sabe cómo resolver los problemas, pero necesita tiempo” perdió 6 puntos.
Según el informe, ese desgaste impactó en tres planos: “En el plano institucional, durante el primer semestre se debilitó la narrativa anticasta, la imagen de Gobierno y la percepción de integridad. En el plano económico, empeoraron tanto la lectura de la situación actual como sus perspectivas. En el plano de las expectativas, se acortan los tiempos percibidos para la resolución de los problemas del país, un indicador que continúa en descenso en el último trimestre, y se debilitan las señales de mejora futura”.
La base electoral también se desgasta
Pese a la estabilidad general en 42%, la encuesta detectó pérdidas de apoyo en segmentos centrales de la propia coalición de Milei. Entre los votantes de Patricia Bullrich en 2023 el apoyo bajó 8 puntos respecto de agosto, y entre los encuestados de nivel socioeconómico alto cayó 10 puntos en el mismo período. En lo que va del año, ambos segmentos acumulan caídas de 18 y 22 puntos, respectivamente, en sus niveles de respaldo a la gestión.
Uno de los datos centrales del informe es la diferencia de aprobación entre hombres y mujeres, que este mes alcanzó los 20 puntos: 52% de aprobación entre los hombres contra apenas 32% entre las mujeres, es decir. Según la serie histórica de Poliarquía, esa brecha se duplicó desde el inicio del mandato: era de 9 puntos en el promedio de 2024, subió a 11 puntos en 2025, a 12 puntos entre enero y mayo de 2026, y llegó a 20 puntos en el promedio del trimestre junio-septiembre de 2026.
“Nunca en nuestra serie histórica de más de 30 años registramos una diferencia tan amplia y sostenida en la apreciación y evaluación de un líder político como lo que se observa en el caso del presidente Milei”, sostiene el estudio. Y plantea una hipótesis: “La amplificación de la brecha puede tener alguna explicación económica (las mujeres son más sensibles a la agenda cotidiana familiar -ingresos, consumo, empleo, bienestar-), pero sin duda la raíz se encuentra en dimensiones vinculadas al estilo de liderazgo y comunicación del presidente”.
Expectativas económicas
El 52% de los consultados evalúa negativamente la situación económica actual del país, tres puntos más que en agosto, mientras que la evaluación positiva bajó cuatro puntos y se ubicó en 14%, con lo que regresa a niveles de julio. La mirada retrospectiva también empeoró: 55% considera que el país está peor que hace un año, dos puntos más que el mes anterior.
Las expectativas hacia adelante funcionan, según el informe, “como un colchón relativo”: mientras el 52% evalúa negativamente el presente, el 41% cree que la situación empeorará en el futuro, una brecha de 11 puntos entre el diagnóstico actual y la proyección. Dentro de ese horizonte, un 35% cree que la situación mejorará y un 21% que permanecerá igual. Respecto de la economía personal, en cambio, se registró una leve mejora de dos puntos, con un 39% de evaluaciones positivas.
En cuanto a las preocupaciones personales, los problemas económicos agrupados pasaron de 56% de menciones en julio a 60% en septiembre. Dentro de ese conjunto, los bajos salarios encabezan el ranking con 20% de menciones -“un valor récord en la serie”-, seguidos por el desempleo y, en tercer lugar, la inflación.
Sobre a quién beneficia la gestión, siete de cada diez argentinos creen que el Gobierno actúa pensando solo en “algunos sectores”, tres puntos más que en agosto, aunque todavía por debajo del pico negativo registrado en julio. Un 29% considera que el Gobierno gobierna para la mayoría “de la gente”.
El escenario 2027
Ante la pregunta de a quién preferirían como próximo presidente entre Cristina Kirchner, Javier Milei y Mauricio Macri, la encuesta arrojó 38% para Kirchner, 34% para Milei y 18% para Macri, con 5% de votos en blanco y 4% de no sabe/no contesta. “El nivel de CFK refleja, en este escenario forzado, el piso del rechazo a Milei”, señala Poliarquía, que agrega que una eventual convergencia entre los votos de Milei y Macri alcanzaría los 52 puntos.
Por segmentos, Kirchner domina ampliamente en el Gran Buenos Aires (60%) y entre los sectores de menores ingresos, mientras que Milei concentra su mayor apoyo en los niveles socioeconómicos altos (44%) y en el interior del país (37%). El respaldo a Macri crece con la edad de los encuestados. La brecha de género vuelve a aparecer en este escenario: la diferencia entre hombres y mujeres en la predisposición a votar a Milei es de casi 20 puntos.
Javier Milei,Cristina Kirchner,Conforme a
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