POLITICA
“No se trabaja así”: la alerta de los aliados en el Senado tras errores e internas que frenaron la agenda

El oficialismo volvió a fallar el jueves pasado en el Senado tras posponer, una vez más, la aprobación de la ya multi manoseada iniciativa de propiedad privada que empuja la Casa Rosada. Dicha jornada confirmó un asunto que se presiente desde hace un tiempo considerable: ni siquiera el adiós del tapón que significó el indefendible ex jefe de Gabinete Manuel Adorni logró destrabar la agenda legislativa, y el nuevo traspié implicó el hartazgo de una oposición dialoguista clave para la aprobación de proyectos y que advirtió al Gobierno que, de no ajustar con rigurosidad varias tuercas, será complejo convivir.
“No se trabaja así”, sentenció a Infobae un referente en la Cámara alta. Antes, era con desazón; ahora, con bronca. Desde otro despacho top, en tanto, señalaron: “Llegamos a casi 15 o 16 borradores, si no me equivoco, para un dictamen firmado en mayo pasado. Había ausentes que avisaron con tiempo que no venían y los votos estaban muy ajustados. Lo sabían todos. Nosotros, ustedes y, sobre todo, la propia -jefa oficialista, Patricia– Bullrich. Casi nos hace pasar vergüenza y no somos sus empleados“.
La primera señal de otra chance tirada a la basura germinó la semana pasada cuando, en Labor Parlamentaria, se anunció la sesión del reciente jueves y otra para el 6 de agosto, una vez terminadas las merecidas vacaciones para el 80% de los senadores, quienes dejaron la piel en la primera mitad del corriente año. Podrían auto entregarse la mención de Honor Sarmiento, el máximo reconocimiento que otorga la Cámara alta. En la mencionada fecha del mes próximo se continuará el convite tras el cuarto intermedio votado días atrás, la única vía que halló Bullrich -una de las principales figuras de la gestión mileísta- para frenar a tiempo un mega papelón.
No arrancó bien la jornada el jueves. Un par de dialoguistas le sugirieron a la porteña que no arriesgara y devolviera la iniciativa al plenario de comisiones de Asuntos Constitucionales; y de Legislación General, para emprolijar el asunto desde cero. Ni los oyó. En paralelo, la vicepresidenta y titular del Cuerpo, Victoria Villarruel, taladró teléfonos con mensajes para que nadie se prestara a la “venta” del país. Se refería, en particular, al capítulo de tierras a extranjeros.
El cortocircuito entre ambas era evidente y terminó aún peor, con la filtración de chats personales. En el Senado, la mayoría de los consultados apuntó, sin dudar, a la misma quinta. “Muy asqueroso lo que hizo. Después hablan de instituciones y república”, aseguró un radical. Celebró mucho la Casa Rosada, que miró de lejos una pelea doméstica en modo farándula de dos personas que estarían, en principio, interesadas en el poder. Curioso.
También fueron notorios los dardos -disfrazados de información- que recibió una de las involucradas, vía Diputados. En especial, desde el despacho de un controvertido legislador defendido por el mileísmo. Una chanchada marginal y con responsable detectado. Importante: los niveles de resentimiento y venganza están elevados. Y, en general, hoy paga más traicionar -común en la política- que tolerar, si es que existe ese término. “Una locura lo de estos días”, resumió una de las fuentes que validó el trasfondo de la semana que tuvo el Congreso antes del ansiado receso. Ni hablar del enternecedor intercambio entre dos agentes, con homofobia en el medio -síntoma de cobardía- y una eventual denuncia en puerta.
Sobre la noche del jueves, los más experimentados bajaron algunos decibeles y, con más calma, reconocieron que el regreso de tres aliados para agosto saldaría el embrollo de la ley de propiedad privada. Los antecedentes son aceitosos, aunque el oficialismo mantiene la fe. Además, en la sesión del 6 quedaría sancionada la denominada iniciativa “Hojarasca”, que elimina normas vetustas. Y se piensa en el texto para aplicar cárcel en “falsas denuncias” por el que pelea hace bastante la radical Carolina Losada (Santa Fe), que dinamitaría el recinto por la polémica que siembra. Un exquisito timing.
Al menos, Bullrich, que volvió a ceder parte de un monopolio que disfrutó por poco tiempo, se llevó a casa el salvataje del pliego del camarista laboral Víctor Pesino -guiño a la reforma laboral-, que estaba al filo de la jubilación por acercarse a los 75 años y continuará por un lustro; y la luz verde de demorados ascensos diplomáticos que generaron un caos en la Cancillería, que maneja Pablo Quirno.
En cómoda siesta siguen cerca de diez proyectos que desea Balcarce 50. Y falta que aterrice el Presupuesto 2027, a mitad de septiembre, en Diputados. Todo lo contrario a lo que suplicaron aliados: el período para sacar leyes era el primer semestre. Ahora, irán también por los suyos. Más las pre-campañas electorales en las provincias. El mejor de los augurios. Eso sí: el viernes, en la paritaria se aumentó el valor del módulo para empleados y, con ello, la dieta -atada- de los senadores. Justo cuando se frena la actividad por 15 días y, con ello, la circulación de noticias legislativas. Felices vacaciones.
POLITICA
Los motivos ocultos del Gobierno y la CGT para acordar una modificación en la restricción que afectaba a la caja sindical

“Junto con la final contra España, fue el partido más importante que la Argentina pudo haber jugado este fin de semana”, exageró un funcionario libertario ante Infobae acerca de las negociaciones entre el Gobierno y la CGT que terminaron con el decreto 612, publicado este lunes en el Boletín Oficial, para dejar a salvo la caja sindical.
La importancia que le dio la Casa Rosada al acuerdo con los líderes cegetistas tiene razones ocultas: una de ellas es que los problemas generados por la reglamentación de la reforma laboral, que restringió aún más las cuotas solidarias y los aportes especiales pagados por los empleadores en los convenios colectivos, no sólo amagaban con una oleada de causas judiciales para interpretar sus alcances. También están frenando la renegociación de los convenios colectivos de trabajo, objetivo que se propuso el Gobierno con la sanción de la Ley 27.802 de Modernización Laboral, ante la renuencia de empresarios y sindicalistas a aceptar las limitaciones concretas que aparecieron en algunos ítems.
Como anticipó Infobae, hubo tratativas reservadas entre las dos partes durante semanas que finalizaron este sábado y domingo con la redacción consensuada del decreto para corregir la reglamentación de la Ley de Modernización Laboral, que había perjudicado a los sindicatos en dos puntos clave para su financiamiento.

Por un lado, el decreto 407 cambió sorpresivamente la base de cálculo de las cuotas solidarias y otros aportes pactados en los convenios colectivos de trabajo: mientras la ley decía que “no podrán superar el 2% de las remuneraciones de los trabajadores”, la reglamentación afirmaba que estaría constituida por el “salario básico convencional”, una fórmula distinta que reducía potencialmente el volumen económico de esos montos acordados entre empresarios y dirigentes gremiales.
Ahora, flexibiliza parcialmente el efecto del límite del 2% a esos ítems porque aumenta la base salarial sobre la que se aplica: estipula que para el cálculo deben sumarse las sumas remunerativas normales y habituales de frecuencia de pago mensual de origen convencional y establece que “no integrarán la base de cálculo los conceptos que no constituyan retribuciones normales, habituales y de percepción mensual” como “premios, bonos, participación en las ganancias, horas extras, sueldo anual complementario, plus vacacional, sumas no remunerativas y todo otro concepto, cualquiera fuere su naturaleza jurídica, origen o denominación, que no se abone en forma normal, habitual y mensual”.
Por otro lado, en el decreto 612 ahora se excluyen del tope del 2% que fija la Ley 27.802 los aportes y contribuciones de los empleadores dentro de los convenios colectivos destinados a fines sociales, asistenciales, previsionales o culturales, mientras establece que deben administrarse y documentarse separadamente de los demás fondos sindicales.

Esto permitirá, por ejemplo, que no tengan límites las contribuciones de los empresarios que están destinadas a las obras sociales, que se convirtieron en cruciales para sostener el sistema sindical de salud.
Aun así, la nueva norma exige que esos recursos tengan una administración especial, llevada y documentada por separado respecto de los demás bienes y fondos sindicales. Esto significa que el sindicato debería llevar una contabilidad diferenciada de ese dinero.
¿Qué implica? Que no deberían mezclarse indistintamente con los fondos sindicales ordinarios, que debería poder identificarse cuánto se recaudó, quiénes aportaron, cuál fue el destino del dinero, qué gastos se realizaron y que esos gastos respondan a los fines autorizados: obras de carácter social, asistencial, previsional o cultural, siempre en interés y beneficio de los trabajadores comprendidos en el ámbito de representación sindical.

Esto supone una restricción importante para los sindicatos porque no bastaría con denominar un concepto como “aporte social”, “contribución especial”, “fondo convencional” o “aporte institucional”, sino que la finalidad real debería encuadrar en alguno de los destinos autorizados por el flamante decreto.
Para la CGT, los cambios sorpresivos del decreto 407, dictado a fines de mayo, rompieron lo pactado con el Gobierno cuando se sancionó la reforma laboral y tuvieron el sello del ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, el más firme detractor de las cuotas solidarias, que se descuentan en forma compulsiva del sueldo de todos los trabajadores de una actividad, sean o no afiliados, y se destinan a financiar a los sindicatos.
La nueva etapa de la administración libertaria, que encumbró a Diego Santilli como jefe de Gabinete y esboza una actitud más negociadora para ganar las elecciones de 2027, permitió una mejor predisposición a escuchar las quejas de la CGT por la forma en que el decreto 407 amenazaba con jaquear las finanzas sindicales.

Ahora se destraba una negociación colectiva que, bajo la interpretación anterior, había quedado frenada y empujaba a sindicatos y empleadores a judicializar los convenios: ese límite del 2% había sido interpretado de manera tan amplia que también alcanzaba a los aportes patronales destinados a mutuales, seguros de vida, seguros de sepelio o mejoras en la obra social. Para el Gobierno, esa lectura mezclaba “dos leyes distintas” y “dos cosas distintas”, porque una cosa era la cuota solidaria del trabajador y otra, las contribuciones empresariales administradas por el sindicato en beneficio del trabajador.
Ayudó a la CGT el hecho de que la intimación de la Secretaría de Trabajo a renegociar unos 800 convenios colectivos de trabajo para adecuarse a la Ley 27.802 de Modernización Laboral, que se hizo a mediados de junio, todavía no trajo ningún resultado concreto. Hubo acuerdos parciales para sumar el salario dinámico o el banco de horas, dos de las innovaciones de la reforma laboral, pero hasta hoy no llegó al escritorio de Julio Cordero ni un solo convenio renegociado integralmente por empresarios y sindicalistas.
“No hay uno solo que venga a sentarse para rediscutir”, admitieron en Trabajo sobre la convocatoria oficial para revisar los convenios vencidos. Según explicaron, los empresarios y sindicalistas preferían ir a la Justicia para conservar cláusulas existentes antes que abrir una negociación nueva bajo un esquema que, en los hechos, impedía pactar aportes adicionales de las empresas.

“Si yo acuerdo con un sindicato dar menos porcentaje de aumento y compensarlo con una contribución para la obra social, que también beneficia al trabajador, ¿por qué se tiene que meter el Estado? ¿Son libertarios o no?“, protestó el dueño de una compañía a un funcionario porque el decreto 407 extendió el tope del 2% a los aportes y contribuciones de los empleadores pactados dentro de los convenios colectivos. Algo que afecta de lleno a la caja sindical, pero, además, a las empresas.
Ese fue un argumento que se multiplicó y que, además de las necesidades electorales del mileísmo, fue clave para que el ala política del Gobierno corrigiera la propuesta diseñada por Sturzenegger en favor del poder sindical.
¿El acuerdo Gobierno-CGT por este tema tan decisivo permitirá que se atenúe el plan de lucha que se iniciará este miércoles con una marcha al Congreso para acompañar los reclamos de los jubilados? “Bajo ningún concepto -advirtió un jefe cegetista-. Esto demuestra que vale la pena apostar al diálogo, pero seguiremos con el curso de acción trazado sin una sola modificación».
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POLITICA
Paro de transporte. El universo de los sindicalistas que pueden frenar los vuelos en el país

7‘minutos de lectura
Si el Gobierno no fuerza una conciliación obligatoria, el miércoles próximo habrá un paro nacional de transporte, que nació en rechazo a la intención oficial de privatizar Aerolíneas Argentinas, entre otras demandas. Esto deja en evidencia la articulación de los gremios aeronáuticos con Pablo Moyano, integrante del triunvirato de mando de la CGT y número dos del sindicato de los camioneros.
En el universo aeronáutico hay alrededor de 15.000 trabajadores distribuidos en ocho gremios que tallan en el sector. La gran empleadora es la estatal Aerolíneas Argentinas, con 10.500 personas. El resto forman parte de las nóminas de las low-cost o de otras empresas del rubro.
El gobierno de Javier Milei intentó avanzar con la privatización de Aerolíneas Argentinas a través de la Ley Bases, pero no pasó el filtro de la oposición en el Congreso. Por eso, el Presidente emitió hace un mes un decreto que la declara “sujeta a privatización”. En paralelo, habilitó dos proyectos en la Cámara de Diputados que van en el mismo sentido, pero que por ahora no tienen visos de progresar. Uno es impulsado por Pro y el otro por la Conciliación Cívica. Milei reconoció que puede haber otra salida. “La estamos proponiendo privatizar y, si no se puede privatizar, estamos dispuestos a entregársela a los empleados”, dijo la semana pasada en LN+.
A diferencia de otras actividades, los aeronáuticos marcan un récord en la tasa de sindicalización, con picos de más de 90%, salvo en los casos de las low-cost Flybondi y Jet-Smart. ¿Les dará Milei el manejo de Aerolíneas Argentinas a los gremios?
El rompecabezas de sindicatos aeronáuticos se agrietó cuando el Gobierno avanzó con el plan de retiros voluntarios y la reducción de la estructura, y se plantó en su política salarial con ofrecimientos en paritarias de 7% en mayo y un 0% para los siguientes cuatro meses. La mayoría de los sindicatos rechazó la oferta y se abrió el conflicto que derivó en una sucesión de paros que afectaron a miles de pasajeros. Esa pulseada aún no está saldada.
Los dos únicos que aceptaron el aumento de mayo fueron la Asociación del Personal Técnico Aeronáutico, a cargo de Ricardo Cirielli, y la Unión del Personal Superior Aeronáutico, al mando de Rubén Fernández. “Lo aceptamos, pero seguimos un 60% abajo de la inflación”, aclaró Fernández, un aliado histórico de Hugo Moyano, que ahora tomó distancia del bloque combativo que impulsa Pablo. Calculan los sindicatos que la caída salarial en comparación con la inflación fue del 77% desde que comenzó la gestión de La Libertad Avanza.
Con Cirielli y Fernández apostando al juego propio, el resto de los sindicatos decidió unirse y armar un bloque común, en el que conviven dirigentes de la CGT, de las dos vertientes de la CTA, peronistas y hasta trotskistas.
El sindicato más poderoso, por su cantidad de afiliados e influencia, es la Asociación del Personal Aeronáutico (APA), que encabeza el kirchnerista Edgardo Llano. Tiene 8000 afiliados, muchos de ellos afiliados a La Cámpora, y nuclea a maleteros, administrativos, sector de rampa, de free-shop y de check-in, entre otros. También cobraron protagonismo Juan Pablo Brey (Aeronavegantes) y Pablo Biró (Pilotos), ambos alineados con el moyanismo. Al margen de las posturas y las divisiones, el sector aeronáutico es particularmente sensible a la conflictividad gremial porque basta con que adhiera una sola rama para que la actividad se detenga.
Detrás de la pulseada entre Aerolíneas y los gremios
La pulseada entre Aerolíneas Argentinas y los gremios aeronáuticos se extiende mucho más allá de la pelea por un incremento salarial y la posible privatización de la aerolínea estatal. Para ambas partes está en juego la redefinición de la política aerocomercial y un cambio en las condiciones laborales, con reducción de costos, flexibilización de leyes y controles y hasta el posible final de los convenios colectivos.
Los gremios clásicos y tradicionales rechazan de manera unánime la decisión de abrir cada vez más rutas a las low cost, a las que consideran como un desafío a su poder de representación. No poder afiliar a los trabajadores de las líneas de bajo costo inquieta a los sindicalistas. Leen con preocupación que se agranda el mercado, pero que se les achica su negocio, según interpretan fuentes oficiales.
El Gobierno se encontró en la justicia laboral con un obstáculo en su intento por neutralizar a los sindicatos de esta actividad. En un fallo de primera instancia, el Juzgado de Trabajo N° 42, a cargo de Ricardo Hierrezuelo, dejó sin efecto los decretos presidenciales que establecían al servicio aeronáutico como esencial. Hierrezuelo reforzó su argumento con la resolución del Comité de Libertad Sindical de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que blinda el derecho de huelga y lo considera legítimo.
El secretario de Trabajo, Julio Cordero, un histórico habitué de las conferencias anuales de la OIT, reconoció en reserva que instrumentar la esencialidad no sería una tarea sencilla. Si se resuelve en el corto plazo la judicialización del decreto, la cartera laboral debería convocar a una comisión de garantías para acordar la implementación de la esencialidad. La comisión estaría integrada por dos representantes de la compañía (en este caso, Aerolíneas Argentinas), dos representantes sindicales y dos académicos vinculados al derecho laboral.
Cordero ya definió que el experimentado abogado Guillermo Comadira presida la comisión en caso de conformarse. De no alcanzar un acuerdo entre las partes, la Secretaría de Trabajo podría intervenir de manera directa. “¿Cómo definimos qué avión sale y cuál no?”, se preguntaron en un despacho oficial. “Si no cumplen con las conciliaciones obligatorias podría haber medidas contra los gremios, desde sanciones económicas hasta la quita de la personería gremial”, respondió Cordero recientemente frente a un auditorio de estudiantes. Surge un problema ante el paro de transporte del miércoles próximo: los aeronáuticos tienen agotadas las instancias de conciliación, por lo que en ese sector la huelga sería inevitable.
Pasajeros varados y nuevo paro confirmado
En el comunicado emitido para ratificar el paro de transportes del próximo 30 de octubre, el conflicto aeronáutico ocupa un lugar de relevancia entre los argumentos esbozados. “Es en reclamo al ajuste impulsado por el gobierno de Milei, el aumento de los boletos tras la quita de subsidios, el intento de privatización de Aerolíneas Argentinas, el ataque a los jubilados y en rechazo al aumento de la pobreza”, consignaron.
La llamada Mesa Nacional del Transporte confirmó la medida de fuerza tras un encuentro que fue encabezado por Moyano, escoltado por su hijo Pablo. Participaron Omar Maturano (La Fraternidad), Juan Carlos Schmid (Dragado y Balizamiento), Brey (Aeronavegantes) y Biró (APLA), expulsado días atrás del directorio de Aerolíneas Argentinas, otro capítulo de la disputa.
“En su doble rol de dirigente del gremio APLA y como director de la compañía, tan solo este año, Biró participó y promovió 13 medidas de fuerza contra la aerolínea, muchas de ellas escudadas en supuestas asambleas informativas que en realidad eran paros encubiertos. Como agravante, y ante los esfuerzos de la compañía por mitigar el impacto de estas acciones en los planes de viaje de sus pasajeros, las medidas fueron adaptadas por los gremios para provocar el mayor daño posible en la operación, corriendo los horarios de las protestas para afectar la mayor cantidad de vuelos posibles”, acusó la empresa.
Las imágenes de pasajeros varados durante jornadas interminables por las medidas de fuerza se convirtieron este año en postales del complejo conflicto, que sigue latente y abre nuevos frentes. El próximo miércoles se pueden volver a repetir.
Nicolás Balinotti,LA NACION,Política
POLITICA
La red de negocios vinculada al líder político de Misiones que expuso el escándalo con un herbicida

13‘minutos de lectura
POSADAS.- El primer unicornio de la tierra colorada. Esa es la definición con la que Carlos Rovira, jefe indiscutido del poder político de Misiones desde hace casi tres décadas, bautizó a la empresa Agrosustentable, una compañía productora de bioinsumos que tuvo un estrepitoso crecimiento al mismo tiempo que comenzó a hacer negocios con el Estado. De su fábrica en Posadas salieron miles de litros de un bioherbicida que, con el sello de distribución gratuita del gobierno provincial, se entregaron a los colonos agricultores de yerba, tabaco, té, y otros cultivos, con efectos inesperados y potencialmente tóxicos. Lo que inquietó a la cúpula de la Renovación, el partido de Rovira, es que detrás del caso se esconden decisiones gubernamentales y relaciones comerciales que involucran a la familia del líder misionero. Detrás, un grupo de amigos empresarios del hijo de Rovira que hacen negocios con el gobierno y muestran un estilo de vida privilegiado.
Agrosustentable fue fundada en 2015 por seis personas, entre las cuales se encuentran Joaquín Basanta y Óscar Arellano, rector de la Universidad Nacional de Catamarca. Cuando inauguró su planta de producción en el parque industrial de la capital misionera, tuvo como principal asistente a Carlos Rovira. Se sentó a la derecha de Basanta, el actual presidente de la sociedad. Basanta es un joven oriundo de la provincia de Buenos Aires que, con 36 años, ya forma parte de por lo menos 11 empresas y tiene patrimonio suficiente como para realizar gastos en tarjeta por cerca de US$200.000 por mes en el último año, según registros crediticios. Entre las marcas y sociedades que inscribió se encuentra una que es de especial interés: Incertidumbre. La base de datos del Instituto de la Propiedad Industrial arroja que él y Ramiro Rovira, el hijo mayor del exgobernador, de 28 años, son los titulares de esta marca fundada para la realización de eventos, entre otros fines.
Basanta y Rovira están unidos por la amistad. Dentro de su círculo conviven otros empresarios que comparten viajes al exterior, fiestas en Punta del Este, autos deportivos de lujo y contratos con el gobierno misionero. Socio de Basanta también es Augusto Marini, otro joven empresario, también de 28 años, dueño de Alegra Med, la empresa que provee el servicio de medicina online, turnos y gestión a la provincia. Los misioneros, para atenderse, deben bajarse la aplicación de la compañía de Marini. Junto con Basanta tienen una empresa llamada IWP SA, fundada hace dos años con actividad principal de captación, depuración y distribución de agua. Marini, individualmente, tiene un grupo empresario llamado Cale Group y, entre otros negocios, es el inversionista detrás de los streamings Blender y Carajo.
Otro socio y conocido del grupo de Ramiro Rovira es Ulises Bestard, con quien el hijo del líder político tiene una marca de anteojos llamada Dignos, en la que sus amigos habrían invertido miles de dólares. En la apertura de sesiones de este año, el gobernador Hugo Passalacqua -exesposo de Viviana Rovira, prima de Carlos Rovira- anunció que Dignos comenzaría a producir sus armazones y ópticas en el Parque Industrial de Posadas. Los mencionados frecuentan una impresionante casa en Miami en la que descansa, entre otros vehículos, un Lamborghini. Quienes han ido a ese inmueble aseguran que se la presentaban como propiedad de los Rovira, y que incluso no les permitían sacar fotografías. En las fiestas que organizan en el balneario oriental del Uruguay sí se pueden sacar fotos. Retrataron Ferraris estacionadas en la puerta, a políticos y a celebridades.
Rovira, de 68 años, fue gobernador entre 1999 y 2007, cuando fracasó en su intento de reformar la Constitución e instaurar la reelección indefinida. Aun así, se refugió en la Cámara de Representantes desde donde digitó a todos los gobernadores que asumieron desde entonces. Actualmente es legislador provincial. Su equipo de comunicación no respondió las consultas de para esta nota.
Los vínculos de amistad, poder y negocios del Estado con socios del hijo de Rovira revolvieron el avispero por el excéntrico estilo de vida que llevan los involucrados, y ocurrió por un escándalo en particular: el caso del herbicida distribuido gratuitamente por el gobierno sin aprobación de las autoridades nacionales para ese fin, con efectos prácticamente nulos en matar las malezas, pero que tuvo consecuencias negativas para la fauna alrededor. La decisión de distribuir ese producto ocurrió mientras el gobierno prohibía el uso del glifosato, el herbicida más utilizado. El bioinsumo ofrecido por el gobierno venía a reemplazar al producto más difundido en el agro. Pero salió mal.
La historia tiene su origen en el 19 abril de 2023, cuando el entonces gobernador, Oscar Herrera Ahuad, firmó un decreto por el cual se instruyó a los ministerios de Salud Pública, del Agro y la Producción, y de Ecología y Recursos Naturales Renovables a llevar adelante todas las acciones y emitir todos los actos administrativos necesarios para evaluar y, de corresponder, aprobar la solicitud de autorización de Agrosustentable para el uso del Bioherb como herbicida de contacto en la provincia. Esos ensayos, que suelen demorar meses o años, fueron resueltos tan solo 48 horas después.

La caja del producto, en detalle
El 21 de abril el ministro de Ecología y Recursos Naturales Renovables, Víctor Kreimer, autorizó a la empresa a usar el producto “Esten 80″ como herbicida, “en base a los satisfactorios resultados obtenidos en los ensayos realizados por el Ministerio de Agro y Producción y a iniciar la fase experimental del producto Bioherb en la provincia”. Lo que no aparece explícitamente en esa resolución es que el Bioherb era, en realidad, el Esten 80.
El día siguiente, el 22 de abril, Rovira fue el expositor principal en la presentación de Agrosustentable en el parque industrial. Al lado estaba sentado Basanta y unas sillas al costado, Ramiro Rovira. Allí dijo: “Nació una start up y yo no tengo dudas de que esta start up, Agrosustentable, tiene destino de unicornio (…) Ahí está un producto inmediatamente asimilable y muy fácil de aplicar, total y absolutamente orgánico, y no solo a la salud, el impacto va a ser a la plusvalía, que significa al agricultor, al hortelano, que está produciendo. Nuestro ministerio está capacitado, como lo ha hecho el gobernador con este decreto, para certificar institucionalmente el uso y la validez de este producto. Le va a permitir a los agricultores tener un respaldo institucional”.
¿Qué había dentro de la caja del herbicida? Un insecticida no producido en tierra misionera. El Esten 80 es un insumo orientado a matar bichos y ácaros en las plantaciones y no se hace en la Mesopotamia, sino que en Tucumán. La empresa que lo fabrica se llama Tensac SH y tiene sede en San Miguel de Tucumán. Cuando el periodista Matías Longoni, del portal Bichos de Campo, publicó esta información, la cúpula política de la provincia lo acusó de divulgar fake news. se presentó en la empresa, en el parque industrial, y encontró, en la parte exterior del galpón donde presuntamente se produce el Bioherb, por lo menos 30 contenedores de Esten 80, con registro de la marca tucumana y certificación del transporte de una provincia a la otra.
El camino hasta llegar a la prohibición del glifosato
Frente a la visita de , un gerente de la empresa, de nombre Francisco, se presentó y dijo que ese producto no era utilizado para el Bioherb, ya que era un insecticida. Sin embargo, este medio accedió a documentación del Senasa, solicitada por el diputado provincial Miguel Núñez, que da cuenta de dos hechos clave. Primero, confirma que el Bioherb era, de hecho, el Esten 80 tucumano. Esto quiere decir que se distribuyó un herbicida como insecticida. Lo segundo: el director nacional de Protección Vegetal, Diego Quiroga, confirmó el 8 de noviembre que el insumo no contaba con aprobación del Senasa ni poseía clase de uso como herbicida. Además, añadió: “La empresa Agrosustentable SA no posee registros de sustancias activas ni productos formulados fitosanitarios bajo su titularidad, por lo que los productos fitosanitarios que distribuya deben estar identificados con sus rótulos aprobados a nombre de las empresas titulares de los registros, no pudiendo contener el logotipo del Senasa”.
No solamente el producto de distribuyó como algo que no era, sino que se repartió a los productores de manera gratuita, en manos del gobierno, en tiempos de campaña, y con un packaging que deja a la empresa y al estado provincial sujetos a posibles infracciones. se hizo de varias de las cajas repartidas y detectó que contienen el logo de Senasa, sin la aprobación del producto por parte del organismo. Además, no contienen el nombre de la empresa productora en Tucumán y subrayan: “Hecho en Misiones, Argentina”.
A los productores, sus asociaciones y cooperativas les repartieron de a pallets. habló con 11 productores rurales de distintas zonas de la provincia y todos refirieron experiencias similares, incluso compartidas con colonos de las asociaciones a las que pertenecen en sus regiones: lombrices que se desintegraron en cubetas de tierra en las que probaron el producto y yararás a las que vieron huir rápidamente al acercarse a las parcelas rociadas con Bioherb. Pero las malezas solo quedaban chamuscadas y renacían a los 15 días.
Un colono yerbatero ilustró su experiencia con el producto así: “Dejé las cajas arriba del camión y una perra mía entró y, por medio de un banco que hay ahí saltó, hizo una acrobacia, por el olor de esas cajas y me destruyó una. Al otro día, cuando abro el galpón, había un mal olor y el producto todo chorreado, hasta el chasis tuve que lavar. Tenía un olor a sangre… Yo dije esa cosa no voy a poner arriba de mi producto”.
La procedencia de Tucumán, corroborada en los galpones
A medida que los productores probaban el herbicida se multiplicaron las historias de sus problemas. Los colonos no lo querían utilizar por cuatro razones: según las indicaciones, había que colocar el producto al mediodía, algo que es inhumano pedirles a los trabajadores debido al calor y al sol; debe aplicarse cada 15 a 30 días, algo que insume mano de obra más intensiva que el glifosato, que se rocía una vez por año; debe rebajarse al 30%, lo que implica utilizar mucho más producto que el glifosato, que es al cerca de 1%; y genera problemas de aplicación ya que las bolsas contienen coágulos que traban las mochilas con las que se aplica el producto en las parcelas. Se sumaba una traba adicional, que se constató en las plantaciones de té: los compradores internacionales no tienen validado el producto, lo que habría ocasionado que se rechacen partidas de la producción del año pasado con destino a Alemania.
Si presentaba tantos inconvenientes, ¿por qué lo usaron en primera instancia? La razón es la misma por la que el gobierno comenzó a distribuir, y genera sospechas sobre el involucramiento de Rovira en beneficiar a la empresa no solo a través de la adquisición del producto por parte del gobierno, sino también por la aprobación de la ley que pretendía prohibir el uso del glifosato a partir de julio del año que viene. Los productores probaron el Bioherb porque estaban en la búsqueda de un reemplazo para su insumo de hace 40 años ya que la provincia les impediría el uso en breve.


En julio del año pasado, tres meses después de que se autorizara el Bioherb a la sociedad del amigo del hijo de Rovira, se aprobó la norma promovida por el propio Rovira, llamada Ley de Promoción de la Producción de Bioinsumos. Contenía dos disposiciones prácticas: la creación de un registro de productores a través del cual se otorgarían incentivos financieros y la prohibición, luego de dos años de entrada en vigencia, el uso del glifosato en todo el territorio a favor de productos más amigables con el ambiente.
El producto fue distribuido por el gobierno misionero. La oposición argumenta que se compró utilizando fondos provinciales y nacionales, provenientes del fondo especial del tabaco, por unos $511 millones, pero la resolución que aprueba esa adquisición no específica qué producto se compraría. El Ministerio de Ecología no respondió cuánto dinero se abocó al Bioherb frente a las consultas de diputados provinciales. consultó a Agrosustentable, que respondió que no se lo vendieron al sector público, ya que no tenían habilitada la comercialización. Entonces, ¿lo regalaron?
Desde la compañía transmitieron: “Estamos en etapa de investigación. Se esta probando. No se vendió. No podía salir a la venta y sí surgieron problemas. No han habido transacciones y no hay una factura que pruebe lo contrario. Sin embargo, somos proveedores y le vendimos al estado provincial los otros productos como el Bioinsect. Se hicieron pruebas en algunos campos de Misiones porque el gobierno tiene la intención de ser una provincia mas ambiental”. Sobre la relación entre Rovira y el presidente, Basanta, comentaron: “Cuando nos instalamos en la provincia, se gestó una buena relación con el hijo de Rovira y armaron una marca”
.El vínculo comercial entre el hijo de Rovira y Basanta
El caso fue llevado a tribunales federales en Comodoro Py por Núñez, diputado provincial por el Pro. La denuncia no contenía todas las pruebas que en este artículo se remiten, razón a la que aludió el juez Ariel Lijo, en quien recayó la causa, para archivarla por el artículo 180 del Código Procesal Penal de la Nación, que estipula: “La denuncia será desestimada cuando los hechos referidos en ella no constituyan delito, o cuando no se pueda proceder. La resolución que disponga la desestimación de la denuncia o su remisión a otra jurisdicción, será apelable por la víctima o por quien pretendía ser tenido por parte querellante”. Esta decisión de oficializó el 1 de octubre pasado.
Poco antes, el 6 de agosto, el gobierno de Passalacqua decidió por decreto postergar hasta 2030 la fecha a partir de la cual se prohíbe el uso de glifosato en la provincia.

Agrosustentable, que tiene sede formal en la Ciudad de Buenos Aires y 26 empleados, registró movimientos crediticios por $105.000 en mayo del 2023. Los meses anteriores registraba cifras incluso menores. En junio, fecha paralela al comienzo de la distribución del herbicida por parte de la provincia, hubo un aluvión de dinero a través de un banco nuevo, el Macro. Sus registros se multiplicaron por 1000: pasó a tener movimientos, en junio, por $570 millones y alcanzó un pico en enero de este año con más de $1300 millones a través de esa cuenta.
Camila Dolabjian,LA NACION,Política
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