DEPORTE
De las travesuras con Colapinto a triunfar en Europa: Nacho Montenegro, el argentino que brilla en el Gran Turismo

Ignacio Montenegro tiene 21 años y es uno de los pilotos argentinos con mayor proyección internacional. Hoy brilla en el GT World Challenge Europe, el campeonato de Gran Turismo más importante del mundo. Ganó dos carreras y lidera el certamen en la clase Silver. De chico compartió competencias de karting con Franco Colapinto y habló de todo con Infobae.
El piloto nacido en Rada Tilly, Chubut, impactó en el ámbito nacional al ganar en el TC 2000 con apenas 17 años. En 2020 tuvo su primer contacto con los manager de Colapinto, María Catarineu y Jamie Campbell-Walter, pero la pandemia de COVID-19 truncó la posibilidad de seguir trabajando juntos. Volvieron a juntarse el año pasado y Nacho pegó el salto a una categoría de élite internacional.
En lo que va del certamen cosechó podios en su debut en Paul Ricard, una victoria en Brands Hatch y un segundo puesto histórico en las 24 Horas de Spa-Francorchamps. Todo eso con apenas 21 años y al volante de un BMW M4 GT3 EVO del Team WRT, el equipo belga más laureado de la historia del campeonato.
El salto que dio Montenegro entre una temporada y la siguiente no fue menor. En 2025 compitió en el TCR World Tour para el equipo GOAT Racing, con un Honda Civic Type R de tracción delantera, la mecánica con la que se había formado desde sus inicios en el automovilismo sudamericano. Antes de eso, en 2023, se había consagrado campeón del TCR South America con la Squadra Martino, con apenas 18 años, convirtiéndose en el monarca más joven de esa serie. Luego viajó a Europa y en 2024 se impuso en el TCR España —incluyendo la Winter Series—, ganó el trofeo de Novato en el TCR Europa y se colgó la medalla de oro en los FIA Motorsport Games en Valencia. La trayectoria era ascendente, pero el desafío que se presentó para 2026 era de otra naturaleza.

Pasar de un auto de tracción delantera a uno trasera no es un cambio cosmético. En el TCR, el peso del motor sobre el eje delantero otorga una estabilidad particular al entrar en las curvas; en el GT3, la distribución de fuerzas es radicalmente distinta, la carga aerodinámica es mayor y los sistemas de asistencia -frenos ABS y control de tracción- funcionan de manera diferente. Montenegro lo sabía, y por eso se sorprendió con los resultados inmediatos. Nacho supo salir de la zona de confort que era el TCR y cuenta que “sabía que tenía un lazo muy grande con Honda. Aunque la proyección en el TCR no era mayor a seis años y por eso me volqué al GT3. Me junté otra vez con con María y Jamie”.
Sobre su buen rendimiento en Gran Turismo en poco tiempo confiesa que “no me lo esperaba, porque al no tener tanta experiencia en tracción trasera pensé que iba a ser un año un poquito más difícil al principio sobre todo”, admite. “Programamos una cantidad de tests a principio de año que creo que me dejó un poco más tranquilo”, aclara.
“Hubo mucho trabajo más allá de los test, en cuanto al simulador y mucha data y muchos análisis”, detalló el patagónico. “Para Brands Hatch, metimos alrededor de doce a trece horas de simulador, lo mismo que en Monza. Y no era girar por girar. Era analizar por qué tal cosa, por qué me hacía otra tendencia el auto cuando ingresaba de diferente manera, el desgaste de la goma”.
El trabajo conjunto entre el piloto y el ingeniero permitió que Montenegro llegara a cada circuito con una comprensión profunda del comportamiento del BMW M4 GT3 EVO antes de siquiera poner una rueda en la pista. “Creo que sí hubo mucho análisis y mucha data que fuimos entendiendo como para poder interpretar mejor el auto”, resumió.

La primera carrera del fin de semana en Inglaterra les deparó un segundo puesto en la Silver Cup. La segunda fue la victoria. “Los resultados se vinieron muy de repente, desde Paul Ricard y Brands Hatch, que ya estábamos competitivos”, reconoce Montenegro, que junto a su compañero, el belga Matisse Lismont, encabezaban el campeonato de la clase Silver.
La gran cita de la temporada llegó entre el 24 y el 28 de junio en las 24 Horas de Spa, la prueba de resistencia más exigente. “Ejecutar una carrera tan larga a la perfección para nosotros, sin errores, creo que hizo que sigamos en esta racha positiva de podios”, analiza Montenegro, que este fin de semana volvió a ganar y fue en Misano, Italia, la tierra de Valentino Rossi, el múltiple campeón mundial de motociclismo de velocidad.
Las carreras de Gran Turismo generaron la atracción de Max Verstappen quien corrió las 24 Horas de Nürburgring con un Mercedes-AMG GT3. Nacho tiene su propia lectura de ese fenómeno: “Hubo un gran boom del auto de Gran Turismo por la presencia de Max Verstappen. Sin duda que eso creo que fue lo que ayudó bastante”. Pero su análisis va más allá del efecto Verstappen. “Yo creo que lo que tiene es que es puro automovilismo, el GT3”, afirma. “Los sobrepasos, la configuración del auto, la manera de ser más rápido, de estrategia de carrera, todo eso creo que es puro, y no se perdió como está perdiendo la esencia actualmente la F1 en ciertos motivos”, explica, y añade que le suma el particular condimento de las “carreras con tres pilotos, casi todos los eventos y todos los pilotos son pro y todos tienen hambre de ganar y son todos muy buenos”.
Vive solo en Valencia y confiesa que “la vida es difícil porque estás lejos de tu familia, el arraigo, la cultura”, reconoce. “Si bien España es muy parecido a lo que era Italia, para lo que es Argentina, es diferente a Italia en cuanto a la cultura, pero te sentís un poco más familiar, pero aun así es difícil”, subraya. Los momentos más duros no son los de la pista sino los que llegan después de un fin de semana sin resultados. “Los momentos más difíciles son cuando no tenés buenos resultados o cuando uno no cumple las expectativas que se propone dentro de un fin de semana o dentro de un año. Se replantea varias veces estar volviendo a tu país, porque estás más cómodo, estás con tus amigos, tenés la facilidad de poder moverte”.
El piloto reconoce que su familia lo ayuda desde la distancia, pero que la responsabilidad final recae sobre él. “Al fin y al cabo tenés que cerrarte o cerrar vos solo y estar para esas cosas que las vas aprendiendo a los golpes y de manera rápida. Apenas me mudé con 18 años a Italia, ya aprendí ahí”. Con el tiempo, algunas de esas rutinas que antes le resultaban incómodas se convirtieron en parte de su vida. “Cocinar, saber qué cocinarme, seguir bien la dieta. Eso no es un problema”, dijo.
Conoce a Colapinto desde la época del karting y tiene lindas anécdotas juntos: “Lo que más recuerdo es que Franco nos volvía locos. No se quedaba quieto nunca, siempre activaba las alarmas de los shoppings, en las escaleras mecánicas, nos hacía pasar vergüenza”. Agrega que “compartimos mucho en Europa. Yo compartí las carreras después con Franco. Vivíamos muy cerca en 2020 y con Lucas (Benamo) íbamos a entrenar los tres al campo, todo por un sueño», relata. “Y hoy que él específicamente lo esté cumpliendo, yo estoy cumpliendo mi sueño de estar en Europa también. Me pone muy contento, porque esos chicos de ese momento estarían muy orgullosos de nosotros”. Benamo y Lucas Colombo Russell están a cargo de Lucas Coach y se encargan de entrenar pilotos.
En el mundo del Gran Turismo anhela poder correr en el circuito largo de Nürburgring y en la madre de las carreras de larga duración: “El Nordschleife y Le Mans es un objetivo a corto plazo para mí. Apunto a ganar Le Mans, sería un sueño para mí. Es lo primero que pienso cuando hice el cambio este a los GT. Y obvio que el sueño también es correr en Hypercar”, que es la clase principal del Campeonato Mundial de Endurance (WEC).
La presión de liderar el campeonato no llegó como consecuencia de los buenos resultados. Estaba presente desde antes de que comenzara la temporada. “Ser campeón fue el objetivo desde principio de año. La presión estaba desde el principio de ir a por el campeonato Silver. Sin duda que somos los principales protagonistas del campeonato, de ambos campeonatos. Sabemos que la presión está, de que lo tenemos que ganar sí o sí, o por lo menos intentarlo”, concluye.
El calendario restante de la temporada contempla también las carreras Sprint en Magny-Cours (31 de julio al 2 de agosto), 3 Horas de Nürburgring (28-30 de agosto), Zandvoort (18-20 de septiembre), Barcelona (2-4 de octubre), y el cierre del Endurance Cup en Portimão (16-18 de octubre), en Portugal. Seis oportunidades más para que el piloto de Rada Tilly acerque el primer título de su carrera en el GT3 europeo.
DEPORTE
Por qué levantamos los brazos al ganar: la ciencia detrás del lenguaje corporal de la victoria

Cuando un atleta cruza la línea de llegada o un futbolista celebra el gol que define un campeonato, el cuerpo se expande casi de manera automática: brazos en alto, pecho abierto, columna erguida.
Esa postura de expansión corporal, omnipresente en el deporte de alto rendimiento, no puede explicarse únicamente como un reflejo primitivo heredado de otros primates, según advierte Stéphanie Caillies, profesora de psicología cognitiva en la Universidad de Reims-Champagne Ardenne, consultada por el diario deportivo francés L’Équipe.
La postura de expansión corporal se asocia en la investigación psicológica a emociones positivas de alta intensidad: alegría, orgullo y triunfo. Sin embargo, Caillies advierte que la misma postura puede comunicar una amenaza si se combina con expresiones faciales agresivas. “Una misma postura expansiva con un visaje agresivo puede significar: me preparo para golpear”, señaló la investigadora en declaraciones recogidas por L’Équipe.
La lectura de cualquier gesto corporal depende, según la especialista, de sus características cinemáticas, velocidad, trayectoria y del entorno en que ocurre. En el deporte de competición, ese contexto viene cargado de normas sociales que generan un repertorio gestual propio, distinguible del lenguaje corporal cotidiano.
El debate entre origen innato y aprendizaje social

Un trabajo publicado en 2008 por Jessica Tracy y David Matsumoto argumentó que, si personas no videntes de nacimiento adoptan posturas de victoria sin haberlas visto nunca, eso prueba su carácter innato. Caillies rechaza esa lectura: “Esas personas han evolucionado en una cultura que ha moldeado su forma de pensar. Han internalizado reglas que influyen en sus movimientos aunque no las hayan ‘visto’ literalmente”.
La especialista fundamenta su posición en la teoría de la cognición corporizada, según la cual el pensamiento no depende solo del cerebro, sino de un sistema que incluye también el cuerpo y el entorno.
Bajo ese marco teórico, una persona no vidente puede incorporar normas de expresión emocional a través del tacto, el oído y la descripción verbal, y luego reproducir esos gestos sin que ello indique que son biológicamente predeterminados.
La comparación con los chimpancés y sus límites
Los trabajos con chimpancés muestran que estos primates también despliegan expansiones corporales parecidas, lo que podría sugerir un origen evolutivo compartido. Caillies matiza esa analogía: en los grandes simios, la postura suele indicar dominancia o un cambio de jerarquía dentro del grupo, con una dimensión amenazante ausente, o mucho menos marcada, en el atleta humano que celebra una victoria.
“Podría decirse que el deportista que gana también cambia de estatus, pero es más complejo porque existe además una comunicación emocional: comparto la alegría del éxito con los miembros de mi grupo, lo que puede generar adhesión, admiración y reforzar la cohesión social”, puntualizó la investigadora. Esa dimensión grupal y afectiva del gesto distingue, a su juicio, la celebración humana del comportamiento de dominancia observado en otros primates.
La conclusión de Caillies es que la postura de victoria resulta de “la interacción entre predisposiciones biológicas y aprendizajes sociales”, sin que ninguna de las dos variables pueda reclamar la explicación completa.
El cuerpo humano impone restricciones físicas a los movimientos posibles, pero dentro de ese margen la cultura, transmitida mediante descripciones, relatos y convenciones compartidas, moldea qué gestos se producen y qué significados se les atribuyen.
Predisposición biológica y cultura, sin jerarquía entre ambas
La investigadora menciona además que existen ciertas variables individuales, como pueden ser los rasgos específicos de la personalidad de cada individuo y el género, que también ejercen una influencia en este tipo de expresiones.
Todavía es necesario investigar para poder determinar si los códigos gestuales asociados con la victoria son exactamente iguales entre deportistas de ambos sexos o si, por el contrario, se observan diferencias sistemáticas en la manera en la que hombres y mujeres manifiestan el triunfo cuando se encuentran en situaciones competitivas.
Middle East,Soccer,Sport
DEPORTE
Julián Álvarez quedó afuera de los convocados del Atlético de Madrid: los motivos

Julián Álvarez quedó fuera de la convocatoria del Atlético de Madrid para el partido de este domingo ante la Real Sociedad, correspondiente a la quinta fecha de la Liga de España, tras sufrir una sobrecarga muscular que lo obligó a abandonar el entrenamiento del sábado antes de su conclusión.
“Julián no viaja a San Sebastián por una sobrecarga muscular por la que se retiró en la sesión de entrenamiento de ayer. Realizadas las pruebas pertinentes, los servicios médicos han descartado su presencia en el partido de hoy”, comunicó el club rojiblanco en la mañana del domingo, instantes antes de que la delegación partiera hacia el norte de España.
El delantero argentino de 26 años sintió las molestias en el tramo final de la práctica del sábado. Por precaución, el cuerpo técnico y los servicios médicos del club resolvieron no arriesgar su viaje a San Sebastián, donde por la noche se disputará el encuentro. Álvarez no es la única baja: Pablo Barrios y Alexander Sorloth también quedaron descartados por sendas lesiones musculares.
Simeone viaja con 23 jugadores y tres argentinos en la lista
Sin los tres lesionados, el entrenador Diego Simeone parte hacia Anoeta con 23 futbolistas, todos los disponibles del primer equipo más el defensor Jorge Domínguez y el mediocampista Jorge Castillo, ambos con ficha de las categorías inferiores. Entre los convocados figuran tres argentinos: el arquero Juan Musso, el defensor Cristian Romero y el extremo Giuliano Simeone. El puesto de Álvarez en el once inicial será cubierto previsiblemente por el canadiense Jonathan David, su recambio natural en la delantera, aunque Simeone también podría optar por el tridente conformado por Kang-in Lee, Álex Baena y Ademola Lookman, combinación que utilizó en el arranque de la temporada.
La sobrecarga pone en duda su participación en la ventana de amistosos de la Selección Argentina
Más allá del impacto inmediato en el conjunto colchonero, la situación genera inquietud de cara a la próxima ventana internacional. Entre el 21 de septiembre y el 6 de octubre, la selección argentina disputará sus primeros amistosos tras el Mundial 2026, con entre dos y tres partidos previstos cuyos rivales aún no se han confirmado oficialmente (Bolivia, Burkina Faso y Benín asoman como los posibles contrincantes).
Al tratarse de una sobrecarga y no de una lesión de mayor entidad, la evolución de Álvarez será determinante. El atacante había disputado el miércoles ante el Liverpool su primer partido como titular y completo en la temporada, por lo que el cuerpo médico actuará con cautela. Si no llega en condiciones para el próximo partido del Atlético en casa ante Osasuna, el objetivo sería tenerlo a punto para el clásico frente al Real Madrid, programado el siguiente domingo en el estadio Metropolitano, duelo en el que Barrios y Sorloth también son duda.
Este contratiempo se da luego de un período de transferencias agitado para la Araña, quien recibió múltiples sondeos (del PSG y el Arsenal, por citar dos de los interesados), pero su foco estuvo puesto en el posible salto al Barcelona. No obstante, el Colchonero no quiso negociar con la dirigencia blaugrana, en un duelo mediático que dejó en el medio al jugador, que fue abucheado por el público en su primer duelo de la temporada, cuando ingresó en el empate ante el Villarreal.
Cuando se había confirmado su continuidad y buscaba demostrar su compromiso pese al affaire del mercado de pases, Álvarez sufrió esta lesión, que pone en pausa su participación en el elenco que dirige Diego Simeone.
DEPORTE
El rapto de furia de Sabalenka tras perder la final del US Open: una raqueta destruida y un amenazante mensaje a la cámara

Aryna Sabalenka destrozó su raqueta contra el suelo en el Arthur Ashe Stadium, con los ojos llorosos y la mirada perdida, apenas segundos después de que Elena Rybakina sellara el título del US Open con un 6-4, 5-7 y 6-2 que le costó 2 horas y 21 minutos. La bielorrusa, bicampeona defensora, no encontró la manera de disimular una frustración que ya había mostrado en otros escenarios, y esta vez lo hizo frente a las cámaras y a las miles de personas que colmaban las tribunas del estadio más grande del tenis mundial.
El saludo en la red fue breve, casi protocolario. En cuanto Sabalenka llegó a su banco, tomó la raqueta y la reventó contra el suelo sin dudarlo. La imagen se viralizó en cuestión de minutos y despertó la memoria colectiva de los aficionados, que recordaron aquel episodio de 2023 cuando, tras caer ante Coco Gauff también en la final de Nueva York, las cámaras la captaron descargando su bronca en los pasillos del recinto. La historia, en más de un sentido, se repitió.
La reacción que lo dice todo
La secuencia no terminó ahí. Mientras el equipo organizador montaba el escenario para la ceremonia de premiación, un camarógrafo se acercó a registrar el estado emocional de la bielorrusa. Ella, visiblemente afectada y con los ojos húmedos, hizo un ademán con la mano para que dejaran de filmarla y vociferó “fuck off” (“vete a la mierda”). No era enojo hacia el público ni hacia su rival: era el gesto de alguien que necesita un momento de intimidad que el deporte de élite pocas veces concede.
La propia Sabalenka, ya en el acto de premiación, intentó poner palabras a lo que sentía: “De verdad me sentí como en casa aquí y no puedo esperar para volver el próximo año. Ojalá pudiera haber jugado un poco mejor, pero supongo que el próximo año”, dijo. Una frase que mezcla el apego que siente por Flushing Meadows y la resignación de quien sabe que el margen fue mínimo, aunque el marcador no lo refleje del todo.
La derrota tiene una dimensión extra que pesa más allá del trofeo. Sabalenka buscaba convertirse en la primera jugadora desde Serena Williams en ganar tres ediciones consecutivas del US Open. Además, cayó precisamente ante la única rival que podía arrebatarle también el número uno del mundo: Rybakina llegó al partido ya como nueva líder del ranking WTA, un ascenso que completó con el título en la mano. Las 99 semanas de Sabalenka en lo más alto del circuito llegaron a su fin en el peor momento posible.
Rybakina frenó una racha de 19 victorias seguidas en Flushing Meadows
Del otro lado de la red, la kazaja construyó su victoria sin necesitar su mejor versión. Rybakina concretó tres de las 12 oportunidades de quiebre que generó, suficientes para inclinar la balanza a su favor. Su primera bola de servicio no estuvo a la altura habitual —pese a ser la líder en aces del circuito—, pero su juego de devolución fue constante e implacable, capaz de neutralizar la potencia de Sabalenka en los intercambios largos.
Con este título, Rybakina alcanzó su tercer Grand Slam —Wimbledon 2022, Abierto de Australia 2026 y ahora el US Open— y cortó la racha de 19 victorias consecutivas que Sabalenka acumulaba en Flushing Meadows desde aquella final perdida frente a Gauff. También igualó a la propia Sabalenka y a Mirra Andreeva, campeona de Roland Garros, con tres títulos en la temporada, la cifra más alta del circuito femenino. El cheque que se llevó fue de 5,5 millones de dólares, el mayor en la historia de un Grand Slam.
En la ceremonia, Rybakina tuvo palabras para su rival que resumieron el nivel del enfrentamiento: “Es muy difícil jugar contra ti; llevas todo al límite. Me estaba muriendo en la cancha contra ti. Solo intentaba llegar a todas las pelotas posibles. Felicitaciones por tus logros y a tu equipo; ustedes hacen un trabajo increíble. No encuentro las palabras ahora mismo, lo siento”, declaró la nueva número uno.
“Si hubiera guardado mis emociones dentro de mí, no habría podido decir una palabra en la pista o ahora mismo. Es realmente difícil controlar tus emociones cuando pierdes en la final de un Grand Slam y cuando estabas intentando lograr un tricampeonato. Quería liberar toda esa agresión y decepción afuera”, se justificó la bielorrusa.
Solo le falta Roland Garros para completar el Grand Slam de carrera. Sabalenka, mientras tanto, tendrá que esperar hasta el año que viene para intentar recuperar lo que perdió este sábado en Nueva York.
North America,Sport,Tennis
POLITICA3 días agoCírculo rojo: conversaciones informales por un acuerdo judicial con los gobernadores y el factor Bullrich
ECONOMIA3 días agoEnrique Szewach: “El apretón monetario afecta a la actividad, al salario real y a los márgenes”
POLITICA3 días agoMilei camina por la cornisa: entre el desorden político y el ajuste permanente













