POLITICA
Cristina Kirchner sostiene su objetivo central: disputa por el liderazgo en el PJ y ser candidata a presidente

La última estrategia judicial de Cristina Kirchner tiene un objetivo de fondo bien marcado: quedar habilitada para poder decidir ser candidata a presidenta el año que viene. Es una opción que parece lejana y complicada. Por momentos, imposible. Pero es una jugada que le devuelve centralidad política y abre un interrogante sobre su futuro electoral y el del peronismo.
La defensa judicial de la ex presidenta, que ahora integran los abogados Carlos Alberto Beraldi, el brasileño Rafael Valim y el español Javier Borrego, anunció este miércoles que recurrió al Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas para cuestionar la condena que recibió en la causa Vialidad, lo que implica el comienzo de una nueva etapa en la estrategia judicial luego de haber agotado las instancias de apelaciones en la Argentina.
Los pronunciamientos del órgano internacional no son vinculantes, pero pueden generar presión sobre el sistema político e institucional de la Argentina, en el caso de la revisión de la sentencia sea favorable a la cautelar presentada por los abogados de la ex jefa de Estado. CFK está condenada a seis años de prisión y está inhabilitada de por vida para ejercer cargos públicos.
En la carta que ayer publicó, la ex presidenta aseguró que “la proscripción perpetua es, en realidad, la pena principal” y que “la privación de la libertad por seis años es sólo la accesoria”, dejando en claro que la limitación para competir es en la que se encuadran, en su mirada y la de la fuerza política que conduce, las acusaciones de proscripción.

Cristina Kirchner tiene intenciones de ser candidata. Las tuvo en el 2025, cuando aseguró que iba a competir por una banca en la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires, por la tercera sección electoral, y las mantiene después de estar un año encerrada en el departamento de San José 1111. Si existe la posibilidad real de que pueda competir, es muy probable que lo haga. Pero falta mucho. Hay un camino judicial y político por recorrer.
Con la nueva estrategia, el cristinismo busca poner en “una situación de igualdad” a la ex presidenta dentro del escenario electoral del 2027. Igualdad para competir y para ser una opción. Esa idea que subsiste desde hace tiempo en el sector más duro del kirchnerismo, está entrelazada con el mensaje público que sostiene Máximo Kirchner cada vez que repite: “Nuestra candidata es Cristina”.
En el entorno de CFK aclaran que el principal objetivo que buscan no es lograr una candidatura, sino tirar abajo lo que consideran que es una proscripción y el aval de la ONU sobre la mirada de que el proceso judicial en el que fue investigada y condenada está completamente viciado.
“Se trata de reparar el funcionamiento del sistema democrático. Romper la proscripción. Es mucho más que una candidatura”, aclaró a Infobae un importante dirigente del cristinismo que, al mismo tiempo, reconoció que, al final del camino, ese sector espera que Cristina Kirchner pueda ser candidata a la presidencia.

La flamante estrategia judicial le da a los dirigentes del cristinismo un nuevo argumento para mantener viva la campaña virtual de CFK 2027. Porque solo si queda habilitada por la justicia argentina, en el caso de que la Corte Suprema revea su postura debido al pronunciamiento de la ONU, podrá cambiar su situación judicial y tener la posibilidad de competir el año que viene. Mientras tanto, su candidatura no está atada a la realidad posible.
El cristinismo va a hacer todo lo posible para visibilizar la causa y para mantener la centralidad de CFK en el escenario político. Tal como hasta ahora, pero con la nueva etapa del proceso judicial latente, lo que le dará otro ímpetu al reclamo y a la proyección de su rol electoral.
En una entrevista brindada a La Nación, Teresa García, que es una de las voces más insistentes respecto a la situación judicial y política de la ex mandataria, sostuvo que el Partido Justicialista (PJ) trabaja tres ejes para que CFK pueda ser candidata el año que viene. El eje territorial, haciendo actividades semanales en la puerta de San José 1111; el eje judicial, enfocado en la defensa en el ámbito nacional; y el eje internacional, donde acaba de arrancar una nueva estrategia para buscar su libertad.
Dentro del peronismo hay cautela sobre los pasos que siguió Cristina Kirchner. Nadie quiere entrar en un ida y vuelta de declaraciones frente a las diferencias que pueden surgir. Incluso, desde la gobernación bonaerense avalaron la presentación en la ONU y aseguraron que la condena es “una aberración jurídica”. Es decir, no se generaron grietas inmediatas, aunque hacia el interior de la fuerza una gran cantidad de dirigentes no comparta que la ex presidenta es la mejor opción para enfrentar a Javier Milei el año que viene.
Cristina Kirchner movió su ficha en el tablero político. Hace todo lo que puede desde el encierro para seguir siendo protagonista, para seguir sumando fuerza pese a las limitaciones judiciales que trastocaron el futuro de su esquema político de poder.
“Nosotros estamos dispuestos a venir a ofrecer un proyecto de país. Nuestra insistencia, que a veces pone nerviosos a muchas personas, es la candidatura de Cristina. Entendemos que es la persona más capacitada para hacerlo. La proscripción que sufre individualmente, la sufren masivamente grandes porciones de la sociedad que la quieren votar”, sostuvo Máximo Kirchner ayer en AM 530.
Las palabras del líder de La Cámpora marcan el sentimiento del cristinismo y la mirada estratégica que tienen hacia adelante. Una mirada donde CFK es la solución a los problemas que tiene la Argentina y donde nadie, dentro del peronismo, tiene el caudal electoral que ella aún mantiene. Esa mirada es la que una parte del peronismo pone en jaque y la que estará latente a lo largo del proceso electoral 2027.
POLITICA
Javier Milei pidió por su reelección y minimizó una candidatura de Kicillof: “Mi rival soy yo mismo”

Durante su intervención en el Coloquio de IDEA, Javier Milei volvió a dar un mensaje en clave electoral pensando en los comicios presidenciales del 2027. Al igual que durante su gira por Estados Unidos la semana pasada, el mandatario dijo que, en caso de ser reelecto, a partir de 2028 “vendrán los mejores cuatro años de la historia argentina”.
“Lo que nosotros necesitamos hacer es seguir avanzando en las reformas estructurales en las cuales no vamos a cesar de ninguna manera. Si nosotros recibimos el favor de los argentinos el año que viene, a partir del 11 de diciembre del 27 la velocidad que van a tener las reformas van a ser únicas e irrepetibles en el mundo. Si nosotros lográbamos un resultado similar al de octubre, pasaríamos a tener mayoría en diputados y estaríamos acerca de dos o tres senadores del quórum propio. Por lo tanto, la velocidad que van a adoptar las reformas en Argentina va a hacer que en seis meses no la puedan reconocer”, afirmó.
Además, el líder libertario le restó importancia a otras candidaturas, como las de Axel Kicillof y Myriam Bregman: “Mi rival soy yo mismo. No me voy a preocupar por hablar con un comunista”.
“Yo hice un conjunto de promesas en el 2023 y está claro que el programa que nosotros proponíamos era absolutamente ambicioso. Todo el mundo dijo que era imposible de cumplir. El mejor caso es el déficit fiscal. Decían que de ninguna manera lo íbamos a poder cerrar en cuatro años y lo cerramos en un mes. Nosotros cumplimos las promesas del 2023. A la luz de eso fuimos con las reformas imposibles a la elección de medio término, conseguimos un resultado que nos permitió tener noventa y seis diputados y veintitrés senadores. Y con eso hemos sacado inocencia fiscal uno, inocencia fiscal dos, déficit cero, la reforma del Banco Central, la baja de la ley de imputabilidad, la reforma de la ley de glaciares”, continuó.
Y repitió que, de ganar en octubre del año que viene, “van a ver una cantidad de reformas que en seis meses no la van a reconocer”.
“Nosotros estamos comprometidos en hacer a Argentina el país más libre del mundo y que en base a eso tenga la tasa de crecimiento más alta del mundo y que en lugar de converger en treinta o cuarenta años, lograrlo en veinte. Así es que mi rival soy yo mismo. ¿Qué me importa los que atrasan cien años y que además fracasaron siempre? Es casi insultante tener que debatir con un comunista», completó.
Durante otro pasaje de su exposición, el mandatario se refirió a las condiciones para realizar una reforma tributaria y explicó: “Argentina es un país federal y yo me puedo hacer cargo de las cuestiones impositivas a nivel nacional. Si les molesta ingresos brutos, tienen que ir y hablar con los gobernadores. Si les molestan las tasas municipales, tienen que hablar con los municipios”.
“Una vez superado el test sobre si los argentinos quieren abrazar el cambio o quieren el pasado decadente, luego de eso, lo interesante es que se va a desplomar el riesgo país y la inversión va a volar. Nuestra idea es seguir bajando las retenciones, el impuesto a los débitos y créditos bancarios. Tenemos un enfoque distinto respecto a determinados parámetros y los hechos demuestran que nuestro enfoque es superior en términos de resultados, pero que la reforma tributaria hacia un sistema con menos impuestos y más simplificado, lo que necesito es tener recursos para fondear el gasto público”, sumó.

En tanto, sobre una reforma previsional, señaló que es necesario que el mercado laboral avance hacia una formalización. “En la medida que vos vayas cerrando el gap entre el sector informal y el sector formal en el mercado de trabajo, cuando vos puedas materializar la baja de la tasa de interés y el crecimiento económico, eso configurado en un nuevo orden en materia poblacional, te va a permitir tener los parámetros para hacer una reforma previsional en serio y no un mamarracho”.
Por último, habló sobre el fallo de la Corte Suprema respecto al artículo 154 del DNU 70/2023, que habilita la venta de tierras a extranjeros. El presidente señaló que existe la división de poderes y siguió: “La división de poderes funciona y, si vivimos poniéndonos la bandera de la República, lo que decida la Corte Suprema de Justicia es decisión de la Corte Suprema de Justicia y yo no tengo por qué estar metiéndome en la decisión”.
“Me parece fantástico que la Corte Suprema falle lo que le parece correcto acorde a la Constitución Nacional”, cerró.
POLITICA
El CELS apeló los sobreseimientos de Arribas y Majdalani y busca reabrir la investigación por el “fichaje ideológico” de la AFI

El Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) reclamó ayer ante la Cámara Federal que se reabra la investigación por presunto espionaje contra periodistas, sindicalistas, activistas, académicos y organizaciones sociales durante la presidencia de Mauricio Macri y que se cite a indagatoria al entonces director general de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), Gustavo Arribas, y a la entonces subdirectora, Silvia Majdalani.
El CELS, querellante en la causa, solicitó además que la Cámara revoque los sobreseimientos del entonces responsable de la Dirección Operacional de Contrainteligencia, Martín Coste, y del entonces director de Eventos Especiales de la AFI, Carlos Tonelli Banfi, y que aparte de la investigación al juez federal Marcelo Martínez de Giorgi.
El planteo ante los camaristas Mariano Llorens, Pablo Bertuzzi y Pablo Yadarola se produjo pocos días después de que Llorens y Bertuzzi confirmaran los sobreseimientos de Mauricio Macri, Arribas y Majdalani en otra causa por presunto espionaje ilegal. En ese expediente consideraron inválida una prueba digital por deficiencias en la cadena de custodia de los discos rígidos.
La causa que ahora busca reabrir el CELS se concentra en 403 fichas elaboradas por la AFI durante los operativos de seguridad de la Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC), realizada en Buenos Aires en 2017, y de la cumbre del G20 de 2018.
Los documentos fueron hallados en enero de 2020, tras la asunción de Alberto Fernández, por la entonces interventora de la AFI, Cristina Caamaño. Estaban en tres sobres guardados en el “Área Restringida” de la Dirección Operacional de Contrainteligencia e incluían perfiles e informes sobre las posturas políticas e ideológicas de múltiples personas.
“Podemos inferir que es kirchnerista”, “manifiesta una postura cercana al gobierno”, “devoción por el catolicismo” y “comparte permanentemente posteos en contra del gobierno” fueron algunos de los encuadres consignados en esas fichas, según expuso el CELS ante los camaristas.
Los documentos incluían datos sobre opinión política, adhesiones partidarias, militancia social, actividad sindical y creencias religiosas. Para la querella, esos registros muestran que la AFI no se limitó a reunir información para evaluar riesgos de seguridad durante las cumbres, sino que realizó un “fichaje ideológico”.
Martínez de Giorgi había sobreseído a principios de septiembre a Arribas, Majdalani, Coste y Tonelli Banfi sin haberlos citado antes a indagatoria. Consideró que las tareas realizadas por la AFI estaban justificadas por razones de seguridad nacional derivadas de la magnitud de ambos eventos internacionales.
Para el CELS, esa decisión fue “prematura” y el juez hizo una valoración irrazonable de los hechos y de la prueba. Según la querella, no existe en el expediente ninguna prueba concreta de que las personas fichadas representaran un riesgo para la OMC o el G20.
Uno de los argumentos de Martínez de Giorgi fue que parte de la información había sido obtenida de fuentes abiertas, como las redes sociales. El CELS cuestionó ese razonamiento y recordó que la Ley de Inteligencia Nacional prohíbe obtener o almacenar información y producir inteligencia sobre personas en función, entre otros motivos, de sus opiniones políticas.
Métodos
La organización también cuestionó otros métodos utilizados para reunir información. Según expuso, hubo datos obtenidos mediante intercambios con organismos estatales, como Migraciones. En el caso de una reunión del Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS) en el Hotel Bauen, la AFI consignó que la información provenía de “fuentes propias”, lo que para el CELS podría indicar la existencia de informantes infiltrados en un encuentro interno de un partido político legalmente constituido.
Otro argumento de Martínez de Giorgi para sobreseer a los imputados fue que la mayoría de las fichas recibió un “color verde” durante el proceso de evaluación. Según el juez, eso indicaría que la posición política de las personas relevadas no habría determinado finalmente si podían acreditarse para los eventos. El CELS replicó que la ley prohíbe la recopilación y sistematización de esa información, más allá de que haya influido o no en la acreditación.
El CELS recordó además que la AFI negó poseer datos y haber participado del proceso de acreditación para la conferencia de la OMC cuando personas a las que se les negó el ingreso presentaron hábeas data para conocer qué información tenía el Estado sobre ellas. Una de ellas fue el académico Francisco Cantamutto. La AFI respondió no tener información sobre él, pero en una de las fichas se lo describía como integrante de “un grupo de economistas de izquierda kirchnerista”.
Arribas, Majdalani y los demás imputados, sin embargo, jamás fueron indagados, aun cuando en 2021 la fiscal federal Paloma Ochoa había considerado que existía un grado de sospecha suficiente para citarlos, pedido al que había adherido el CELS. Martínez de Giorgi no concretó esas indagatorias y, por el contrario, los sobreseyó. Según la querella, al dictar los sobreseimientos seguían pendientes pedidos de indagatoria que el juez omitió en su resolución.
El fiscal Franco Picardi apeló esos sobreseimientos, al igual que el CELS. Argumentó que existían indicios suficientes para disponer las indagatorias y consideró que las actividades de la AFI para seleccionar y perfilar a las personas estaban vedadas por la Ley Nacional de Inteligencia.
Ahora serán Llorens, Bertuzzi y Yadarola quienes deberán decidir si confirman el cierre dispuesto por Martínez de Giorgi o si, como reclamó el CELS, revocan los sobreseimientos y permiten que la investigación continúe. La organización pidió además que, en ese caso, la causa quede en manos de otro juez, por considerar que existe un “temor fundado” de que Martínez de Giorgi esté condicionado por la posición que ya fijó sin haber interrogado a los imputados.
reabra la investigación,revoque los sobreseimientos,Hugo Alconada Mon,Denuncia de espionaje,Conforme a
POLITICA
En París, el Gobierno avanzó en las conversaciones con los gobernadores por las PASO y el Presupuesto 2027

Mientras la delegación argentina despliega en París una agenda destinada a atraer inversiones, el Gobierno aprovechó la presencia de gobernadores para avanzar en conversaciones políticas por dos temas centrales de los próximos meses: el futuro de las PASO y el Presupuesto 2027.
El encuentro fue encabezado por el jefe de Gabinete, Diego Santilli, junto al ministro de Economía, Luis Caputo, y el canciller, Pablo Quirno.
La reunión se desarrolló en el inicio de la Argentina Week, una actividad con la que la Casa Rosada busca mostrar ante empresarios e inversores europeos las oportunidades de negocios que ofrece el país en sectores considerados estratégicos.
En ese marco, el Gobierno intentó combinar la agenda económica con otra necesidad más doméstica: mantener abierto el diálogo con los mandatarios provinciales que serán clave para reunir apoyos en el Congreso.












