POLITICA
Los contactos con la ultraderecha europea y la Iglesia del nuevo abogado de Cristina Kirchner

Para el nuevo abogado de Cristina Kirchner, el jurista español Javier Borrego, la causa Vialidad por la que la expresidenta cumple una pena de seis años de prisión e inhabilitación perpetua estuvo atravesada por una gran cantidad de “irregularidades” y “arbitrariedades” y tuvo el único objetivo de apartarla del proceso electoral.
Convocado por el exdefensor de Lula Da Silva, su “amigo” Rafael Valim, Borrego deberá sostener esa postura ante los tribunales del mundo, en un proceso cuesta arriba y cargado de interrogantes, que se inició semanas atrás con una presentación formal ante la ONU.
Su llegada a la defensa de la expresidenta corona un recorrido difícil de encasillar: integra un organismo de la Curia romana, participó de un congreso organizado por Vox y presentó un escrito contra la inhabilitación electoral de Marine Le Pen, dos referencias situadas bien a la derecha del dial político europeo.
Cuando se le consulta sobre la inocencia o culpabilidad de Cristina Kirchner, Borrego, de conversación fácil y ejemplos vivos, elige responder con una referencia al escritor y periodista francés Jean-François Revel.
“Ese hombre escribió una vez que, en un Estado de derecho y en una democracia, no hay una causa justa, porque cada uno ve la causa según su propia visión. Pero lo que sí debe haber, y es absolutamente necesario e indispensable, es un procedimiento justo”, dice.
“En este caso, yo no veo un procedimiento justo, por muchas razones”, afirma en un intercambio con .
En la conferencia de prensa que brindó junto a Alberto Beraldi y Valim, el miércoles pasado, Borrego cuestionó el modo en que se realizaron los peritajes de las obras públicas adjudicadas al empresario Lázaro Báez, de múltiples lazos comerciales con la expresidenta. Criticó también las muchas o pocas páginas que la Casación destinó a cada uno de los asuntos, según el caso, y, quizás con mayor énfasis, la total ausencia de mujeres en las instancias clave del proceso.
Ahora elige poner el acento en la conformación de la Corte Suprema, que en junio del año pasado dejó firme la condena y puso en marcha la ejecución de la pena contra la expresidenta.
“Que un tribunal supremo funcione con tres miembros es algo único en el mundo. Y cuando he leído que despacha veinte mil asuntos, me resulta todavía más difícil de comprender. Por eso, una de las medidas que pedimos es que se recomponga la Corte Suprema”, señala.
Cuando la Corte rechazó el último recurso de la defensa quedaron agotadas las vías internas, una condición necesaria para acudir al Comité de Derechos Humanos de la ONU.
Se inclinaron por ese organismo −y no por otro, como el sistema interamericano− porque lo suponen más ágil, aunque Borrego no pierde oportunidad de marcar que el organismo sufrió un recorte presupuestario que redujo la cantidad de encuentros anuales y trabó su funcionamiento.
“Yo tengo la opinión de que el objetivo [de todo el proceso] era la inhabilitación. Estamos ante una inhabilitación que es una pena accesoria al delito de administración fraudulenta”, sostiene Borrego, molesto porque la Casación le haya dedicado solo una “página y media” al asunto en más de 1500 fojas.
En plena interna peronista, hacer caer ese aspecto de la condena es el objetivo inmediato de la presentación.
Una intervención parecida, pero más breve, tuvo Borrego en defensa de la diputada francesa de extrema derecha Marine Le Pen, cuando redactó un escrito contra la disposición del Tribunal que la encontró culpable por malversación de fondos y dispuso la ejecución provisional de la inhabilitación para cargos públicos.
“En la apelación, el tribunal redujo la inhabilitación para presentarse a las elecciones a año y medio, por lo que se puede presentar a las elecciones presidenciales francesas [en 2027]”, aclara el jurista.
Nacido en Sevilla hace “60 y 16 años” −como anuncia su edad−, Borrego tiene un dilatado recorrido por los tribunales españoles. Ingresó al cuerpo de abogados del Estado hace medio siglo; durante los 90 fue jefe del área jurídica de Derechos Humanos y representante de España ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, tribunal del que luego fue juez por cinco años.
Se desempeñó, también, como abogado del Estado jefe ante el Tribunal de Cuentas y, entre 2018 y 2020, integró la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo español, compuesto por más de 80 magistrados.
El fallecido papa Francisco lo nombró en 2018 miembro consultor del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, el organismo vaticano encargado de las políticas de la Iglesia sobre los fieles laicos, la familia, los jóvenes y la protección de la vida.
Siempre a gusto con la palabra, sus respuestas son largas e incluyen alguna anécdota, en ocasiones con citas filosóficas o referencias al medioevo. Lleva el reloj en la muñeca de su mano hábil, anillos en ambos anulares y un pin floreado en el traje que le regaló un amigo que vive en Milán.
No teme ingresar en zonas incómodas y en programas de televisión y congresos habla abiertamente de fallos sobre el aborto, la identidad de género y otros temas que dividen aguas.
Su locuacidad lo llevó a que la escena en donde simula ser una mujer llamada “Francisca Javiera”, en un congreso organizado por el partido Vox sobre “Ideología de género y denuncias falsas España/Argentina”, se repitiera y repitiera en redes sociales. “Cuando esto empezó a salir en la prensa, me llamaron muchos amigos transexuales”, recuerda.
Pero el video, explica, fue “sacado de contexto”. Buscaba llamar la atención sobre una ley puntual de Canarias, dictada en 2019, que permite utilizar los baños de acuerdo al sexo con el que la persona se identifica “en cada momento”. “Como abogado, me gustan las cosas lógicas”, afirma Borrego.
Considera, sin embargo, que controversias como estas, pese a la atención mediática que reciben, deberían ocupar un lugar menor en el debate público. “El otro día hablaba yo con unos amigos de Estrasburgo, jueces actuales, sobre un caso de Alemania. Una pareja tiene un hijo. Muy prudentemente, en las sentencias no se dice cómo lo tuvo… el marido resulta que dice que es mujer”,
Cuenta todo el recorrido que tiene el caso, sobre una persona trans que, aliado con una ONG, lucha sin éxito contra los tribunales para que en el Registro Civil figure como madre, en vez de como padre. “El caso llega a Estrasburgo (Tribunal Europeo de Derechos Humanos). Mis colegas actuales de Estrasburgo, nada menos, lo consideran un asunto de Gran Sala, de máxima importancia: diecisiete jueces. Para terminar diciendo lo mismo: que el Convenio no obliga a que en el casillero de paternidad aparezca ‘madre’”, relata.
Su lucha, apunta, es en favor de los Derechos Humanos y contra los textos “buenistas”, como llama a aquellos textos que suponen una imagen del ser humano demasiado ligera. “No se puede legislar como si no hubiera sinvergüenzas en la vida”, marca.
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POLITICA
Con poco margen, el Gobierno busca acelerar acuerdos para evitar las sesiones extraordinarias: dudas en el Senado

Con tan solo siete semanas restantes de actividad, el Gobierno se fijó la misión de lograr aprobar en el Congreso no solo la eliminación de las PASO, sino también el Presupuesto 2027 y la ley de Defensa de la Soberanía Nacional, entre otras iniciativas que todavía esperan su tratamiento, y el objetivo es lograrlo antes de que finalice el periodo normal para evitar tener que convocar a extraordinarias, aunque todo dependerá del apoyo de los aliados.
Este martes será un día clave para el oficialismo en el camino para conseguir esa meta, ya que comenzará a analizar el respaldo que tienen los principales proyectos y el avance de las negociaciones con las provincias.
Por un lado, a partir de las 13:00, volverá a reunirse la mesa política en la Casa Rosada, después de dos semanas sin verse debido a distintos problemas de agenda, para planificar la estrategia parlamentaria.
“Esta vez, a priori, no se invitó a ningún ministro, vamos a ser los de siempre. La idea es hablar de Soberanía Nacional, del Presupuesto y de la sesión del 15. Y después saldrán, como siempre, algunos temas de gestión o de política”, anticipó a Infobae uno de los integrantes de este grupo.

La referencia es al intento de la oposición de conseguir quórum en la Cámara de Diputados para debatir iniciativas vinculadas con discapacidad y la morosidad, además del Decreto 70/2023 que volvió a la agenda a partir de los fallos de la Corte Suprema de Justicia que, primero, habilitaron el artículo que estableció la venta ilimitada de tierras a extranjeros y, después, dictaron una cautelar para frenarlo.
El titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, viene trabajando desde hace varios días para impedir que el kirchnerismo llegue al número necesario para que comience la discusión en el recinto.
Una de las movidas que hizo fue la de convocar a otra sesión para el 21 de octubre en la que se van a tratar todos estos mismos temas, pero con textos que fueron elaborados por el Poder Ejecutivo o sus aliados.
Al mismo tiempo, la cúpula libertaria empieza a poner a prueba los principios de acuerdo con los gobernadores: mientras negocian los términos para las elecciones del año que viene, les reclaman que acompañen en el Congreso la eliminación de las PASO y el Presupuesto.
En Balcarce 50 consideran que la primera de esa medida tendría que ser sancionada completamente antes de que termine el periodo ordinario, incluso por las presiones de la Cámara Electoral Nacional, que ya advirtió que necesitará tiempo para adaptar el sistema a todos los cambios que plantea la denominada reforma política.

En cuanto a la ley general de ingresos y gastos, los cálculos del oficialismo es que la propuesta tenga dictamen antes del 7 de noviembre, previo a la llegada del papa León XIV, y llevarlo a votación el 17. De esa manera, si no hay ningún imprevisto en el medio, habría tiempo para que la iniciativa pase al Senado y se apruebe antes del verano.
Este martes, irá a la Cámara baja a explicar y defender el texto el secretario de Hacienda, Carlos Guberman, en el Marco de una reunión de la comisión de Presupuesto y Hacienda, que preside el libertario Alberto Benegas Lynch.
Según pudo saber este medio, el diputado oficialista tiene previsto responder el pedido que hicieron algunos bloques aliados para que el Ejecutivo especifique de dónde sacará el dinero para hacer frente a las partidas para el proyecto de discapacidad que redactó el Ministerio de Salud.
En algunas conversaciones informales, Guberman ya les aseguró a los representantes de esos bloques que “la plata siempre estuvo“, ya que surge del superávit con el que cuenta la administración nacional.

“Yo le cuestioné eso. Si hubiera estado todo, ¿cómo se explica el escándalo que hubo en su momento? La propia Patricia Bullrich dijo que sintió que la estaban tomando de boluda”, cuestionó un legislador que no siempre vota en sintonía con La Libertad Avanza.
En el círculo más íntimo de la secretaria general, Karina Milei, creen que no hubo malas intenciones ni picardías de quienes, dentro del propio Gobierno, estaban en contra de las negociaciones con los otros espacios.
“Lo habíamos redactado hace tiempo, mucho antes de que comenzaran esas conversaciones, y simplemente nos olvidamos de cambiar esa parte del texto. Yo confío en que no pasó nada más que eso”, argumenta una persona de peso dentro del partidos
Además de la hermana del Presidente, Menem y Bullrich, de la mesa política participarán el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y su vice, Ignacio Devitt; el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo; el asesor presidencial, Santiago Caputo; el subsecretario de Asuntos Gubernamentales y armador nacional, Eduardo “Lule” Menem, y el secretario de Comunicación y Prensa, Fabián Fernández.
En el encuentro se van a poner en consideración los avances en el vínculo con las provincias que viene llevando principalmente “El Colo”, que esta semana podría recibir a más gobernadores en su oficina.
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POLITICA
El Congreso, cruzado por desconfianzas y la renovada disputa por el temario que disparó la ley de Tierras

El Congreso expone una agenda intensa para esta semana, pero el foco político estará puesto casi exclusivamente sobre un tema, de arrastre: la ley de Tierras y, más precisamente, la disputa por el manejo del temario que disparó su último capítulo judicial. Se verá si el oficialismo logra celebrar su movida para frenar la convocatoria opositora o si aún así, como dicen los pronósticos, queda instalada la lectura sobre una marcha atrás libertaria en este terreno. Esa disputa está planteada en Diputados. En el Senado, los movimientos son menos visibles y, por supuesto, el mayor deseo del Gobierno está centrado en la negociación para bajar las PASO. Camino largo, cruzado por desconfianzas, que se extienden a tratativas electorales más amplias con gobernadores y remiten a las expectativas sobre la marcha de la economía.
El único dato a contracorriente, aislado y excepcional, lo constituye la posibilidad cierta de que la Cámara baja avance con la iniciativa sobre trazabilidad de medicamentos de alto riesgo. El proyecto tiene consenso general y nació de la confluencia de propuestas de diversos espacios -desde el bloque violeta hasta representantes de la oposición dura-, a partir de las reacciones iniciales producidas por la tragedia del fentanilo contaminado. Tuvo dictamen hace veinte días y llegaría al recinto la semana que viene, aunque como parte de la jugada oficialista. Otro tema será su aplicación, cuando se convierta en ley.
Por supuesto, el principal punto de la agenda impulsada por LLA y conversada con sus socios y aliados no es ese, sino la intención de cerrar el tema de la ley de Tierras, que le provocó costos en el Senado, fue repuesto por la Corte Suprema de Justicia con dos fallos sucesivos en pocos días -para rechazar un amparo y luego para dejar en pie un planteo similar- y finalmente reabrió la discusión en Diputados. La primera ficha fue movida por la oposición, que puso en la mira el DNU 70/2023 íntegramente y no sólo el artículo que habilita la venta de tierras a extranjeros sin las limitaciones de la referida ley.
Legisladores de diferentes bloques opositores motorizaron una sesión especial para el jueves de esta semana. Y agregaron otros temas desgastantes para el Gobierno: emergencia en discapacidad y morosidad en materia de endeudamiento familiar. Lo hicieron apenas conocido el fallo de la Corte Suprema que, al rechazar un amparo de ex combatientes de Malvinas, dejaba en pie el artículo del DNU que anula la ley de Tierras. Eso descolocó al oficialismo. Pero una segunda decisión de la Corte, que dejó en suspenso de manera provisoria la aplicación de ese punto del decreto, fue vivida por la LLA como oxígeno político.
La decisión judicial restó dramatismo inmediato, aunque no lo suficiente como para bajar el tema de la agenda. Tampoco alcanzó para que diputados de buena sintonía con Olivos -en particular los socios y los que responden a gobernadores- aceptaran exponerse para dejar sin quórum a la sesión opositora sin alguna salida presentable en un asunto tan sensible. Los negociadores libertarios, encabezados en este frente por Martín Menem, registraron entonces que debían dar una respuesta sin demora y finalmente optaron por una alternativa al menos llamativa: tratar lo que quedó de la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada y agregarle un capítulo sobre la ley de Tierras. Ahora, en lugar de anular esa norma -como planteaba el texto del Ejecutivo, podado en el Senado por falta de respaldo- sería incluida una limitación a la venta de tierras a personas y empresas extranjeras.
El alcance de la nueva propuesta será definido en el plenario de comisiones promovido para el miércoles por el oficialismo. Se verá entonces hasta qué punto cede el Gobierno y tendrá impacto un día después en el recinto. Salvo alguna sorpresa con el contenido del dictamen, en las filas opositoras dan por seguro que el jueves no lograrían quórum. Sería en ese caso, una sesión en minoría para exponer posiciones. La cuestión, de todos modos, no quedaría agotada.

El miércoles de la semana que viene, el oficialismo buscará coronar en sesión especial un paquete de proyectos que revierta los títulos impuestos por la oposición en distintos momentos. Además de tierras, figuran morosidad y emergencia en el área de discapacidad. Eso, fuera del apuntado proyecto de consenso: la trazabilidad de medicamentos de alto riesgo. En paralelo, pero en comisiones, caminarían Presupuesto y el proyecto sobre Malvinas. Son dos asuntos que demandan negociaciones diferentes y sumarían modificaciones antes de llegar al Senado.
En la Cámara alta, sigue pendiente, y como principal prueba, la reforma electoral, aunque las negociaciones no pasan centralmente por los despachos de la bancada oficialista, que encabeza Patricia Bullrich. En ese tablero, las fichas son movidas bajo la mirada de Karina Milei y el principal operador es Diego Santilli. Son visibles los síntomas de desconfianzas cruzadas, expuestas en reclamos de reaseguros por parte de socios -PRO, bloque oficial de la UCR- y jefes provinciales de trato fluido con el Gobierno.
Resultan curiosas las versiones que adjudican ahora posiciones más negociadoras a la secretaria General de la Presidencia y mayor dureza a operadores directos, como Eduardo “Lule” Menem -también, Martín Menem-, que se mueven en su órbita. Vistos en conjunto, exhiben más bien el juego con la mirada puesta en el 2027, que combina gestos de acercamiento y presiones en continuado.
Las conversaciones con los jefes provinciales -en grupo y, sobre todo, con cada uno por separado- incluyen naturalmente las necesidades financieras de los distritos. Además, de manera creciente, añaden el ingrediente de las garantías de contraprestación política. No se limita a una votación en el Congreso, más fácil de resolver con la atención a algún pedido específico. Se trata de allanar el camino al plan reeleccionista de Milei y, a la vez, acordar que la LLA no juegue en contra de la ambición de continuidad de cada gobernador en su distrito.
Allí, afloran los recelos sobre cómo asegurar los compromisos. Y en qué momento. Es algo que trasciende la cuestión de las fechas, es decir, el pedido de la Cámara Electoral para no estirar las definiciones nacionales y los pasos de gobernadores para adelantar sus comicios. Lo que juega de manera cada vez más evidente es la economía. El Gobierno necesitaría tiempo para ver si revierte o mejora el clima de estos meses y algunos jefes provinciales -además de sectores aliados- preferirían darse espacio para evaluar cómo evoluciona el cuadro. En otras palabras, especulaciones sobre el desgaste o la fortaleza de los interlocutores a la hora de cerrar trato político. Alimento para las desconfianzas.
POLITICA
El futuro del armado anti Milei: el rol central de las PASO y las trabas para armar un programa común

“Tenemos que juntarnos todos y mostrar que hay una mayoría. Hay que convocar a todos. Desde los del PRO, que están avergonzados que su partido esté con Milei, hasta Miryam Bregman. Podemos tener diferencias, pero el primer paso es escucharnos entre todos”. La propuesta que hizo Martín Lousteau unos días atrás, durante una entrevista con Cenital, volvió a poner en discusión la idea de que la oposición construya un gran frente anti Milei.
La iniciativa había ganado espacio en el debate político cuando dirigentes alejados del PJ, como Miguel Pichetto, Nicolás Massot, Emilio Monzó o Carlos Kikuchi, comenzaron a moverse en la órbita justicialista con la posibilidad de converger en un gran armado opositor. Al mismo tiempo, Guillermo Moreno se arrimó con su espacio por un costado, un grupo de dirigentes de renombre le dio vida al PJ Federal y algunos representantes del radicalismo y el socialismo construyeron gestos de acercamiento al peronismo.
Sin embargo, con el paso de las semanas, se fue desinflando. Un sector, donde está Massot, Monzó y Diego Bossio, entre otros dirigentes, comenzó a trabajar cerca del empresario Jorge Brito; los dirigentes del esquema federal, liderados por Guillermo Michel, Victoria Tolosa Paz, Juan Manuel Olmos y Federico Achával, comenzaron a dividir sus agendas y dejaron de darle tanta entidad los movimientos conjuntos; mientras que Axel Kicillof, Sergio Massa y Máximo Kirchner aumentaron sus presencias públicas con mensajes de unidad que todavía no terminan de calar en lo más profundo del movimiento político.

La propuesta de Lousteau tiene respaldos y cuestionamientos. “Es inviable concretar algo de ese estilo. No hay un mismo modelo en el que coincidir. Bregman va a decir que hay que expropiar todo. No creo que Lousteau salga a reclamar la libertad de Cristina. Hay muchas diferencias”, expresaron cerca de Kicillof. La amplitud tiene sus limitaciones programáticas y de orden político. El fantasma del Frente de Todos siempre está latente en esas proyecciones.
En el cristinismo hay miradas distintas. Hay quienes no ven con tanta claridad la posibilidad de construir un frente tan grande. Sobre todo porque desconfían de lo que pueda suceder en el futuro inmediato con los posicionamientos legislativos. La amplitud puede servir para ganar, porque simplifica las ofertas electorales, pero, en el caso de que el triunfo se haga efectivo, puede complicar el desarrollo de la gestión.
Pero también hay otras posturas más proclives a un gran acuerdo. “Desde la transversalidad del 2008 hasta el Frente de Todos en 2019, siempre intentamos ampliar. No hay purezas ideológicas. Pero un frente de ese estilo tiene que ser propositivo y tener acuerdos básicos por si se llega al Gobierno”, explicaron cerca de Máximo Kirchner.

El líder de La Cámpora ha dicho en algunas oportunidades que no creen en los “frente anti” y que es necesario fundar un nuevo programa político, discutido de antemano, para proponer una alternativa de gobierno el año que viene. Hay temas sensibles en la agenda del peronismo como qué hacer con la deuda del país con el FMI, que política económica después de la gestión Milei y qué posición tomar respecto a la situación judicial de Cristina Kirchner.
A eso se le suman la política educativa, tributaria, sanitaria y previsional que cualquier programa de gobierno debe tener. Sin acuerdos básicos, es imposible avanzar en la construcción de programa político. “¿Cómo pueden compatibilizar una negociación con el FMI la izquierda, los desencantados del PRO y el peronismo del interior? Parece una tarea demasiado compleja», analizó un peronista moderado.
En el massismo también ven como una opción viable un acuerdo amplio con varios sectores opositores contenidos. Cerca de Sergio Massa plantean que sería bueno armar “una oferta opositora” y que las distintas vertientes “participen de una gran elección primaria donde haya un núcleo de coincidencias basicas sobre roles y responsabilidades en un futuro gobierno”.

En la Coalición Cívica son reticentes a un gran acuerdo y siguen creyendo en la posibilidad de crear una vía del medio, que pongan en cancha una coalición similar a la que lo fue Juntos por el Cambio. Esa opción, que se evalúa en otras vertientes opositoras, tiene como una de sus hipótesis la ruptura del peronismo el año que viene debido a las incesantes tensiones que sacuden al espacio político.
“Bregman no puede estar en la misma coalición que Pichetto. Hay miradas muy distintas sobre cómo afrontar el proceso económico, social y cultural. Es casi inviable“, precisó un dirigente del peronismo del interior. Esa mirada tiene varias réplicas en distintas vertientes del justicialismo y también de sectores cercanos.
Uno de los principales problemas que afronta el armado anti Milei es la eventual caída de las PASO. En la oposición son cada vez más los dirigentes que creen que el Gobierno va a lograr la suspensión de las elecciones primarias. Y, en consecuencia, advierten que la aglutinación del espacio opositor es casi imposible si no hay una herramienta electoral que abre el espacio para que distintos sectores se presenten.
Entonces, a las dificultades para compatibilizar una agenda común, también se le suma el sistema electoral para ordenar las candidaturas. Además, el concepto de armar un esquema político solo para ganarle al oficialismo genera reticencia en varios actores opositores, que reviven el fracaso del Frente de Todos y la desintegración de Juntos por el Cambio.
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