POLITICA
Diego Santilli, jefe de Gabinete: “Si el domingo que viene hay elecciones, Milei les gana a todos”

El jefe de Gabinete, Diego Santilli, criticó este domingo al peronismo y se mostró confiado en el respaldo electoral al presidente Javier Milei. “Si el domingo que viene hay elecciones, Milei les gana a todos”, afirmó durante una entrevista en La Cornisa (LN+), en la que pronosticó que los distintos sectores peronistas terminarán unidos pese a sus diferencias.
Consultado sobre la reunión de Sergio Massa con Cristina Kirchner, el funcionario puso en duda que los referentes de ese espacio mantengan posiciones separadas. “Creo que cuando llegue el momento final, van a estar juntos”, señaló. En ese sentido, insistió: “Se muestran separados, van a terminar juntos”.
Santilli calificó al peronismo como “el tren fantasma” y rechazó la posibilidad de volver al pasado. Frente a ese escenario, sostuvo que los argentinos “están mirando hacia adelante” y vinculó esa mirada con el debate sobre la delincuencia. “Los argentinos no están discutiendo si los delincuentes son víctimas sociales”, expresó.
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Malvinas: el Reino Unido quiere bloquear el ingreso de Argentina a la OCDE – Nexofin

El Gobierno laborista que dirige el Ejecutivo del Reino Unido, al igual que su Parlamento, evalúan bloquear el ingreso de Argentina a la Organización para el Desarrollo y la Cooperación Económicos (OCDE), un selecto club de países hegemonizado por Estados Unidos y Europa, y en el que se encuentran algunos Estados latinoamericanos como México, Brasil y Chile.
La acción representa una represalia diplomática de parte del Reino Unido en respuesta a las sanciones que Argentina impulsa sobre empresas petroleras que operan en el proyecto Sea Lion, ubicado en la Cuenca Norte de las Islas Malvinas, y dentro de la plataforma marítima argentina.
Estados Unidos presiona al gobierno de Milei para que la ley de Malvinas no perjudique a sus empresas
Esta estrategia apunta a cerrarle la puerta a la Argentina al ingreso a la OCDE, al calificar al Estado nacional como “socio no confiable”. El ingreso del país a esta organización se encuentra abierto desde 2017.
A su vez, el Gobierno británico evalúa hacer un lobby adverso a Buenos Aires para obturar su ingreso a otro espacio inter-estatal: el Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico o TIPAT.
¿Qué es el TIPAT?
El TIPAT es una asociación comercial entre países cuyas costas dan al Océano Pacífico: Australia, Brunéi, Canadá, Chile, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur, Vietnam y Reino Unido en calidad de poseedor de colonias de ultramar en esa amplia zona del planeta.
Argentina se encuentra entre los Estados que no lindan con el Pacífico, pero buscan asociarse al bloque comercial. Sin embargo, ante la posibilidad de un veto inglés, su situación se compromete tal como la de la OCDE.
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Un mes crucial para la oposición

El tiempo empezó a correr más rápido para la oposición y, especialmente, para el peronismo. El statu quo es una trampa de la que solo se benefician los que tienen algún poder. Aunque sea poder de veto. Y la capacidad de los desafiantes para modificar el escenario en el que Javier Milei aún predomina asoma demasiado limitada.
La incertidumbre sobre el calendario electoral y las reglas de juego que regirán las próximas elecciones nacionales complican al extremo las expectativas de ordenamiento del archipiélago de la oposición, donde hay pocos puentes, abunda la incapacidad para construir puntos de contacto y sobra la desconfianza.
Tanto dificultan esas condiciones políticas como la heterogénea situación de la economía, donde algunas cosas están bien, otras bastante mal y muchas tienen un futuro incierto, lo que complica la toma de decisiones.
Pocos saben hoy si lograrán armar el rompecabezas o si, al final, habrá demasiadas piezas antimileístas sueltas, como se ilusiona y para lo que trabaja el ala política del oficialismo. Ese es el objetivo primordial, pero no el único, de eliminar o, de mínima, suspender las elecciones primarias abiertas simultáneas y obligatorias (PASO).
En ese contexto, Cristina Kirchner y Milei se espejan en un escenario en el que ninguno logra desactivar la incertidumbre y, al mismo tiempo, conservan la capacidad para impedir que el resto de los actores que podría desafiarlos se ordene.
Sin embargo, mucho podría (o debería) cambiar en lo que resta de octubre y la primera quincena de noviembre. La incógnita abierta sobre la reforma electoral, empantanada hasta ahora en el Senado, con la consecuente eliminación o suspensión de las PASO, tiene un tiempo de definición que cada vez se acorta más. Cabe recordar que para aprobar cualquier ley electoral se requiere una mayoría agravada de más de la mitad de los miembros del Senado y de Diputados.
Para la Cámara Federal Electoral, la aprobación, el rechazo o el archivo de la iniciativa no debería exceder del fin de este mes. Y aunque es poco más que una expresión de deseos sin poder coercitivo para que se cumpla, empieza a marcar una frontera que la política sabe que no podrá correr mucho más sin costos. Alguna definición debería darse a más tardar a mediados de noviembre.
Las dificultades que encuentra el oficialismo para tener la mayoría necesaria en la Cámara de Senadores son una incógnita sometida a demasiadas disputas, internas y externas, que dificultan la posibilidad de despejarla.
Dos a desconfiarse
Por ejemplo, el optimismo del jefe de Gabinete, Diego Santilli, en su carácter de alfil político del ala karinista, que contrasta la mesura o el escepticismo de la jefa del bloque libertario, Patricia Bullrich, no se debe solo a una cuestión de cálculos matemáticos y apreciaciones políticas.
Por un lado, uno y otra tienen diferentes interlocutores entre los aliados y dirigentes amigables. Senadores y gobernadores no siempre dicen lo mismo, aunque terminen coincidiendo en la acción. En el medio, buscan siempre maximizar el rédito de su respectivo capital y son expertos en la materia.
Además, no todos los legisladores y mandatarios provinciales tienen los mismos intereses ni los mueven los mismos incentivos, lo que obliga a operaciones quirúrgicas muy profesionales por parte de los operadores del Gobierno. El problema es que muchas veces en el quirófano aparecen aprendices.
Por otro lado, Santilli y Bullrich ven desde distintas perspectivas el resultado de la eliminación o suspensión de las PASO. El destino del jefe de Gabinete y aspirante a gobernador bonaerense está indisolublemente atado al éxito de Milei y su gestión, tanto en lo económico como en lo político, sin opciones propias.
La suerte de Bullrich, en tanto, tiene más bemoles. Sabe que 2027 se parecerá mucho a su último baile electoral y si se abre una alternativa (hoy de baja probabilidad) para que pueda ser parte de la danza de candidatos no quiere que sea en la pista de una sociedad de fomento, si no en el salón mayor de la Casa Rosada.
Para eso, no es lo mismo que quede abierta la posibilidad de una PASO, para la que pueda sumar dirigentes de orígenes diversos, que quedar muy anticipadamente condicionada a la performance, la voluntad y la fuerza política del mileísmo, especialmente de la hermanísima Karina. De allí que su cautela sea observada con cierto recelo en la cúpula mileísta.
De todas maneras, es menos lo que depende de Santilli y de Bullrich que de la falta de incentivos suficientes de los gobernadores no-oficialistas amigables del peronismo o de los paraoficialistas de lo que alguna vez fue Cambiemos para facilitarles la tarea.
La mayoría de esos gobernadores juegan con sus propios calendarios y reglas establecidas en sus provincias para tratar de mantener el poder territorial, que es su prioridad. Por eso, la mayoría desdoblará y anticipará sus comicios, como ya hizo el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, cuya provincia es hasta ahora la que abrirá el año electoral: las PASO se disputarán el 18 de abril y las generales, para elegir gobernador, legisladores provinciales y autoridades municipales, serán el 13 de junio.
El de Pullaro es un caso testigo. Ayuda en todo lo que puede a Milei, como hizo la semana pasada con su aporte para que no se trate la derogación del megadecreto desregulador 70/2023, pero se desmarca cuando se dirimen intereses más directos. Es de los que juegan más a evitarse complicaciones que a beneficiar al Gobierno. Si puede lograr las dos cosas, bingo.
En ese sentido, tanto para Pullaro como para otros, toda postergación de las definiciones nacionales es un activo, por varios motivos. Sabe que si logra consolidar su poder territorial tempranamente en las PASO provinciales se le abrirán más opciones nacionales. Y en el caso de ser parte de una alianza con el mileísmo, tendría la posibilidad de negociar desde una posición de fuerza para no quedar preso a la hora del armado y cierre de listas, especialmente nacionales.
El desinterés de los gobernadores sobre los armados nacionales siempre es demasiado relativo o, en realidad, una coartada. No es lo mismo que los legisladores nacionales de su provincia les respondan o trabajen para el oficialismo nacional de turno. En algún momento, los intereses siempre divergen. Los recursos son escasos y el Presidente conserva una cuota importante de discrecionalidad (o arbitrariedad) para su reparto. En esta materia, Milei (también) ha seguido la regla y no ha sido una excepción respecto de sus predecesores.
Por eso, hoy son varios lo que no encuentran suficientes incentivos para confiar en las promesas libertarias sobre los beneficios de votar las reglas electorales que pretende imponer el oficialismo y que no se terminan en la suspensión o eliminación de las PASO. Nadie se anima meterse anticipadamente y solo en un cepo si puede mirar un poco más desde afuera. Habrá que ver qué capacidad de convencimiento (o ¿extorsión?) terminan teniendo los gestores del Presidente.
Peronismo encepado
En el caso del peronismo, la incertidumbre sobre las PASO juega por ahora en favor de Cristina Kirchner, aunque, como en su condición de contracara de Milei, no tiene suficiente poder para evitar que se eliminen o se suspendan.
Mientras tanto, Cristina, aún condenada e inhabilitada, arbitra y complica a cualquier emergente del espacio, donde ella sigue conservando la cuota mayoritaria de capital, aunque en retroceso. Axel Kicillof es quien más padece la vigencia del dedo cristinista.
Como se vio anteayer en uno de los tres actos principales por el Día de la Lealtad, el gobernador bonaerense hizo esfuerzos para sacarse el mote de traidor que el cristicamporismo le enrostra, pero no sin intentar marcar diferencias para demostrar que no se rinde.
En La Matanza, Kicillof volvió a cuestionar la condena a la expresidenta, pero no se sometió a ser uno más en el acto frente a la casa-prisión de su mentora. Otro de los muchos complejos equilibrios que hace y que le impiden construir una identidad nítida. Con un agravante: sigue padeciendo el síndrome de que los únicos que no lo consideren kirchnerista son los kirchneristas.
En ese contexto, Cristina Kirchner suele jugar con más audacia, hasta mostrarse más renovadora que él. La expresidenta tiene la capacidad de envejecer a sus desafiantes internos para tratar de preservar su juventud (política).
Por eso, para el gobernador bonaerense, así como para otros aspirantes al premio mayor de la candidatura presidencial peronista, como el sanjuanino Sergio Uñac, la indefinición sobre las PASO opera como un traba mayúscula para la construcción de una candidatura que Kicillof ni siquiera se atreve a pronunciar en público.
En cambio, el infatigable Sergio Massa, otra vez en modo hiperkinético, disfruta de esa indefinición en la prolongada UTE (unión transitoria de empresas) que formó con Máximo Kirchner, con la bendición de la madre Cristina, a la espera de su oportunidad, que él siempre está seguro de que le está por llegar. Recursos no le faltan. Un valor importante cuando la familia Kirchner tiene su capital (no solo político) embargado.
Mientas tanto, está pendiente de definición, presumiblemente en breve, el recurso presentado por los abogados internacionales de la expresidenta ante el Comité de Derechos Humanos de la ONU en el que cuestionan la condena y la inhabilitación que pesan sobre ella.
Una opinión en su favor alteraría fuertemente el juego interno del peronismo y desacomodaría aún más a los desafiantes internos a su poder. Mucho más mientras dure la indefinición sobre las PASO.
Pero no es solo el peronismo el que padece la incertidumbre sobre las reglas electorales y mucho más la perspectiva de que se eliminen o se suspendan las elecciones primarias obligatorias.
Esa indeterminación afecta fuertemente a todos los intentos de armado por fuera del oficialismo y del perokirchnerismo, atravesados por infinitas diferencias, falta de liderazgo y sin precandidatos que conjuguen alto conocimiento e imagen neta positiva.
De hecho, uno de los outsiders que parece más decidido a explorar su aptitud electoral, como es el empresario de medios Daniel Hadad, dijo el viernes pasado en una entrevista en el canal de streaming AhoraPlay que ya decidió que si no hay PASO no se candidateará. Su fecha límite para decidir si sigue adelante con esta aventura es el 28 de noviembre. Antes debería haberse despejado esta incógnita.
Para el oficialismo, de todas maneras, tampoco es inocua la prolongación de la irresolución. Ya tiene suficiente con el impacto que está teniendo entre los inversores la muy dispar marcha de la economía por sus efectos negativos sobre el humor social y las consecuencias electorales que podrían tener.
No debería sorprender si, como en otros asuntos, el dogmatismo de Javier Milei deja paso al pragmatismo político, que impulsan su hermana Karina y otros miembros de su propio gabinete propensos, a su pesar, a una mayor flexibilidad para lograr un primer objetivo en el camino a la reelección. El tiempo corre cada vez más rápido.
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Diego Santilli: “Javier Milei va a ganar las elecciones de 2027 con o sin PASO”

El jefe de Gabinete, Diego Santilli, manifestó su plena confianza en la continuidad del Presidente al asegurar que Javier Milei “va a ganar las elecciones de 2027 con o sin PASO”. El funcionario ratificó que el Gobierno avanzará con la reforma electoral, aun cuando el oficialismo no tiene garantizados los votos en el Congreso para eliminar o suspender las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias.
En una entrevista con Luis Majul en LN+, el funcionario sostuvo que la iniciativa no se limita a las internas partidarias, sino que responde al reclamo de los ciudadanos de reducir la cantidad de elecciones y los costos asociados al proceso.
En este sentido, también defendió la implementación de la boleta única en papel y cuestionó a quienes pronosticaron que La Libertad Avanza no lograría aprobar sus principales proyectos legislativos.
“Con PASO, sin PASO, con más o menos acuerdos, va a ganar. Sí creo que tiene que consolidar su fortaleza”, insistió Santilli al ser consultado por Majul sobre las posibilidades electorales del mandatario. Y agregó: “Si fuera este domingo las elecciones, va a volver a ganar”.
El jefe de Gabinete vinculó ese pronóstico con una mirada crítica sobre el peronismo, al que acusó de intentar reconstruir una oferta común pese a las diferencias internas. “Se muestran separados, van a terminar juntos. Entonces, otra vez la película esta no”, planteó.
Durante la entrevista, Santilli se refirió a las imágenes de Sergio Massa junto a Cristina Kirchner y a las actividades que realizaron otros sectores peronistas en el marco del Día de la Lealtad, el pasado 17 de octubre.
El funcionario sostuvo que no cree que esos espacios compitan divididos en la próxima elección y afirmó que el Gobierno buscará impedir un regreso a debates que, según su visión, marcaron a las administraciones anteriores.
“Que no podemos volver al pasado, que la Argentina está mirando hacia adelante, que los argentinos están mirando hacia adelante, que los argentinos no quieren volver a discutir si los delincuentes son víctimas sociales. No, pará, delincuente es delincuente”, expresó.
Santilli también cuestionó al gobernador bonaerense, Axel Kicillof, y consideró que “le quedó grande la provincia de Buenos Aires”. En ese sentido, mencionó los índices de inseguridad y reclamó mayores medidas para favorecer las inversiones, modernizar la administración y proteger a los productores bonaerenses.
El jefe de Gabinete señaló, además, que la provincia de Buenos Aires no adhirió al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) ni al régimen de reiterancia, al que vinculó con la necesidad de evitar la denominada “puerta giratoria”.
Al explicar la posición oficial sobre las primarias, Santilli remarcó que la propuesta de la Casa Rosada apunta a modificar el sistema electoral en su conjunto y no solamente a suprimir esa instancia.

“El presidente Milei desde el primer día dijo, antes de llegar, que las PASO no habían servido y que hay que eliminarlas. Segundo, dijo: ahí tiene que haber boleta única. Y lo cumplió”, afirmó.
El funcionario consideró que el esquema actual obliga a los electores a concurrir demasiadas veces a las urnas y cuestionó el gasto destinado a las primarias. Según planteó, existen provincias en las que los ciudadanos pueden tener que votar cinco o seis veces en un año.
También señaló que las PASO insumen USD 200 millones y generan espacios obligatorios de publicidad electoral durante buena parte del calendario. “La reforma del Presidente está pensada para el ciudadano, para el que nos está viendo”, sostuvo.
Santilli afirmó que los mandatarios provinciales toman nota de esa demanda social y mencionó el caso de Catamarca, donde, según relató, el gobernador mejoró su imagen después de anunciar la unificación de elecciones.

“La reforma electoral va a salir. Y la eliminación o suspensión de la PASO va a salir”, anticipó.
En otro tramo de la entrevista, Santilli se refirió a los incidentes ocurridos durante movilizaciones y reclamó que quienes destruyan bienes públicos o agredan a agentes de seguridad afronten consecuencias penales y económicas.
“Lo que no puede pasar es que la destrucción sea gratuita, porque si la destrucción es gratuita, vuelve a suceder”, afirmó.
El funcionario comparó esos episodios con acciones de sectores de izquierda en otros países y los vinculó con el kirchnerismo. Además, destacó el protocolo antipiquetes y aseguró que esa política terminó con una dinámica que, a su entender, se había consolidado durante los años anteriores.
Santilli también defendió la gestión económica y sostuvo que el debate actual se concentra en la velocidad de la recuperación. Para respaldar esa postura, mencionó que el presupuesto universitario aumentó 270% entre 2023 y 2024 y que las partidas para hospitales universitarios pasaron de $ 7.000 millones en 2023 a $ 100.000 millones este año.
En esa línea, recordó que el Gobierno enfrentó vencimientos por USD 10.000 millones al inicio de su mandato y planteó que la administración libertaria modificó la agenda pública respecto de los temas que dominaban la discusión antes de diciembre de 2023.
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