POLITICA
El Gobierno admite que no hubo acuerdo interno por Discapacidad y mantiene abierta la posibilidad de un veto de Milei

El Gobierno reconoce que no logró cerrar un acuerdo interno por la nueva ley de Discapacidad y mantiene abierta la posibilidad de que Javier Milei vete total o parcialmente el proyecto si su aprobación compromete el esquema presupuestario. La Casa Rosada admite que persisten las diferencias entre el equipo económico y la conducción de La Libertad Avanza en Diputados, pese a las reuniones que se realizaron durante las últimas semanas para unificar posiciones.
“No se acordó nada”, aseguran en Nación. En el oficialismo advierten que el Presidente no convalidará automáticamente las modificaciones que impulsen los legisladores oficialistas si generan obligaciones fiscales que el Ejecutivo considere incompatibles con el equilibrio de las cuentas públicas. “Si sale una ley que afecte el presupuesto, se vetará”, agregan.
La definición contrasta con la estrategia que prepara la conducción de Diputados. La Libertad Avanza prevé llevar el proyecto al recinto el miércoles 21 de octubre con el respaldo del PRO, la UCR y bloques provinciales, que participaron de la negociación del dictamen de mayoría. En el bloque de LLA consideran que retroceder sobre el texto acordado puede poner en riesgo los respaldos y facilitar una nueva ofensiva opositora para prorrogar la Emergencia Nacional en Discapacidad.
En otro sector de la Casa Rosada reconocen que la decisión política es avanzar con la votación sin reabrir una discusión que pueda desordenar los acuerdos parlamentarios. “Discapacidad es un tema sensible y se va a votar el miércoles como salió del recinto. No hay margen para complicarlo”, sostienen en esas filas. La referencia apunta al contenido central del dictamen, aunque los aliados todavía negocian precisiones sobre determinados artículos y las partidas destinadas a financiar las prestaciones.
La disputa se originó después de que el bloque libertario impulsara un proyecto que no había sido convalidado integralmente por Economía, Salud ni Legal y Técnica. La iniciativa consiguió 42 firmas en las comisiones de Discapacidad y Presupuesto, frente a las 36 del dictamen opositor. El texto mantiene mecanismos de protección y prestaciones que el proyecto de Presupuesto 2027 enviado por el Ejecutivo proponía modificar o eliminar.
La diferencia llevó al Gobierno a organizar una reunión específica el 29 de septiembre. Participaron Luis Caputo, Diego Santilli, Nicolás Mayoraz y María Ibarzabal Murphy, con el objetivo de revisar los aspectos jurídicos, presupuestarios y parlamentarios de la iniciativa. Aunque desde el sector político transmitieron entonces que las conversaciones avanzaban, las consultas realizadas durante los últimos días confirman que todavía no existe una posición unificada.
El secretario de Hacienda, Carlos Guberman, expuso públicamente esa contradicción el 13 de octubre durante el debate del Presupuesto en Diputados. Ante las preguntas de la oposición sobre cuál de los dos textos representaba la posición oficial, reconoció que el Poder Ejecutivo pretendía una solución diferente de la impulsada por los bloques. “Nosotros, desde el Ejecutivo, hubiéramos querido otra cosa”, sostuvo, y dejó la definición legislativa en manos del Congreso.
POLITICA
Javier Milei viajará hoy a Neuquén para impulsar inversiones y afianzar su vínculo con las provincias

Horas antes de iniciar una nueva gira internacional por Madrid, Javier Milei retomará este lunes con una visita a Neuquén su plan de viajar a todas las provincias con proyectos productivos adheridos al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones.
Según explicaron fuentes oficiales, el Presidente llegará a la provincia patagónica junto a la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, y el jefe de Gabinete, Diego Santilli, para participar de la apertura de la Expo Argentina Oil & Gas Patagonia 2026, en el Espacio DUAM de la ciudad de Neuquén.
Se trata de una nueva parada dentro del proyecto de la Casa Rosada que se propone que el mandatario y sus principales funcionarios comiencen a recorrer el interior del país a pocos meses de iniciar el año electoral. En ese sentido, el mandatario también tiene previsto ir a Catamarca el próximo 29 de octubre para hacer una visita a un proyecto minero y luego participar de una actividad partidaria.
El esquema ya fue estrenado en Bahía Blanca a mediados de septiembre, cuando el Presidente visitó los proyectos de Compañía Mega, Louis Dreyfus y Fértil Pampa, para luego mantener un encuentro con militantes junto a Diego Santilli -principal aspirante a la gobernación bonaerense- y el armador Sebastián Pareja en el centro de la ciudad.
Luego, Santilli y Karina Milei inauguraron en Salta la segunda planta del proyecto Sal de Oro, de Posco, junto a los gobernadores Raúl Jalil (Catamarca) y Gustavo Sáenz (Salta). Hacia adelante, Zárate y San Juan siguen en carpeta como posibles destinos.
En el caso de Neuquén, el Presidente dará el discurso de cierre del acto inaugural de la exposición organizada por el Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG), tras las palabras del presidente de la entidad, Ernesto López Anadón, y el gobernador local, Rolando Figueroa. Se espera la visita de más de 20 mil personas y la presencia de más de 400 marcas expositoras.
La presencia de Milei en el evento tiene múltiples lecturas. Por un lado, la provincia se convirtió en uno de los principales motores del modelo económico que impulsa la Casa Rosada, además de la protagonista de buena parte de las inversiones amparadas en el RIGI.
Según datos oficiales, Neuquén aporta el 79% de la producción petrolera nacional, unos 715.105 barriles diarios, y el 77% del gas natural. Además, el Gobierno viene de aprobar la adhesión al régimen de un proyecto de Tecpetrol y Gas y Petróleo del Neuquén para el área Los Toldos II Este, con una inversión de US$6432 millones, que se suma a la de Pluspetrol y GyP para Bajo del Choique-La Invernada por US$12400 millones a lo largo de 25 años. El distrito cuenta también con obras como Rincón de Aranda y la ampliación del Gasoducto Perito Moreno.
POLITICA
El destino de los hoteles de los Kirchner: dos funcionan, uno está cerrado y el cuarto, tomado por ocupas

EL CALAFATE.− Tres hoteles de la familia Kirchner se emplazan en esta ciudad. Dos están abiertos, el Alto Calafate y Las Dunas, en tanto que el hotel boutique Los Sauces se encuentra cerrado desde hace una década. El cuarto hotel de la familia, La Aldea de el Chaltén, ubicado en El Chaltén −a 230 km de aquí−, también está cerrado hace diez años, pero permanece ocupado desde el 2022 pese a reiteradas órdenes de desalojo.
Todos ofrecen comodidades de alta gama, pero el turista argentino promedio también los conoce como símbolos de la corrupción de una época.
Los cuatro hoteles, en diferente medida, son el escenario en el que transcurrieron los hechos que se investigan en los casos conocidos como Los Sauces y Hotesur, donde se acusa a Cristina Kirchner y su hijo Máximo de integrar una asociación ilícita y de lavado de dinero. La Cámara Federal de Casación Penal se apresta a decidir si ambas causas se unifican en un solo juicio.
Alto Calafate
El hotel Alto Calafate recibe a los turistas en la entrada de la ciudad, ubicado en un punto panorámico desde donde domina la vista al lago, la ciudad y la cordillera. Es propiedad de la firma Hotesur SA y siempre mantuvo sus puertas abiertas pese a las denuncias y causas judiciales que lo sobrevuelan desde 2013.
El hotel se mantuvo durante años bajo intervención judicial y desde el 2022 le devolvieron la administración a la familia Kirchner, quien lo alquila a Idea SA, sociedad cuyo titular es Osvaldo Sanfelice, el histórico asesor inmobiliario de Néstor Kirchner y con quien trabajó el diputado nacional Máximo Kirchner durante su juventud. Sanfelice preside el directorio accionario según la última acta accionaria publicada en enero del 2024, consultada por y aún vigente.
Señalado en el dictamen fiscal como uno de los organizadores de la estructura asociativa cuestionada, Sanfelice es una de las once personas imputadas de manera concurrente tanto en Hotesur como en Los Sauces.
Según la acusación, tuvo un rol gerencial y operativo clave, desempeñándose como directivo, accionista, empleado o apoderado en varias de las sociedades comerciales involucradas, al participar activamente en la compra, alquiler y administración de inmuebles del grupo económico Kirchner.
Ahora bien, ¿quiénes se alojan en el Hotel Alto Calafate? Agencias consultadas que operan allí aseguran que los pasajeros que lo eligen lo hacen por la calidad del producto y no por quiénes sean sus dueños. ¿Qué buscan? Una suite elegante y también el combo de amenities que ofrece: el spa con dos piscinas climatizadas con vistas al Lago Argentino y la “excelente carta” tanto del bar como del menú, donde se destacan el cordero patagónico y los cócteles exóticos. Todo ello le suma para las cuatro estrellas.
Para el próximo fin de semana, una noche en una habitación estándar en base doble en el Alto Calafate cotiza en US$225 en Booking, pero puede aumentar a US$387 si el pasajero opta por una suite de diseño con vista al lago de 40 metros cuadrados. Las mismas habitaciones pueden encontrarse a US$244 y US$421 en Expedia.
El hotel cuenta con un servicio de transfer que lo conecta con el centro, a disposición de los huéspedes; sin embargo, algunos pasajeros cuestionan su funcionamiento. ¿Cuál es la principal falla que reflejan las valoraciones que dejan en las plataformas hoteleras? La falta de mantenimiento exterior, un desayuno sin muchas variaciones y la lejanía del centro de la ciudad.
Las Dunas
La página web del Alto Calafate se encuentra registrada en NIC Argentina −el organismo oficial que registra los dominios de internet− por Hotesur, la firma propietaria del hotel; no ocurre lo mismo con la web del Hotel Las Dunas, que está registrada por uno de los socios accionarios de Hotelera Patagonia SAS, la firma de capitales chilenos que tiene la concesión del hotel desde los tiempos en que estuvo bajo administración judicial. Los datos registrales fueron corroborados por en la web oficial de NIC Argentina.
Las Dunas está categorizado con tres estrellas. Cuando Néstor Kirchner lo compró en 2008 por US$700.000 y se lo dio a Lázaro Báez para que lo gerenciara a través de la empresa Valle Mitre, era una sencilla hostería de 15 habitaciones asentada sobre un predio de 1,6 hectáreas en la margen del Lago Argentino. Desde que los Kirchner lo compraron, Las Dunas cuadriplicó su capacidad y pasó de ser una hostería sin pretensiones a un edificio de tres plantas que se recorta contra el perfil azul del lago ubicado sobre una avenida costanera que lleva el nombre del expresidente.
Tras dos temporadas cerrado, en las que permaneció bajo la custodia de la Gendarmería, el edificio necesitó reparaciones.
Hoy cuenta con 47 habitaciones −triples y dobles− amplias, todas con vista al lago, que garantizan 100 plazas. El lobby del hotel mantiene la decoración inicial en la que se mezclan los colores tierra, los tapices y los diseños en hierro que le dan un toque campestre. Pasar la noche en Las Dunas en base doble el próximo fin de semana tiene un costo de US$100 la habitación, que puede ascender a US$122 si se elige la suite deluxe de 30 metros cuadrados (Booking). Las mismas habitaciones se ofertan por US$106 y US$119 en otra plataforma (Expedia).
Los pasajeros alojados destacan las vistas desde el cuarto y la amplitud de los mismos, pero cuestionan el desayuno y la distancia con el centro. Desde diciembre de 2019, el hotel es administrado por el grupo chileno Lariza, por lo que la bandera de ese país suele flamear junto a la argentina en el parque de ingreso.
Los Sauces-Casa Patagónica
La corporación hotelera chilena alquila Las Dunas a través de Hotelera Patagonia, una sociedad creada en Argentina especialmente para explotar el hotel de los Kirchner y que en su momento mostró interés en el hotel boutique favorito de la vicepresidenta: Los Sauces-Casa Patagónica, con intenciones de ampliar sus operaciones en la Patagonia.
Sin embargo, el hotel ubicado junto a la casa de Cristina Kirchner aquí se encuentra cerrado y sin actividad desde 2016, cuando la familia Relats −que alquiló el hotel durante siete años y les hizo ganar cerca de US$8 millones a los Kirchner− dio por terminada la relación comercial.
Terminar el contrato no fue sencillo para los Relats. Los representantes de los Kirchner no querían aceptar la llave, pero ellos ya tenían tomada su decisión. Redactaron un inventario completo antes de marcharse y lo entregaron a escribano.
Los tres hoteles de la familia Kirchner que se encuentran en El Calafate están valuados en US$33 millones (Alto Calafate), US$15 millones (Los Sauces) y US$9 millones (Las Dunas), según los valores aportados por los exinterventores judiciales, basados en los montos por los que fueron asegurados o bien a partir de tasaciones propias a partir de consultas con el mercado inmobiliario local.
La Aldea de El Chaltén
La Aldea de El Chaltén, ubicada en la localidad homónima, fue adquirida en 2009 por Los Sauces SA, la sociedad de los Kirchner dedicada a la actividad inmobiliaria; desde entonces y hasta el 2013 fue administrada por Lázaro Báez junto a los demás hoteles. Al salir Báez con Valle Mitre de la gerencia, la sucedió Idea SA hasta 2016, cuando las empresas fueron denunciadas por operatorias de lavado de dinero y quedó bajo veeduría judicial.
En 2022, cuando le fue devuelto a la familia Kirchner, el hotel quedó usurpado y llegaron a vivir en el interior, bastante derruido, casi un centenar de personas. Hubo incendios ocasionados por conexiones clandestinas y varias medidas judiciales ordenando el desalojo, pero hasta ayer el mismo seguía ocupado ilegalmente: una postal de la crisis habitacional que desde hace años atosiga uno de los destinos más buscados por el turismo de aventura, trekking y montañismo.
Con la colaboración de Ricardo Brom
Mariela Arias,Cristina Kirchner,Máximo Kirchner,Casos de corrupción,Conforme a
POLITICA
Se agita la interna peronista: secretos de la reunión entre Cristina Kirchner y Massa, las tensiones con Kicillof y el factor Jaldo

Cristina Kirchner casi no habla en público de política desde hace meses. Pero no dejó de recibir visitas, conversar por teléfono ni seguir las discusiones de un peronismo que busca reorganizarse para 2027. El silencio de la expresidenta, en el departamento de San José 1111 donde cumple prisión domiciliaria por la condena en la causa Vialidad, contrasta con la intensidad de los movimientos a su alrededor. La visita de Sergio Massa, el viernes anterior al Día de la Lealtad, expuso una de esas conversaciones y volvió a poner en foco la ruptura con Axel Kicillof y el malestar con gobernadores justicialistas que colaboran con Javier Milei.
El encuentro con Massa duró unos 40 minutos y había sido acordado tras una conversación telefónica. Según pudo saber Infobae de fuentes inobjetables, no hubo una negociación de candidaturas, una discusión sobre el armado bonaerense ni un pacto para bloquear las aspiraciones presidenciales de Kicillof. La charla giró en torno de las elecciones brasileñas, los próximos comicios en Estados Unidos y un asunto local: Cristina Kirchner quiso saber si el Gobierno reuniría los votos para suspender las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO). La evaluación entre quienes siguen esa discusión es que, por ahora, la Casa Rosada no consiguió los respaldos necesarios, pese al optimismo que transmite Diego Santilli.
La fotografía política de una visita admite interpretaciones opuestas. El encuentro confirmó la cercanía y la frecuencia del diálogo entre la expresidenta y el jefe del Frente Renovador, un eje político consolidado dentro del universo panperonista. Massa y Cristina Kirchner mantienen contacto habitual, personal o telefónico, en una relación que atravesó enfrentamientos y reconciliaciones. En 2013, él rompió con el kirchnerismo y construyó su propio espacio; en 2019 integró el Frente de Todos y, en 2023, fue candidato presidencial de la coalición. Ahora conserva una interlocución que otros dirigentes peronistas perdieron.

El contrapunto más evidente es Kicillof. Cristina Kirchner y el gobernador bonaerense llevan más de un año sin hablarse. La última conversación ocurrió el 1 de octubre de 2025, cuando él la visitó durante una hora y media en San José 1111, en la previa de las elecciones legislativas. Ambos sectores calificaron la reunión como constructiva, pero no hubo una foto conjunta. Esa ausencia, que ya expresaba la fragilidad del vínculo, cobró otro significado con el paso de los meses: no hubo un nuevo encuentro ni una recomposición de la relación y nada hace pensar que en el corto plazo esa situación pueda cambiar.
En el kirchnerismo señalan que la puerta de la vivienda de Cristina Kirchner permanece abierta para los dirigentes que soliciten visitarla y obtengan autorización judicial. La frecuencia de los contactos con Massa hace más visible la ausencia de Kicillof, aunque el distanciamiento excede una visita pendiente. Está en discusión el liderazgo de un electorado que todavía reconoce la centralidad política de la ex presidenta, mientras el gobernador busca construir una conducción propia y proyectarse al escenario nacional sin tutelas desde San José 1111.
El 17 de octubre exhibió esa distancia sin necesidad de declaraciones cruzadas. Kicillof encabezó su acto en La Matanza, reivindicó a Cristina Kirchner y sostuvo que estaba injustamente presa, pero también se ofreció a recorrer el país y asumir responsabilidades de cara a las elecciones presidenciales. Máximo Kirchner estuvo en Chaco junto a Jorge Capitanich, mientras la militancia se reunió frente al domicilio de la ex presidenta. Varios intendentes participaron de más de una convocatoria. El peronismo compartió la efeméride y las consignas, pero no logró producir una escena de conducción unificada.
Massa y el vínculo con Kicillof en medio de la fractura

Massa introduce un matiz en esa fractura. Su proximidad a Cristina Kirchner no implica coincidencia con el trato político que recibe Kicillof desde sectores del kirchnerismo duro. Ante interlocutores con los que conversa sobre el futuro del Partido Justicialista (PJ), ha sostenido una premisa: “Hay que cuidarlo”. Es una diferencia con quienes interpretan que la consolidación del gobernador como aspirante presidencial exige confrontarlo y erosionar su construcción. Para Massa, preservar la figura de Kicillof no supone renunciar a sus propias posiciones, sino reconocer que el peronismo necesitará dirigentes con capacidad de convocatoria.
El silencio de Cristina Kirchner es otra pieza del tablero. Desde su detención, redujo de manera pronunciada sus intervenciones en las discusiones cotidianas, aunque el sábado salió al balcón para saludar a los militantes que fueron a San José 1111. No existe una prohibición judicial general que le impida opinar sobre política. Su condición de detenida, sin embargo, impone límites materiales, modifica sus rutinas y condiciona su participación pública. En el universo kirchnerista también interpretan que hablar menos mantiene en primer plano la situación judicial de la ex presidenta.
Ese retraimiento es la estrategia que impera para la reorganización del peronismo. Máximo Kirchner y dirigentes cercanos a la ex presidenta mantienen conversaciones con referentes de distintas provincias. Entre los interlocutores figuran el propio Capitanich, Sergio Uñac, Ricardo Quintela y dirigentes de peso de Santa Fe. La búsqueda apunta a ampliar los acuerdos y explorar candidaturas que reciban respaldo de distintas vertientes. La posibilidad de que Gerardo Zamora integre una fórmula forma parte de las hipótesis que circulan en el peronismo, pero no hay una negociación concreta. Los contactos políticos y las decisiones electorales siguen siendo asuntos distintos.
Por ahora, la batalla más inmediata no está en las candidaturas, sino en el Congreso. El Gobierno se propone eliminar o, al menos, suspender las PASO nacionales de 2027. Para Milei, se trata de una reforma que reivindica por el costo del mecanismo y su crítica a las primarias obligatorias. Para el peronismo, en cambio, la herramienta tiene valor estratégico: permite que sectores enfrentados compitan dentro de una misma coalición, legitimen a un candidato mediante el voto y lleguen a la elección general sin resolver todas las disputas en negociaciones cerradas.
Defender las primarias significa preservar un instrumento de organización interna e impedir que el Gobierno concrete una de sus principales iniciativas sobre las reglas electorales. Es una confrontación institucional con consecuencias directas para la competencia de 2027. La coincidencia reúne a dirigentes que no logran acordar sobre el candidato presidencial ni la conducción partidaria: Cristina Kirchner, Massa, Kicillof y operadores parlamentarios como José Mayans, Juliana Di Tullio y Cecilia Moreau trabajan sobre un objetivo compartido.
La disputa por las PASO y el factor Jaldo

El oficialismo necesita 37 votos para aprobar su reforma en el Senado, y los respaldos todavía no están asegurados. Santilli negocia con gobernadores y dirigentes provinciales que distinguen entre eliminar las primarias de forma definitiva y suspenderlas por una elección. Algunos mandatarios radicales se muestran dispuestos a discutir una suspensión, sin acompañar la desaparición del sistema. Esa diferencia obliga a la Casa Rosada a ajustar sus cálculos. También explica el interés de Cristina Kirchner por conocer el estado real del poroteo: una cosa es el mensaje de confianza del Gobierno; otra, la posibilidad de reunir la mayoría parlamentaria.
El peronismo tampoco dispone de un plan alternativo indiscutido. Una interna partidaria nacional presenta dificultades de organización, padrones, financiamiento y legitimidad ante sectores que desconfían entre sí. La elección general con varios candidatos de origen peronista es otra hipótesis, pero implicaría riesgos de dispersión y exigiría acuerdos previos para evitar una ruptura definitiva. Las PASO ofrecen una solución procedimental, aunque no garantizan por sí solas la unidad posterior. El mecanismo puede ordenar candidaturas, pero no reemplaza la confianza entre quienes deberían compartir un proyecto de gobierno.
Ahí aparece el factor Jaldo, que introduce un conflicto distinto y sensible. El gobernador de Tucumán utilizó el acto del 17 de octubre en el Hipódromo para reclamar autonomía frente a las conducciones nacionales. “Nadie de Buenos Aires, sea del partido que sea, me va a venir a decir lo que tengo que hacer con mi provincia. Tucumán está primero”, afirmó Osvaldo Jaldo. También ratificó su voluntad de competir en 2027. Fue una definición dirigida a sus adversarios internos, en medio de una disputa creciente con el exgobernador Juan Manzur, que organizó su propia celebración de la fecha peronista.
En La Cámpora respondieron con una interpretación que invierte el argumento de Jaldo. Sostienen que el mandatario reivindica independencia frente a Cristina Kirchner y el PJ nacional, pero acepta indicaciones políticas de la Casa Rosada. En ese cuestionamiento mencionan a Milei, Karina Milei, Santilli y Santiago Caputo, a quienes atribuyen capacidad de influir en las decisiones de su bancada. La acusación de que recibe órdenes de esos funcionarios pertenece al terreno de la disputa política: no está demostrado que exista una cadena de instrucciones sobre cada votación, pero los legisladores que le responden, ante cada definición parlamentaria, optan por alinearse con la Casa Rosada. La frase que sintetiza ese reproche en La Cámpora es: “Los porteños lo tienen cortito”.

La semana pasada hubo un ejemplo concreto. Gladys Medina, Javier Noguera y Elia Fernández, los tres integrantes del bloque Independencia vinculados a Jaldo, no concurrieron a la sesión en la que la oposición intentó avanzar contra el DNU 70/2023. El tablero registró 121 presentes y faltaron ocho para alcanzar el quórum. Sus ausencias no fueron las únicas ni explican por sí solas el resultado, pero contribuyeron a que el oficialismo evitara la discusión sobre uno de los decretos centrales de la gestión de Milei. Es el tipo de episodio que profundiza el reproche de los sectores kirchneristas.
El enfrentamiento también tiene una dimensión tucumana. Manzur se fotografió con Cristina Kirchner y quedó situado en la vereda opuesta a Jaldo, su antiguo compañero y también rival político. El gobernador construye una relación propia con el Poder Ejecutivo nacional y defiende esa estrategia con el argumento de las necesidades provinciales. El kirchnerismo distingue esa conducta de la de fuerzas territorialmente autónomas, como las que gobiernan Misiones o Neuquén, cuya identidad no depende de la conducción del PJ. El reproche hacia Jaldo es diferente: llegó al gobierno como peronista y sigue reclamando esa pertenencia mientras acuerda posiciones legislativas con Milei.
Las tensiones quedaron condensadas en aquellos 40 minutos de San José 1111. Cristina Kirchner y Massa hablaron de elecciones en otros países y dedicaron a la política argentina una pregunta concreta sobre los votos del Gobierno. No resolvieron las candidaturas ni la pelea bonaerense. Pero esa pregunta señaló dónde se juega, antes de cualquier definición personal, una parte decisiva del proceso que deberá atravesar el peronismo: preservar o reemplazar las reglas con las que intentará resolver sus disputas mientras prepara la confrontación electoral con Milei.
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