POLITICA
Con cambios y concesiones, el oficialismo logró aprobar en Diputados su proyecto de propiedad privada

Con el respaldo de sus aliados, el oficialismo logró aprobar en la Cámara de Diputados el proyecto de Ley de inviolabilidad de la propiedad privada, una de las iniciativas centrales de la agenda legislativa del Gobierno.
Fue convalidada por 124 votos a favor, 119 rechazos y seis abstenciones.
Para conseguirlo, los libertarios debieron aceptar modificaciones al texto original: la preservación de la ley de tierras de 2011, impulsada por el kirchnerismo, que el Poder Ejecutivo inicialmente pretendía derogar. Como Diputados introdujo cambios, el proyecto volverá a la Cámara de origen para su ratificación definitiva.
La iniciativa ya había sufrido un recorte significativo durante su paso por el Senado, donde se eliminó el capítulo sobre utilización de tierras para la producción tras incendios.
El texto actual endurece las condiciones para que el Estado pueda expropiar bienes. Exige que las expropiaciones respondan a una declaración específica de utilidad pública y establece el pago previo de una indemnización calculada sobre el valor objetivo de mercado del inmueble. También contempla el reconocimiento del lucro cesante, uno de los puntos más cuestionados por la oposición, que advierte que encarecerá las expropiaciones.
El proyecto también busca acelerar la recuperación de inmuebles ocupados mediante juicios sumarísimos de desalojo, aunque establece un plazo de protección de diez días para personas en situación de vulnerabilidad. Además, incorpora modificaciones para modernizar el sistema de registro de la propiedad inmueble.
Uno de los principales retrocesos del Gobierno quedó expuesto en la preservación de la ley de tierras, que limita la compra de terrenos rurales por parte de extranjeros y cuya derogación había sido incluida en el DNU 70/2023. Tras una serie de cuestionamientos judiciales y ante el riesgo de que la oposición avanzara contra el decreto, que contiene otras reformas de peso, el oficialismo terminó por incorporar la protección de esa norma al proyecto.
“Las reformas que se imponen por decreto tiemblan todo el tiempo. Las que se construyen en el Congreso, perduran”, argumentó Pamela Verasay (UCR) para acompañar el proyecto.
La discusión dejó en evidencia las diferencias entre el oficialismo y la oposición sobre el alcance del derecho de propiedad y las facultades del Estado para intervenir sobre bienes privados.
Desde La Libertad Avanza (LLA), Santiago Santurio defendió la reforma como una herramienta para garantizar la seguridad jurídica y promover las inversiones. “Cuando se sabía que acá en la Argentina no se respetaban los derechos de propiedad, nadie quería invertir”, sostuvo. También reivindicó la agilización de los desalojos para restituir rápidamente los inmuebles a sus propietarios y advirtió que la ocupación de viviendas desalienta la oferta de alquileres.
En la oposición, Maximiliano Ferraro, de la Coalición Cívica, cuestionó el intento original del Gobierno de derogar las leyes de tierras, manejo del fuego e integración sociourbana. “Fracasaron en el Senado y quedó bastante poco de aquel disparate del ministro [Federico] Sturzenegger”, afirmó. Atribuyó el retroceso oficialista a los cuestionamientos institucionales y judiciales, pero fundamentalmente a la presión social.
Las críticas también apuntaron al encarecimiento de las expropiaciones. Myriam Bregman, del Frente de Izquierda (FIT), advirtió que la reforma elevará los costos que debe afrontar el Estado y sostuvo que la preservación de la Ley de Tierras fue resultado de la movilización social. “No es porque ninguno de ustedes se puso a estudiar y reconsiderar”, lanzó hacia las bancas libertarias.
En la misma línea, Hugo Moyano (h.), de Unión por la Patria (UP), cuestionó la incorporación del lucro cesante a las indemnizaciones por expropiación. Según planteó, la reforma busca encarecer eventuales expropiaciones para proteger a las empresas que se privaticen frente a futuras decisiones del Congreso de recuperarlas por razones de interés público. Como ejemplo, mencionó el caso de YPF.
Tras esta primera votación, la sesión continua con el debate sobre discapacidad.
Una sesión marcada por las concesiones
La aprobación del proyecto se produjo en el marco de una sesión maratónica que el oficialismo convocó con la intención de impulsar su propia agenda y evitar que la oposición le marque la cancha. Para conseguirlo, debió negociar con sus aliados e incorporar al temario iniciativas que hasta hace poco el Poder Ejecutivo se negaba a convalidar.
La sesión comenzó pasadas las 12.20 con la presencia de La Libertad Avanza, Pro, la UCR, el Movimiento de Integración y Desarrollo (MID) y bloques provinciales vinculados a los gobernadores Marcelo Orrego (San Juan), Raúl Jalil (Catamarca), Martín Llaryora (Córdoba), Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Hugo Passalacqua (Misiones), Gustavo Sáenz (Salta) y Carlos Sadir (Jujuy).
En cambio, UP, el Frente de Izquierda, los radicales críticos, el socialismo, la Coalición Cívica y, llamativamente, los tucumanos aliados al gobernador Osvaldo Jaldo evitaron contribuir al quorum.
El capítulo más sensible de la jornada es la política de discapacidad. Después del rechazo político y social que generó su intención de endurecer el acceso a las pensiones, recuperar el criterio de invalidez laboral y eliminar el nomenclador de prestaciones, el oficialismo negoció con sus aliados una propuesta intermedia para evitar que la oposición vuelva a imponer una ley de emergencia.
El dictamen consensuado contempla la compatibilidad de las pensiones con ingresos laborales de hasta dos salarios mínimos, fija el monto de la prestación en el 70% del haber mínimo jubilatorio y mantiene el nomenclador de prestaciones. Sin embargo, el Poder Ejecutivo todavía mantiene reparos por el costo fiscal: según la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC), alcanzaría casi $600.000 millones en 2027, equivalentes al 0,04% del PBI, y $1,2 billones en 2028, el 0,07% del PBI, si se contempla el padrón completo.
El temario también incluye la creación de un sistema obligatorio de trazabilidad de medicamentos, desde la materia prima hasta su aplicación al paciente, impulsado después de la tragedia del fentanilo contaminado, que provocó al menos 90 muertes. Se trata de un tema que reuniría el consenso de todo el arco político.
Como parte de las concesiones a sus aliados, los libertarios incorporaron además un proyecto que endurece las sanciones contra el vandalismo rural, reclamado por el sector agropecuario, y otro que propone transferir gratuitamente a Chaco el Centro de Acopio y Embarque Barranqueras (CAEB), actualmente bajo la órbita nacional.
La sesión tendrá también un capítulo dedicado al endeudamiento de las familias. Mientras el oficialismo buscará avanzar con una iniciativa de educación financiera para prevenir la morosidad, la oposición intentará imponer un esquema de reestructuración de deudas con topes a las tasas de interés y mecanismos de refinanciación de intereses y punitorios.
Delfina Celichini,Cámara de Diputados,Conforme a
POLITICA
Salud mental: senadores del PJ díscolo firmaron un dictamen de minoría y permiten que el tema llegue al recinto

La falta de un par de firmas en las comisiones de Salud y de Legislación General del Senado impidió, el jueves pasado, acelerar una nueva ley de salud mental, tras meses de negociaciones entre Nación y provincias representadas en el Consejo Federal de Salud (CoFeSa). La ayuda llegó esta tarde, tras la presentación de un texto —ahora, dictamen de minoría— de parte de tres ex kirchneristas y, con ello, La Libertad Avanza se quedó con el despacho de mayoría -por sumatoria de voluntades- y la posibilidad de llevar al tema a una potencial sesión de cara a la próxima semana.
A pesar de la buena noticia para los libertarios, la disidencia de varios dialoguistas representa una eventual traba a la hora de contar votos, por lo que nadie asegura un acuerdo cerrado al ciento por ciento. Las firmas que permitieron generar la orden del día -y, por ende, los dos dictámenes- fueron los reflotados justicialistas de Convicción Federal Guillermo Andrada (Catamarca), Sandra Mendoza (Tucumán) y Carolina Moisés (Jujuy). El primero fue uno de los que advirtió sobre los recursos que implicaría una nueva ley. Algunos aliados comparten la preocupación.
En concreto, el texto de oficialismo y dialoguistas plantea la prioridad para médicos -psiquiatras, en preferencia- sobre psicólogos -quienes también formarán los equipos interdisciplinarios- a la hora de tomar las decisiones más delicadas. Y las internaciones involuntarias serán notificadas a un juez, que no tendrá injerencia en dicha acción, mientras que se revalida y sostiene la cooperación entre Nación y provincias en cuanto al financiamiento. Para el primer punto, Convicción Federal casi que equipara las profesiones, ya que se requiere al menos uno de ellos para actuar, algo considerado en varios despachos como un “delirio”. Andrada se recibió de cirujano.
Por otra parte, se ampliará el concepto de adicciones -por ejemplo, la ludopatía-, se activará una delimitación de familiares en representación de pacientes, se impondrán diferenciaciones específicas entre adultos e infanto-juveniles, y quedará prohibida la práctica de manicomios. También existirá un plan de egreso con objetivos y seguimientos, más directivas claras “anticipadas” -prevención- en salud mental.

Además, todos los trabajadores involucrados en el proceso deberán contar con capacitación permanente. Otro ítem que generó conflicto y terminó de inclinar la balanza del articulado -ahora, con luz verde para el recinto- fue la restitución de la cooperación técnica, económica y financiera nacional en los convenios con las jurisdicciones. Es decir, plata. Lo que también reclama Convicción Federal, que pasó de cuestionar el fallo que mandó a prisión a Cristina Kirchner -como planteó Moisés, en 2025- a enfrentarse con sus ex compañeros vía redes sociales.
En cuanto a familiares, la iniciativa limitará la intervención a padres o hijos y se mantendrán los representantes legales, cónyuges y convivientes. Una aclaración no menor es que, en los casos de no aparición de responsables, se explicita la obligación estatal de garantizar apoyos y dispositivos comunitarios.
Para el régimen de atención por equipos infantojuveniles y dispositivos diferenciados de adultos se incorpora la autonomía progresiva, el derecho a ser escuchado y la confidencialidad. En caso de una potencial internación en unidades de adultos, la misma quedará restringida a imposibilidad acreditada y por un tiempo mínimo indispensable.
En último lugar y, en conjunto con la prohibición de prácticas “manicomiales”, se restituye un catálogo de atención ambulatoria y domiciliaria, casas de convivencia, hospitales de día y centros de capacitación sociolaboral. También se habilita el derecho a consentir o rechazar, de manera anticipada, tratamientos y designar personas que expresen el consentimiento cuando el paciente no pueda hacerlo. Esto cambia ante riesgo grave para la vida.
Deudores alimentarios morosos
Más temprano, un plenario de las comisiones de Legislación General y de Población de la Cámara alta buscó congeniar, sin éxito, dos proyectos relacionados con la creación de un registro nacional de deudores alimentarios morosos. Ante diferencias entre los articulados del peronista Pablo Bensusán (La Pampa) y la filo radical Edith Terenzi (Chubut), se pasó a un cuarto intermedio hasta el miércoles próximo, con el fin de llegar a un documento consensuado.
POLITICA
Senado: consiguió dictamen el proyecto y los cambios a la ley de salud mental quedaron un paso más cerca del recinto

Tras una semana de incertidumbre, el oficialismo consiguió este miércoles emitir dictamen de comisión del proyecto de reforma de la ley de salud mental y dejó, así, a la iniciativa elaborada por el Poder Ejecutivo en condiciones de ser tratada en la próxima sesión de la Cámara alta.
La clave para destrabar el camino del proyecto hacia el recinto del Senado fue la presentación de un dictamen de minoría, impulsado por un grupo de peronistas escindidos del bloque kirchnerista. Con estas firmas se alcanzó el pronunciamiento de más de la mitad de los miembros de las comisiones de Salud y de Legislación General.
La presentación oficializada esta tarde favoreció al oficialismo, que podrá así llevar al recinto el despacho de mayoría que había acordado con sectores de la oposición dialoguista. No obstante, la bancada que preside Patricia Bullrich (Capital) todavía no tiene asegurados los votos para imponer su postura.
La propuesta oficialista fue anunciada el martes de la semana pasada en una conferencia de prensa en la que Bullrich (Capital) estuvo escoltada por sus compañeras de bloque Ivanna Arrascaeta (San Luis) y Nadia Márquez (Neuquén), presidentas de las comisiones de Salud y de Legislación General, respectivamente.
A pesar de que Bullrich sostuvo en aquella reunión que el texto había sido consensuado con varios bloques de la oposición −llegó incluso a hablar de apoyos peronistas−, lo cierto es que el jueves último el texto no reunió la mayoría requerida y, por lo tanto, las comisiones de Salud y de Legislación General no pudieron emitir dictamen.
Esa mayoría de pronunciamientos se alcanzó este miércoles con el despacho de minoría impulsado por los peronistas Carolina Moisés (Jujuy), Sandra Mendoza (Tucumán) y Guillermo Andrada (Catamarca), integrantes del bloque Convicción Federal.
El texto de mayoría contempla varias modificaciones, entre los que se destaca la eliminación de la posibilidad de volver a crear instituciones especializadas para la internación de casos psiquiátricos, medida que proponía el texto remitido por la Casa Rosada al Senado el 20 de abril último.
La iniciativa también extiende la cobertura de la ley a todas las adicciones, ya no sólo a las vinculadas con el consumo de estupefacientes, y permite las internaciones involuntarias cuando el paciente no esté en condiciones de tomar esa decisión, aunque deberán ser confirmadas por un equipo interdisciplinario dentro de un plazo perentorio.
A pedido de senadores de diferentes bloques y de varios ministros provinciales que participan del Consejo Federal de Salud (Cofesa), el texto mantuvo la prohibición de los manicomios establecida por la ley de Salud Mental sancionada en 2010.
Uno de los puntos más destacados del dictamen de mayoría es la flexibilización de la exigencia psiquiátrica y la inclusión de un diagnóstico interdisciplinario como proceso obligatorio para la internación de personas con trastornos mentales o adicciones.
En ese sentido, la evaluación para una internación podrá ser realizada por un médico psiquiatra o por un profesional con formación en salud mental, junto con un segundo firmante, preferentemente un psicólogo.
Además, se habilita la teleconsulta sincrónica para la intervención psiquiátrica y se reconoce la firma del psicólogo tanto para la evaluación como para la concesión del alta del paciente.
Como parte de la negociación para alcanzar el consenso, el oficialismo aceptó restituir el financiamiento nacional a las provincias. De acuerdo con el dictamen, el Estado nacional estará obligado a brindar cooperación técnica, económica y financiera a las provincias para la aplicación de la norma.
Para las internaciones de urgencia se fija un plazo de revalidación cuando la medida sea dispuesta por un solo médico ante la existencia de un riesgo grave. En esos casos, la confirmación interdisciplinaria deberá realizarse dentro de las 48 horas.
En este punto radica una de las principales diferencias del dictamen de minoría, en el cual mantiene el proceso de revalidación de la internación en un plazo perentorio de 24 horas.
Otra diferencia radica en la integración del equipo evaluador. Mientras el oficialismo requiere la evaluación de dos profesionales de distintas disciplinas, en el de minoría se establece que al menos uno de los miembros evaluadores debe ser psicólogo o médico psiquiatra.
Los senadores peronistas también difieren en el capítulo referido a financiamiento nacional, en el que incorporan un esquema rígido que garantiza la asistencia técnica, económica y financiera a las provincias. También exige la aprobación de un Plan Nacional de Salud Mental a 5 años con metas cuantificables y obliga al Ministerio de Salud a enviar al Congreso un informe anual detallado sobre la ejecución presupuestaria del sector.
Además, incluye un artículo con acciones dirigidas específicamente a niños y adolescentes, enfocadas en la prevención del suicidio, de adicciones y en el uso responsable de redes sociales. También reconoce el derecho explícito al acompañamiento terapéutico post-internación para la reinserción social y laboral.
Por último, el dictamen de minoría se prohíbe de forma expresa que la falta de vivienda o las problemáticas exclusivamente sociales y de pobreza justifiquen la indicación o prolongación de una internación, responsabilizando al Estado de proveer dispositivos habitacionales y de apoyo.
Gustavo Ybarra,Conforme a
POLITICA
Hotesur y Los Sauces: qué cambia con la unificación de las causas y por qué complica a Cristina y Máximo Kirchner

La Cámara de Casación resolvió este martes unificar las causas Hotesur y Los Sauces y ambos expedientes serán juzgados en un mismo juicio que comienza el próximo viernes en los tribunales de Comodoro Py.
Estarán en el banquillo de los acusados 19 personas, entre ellas la expresidenta Cristina Kirchner y su hijo, el diputado nacional Máximo Kirchner.
La fiscalía les imputa, según el caso, los delitos de asociación ilícita y lavado de activos, en el marco de un esquema que, según la acusación, permitió canalizar fondos de origen ilícito hacia el patrimonio familiar a través de sociedades hoteleras e inmobiliarias.
La decisión de Casación va en línea con el pedido del fiscal que aseguró que ambos expedientes se encuentran en condiciones de ser debatidas conjuntamente.
“El desdoblamiento condiciona sin intervención fiscal el alcance con que podrá sostener cada una de sus acusaciones y conlleva el riesgo de valoraciones fragmentadas, pronunciamientos contradictorios y cosa juzgada parcial”, dijo el fiscal Mario Villar cuando apeló. Es decir, la fiscalía puso de manifiesto que separar ambos expedientes podría debilitar la acusación y, por ejemplo, si alguno de los imputados resultara absuelto en una causa, inevitablemente, también quedaría sin delitos en la otra porque la acusación sostiene que se trató de un mismo circuito de desvío de fondos.
Para el fiscal, separar las cusas, genera incluso una contradicción estructural insalvable a los propios jueces porque los obliga a pronunciarse primero en “Los Sauces” sobre plexos probatorios indivisibles y comunes a “Hotesur”. Y eso “condicionaría el segundo fallo a partir de una base probatoria parcial, propiciaría pronunciamientos incompatibles y generaría el peligro concreto de que las defensas opongan excepciones de cosa juzgada”.
Además, que los hechos se analicen de una sola vez permitiría, profundizó Villar, reconstruir con mayor nitidez cómo se utilizaron ambas empresas para desviar fondos.
Tanto la expresidenta como su hijo presentaron un recurso en los últimos días para que las causas sean tratadas por separado y otro para que no tengan que acudir de manera presencial. Este último se encuentra pendiente de resolución.
A quiénes se juzga
De acuerdo con los requerimientos de elevación a juicio, la expresidenta está acusada como jefa de una asociación ilícita y por lavado de activos en el tramo de Los Sauces. A su hijo Máximo se le atribuye el rol de organizador de esa asociación, además del lavado de dinero. En el expediente de Hotesur, en cambio, a ambos se les imputa principalmente el delito de lavado de activos, sin reiterar la asociación ilícita para evitar un doble juzgamiento por el mismo hecho.
Entre los principales imputados también figuran el empresario Lázaro Báez, a quien se le atribuye haber actuado como organizador de la asociación ilícita y por lavado de activos en ambos expedientes, y su hijo Martín Báez. Completan el núcleo más visible Cristóbal López y Fabián De Sousa, titulares del Grupo Indalo, acusados de asociación ilícita y lavado principalmente por los pagos realizados en Los Sauces a través de sociedades como Inversora M&S y Álcalis de la Patagonia.
En Hotesur, la empresa central es Valle Mitre, firma vinculada a Báez que, según la acusación, pagó más de 28 millones de pesos a Hotesur entre 2008 y 2015 por habitaciones y servicios del Alto Calafate y de Las Dunas que, para los fiscales, no se correspondían con un uso real.
También están imputados Romina de los Ángeles Mercado, sobrina de la expresidenta y su esposo Patricio Pereyra Arandia; Osvaldo “Bochi” Sanfelice, administrador del entramado; el contador Víctor Manzanares; y el escribano Ricardo Albornoz.
POLITICA2 días agoEl Gobierno pone en marcha un nuevo plan de retiros voluntarios y busca que haya 20.000 empleados menos en el Estado
CLIMA2 días agoAlerta roja en Sudamérica por el Súper Niño: cambio climático, inundaciones extremas y el hallazgo de microplásticos y metales en el granizo
POLITICA2 días agoEl Gobierno reconoció que “está bajo análisis” la postura argentina en el Comité de Descolonización de la ONU
















