POLITICA
A Milei le urge que París sea una fiesta

El viaje que Javier Milei iniciará este martes a París, con una extensa comitiva, para presidir la semana argentina en la capital de Francia, tiene varios objetivos económicos y de relaciones internacionales, pero hay uno de política interna que desvela e ilusiona por igual al Gobierno.
El ala política del mileísmo, encarnada por Karina Milei y Diego Santilli, tiene la ilusión de que la Ciudad Luz ilumine, finalmente, un acuerdo que les urge cerrar con varios de los 12 gobernadores a los que el Presidente subirá al avión presidencial.
Avanzar en la eliminación o, al menos, la suspensión de las elecciones primarias abiertas simultáneas y obligatorias (PASO) es una necesidad con carácter de urgencia. Si lo logran, el ministro coordinador, como experto enófilo, promete brindis con buen champagne francés. Algunos ya aceptaron el convite, pero el número aún es insuficiente.
“Esperamos que durante el viaje terminemos de abrochar todo para avanzar con la reforma electoral, porque si se sigue demorando se va a complicar mucho o va a ser imposible que podamos concretarla. La realidad económica y los desafíos que tenemos durante todo octubre y principios de noviembre podrían dejarla en vía muerta si no se cierra ahora. El Colo [Santilli] confía en que se podría hacer. Habrá que ver si su optimismo se hace realidad”, explica uno de los integrantes de la mesa política del Gobierno que también será parte del viaje.
En la Casa Rosada saben que hay un problema de confianza en la relación con los gobernadores. El Gobierno ha incumplido varios compromisos, sobre todo vinculados con la transferencia arbitraria de fondos y la realización de obras, pero también relacionados con la marcha del programa económico, que ahora está impactando negativa y fuertemente en los ingresos fiscales de las provincias por la caída de la actividad, a lo que se suma la destrucción de empleos formales, que pone presión sobre los servicios de salud.
“Al final del día es una cuestión de fe. No hay ningún papel que pueda asegurar que los compromisos electorales que se asuman se cumplan. Por eso, tenemos que no darles más motivos para que desconfíen y firmen ahora para cobrar después”, dicen que suele repetir Eduardo “Lule” Menem, el más íntimo colaborador político de Karina Milei, y su baqueano en los territorios de los caciques provinciales más duchos en el trapicheo con la administración central, desde hace ya mucho tiempo.
El problema es que entre el ala política y el núcleo económico suele haber una cortina de hierro que no custodia celosamente el propio Presidente. Las preocupaciones y planteos de unos chocan contra la intransigencia absoluta del otro.
“Los gobernadores quieren fondos y que no los compliquemos en su territorio con candidaturas que les disputen su poder, ya sea para el cargo de gobernador o en las Legislaturas. Y nosotros queremos que apoyen o faciliten la reelección de Javier, así de simple. Pero eso se va dando sobre la marcha y el primer escalón es que apoyen ahora la eliminación de las PASO. ‘El Colo’ dice que estamos cerca, pero ello son expertos en correr el arco”, dice otro estrecho colaborador de Karina Milei.
Santilli parece tener confianza plena en los efectos del glamour parisino sobre los mandatarios provinciales. El problema es que en la medida en la que al Gobierno lo desfavorecen los números, tanto los de la economía como, en consecuencia, los de las encuestas, los mandatarios provinciales tienen menos incentivos para apurarse a conceder. La urgencia del oficialismo nacional siempre es un aliciente a demorar para los gobernadores. Tiempo es dinero.
Así, luego de los tropiezos que la realidad económica local le provocó a Milei hace cinco días durante el más ríspido de sus viajes a Nueva York, ahora va por una especia de revancha, aunque no será sencillo, más allá de la agenda amigable que la cancillería y el embajador argentino en París, Ian Selecki, buscaron organizar. Para eso contaron con la ayuda del representante francés en la Argentina, el diligente Romain Nadal, y de las empresas francesas con intereses en el país, que no son pocas y atraviesan situaciones tan heterogéneas como la realidad que depara a todos la política económica mileísta. Hay perdedores y ganadores y los franceses saben que el Gobierno no es un árbitro neutral, aunque simule serlo.
El Papa en la mira
De todas maneras, no solo la Semana Argentina hizo que buena parte de la atención del Gobierno se posara por adelantado en la capital francesa. La visita del papa León XIV a Francia fue observada, a pesar de las muchas diferencias entre los países y sus realidades, como si fuera una prueba de laboratorio para tratar prever y anticipar situaciones y respuestas con vistas al viaje que realizará Robert Prevost a la Argentina, a partir del 8 y hasta el 11 de noviembre próximos.
La visita papal es motivo de mucha ansiedad tanto como de palpable preocupación, que genera múltiples gestiones de la Casa Rosada. El núcleo del mensaje de León XIV es profundamente antagónico con la cosmovisión y la prédica libertaria que Milei pregona como un profeta fanático. Son iglesias situadas en veredas opuestas.
Aunque comparten algunos fieles, que alternan su fervor según las circunstancias, no es este el momento de mayor intensidad en la adhesión al culto mileísta de los menos fanatizados y mucho menos de lo que lo votaron por descarte. El impacto que en ellos pueden tener las expresiones diferenciadoras del Papa está en el centro de todas las inquietudes.
La reunión de millones de argentinos que promete la visita de un papa por primera vez después de 39 años será única en un contexto de muy escasas concentraciones masivas y mucho menos de una transversalidad casi total.
El clima reinante de individuación de los últimos años, que construyó un nuevo sentido común en la Argentina y facilitó la penetración y aceptación de la prédica libertaria de Milei, podría verse seriamente desafiado ahora. Conceptos demonizados y de los que ha abusado el populismo peronista, como la justicia social, pueden adquirir ahora otro sentido.
La movilización masiva, además, podría darle amplificación a un contradiscurso que deconstruya ese bisoño sentido común individualista y lo ponga en cuestión, como advierten varios cientistas sociales, a los que muy pocos funcionarios están dispuestos a escuchar.
La convergencia de una demanda hoy huérfana de representación y liderazgos puede darle sustento a la construcción de una oferta electoral destinada a desafiar el statu quo que hoy representan el mileísmo y el perokirchnerismo, encarnados hasta ahora en el Presidente y en el gobernador bonaerense, Axel Kicillof.
El riesgo se acentúa cuando la marcha de la economía y la prolongación de los esfuerzos colectivos sin fecha cierta de finalización están mellando la adhesión a Milei y alimentando preguntas y respuestas incómodas no solo en quienes nunca creyeron a pie juntillas en su modelo, pero se mostraron tolerantes (y aislados en su agnosticismo), sino también en muchos que se sumaron a la nueva fe, pero no ven los milagros que les prometieron.
Por eso, el ala con alguna sensibilidad socio-política del Gobierno, en cabeza de la hermanísima Karina, con la asistencia del canciller Pablo Quirno y, muy especialmente, de la silente ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, vienen tejiendo cuidadosamente un entramado para minimizar impactos negativos y mitigar daños colaterales.
Curiosamente, una de las áreas más cuestionados de la gestión libertaria, como es la diplomacia, a raíz de su visión monofocal del mundo, está siendo más exigida que nunca. El mundo se hizo más ancho y ajeno que las autopistas, sin colectoras, que conducen a los gobiernos de Estados Unidos e Israel. Y podría serlo más si de las próximas elecciones en esas dos naciones salieran derrotados Donald Trump y Benjamín Netanyahu, a quienes Milei sometió a la política exterior argentina, antes que construir una alianza entre países.
Tanto importa la presencia de León XIV que la secretaria general de la Presidencia suspendió por un momento su aversión a hablar con la prensa para abrazar la visita y tratar de neutralizar a los críticos y opositores que se sienten en sintonía con el mensaje de fuerte contenido social que expresa el jefe de la Iglesia Católica, en un momento complejo para el Gobierno.
Karina Milei salió a la luz para tratar de despolitizar la visita y acotarla a una misión pastoral: “El Papa es de todos los argentinos, no es de un partido político ni de un color político. […] Es para todos los argentinos y el presidente Milei es el presidente de todos los argentinos”, dijo sin demasiada sutileza.
A nadie escapa que la prédica de Prevost no solo llama al consenso, a “desarmar las palabras”, a incluir y no excluir y a atender a los más vulnerables, tópicos poco frecuentados por el mileísmo. También suma contundentes advertencias, por ejemplo, sobre los efectos negativos del avance sin controles de la tecnología, en particular de la Inteligencia Artificial, y sus efectos sobre la humanidad, como hizo hace más de 100 años su antecesor homónimo León ante las consecuencias negativas de la segunda revolución industrial. Nada que contraste más con el desregulacionismo absoluto que defiende y propugna Milei.
Gestiones febriles
Por eso, las negociaciones para evitar que la visita papal ilumine demasiado los lados oscuros del programa libertario no dejan detalles por abordar.
“Trabajamos y nos esta yendo bien para atenuar la influencia del arzobispo Jorge García Cuerva, que es más crítico, y fortalecimos el vínculo con el presidente del Episcopado, Marcelo Colombo, que es más moderado. Así logramos que el Papa no fuera la a villa 31 ni se hiciera un encuentro abierto con los sectores del trabajo, las empresas y los movimientos sociales, sino que conseguimos que se acotara a una reunión cerrada en la que se leerá un documento, que antes se enviará al Vaticano y al que esperamos acceder para evitar sorpresas”, explicó a uno de los colaboradores de Karina Milei que es parte de las negociones,
De todas maneras, saben en el Gobierno que lo que diga y genere con sus palabras el Papa escapará a sus tentativas de control. Algunos funcionarios con más rodaje miran con cierto escepticismo esos intentos y temen que pueda volvérseles en contra, sobre todo por las pretensiones de meter una cuña entre los obispos argentinos, en particular entre Colombo y García Cuerva.
“Recién llegados a la alta política versus la institución más antigua y exitosa del mundo es un partido sin equivalencias, que si no se lo administra demasiado bien a la larga puede costar muy caro. A la Iglesia le sobra experiencia, tiempo y capilaridad social sólida. Todo lo que nos falta a nosotros, más cuando ya entramos en el año electoral”, reconoce un alto funcionario que sigue con tanto interés y preocupación la visita y sus consecuencias, como las negociaciones político-electorales y los efectos en el voto de la marcha de la economía.
Esas inquietudes son bastante similares a las que expresaron, con muchos menos detalles, varios de los interlocutores que asistieron en Nueva York a las reuniones que encabezó Milei la semana pasada. La confianza expresada por el Presidente en el futuro de su gobierno y en los resultados electorales de 2027 lejos estuvo de tranquilizarlos.
La falta de consistencia de muchas de sus respuestas y “la deshonestidad intelectual con la que Milei y Toto [Caputo) manipularon algunas cifras nos dejó un gusto amargo. El problema es que no nos quedó claro si tratan de disimular, exagerando logros y aspectos positivos para mantener las expectativas o si hay una actitud negadora y, además de mentirnos a nosotros, se mienten a ellos mismos”, dijo el titular de un fondo de inversión con importantes activos en el país.
Otro viaje presidencial asoma ahora como una oportunidad para lograr resultados comerciales, diplomáticos y, sobre todo, políticos, tanto como un examen de alta exigencia para el Gobierno. Milei necesita con urgencia que París sea una fiesta y bien valga una misa.
Claudio Jacquelin,Javier Milei,Conforme a
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El Gobierno quiere destrabar el Súper RIGI en el Senado y le hizo una contrapropuesta a los aliados

A menos de un mes y medio para que finalicen las sesiones ordinarias, el Gobierno hará un último intento para destrabar el Súper RIGI en el Senado -inversiones por más de USD 1.000 millones para industrias “del futuro”-, con un Ministerio de Economía -comanda Luis Caputo– que tiene la definición del tema en sus manos. Esto ocurre tras el pedido de tres senadores para modificar el articulado que paralizó la discusión, a comienzos del mes pasado: según corroboró Infobae, apareció una nueva propuesta ya en análisis y se espera una decisión en los próximos días.
En concreto, el radical Maximiliano Abad (Buenos Aires), el peronista no K Carlos Espínola (Corrientes) y el jefe del PRO, Martín Goerling (Misiones), exigieron ampliar el término “precio/calidad” para no favorecer importaciones que hoy se expanden en el vigente RIGI, algo que preocupa en un puñado de provincias. Además, solicitan que el valor de los potenciales insumos en cuestión “no supere en más de un 15% el precio comparable de la oferta de origen extranjero” en igualdad de condiciones.
Semanas atrás, la líder libertaria en la Cámara alta, Patricia Bullrich, validó otros cambios anticipados relacionados con el 20% a favor de bienes locales, y que las inversiones reaseguren la “capacidad de conexión al sistema eléctrico” y un esquema de abastecimiento para cubrir la demanda máxima, sin afectar la seguridad del mismo.
Lo que sí queda claro es que el texto, de llegar al recinto, volvería en segunda revisión a Diputados. Mientras tanto, en la Casa Rosada insisten, ya en el terreno de la fantasía, en consumar toda la agenda pendiente en 45 días. Por eso es que, de continuarse con los debates de varios articulados en carpeta -un par, de peso-, en el Congreso ya todos huelen perfume a extraordinarias, salvo que no lo desee el Ejecutivo, a quien le corresponde la potestad de convocar. No ocurre lo mismo en el universo de Balcarce 50, que tendría que aspirar a la magia para realizar su cometido, aunque insiste con fervor y otras delicias.
¿Qué plantean los legisladores?
Para verificar la oferta, los aliados sugieren que la eventual autoridad de aplicación establezca “un mecanismo de consulta con entidades empresarias representativas de los sectores productivos involucrados, a fin de verificar la existencia de proveedores locales con capacidad efectiva para atender los requerimientos del proyecto en condiciones competitivas de precio, calidad, cantidad, especificaciones técnicas y plazos de entrega, con carácter previo a determinar la inexistencia o insuficiencia de oferta nacional”.
En tanto, la propuesta impone: “A los efectos del cumplimiento de las obligaciones de adquisición local previstas en el presente Régimen, se considerará competitiva la oferta de un proveedor local cuando, cumpliendo condiciones equivalentes de calidad, especificaciones técnicas, cantidad y plazos de entrega, su precio no supere en más de un quince por ciento (15%) el precio comparable de la oferta de origen extranjero”.
Además, la comparación deberá “efectuarse sobre precios equivalentes puestos en destino, considerando todos los costos asociados a la importación y provisión del bien o servicio, conforme establezca la reglamentación”. Los senadores en cuestión, que levantaron el perfil, estudian el nuevo borrador. El mismo no abarcaría la demanda aliada en su totalidad, aunque busca amortiguar la queja.
Por otra parte, un guiño en este tema encadenaría otra respuesta similar a la expectativa del jefe de la UCR en la Cámara alta, Eduardo Vischi (Corrientes), que aguarda un aval al Régimen de Incentivo para Inversiones Relevantes (RIIR). Los planes allí partirían desde los USD 12 millones para grandes empresas. Su colega Abad, el macrista Goerling Lara y el peronista Espínola sugirieron un mismo artículo para incorporar a dicho texto. También se trabó.
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Contraofensiva empresarial: impulsan la destitución del juez que absolvió al dirigente de Camioneros por el bloqueo contra una pyme


Los empresarios reaccionaron y activaron una contraofensiva por el polémico fallo de Alejandro López, el juez de San Nicolás que absolvió al líder del Sindicato de Camioneros de esa ciudad, Maximiliano Cabaleyro, y a otros seis imputados por el bloqueo de la pyme Rey Distribución, de San Pedro, en febrero de 2021.
La sentencia eximió de culpa a los responsables de esa protesta extorsiva, que se extendió durante cinco días e incluyó amenazas y hostigamiento, con fundamentos cargados de controversia: el juez dio por probado que existió un bloqueo que impidió el acceso a la empresa y que le ocasionó pérdidas millonarias, pero lo consideró como el “legítimo ejercicio de un derecho”.
“Lo que le está diciendo este juez a la sociedad es que no importa que cometas delito, siempre que haya una huelga existe una justificación”, afirmó Ariel Rey, uno de los dueños de la pyme Rey Distribución, en diálogo con Infobae. “Si yo quiero abrir mi negocio, sacar el camión para salir a repartir y un grupo de personas hace un cordón humano y te dicen: “No avanzás”, ¿eso no es un delito? ¿Qué tiene que ver eso con el derecho de huelga?“, se preguntó el empresario.

Hace 48 horas, hubo fuertes pronunciamientos de rechazo a la sentencia de López por parte de la Unión Industrial Argentina (UIA), la Cámara Argentina de Comercio (CAC) y la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO), a la que calificaron de “preocupante retroceso”, pero el mundo empresarial activó, además, una estrategia contra el magistrado que, en la práctica, justificó que se violen los derechos de propiedad, a la circulación y a trabajar, amparados por la Constitución Nacional, como el derecho de huelga, si se producen en el marco de un conflicto laboral.
Por eso desde el empresariado se impulsan dos denuncias distintas contra el juez de San Nicolás ante la Secretaría Permanente del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados y Funcionarios de la Provincia de Buenos Aires, en las que cuestionan el fallo absolutorio de Cabaleyro y los otros 6 imputados y piden determinar si existe responsabilidad que pueda justificar el enjuiciamiento y la remoción del magistrado.
Ambas presentaciones son similares a la presentada el jueves pasado por el diputado bonaerense Manuel Passaglia, del partido Hechos, quien fue intendente nicoleño cuando, en abril de 2022, el Sindicato de Camioneros bloqueó la ciudad durante 48 horas en rechazo de las detenciones de Cabaleyro y Fernando Espíndola por la protesta contra Rey Distribución.
Una de las denuncias ya se oficializó este viernes y está promovida por el Movimiento Empresarial Anti Bloqueos (MEAB), con el aval de su presidente, Juan Méndez. La otra se formalizará esta semana ante el Jurado de Enjuiciamiento de la Provincia porque todavía están juntando firmas y se estima que habrá unas 50 empresas que apoyarán la presentación.
En las dos se pone en la mira el fallo absolutorio y se pide que el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados y Funcionarios bonaerense analice si la actuación del juez podría encuadrar en causales de mal desempeño.
Las presentaciones sostienen que el juez dictó la absolución de los imputados por el bloqueo pese a haber tenido por acreditados los episodios de obstrucción del ingreso y egreso de vehículos en la pyme. De acuerdo con la presentación, López consideró que las conductas estaban justificadas por el “ejercicio de un derecho”, en referencia al artículo 34, inciso 4.º, del Código Penal.

En el escrito, el MEAB remarca que su cuestionamiento “no se dirige contra el reconocimiento constitucional del derecho de huelga ni pretende desconocer la legitimidad de los reclamos sindicales”, pero, de todas formas, afirma que debe determinarse si López “delimitó adecuadamente el alcance de ese derecho y examinó de manera suficiente la posible afectación de derechos de terceros”.
“La tutela constitucional de la huelga debe armonizarse con los restantes derechos y garantías reconocidos por el ordenamiento jurídico, entre ellos el derecho de propiedad, el ejercicio de actividades económicas lícitas y la protección de la posesión frente a actos de turbación”, expresa la entidad que dirige Méndez.
Los empresarios del MEAB diferencian entre la legitimidad de un reclamo laboral y la legalidad de las modalidades utilizadas para ejercer presión durante un conflicto. En esa línea, plantea que “el reconocimiento (del derecho de huelga) no implica que toda conducta desplegada durante un conflicto laboral quede automáticamente justificada por la sola existencia de un reclamo sindical”.

El núcleo de la denuncia se concentra en el razonamiento aplicado para absolver a los acusados. El MEAB sostiene su presentación que, aunque el fallo reconoció la existencia de obstrucciones al paso de los vehículos, el juez concluyó que los hechos eran atípicos por encontrarse amparados por el ejercicio de un derecho.
“No basta con identificar la existencia de un derecho en abstracto: es necesario establecer si el comportamiento concreto constituye un ejercicio legítimo de aquel”, señala el escrito presentado al referirse a la aplicación del artículo 34, inciso 4.º, del Código Penal.
Las empresas denunciantes, en ese sentido, solicitan que se examine si el magistrado realizó una ponderación específica de “los medios empleados, sus efectos y los derechos eventualmente afectados”, o si el contexto sindical fue considerado como una justificación general para las conductas investigadas.

De todos modos, aclaran que “no se sostiene que la absolución sea por sí misma demostrativa de mal desempeño”. En cambio, plantea que debe analizarse si la fundamentación utilizada revela una deficiencia funcional con la gravedad requerida por la ley.
En el escrito, el MEAB pide que se investigue una eventual configuración de tres causales previstas en el artículo 21 de la Ley 13.661: incompetencia o negligencia demostrada en el ejercicio de las funciones, incumplimiento de los deberes inherentes al cargo y comisión de graves irregularidades en procedimientos a cargo del magistrado o en los que hubiera intervenido.
Respecto de esta última figura, la entidad aclara que se formula “de manera subsidiaria” y que no se basa exclusivamente en el dictado de un fallo absolutorio.

“El eventual encuadre de cualquiera de estas causales deberá establecerse a partir del examen integral de la sentencia y de las actuaciones pertinentes, sin presumir responsabilidad por el solo contenido de una decisión jurisdiccional”, indica la denuncia.
La presentación del MEAB también menciona la Ley 27.802 de Modernización Laboral, a la que atribuye modificaciones vinculadas con la libertad de trabajo y la penalización en casos de obstrucción del ingreso o egreso de personas y bienes de establecimientos.
En el escrito se precisa que la referencia a esa normativa se realiza como parte del contexto vigente al momento de formular el planteo y no como argumento para una aplicación retroactiva. “Aun prescindiendo de toda aplicación retroactiva de la reforma, la existencia de un conflicto laboral no dispensaba de examinar los límites jurídicos del derecho invocado”, sostiene.

Para los denunciantes, la discusión excede el caso puntual debido a su potencial impacto sobre empresas, trabajadores, proveedores y circuitos de distribución. “Las medidas de acción sindical pueden constituir instrumentos legítimos de reivindicación. Pero cuando sus modalidades concretas involucran la obstrucción de accesos, la limitación de la circulación o la afectación del funcionamiento de establecimientos se impone un análisis jurídico”, argumentan.
“La cuestión adquiere relevancia porque la interpretación de los límites del derecho de huelga no involucra únicamente los intereses de quienes intervienen directamente en un conflicto laboral -señala el MEAB-. También puede comprometer derechos de terceros y la previsibilidad con la que deben desenvolverse las actividades empresariales”.
Como prueba, la organización ofrece la copia íntegra del veredicto cuestionado y solicita, de considerarlo pertinente, que se requieran las actuaciones judiciales necesarias para evaluar el debate, la prueba producida, los alegatos y los fundamentos de la sentencia.

En su presentación, el MEAB solicita que se tenga por formulada la denuncia contra López, que se incorpore la documentación ofrecida y que se ordenen las medidas necesarias para determinar si corresponde avanzar con el enjuiciamiento al juez previsto en la Ley 13.661.
El texto finaliza con una aclaración sobre su alcance: “La formulación de la denuncia no implica afirmar de antemano la responsabilidad del magistrado ni desconocer las garantías que protegen la independencia judicial”.
El Jurado de Enjuiciamiento deberá resolver, en primer término, la admisibilidad y pertinencia de los hechos expuestos antes de avanzar, eventualmente, con las medidas de comprobación correspondientes.
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Piden un jury de enjuiciamiento contra el juez que absolvió al dirigente de Camioneros que bloqueó una pyme

El diputado bonaerense Manuel Passaglia presentó una denuncia ante el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados y Funcionarios de la provincia de Buenos Aires para que se investigue si hubo mal desempeño del juez Alejandro López, integrante del Tribunal Oral en lo Criminal N.º 2 de San Nicolás, a raíz del polémico fallo que absolvió al líder local de Camioneros Maximiliano Cabaleyro y otros 6 imputados en el bloqueo a la pyme Rey Distribución.
Passaglia, legislador provincial por el partido Hechos y ex intendente de San Nicolás, no pide revocar el fallo de López sino investigar si la fundamentación jurídica de esas absoluciones tuvo “fallas graves”.
Se trata de la primera presentación efectuada contra el magistrado a 24 horas de la sentencia que eximió de culpa a los responsables de esa protesta extorsiva, que se extendió durante 5 días e incluyó amenazas y hostigamiento, con argumentos controvertidos: López admitió que existió un bloqueo que impidió el acceso a la empresa y que le ocasionó pérdidas millonarias, pero lo consideró como “legítimo ejercicio de un derecho”.

El juez López dictó el veredicto absolutorio este miércoles en una causa caratulada como turbación de la posesión, coacción, extorsión y tentativa de extorsión, iniciada luego del bloqueo sindical en la empresa Rey Distribución, ubicada en San Pedro, donde los imputados principales eran Maximiliano Cabaleyro, titular del Sindicato de Camioneros de San Nicolás, y 6 empleados de la pyme que participaron de la protesta.
El propio fallo tuvo por acreditado que hubo una obstrucción en las puertas del establecimiento que impidió la salida de vehículos. Sin embargo, López concluyó que esa conducta era atípica —es decir, que no constituía delito— porque los acusados ejercían un derecho reconocido por la ley: el derecho de huelga, amparado en el artículo 34, inciso 4, del Código Penal. El magistrado también señaló que no hubo violencia, daños ni amenazas identificadas durante la medida.
La denuncia promovida por Passaglia contra López no objeta esa conclusión final en sí misma, sino que cuestiona el camino argumental que llevó hasta ella.

Passaglia sostiene que el fallo explicó con detalle las razones que motivaron el conflicto laboral —diferencias salariales, deficiencias de seguridad e higiene, la situación de un delegado gremial— pero no analizó con la misma profundidad si la modalidad concreta de la protesta, su duración y su alcance, estaban comprendidos dentro de los límites del derecho invocado.
El señalamiento apunta específicamente a un pasaje de la página 103 del veredicto —de 110 páginas en total—, donde el magistrado respondió al planteo de las acusaciones sobre la tensión entre el derecho de huelga y los derechos de propiedad. Según la denuncia, López consideró innecesaria la ponderación en los términos planteados y dijo que, en determinadas circunstancias, la huelga se impone sobre otros derechos. Para Passaglia, esa formulación no resuelve el análisis concreto de los límites del bloqueo que el propio juez tuvo por acreditado.
La hipótesis no es que todo perjuicio empresarial derivado de una huelga constituya un delito. Tampoco que la obstrucción física sea suficiente por sí sola para condenar. La pregunta que plantea la denuncia promovida por el diputado de Hechos es más limitada: si la motivación efectivamente plasmada en el fallo satisface el deber legal de explicar por qué ese bloqueo concreto quedaba dentro de los márgenes del Derecho.

El segundo cargo de la denuncia apunta al modo en que el magistrado utilizó un fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación de 1958: el caso Kot, Fallos 241:291, dictado el 5 de septiembre de 1958.
Según la presentación, López invocó ese precedente —que en su momento ordenó la restitución de una fábrica ocupada a través de la vía del amparo— y extrajo de él una conclusión sobre la improcedencia de la intervención penal en conflictos colectivos laborales.
El argumento del magistrado habría sido que ese fallo no hizo referencias a delitos ni a tipos penales, lo que reforzaría la idea de que el derecho penal no era el camino adecuado para resolver el caso.

Passaglia cuestiona esa inferencia. En la denuncia sostiene que “una respuesta de restitución urgente no puede convertirse, sin demostrar el nexo correspondiente, en una regla general de exclusión penal de los conflictos colectivos”. Dicho de otro modo: que un tribunal haya optado por la vía del amparo en 1958 no demuestra automáticamente que las conductas analizadas en otro proceso, décadas después, sean penalmente atípicas o estén justificadas.
La denuncia aclara que no atribuye al juez una falsificación deliberada del precedente, ni sostiene que Kot obligue a condenar a los absueltos. Lo que solicita es que el Jurado contraste el texto íntegro del fallo de 1958, sus antecedentes y su objeto procesal con la caracterización que efectuó López para determinar si hubo una utilización objetivamente descontextualizada y si ese defecto tuvo gravedad funcional.
Qué puede y qué no puede hacer el Jurado
La presentación subraya con énfasis un límite que la propia legislación establece. El Jurado de Enjuiciamiento no es una tercera instancia judicial: no puede revocar el veredicto absolutorio ni ordenar la condena de Cabaleyro. Su función es exclusivamente disciplinaria: evaluar si el juez incurrió en una falta grave en el ejercicio de su cargo.

Los artículos invocados como encuadre provisional son los incisos d y e del artículo 21 de la Ley 13.661, que regulan las faltas de los magistrados bonaerenses. La denuncia también reconoce expresamente que el magistrado apoyó parte de su decisión en un precedente del Tribunal de Casación Penal de la provincia —el caso Ruiz, Carlos Amador, Sala I, sentencia del 13 de marzo de 2013— que respaldaba la atipicidad de la obstaculización de accesos durante conflictos laborales. Ese apoyo jurisprudencial, según afirma Passaglia, debe ser contemplado en el análisis.
La presentación es explícita al reconocer sus propios límites: “La existencia de un criterio discutible no basta para la remoción”. Si la investigación solicitada concluye que solamente hay una discrepancia interpretativa entre el juez y el denunciante, no quedará demostrada ninguna falta funcional.

Passaglia fue intendente de San Nicolás cuando Cabaleyro y Fernando Espíndola, otro dirigente de Camioneros, fueron arrestados en abril de 2022 como responsables de los bloqueos a Rey Distribución para que sus 35 empleados pasaran a estar encuadrados en sus filas y dejaran de estar afiliados en Comercio.
En ese momento, el Sindicato de Camioneros protestó contra las detenciones bloqueando los accesos a San Nicolás, medida que impidió la entrega de alimentos y la recolección de residuos, pero la tuvo que levantar a las 48 horas ante la firme posición de Passaglia.


















