POLITICA
Axel Kicillof prepara su desembarco en Córdoba para medir su construcción federal

El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, se prepara para una nueva recorrida provincial por fuera del territorio bonaerense. Será el jueves de la semana que viene cuando concurra al congreso de la Federación de Asociaciones de Trabajadores de la Sanidad que se llevará adelante en La Falda, provincia de Córdoba, una región reacia a la propuesta electoral del kirchnerismo. El mandatario estará escoltado por algunos de sus ministros y tendrá distintas actividades en otra señal hacia “la construcción de una alternativa política” -como él mismo lo planteó- que sea de carácter federal y en vistas a las elecciones del año que viene.
El mes pasado, el gobernador brindó una entrevista al medio cordobés La Voz del Interior en el que puntualizó sobre el diálogo que mantiene con su par Martín LLaryora y profundizó sobre el recorte de recursos que el gobierno nacional imprime sobre las provincias y puntualmente el caso de Buenos Aires. Este martes, a modo de avanzada mediática a lo que puede llegar a ser la excursión del bonaerense en Córdoba, su ministro de Gobierno, Carlos Bianco, también brindó una entrevista al medio cordobés en el que ya habló más en términos electorales. “No creo que se pueda decir que los cordobeses son antiperonistas. Hay que trabajar para que el votante cordobés se sienta representado por el peronismo”, dijo.
“Venimos hablando con referentes cordobeses del peronismo y lo que nos piden es una alternativa que no sea de derecha para poder acompañar”, agregó.
De materializarse, la recorrida de Kicillof por Córdoba será junto a algunos de sus ministros, como Bianco o Andrés “Cuervo” Larroque. Desde hace un tiempo se vienen dando comunicaciones entre Buenos Aires y Córdoba; pero el llamado cordobesismo que encarnan el gobernador Llaryora y el diputado nacional nacional Juan Schiaretti no se sumarán por el momento a una propuesta electoral. Esa decisión será una vez que suceda la elección provincial de Córdoba, que estará desdoblada de la nacional; un escenario que también evalúa ejecutar Kicillof para Buenos Aires.

Quien lleva adelante el diálogo político con La Plata es el ex senador nacional por Córdoba, Carlos Caserio. Hoy el dirigente está distanciado de Llaryora. Sobrevuela también la figura de la diputada nacional Natalia De la Sota. “No hemos hablado directamente con ella, pero todos le reconocemos que es una gran dirigente, que representa muy bien al peronismo cordobés y seguramente sea una de las personas con las que vamos a tener que sentarnos a hablar, que necesariamente e imprescindiblemente vamos a tener que sentarnos a hablar, por supuesto», esbozó Bianco ante la prensa cordobesa.
Con motivo del 2 de abril y el homenaje a los caídos en la Guerra de Malvinas, Kicillof había conseguido una foto de carácter federal. Fue con el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela y de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, con quienes compartió distintas actividades en la provincia austral más allá de la vigilia por Malvinas. Luego, a mediados de abril, hizo una gira de tres días por España con paradas en Barcelona y Madrid. Allí también consiguió reuniones con referentes progresistas de la región y europa como el presidente de Colombia, Gustavo Petro, o una foto con Luiz Inácio Lula Da Silva, como los puntos altos de la gira en materia de política exterior.

El último lunes se reunió con autoridades laborales de distintas provincias y representantes gremiales. Fue por la quita de competencias y atribuciones a las provincias que rigen en la ley de reforma laboral. El encuentro, que se llevó adelante en La Plata, también tuvo algún tinte federal ya que contó con la presencia de la ministra de Trabajo y Empleo de Tierra del Fuego, Sonia Castiglione; el secretario de Trabajo y Promoción del Empleo de La Pampa, Marcelo Pedehontaá; las secretarias de Trabajo de La Rioja, Myriam Espinosa; y de Santiago del Estero, Julia Comán; y el subsecretario de Trabajo de Formosa, Julio Valdez; además del ministro de Trabajo bonaerense, Walter Correa. Además, también participaron los secretarios generales de la CGT, Octavio Argüello; de la CTA Autónoma, Hugo Godoy; de la CTA de los Trabajadores, Hugo Yasky; de FATSA, Héctor Daer; de la CTA provincia de Buenos Aires, Roberto Baradel; y de la CTA Autónoma bonaerense, Oscar de Isasi.
POLITICA
Luego de que ratificara su ambición presidencial, Bullrich levanta el perfil y se mete en la campaña de Brasil con un spot

Después de que advirtiera que está “preparada” para ser presidenta, la jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza (LLA), Patricia Bullrich, levanta el perfil y se involucra en la campaña presidencial de Brasil para apoyar al candidato opositor Flavio Bolsonaro, el adversario del primer mandatario de ese país, Luiz Inácio Lula da Silva, en el balotaje del próximo domingo.
En las últimas horas, Bullrich grabó un mensaje en portugués para respaldar al postulante del Partido Liberal (PL). Según fuentes cercanas a la senadora, Bolsonaro y su equipo de asesores le pidieron que haga un gesto en la recta final de la pulseada con Lula.
“El futuro de Brasil importa, e importa mucho para América Latina. Queremos un Brasil fuerte, que crezca, genere oportunidades, proteja la vida y defienda la libertad de los ciudadanos”, señala Bullrich en el mensaje grabado.
Enseguida, completa: “Estoy convencida de que eso es lo que Flavio Bolsonaro puede ofrecer a Brasil y a todos los brasileños”.
Si bien Bolsonaro ya contaba con el apoyo explícito del presidente Javier Milei, quien incluso lo visitó en Brasil, a fines de junio pasado, los asesores del postulante conservador consideraron necesario “apuntalar” la campaña y, por eso, avanzaron para contactar a Bullrich.
Bullrich aceptó el pedido y casi inmediatamente grabó el video que ya está en manos del comando de campaña del PL y será difundido en las próximas horas. Bolsonaro se impuso en la primera vuelta sobre Lula da Silva y busca consagrarse como nuevo presidente de Brasil este domingo.
La idea de los estrategas de la campaña bolsonarista es “traccionar” con el video de Bullrich el voto femenino, más esquivo en las encuestas para el candidato, hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
En el video, Bullrich habló en portugués, idioma que maneja tras haber vivido en Brasil, durante la última dictadura militar argentina, cuando debió exiliarse perseguida por su participación en la agrupación “Montoneros”.
“Queremos un Brasil fuerte, que crezca, genere oportunidades, proteja la vida y defienda la libertad de los ciudadanos. Un Brasil que, junto a Argentina y los demás países, sea fuerte, con firmeza y con decisión”, remarca Bullrich en su mensaje.
“Creo que nuestros países pueden construir, unidos, una América Latina con gran proyección en el mundo”, concluye.
Bullrich grabó el mensaje después de que volviera a coquetear con una eventual candidatura a presidente. En diálogo con Infobae TV, la senadora dijo que, si bien se encuentra “preparada” para ser presidente, Milei “lleva la delantera” para encabezar la fórmula del oficialismo.
“Cuando sos parte de un proyecto y querés defenderlo, hay quienes prefieren a un candidato antes que a otro. El Presidente siempre lleva la delantera para ser candidato, es así. La reelección es una demostración de que el proyecto anda bien”, señaló la jefa de la bancada de LLA en el Senado en diálogo con TN.
Y añadió: “Ahora, yo soy una persona que me jugué por una candidatura y eso no quiere decir que haya guardado el proyecto en el bolsillo”.
Este viernes, Bullrich publicó otro spot sugestivo en sus redes sociales. En la pieza audiovisual se escucha el tema “Es un secreto”, en versión instrumental, del dúo puertorriqueño Plan B. Muestra distintas partes del Senado. Finalmente, aparece Bullrich en su despacho, seria y con los puños firmes en su escritorio. “Patricia sabe de la fuerza de los argentinos. Patricia conoce Argentina”, escribió la senadora para acompañar las imágenes.
pic.twitter.com/3oaNZ5rzET,October 23, 2026,Cecilia Devanna,Conforme a
POLITICA
Hotesur y Los Sauces: empieza el juicio con Cristina y Máximo Kirchner como principales acusados por asociación ilícita y lavado de dinero

Comienza este viernes a las 10 ante el Tribunal Oral Federal 5 el juicio por las causas Hotesur y Los Sauces, con 19 imputados, entre los que se encuentran la expresidenta Cristina Kirchner y su hijo Máximo.
El proceso se llevará adelante en la Sala AMIA de los tribunales de Comodoro Py y será, para la exmandataria, su tercer juicio oral por hechos de corrupción, mientras que para Máximo será la primera vez que se siente en el banquillo de los acusados.
La decisión de unificar ambos expedientes fue adoptada el martes pasado por la Cámara Federal de Casación Penal, que revocó el desdoblamiento dispuesto en septiembre por el propio Tribunal Oral Federal 5. Los jueces Daniel Petrone y Diego Barroetaveña hicieron lugar a los recursos de la fiscalía y de la Unidad de Información Financiera (UIF), mientras que Alejandro Slokar votó en disidencia.
El TOF 5, integrado por José Antonio Michilini, Adriana Palliotti y Fernando Machado Pelloni, autorizó que los imputados participen de la audiencia inicial por vía telemática, únicamente durante la lectura de los requerimientos de elevación a juicio. Los abogados defensores deberán estar presentes en la sala.
La autorización a participar de manera virtual en la primera audiencia se dio con el objetivo de evitar una nueva postergación del debate ante el escaso margen de tiempo que dejó el fallo de Casación con el inicio del juicio.
Al respecto, el propio tribunal aclaró que la habilitación telemática no implica un juicio virtual ni una modalidad híbrida permanente: a partir de las próximas audiencias el proceso será plenamente presencial. Las sesiones se desarrollarán los lunes, viernes y sábados, y el tribunal reservó fechas adicionales, incluidos algunos sábados de octubre y la primera semana de la feria judicial de enero, para garantizar la continuidad del debate.
Las causas investigan, según la acusación, un esquema destinado a canalizar fondos de origen ilícito hacia el patrimonio de la familia Kirchner a través de sociedades hoteleras e inmobiliarias.
La acusación
De acuerdo con los requerimientos de elevación a juicio, la expresidenta está acusada como jefa de una asociación ilícita y por lavado de activos en el tramo de Los Sauces. A su hijo Máximo se le atribuye el rol de organizador de esa asociación, además del lavado de dinero. En el expediente de Hotesur, en cambio, a ambos se les imputa principalmente el delito de lavado de activos, sin reiterar la asociación ilícita para evitar un doble juzgamiento por el mismo hecho.
Entre los principales imputados también figuran el empresario Lázaro Báez, a quien se le atribuye haber actuado como organizador de la asociación ilícita y por lavado de activos en ambos expedientes, y su hijo Martín Báez. Completan el núcleo más visible Cristóbal López y Fabián De Sousa, titulares del Grupo Indalo, acusados de asociación ilícita y lavado principalmente por los pagos realizados en Los Sauces a través de sociedades como Inversora M&S y Álcalis de la Patagonia.
En Hotesur, la empresa central es Valle Mitre, firma vinculada a Báez que, según la acusación, pagó más de 28 millones de pesos a Hotesur entre 2008 y 2015 por habitaciones y servicios del Alto Calafate y de Las Dunas que, para los fiscales, no se correspondían con un uso real.
POLITICA
¿Qué pasa si el Canal de Panamá se queda sin agua?

CIUDAD DE PANAMÁ.– Frente a las esclusas de Miraflores, el canal impone. Las compuertas de acero, las cámaras que se llenan y se vacían doblegando el agua a su conveniencia y la magnitud de una de las obras de ingeniería más complejas del mundo hacen difícil creer que no puede controlar el recurso que la hace funcionar: el agua.
Llegué en plena temporada de lluvias, bajo un cielo gris y cargado que anunciaba una tormenta más que tropical. Otra imagen engañosa, desleal a lo que los números cuentan. Entre mayo y agosto, en la cuenca del canal llovió un 34% menos de lo normal. Del lado del Pacífico, el déficit llegó al 60%.
El responsable tiene nombre. Normalmente, los vientos del Pacífico soplan de este a oeste y empujan el agua caliente hacia Asia. Cada dos a siete años, esos vientos se debilitan, el agua caliente vuelve hacia América y las lluvias se corren de lugar. Es El Niño, el fenómeno que debe su nombre a que llega siempre cerca de Navidad. En Centroamérica, significa sequía. En nuestro país y los vecinos, inundaciones.
El Niño, este año, no es tan solo un evento recurrente. Lo que alarma a los especialistas es que, esta vez, golpeó a la región con una virulencia de la que no se tiene registro desde hace décadas. La NOAA, la agencia climática de Estados Unidos, le asigna un 75% de probabilidades de ser el más intenso desde 1950. Panamá y su canal son puntos neurálgicos para comprender la cadena de eventos -no sólo meteorológicos-, que se producen a partir de estos cambios en la distribución del agua del continente y la preocupación que hay a nivel geopolítico por la continuidad de los problemas que acarrea. Incluido nuestro país.
El 25 de agosto, unos días antes de nuestro arribo, Panamá declaró la emergencia nacional. Once de sus 51 cuencas hidrográficas están en estrés hídrico. La hidroeléctrica de Bayano se frenó por falta de caudal y más de cincuenta tomas de agua potable resultaron afectadas.
El canal también tuvo que ceder. Para comprender el impacto hay que entender cómo se transportan los buques de un lado a otro del continente. Para cruzar el canal, un barco tiene que subir una montaña de agua. Dulce, no salada. El lago Gatún, en el centro del istmo, funciona como un cuerpo de agua “intermedio” entre los dos océanos. Está a 26 metros sobre el nivel del mar y las esclusas funcionan como una escalera. El barco entra a una cámara, las compuertas se cierran detrás de él y se abren unas válvulas. Por túneles abiertos en las paredes, el agua del lago baja por gravedad, sin una sola bomba, y llena la cámara hasta levantar el barco al escalón siguiente. Así, escalón por escalón, llega al lago, lo cruza y desciende del otro lado de la misma forma: vaciando las cámaras hacia el mar.
Esa agua no vuelve. Cada cruce por las esclusas tradicionales descarga en el océano unos 200 millones de litros de agua dulce, la misma que abastece a más de la mitad de Panamá. Las esclusas nuevas, inauguradas en 2016 para los buques más grandes, tienen piletas laterales que recuperan cerca del 60% del agua de cada operación. Aun así, el sistema entero sigue dependiendo de lo mismo que hace un siglo: que el lago se vuelva a llenar con lluvia.
Desde septiembre, los cruces diarios bajaron de 36 a 32 y se redujo el calado máximo, lo que obligó a los barcos a viajar con menos carga. Hubo días con casi cien buques esperando turno. Los vimos desde el aire, antes de aterrizar en el Aeropuerto Internacional de Tocumen. Quien no quiere esperar, paga. En las subastas de cupos se ofrecieron más de US$5.000.000 por un lugar, cuando a principios de año el promedio era de US$55.000. La Autoridad del Canal proyecta que en este año fiscal pasarán 743 barcos menos.
Lo peor, advierten, todavía no llegó. En enero empieza la estación seca, y el Instituto Meteorológico panameño prevé lluvias por debajo de lo normal hasta marzo.
En Panamá, 2023 sigue siendo la vara con la que se mide todo. Ese fue, según la propia Autoridad del Canal, el año más seco en la historia de la vía (por fuera de los registros de El Niño, con los que habría que remontarse casi ocho décadas para ver números comparables). Los cruces llegaron a limitarse a 22 por día. Entre 2200 y 2700 barcos no pudieron pasar, con un impacto cercano a los US$900 millones.
Esta vez, el lago Gatún arrancó con algo más de margen. Pero nadie en Panamá se anima a hablar de alivio. La discusión de fondo dejó de ser coyuntural. Una mirada sostiene que el cambio climático está volviendo las lluvias más escasas e impredecibles. Otra pone el acento en El Niño, pero también en lo que creció alrededor: más población que consume la misma agua, más barcos, buques cada vez más grandes. Las dos coinciden en algo: el agua que alcanzaba ya no alcanza.
La otra cara de la sequía
Lo que en el canal se mide en barcos, en el resto de Centroamérica se mide en comida. En el Corredor Seco, la franja que va del sur de México a Costa Rica, viven unos 11,5 millones de personas. La mitad depende de lo que siembra. Este año, la primera cosecha se perdió. Según Unicef, en Guatemala, Honduras y El Salvador casi ocho de cada diez familias productoras de maíz perdieron entre el 75 y el 100% de lo sembrado. Muchas tienen reservas para tres semanas. El Programa Mundial de Alimentos calcula que en América Latina unos 16 millones de personas podrían enfrentar inseguridad alimentaria. En Panamá, los políticos insisten en que la falta de agua impactará en el comercio internacional antes que en la población, pero la reducción del cruce de buques genera estrés financiero en las navieras y preocupación en los países que quieren tener qué decir sobre el funcionamiento del canal. Especialmente, Estados Unidos y China.
Durante un siglo, Panamá fue sinónimo de tensión mundial. En 1997, dos años antes de que Estados Unidos entregara la vía, Panamá concesionó Balboa, sobre el Pacífico, y Cristóbal, sobre el Atlántico, a Panama Ports Company, filial del grupo hongkonés CK Hutchison. Durante casi tres décadas, una empresa con sede en Hong Kong operó las dos puertas del canal, y en 2021 el contrato se prorrogó por otros 25 años. Nadie lo discutía demasiado hasta que Donald Trump volvió a la Casa Blanca y convirtió esa presencia en prueba de que China “controlaba” el canal.
En marzo de 2025, CK Hutchison intentó salir del problema: acordó vender su negocio portuario a un consorcio de la estadounidense BlackRock y la naviera MSC. Pekín objetó la operación y quedó en suspenso. La salida llegó por otro lado. En enero de 2026, la Corte Suprema panameña declaró inconstitucional la concesión. El Estado ocupó temporalmente los puertos y entregó contratos transitorios de hasta 18 meses: Balboa quedó a cargo de APM Terminals, filial de la danesa Maersk, y Cristóbal de TIL, el brazo portuario de MSC. CK Hutchison reclama más de US$1500 millones, y el Gobierno prepara licitaciones separadas por 25 a 30 años, que espera adjudicar antes de mediados de 2027.
El espejo en la Argentina
La disputa por Balboa y Cristóbal es, en el fondo, una disputa por el control de un paso. Y cuando ese paso se angosta, el valor estratégico se muda a otro. En agosto y septiembre, con el canal recortado por la sequía, el tráfico por el estrecho de Magallanes creció más de un 70% respecto del año anterior, según datos de la Armada de Chile. Es el único paso natural entre el Atlántico y el Pacífico, y por él pueden pasar buques que no entran en las esclusas de Panamá. Washington ya tomó nota: en octubre, su embajador en Santiago, Brandon Judd, dijo que si Chile quiere ayuda para proteger sus derechos sobre el estrecho, también tiene que atender los intereses de Estados Unidos. El canciller chileno respondió que Magallanes “fue, es y será siempre chileno”.
La Argentina también mira al sur. El estrecho es chileno por los tratados de 1881 y 1984, pero su boca atlántica da a aguas argentinas, y el país se comprometió a garantizar el paso de todo barco que entre o salga por ahí. En agosto, el jefe de la Fuerza Aérea lo llamó “una llave bioceánica” donde hay que “hacer presencia”. Chile mandó una nota de protesta y la Cancillería tuvo que ratificar los tratados. Cuando el canal de Panamá se seca, la competencia por los pasos estratégicos se corre hacia el sur. Hacia la Argentina.
Panamá parece ser un espejo inverso de lo que sucede y sucederá en la Argentina. El fenómeno que vacía el lago Gatún es el mismo que hoy inunda el Litoral argentino. El caudal del Iguazú pasó de 1500 a 9000 metros cúbicos por segundo. Yacyretá abrió sus compuertas y el río Uruguay obligó a evacuar familias en Concordia. En los Niños fuertes anteriores, las peores inundaciones llegaron en marzo y abril. Y después puede venir su opuesto, La Niña, con sequías prolongadas.
Desde Miraflores, la conclusión es difícil de esquivar. El canal no va a desaparecer. Pero cada temporada seca lo vuelve más caro, más lento, más disputado. Y lo que pasa acá también se va a sentir en la Argentina. Un comercio mundial con menos lugar para pasar encarece los fletes de un país que vive de exportar. Y si el tráfico entre los dos océanos se sigue corriendo hacia el sur, la Argentina va a tener que decidir qué lugar ocupa en ese mapa. La pregunta que definió al canal durante cien años era política. La que lo va a definir en los próximos cien años es climática. Y la Argentina, esta vez, está adentro de las dos.
LA NACION,Política,Cada dos a siete años,,Camila Dolabjian,Conforme a
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