POLITICA
Conurbano al límite: la misma bomba de tiempo para Milei y Kicillof

Hay un atributo del que no se puede carecer a la hora de liderar: la intuición. Javier Milei la tiene. Por eso sabe que no alcanza con los resultados positivos de la economía en los promedios del Excel. A la Presidencia lo llevaron, también, los votos de los varones jóvenes de los barrios marginales del Conurbano bonaerense. Barrios en los que hoy no consiguen trabajo ni de soldaditos para el narco y se termina peleando por un cartón por el que cada vez pagan menos. Un electorado enojado y triste al que tampoco convoca el peronismo y a la hora de votar prefiere quedarse en casa.
Falta mucho para las elecciones presidenciales, pero queda poco para construir un candidato. Nadie sabe hacia donde va la Argentina, pero un sector del Gobierno está convencido que solo hay espacio para la nitidez. “Incierto es peor que malo”, repite siempre el economista del CITI, Ricardo Dessi. Si las buenas noticias de la macroeconomía no se sienten en los bolsillos de la mayoría, la única alternativa es apostar a los propios. Y en el caso de Milei no son pocos: tiene un piso en torno al 30%.
Si el escenario de 2027 es una suerte de Perú 2026 –el domingo pasaron a la segunda vuelta Keiko Fujimori con 17 puntos y Roberto Sánchez con 12– de híper fragmentación política y desencanto, ese piso de 30% le da ventaja a Milei. Pero también supone un desafío. Si con poco cualquiera es competitivo, todos pueden soñar. Hasta un evangélico que vive en California, como Dante Gebel, quien llegará a Buenos Aires la semana que viene probarse el traje. Ya lo advertía un hombre de la Iglesia Católica: “En el barrio, lo único que crece son los evangélicos”.
Argentina tuvo, no hace tanto, una elección en un contexto de profunda fragmentación política. En 2003, el candidato presidencial más votado fue Carlos Menem con el 24% de los votos. Lo siguieron Néstor Kirchner con 21,7%, Ricardo López Murphy con 17% y Elisa Carrió y Adolfo Rodríguez Saá con casi 14%. Lo que siguió es historia conocida.

Por eso, quizá, el Presidente no dudó en levantar el teléfono y llamar a quien le había mandado un whatsapp alertado por lo que veía en en la calle. “¿Qué estas viendo? ¿Te metiste al supermercado?”, quiso saber. Escuchó y tomó nota. Y trató de dar un mensaje alentador: “Este es el piso, la recaudación mejoró en marzo y la inflación arrancó a bajar”. Creer o reventar.
Por ahora, el presente muestra una microeconomía arrasada. “En mi barrio todo el mundo tiene un préstamo personal, de $200 mil o $300 mil, que lo sacas para comprar comida, no para hacerte las manos”, cuenta Mariela, que trabaja en un salón de belleza en Capital pero vive en La Matanza. Otra de las “estrategias de las familias” en este tiempo de escasez, son los círculos de ahorro informales y también préstamos por fuera del sistema. Algo así como el prendario del ministro Adorni, pero en pesos y para comprar comida, no propiedades. También aparecen intermediarias para el juego online: una suerte de cajeras que levantan apuestas de terceros. La ingeniería del rebusque es infinita.
“El mercado de soldaditos está saturado”. Sí, como el de Uber. El ejemplo brutal lo da un cura que camina los barrios más carenciados de Quilmes hace 30 años y que sabe que hoy ya no les pagan $1.500.000 por custodiar una esquina: hay demasiada oferta, el precio bajó. “Hoy en el barrio nadie trabaja. No hay nada. La pelea es por la informalidad, por el cartón; que como cayó el consumo hay menos y también se paga peor”. Mayra Mendoza, ex intendente de Quilmes, contó esta semana en Infobae en vivo que todos los días hay 60 nuevas familias reclamando comida al municipio.
El Gobierno sabe que está en un mal momento. Lo consuela el año par, no hay elecciones, tiene tiempo. ¿Tiene tiempo? El Presidente se chocó de frente esta semana con dos de sus principales obsesiones: la inflación y el déficit fiscal. La primera por el 3,4% de marzo que marcó el decimo mes de suba y lo obligó a prometer que ahora sí pegará la vuelta. Realmente lo cree y se entusiasma con los datos de abril que le indican que la inflación viene corriendo al 2,4% mensual. La segunda, por el martillo judicial que lo intima a cumplir con la ley de financiamiento universitario y desembolsar $2,5 billones que no tiene. ¿Qué privilegiará el Presidente: el cumplimiento de las reglas de la democracia o su promesa de no romper el equilibrio fiscal?.

En agosto del año pasado, por cadena nacional, y a propósito de la sanción de las leyes de emergencia en discapacidad y financiamiento universitario, Milei explicaba que “cualquier gasto adicional debería recurrir a la emisión monetaria o el alza de impuestos” y avisaba: “No hay ninguna posibilidad de que yo permita que esto suceda. Y al Congreso le digo: si ustedes quieren volver atrás me van a tener que sacar con los pies para adelante”.
Habrá que esperar y ver para conocer que camino toma el Presidente, pero hay una certeza: está contrareloj. La micro entró en tiempo de descuento en octubre de 2025 y la macro, aunque ordenada, nunca está libre de sobresaltos. Tal es así, que uno de los bancos más importantes del país le pidió a su asesor financiero un estudio para estimar cuántos dólares podrían salir del país por Argentinos que viajen al mundial. Sin cepo para particulares y un tipo de cambio apreciado, algunos temen que cambie la tendencia de las copas del mundo de Qatar y Rusia y en junio se genere una salida importante de divisas por turismo emisivo.
Esta semana, sin embargo, llegaron buenas noticias en cuanto a dólares. El Fondo Monetario acaba de habilitarle mil millones de dólares y el Banco Mundial un respaldo de otros dos mil millones. Todo suma, nada alcanza. Pero al menos hasta noviembre, cuando se celebran las elecciones de medio término en Estados Unidos, el gobierno de la Libertad Avanza podría contar con el apoyo de la administración de Donald Trump.
Frente a este escenario hoy adverso, lo paradójico es que esa premura no logra capitalizarla su principal opositor, el gobernador bonaerense. Está igual de urgido. Con la actividad retraída, la recaudación en baja y la amenaza siempre latente de la inseguridad, el Gobierno bonaerense se esfuerza en creatividad para sostener aquella promesa de la provincia como escudo a la motosierra de Milei. Realismo mágico, diría el Presidente.
En las últimas semanas, el ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés Larroque, defendió los fondos para su ministerio ante los números en rojo que exponían el jefe de Gabinete, Carlos Bianco y el ministro de Economía, Pablo López. El objetivo es imposible: satisfacer una demanda de asistencia alimentaria en alza con baja de la recaudación y sin auxilio de la Nación.

Por eso, el gobierno de la provincia evalúa una “reestructuración del modelo de asistencia social” que implica la eliminación del programa MESA (Módulo Extraordinario para la Seguridad Alimentaria). Un mecanismo por el que más de 2 millones de personas retiran todos los meses de la escuela de sus hijos una caja de alimentos de entre 9 y 15 productos y que le cuesta a la Provincia unos $31 mil millones al mes.
Para mitigar el impacto político de la medida, el Gobierno provincial diseña un anuncio integral: eliminar el MESA, pero aumentar el presupuesto para el Servicio Alimentario Escolar (SAE) que alcanza a más de 2.400.000 chicos y hoy implica un presupuesto de $40 mil millones. Un reclamo de los intendentes. Y lanzar, al mismo tiempo, un plan de emergencia alimentaria coordinado con los municipios que lleve alimentos a aquellas personas que ya ni llegan al circuito escolar.
“El MESA era un programa de complementación alimentaria que mantuvimos después de la pandemia, ahora ya no alcanza con complementar, hay emergencia”, se justifican en la Provincia, al tiempo que reconocen que en el contexto de escasez de recursos, hay que definir prioridades.
Lo dicho, el desbarajuste del conurbano complica los planes de Milei para mantenerse en el sillón de Rivadavia, pero antes los de Kicillof para probarlo. A los dos, también, le restan las internas de sus propios espacios. Sin ir más lejos, el periodista Horacio Vertbisky, de línea directa a Cristina Fernández, publicó que la ex Presidente quiere a cualquiera de candidato por el peronismo, menos al Gobernador. Y se sabe: el PJ solo tiene chances cuando compite unido. A menos que, como se planteó al principio, la foto de las elecciones del domingo pasado en Perú, sea un recuerdo del futuro para la Argentina.
POLITICA
Puja en el Senado por la estratégica comisión de Acuerdos: los aliados dudan de la candidata del Gobierno

El cruce que mantuvo ayer en el Senado la jefa de la bancada libertaria, Patricia Bullrich, con una fiscal que intervino en el caso del policía Luis Chocobar tapó, sólo por un rato, una feroz disputa entre aliados y oficialistas por la presidencia de la estratégica comisión de Acuerdos, tras un plan de la Casa Rosada para entronizar -con agilidad- a la neuquina Nadia Márquez en reemplazo del mileísta riojano Juan Carlos Pagotto, que murió la semana pasada.
Por la comisión en cuestión pasan todos los pliegos judiciales -Corte Suprema incluida-, más ascensos militares y diplomáticos. Los senadores sueñan y se pelean por formar parte de ella. Por eso llamó la atención, pese a que se sabía de viajes de algunos integrantes en el exterior, la inasistencia de dialoguistas que sí se encontraban presentes en la Cámara alta. A los pocos minutos de terminada la reunión, que no tuvo quorum -sí expusieron los postulantes-, desde tres despachos confirmaron a Infobae la jugada en contra de Márquez.
El caso más llamativo fue el de la peronista tucumana -y, ahora, supuesta anti K- Sandra Mendoza, que es secretaria de la comisión y se hizo conocida años atrás por la “espada de Dómacle”, en pleno recinto. Sin Pagotto, el manejo quedaría -hasta votar un nuevo liderazgo, si se deseara hacerlo- en el vice, el radical Maximiliano Abad (Buenos Aires), quien con semanas de anticipación avisó que estaría en la feria internacional de pesca de Vigo, en España. Es un tema que, como marplantense, sigue de cerca.
Días atrás Mendoza acompañó, junto a Abad y al jefe del PRO, Martín Goerling -los tres forman parte de la comisión-, a la vicepresidenta y titular de la Cámara alta, Victoria Villarruel, en un foro parlamentario iberoamericano, en Madrid. Otra tucumana que también se hallaba en la “Casa” y no se mostró en Acuerdos fue Beatriz Ávila, en un momento cercana al PRO y, en la actualidad, al gobernador de su distrito, el justicialista Osvaldo Jaldo.

Un tercer faltazo, por más que estuviera a metros del convite, fue el de la radical Carolina Losada (Santa Fe). Su imagen en el tablero general aparecía iluminado y no apagado. Es decir, decidió no ir. Tuvo que salir al rescate del evento -evitó un papelón- que el pícaro silvestre Carlos Arce (Misiones), vocal de la comisión. Sólo mileístas asomaron la cara. Hasta aterrizaron colegas de relleno, para sumar un panorama más insólito al asunto.
La semana pasada, este medio contó que los movimientos a seguir eran los siguientes, según confió el propio oficialismo: que el rionegrino Enzo Fullone reemplazara a Pagotto como integrante -esto no pudo realizarse porque el decreto apareció finalizado el cónclave de ayer-; que Márquez, ya en la comisión, fuera votada presidenta; y que la neuquina cediera el comando de Legislación General a su colega Juan Cruz Godoy (Chaco).
El enroque parecía normal y es lógico que La Libertad Avanza, uno de los interbloques más numerosos en el Senado -empata en 21 con el kirchnerismo-, continúe con el manejo de Acuerdos, debido a lo delicado de todo lo que transcurre allí. Además, Márquez es abogada. No es obligatorio, pero suma. Nada de esto fue un problema: lo que sí generó un alto desagrado, reconocieron con desazón dos aliados a Infobae, fue la velocidad y ansiedad con la que se indicó la jugada, después del deceso de Pagotto. Una persona es la más apuntada de todas y el enojo parece no disminuir. Los telefonazos fueron más que incómodos.
Atado al pésimo clima que generaron los incómodos llamados que partieron desde el propio oficialismo, un par de dialoguistas aprovechó para recordar la probation aceptada por la neuquina años atrás. Como la provincia tiene una estricta ley de Ficha Limpia no puede ser allí candidata, aunque sí a nivel nacional. Atar eso a un futuro comando de la comisión donde se debaten pliegos de la Corte Suprema no colabora. Quienes la defienden a rajatabla son la secretaria general de Presidencia, Karina Milei, y Martín y “Lule” Menem.
POLITICA
Javier Milei y sus medidas, EN VIVO: el Presidente volvió a llamar “ladrón” a Lula días después del triunfo de Bolsonaro

A través de una historia en la plataforma Instagram, el mandatario apuntó contra el actual presidente de Brasil poco después de su derrota en la primera vuelta electoral. El líder del Partido de los Trabajadores (PT) se verá las caras con Flavio Bolsonaro en el balotaje del próximo domingo 25 de octubre.
“Lula Ladrón”, escribió Milei junto a un posteo del Instituto Cato, un think-tank con sede en Washington. La publicación reflotaba declaraciones de Ian Vásquez, vicepresidente de estudios internacionales de la organización, quien aseguró: “Lo que ha hecho que la gente rechace a Lula y a su partido es, en gran medida, la corrupción”.
POLITICA
De “se usa como caja política” a “violan la ley”: los cruces por la Ley de Financiamiento Universitario

El debate por la Ley de Financiamiento Universitario provocó un fuerte cruce entre representantes del oficialismo y la oposición, este miércoles, en A Dos Voces (TN). Rocío Gómez, presidenta de la juventud de La Libertad Avanza; el diputado nacional Maximiliano Ferraro (CC-ARI); y Roy Cortina, dirigente del socialismo porteño, confrontaron sus posiciones durante una discusión televisiva sobre las protestas estudiantiles, los recursos destinados a las universidades públicas y el cumplimiento de la legislación por parte del gobierno de Javier Milei.
El intercambio se produjo después de que un grupo de estudiantes ingresara al Palacio Pizzurno, sede de la Secretaría de Educación, para reclamar por el financiamiento universitario.
Mientras Gómez denunció que algunas universidades se utilizan como “caja política” y defendió la decisión del Gobierno de cuestionar leyes que no establecen sus fuentes de financiamiento, Ferraro acusó al Presidente de violar la legislación vigente y dictar un decreto inconstitucional.
Cortina, por su parte, defendió la universidad pública como una herramienta de desarrollo económico y movilidad social, y cuestionó el deterioro de los salarios docentes.
Rocío Gómez defendió al Gobierno y acusó a la oposición de utilizar las universidades como “caja política”
La presidenta de la juventud de La Libertad Avanza abrió la discusión con un duro cuestionamiento a los estudiantes que ingresaron a la Secretaría de Educación.
“Para mí, ojalá que los chicos que hoy tomaron el Palacio Pizzurno, la Secretaría de Educación, duerman todos en un pabellón”, expresó Gómez.
Ante la consulta sobre si consideraba que debían ser detenidos, insistió en que las ocupaciones de edificios públicos tienen que generar consecuencias.
“Me parece que tiene que tener consecuencias. Una institución pública, como es la Secretaría de Educación, es sagrada”, sostuvo.
La dirigente libertaria también defendió la posición del Ejecutivo frente a las leyes que implican mayores erogaciones presupuestarias.
“Para mí, el Gobierno no debería ejecutar ninguna ley que no especifique de dónde va a salir el financiamiento. Ninguna partida, ni este Gobierno ni ningún otro gobierno”, afirmó.
Gómez cuestionó además el funcionamiento del sistema universitario argentino y sostuvo que la discusión no debería limitarse exclusivamente a los recursos económicos.
Según planteó, las universidades tienen problemas estructurales vinculados con la baja tasa de graduación, la distribución de cargos y la utilización política de algunas instituciones.
“Y sí, yo creo que les queda cómodo a veces a la oposición hablar de las universidades desde un relato lindo, desde lo cómodo, porque garpa, porque es una de las instituciones que hoy más imagen positiva tiene”, señaló.
En ese contexto, acusó al kirchnerismo de haber impulsado la creación de universidades por intereses partidarios y apuntó contra Sergio Massa.
“Se usa la universidad como caja política, porque nos interesa quedar bien con tal intendente”, afirmó.
Como ejemplo, mencionó la creación de cinco universidades nacionales en 2023 y cuestionó las designaciones de exfuncionarios políticos en cargos de conducción.
“Por ejemplo, en 2023, cuando el país se prendía fuego, crearon 5 universidades nacionales, como si fuese una prioridad de ellos. ¿Sabés de quién era una prioridad? De Massa”, sostuvo.
La dirigente consideró que una reorganización de los recursos existentes permitiría mejorar las remuneraciones docentes sin incrementar el presupuesto.
“Si el problema son los docentes y el salario docente, yo creo que, si sacamos a toda la política que hoy está parasitando el sistema universitario, va a alcanzar la plata”, aseguró.
Ferraro acusó a Milei de violar la ley y Cortina advirtió sobre el desfinanciamiento universitario
Desde la oposición, Maximiliano Ferraro rechazó la postura del Gobierno y sostuvo que el conflicto universitario no responde solamente a una discusión presupuestaria, sino también a una decisión ideológica.
“Yo creo que Milei y Álvarez no es que no cumplen la ley, sino que violan la ley y, a su vez, dictan un decreto que es inconstitucional”, afirmó.
“El Congreso se expresó en 4 oportunidades con respecto al financiamiento universitario: rechazó los vetos del presidente Milei”, sostuvo.
“Hoy tenemos un sistema universitario en el que los salarios docentes y no docentes están un 30% abajo, las becas totalmente congeladas y un presupuesto 2027 que está un 34% debajo del presupuesto que mandó el Consejo Interuniversitario Nacional”, señaló.
Por su parte, Roy Cortina, dirigente del socialismo porteño, defendió el financiamiento de las universidades públicas y cuestionó las consecuencias económicas y sociales de la política educativa del Gobierno.
“Ningún país serio, capitalista, con una economía de mercado normal y razonable, desfinancia lo que es la investigación y la educación terciaria”, sostuvo.
“Vos sabés que la universidad produce externalidades económicas positivas, porque el servicio que brinda no es al alumno que se está graduando, sino a todos los profesionales, a los médicos que forma, a los ingenieros que construyen en la cotidianeidad, a los veterinarios, a las abogadas”, afirmó.
En ese sentido, cuestionó el deterioro de las remuneraciones docentes.
“¿Cómo puede un gobierno desfinanciar, con sueldos de miseria, a la universidad donde se forma el futuro?”, planteó.
Cortina también rechazó el modelo económico del oficialismo y consideró que el desfinanciamiento de las universidades está vinculado con una estrategia de desarrollo concentrada en la exportación de materias primas.
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