POLITICA
Diputados: la oposición espera definiciones del Gobierno sobre los proyectos por Malvinas y reclama que se traten en dos comisiones clave

Luego de la cadena nacional de Javier Milei, la oposición pidió convocar a las comisiones de Defensa y de Relaciones Exteriores para tratar el proyecto de ley de Defensa de la Soberanía Nacional. El mismo establece en uno de sus capítulos el endurecimiento del régimen de sanciones y, en otro, la creación del nuevo esquema de Seguridad Nacional. Ambos serán enviados al Congreso la semana que viene.
También deberá tratarse el DNU que amplió partidas presupuestarias para el Ministerio de Defensa, que ingresará a la Comisión Bicameral de Trámite Legislativo que controla la senadora oficialista María Belén Monte de Oca. Ella podrá convocar a los legisladores en cuanto la iniciativa esté habilitada.
El diputado Carlos Zapata (LLA), titular de la Comisión de Defensa, le adelantó a TN que abrirá su comisión si el proyecto le es girado: “Siempre estamos listos para discutir las iniciativas del Poder Ejecutivo”.
La medida del jefe de Estado permitirá avanzar con la construcción de la Base Naval Integrada en Tierra del Fuego y reforzará las capacidades de telecomunicaciones. El Ejecutivo busca convertir el complejo austral en un polo logístico de referencia para el Atlántico Sur y ampliar la capacidad de proyección hacia la Antártida.
Para el radical crítico Pablo Juliano, las medidas llegan tres años tarde: “Convoque al Consejo Nacional de Malvinas, creado por la Ley 27.558 y que usted mismo debe presidir (lleva más de 2 años sin funcionar). Dé marcha atrás con la venta de los predios de la Armada en Ushuaia y con el vaciamiento operativo de la Base Aeronaval Punta Indio”.
En ese sentido, agregó: “Restituya el financiamiento específico del Fondo Nacional de Defensa (FONDEF), que su Presupuesto 2026 eliminó, y deje de desfinanciar nuestra presencia científica y logística en la Antártida. Garantice el abastecimiento y las obras de nuestras bases”.
El legislador radical adelantó que estudiarán la propuesta del Poder Ejecutivo: “Le pedimos al oficialismo un debate sereno. Sin empujones ni victorias pírricas. Una política de Estado exige acuerdos amplios y duraderos”.
Sanciones por la exploración en Malvinas
El Congreso deberá tratar con carácter de urgencia la norma que enviará el Poder Ejecutivo para modificar la Ley 26659, que establece condiciones para la exploración y explotación de hidrocarburos en la Plataforma Continental Argentina.
En su mensaje por Cadena Nacional, Javier Milei detalló que endurecerá las sanciones que contempla la ley sancionada por el Congreso en épocas de la expresidenta Cristina Kirchner.
“Para endurecer las sanciones y penas contra las compañías vinculadas a operaciones no autorizadas. Los proveedores de estos proyectos recibirán las mismas penas y prohibiciones que las empresas con las que colaboran”, planteó Milei.
En el mismo sentido, el presidente aseguró: “Los infractores no podrán contratar en territorio argentino, sea con el sector público o privado; y se dispondrá cuando corresponda la aplicación del juicio en ausencia. Además, extenderemos este régimen a otras actividades en las islas que afectan nuestros recursos naturales”.
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Esta determinación se da ante la explotación petrolera offshore vinculada al proyecto Sea Lion, impulsado por las compañías Navitas Petroleum (israelí) y Rockhopper Exploration (británica). Según expresó Javier Milei, la iniciativa podría permitir que el Reino Unido avance sobre recursos que la Argentina considera propios.
“ADNOC, la Compañía Nacional de Petróleo de Abu Dhabi, tiene participación accionaria en XRG (filial internacional de inversiones energéticas de la compañía ADNOC de Abu Dhabi), que es el grupo que desarrolla el proyecto de gas natural licuado en la Patagonia argentina y es socia de YPF en los desarrollos”, advirtió Sebastián Galmarini.
En esa línea, señaló: “Tienen un director, Paul Mayland (director independiente Senior en la junta de la empresa inglesa Rockhopper), que forma parte de la empresa que ya está desarrollando actividades económicas en la Argentina en sociedad. Es decir, habría que avisarle a Milei, al canciller Quirno y a todas las autoridades argentinas que esto ya está pasando y que la ley está vigente. No entiendo por qué no lo hicieron hasta acá”.
Desde Unión por la Patria (UxP), el jefe de la bancada, Germán Martínez, aclaró que el lugar de consensos es el Congreso: “En 33 meses, Milei no aportó nada significativo por la cuestión Malvinas, gobernó en contra de la soberanía nacional e impidió todo tipo de consenso en el rumbo de la política exterior y la defensa nacional. ¿Por qué no hizo el mismísimo 10 de diciembre de 2023 lo que hoy anunció? Tenía todos los elementos normativos disponibles y antecedentes concretos sobre todos los temas”.
El legislador pidió convocar a las comisiones de Defensa Nacional y de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados de la Nación. “Si efectivamente quieren trabajar estos temas en clave de consenso, todo se tiene que discutir en los ámbitos institucionales. Tenemos propuestas y proyectos para aportar al debate”.
La diputada de La Libertad Avanza Silvana Giudici adelantó que votarán el proyecto de la Casa Rosada y la prioridad es defender la soberanía: “La Antártida Argentina y las Islas Malvinas merecen políticas de Estado que honren nuestra historia, defiendan nuestra soberanía y preparen a las futuras generaciones para ocupar el lugar que nuestro país nunca debió perder. Estamos preparados para votar las leyes que envíe Javier Milei”.
Mientras que la jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, señaló: “La defensa de nuestra soberanía se hace con hechos: medidas contra empresas que operan en las islas, aumento del presupuesto y fortalecimiento de nuestra presencia estratégica en Tierra del Fuego. Y hay un cambio histórico: por primera vez, un presidente de Estados Unidos comienza a reconocer que la soberanía argentina sobre las Malvinas es una cuestión que debe ser escuchada. Se rompe una cadena histórica de respaldos a la posición colonialista”.
La norma para modificar
La Ley 26659 regula las condiciones para la exploración y explotación de hidrocarburos en la Plataforma Continental Argentina, protegiendo los recursos naturales y reafirmando la soberanía sobre las Islas Malvinas y espacios marítimos circundantes.
Fue sancionada en el año 2011 y ahora el presidente Javier Milei busca que el Parlamento la modifique, agravando esas condiciones para la explotación y la exploración.
El presidente de la Nación advirtió que las empresas involucradas “tendrán que elegir entre una apuesta ilegal, en un territorio disputado, y una operación rentable y segura en un país soberano con reglas claras y previsibilidad. No se pueden hacer las dos cosas”.
En el artículo segundo se establece: “Se prohíbe a toda persona física o jurídica, nacional o extranjera, que realice o se encuentre autorizada a realizar actividades en la República Argentina y sus accionistas”.
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Detallando como actividades prohibidas el desarrollo de actividades hidrocarburíferas en la Plataforma Continental Argentina sin haber obtenido la habilitación pertinente emitida por autoridad competente argentina o que presten servicios para dichos desarrollos.
Mientras que el séptimo se refiere a las sanciones: “Será reprimido con prisión de cinco a diez años, multa equivalente al valor de mercado de 20 mil a cien mil barriles de petróleo crudo (WTI) con capacidad de 42 galones estadounidenses, equivalentes a 159 litros, e inhabilitación especial por el doble del tiempo de la condena para realizar cualquier actividad comercial, el que, sin autorización de la autoridad competente, encargue o realice, por cuenta propia o de terceros, cualquier actividad de búsqueda de hidrocarburos mediante la exploración en el lecho o en el subsuelo del mar territorial o en la plataforma continental argentinos”.
Aumentando las penas de prisión de diez a 15 años y multas de un millón 500 mil barriles de petróleo crudo la actividad de extracción de hidrocarburos de yacimientos situados en las áreas marítimas argentinas.
El DNU aumentando fondos a Defensa
Otro punto para debatir por el Congreso, en la Comisión Bicameral de Trámite Legislativo, es el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) para ampliar los recursos del Ministerio de Defensa destinados a la construcción de una base naval integrada en Tierra del Fuego y al fortalecimiento de las capacidades de telecomunicaciones.
El argumento de la Casa Rosada fue que esa nueva infraestructura permitirá convertir a la Argentina en el polo logístico más importante del Atlántico Sur.
Un punto que ya generó diferencias en la Cámara de Diputados entre dos exministros de Defensa, el libertario Luis Petri y el peronista Jorge Taiana.
Petri declaró: “Ese futuro exige profundizar el camino iniciado en 2023: equipar a nuestras Fuerzas Armadas, fortalecer la presencia argentina en el Atlántico Sur y defender nuestra soberanía mediante la diplomacia, el derecho internacional y todas las herramientas legítimas del Estado”.
“La Base Naval Integrada, la protección efectiva de nuestro espacio aéreo con los F-16, los P3 Orión y la recuperación de nuestras capacidades navales serán pilares de una política de Estado sostenida en el tiempo. La paz no se construye desde la debilidad. Se construye con la fuerza de nuestras razones, y la fortaleza de una sociedad unida detrás de una causa justa”, agregó.
Mientras que desde UxP el exministro Jorge Taiana recordó: “En el año 2022, cuando era ministro de Defensa, iniciamos las obras de la Base Naval Integrada de Ushuaia, que durante tres años fueron paralizadas por (Javier) Milei y que hoy, ante el creciente interés de la causa Malvinas, el Gobierno vuelve a reactivar. No es estrategia geopolítica, es oportunismo electoral”.
Malvinas Argentinas, Javier Milei, Congreso
POLITICA
Tras las críticas del PRO al Gobierno, Mauricio Macri reaparece en Jujuy y relanza su estrategia para 2027

Mauricio Macri volverá este viernes al centro de la escena política con una postal que el PRO construye desde hace meses: un acto propio, rodeado de dirigentes propios y en un marco federal, con el foco puesto en el armado rumbo a las elecciones del año que viene. La reaparición llega después de una semana en la que el partido fundado por el expresidente volvió a diferenciarse del Gobierno por el Presupuesto 2027 y el capítulo vinculado a discapacidad.
Macri encabezará en San Salvador de Jujuy una nueva edición de “Próximo Paso”, el ciclo con el que el PRO recorre las distintas regiones del país para fortalecer su estructura territorial. El dato es que mientras fortalece su posicionamiento político, mantiene abiertas las conversaciones con La Libertad Avanza para construir acuerdos en distintos distritos.
La actividad se realizará en el Hotel Altos de la Viña. Antes del encuentro partidario, Macri llegará durante las primeras horas de la tarde y mantendrá una reunión institucional con el gobernador Carlos Sadir en la Casa de Gobierno.
Después del encuentro con Sadir, Macri reunirá a los presidentes del PRO de las provincias del NOA, en una nueva escala del despliegue federal que viene impulsando desde comienzos de año para ordenar la estructura partidaria en el interior.
POLITICA
Milei vuelve a la Argentina con la economía bajo presión y un desafío político: contener a Patricia Bullrich

Javier Milei pasará este viernes, literalmente, de las nubes a la realidad. Buenos Aires lo recibirá con numerosos desafíos cuando cerca de las nueve de la mañana se acomode en la Quinta de Olivos después de aterrizar de su viaje a Nueva York. En Estados Unidos habló ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, se reunió con figuras internacionales y terminó prometiéndoles a banqueros e inversores que, si consigue la reelección, “2028 será el mejor año económico de la historia”; en Argentina, en cambio, estará obligado a dejar de vender futuro para concentrarse en discutir el turbulento presente.
Mientras preparaba el regreso del viaje número 19 a la nación comandada por un Donald Trump que esta vez no le regaló una foto mano a mano, las estadísticas oficiales se encargaron de dinamitar las narrativas optimistas a las que apela con frecuencia. Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), la pobreza subió del 28,2% registrado a finales de 2025 al 32,3% en el primer semestre de 2026, con una indigencia que pasó del 6,3% al 7,5%, lo que significa que el país tiene 15,4 millones de personas que no llegan a cubrir la Canasta Básica Total. Como si esto fuera poco, el organismo confirmó que la actividad económica se desplomó 2,9% en julio respecto de junio y que retrocedió 1,4% a nivel interanual, marcando un camino de oscilaciones “en serrucho” que tiene al comercio y la industria como las ramas más complicadas.
Son guarismos que lastiman justo donde el Gobierno quiere construir el relato para los trece meses que los separan de las elecciones de 2027: que lo peor quedó definitivamente atrás y que solamente hace falta aguantar un poco más para llegar a la prosperidad prometida.
Pero las dificultades del bolsillo vernáculo no son los únicos problemas que lo esperan en estas tierras. Milei sabe que enfrenta otro asunto delicado, con un peso específico que ni el INDEC puede ponderar en su real dimensión: tiene nombre, apellido, votos propios, cinco años de mandato por delante y una creciente vocación por recordarles a todos que no llegó a La Libertad Avanza para obedecer en silencio. Ese escollo se llama Patricia Bullrich.
Una escena de la última semana resume a la perfección el clima interno que el mandatario encontrará cuando vuelva a pisar la Casa Rosada. La jefa de bloque en el Senado no necesitó levantar demasiado la voz; esperó como buena tiempista la atención de sus colegas de la Mesa Política y, sin atolondrarse y de corrido como si la hubiera practicado antes, largó la primera de una sucesión de frases filosas.
-Yo no me puedo enterar de las sorpresas del Presupuesto por los diarios.
Diego Santilli acusó recibo y, lo más tranquilo que pudo, tomó las riendas en calidad de jefe de Gabinete.
-Y vos no podés andar contando todo en los medios. Por ejemplo, decir que no tenemos los votos para eliminar las primarias…
“La Piba” se inclinó hacia adelante y puso las palmas de sus manos sobre el escritorio.
-Colo, ya sabés que siempre digo lo que pienso. Lo dije el otro día y lo repito acá: no me tomen por tonta.
Su interlocutor intentó aflojar el ambiente.
-Bueno, te tomo que tenemos que hacer un mea culpa por no haber hablado más profundamente sobre el tema Discapacidad en este lugar. Pero limpiemos los trapos adentro. Encima, te metiste conmigo y me llamaste mentiroso…
El ida y vuelta, que nunca perdió el tono de respeto, derivó en asuntos concretos como el porvenir de la reforma a la Carta Orgánica del Banco Central, la modificación al régimen de Zona Fría, el proyecto vinculado a la soberanía de Malvinas y hasta la agenda de la visita del papa León XIV. Sin embargo, todos los miembros de ese órgano comandado por Karina Milei confirmaron, una vez más, que la ex ministra de Seguridad es, fue y será una aliada incómoda.
Sin ir más lejos, sólo durante lo que va de 2026 Patricia Bullrich pidió públicamente las declaraciones juradas de Manuel Adorni, alegó objeción de conciencia para no rechazar a la candidata a jueza federal María Verónica Michelli, se diferenció en varias ocasiones del resto del ecosistema violeta al hablar de los padecimientos de la población, puso en duda los sufragios necesarios para aprobar la Reforma Electoral, se quejó de los detalles de la Ley de Leyes acusando de forma directa a la cartera económica y, como si esto fuera poco, publicó un video provocador con los acordes de Lali Espósito de fondo.

El desmarque alrededor del Presupuesto fue más profundo que una queja de ocasión frente a un micrófono. Bullrich no había sido la única sorprendida por el capítulo VI del proyecto: Karina Milei, Diego Santilli y Martín Menem tampoco conocían en detalle los cambios en Discapacidad que terminaron entrando en la iniciativa que el Poder Ejecutivo mandó al Congreso. La secuencia fue especialmente irritante porque, mientras operadores oficialistas negociaban con bloques aliados una salida alternativa, los artículos 36 a 41 avanzaron en otra dirección: entre otros puntos, derogaban parcialmente la Emergencia y eliminaban los aranceles únicos de referencia del Nomenclador de Prestaciones Básicas. El ruido fue tan grande que el propio Gobierno terminó habilitando una nueva redacción consensuada para reemplazar buena parte de ese esquema.
El episodio dejó abierta una pregunta todavía más espinoza que la discusión técnica sobre pensiones y prestaciones: ¿quién metió semejante modificación sin avisarle a buena parte de la conducción política? Ni siquiera puertas adentro logran consensuar una respuesta única. “Increíblemente no tenemos tan en claro si lo que se mandó en el Presupuesto fue algo de Economía o de Legal y Técnica: es decir, si fue de Toto o de Santiago”, admite un funcionario del oficialismo. Nadie mostró hasta ahora elementos concluyentes para probar ninguna de las dos teorías. Sea como sea, la descoordinación quedó en evidencia.
Todavía estaba caliente ese tópico cuando la senadora libertaria decidió agregarle banda sonora a la interna. “No voy a parar por miedo a correr. Sé que quisieran poder controlarme”, decía, en la voz de la artista enfrentada con Milei y que acaba de agotar su tercer estadio de River, uno de los fragmentos elegidos que musicalizaba el material fílmico que posteó su equipo digital.
La provocación tuvo premio en la moneda que más cotiza en estos tiempos: atención. Según un relevamiento de Enter Comunicación, solamente desde los perfiles oficiales de Bullrich el contenido superó las 3,4 millones de visualizaciones; “Lali” llegó al primer puesto de las tendencias argentinas en X y “Bullrich” trepó hasta el tercero. Eso sí: viralidad no significa necesariamente aprobación. El mismo estudio encontró un 72,7% de sentimiento negativo alrededor del video, con cuestionamientos tanto de usuarios oficialistas que la acusaban de traición como de opositores que descreían de la puesta en escena.
Lo más llamativo llegó después: el primer mandatario eligió desactivar la bomba. “¿Cuál sería el problema de que escuche a Lali?”, le respondió a una periodista de espectáculos antes de calificar como “una tontería mayúscula politizar el arte” y confesar que incluso había escuchado algunos temas que le gustaron. Hasta Daniel “Gordo Dan” Parisini se permitió ironizar con una eventual participación de la cantante en el próximo recital libertario. En un frente político que suele contestar cada afrenta con artillería pesada, la respuesta desdramatizadora no pasó inadvertida.
Los que frecuentan a Bullrich aseguran que hacía mucho tiempo que no la veían tan furiosa como en los últimos días. Sin embargo, su rebeldía conserva una frontera cuidadosamente delimitada: hasta ahora nunca dirigió sus críticas centrales contra el Presidente. “Patricia es Patricia. Es su naturaleza desmarcarse de aquello de lo que no está convencida y capitalizar aquello que sí la convence”, resume un integrante de la Mesa Política. Y agrega un razonamiento que empieza a repetirse en el oficialismo: “Tampoco lo que hace es estrictamente malo: puede contener al votante de centroderecha que está disconforme con algunas de nuestras medidas”.
Del otro lado, cuentan la misma película sin ninguna diplomacia. “Ella no está enojada con Javier porque entiende que estas cuestiones clave no las tiene que trabajar personalmente el que ocupa el Sillón de Rivadavia. Está caliente con los negociadores políticos. Son de madera. Y, cuando ella los apura, encima son cagones”, escupe sin filtros uno de sus colaboradores más estrechos.
Las conversaciones privadas de Bullrich con Milei ayudan a comprender por qué puede permitirse esos movimientos. Ella no se autopercibe como una soldado más del ejército libertario, ni como una dirigente que recibió del Presidente el regalo de un cargo. Se considera socia política de un proyecto al que, según su mirada, aportó una porción decisiva de los votos que permitieron derrotar a Sergio Massa en 2023. “No soy una empleadita”, repite cuando alguien le sugiere bajar la cabeza. Y cerca suyo reconstruyen una frase todavía más contundente que le transmitió personalmente al mandatario: “Vos me diste una misión, que fue sacar leyes en el Congreso. Las cosas van a salir si yo quiero. Dame las herramientas y no me ocultes información. Si me quieren joder, esto no funciona”.
Todo este despliegue de autonomía produjo una reacción que dice más sobre el poder de Bullrich que cualquiera de sus declaraciones públicas. Javier Milei bajó una orden taxativa al gabinete: nadie debe confrontarla. La instrucción llegó a ministros y dirigentes después de los últimos encontronazos y, estén o no de acuerdo con la estrategia, en el espacio violeta aseguran que debe ser acatada. La propia Karina Milei, molesta con varios de los movimientos de la senadora, también eligió contener la situación en vez de abrir una guerra que podría resultar demasiado costosa.
En momentos en que las encuestas reflejan un deterioro general de la dirigencia política, “La Piba” conserva niveles de aprobación que ayudan a entender parte de las cautelas. El último Latam Pulse de AtlasIntel/Bloomberg le asignó 38% de imagen positiva y 55% de negativa, mientras Milei quedó en 35% y 62%, respectivamente. Un detalle a tener en cuenta: dos meses antes, Bullrich también estaba por encima: 45% contra 40%. No hay magia en los números ni un ascenso lineal de la senadora; lo que aparece es una legisladora nacional que viene resistiendo mejor el desgaste que afecta al Presidente.
El fenómeno se repite en otras mediciones recientes. La Encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública de la Universidad de San Andrés, realizada entre el 3 y el 8 de septiembre, registró 34% de valoración positiva para Bullrich y 33% para Milei, aunque ambos acumularon mayor rechazo que aprobación: 56% y 61%. Zuban Córdoba encontró una diferencia similar entre el 16 y el 19 de este mes: 37,6% de imagen positiva para ella y 36% para él, con rojos de 59,9% y 61,8%. Son fotografías, no pronósticos electorales, pero alcanzan para entender por qué en Balcarce 50 nadie parece interesado en empujarla hacia el abismo.
Hay, sin embargo, una trampa para las aspiraciones independentistas de la ex ministra. Los universos que respaldan a los dos dirigentes están extraordinariamente superpuestos. Un relevamiento de Casa Tres, la consultora de Mora Jozami, detectó que apenas uno de cada diez consultados hace una evaluación diferente de Milei y Bullrich. “Es poco el margen que tiene Patricia para desmarcarse de Javier”, interpreta la analista de opinión pública. La especialista pone el foco en una diferencia con otras etapas de la carrera política de la senadora: cuando en el pasado buscaba despegarse de un liderazgo podía salir a pescar en una pileta electoral más amplia; hoy esa disponibilidad, al menos por ahora, parece mucho más limitada.
Esa dependencia mutua expone una parte relevante del juego de seducción que ya empezó a proyectarse hacia 2027. En la Rosada escuchan los rumores sobre una eventual candidatura presidencial de Bullrich, pero sus figuras centrales aseguran que no creen que esté trabajando hoy para enfrentar a Milei. “No lo creemos posible ni creemos que lo vaya a hacer. Ella quiere ser vicepresidenta”, arriesga una fuente gubernamental de máxima confianza de la todopoderosa secretaria general. Es una hipótesis que algunos en el planeta oficialista empiezan a imaginar como instrumento de contención: ofrecerle un lugar protagónico en la fórmula reeleccionista para evitar que la dirigente del espacio con la mayor capacidad para hacer movimientos inconsultos busque un sendero propio.

Este asunto medular no nació exclusivamente de las elucubraciones de los operadores electorales. Milei y Bullrich hablaron en privado más de una vez sobre cómo funcionaría una fórmula conjunta y, según personas que conocen esos intercambios, hasta fantasearon con la potencia política que tendría esa sociedad. “Seríamos una dupla espectacular, no nos para nadie”, fue uno de los conceptos que circularon en aquellas conversaciones. En el entorno de la senadora, de todos modos, hacen una aclaración preventiva: si alguien piensa que una vicepresidencia serviría para comprar su silencio, en el fondo entonces no entiende a Patricia Bullrich.
El horizonte de largo plazo ofrece otra pista. Bullrich escucha con frecuencia en el Círculo Rojo que debería acelerar su diferenciación de Milei y construir desde ahora una alternativa. A uno de esos interlocutores le respondió con una fecha: “En 2031, después del segundo mandato de Javier, va a ser mi turno”. La frase contiene, al mismo tiempo, una apuesta por la reelección libertaria y la admisión de una ambición personal que jamás desapareció del todo. Un empresario le recordó que ese año ella va a cumplir 75; la senadora sonrió y no dijo más nada.
“Patricia, al final del día, siempre quiere ser presidenta”, sentencia uno de los colaboradores que mejor conoce su forma de pensar. La definición no significa que esté preparando secretamente una candidatura contra Milei para el año próximo. Todo lo contrario: su equipo trabaja para que el proyecto oficialista llegue competitivo a octubre de 2027. Pero también tiene un plan de contingencia. “Ella dice algo así como: ‘Cualquier cosa acá estoy preparada’. Si en algún momento siente que el proyecto de Javier no da para reelegir, va a decir ‘acá estoy’. Tampoco es tonta: sabe que hoy sola no le da y no se va a arriesgar a terminar mal”, completa la misma persona.
En el corazón del poder libertario piensan que Bullrich tiene una base electoral propia, pero que esa base no le alcanzaría para construir por sí misma una candidatura competitiva. También, que una ruptura con Milei podría resultarle especialmente costosa entre los votantes de centroderecha que comparten. La lectura tiene un espejo dentro del bullrichismo: “Es evidente que el Presidente va a conservar una cantidad importante de votos. Romper ese cuadrante político no tiene sentido. Si nos dividimos, nos ganan”, reconocen.
En el medio aparece una variable electoral que, paradójicamente, enfrenta a Bullrich con uno de los objetivos políticos más importantes de los Milei: las PASO. El Presidente insiste en que quiere eliminarlas y las define como un mecanismo costoso diseñado para resolver con dinero público las internas de los partidos. La jefa de bloque de la cámara alta niega que su resistencia a dar por seguros los votos necesarios para esa reforma esconda un interés personal. Aun así, en el círculo chico del Gobierno hay quienes miran desde el prisma de la suspicacia: si las primarias sobrevivieran, ofrecerían una vía institucional para que cualquier dirigente del mismo universo político pudiera desafiar una candidatura presidencial sin romper previamente la coalición.
El problema para Milei es que Bullrich no es la única figura de ese win ideológico que empieza a mirar el calendario: Mauricio Macri y Victoria Villarruel también se mueven.

Casi como una ironía preparada especialmente para el regreso presidencial desde Estados Unidos, este mismo viernes Mauricio Macri estará en Jujuy encabezando una nueva escala de su gira “Próximo Paso”. El expresidente tiene previsto cerrar por la tarde un encuentro del PRO en San Salvador y mantener una reunión con el gobernador Carlos Sadir. La actividad forma parte del operativo con el que intenta volver a darle musculatura territorial a un sector que quedó golpeado después del crecimiento libertario. En paralelo, dentro del espacio dejaron correr la precandidatura presidencial del ex ministro de Hacienda Hernán Lacunza y mantienen abiertas las conversaciones con los violetas para una eventual alianza nacional. Apoyar sin desaparecer, negociar sin entregarse y prepararse por si el escenario cambia: una gimnasia política que el fundador del partido amarillo conoce de memoria. “Y disfruta”, se ríen a su lado.
Victoria Villarruel juega a otra cosa: ya no necesita buscar la manera de diferenciarse de Milei porque esa distancia forma parte del paisaje cotidiano del oficialismo. Pero mientras la relación con la Quinta de Olivos permanece congelada, la vicepresidenta multiplicó durante 2026 las recorridas por el interior y las fotografías con gobernadores de distintos colores. “Sólo le faltan dos provincias, Chaco y La Pampa, para haber aterrizado en todo el país. Ni Milei se atrevió a tanto”, enumera su entorno, con sorna. Cuando complete el mapa, ¿se lanza como candidata a presidenta? La oposición más dura, con el claro objetivo de dividir la oferta de la derecha, se frota las manos.
En La Libertad Avanza ya no cancherean y muestran llamativa prudencia: cualquier dirigente que les quite votos, “aunque sea un 2%”, puede poner en peligro el gran objetivo de los hermanos Milei: quedarse en la Rosada hasta 2031.
Por eso, la orden presidencial de no confrontar con Bullrich funciona menos como una señal de armonía que como una admisión de los riesgos que la rodean. Patricia, mientras tanto, parece haber elegido su método: acompañar, marcar límites y esperar. Si algún día llega la oportunidad que imagina desde hace años, hay algo que parece seguro: no piensa enterarse por los diarios.
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POLITICA
Denuncian un presunto desvío de alimentos de la Quinta de Olivos a una empresa de catering vinculada a exfuncionarios

Una denuncia presentada ante la Justicia federal busca determinar si alimentos comprados con fondos públicos para abastecer la Quinta de Olivos fueron desviados a un emprendimiento privado de catering relacionado con personas que trabajaban en la residencia presidencial.
La presentación apunta contra María Belén Agudiez, hasta esta semana subsecretaria de Planificación General de la Secretaría General de la Presidencia; Osvaldo Sosa, exintendente de la Quinta; y Analía Agudiez, hermana de la exfuncionaria y encargada de la cocina de Olivos.
La denuncia, impulsada por la diputada Marcela Pagano, sostiene como hipótesis que parte de los alimentos destinados oficialmente a la residencia podrían haber terminado en “Pancitos Caseros”, una empresa de catering dedicada a los servicios de panadería y pastelería que estaría a nombre de Analía Agudiez, hermana de la exfuncionaria. El presunto desvío es, por el momento, una acusación que deberá ser comprobada por la Justicia.
El caso aún no se inició formalmente y es el fiscal Eduardo Taiano el que debe decidir si impulsa la acción penal, es decir, si toma medidas de prueba para verificar la acusación. El juez que podría quedar a cargo del caso es Julián Ercolini.
Belén Agudiez ocupaba desde enero de 2024 la Subsecretaría de Planificación General, dentro de la Secretaría General que conduce Karina Milei, y era considerada una funcionaria de su círculo de confianza.
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