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ECONOMIA

Dudas en una de las locomotoras de la economía: la incertidumbre electoral es el principal freno a las inversiones del campo

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La confianza de los productores agropecuarios argentinos alcanzó una leve mejora en septiembre-octubre, tras subir 2% frente a la medición anterior del Ag Barometer Austral de la Universidad Austral.

La mejora convive con un freno a las inversiones: la incertidumbre por las elecciones de 2027 y la posibilidad de un evento El Niño durante la campaña 2026/27 llevan al sector a preservar liquidez y flexibilidad financiera.

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El indicador general, que se ubicó en 150 puntos, mostró una recuperación luego de marcar 151 puntos en mayo y 147 en julio. En términos interanuales, la confianza de los empresarios agropecuarios creció 20%, con un alza de 5% en las condiciones presentes, hasta 126 puntos, y de 1,2% en las expectativas futuras, que llegaron a 167.

La posibilidad de cambios políticos en 2027 es el factor que más productores relacionan con la postergación o la cautela inversora: 49% señaló el escenario electoral. El riesgo climático fue mencionado por 38% y las tasas o condiciones de financiamiento, por 24%; las respuestas admitían la selección de más de una opción.

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El relevamiento del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral también indicó que 68% de los consultados considera que el proceso electoral influye mucho o algo en sus decisiones. Esa percepción expresa la evaluación de los propios empresarios y no establece por sí sola una relación causal con las inversiones que finalmente se concreten.

Expectativas favorables y recursos retenidos

La disposición a invertir mantiene señales positivas pese a la cautela. El Índice de Expectativas de Inversión aumentó 3,9% y llegó a 133 puntos, su máximo histórico, mientras que 66% de los productores consideró que atravesaba un buen momento para destinar recursos a nuevos proyectos.

La diferencia entre identificar oportunidades y ejecutar inversiones inmediatas está vinculada a la necesidad de conservar capacidad de respuesta frente a cambios económicos, financieros y políticos.

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Carlos Steiger, investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral y director del Ag Barometer Austral, explicó: “Los resultados muestran que el productor mantiene confianza en el mediano plazo, pero esa expectativa no se traduce automáticamente en decisiones inmediatas de inversión. Hay oportunidades que se evalúan favorablemente, aunque la incertidumbre política, climática y financiera lleva a analizar con cuidado cuándo comprometer capital y cómo preservar capacidad de maniobra”.

Las prioridades para la campaña 2026/27 reflejan esa selección de destinos. El 32% prevé mejorar la producción, 25% busca adquirir activos estratégicos como tierra o hacienda, otro 25% prioriza preservar liquidez y capacidad de maniobra, y 21% apunta a reducir deudas y compromisos financieros.

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Los costos también condicionan esos cálculos: 55% afirmó que sus costos medidos en dólares son superiores a los de la campaña anterior. La necesidad de administrar recursos se suma así a la evaluación de oportunidades de expansión.

El posible Niño y los cambios en la campaña 2026/27

El eventual desarrollo de El Niño llevó a los productores a revisar alternativas operativas, tecnológicas y financieras para reducir la exposición al riesgo. El 31% prevé modificar las fechas de las labores, la elección de cultivos o las tecnologías empleadas.

Otro 17% evalúa contratar seguros o ya los contrató, mientras que 16% considera cambiar su plan de siembra y adoptar una posición más cautelosa ante las inversiones. En contraste, 27% sostuvo que no modificaría sus decisiones aun si se concreta ese escenario climático.

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“Que el índice de inversión alcance un máximo histórico y que, al mismo tiempo, los productores manifiesten cautela no es contradictorio. Una cosa es evaluar favorablemente una oportunidad y otra es decidir el momento adecuado para comprometer recursos. La liquidez y la flexibilidad financiera siguen siendo importantes para atravesar un escenario que todavía presenta incertidumbres”, señaló Steiger.

La inteligencia artificial aparece como otra herramienta con potencial para el sector. El 32% de los productores identificó a la producción como el área con mayores posibilidades de mejora, seguida por el planeamiento estratégico, con 28%, y la gestión financiera, con 23 por ciento.

Agricultural Markets,South America / Central America

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Cheques, garantías y blockchain, el nuevo mapa financiero que exploran las pyme argentinas

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Cada vez son más las pequeñas y medianas empresas que buscan alternativas para acceder a financiamiento (Imagen Ilustrativa Infobae)

El acceso al crédito no depende únicamente de la disponibilidad de instrumentos, sino también de la evaluación del riesgo y de las perspectivas de cada empresa (Llano)

Los cheques de pago diferido y los pagarés son dos de los instrumentos más usados por las pyme para anticipar fondos en el mercado de capitales (Foto: Reuters)
Los cheques de pago diferido y los pagarés son dos de los instrumentos más usados por las pyme para anticipar fondos en el mercado de capitales (Foto: Reuters)

La Resolución 94/2026 de la Secretaría de Industria flexibilizó las garantías en moneda extranjera, habilitó contratos con firma electrónica e incorporó el uso de blockchain en los avales

Los préstamos a cuota fija permiten a las microempresas financiar necesidades que deben cubrirse en el corto o mediano plazo.
Los avales de las sociedades de garantía recíproca ayudan a las pymes a mejorar sus condiciones de acceso al financiamiento

La tokenización “abre un canal de financiamiento más allá del banco, permite llegar a más inversores y simplifica parte del registro y la liquidación de una emisión (Linares)

Mano con teléfono móvil mostrando pantalla de inicio de sesión. Junto al dispositivo, un globo terráqueo digital con símbolos de divisas y conexiones bancarias.
La tokenización permite fraccionar derechos económicos y abrir proyectos a una base más amplia de inversores. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La reforma del mercado de capitales todavía debe pasar por el Congreso



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ECONOMIA

Un historiador global calificó de “masacre” la motosierra y la política económica de Javier Milei

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Según Adelman, Milei es el principal referente sudamericano del movimiento MAGA, de Donald Trump
(Foto AP/Alex Brandon, Archivo)

Dado que las contribuciones de Milei al orden hemisférico de Trump dependen del desempeño económico de la Argentina, cabe preguntarse cómo le ha ido al principal referente sudamericano del movimiento MAGA

Jeremy Adelman
Javier Milei, un hombre de cabello castaño rizado con traje azul oscuro y corbata, sonríe ampliamente mientras sostiene una motosierra roja con la mano derecha. El fondo es azul oscuro
El presidente argentino Javier Milei sonríe ampliamente mientras levanta su emblemática motosierra, símbolo de su propuesta de reducir el gasto público.

La informalidad constituye la única red de seguridad para muchos argentinos



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ECONOMIA

Desde diciembre de 2023, el boleto mínimo de colectivo en la provincia de Buenos Aires aumentó seis veces más que la inflación

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En diciembre de 2023, cuando el gobierno de Milei comenzó su gestión, inició un proceso de ajustes de todo tipo, que incluyó el sinceramiento de precios de los boletos de colectivo. En ese momento, los pasajeros del AMBA pagaban una tarifa mínima de $52,96 en recorridos de hasta tres kilómetros. Algunas semanas más tarde (el primer ajuste se iba a aplicar el 1° de enero de 2024, pero se postergó unos días) la tarifa más baja saltó a $76,92 y comenzó una tendencia ascendente que ya no se detuvo.

Hoy, el precio se divide en tres, dependiendo de su se trata de líneas de colectivo de jurisdicción nacional, bonaerense o de CABA. Las primeras, que conectan a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con municipios del conurbano, hoy cobran un pasaje mínimo de $742,81; las que dependen de la Provincia, parten de $1.215,09 y las últimas, las de CABA, arrancan de $920,48 por recorridos de hasta tres kilómetros.

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Ahora bien, para comparar el avance de los precios con la inflación, no se pueden tomar en consideración los valores de octubre, sino los de agosto pasado, porque ese es el último mes para el que existe medición oficial publicada del Índice de Precios al Consumidor (IPC). Las tarifas más altas en el octavo mes de este año fueron las de los colectivos de jurisdicción de Provincia de Buenos Aires, que partían de $1.111,19 en ese momento para viajes cortos. Eso significa que, esas líneas de colectivo en particular, el boleto aumentó $1.058,23 en la era Milei (1.998,16% de suba acumulada).

¿Cuánto subió la inflación? De acuerdo con la medición oficial del Indec, desde noviembre de 2023 (justo antes de que asumiera Milei) hasta agosto de este año, el IPC acumuló un avance del 336% a nivel nacional. Eso significa que el porcentaje de suba del boleto de colectivo superó por 1.662 puntos al porcentaje de inflación de ese período. En otras palabras, el aumento de la tarifa de micro fue 5,94 veces superior a la inflación.

El boleto de colectivo que cobran las líneas dependiente de Provincia de Buenos Aires aumentó $1.058,23 desde diciembre de 2023. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Si se analizan las otras líneas de colectivos se encuentra una diferencia menor, considerando que en agosto los micros de CABA tenían boletos mínimos de $852,90 y los que jurisdicción nacional partían de $742,81, siempre hablando de viajes de hasta tres kilómetros de recorrido. En esos casos, las subas acumuladas en la gestión Milei son de 1.510,4% y 1.302,5% respectivamente. Aún así, se trata de porcentajes mucho mayores a la inflación de ese período.

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El punto de partida

En diciembre de 2023, durante los primeros días de gestión, el Gobierno y las empresas mantuvieron una serie de reuniones para definir qué pasaría con los precios de los pasajes. En ese momento, desde Nación aclararon que los incrementos formaban parte de un reconocimiento del atraso tarifario que se había acumulado durante los últimos años y, en particular, desde agosto de 2023. La administración anterior había interrumpido la actualización automática por Índice de Precios al Consumidor (IPC) del Indec. Esa situación, sumada al retraso en el pago de subsidios había generado interrupciones en el servicio de transporte de pasajeros del Gran Buenos Aires y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

En ese escenario, tanto el Estado como las empresas coincidieron en que una actualización de las tarifas era más que necesaria para que el sistema volviera a funcionar con normalidad. Desde Transporte detallaron en ese entonces que sólo en diciembre de ese año el Gobierno nacional había transferido subsidios a las empresas del sector por $51.893 millones. Esa cifra, explicaron, respondía a una “matriz de costos y kilómetros recorridos que se fue distorsionando con el transcurso de los años”, lo que se agravó por el congelamiento de precios.

Según informaron desde Nación, esa distorsión llevó a que el transporte automotor de pasajeros llegara al punto de estar “prácticamente estatizado”, ya que en un 91% estaba financiado por el Gobierno y apenas un 9% de sus ingresos provenían de lo que pagaban los pasajeros.

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Hoy los números son otros, pero aún existe un gran desajuste que las empresas denuncian todos los meses. Según el Índice Bondi que elabora la Asociación de Empresarios de Transporte Automotor (Aaeta), actualmente el Gobierno nacional reconoce una estructura de costos de $351.692,5 millones, cuando el costo real es de $453.495,79 millones. Ese desfasaje, afirman las empresas, lleva a que el subsidio otorgado por el Estado sea insuficiente para cubrir el costo de funcionamiento del sistema.

Ante ese escenario, Aaeta plantea que es necesario un ajuste, ya sea de las tarifas o de los subsidios. Según los cálculos de la entidad, en septiembre se produjo un déficit de $456,92 por boleto. Ese monto es lo que debería subir el pasaje promedio para que el sistema funcione con normalidad con el monto de subsidios vigente. El otro camino, sería la eliminación total de los aportes del Estado, pero en ese caso el costo real del boleto ascendería a $2.494,13 en el AMBA.

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