Connect with us

ECONOMIA

Alerta por una «bola de Lecaps»: por qué preocupa al mercado, que advierte por un déficit oculto

Published

on



La felicidad casi nunca es completa. Mientras el gobierno respira aliviado por el próximo ingreso de u$s2.000 del Fondo Monetario Internacional, festeja que en junio se quebró un año de déficits en la cuenta corriente y se ilusiona con el ingreso de u$s13.000 millones del campo tras el anuncio de baja de retenciones, se está recalentando otro debate que genera incomodidad en el equipo de Toto Caputo: si se está armando una «bola de Lecaps» potencialmente explosiva en el mediano plazo.

Y lo que más inquieta a los funcionarios es que las críticas no provienen de sus enemigos preferidos -los economistas «keynesianos» que simpatizan con el kirchnerismo- sino de muchos analistas, inversores y banqueros de línea ortodoxa.

Advertisement

Desde hace tiempo, estos críticos vienen cuestionando la forma en que Caputo y compañía presentan los números, y en los últimos días esa acusación se exacerbó: hay abiertas acusaciones en el sentido de que la deuda no se redujo de la forma en que el equipo económico muestra en las redes sociales y en el programa de streaming del Gordo Dan.

Y eso no es lo peor: en los últimos días, tras el episodio de suba abrupta de las tasas de interés, ya empezaron a cuestionar la veracidad de los números fiscales. En otras palabras, que si se contabilizara correctamente el costo de intereses de la deuda que se está acumulando, entonces ya no existiría el superávit fiscal financiero, sino que los números estarían en rojo.

Es un argumento que tiene la potencia de un misil a la línea de flotación del plan económico, porque justamente el dato en el que se basa Caputo para sostener que «esta vez es diferente» es que, a diferencia de otros momentos de la historia reciente, ahora hay un sólido superávit fiscal.

Advertisement

La discusión, básicamente, consiste en cómo deben contabilizarse los intereses que se van acumulando -pero que no se pagan hasta el final de la vida del bono- en el caso de las Lecaps, los títulos del Tesoro que absorbieron casi toda la liquidez que en otros tiempos se alojaba en las famosas «bola de Lebacs» -durante la gestión macrista- y «bola de Leliqs» -en la gestión de Alberto Fernández.

¿La bomba pasó del BCRA al Tesoro?

Hablando en números, los bonos del Tesoro en pesos argentinos se encontraban en un nivel equivalente a unos u$s30.000 millones cuando asumió Javier Milei. Y los pasivos del Banco Central -Leliqs más los pases a un día- contabilizaban unos u$s30.000, después de haber tocado un máximo de u$s70.000 en 2018 -casualmente, cuando Toto Caputo presidía en BCRA-.

El diagnóstico del gobierno de Milei era claro: los pasivos remunerados del BCRA eran malignos por donde se los mirara. Constituían una bomba inflacionaria para el futuro de mediano plazo, engordaban en 10 puntos el déficit fiscal y, además, ejercían incentivos perversos porque a los bancos les resultaba más convenientes alojar sus pesos sin riesgo y obteniendo una alta tasa, antes que prestarle el dinero a la empresas para que aumentaran su producción.

Advertisement

Desde ese punto de vista, «licuar» las Leliqs y pases por la vía inflacionaria era lo mejor que se podía hacer, y el remanente debía traspasarse a deuda del Tesoro. Cuando algún crítico preguntaba cuál era la diferencia entre tener deuda a nombre del BCRA o tenerla en el Tesoro, la respuesta era que la del Tesoro se podía «rollear» indefinidamente, cada vez con menos tasas de interés, y a mayores plazos.

Y que, en el caso de que no se llegara a renovar un vencimiento, no había que lamentarse, porque era el síntoma de que «los bancos vuelven a trabajar de bancos» -una de las frases preferidas de Caputo-. Y, en ese caso, los pesos que haya que pagarles a los bancos no implicarían una emisión inflacionaria, porque saldrían del superávit fiscal.

Todo el que cuestionara ese punto de vista era acusado de «no verla» y de aplicar conceptos de contabilidad financiera erróneos.

Advertisement

¿Un déficit bajo la alfombra?

Pero contrariando el lema de que «todo marcha acorde a lo planeado», el gobierno vivió zozobras en las últimas semanas, con saltos del dólar por encima de lo previsto, que lo obligaron a una fuerte intervención en el mercado de futuros. Y, además, se generó una brusca variación en las tasas de interés, algo que el presidente del BCRA, Santiago Bausili, adjudicó a la falta de costumbre de los bancos de manejar con eficiencia su liquidez, por tantos años de haber gozado de un subsidio de hecho por parte del Estado.

Las cosas, sin embargo, no se ven de la misma forma del otro lado del mostrador. Se empieza a ver con preocupación que la deuda del Tesoro supera en volumen a la «base monetaria amplia» que el gobierno muestra como garantía de estabilidad financiera.

Y no confían en que haya un sendero bajista de las tasas. Más bien al contrario, creen que el mercado pedirá más premio para quedarse en títulos en pesos que ahora son percibidos como de mayor riesgo, y que el gobierno consentirá esas tasas, por lo menos hasta las elecciones de octubre, con tal de no arriesgar una escapada del dólar.

Advertisement

Una de las polémicas más intensas ocurrió a raíz de la crítica que hizo el economista y consultor Christian Buteler, quien destacó cómo ha crecido la acumulación de intereses de Lecaps que no se pagan sino que se capitalizan -generando así el crecimiento exponencial del interés compuesto-. Según ese cálculo, ese interés acumulado pasó desde un nivel de $2 billones en agosto 2024 hasta u$s6,3 billones en junio último.

Si se toma el criterio de que esos intereses capitalizados son, en realidad, deuda diferida, entonces la conclusión es que no sólo no hay superávit fiscal primario, sino que hay déficit, y que viene creciendo mes a mes.

Tomando el caso del resultado fiscal de junio, el dato oficial marca un superávit de $551.000 millones, pero cuando se calcula la acumulación de intereses capitalizados -y no pagados- de Lecaps, entonces queda un «rojo» de $5,8 billones. En enero, ese déficit era de $3,1 billones, lo cual da la pauta de la alarma que tienen estos economistas por la velocidad de crecimiento de la «bola» de deuda del Tesoro. Si se contabiliza el acumulado anual, entonces el déficit rondaría los $27 billones.

Advertisement

La mezcla de devengado y base caja

El gobierno y varios economistas afines rechazan enfáticamente ese criterio, al que juzgan erróneo. La clave pasa por la diferenciación entre lo «devengado» -gastado pero no pagado- con lo efectivamente ya pagado. Por caso, desde la cuenta «Sindicato de Traders» criticaron los análisis que mezclan el flujo devengado con los pagos reales, y lo comparan con una persona que considere que sus finanzas del mes fueron negativas, porque tiene cuotas con la tarjeta hasta diciembre.

El argumento de quienes defienden la contabilidad oficial es que, si se cuentan los intereses acumulados de las Lecaps, entonces también tienen que considerarse los ingresos futuros a la caja de ARCA y el efecto de la reactivación de la economía.

«Es como decir que la deuda te explota porque emitiste un bono a 10 años, pero contarlo contra el PBI de hoy, en pesos de hoy, y sin ajustar nada. Una técnica vieja: inflar pasivos y achatar activos o flujos futuros», es el argumento defensivo.

Advertisement

Otros hicieron la comparación entre la Lecap -que paga tasa fija- y el bono CER, que ajusta con la inflación. Y afirman que quienes cuentan los intereses acumulados por las Lecap no aplican el mismo criterio con los bonos CER -dado que no se conoce la inflación futura-. Argumentan que si se canjearan todas las Lecap por Lecer, entonces los críticos del gobierno se quedarían sin argumento, a pesar de que la deuda sería del mismo volumen.

¿Y qué afirma el gobierno sobre este punto? El secretario de Finanzas, Pablo Quirno, respondió con un lacónico «se refinancia» a un analista que le preguntó de dónde saldrían los fondos para pagar los intereses de Lecap a su vencimiento.

Y Federico Furiase, el ideólogo del «plan de las tres anclas», abundó en el argumento, afirmando que la deuda consolidada -Tesoro y Banco Central- viene en una reducción acelerada, desde un 56% antes de la asunción de Milei hasta un 42% de hoy.

Advertisement

Y, para los preocupados por una corrida, afirma que el gobierno tiene un «colchón de reservas en pesos» para responder ante un aumento de la demanda de liquidez sin tener necesidad de emitir. Y que, además, con las reservas del BCRA se pueden comprar todos los pasivos monetarios a un precio que dejaría el dólar debajo de $1.000.

Con la lupa en el carry trade

Pero a partir de esa respuesta surgió un «contra argumento»: la defensa del gobierno da por supuesto que el costo financiero irá en baja por reducción de tasas de interés y que el ingreso seguirá en alza por crecimiento y estabilidad económica.

Y muchos ponen en duda que esa sea la dinámica, dado que la estabilidad cambiaria depende de que no se desarme el «carry trade», y eso implica que las tasas tienen que seguir siendo atractivas en términos reales. Más concretamente, que la renta que deja una Lecap tiene que superar al costo de comprar un «seguro de devaluación» en el mercado de futuros del dólar, algo que en las últimas semanas no ocurrió y que cada vez le cuesta un mayor costo al BCRA.

Advertisement

Por eso, los críticos del gobierno afirman que Caputo necesita que, en cada licitación, haya un «rolleo» casi total de los títulos que vencen. Y que, en caso de que el número sea menor -hubo licitaciones en que quedó más del 30% sin renovar- no ocurrirá la expansión crediticia que espera el gobierno, sino que los pesos «excedentes» terminarán corriendo al dólar.

En todo caso, las próximas licitaciones del Tesoro darán la pauta de si el mercado sigue confiando en la capacidad de repago del gobierno o si, por el contrario, se reinstala el fantasma del «reperfilamiento».

Advertisement



iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,deuda,tesoro,banco central,bonos,tasas,futuros,dólar,pesos,inflación,emisión,toto caputo,déficit

ECONOMIA

El acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur abre oportunidades para la exportación de pick ups

Published

on


Acuerdo con la UE: Argentina puede pasar de ser proveedor regional a exportador global de pick ups

A nivel global, el sector automotriz se caracteriza por mantener flujos de comercio intrarregionales, es decir, producen y venden en su vecindad: Sudáfrica exporta a Europa, África y Oceanía, Tailandia abastece a Asia y América del Norte, y Argentina a Latinoamérica. China vende principalmente al mercado interno.

Argentina es el cuarto exportador de pick ups a nivel global, aunque, hasta el momento, el destino principal de sus productos siempre quedó en el continente. Ahora, la producción de pick ups en Argentina tiene la oportunidad de romper esta lógica y acceder al calificado mercado europeo.

Advertisement

El acuerdo con la Unión Europea y el acercamiento comercial con Estados Unidos, junto a las reformas internas, plantean una oportunidad inédita para que la industria automotriz argentina se relance como plataforma exportadora. La firma del acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el Mercosur cambió el foco estratégico del sector automotriz nacional, situando a las terminales automotrices del país en condiciones de dar un salto al convertirse en productores regionales con potencial de expansión hacia mercados globales.

En pocos sectores esta perspectiva es tan evidente como en el de las pick ups medianas. Argentina ya ocupa un lugar relevante en este segmento. En 2025 se produjeron cerca de 300.000 unidades; el país es uno de los principales fabricantes mundiales (solo por detrás de Tailandia, Estados Unidos y China) y líder regional en esta categoría de vehículos.

Argentina es uno de los principales fabricantes mundiales (solo por detrás de Tailandia, Estados Unidos y China) y líder regional en esta categoría de vehículos

El perfil exportador del sector refuerza este posicionamiento. Más del 70% de la producción de pick ups se destina a mercados externos y las exportaciones superan las 200.000 unidades anuales, abasteciendo a más de 16 países de América Latina y el Caribe

Advertisement

Exportar a esta escala implica haber alcanzado estándares productivos, logísticos y comerciales consistentes con mercados exigentes. En otras palabras, Argentina no parte de cero: ya cuenta con capacidades industriales concretas sobre las cuales construir una estrategia de expansión internacional.

Europa como primer salto de escala

El acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur inicia una etapa de definición con señales alentadoras. La firma del entendimiento puso fin a una negociación que se extendió durante años y abre el camino hacia su implementación. En el Mercosur, los países aceleraron sus procesos internos de aprobación y ratificaron su respaldo político al pacto, mientras que, en Europa, aunque aún restan instancias institucionales por completar, el proceso sigue abierto y en movimiento. El escenario actual muestra un avance tangible de una asociación estratégica que se aproxima, paso a paso, a su entrada en vigor.

La firma del entendimiento puso fin a una negociación que se extendió durante años y abre el camino hacia su implementación (Foto: Reuters)
La firma del entendimiento puso fin a una negociación que se extendió durante años y abre el camino hacia su implementación (Foto: Reuters)

Durante años, el acceso al mercado europeo estuvo condicionado por barreras arancelarias que limitaron la competitividad de la producción argentina, pero el acuerdo UE–Mercosur comienza a cambiar esa ecuación. Europa dejaría de ser un mercado marginal para transformarse en un destino comercial viable para las pick ups producidas en el país. El potencial acceso a este mercado podría representar un aumento significativo en la producción argentina y una mayor diversificación de los destinos de exportación.

Los modelos fabricados en Argentina cuentan, además, con reconocimiento previo en mercados internacionales, lo que reduce parte del riesgo de inserción. A esto se suma una capacidad productiva instalada relevante, una cadena de proveedores experimentada y un ecosistema exportador que ya demostró su idoneidad.

Advertisement

Los modelos fabricados en Argentina cuentan, además, con reconocimiento previo en mercados internacionales, lo que reduce parte del riesgo de inserción

Durante años, países como Sudáfrica abastecieron estratégicamente a la Unión Europea gracias a acuerdos comerciales preferenciales. El nuevo escenario disminuye esa ventaja: si las condiciones de acceso convergen, la competencia se centra en productividad, costos, escala industrial y confiabilidad logística. En ese terreno, Argentina cuenta con activos para competir.

El nuevo vector: Estados Unidos

Otra variable clave es que el cambio de escenario no se limita al mercado europeo. Paralelamente, el acercamiento económico entre Argentina y Estados Unidos a partir del Acuerdo Recíproco de Comercio e Inversiones agrega un segundo vector estratégico.

Aunque este acuerdo no es un tratado de libre comercio pleno, establece un marco institucional destinado a facilitar el comercio, promover inversiones y reducir fricciones regulatorias entre ambas economías.

Advertisement
el acercamiento económico entre Argentina y Estados Unidos a partir del Acuerdo Recíproco de Comercio e Inversiones agrega un segundo vector estratégico (Foto: Reuters)
el acercamiento económico entre Argentina y Estados Unidos a partir del Acuerdo Recíproco de Comercio e Inversiones agrega un segundo vector estratégico (Foto: Reuters)

Para el sector automotriz, este acercamiento puede abrir nuevas posibilidades de integración productiva y comercial. Estados Unidos representa uno de los mayores mercados del mundo para las pick ups, con una demanda estructuralmente elevada vinculada a actividades productivas, logística y uso recreativo.

La posibilidad de que la producción argentina logre integrarse gradualmente a ese mercado ampliaría de manera significativa el horizonte exportador del sector. Así, la estrategia de inserción internacional de la industria podría evolucionar hacia un doble eje: Europa y América del Norte.

El factor clave: la competitividad

La competitividad interna de la economía argentina representa el tercer elemento determinante de este nuevo escenario. Ningún acuerdo comercial garantiza una expansión exportadora si no se apoya en mejoras de competitividad. En esta línea, las reformas en marcha pueden resultar decisivas.

Estados Unidos representa uno de los mayores mercados del mundo para las pick ups, con una demanda estructuralmente elevada

La reforma laboral, la reducción de costos no salariales, la disminución de la litigiosidad laboral y una mayor flexibilidad operativa para las empresas pueden influir en las decisiones de inversión, sobre todo para sectores intensivos en capital y altamente integrados a cadenas globales de valor.

Advertisement

Las terminales automotrices asignan inversiones en plataformas productivas comparando la competitividad de plantas instaladas en distintos países. El acceso a mercados, la previsibilidad regulatoria, los costos y la escala productiva suelen ser variables clave en esa evaluación, y el sector de pick ups en Argentina ha mejorado sus condiciones para abastecer a mercados muy exigentes.

Convertir esta oportunidad en una estrategia industrial sostenida dependerá del ritmo de implementación de los acuerdos internacionales, de la mejora de la competitividad y de la capacidad empresarial para transformar esta oportunidad en inversión, expansión e innovación en escala productiva.

El autor es Responsable de movilidad de consultora Abeceb

Advertisement



Corporate Events,Diplomacy / Foreign Policy

Continue Reading

ECONOMIA

Desinflación en suspenso: qué factores conspiran contra el objetivo de que la inflación mensual empiece “con un cero adelante”

Published

on


El proceso de desinflación se detuvo en mayo de 2025. Desde entonces, la suba del costo de vida inició un camino ascendente hasta el 2,9% de febrero de 2026 (Foto: Reuters)

A pesar del superávit fiscal, el dólar estable y la cantidad de dinero en equilibrio, la inflación transita por un sendero alcista desde mayo de 2025, al avanzar de 1,5% a 2,9% en febrero de 2026. Si bien el Gobierno insiste con que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del Indec quebrará el 1% en agosto, los analistas vislumbran un escenario más complejo debido a la falta de un ancla nominal clara y la inercia que trae aparejado el proceso inflacionario.

Tanto el presidente Javier Milei como el ministro de Economía, Luis Caputo, proyectaron que el IPC comenzará con 0 durante el tercer trimestre del año. No obstante, la consultoras relevadas por el Banco Central de la República Argentina (BCRA) en el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) prevén 1,5% para el agosto.

Advertisement

La persistencia de ajustes mensuales altos en los servicios públicos y el cambio de ciertos precios relativos y la suba estacional de la carne ralentizaron el ritmo de descenso de la variación del índice general de precios.

Para marzo, las firmas que realizan mediciones de alta frecuencia anticipan un IPC en torno al 3%, potenciado por la suba de los combustibles

Para marzo, las firmas que realizan mediciones de alta frecuencia anticipan un IPC en torno al 3%, potenciado por la suba de los combustibles debido al conflicto en Medio Oriente.

infografia

En diálogo con Infobae, el economista de Econviews, Alejandro Giacoia, consideró que, hoy, “no hay un ancla nominal clara y la política monetaria resulta poco precisa”. Durante los primeros meses de la gestión libertaria el crawling peg -devaluación mensual de 2% y luego 1% mensual- facilitó la baja de la inflación desde un pico de 25,5% en diciembre de 2023 hasta un dígito bajo a fines de 2024.

“Pero ahora el dólar, si bien está estable, se mueve dentro de una banda cambiaria que ajusta por la inflación pasada. Entonces, dejó de actuar como un ancla nominal. Por otro lado, el Banco Central dice que controla la cantidad de dinero, pero no está claro cuál es su objetivo y la tasa de interés también sigue teniendo volatilidad: tiene un piso, pero no tiene un techo. Falta un ancla nominal”, insistió Giacoia.

Advertisement

Coincidió el director de la consultora T+1, Juan Manuel Telechea, al observar que las principales variables que condicionan la disminución del ritmo inflacionario son la propia inercia de los precios y la ausencia de una referencia nominal.

infografia

“La inercia es el fenómeno típico que se da en un proceso de inflación crónica, donde los agentes ya están adaptados a la inflación y, por lo tanto, tienen muy aceitado el tema de paritarias, contratos, aumentos de precio en torno al 2%, con lo cual le pone un piso y hace que sea difícil bajarla rápidamente”, precisó el analista.

Según Telechea: “Si uno tiene presente la cuestión de esta inercia y viendo los números que tenemos en la actualidad, donde en marzo seguramente vuelva a dar en torno al 3%, diría que es imposible que la inflación quiebre el 1% en agosto. Con suerte, va a estar por debajo del, del 2%. Para fin de año podría ser, pero también luce complicado: tanto las proyecciones del REM como las que están implícitas en los precios de los bonos, anticipan que la inflación se mantendrá por encima del 1% todo el año».

Las proyecciones del REM como las que están implícitas en los precios de los bonos, anticipan que la inflación se mantendrá por encima del 1% todo el año (Telechea)

Para el economista de EcoGo, Lucio Garay Méndez, los factores que limitan la desaceleración inflacionaria se concentran en la distorsión de precios relativos heredada y otros estacionales así como algunas decisiones de postergar aumentos de regulados que tuvieron lugar durante las elecciones de medio término de 2025.

Advertisement

«Por un lado la carne subió más de 20% en los últimos cuatro meses, en febrero hubo una corrección de tarifas luego de haber frenado las subas en la contienda electoral y haber cambiado el esquema de subsidios luego de haber ganado las elecciones. Ahora tiene el shock exógeno del precio del petróleo que tiene un impacto fuerte de primera y segunda ronda, por lo que todas estas pequeñas correcciones se fueron sumando y hacen que la inflación no vuelva a desacelerar», evaluó Garay Méndez.

infografia

Respecto a la posibilidad de que la variación del IPC quede por debajo del 1% mensual en el segundo semestre, el analista estimó que dependerá de cuánto se extienda la guerra en Irán y cuánto se mantengan los precios internacionales del petróleo por encima de los USD 90 por barril. A su criterio, si este valor se mantiene por varios meses, la desinflación se complejizará.

La inflación no se desbocó, luce controlada (De Luca)

Bajo la perspectiva del jefe de Research y Estrategia de Parakeet, Matías de Luca, la inflación “no se desbocó, luce controlada”. “Si va a ir abajo del 1% mensual es otra historia, el contexto global no juega a favor (aumento de combustibles y posible impacto en alimentos por mayores precios de fertilizantes). Sí creo que para mediados de año la inflación debería ceder respecto a lo que fue el verano, no sé si necesariamente abajo del 1%, pero sí más cerca de 2% que de 3 por ciento”, concluyó.

Advertisement



Corporate Events,Creative Use,South America / Central America,Retailers (Legacy),Retailers (TRBC level 2)

Continue Reading

ECONOMIA

Caputo lanza «operativo surtidor» para evitar disparada de la nafta y reducir impacto en IPC

Published

on



El ministro de Economía, Luis Caputo, decidió suspender la actualización prevista para abril del Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) y el Impuesto al Dióxido de Carbono (CO2), en una medida que busca mitigar el impacto en el surtidor del incremento del petróleo crudo internacional.

Con la nueva determinación oficial, el Palacio de Hacienda busca evitar alimentar más aún la suba en las estaciones de servicio que desde el 27 de febrero ya escaló un 20% promedio, de acuerdo a distintas estimaciones privadas, a raíz de la crisis de oferta generada por la guerra en Medio Oriente.

Advertisement

Según datos de la consultora Economía & Energía (EyE), esta postergación no es gratuita para las arcas públicas, y solo en marzo la decisión de no aplicar la alícuota plena significó una pérdida de recaudación estimada en u$s147 millones, acumulando unos u$s429 millones en lo que va del primer trimestre del año.

La normativa vigente establece que estos tributos deben actualizarse trimestralmente en función de la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC). Sin embargo, el Decreto 116 del 26 de febrero de 2026 ya había determinado un aumento parcial para marzo, postergando el grueso del ajuste pendiente para abril.

El impacto de la guerra en los surtidores

El contexto internacional jugó un rol determinante en esta estrategia, explicaron desde la cartera económica. Debido a los conflictos bélicos globales, el precio de los combustibles registra alzas mucho mas pronunciadas en todo el mundo, pero la delicada situación social y el esfuerzo por contener la infación al menos por debajo del 3% mensual obligan a una transición ralentizada.

Advertisement

Esta presión externa se suma a un retraso estructural en los precios locales respecto a lo que ocurre con el Brent que en lo que va del mes ya aumentó más de un 45% desde los u$s72,50 del viernes 27, el día previo al primer ataque de Estados Unidos e Israel sobre Irán, a los u$s106 en que cerró esta semana.

En ese aumento escalonado de la nafta y el gasoil, con aumentos diarios que pasaron en principio disimulados por tratarse de pequeños saltos mejores a los $100 por litro, permitieron evitar el maletar social más amplio, pero se hace imposible de disimilar al momento de cargar.

Desde las empresas se admite que es la mejor alternativa que tienen disponible para no retrasar en demasía los valores de los combustibles respecto al crudo que ingresa a la refinerías, pero a a vez alertando que esta escalada tendrá un efecto a la baja en el consumo tal como ya ocurrió en febrero, aún antes del cisne negro de la guerra.

Advertisement

En ese desafío resultó vital el rol de YPF en el mercado que apelando a la política e micropricing que adoptó a mediados de año, logra los saltos abruptos en las carteleras y en los títulos de los diarios que suele reflejar el clima social.

Un programa puesto a prueba

Los límites del programa económico se pusieron a prueba tras la escalada del conflicto en Medio Oriente y el cierre del estrecho de Ormuz, eventos que empujaron el precio del barril de petróleo Brent por sobre los u$s 100. Esta volatilidad externa generó una presión inmediata en los costos de refinación local en la Argentina, sumando un nuevo foco de tensión sobre la dinámica de precios internos en un momento crítico de la macroeconomía.

La preocupación por el impacto de la energía en la inflación no es exclusiva del ámbito local, sino que se convirtió en una señal de alarma global. En las principales economías, el fortalecimiento del petróleo amenaza con retrasar las metas de desinflación de los bancos centrales, forzando un escenario de tasas altas por más tiempo y una salida de capitales de mercados emergentes, lo cual complica aún más el panorama financiero para la región.

Advertisement

En la Argentina, este incremento actúa como un arma de doble filo que condiciona las metas oficiales. Si bien el salto en la cotización del crudo mejora sensiblemente la rentabilidad de las exportaciones proyectadas desde Vaca Muerta, su contracara es un encarecimiento directo en el surtidor y en la importación de GNL necesaria para cubrir el pico de demanda durante el próximo invierno.

El peso de los combustibles en la estructura del Índice de Precios al Consumidor (IPC) es determinante, con una ponderación exacta del 3,8% dentro de la canasta. Bajo esta métrica, se estima que por cada 10% de aumento efectivo en el precio final de venta al público, la inflación general recibe una presión directa de 0,38 puntos porcentuales, sin contar los efectos de segunda ronda, de acuerdo a estimaciones de la consultora EcoGo.

La política de no intervención

La decisión de la Secretaría de Energía es no intervenir en la decisión de las empresas de aumentar o no sus combustibles, pero decidió apelar a las pocas herramientas que le quedan para incidir en dos componentes del precio de un litro de combustible como lo son el fiscal y los biocombutibles para el corte obligatorio.

Advertisement

De acuerdo con la proyección de EyE, en ese sentido el atraso impositivo es significativo. Para abril de 2026, el monto pendiente de actualización por ICL y CO2 se sitúa en $212,5 por litro para las naftas y $89,4 por litro para el gasoil. De haberse aplicado el esquema tributario completo, el salto en las estaciones de servicio habría sido drástico, alejando los precios de los objetivos de convergencia que se trazaron a principios de año.

Como complemento a la tregua fiscal, el Gobierno oficializó hoy un cambio en las especificaciones técnicas de los combustibles, permitiendo un mayor porcentaje de corte de bioetanol. Esta medida, negociada con las empresas del sector, tiene como objetivo sustituir una mayor porción de derivados del petróleo por biocombustibles de origen nacional. Al aumentar la participación de los renovables, se logra amortiguar el impacto del encarecimiento del crudo Brent en la estructura de costos de las refinadoras. 

Esta convergencia hacia una mayor tasa de biocombustible representa un alivio económico. Al elevar el corte, el país reduce la dependencia de las importaciones de combustibles terminados en un momento de volatilidad cambiaria y geopolítica. Para las petroleras, esta modificación técnica permite absorber parte del incremento de costos internacionales sin trasladarlo íntegramente al precio final pagado por el consumidor en la manguera.

Advertisement

La volatilidad es la única certeza

El mercado observa con cautela la sostenibilidad de estas medidas. Si bien la suspensión del impuesto actúa como un «ancla» temporal para el IPC, el costo fiscal genera más presión al cumplimiento de las metas de equilibrio presupuestario, ya acosadas por la baja de recaudación interanual. No obstante, desde el entorno del ministro Caputo consideran que el beneficio de estabilizar las expectativas de inflación en el corto plazo compensa la pérdida transitoria de ingresos tributarios.

En cuanto a lo que prevé el mercado para las próximas semanas, los analistas coinciden en que la volatilidad seguirá siendo la norma. El precio del barril de petróleo continúa sensible a las noticias del frente externo, lo que mantiene en alerta a las empresas como YPF, Shell, Axion y Puma que dominan más de 95% del mercado. El consenso es que, si bien el Gobierno evita un incremento adicional en abril, la presión por una actualización de precios persistirá si el crudo no retrocede.

Las cámaras empresariales del sector bioenergético recibieron de manera positiva el incremento en los cupos de corte, viendo en ello una oportunidad para dinamizar la industria regional. Sin embargo, desconfían de la receptividad de las petroleras a la nueva medida luego de años de disputas y controversias en torno a un resistido incremento del corte obligatorio de nafta y gasoil.

Advertisement



iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,combustibles,medio oriente,precios,inflación

Advertisement
Continue Reading

Tendencias