DEPORTE
El backstage del quiebre mundial de la FIFA y un futuro muy peleado

A una semana del mayor cimbronazo político de la era Gianni Infantino, el mapa de poder de la FIFA ya no es el mismo. Lo que hasta hace poco parecía una certeza —que el presidente sería reelegido sin mayores sobresaltos en el Congreso de Marruecos, en marzo de 2027— hoy quedó envuelto en incertidumbre. El proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE ), para privatizar la comercialización, hizo explotar por los aires la convivencia.
Todo cambió porque, si bien existían cuestionamientos internos, como sucede en cualquier organismo de semejante magnitud, el anuncio de una posible privatización de la comercialización del Mundial provocó reacciones de todo tipo: las esperadas y otras completamente no planificadas. Fue, sin dudas, un punto de inflexión en la gestión del suizo, que venía de cosechar éxitos importantes con el Mundial de Clubes y con la organización del primer Mundial de 48 selecciones, repartido en tres países, con asistencia récord y recaudación top.
Lo esperable era que reaccionara la UEFA, que reúne a 55 federaciones y está presidida desde 2016 (reelecto en 2023) por el esloveno Aleksander Ceferin, histórico rival político de Infantino. Europa concentra a las asociaciones más poderosas y a las principales figuras del fútbol mundial, por lo que el choque de intereses es habitual. Ceferin, que estuvo en la inauguración del Mundial y presenció pocos partidos, no estuvo en la final que justamente ganó un europeo, terminó encabezando la rebelión contra el presidente de la FIFA.
En Europa ya existía malestar por cuestiones deportivas, como la cancelación de la expulsión de Balogun que derivó en protestas oficiales de UEFA y Bélgica. Pero también incomodaba cada vez más la estrecha relación de Infantino con Donald Trump, visible durante todo el Mundial y profundizada en los últimos meses. Para muchos dirigentes de la UEFA, esa cercanía terminó de alimentar el desgaste político y el empoderamiento de Infantino, que incluso tuvo que correr disimuladamente a Donald del momento de la premiación de España. Cuando apareció este anuncio, impulsado de manera personal por el presidente de la FIFA, las térmicas saltaron definitivamente. Nada demasiado sorpresivo en una pelea entre gigantes.
Concacaf sorprende: Montagliani se distancia de Infantino
Lo que nadie tenía en los planes era la postura de la Concacaf, que nuclea a 41 federaciones de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe. Bajo el liderazgo del canadiense Victor Montagliani, muy cercano históricamente a Infantino, la confederación decidió soltarle la mano. Un movimiento de enorme peso político, sobre todo teniendo en cuenta que la relación entre ambos siempre fue muy estrecha. De hecho, el último Congreso de la FIFA se realizó en Vancouver, una sede impulsada por la propia Concacaf y que reflejaba el excelente vínculo entre Montagliani e Infantino. A eso se suma que el propio Gianni apostó fuerte por desarrollar la marca FIFA en Estados Unidos, con una sede estratégica en Miami y buena parte de su estructura legal instalada en Coral Gables.
Incluso ya hay quienes imaginan a Montagliani, habitual “futbolista” en los encuentros de FIFA, como uno de los posibles candidatos para disputarle el poder a Infantino, presidente de la FIFA desde 2016.
Asia dividida: apoyo y oposición al presidente de la FIFA
A esa oposición también se sumó la Confederación Asiática, integrada por 47 asociaciones y presidida por Shaikh Salman bin Ebrahim Al Khalifa, de Bahréin, quien además es vicepresidente de la FIFA. Salman ya fue candidato a la presidencia en el pasado y habrá que ver si vuelve a aparecer como alternativa rumbo a 2027. Lo concreto es que también decidió plantarse frente a Infantino.
Claro que Asia tampoco habla con una sola voz. Emiratos Árabes Unidos y Qatar, por ejemplo, salieron rápidamente a respaldar al presidente de la FIFA, dejando en evidencia que la posición de una confederación no necesariamente representa el voto final de todas sus federaciones.
Además, internamente aparecieron otras expresiones que complican la gobernabilidad. Porque, aunque el proyecto finalmente fue retirado, quedó expuesto que tres continentes —con la UEFA como cabeza visible— fijaron una posición común.
Incluso Kevin Lamour, director de Operaciones de la FIFA, tomó una postura pública muy poco habitual para un integrante de la administración. Afirmó que se trataba de «un proyecto de una sola persona» y fue todavía más duro:
«Los vicepresidentes de la FIFA, los miembros del Consejo de la FIFA, las confederaciones, las federaciones, los jugadores, las ligas, los clubes y los aficionados no fueron los únicos a los que se ignoró. La propia administración de la FIFA también fue engañada.»
Distinto fue el caso de Carlos Cordeiro. Sin ocupar un cargo ejecutivo dentro de la FIFA, pero sí como asesor cercano de Infantino, también criticó con dureza la iniciativa. El golpe político fue igual de fuerte, considerando que siempre fue un aliado del presidente y una pieza importante para tender puentes con Trump.
“No tuve ninguna participación en esta propuesta y me opongo a ella de manera categórica. Es un mal negocio para las federaciones miembro de la FIFA, un mal negocio para el fútbol y un mal negocio para el futuro a largo plazo de este deporte.”
Conmebol, África y Oceanía eligieron un camino diferente. No confrontaron públicamente con Infantino, sino que difundieron comunicados en los que remarcaron que el fútbol debía estar por encima de los negocios, sin cuestionar de manera directa al presidente. Dejando en claro que no acompañaban esta iniciativa personal, pero sin romper. Hay que recordar que Conmebol, incluso, presionaba por un Mundial 2030 de 64 equipos para tener más partidos en Argentina, Paraguay y Uruguay.
El rol de Conmebol y de AFA
Alejandro Domínguez sigue siendo uno de los principales aliados estratégicos de la FIFA. Con apenas diez asociaciones miembro, la Conmebol tiene un peso electoral menor, pero mantiene una relación política muy estrecha con Infantino y un peso específico por contar con pesos pesados del mundo fútbol como Argentina y Brasil. Ninguna federación sudamericana, incluida la AFA, emitió comunicados propios sobre el tema. Ni Claudio Tapia, de vínculo muy cercano en estos últimos años en su rol de presidente del campeón del mundo y siempre con Messi como as de espadas, se refirió a esta crisis que lo podría afectar a él, que hoy tiene un lugar ganado en FIFA.
Quien sí salió a respaldar explícitamente al presidente fue la CAF, integrada por 54 asociaciones y conducida por el sudafricano Patrice Motsepe. Marruecos también expresó un apoyo contundente mediante una declaración firmada por Fouzi Lekjaa. No es un dato menor: la FIFA tiene una sede regional en ese país, políticamente es gran aliado de Trump y aspira a ser sede de la final del 2030. Otros países africanos también hicieron público su respaldo al suizo.
Hubo un quiebre. Infantino decidió dar marcha atrás con el proyecto frente a semejante resistencia. Sin embargo, aunque la iniciativa haya quedado archivada, el daño político ya está hecho. Se abrió un fuego cruzado que seguramente continuará y que puede tener consecuencias en la elección del año próximo.
Incluso habrá que observar si, después de este episodio, la relación entre UEFA y Conmebol vuelve a enfriarse definitivamente, luego de algunos años de acercamiento simbolizados por la Finalissima, un torneo que hasta ahora apenas pudo disputarse una vez y que todavía tiene pendiente una nueva edición entre Argentina y España. Es más, ya hubo fuego cruzado cuando se suspendió la edición, previo al Mundial, por no acordar una sede.
El futuro incierto de Infantino en la FIFA
Todavía queda mucho camino por recorrer. Habrá que ver si finalmente aparece un candidato con fuerza suficiente para enfrentar a Infantino. Montagliani asoma como una posibilidad, también se menciona al presidente del PSG, el qatarí Nasser Al-Khelaïfi, aunque hoy parece una opción menos viable. Resulta difícil imaginar que el próximo aspirante fuerte vuelva a surgir desde Europa, teniendo en cuenta que las últimas conducciones ya estuvieron en manos de dirigentes de ese continente. Por eso la figura de Montagliani toma fuerzas.
También habrá que seguir de cerca cómo evolucionan las posiciones de cada federación. Porque una cosa es la postura institucional de una confederación y otra muy distinta el voto individual de cada asociación miembro. Ahí, en ese backstage, es donde históricamente se construyen las mayorías en los Congresos, con acuerdos de hormiga.
Europa podría intentar aumentar la presión, incluso con la amenaza de algún tipo de boicot político para forzar la salida de Infantino. Hoy parece un escenario poco probable. No sólo porque el dirigente suizo conserva un respaldo importante en buena parte del mundo, sino también por su propia personalidad. A lo largo de su gestión demostró una enorme capacidad para resistir las crisis, construir mayorías y sostener el liderazgo aún en los momentos de mayor tensión. Difícilmente sea alguien que dé un paso al costado por presión política.
Con 211 asociaciones miembro, para ganar una elección hacen falta 106 votos. Y, a diferencia de lo que parecía hace apenas unas semanas, ya no puede hablarse de una reelección asegurada. Falta mucho para marzo de 2027. Pero por primera vez desde que llegó al poder, Gianni Infantino ya no llega a una elección con la sensación de que el resultado está escrito de antemano.
FIFA,Gianni Infantino,UEFA,CONCACAF
DEPORTE
Por qué levantamos los brazos al ganar: la ciencia detrás del lenguaje corporal de la victoria

Cuando un atleta cruza la línea de llegada o un futbolista celebra el gol que define un campeonato, el cuerpo se expande casi de manera automática: brazos en alto, pecho abierto, columna erguida.
Esa postura de expansión corporal, omnipresente en el deporte de alto rendimiento, no puede explicarse únicamente como un reflejo primitivo heredado de otros primates, según advierte Stéphanie Caillies, profesora de psicología cognitiva en la Universidad de Reims-Champagne Ardenne, consultada por el diario deportivo francés L’Équipe.
La postura de expansión corporal se asocia en la investigación psicológica a emociones positivas de alta intensidad: alegría, orgullo y triunfo. Sin embargo, Caillies advierte que la misma postura puede comunicar una amenaza si se combina con expresiones faciales agresivas. “Una misma postura expansiva con un visaje agresivo puede significar: me preparo para golpear”, señaló la investigadora en declaraciones recogidas por L’Équipe.
La lectura de cualquier gesto corporal depende, según la especialista, de sus características cinemáticas, velocidad, trayectoria y del entorno en que ocurre. En el deporte de competición, ese contexto viene cargado de normas sociales que generan un repertorio gestual propio, distinguible del lenguaje corporal cotidiano.
El debate entre origen innato y aprendizaje social

Un trabajo publicado en 2008 por Jessica Tracy y David Matsumoto argumentó que, si personas no videntes de nacimiento adoptan posturas de victoria sin haberlas visto nunca, eso prueba su carácter innato. Caillies rechaza esa lectura: “Esas personas han evolucionado en una cultura que ha moldeado su forma de pensar. Han internalizado reglas que influyen en sus movimientos aunque no las hayan ‘visto’ literalmente”.
La especialista fundamenta su posición en la teoría de la cognición corporizada, según la cual el pensamiento no depende solo del cerebro, sino de un sistema que incluye también el cuerpo y el entorno.
Bajo ese marco teórico, una persona no vidente puede incorporar normas de expresión emocional a través del tacto, el oído y la descripción verbal, y luego reproducir esos gestos sin que ello indique que son biológicamente predeterminados.
La comparación con los chimpancés y sus límites
Los trabajos con chimpancés muestran que estos primates también despliegan expansiones corporales parecidas, lo que podría sugerir un origen evolutivo compartido. Caillies matiza esa analogía: en los grandes simios, la postura suele indicar dominancia o un cambio de jerarquía dentro del grupo, con una dimensión amenazante ausente, o mucho menos marcada, en el atleta humano que celebra una victoria.
“Podría decirse que el deportista que gana también cambia de estatus, pero es más complejo porque existe además una comunicación emocional: comparto la alegría del éxito con los miembros de mi grupo, lo que puede generar adhesión, admiración y reforzar la cohesión social”, puntualizó la investigadora. Esa dimensión grupal y afectiva del gesto distingue, a su juicio, la celebración humana del comportamiento de dominancia observado en otros primates.
La conclusión de Caillies es que la postura de victoria resulta de “la interacción entre predisposiciones biológicas y aprendizajes sociales”, sin que ninguna de las dos variables pueda reclamar la explicación completa.
El cuerpo humano impone restricciones físicas a los movimientos posibles, pero dentro de ese margen la cultura, transmitida mediante descripciones, relatos y convenciones compartidas, moldea qué gestos se producen y qué significados se les atribuyen.
Predisposición biológica y cultura, sin jerarquía entre ambas
La investigadora menciona además que existen ciertas variables individuales, como pueden ser los rasgos específicos de la personalidad de cada individuo y el género, que también ejercen una influencia en este tipo de expresiones.
Todavía es necesario investigar para poder determinar si los códigos gestuales asociados con la victoria son exactamente iguales entre deportistas de ambos sexos o si, por el contrario, se observan diferencias sistemáticas en la manera en la que hombres y mujeres manifiestan el triunfo cuando se encuentran en situaciones competitivas.
Middle East,Soccer,Sport
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Julián Álvarez quedó afuera de los convocados del Atlético de Madrid: los motivos

Julián Álvarez quedó fuera de la convocatoria del Atlético de Madrid para el partido de este domingo ante la Real Sociedad, correspondiente a la quinta fecha de la Liga de España, tras sufrir una sobrecarga muscular que lo obligó a abandonar el entrenamiento del sábado antes de su conclusión.
“Julián no viaja a San Sebastián por una sobrecarga muscular por la que se retiró en la sesión de entrenamiento de ayer. Realizadas las pruebas pertinentes, los servicios médicos han descartado su presencia en el partido de hoy”, comunicó el club rojiblanco en la mañana del domingo, instantes antes de que la delegación partiera hacia el norte de España.
El delantero argentino de 26 años sintió las molestias en el tramo final de la práctica del sábado. Por precaución, el cuerpo técnico y los servicios médicos del club resolvieron no arriesgar su viaje a San Sebastián, donde por la noche se disputará el encuentro. Álvarez no es la única baja: Pablo Barrios y Alexander Sorloth también quedaron descartados por sendas lesiones musculares.
Simeone viaja con 23 jugadores y tres argentinos en la lista
Sin los tres lesionados, el entrenador Diego Simeone parte hacia Anoeta con 23 futbolistas, todos los disponibles del primer equipo más el defensor Jorge Domínguez y el mediocampista Jorge Castillo, ambos con ficha de las categorías inferiores. Entre los convocados figuran tres argentinos: el arquero Juan Musso, el defensor Cristian Romero y el extremo Giuliano Simeone. El puesto de Álvarez en el once inicial será cubierto previsiblemente por el canadiense Jonathan David, su recambio natural en la delantera, aunque Simeone también podría optar por el tridente conformado por Kang-in Lee, Álex Baena y Ademola Lookman, combinación que utilizó en el arranque de la temporada.
La sobrecarga pone en duda su participación en la ventana de amistosos de la Selección Argentina
Más allá del impacto inmediato en el conjunto colchonero, la situación genera inquietud de cara a la próxima ventana internacional. Entre el 21 de septiembre y el 6 de octubre, la selección argentina disputará sus primeros amistosos tras el Mundial 2026, con entre dos y tres partidos previstos cuyos rivales aún no se han confirmado oficialmente (Bolivia, Burkina Faso y Benín asoman como los posibles contrincantes).
Al tratarse de una sobrecarga y no de una lesión de mayor entidad, la evolución de Álvarez será determinante. El atacante había disputado el miércoles ante el Liverpool su primer partido como titular y completo en la temporada, por lo que el cuerpo médico actuará con cautela. Si no llega en condiciones para el próximo partido del Atlético en casa ante Osasuna, el objetivo sería tenerlo a punto para el clásico frente al Real Madrid, programado el siguiente domingo en el estadio Metropolitano, duelo en el que Barrios y Sorloth también son duda.
Este contratiempo se da luego de un período de transferencias agitado para la Araña, quien recibió múltiples sondeos (del PSG y el Arsenal, por citar dos de los interesados), pero su foco estuvo puesto en el posible salto al Barcelona. No obstante, el Colchonero no quiso negociar con la dirigencia blaugrana, en un duelo mediático que dejó en el medio al jugador, que fue abucheado por el público en su primer duelo de la temporada, cuando ingresó en el empate ante el Villarreal.
Cuando se había confirmado su continuidad y buscaba demostrar su compromiso pese al affaire del mercado de pases, Álvarez sufrió esta lesión, que pone en pausa su participación en el elenco que dirige Diego Simeone.
DEPORTE
El rapto de furia de Sabalenka tras perder la final del US Open: una raqueta destruida y un amenazante mensaje a la cámara

Aryna Sabalenka destrozó su raqueta contra el suelo en el Arthur Ashe Stadium, con los ojos llorosos y la mirada perdida, apenas segundos después de que Elena Rybakina sellara el título del US Open con un 6-4, 5-7 y 6-2 que le costó 2 horas y 21 minutos. La bielorrusa, bicampeona defensora, no encontró la manera de disimular una frustración que ya había mostrado en otros escenarios, y esta vez lo hizo frente a las cámaras y a las miles de personas que colmaban las tribunas del estadio más grande del tenis mundial.
El saludo en la red fue breve, casi protocolario. En cuanto Sabalenka llegó a su banco, tomó la raqueta y la reventó contra el suelo sin dudarlo. La imagen se viralizó en cuestión de minutos y despertó la memoria colectiva de los aficionados, que recordaron aquel episodio de 2023 cuando, tras caer ante Coco Gauff también en la final de Nueva York, las cámaras la captaron descargando su bronca en los pasillos del recinto. La historia, en más de un sentido, se repitió.
La reacción que lo dice todo
La secuencia no terminó ahí. Mientras el equipo organizador montaba el escenario para la ceremonia de premiación, un camarógrafo se acercó a registrar el estado emocional de la bielorrusa. Ella, visiblemente afectada y con los ojos húmedos, hizo un ademán con la mano para que dejaran de filmarla y vociferó “fuck off” (“vete a la mierda”). No era enojo hacia el público ni hacia su rival: era el gesto de alguien que necesita un momento de intimidad que el deporte de élite pocas veces concede.
La propia Sabalenka, ya en el acto de premiación, intentó poner palabras a lo que sentía: “De verdad me sentí como en casa aquí y no puedo esperar para volver el próximo año. Ojalá pudiera haber jugado un poco mejor, pero supongo que el próximo año”, dijo. Una frase que mezcla el apego que siente por Flushing Meadows y la resignación de quien sabe que el margen fue mínimo, aunque el marcador no lo refleje del todo.
La derrota tiene una dimensión extra que pesa más allá del trofeo. Sabalenka buscaba convertirse en la primera jugadora desde Serena Williams en ganar tres ediciones consecutivas del US Open. Además, cayó precisamente ante la única rival que podía arrebatarle también el número uno del mundo: Rybakina llegó al partido ya como nueva líder del ranking WTA, un ascenso que completó con el título en la mano. Las 99 semanas de Sabalenka en lo más alto del circuito llegaron a su fin en el peor momento posible.
Rybakina frenó una racha de 19 victorias seguidas en Flushing Meadows
Del otro lado de la red, la kazaja construyó su victoria sin necesitar su mejor versión. Rybakina concretó tres de las 12 oportunidades de quiebre que generó, suficientes para inclinar la balanza a su favor. Su primera bola de servicio no estuvo a la altura habitual —pese a ser la líder en aces del circuito—, pero su juego de devolución fue constante e implacable, capaz de neutralizar la potencia de Sabalenka en los intercambios largos.
Con este título, Rybakina alcanzó su tercer Grand Slam —Wimbledon 2022, Abierto de Australia 2026 y ahora el US Open— y cortó la racha de 19 victorias consecutivas que Sabalenka acumulaba en Flushing Meadows desde aquella final perdida frente a Gauff. También igualó a la propia Sabalenka y a Mirra Andreeva, campeona de Roland Garros, con tres títulos en la temporada, la cifra más alta del circuito femenino. El cheque que se llevó fue de 5,5 millones de dólares, el mayor en la historia de un Grand Slam.
En la ceremonia, Rybakina tuvo palabras para su rival que resumieron el nivel del enfrentamiento: “Es muy difícil jugar contra ti; llevas todo al límite. Me estaba muriendo en la cancha contra ti. Solo intentaba llegar a todas las pelotas posibles. Felicitaciones por tus logros y a tu equipo; ustedes hacen un trabajo increíble. No encuentro las palabras ahora mismo, lo siento”, declaró la nueva número uno.
“Si hubiera guardado mis emociones dentro de mí, no habría podido decir una palabra en la pista o ahora mismo. Es realmente difícil controlar tus emociones cuando pierdes en la final de un Grand Slam y cuando estabas intentando lograr un tricampeonato. Quería liberar toda esa agresión y decepción afuera”, se justificó la bielorrusa.
Solo le falta Roland Garros para completar el Grand Slam de carrera. Sabalenka, mientras tanto, tendrá que esperar hasta el año que viene para intentar recuperar lo que perdió este sábado en Nueva York.
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