Connect with us

SOCIEDAD

El beso que llegó demasiado tarde: la historia de dos compañeros de trabajo que nunca lograron estar juntos

Published

on


Los incondicionales sufren más.

Marzo de 2020. Mientras millones de personas intentaban entender cuánto tiempo durarían las restricciones que acababan de anunciarse, Damián tenía otra preocupación.

Advertisement

Acababa de besar por primera vez a la mujer que llevaba años ocupando un lugar imposible en su cabeza. Se habían encontrado esa tarde en un parque de Buenos Aires. Habían caminado bajo una llovizna suave. Habían hablado de todo y de nada. Y finalmente se habían besado. Mucho. Demasiado para dos personas que nunca habían sido pareja. Demasiado para una historia que estaba a punto de terminar.

Leé también: Se divorciaron después de 20 años y se convirtieron en amantes: la historia de los ex que no pueden soltarse

Dos días después comenzó la cuarentena. Y una semana más tarde ella desapareció de su vida. Seis años después, Damián todavía recuerda cada detalle de aquella tarde. “No pienso en ella todos los días como antes, pero aparece. Alguna vez durante la semana siempre aparece. A veces es una canción. A veces un lugar. A veces una tarde parecida a aquella”, cuenta.

Advertisement

La paradoja es que no extraña una relación. Porque nunca la tuvieron. Lo que extraña es algo mucho más difícil de explicar. Una posibilidad.

La primera vez que vio a Carolina ni siquiera la conocía. Era adolescente y estaba mirando un programa de televisión donde participaban estudiantes que competían por un viaje de egresados. Entre todos los chicos apareció una morocha bajita, de ojos oscuros y una personalidad enorme. Le llamó la atención de inmediato.

Horas más tarde, navegando por Facebook, descubrió que la tenía agregada entre cientos de contactos que había acumulado durante la adolescencia. No le escribió. Ni se le ocurrió hacerlo. Era tímido, ella estaba de novia y la vida siguió.

Advertisement

Con los años se cruzaron algunas veces en boliches de San Martín. Él la veía pasar tomada de la mano del mismo novio de siempre y sentía algo extraño. “Le contaba a mis amigos que acababa de cruzarme a la chica más linda que había visto en mi vida”, recuerda y sonríe con la mirada perdida. Pero nunca pasó nada. Ni una conversación. Ni un mensaje. Ni siquiera una amistad.

A pesar de estar enamorado, Damián nunca se animó a mandarle un mensaje. (Foto generada con IA).

Hasta que una mañana de agosto de 2019, cuando trabajaba en una empresa del microcentro porteño, un compañero le comentó que había ingresado una chica nueva al sector. “Es de San Martín como vos”, le dijo. Damián levantó la vista. Y ahí estaba. Carolina.

La chica que había visto por primera vez años atrás en la televisión. La chica que aparecía cada tanto en sus redes sociales. La chica que parecía pertenecer a una vida paralela. “La chica más linda del mundo”. Ahora trabajaba a pocos metros de él.

Advertisement

Durante varias semanas apenas intercambiaron saludos. Hasta que una mañana coincidieron en el ascensor. Hablaron apenas unos minutos. Lo suficiente para que ella empezara a notarlo. Lo suficiente para que él sintiera que algo estaba cambiando.

El verdadero comienzo llegó en diciembre. Después de una reorganización de oficinas, los equipos quedaron ubicados cerca uno del otro. Carolina entró esa mañana, levantó la vista, le sonrió y se acercó a pedirle un mate con una confianza que lo descolocó.

Minutos después le llegó una solicitud de Instagram. Todavía recuerda la sorpresa. No compartían amigos. Ella no tenía forma sencilla de encontrarlo. Y sin embargo ahí estaba.

Advertisement

A partir de ese día empezaron a hablar. Primero por historias. Después por mensajes. Luego por cualquier excusa. “Siempre encontraba algo para decirme”, menciona y, con la voz apagada, agrega: “Ojalá hubiera sabido que los finales postergados duelen más”.

Carolina seguía en pareja. Llevaba años con el mismo novio. Y quizás por eso Damián intentó convencerse de que todo estaba en su cabeza. Pero las señales empezaban a acumularse.

Llegó la fiesta de fin de año de la empresa. Ella apareció más tarde porque había rendido un examen final de la facultad. Cuando cruzó la puerta, él sintió que el resto del salón desaparecía.

Advertisement
Compartían conversaciones interminables y silencios que parecían decir más que las palabras. (Foto generada con IA)
Compartían conversaciones interminables y silencios que parecían decir más que las palabras. (Foto generada con IA)

Pasaron horas hablando. Horas. De esas conversaciones que empiezan con temas simples y terminan en los rincones más profundos de la vida. Descubrieron que vivían cerca. Que conocían los mismos lugares. Que compartían más cosas de las que imaginaban.

Esa madrugada terminaron sentados frente al río, en la costa de Olivos. Ella apoyó la cabeza sobre su hombro. Él sintió que el mundo entero era suyo. Y aun así no hizo nada. Porque ella seguía teniendo novio. No entendía qué estaba pasando. A veces el miedo puede más que el deseo.

Seguían compartiendo desayunos, caminatas y conversaciones interminables. Intentaban ponerle otros nombres a lo que les estaba pasando. Pero hay emociones que no aceptan disfraces. Cómo agota fingir que no nos pasa nada.

Las semanas siguientes fueron una montaña rusa. Se buscaban. Se alejaban. Volvían a acercarse. Ella le decía que lo extrañaba. Después le pedía distancia. Él intentaba poner límites. Después corría a verla otra vez.

Advertisement

Tal vez por eso les costaba tanto alejarse. Porque más allá del deseo, habían encontrado algo difícil de hallar en la adultez: un cómplice. Alguien que los escuchaba sin juzgar. Que entendía sus silencios. Todos necesitamos alguna vez un cómplice, alguien que nos ayude a usar el corazón.

Caminaron por un parque casi vacío, hablaron durante horas y se besaron una y otra vez (Foto generada con IA).
Caminaron por un parque casi vacío, hablaron durante horas y se besaron una y otra vez (Foto generada con IA).

Había algo entre ellos que ninguno parecía capaz de controlar. Y también algo que ninguno parecía capaz de resolver. “Nos despedíamos y al día siguiente volvíamos a hablar. Decíamos que era la última vez y terminábamos caminando durante horas. Era como vivir dentro de un círculo del que no podíamos salir”, reconoce.

Damián sabía que estaba entrando en terreno peligroso. No quería convertirse en un amigo, ni tampoco ocupar un lugar secundario. Pero tampoco podía irse. Porque verla apenas unos minutos alcanzaba para cambiarle el día entero.

Leé también: Son amantes hace más de 30 años: él dejó a su familia, pero ella todavía no puede abandonar a su marido

Advertisement

Hasta que llegó marzo de 2020. Y con él, el último viernes de normalidad. Después de semanas intentando alejarse, Carolina volvió a escribirle. Le dijo que lo extrañaba y que necesitaba verlo. Le dijo cosas que él había esperado escuchar durante meses.

Acordaron encontrarse el martes 17 de marzo. Aquella tarde caminaron por un parque casi vacío. Hablaron. Se abrazaron. Y finalmente se besaron. Por primera vez. “Paraba cada dos cuadras para volver a besarla”. Durante unas horas creyó que, por fin, todo podía empezar. Pero la vida tenía otros planes.

Dos días después comenzó la cuarentena. Al principio hablaron sin parar. Mensajes durante todo el día. Llamadas hasta la madrugada. Sueños sobre el futuro. Planes para cuando terminara el encierro.

Advertisement
El primer beso llegó después de meses de silencios, dudas y encuentros postergados (Foto generada con IA).
El primer beso llegó después de meses de silencios, dudas y encuentros postergados (Foto generada con IA).

Después ella empezó a responder cada vez menos. Hasta que una noche le dijo que necesitaba terminar con todo. Y desapareció. Lo bloqueó. No volvió a explicarle nada. Sin respuestas. No volvió a verla jamás. “Creo que lo más difícil no fue perderla. Lo más difícil fue quedarme sin entender qué había pasado”, admite.

Pasaron los meses. Los años. Carolina siguió su vida. Formó una familia. Fue madre. Y se convirtió en alguien a quien Damián nunca volvió a cruzar.

Sin embargo, algo de aquella historia permaneció. No porque haya sido una gran historia de amor. Sino porque nunca llegó a convertirse en una. Porque quedó suspendida para siempre en el territorio de las preguntas. En lo que podría haber sido.

Con el tiempo dejó de buscar explicaciones. También dejó de preguntarse qué habría pasado si las circunstancias hubieran sido distintas.

Advertisement

Lo que permanece hoy es otra cosa. La certeza de que existen personas que llegan para quedarse incluso cuando se van. Personas con las que no se construye una vida, pero que modifican para siempre la forma de mirar el mundo. “Ella me enseñó una versión de mí que no conocía. Con ella me animaba a cosas que jamás habría hecho. Me hizo entender que todavía era capaz de sentir de una manera que ni siquiera sabía que existía”.

Damián siguió adelante, aunque hay recuerdos que aparecen sin avisar (Foto generada con IA).
Damián siguió adelante, aunque hay recuerdos que aparecen sin avisar (Foto generada con IA).

Incluso hoy, seis años después, cuando habla de ella no aparece el rencor. “Ojalá cuando se mire vea todo lo bonito que yo veía al mirarla”, dice. Damián ya no vive atrapado en aquella historia. Pero tampoco reniega de ella. Porque algunas personas dejan recuerdos. Y otras dejan huellas.

Carolina pertenece a ese segundo grupo. Y aunque la nostalgia ya no tenga el peso de aquellos primeros meses, todavía hay tardes en las que una canción, una calle o una ráfaga de viento le hacen pensar en ella y vuelve a sonreír. Porque algunas historias no sobreviven porque terminan bien, sino porque nunca terminan del todo.

Durante mucho tiempo creyó que había tomado todas las decisiones equivocadas. Después lo entendió. No se había equivocado: estaba aprendiendo.

Advertisement

–————————————-

Escribinos y contanos tu historia: amoresverdaderos@artear.com

@cynthia.serebrinsky

Advertisement

Amores Verdaderos es una serie de historias reales, contadas por sus protagonistas. En algunas de ellas, los nombres serán cambiados para proteger su identidad y las fotos, ilustrativas.

Sumario, Amores verdaderos, Pareja, Amor

Advertisement

SOCIEDAD

Misterio por el hallazgo de un cuerpo en un parque industrial de Neuquén: presentaba signos de haber sido calcinado

Published

on



Un hombre fue encontrado muerto este viernes en la ciudad neuquina de Centenario. El hallazgo se produjo en un sector de la meseta del área del Parque Industrial local y el cuerpo presentaba signos de haber sido calcinado, por lo que la investigación busca establecer su identidad y las circunstancias en las que perdió la vida.

El cadáver fue descubierto ayer por la tarde en una zona con poca iluminación y circulación limitada, donde suele haber tránsito de vehículos vinculados a empresas del sector petrolero. En el lugar trabajaron efectivos de la Comisaría Quinta, personal del Departamento Seguridad Personal, Criminalística y la Fiscalía de Homicidios. El operativo se extendió hasta después de las 20:30.

Advertisement

Desde el Ministerio Público Fiscal informó que se abrió una causa a cargo de la fiscal Lorena Juárez, quien dispuso la intervención del Cuerpo Médico Forense del Poder Judicial. Fuentes judiciales indicaron a Infobae que el análisis forense y las tareas de identificación están previstos para este domingo.

La búsqueda de Nicolás Agustín Sáez

El hallazgo ocurrió mientras la Policía de Neuquén mantiene activa la búsqueda de Nicolás Agustín Sáez, un joven de 21 años que lleva una semana desaparecido hasta este sábado. Si bien hasta el momento no hubo información oficial que vincule ambos hechos, hay un dato de atención para los investigadores: la última señal del teléfono de Sáez fue detectada en Centenario.

Nicolás Sáez lleva una semana desaparecido hasta este sábado

El joven fue visto por última vez la tarde del 5 de septiembre, tras salir de su casa en el barrio Colonia Rural Nueva Esperanza de la ciudad de Neuquén, a unos diez kilómetros de distancia del lugar donde fue encontrado el cadáver. La alerta por su desaparición fue radicada por su padre en la Comisaría 20, luego de que no regresara a su vivienda ni respondiera los mensajes enviados a su teléfono.

Advertisement

De acuerdo con la información difundida por la Policía, Nicolás mide 1,65 metros, es de tez blanca, tiene cabello negro corto y contextura delgada. Al momento de ausentarse vestía una remera gris y llevaba consigo su documento nacional de identidad y su teléfono celular.

El subcomisario Julio Huerrau, jefe de la División de Búsqueda de Personas, confirmó a Diario Río Negro que el último impacto de antena del teléfono “es la ciudad de Centenario”. También señaló que los relevamientos de cámaras de seguridad no habían arrojado resultados positivos.

La familia indicó que el joven tiene un diagnóstico de autismo leve y que nunca antes había tenido una ausencia de estas características. Según sus allegados, no conduce vehículos ni utiliza bicicleta: solía trasladarse a pie entre su casa, la vivienda de su abuela en Villa Ceferino y otros sectores cercanos.

Advertisement

La búsqueda continuaba y se extendía a localidades rionegrinas como Cipolletti y Cinco Saltos. Ante cualquier dato sobre su paradero, las autoridades solicitaron comunicarse con la comisaría más cercana o con la Comisaría 20, al teléfono 299 4413305.

Continue Reading

SOCIEDAD

Denzel Washington: “Si no fracasás, ni siquiera lo intentás; para tener algo que nunca tuviste, hacé algo que nunca hiciste”

Published

on


Más allá de ser uno de los actores más reconocidos de Hollywood, Denzel Washington también dejó múltiples reflexiones a lo largo de su carrera. Entre las más recordadas, se destaca una sobre la necesidad de atravesar distintos fracasos antes de alcanzar el éxito.

Si no fracasás, ni siquiera lo estás intentando. Para conseguir algo que nunca tuviste, tenés que hacer algo que nunca hiciste”, aseguró Washington durante un discurso en 2011 frente a los graduados de la Universidad de Pensilvania.

Advertisement

Por qué Denzel Washington considera necesario fracasar

Cuando era joven, recordó el actor, una de las primeras audiciones de su carrera fue para conseguir un papel en un musical de Broadway. Él consideraba que era la persona ideal para representar al personaje, pero se encontró con una dificultad: no sabía cantar.

Para el actor, fracasar es una parte fundamental del éxito. (Foto: REUTERS)

Leé también: Maribel Verdú, actriz de 55 años: “Hago meditación, estiramientos, camino muchísimo y dos o tres veces por semana entreno fuerza”

A pesar de esto, decidió ir a la audición e interpretó una canción frente al director, aunque fue interrumpido tras cantar solo un verso. Luego, siguió con la parte actuada de la prueba, pero no convenció a los responsables y no fue seleccionado para el papel.

Advertisement

De todas maneras, ese rechazo no lo llevó a abandonar. Por el contrario, siguió preparándose y presentándose a nuevos castings a pesar de haber sido rechazado en muchas ocasiones. “Fracasé, fracasé y fracasé. Pero no importó”, aseguró Washington.

Para el actor, lejos de decepcionarlo, los fracasos significaban acercarse cada vez más a su objetivo. Desde su punto de vista, cada intento aumentaba las posibilidades de encontrar un papel en el que finalmente fuera aceptado.

El regreso al mismo teatro 30 años después

Gracias a su insistencia, la historia tuvo un cierre particular varias décadas después. 30 años más tarde de aquella audición fallida, Washington volvió al mismo teatro, pero esta vez para protagonizar Fences, una obra de Broadway que lo llevó a ganar un premio Tony por su actuación.

Advertisement

En ese sentido, el actor planteó que los errores no deben ser una razón para dejar de intentarlo, sino que pueden funcionar como combustible para avanzar y entender que, con el tiempo, uno puede estar cada vez más cerca de alcanzar su objetivo.

El actor utiliza la filosofía de
El actor utiliza la filosofía de «caer hacia adelante», que significa que cada fracaso te acerca hacia tu objetivo. (Foto: REUTERS)

Leé también: Celeste Provenzano, argentina en Japón: “No recomiendo trabajar en una empresa japonesa, hay que estar muy bien preparado”

Para cerrar, resumió su filosofía con otra expresión: “caer hacia adelante”. Con esta frase, Washington explicó que fracasar es inevitable, pero que cada intento puede acercar a una persona a aquello que busca conseguir.

Denzel Washington, motivacion, TNS

Advertisement
Continue Reading

SOCIEDAD

“Hagan plata y no miren al costado”: detuvieron a un piloto acusado de usar un hidroavión de USD 70.000 para traficar droga de Rosario a Buenos Aires

Published

on



Un piloto civil y acrobático de 29 años fue detenido acusado de liderar una organización narco que operaba entre Rosario, Santa Fe y San Nicolás, en la provincia de Buenos Aires. El sospechoso fue capturado en el marco de un operativo a cargo de la Policía Bonaerense, que logró desarticular la estructura tras 14 allanamientos simultáneos: 13 en PBA y uno en el territorio rosarino.

El sospechoso es Maximiliano Nicolás Cafiero, quien en sus redes sociales se presenta como piloto de avión, sube fotos de su actividad y comparte con sus seguidores frases como “todo lo bueno empieza con un poco de miedo” y “hagan plata y no miren al costado”.

Advertisement

Ahora, está preso y bajo la mira de la Justicia. Según indicaron fuentes judiciales a Infobae, Cafiero habría adquirido por USD 70.000 un hidroavión experimental anfibio que utilizaba para trasladar los cargamentos de droga de una ciudad a la otra. Luego la ocultaba en un hangar privado del aeródromo rural de Alvear, en las afueras de Rosario, que a su vez funcionaba como base logística de la organización.

La avioneta presuntamente utilizada

La investigación estuvo encabezada por la Delegación San Nicolás de la Superintendencia de Investigaciones del Tráfico de Drogas Ilícitas de la Policía bonaerense, bajo la intervención de la UFI N° 1 de Estupefacientes, a cargo de la fiscal María Verónica Marcantonio.

Según la causa, el método para transportar la droga no era el único recurso utilizado por la banda para evitar ser descubierta: Cafiero también se movilizaba en un Mercedes Benz C250 acondicionado como un falso patrullero, con balizas policiales y un sistema de sirenas instalado en la parrilla frontal, para evitar los controles viales durante sus movimientos entre Santa Fe y Buenos Aires.

Advertisement

Las drogas incautadas durante los procedimientos

Las tareas de inteligencia financiera y de campo permitieron establecer el funcionamiento de la organización y detectar el lugar donde se encontraba escondida la aeronave. Con esa información, se concretaron los 14 procedimientos que terminaron con la detención del presunto líder y la aprehensión de otras cinco personas.

Entre los detenidos quedaron M. C. S. (35), acusada de realizar tareas de ocultamiento; E. G. (27), imputada por comercialización de estupefacientes; L. I. G. (49), señalada como vendedora al menudeo; J. R. C. (52), sindicado como integrante de la red de venta; y W. A. C. (18), imputada por distribución local.

El sospechoso detenido

Además, N. C. A. (17) fue notificada por una causa vinculada a tenencia simple de estupefacientes y quedó en libertad. También fue notificado y liberado G. A. O. C. (60), padre del principal acusado y señalado como administrador financiero de la organización, quien además quedó imputado por tenencia ilegal de un arma de fuego hallada en la histórica vivienda conocida como “La Casa Barco”.

Advertisement

Durante los allanamientos fueron secuestrados más de 2,1 kilos de cocaína, distribuidos entre un trozo compacto y 306 envoltorios preparados para su comercialización, además de 1,8 kilos de marihuana, repartidos en cuatro trozos compactos y seis paquetes.

Marihuana incautada en el procedimiento

En el aeródromo de Alvear, por su parte, los investigadores secuestraron el hidroavión experimental anfibio Lasermaster, señalado como una de las piezas centrales de la estructura logística. También fueron incautados el Mercedes Benz equipado con elementos policiales y un utilitario Citroën Berlingo.

También secuestraron tres armas de fuego: un pistolón Rubí calibre .32 y dos carabinas calibre .22, una de ellas recortada. Todas tenían la numeración suprimida. A eso se sumaron $4.050.000 en efectivo, cinco teléfonos celulares, una balanza de precisión y envoltorios rectangulares utilizados para el embalaje de los estupefacientes.

Advertisement

Mientras avanza la investigación, la Justicia mantiene además órdenes de captura internacional y pedidos de detención activos contra otros dos presuntos distribuidores directos de la red logística.

Continue Reading

Tendencias