POLITICA
El Gobierno analiza limitar el mandato del Procurador General y acelera el plan para cubrir vacantes en la Justicia

Mientras el Gobierno se propone continuar con la misión de cubrir las más de 300 plazas pendientes en la Justicia federal, en la Casa Rosada se comenzó a analizar la posibilidad de eliminar el carácter vitalicio del Procurador General de la Nación, un cargo clave que continúa vacante desde 2017.
En la actualidad, el puesto es ocupado de manera interina por Eduardo Casal, quien ejercía como procurador fiscal ante la Corte Suprema hasta la renuncia de Alejandra Gils Carbó. Desde entonces, ningún gobierno logró reunir la mayoría calificada de dos tercios en el Senado para designar un reemplazante.
Al igual que en el caso de los jueces, se trata de un cargo vitalicio que se ejerce hasta los 75 años, un elemento que condiciona los consensos necesarios para avanzar con un nuevo nombramiento. “El sistema es muy largo, de por vida. No es bueno para la vida institucional”, argumentó un integrante de la mesa política en diálogo con TN.
En ese sentido, en el Gobierno se analiza presentar un proyecto para acotar el mandato del Procurador a dos períodos, cuya extensión todavía está por definir. La propuesta fue conversada preliminarmente con el presidente Javier Milei, que hasta el momento no se ha pronunciado públicamente al respecto. El silencio se repitió en el Ministerio de Justicia que comanda Juan Bautista Mahiques. Sin embargo, una fuente al tanto de las conversaciones manifestó su expectativa de que la iniciativa avance.
El rol clave del Procurador General de la Nación y el futuro de las vacantes en el Poder Judicial
La idea del Gobierno se asemeja a un proyecto de ley presentado anteriormente por la senadora Carolina Moisés, que planteaba reemplazar el carácter vitalicio del Procurador General por un mandato de 8 años con posibilidad de extenderlo por 4 más. Al igual que la propuesta inicial del Ejecutivo, el texto de la legisladora sostenía el requisito de mayoría calificada en el Senado para avanzar con la designación.
La preocupación en torno al lugar que -transitoriamente- ocupa Casal hace casi nueve años está relacionada con la entrada en vigencia del sistema acusatorio, que traslada del juez al fiscal la tarea de investigar los delitos. Así, el Procurador General de la Nación, como jefe de los fiscales, gana una relevancia mayor por sus facultades de supervisar y designar a los encargados de llevar adelante las causas judiciales.
Por ese motivo, las negociaciones en torno a ese cargo son uno de los puntos más sensibles en el Senado, junto a las dos vacantes en la Corte Suprema. Hasta el momento, según ratificó a Clarín el ministro de Justicia en mayo pasado, “el Presidente ha sido claro en que no considera que sea el momento” para avanzar con las designaciones.
Leé también: El Gobierno posterga el envío del acuerdo con EE.UU. al Congreso y reordena su agenda legislativa
Aún así, en caso de finalmente presentar la propuesta para reformar la Procuración General, el Gobierno daría una señal al Congreso: que está abierto a avanzar antes de que termine el primer mandato de Milei en 2027.
En el mientras tanto, el oficialismo apunta a sesionar nuevamente en el Senado en dos semanas -15 o 16 de julio- para tratar, entre otros proyectos, unos 35 pliegos de jueces, fiscales, y defensores. De tener éxito, el Gobierno logrará cubrir un centenar de las 300 vacantes que hay en la Justicia federal.
Procuradoría General de la Nación, Gobierno, Poder Judicial
POLITICA
Solo en Off | Adorni y sus reuniones reservadas con empleados antes de dejar la Casa Rosada

La del martes pasado, abrazado al presidente Javier Milei y su sucesor, Diego Santilli, fue la foto clave del último baile de Manuel Adorni en lo más alto del poder. Saludado por los ministros, funcionarios y legisladores –llamó la atención el abrazo y beso con la jefa de los senadores libertarios, Patricia Bullrich, una de las más firmes impulsoras de su salida del Gobierno- Adorni dio las hurras y volvió al extremo bajo perfil que se autoimpuso desde que se iniciaran las pesquisas judiciales y periodísticas en torno a su crecimiento patrimonial.
En los pasillos de la Casa Rosada, los mismos por los que solía circular el ya ex jefe de gabinete, subsisten las dudas sobre el devenir de la causa judicial que lo involucra y una certeza: habrá más capítulos en la investigación judicial que encabezan el juez federal Ariel Lijo y el fiscal Gerardo Pollicita que involucren a empleados bajo su mando en los dos años y medio en los que Adorni fue sucesivamente vocero presidencial, candidato a legislador porteño y jefe de gabinete. Viejos conocedores del movimiento en despachos y oficinas dan fe de al menos una reunión, días antes de terminar su mandato, entre Adorni y varios empleados, varios de ellos con sueldos más que modestos, pero vinculados con las idas y vueltas habituales de Balcarce 50. Nadie sabe, ni quiere saber, el contenido de esos diálogos con empleados de bajo rango, convocados por Adorni a su oficina en la planta baja de la Casa Rosada, la misma que hoy utiliza Santilli.
Quienes conservan un buen recuerdo del jefe de gabinete en la Casa de Gobierno sostienen que sólo se trató de cálidos encuentros en modo despedida, aunque los mal pensados suponen otro tipo de intercambios, destinados a mejorar (o al menos, a no empeorar) su situación judicial. Lo cierto es que la lista corta que hasta ahora conforman la ex secretaria de Adorni, Gisela Kocsis; el entonces coordinador de Información de Gobierno, Luis Enrique Ajulu; y la directora general de Actividades Presidenciales, Laura Schiuma, empleados cercanos al ex jefe de gabinete y que le prestaron a Adorni su tarjeta para realizar compras personales (y lo declararon en sede judicial) podría ampliarse en los próximos días y semanas, abriendo un panorama judicial hasta ahora incierto.
Ritondo, “rodeado de macristas” en la jura de Santilli
Contento por el crecimiento de su amigo y socio político desde hace tres décadas, Cristian Ritondo disfrutó en los últimos días del ascenso de Diego Santilli a la jefatura de gabinete. Al jefe del bloque de diputados de Pro se lo vio sonriente y distendido en la Casa Rosada, mientras Santilli se preparaba para jurar ante el presidente Javier. Tan relajado estaba Ritondo que varios testigos escucharon su voz aguardentosa, desde la cuarta fila de asientos en el salón Blanco, con una broma de alto contenido político.
“Al final, el único de La Libertad Avanza soy yo, los demás son de Pro”, bromeó Ritondo, ante la risa de los ocupantes de las primeras filas, entre quienes se encontraban Federico Sturzenegger, Luis Caputo, Santiago Bausili, Patricia Bullrich y Pablo Quirno, entre otros funcionarios con pasado macrista. “Para el Pro es muy importante que Diego esté ahí”, dijo Ritondo al término del acto, como para aclarar que, a pesar de su cercanía con el nuevo jefe de gabinete, sigue en el equipo amarillo.
La UCR da batalla desigual contra Gildo Insfrán en Formosa
“A partir de hoy comienza la cuenta regresiva para que termine el gobierno de Gildo Insfrán”, se entusiasmó el presidente del Comité Nacional de la UCR, Leonardo Chiarella, ante el esperanzado aplauso de una platea afín. El sábado por la noche, Chiarella estuvo en la asunción de las nuevas autoridades del radicalismo formoseño, dispuesto a darle batalla al eterno gobernador peronista, que cumple el año próximo cuatro décadas ininterrumpidas en el poder formoseño y no tiene pensado retirarse.
Entre sándwiches de pata de ternera, los radicales eligieron a la diputada provincial Agostina Villaggi como la nueva titular partidaria en el feudo de Insfrán, aunque como era de esperar el recambio tuvo nulo eco en los medios locales. Parte de una oposición dividida, y en muchos casos con lazos con el veterano caudillo, el radicalismo apuesta a la Corte Suprema, que tiene en sus manos el planteo que hizo Villaggi contra la reelección indefinida del gobernador, que Insfrán hizo aprobar el año pasado.
Revuelo y tarjeta roja en el PJ entrerriano
El peronismo de Entre Ríos vive momentos turbulentos. El veterano intendente de la localidad de Santa Elena, Domingo Daniel Rossi, había denunciado que lo querían “expulsar del Justicialismo por criticar a la conducción y pedir elecciones partidarias limpias, pero no expulsan a (Edgardo) Kueider”, comparó Rossi en X, en referencia al exsenador entrerriano, que fue detenido en Paraguay con más de 200 mil dólares sin declarar.
El año pasado, Rossi había denunciado aportes ilegales para la campaña interna y había apuntado a la conducción. Sin embargo, las quejas y las denuncias no frenaron la decisión. El Congreso Provincial del PJ terminó por expulsar, días atrás en un congreso realizado en Paraná, al intendente junto a otros dirigentes, que replicaron que fueron echados “por denunciar la corrupción”.
El castigo de los jefes del partido al intendente profundizó el revuelo interno. “Un peronista no puede ponerse con una tarjeta roja o amarilla en la puerta del partido”, cuestionó el exdiputado Marcelo Casaretto, pre candidato a gobernador en 2027, en tono futbolero. La crisis peronista en tierras entrerrianas todavía está lejos de desaparecer.
Ravier con “pesada herencia” y pocos lectores en La Pampa
Pasado su debut como portavoz presidencial –tuvo su primera conferencia de prensa en Casa Rosada el martes pasado- Adrián Ravier proyecta sus días de trabajo, aunque desde su pago chico, La Pampa, llegan noticias no del todo cómodas. El juez federal Juan José Baric no aprobó el balance partidario de 2024 y abrió una causa penal a la pasada conducción de La Libertad Avanza, hoy encabezada por el propio Ravier en La Pampa.
Si bien Ravier tomó la conducción recién el año pasado, la novedad podría complicar la recaudación para la campaña de 2027, en la que el portavoz presidencial es número puesto como candidato a gobernador.
Concentrado en difundir lo que considera logros del Gobierno en la economía, el portavoz dedica parte de su tiempo a difundir el libro escrito junto al presidente Javier Milei, titulado La batalla por la macroeconomía, editado por la Fundación Faro. Curiosamente, un “sorteo mundialista” de su libro organizado días atrás por la Juventud Libertaria de La Pampa a través de las redes sociales “no tuvo ganadores”, según informaron en un posteo los propios jóvenes libertarios, aunque días más tarde retiraron esa información de la red Instagram.
Jaime Rosemberg,En off,Conforme a,En off,,Solo en Off. Mientras entroniza a Diego Santilli, Javier Milei vivirá su “semana brasileña”,,Solo en Off. Las batallas contra la prensa que tuvo el nuevo vocero presidencial Adrián Ravier,,Solo en Off. A días de volver a ser padre, Rodríguez Larreta cambia figuritas en Parque Rivadavia
POLITICA
Crece la tensión en el PJ: el ala dura desafía a Kicillof y busca mantener a Cristina Kirchner en carrera para 2027

El kirchnerismo duro desplegó este fin de semana una campaña coordinada en redes sociales con referencias a los “apellidos peligrosos”, en una nueva escalada en la interna con Axel Kicillof y la estrategia de sostener la candidatura presidencial de Cristina Kirchner para 2027, pese a la inhabilitación judicial. La ofensiva intentó ordenar la discusión interna del peronismo en torno de su conducción y la arquitectura de la boleta.
El eje común de los mensajes apuntó a instalar que la disputa no se agota en la situación judicial de Cristina Kirchner sino que involucra directamente al apellido Kirchner como núcleo de poder político dentro del peronismo y y como expresión del “miedo” de las estructuras de poder, que -según plantearon- sostienen la candidatura de otros dirigentes del PJ, en una referencia no explícita a Kicillof.
Eduardo “Wado” de Pedro fue quien dio el puntaíé inicial, con un tono más confrontativo que en sus intervenciones habituales. Apuntó contra los “intereses económicos”, que “dentro del peronismo parecen tener candidato», con referencia a Kicillof, aunque sin mencionarlo, y buscan proscribir el apellido Kirchner”. “Sabemos que no hay apellidos milagrosos, pero se ve que para algunos y sus privilegios, hay apellidos peligrosos”, completó.
La búsqueda de darle centralidad al apellido Kirchner en la discusión interna se combina con la ingeniería electoral que se discute dentro del peronismo. Máximo Kirchner ya había planteado que Cristina Kirchner busca competir aun con inhabilitación judicial. De Pedro es uno de los dirigentes que suenan más fuertes para compañero de fórmula y, ante el práticamente inevitable rechazo judicial, quedaría encabezando la boleta de sello kirchnerista puro.
Los posteos que siguieron al mensaje de De Pedro volvieron a alimentar versiones sobre el rol de Máximo Kirchner en el armado electoral, tanto como posible integrante de una fórmula presidencial como en una eventual candidatura de mayor centralidad. La hipótesis circula en un contexto de falta de acuerdo interno y de dificultad creciente para encauzar una síntesis entre los distintos sectores del peronismo.
La embestida k en redes sociales
Mayra Mendoza -una de las dirigentes más cercanas a Cristina y Máximo Kirchner- profundizó en la misma línea del exministro del Interior, al ubicar el enfrentamiento en lo que definió como una intervención de los círculos de porder. “La mafia, a través de sus distintas patas (judicial y mediática), se encarga permanentemente de dejar en claro cuáles apellidos son peligrosos para sus intereses de minorías”, escribió.
Desde allí, el resto de las intervenciones de dirigentes nacionales, legisladores porteños y bonaerenses y referentes territoriales, con variaciones discursivas, reafirmó la misma línea interpretativa. En el kirhnerismo buscan instalar la idea de que Kicillof es el candidato peronista del establishment para enfrentar a Javier Milei.
Mariano Recalde -otro de los nombres en danza para una eventual candidatura- se sumó a la larga lista de dirigentes kirchneristas que vinculó las decisiones judiciales como intervención y presiones en las decisiones políticas del PJ. “Piensan en un Kirchner candidato y rápidamente envían a sus voceros a amenazar con cárcel y proscripción”, planteó. Y Rodolfo Tailhade agregó que buscan “un sistema político sin un Kirchner y con candidatos dóciles para garantizar sus privilegios, gane quien gane”.
Otros dirigentes coincidieron en la idea de una ofensiva política orientada a condicionar la representación del kirchnerismo, a partir de la discusión por el apellido Kirchner como referencia de poder interno. Entre ellos, Fernanda Raverta, María Teresa García, Lucía Cámpora, Gabriela Estévez, Julieta Campo, Alejandrina Borgatta y Juan Modarelli, entre otros dirigentes.
La orden de Kicillof de no responder
Mientras el kirchnerismo intensifia su campaña para instalar una candidatura de sello propio, el kicillofismo sostiene la decisión de evitar la confrontación pública y concentrarse en el despliegue territorial y la gestión provincial. En la última reunión del Movimiento Derecho al Futuro en La Plata (MDF), Kicillof reunió a intendentes, legisladores y dirigentes bonaerenses y reforzó ese ordenamiento.
Kicillof remarcó que el MDF nació con la idea de construir “algo nuevo” dentro del peronismo y planteó que la prioridad es ampliar la representación política. En paralelo, dio la instrucción de no responder a los cuestionamientos provenientes del ala dura kirchnerista.
Esa decisión se inscribe en una ruptura total de los canales de articulación y diálogo con el kirhnerismo. La distancia entre ambos sectores se profundiza y la posibilidad de una candidatura de síntesis aparece cada vez más lejana, con un escenario que oscila entre una PASO, una definición interna partidaria o una competencia en listas separadas.
PJ, Peronismo, La Cámpora, Máximo Kirchner, Axel Kicillof
POLITICA
La Casa Rosada insiste con la reforma electoral, pero en el Senado no tiene los votos para eliminar las PASO

“La prioridad es la reelección del Presidente”. Esa es la orden que recibieron los legisladores de La Libertad Avanza la semana pasada y con esa premisa en mente el oficialismo buscará reactivar el tratamiento en el Senado de la reforma política, proyecto de ley cuyo corazón, y casi única razón de ser, es la eliminación de las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) para que Karina Milei pueda seguir digitando las candidaturas del oficialismo desde la Casa Rosada.
Sin embargo, los votos para aprobar el proyecto no están. ¿Por qué? Porque gran parte de la oposición dialoguista no quiere saber nada con eliminar una herramienta que el año próximo podría servirles para ordenar frentes electorales integrados por espacios de diferentes extracciones ideológicas e idiosincrasias políticas.
La información no es nueva: la jefa de la bancada libertaria en el Senado, Patricia Bullrich (Capital), se la comunicó a la mesa política del Gobierno hace ya más de un mes. Ahora, la misión de obtener los votos pasó a manos del flamante jefe de Gabinete, Diego Santilli, quien la semana pasada, en su primera incursión en la Cámara alta como reemplazante de Manuel Adorni, se llevó la misma impresión que la exministra de Seguridad viene transmitiendo a la Casa Rosada.
Para aprobar una ley de reforma del sistema electoral, la Constitución Nacional exige el apoyo de la mayoría absoluta (mitad más uno de la totalidad de sus miembros) en cada ala del Parlamento. En el caso del Senado, implica el voto afirmativo de 37 senadores.
La cifra parece fácil y accesible, pero no lo es; sobre todo cuando el punto de partida para llegar a esa meta son 21 legisladores, que es el número de integrantes de la bancada oficialista en el Senado.
En otras palabras, el Gobierno necesita del apoyo de otros 16 senadores de fuerzas tan heterogéneas como la UCR, Pro y una miríada de pequeños bloques conformada por fuerzas provinciales y peronistas díscolos.
Hoy, a más de 70 días de que el Poder Ejecutivo enviara el proyecto al Senado, la eliminación de las PASO sigue encontrando fuertes resistencias en la UCR −Carolina Losada (Santa Fe) y Maximiliano Abad (Buenos Aires) llevan la voz cantante del rechazo−, y en Pro. Sin estos bloques, y con el kirchnerismo casi en su totalidad en contra, no hay apoyo de fuerzas provinciales que alcance. Ahí está la clave.
Bullrich viene chocando con ese muro desde hace más de un mes. Sus negociaciones con los bloques dialoguistas en la Cámara alta parecen haber alcanzado una frontera que, hasta el momento, se mantiene infranqueable.
Santilli probó una pequeña dosis de esa medicina el último miércoles, cuando se sumó a una reunión organizada por Bullrich con la oposición dialoguista para que funcionarios de la Secretaría de Energía le expliquen las bondades del proyecto de ley de zonas de frías, iniciativa que recorta subsidios al gas en regiones del país y que ya fue aprobada por la Cámara baja. Considerada prioridad por la Casa Rosada, esta iniciativa también es resistida en el Senado.
Cuando le consultó, a la salida del encuentro, si se había hablado sobre la reforma electoral, el semblante del jefe de Gabinete viró de la sonrisa de político en campaña a la seriedad de los temas ríspidos. “Esa es otra reunión que vamos a tener más adelante, hoy no se tocó el tema”, respondió, lacónico.
Todo indica que la última instancia que le queda a la Casa Rosada es convencer a gobernadores para que ordenen a sus senadores votar la reforma.
En realidad, las gestiones de Santilli en este tema no son nuevas. Como ministro del Interior ya tuvo contactos con varios mandatarios provinciales para tratar de convencerlos de que ordenen a sus legisladores que voten la reforma. Es más, llegó a ofrecer la posibilidad de que puedan usar listas colectoras para las categorías de legisladores nacionales. Hasta ahora, no obtuvo resultados. Resta ver si la resolución de la crisis provocada por el exjefe de Gabinete Manuel Adorni y sus correrías patrimoniales ayuda a cambiar el panorama.
Ficha limpia, un obstáculo
Como si fuera poco, el oficialismo debe hacer frente a una suerte de spin off de la reforma política, como es la exigencia de algunos bloques políticos, encabezados por el jefe de Pro, Martín Goerling (Misiones), para tratar por separado, como si fuera otro proyecto, los artículos de la iniciativa que buscan establecer el concepto de ficha limpia en el régimen electoral.
La denominada ficha limpia es la prohibición para postularse como candidatos o participar en cargos del Poder Ejecutivo a aquellos dirigentes que cuenten con una condena confirmada en segunda instancia judicial. Un proyecto de similares características fracasó a pocos pasos de convertirse en ley en el Senado en mayo del año pasado como consecuencia del voto contrario de los dos legisladores de Misiones que responden al exgobernador Carlos Rovira.
En usinas radicales y macristas siempre se sospechó que esos dos votos que voltearon el proyecto respondieron a un pedido de la Casa Rosada, que nunca soportó el concepto de la ficha limpia. Es más, saben que la idea fue incorporada por Milei en este proyecto de reforma electoral integral como una zanahoria para que voten la eliminación de las PASO.
Para deshacer esa trampa es que Goerling, acompañado por radicales y algún que otro peronista díscolo, viene reclamando que el tema se trate por separado. Tironeada por Karina Milei, que no quiere darle el gusto a la oposición, Bullrich intenta resistir como puede sin romper los puentes que mantiene con los bloques aliados y dice que está dispuesta a tratar ficha limpia por fuera de la reforma, pero con la condición de que ambas iniciativas se traten y se aprueben en la misma sesión.
Por el momento, los deseos de Bullrich y de la Casa Rosada parecen lejos de poder hacerse realidad. Los votos no están y la cuenta regresiva para aprobar una reforma electoral ya empezó a correr.
Gustavo Ybarra,Diego Santilli,Karina Milei,Patricia Bullrich,Conforme a,Diego Santilli,,Cara o ceca. El plan de Milei para la reelección,,Frío frío,,Responde sobre el abrazo triple y Macri. Santilli: “Falta que el crecimiento llegue a los ciudadanos de a pie, al comercio de la esquina”
ECONOMIA3 días agoNuevos CEDEARs de bonos y lo «positivo» de no ser mercado Emergente: definiciones del CEO de BYMA
ECONOMIA3 días agoJornada financiera: el riesgo país bajó por cuarta rueda seguida y tocó un nuevo mínimo desde 2018
INTERNACIONAL3 días agoThe Democratic socialists are no longer on the fringe



















