POLITICA
El Gobierno busca una tregua con gobernadores hasta diciembre para aprobar cinco leyes clave: Presupuesto, Malvinas, super-RIGI, BCRA y PASO

El Gobierno busca sostener una tregua con los gobernadores dialoguistas hasta diciembre para concentrarse en la aprobación de cinco leyes que considera prioritarias. La conducción de La Libertad Avanza pidió a sus legisladores evitar enfrentamientos con los mandatarios durante los próximos meses, aunque aclaró internamente que eso no supone abandonar la competencia electoral en sus provincias.
“Es una paz transitoria”, sintetizan en Nación. La instrucción es separar, al menos hasta fin de año, la agenda parlamentaria del armado territorial para 2027. En la Casa Rosada consideran que adelantar la confrontación electoral puede complicar los votos que necesitan en Diputados y el Senado.
El Ejecutivo definió como prioridades el Presupuesto 2027, la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional por Malvinas, el super-RIGI, la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y la suspensión de las PASO. El resto de la agenda legislativa quedó, para esta etapa, en un segundo nivel de importancia.
La directiva profundiza una línea que Karina Milei transmitió esta semana a diputados libertarios: evitar insultos y ataques contra gobernadores y aliados con los que el Gobierno mantiene negociaciones. La secretaria general no planteó frenar las aspiraciones provinciales de LLA, sino reducir los choques mientras el Ejecutivo necesita acuerdos en el Congreso.
El pedido aparece además en medio de una serie de problemas de coordinación dentro del propio oficialismo. La incorporación de cambios sobre Discapacidad en el Presupuesto sorprendió a parte de los diputados libertarios y a Patricia Bullrich, que cuestionó públicamente que el tema no se hubiera tratado en la mesa política. En el Gobierno reconocieron un error de coordinación y decidieron no escalar el conflicto con la jefa del bloque del Senado.
La Casa Rosada también está intentando recomponer el vínculo con los bloques dialoguistas en otras discusiones. En Discapacidad está dispuesta a negociar más fondos y modificar el texto enviado en el Presupuesto, mientras que en Universidades busca acercar su propuesta a los reclamos del sistema para reducir además el frente judicial abierto por la Ley de Financiamiento.
La misma lógica aparece en el debate sobre endeudamiento familiar. Después de que la oposición emplazara las comisiones, el oficialismo comenzó a trabajar en una alternativa con sus aliados que no implique nuevas erogaciones ni una regulación amplia sobre los contratos privados. El objetivo es evitar que las diferencias terminen nuevamente en una votación adversa.
POLITICA
El día que el Gobierno se asomó al abismo

El 21 de septiembre de 2025 amaneció nublado; llovía con intermitencias. No lucía como el inicio de la primavera. Pero sí parecía una metáfora meteorológica para el arranque del día más difícil de Javier Milei en el poder. El domingo en el que verdaderamente se asomó al precipicio, del que fue rescatado al día siguiente, 14 minutos antes del desastre, por el tuit milagroso de Scott Bessent. Esa tarde desapacible en la que se debatieron hasta las ideas más insospechadas para evitar el derrumbe del Gobierno.
Esa semana había terminado de la peor manera para la administración libertaria. El dólar había superado los $1500, el Banco Central había intervenido con US$678 millones en un solo día y el riesgo país se había disparado a 1500 puntos. La turbulencia financiera había recrudecido después de la derrota por 13 puntos en la provincia de Buenos Aires dos semanas antes, y el ministro Luis Caputo no lograba regenerar confianza en el mercado.
“Nosotros no nos vamos a mover del programa. Vamos a vender hasta el último dólar en el techo del programa”, declaró, y todo empeoró ante la sensación de que estaba dispuesto a jugarse las reservas. Las bandas cambiarias que se habían acordado con el FMI cinco meses antes estaban a punto de desbordarse.
Ese fin de semana Milei adelantó al sábado el habitual encuentro dominical que comparte en Olivos con amigos y economistas cercanos. El domingo tenía programado viajar a Nueva York para participar de la Asamblea de la ONU, aunque después postergó hasta el lunes su salida ante la trascendental cumbre que sobrevendría.
Según los registros oficiales, ese sábado fueron a la quinta de Olivos los integrantes de la banda musical con la que se presentaría el 6 de octubre en el Movistar Arena. Alrededor de las 3 de la tarde se reunieron para ensayar Fernando Mezzina (tecladista), Hernán Scarfo (guitarrista), Germán Marzullo (productor), María Elizabeth Kella (cantante), Marcelo Duclos (bajista), Alberto Benegas Lynch (baterista y diputado), y su hermano Joaquín (guitarrista y senador). Se quedaron hasta las 10 de la noche.
Es poco probable que en esas horas se haya hablado de economía, pero en la cena se superpusieron con Juan Carlos de Pablo. También se sumó la diputada Lilia Lemoine, y en algún momento pasó Magalí Bianco, la secretaria de Milei. No parecía el preámbulo de lo que se avecinaba.
El domingo de primavera Milei convocó temprano a Olivos al intérprete oficial, Walter Kerr, presumiblemente para mantener conversaciones internacionales relacionadas con su viaje a EE.UU. Al mediodía se reunió dos horas con Guillermo Francos para hablar del panorama electoral. Pero el diálogo más importante no sería presencial.
Los hechos posteriores indicarían que en algún momento de esa mañana Milei y Caputo se habrían comunicado para evaluar las posibles medidas a tomar antes de la apertura de los mercados el lunes. Las acciones aplicadas hasta entonces para frenar la corrida habían resultado infructuosas y la presión sería insostenible sin un golpe de timón. Allí surgió la habilitación para avanzar con la medida más inesperada para el gobierno libertario: la posibilidad de reinstaurar un cepo cambiario.
¿Qué indicios hay de esa conversación? Que apenas pasado el mediodía del domingo una serie de funcionarios y asesores recibieron un mensaje para reunirse por la tarde en el Ministerio de Economía con el objetivo de analizar acciones urgentes. Pocos supieron en ese momento que lo que se iba a discutir allí era cómo instrumentar el cepo cambiario y cómo comunicarlo del modo menos traumático posible. Los que estaban al tanto se sorprendieron al saber que Milei le había dado a Caputo su aval a esa eventual decisión, en caso de no encontrar alternativas. Probablemente nunca lo admita en público. Pero cinco testigos presenciales que pidieron reserva de fuente relataron la secuencia de hechos a .
Entre las 4 y las 5 de la tarde fueron llegando al Palacio de Hacienda el equipo económico y el plantel comunicacional de Santiago Caputo. No estaban Karina Milei ni los Menem, quizás un retrato de cómo se manejaba el poder hasta entonces. Milei permaneció en Olivos.
Toda la acción se concentró en el quinto piso, donde está el despacho del ministro, pero distribuida en dos salas. En la primera se dio la discusión de fondo. Allí estaban Toto Caputo, el presidente del Banco Central, Santiago Bausili; el secretario de Política Económica, José Luis Daza; quien era el secretario de Finanzas, Pablo Quirno; el entonces director del Banco Central Federico Furiase, y los directores del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) Martín Vauthier (hoy en el BCRA) y Felipe Núñez. También se sentó allí Santiago Caputo, quien estaba acompañado por su asesora Macarena Alifraco. Entrando y saliendo circulaban dos hijos del ministro de Economía.
En una sala contigua, pero con la puerta abierta y un ida y vuelta constante, orbitaban referentes de las Fuerzas del Cielo vinculados a la estrategia y la comunicación, como Agustín Romo, el Gordo Dan y Tomás Jurado, administrador de la cuenta El Peluca Milei. También estaba el hermano de Santiago Caputo, Francisco. Este grupo analizaba cómo traducir a la sociedad la amarga medida sin perder la épica libertaria. Se había estipulado que a las 9 de la noche habría un mensaje público y se trabajó con ese objetivo. La opción de más consenso era un anuncio en la sala de prensa. Sin embargo, nunca se convocaría a los medios.
Un debate existencial
Esa tarde en el Palacio de Hacienda se dio una áspera discusión sobre la instrumentación del cepo. No fue un intercambio meramente técnico; fue un debate existencial. Todos coincidían en que lo que estaba en juego era el futuro del Gobierno, pero mientras unos entendían que el mejor modo de eludir el precipicio era reinstaurar algún control de capitales que blindara las reservas, al menos hasta las elecciones de octubre, otros sostenían que Milei no podría defender ante la sociedad la contradicción en la que incurriría con una medida restrictiva de ese tipo.
“Si no ponemos un límite a la extracción de divisas, mañana nos llevan el dólar a $5000; nos van a esquilmar”, fue una de las explicaciones esgrimidas por el primer grupo, integrado mayormente por el ala más técnica de Economía, según relató un testigo presencial a LN. Furiase, Núñez y Vauthier habrían sido los más enfáticos en esta posición. A Daza lo retratan como el más inquieto; a Quirno, como el más calmo.
En el medio estaba Luis Caputo, que no lucía totalmente convencido, pero por momentos admitía que no veía otra salida. Quería evitar el trago amargo, pero como retrató uno de los presentes, “hay momentos en los que el dogmatismo debe ceder ante el pragmatismo”. Tres fuentes coincidieron en señalar que incluso hubo un boceto escrito de la medida que se adoptaría. Otros lo minimizaron diciendo que fue una posibilidad entre otras. Ante la consulta de , el ministro Caputo dijo que no haría comentarios sobre el tema, ni on the record ni off the record.
Santiago Caputo se oponía a la idea del cepo, convencido de que podía significar el principio del fin. El ala comunicacional planteó que una decisión así representaría la destrucción de la imagen de Milei y la pérdida absoluta de su identidad y de su narrativa. No veía la manera de anunciar sin dramatismo semejante terremoto. Además, implicaba deshacer una medida que se había tomado apenas cinco meses antes como parte del acuerdo con el FMI, y que había sido promovida como uno de los mayores éxitos de la gestión. Era un retroceso simbólico, pero también económico.
Fueron varias horas de discusión, de cálculos monetarios y de llamados telefónicos múltiples en todos los sentidos. La dinámica fue intensa aunque de a ratos algo caótica. Era comprensible por lo que estaba en juego. Un testigo describió: “Nadie estaba contento ahí. Era un velorio, pero con acción”.
En esos momentos surgió la idea de buscar un colchón de dólares en las liquidaciones del campo, que según una estimación que se hizo ahí podían aportar US$7000 millones. Caputo habló con los exportadores de granos y les propuso que compraran bonos en el extranjero, es decir que se sumergieran en el mundo financiero. La idea fue rechazada, pero con una contrapropuesta a cambio: introducir una baja temporal de las retenciones a cero.
El ministro no estaba entusiasmado con la alternativa, pero tampoco tenía demasiado margen, así que aceptó. Las conversaciones con los exportadores concluyeron en el atardecer del domingo con la convocatoria a una nueva reunión al día siguiente, ya más formal, para diseñar el nuevo esquema. La situación apremiaba tanto que la medida fue anunciada antes de estar redactada. La oficializó Manuel Adorni al día siguiente, a las 5.40, vía X. Todo antes de la apertura de los mercados.
Sin embargo, la gestión más importante se estaba realizando por otro carril. En esas acaloradas discusiones de domingo en el Ministerio de Economía la única opción salvadora era una intervención excepcional del gobierno de Donald Trump. En los días previos se había mencionado la posibilidad de un paquete especial de asistencia pero hasta esas horas no había nada concreto todavía. Los teléfonos se recalentaron a puro vértigo.
Luis Caputo trabajó la línea del Tesoro, a cuyos funcionarios conocía de otras vidas. Recibía amabilidad pero no certezas ante la urgencia. El ministro trajinó incansablemente sabiendo que cargaba con la responsabilidad mayor de cualquier decisión. Gerardo Werthein, entonces canciller, estaba en Washington operando sobre la Secretaría de Estado. Y allí se sumó Santiago Caputo con su backchannel vía Leonardo Scatturice y el influyente operador Bob Citrone, una arteria que terminó siendo decisiva.
El problema mayor era que no tenían una devolución clara de Scott Bessent, quien en abril, una semana después de su visita a Buenos Aires, había dicho que “si la Argentina lo necesita, en caso de un shock externo, y si Milei mantiene el rumbo, estaríamos dispuestos a utilizar el ESF (Fondo de Estabilización Cambiaria) para suavizar el ajuste”.
La intensificación de estas gestiones derivó en la decisión de posponer el anuncio de las medidas hasta el día siguiente a la espera de una respuesta. La consigna era aguardar una señal a la primera mañana del lunes, y si no llegaba, comunicar todo antes de las 10. La fatídica noche del domingo se cerró tarde, cerca de las 2 de la mañana, con una promesa desde Washington de que había habido avances, pero sin precisiones.
La resurrección llegaría el lunes temprano. Alrededor de las 7 de la mañana hubo indicios más nítidos de que se avecinaba un importante pronunciamiento de la administración Trump, pero en el Gobierno aún no tenían letra fina. A las 9.46, apenas 14 minutos antes de la apertura del mercado, se iluminó la cuenta de Scott Bessent en X: “Argentina es un aliado de importancia sistémica para Estados Unidos en América Latina, y el Departamento del Tesoro está dispuesto a hacer lo que sea necesario dentro de su mandato para apoyar a Argentina. Todas las opciones para la estabilización están sobre la mesa. Estas opciones pueden incluir, entre otras, líneas de swap, compras directas de divisas y compras de deuda pública denominada en dólares estadounidenses a través del Fondo de Estabilización Cambiaria del Tesoro”.
La sensación predominante de todos los que habían estado bregando por ese mensaje salvador fue de alivio. Se desechó definitivamente el ingrato anuncio del cepo y se impuso un compromiso tácito de que el que tema quedara en el olvido. Había que dar vuelta la página de la angustia y capitalizar la ayuda externa más importante que haya recibido el país de la principal potencia mundial. Lo que vino después es conocido: un swap de US$20.000 millones, una intervención directa en el mercado cambiario y un mensaje de apoyo casi diario durante semanas del propio Bessent. El sorprendente triunfo electoral de Milei en octubre le permitió al Gobierno volver a ponerse de pie y retomar su propia senda. Fue un punto de inflexión para el Gobierno, y para el país.
La cicatriz
Exactamente un año después de aquel fin de semana electrizante, las huellas de ese episodio se pueden rastrear en la obsesión del equipo económico por blindar el programa de las turbulencias del próximo año electoral. Cualquier cosa con tal de evitar otra situación terminal. En parte por eso Caputo se ha ocupado especialmente por dar señales de certeza.
En lo que va de este año el Banco Central acumuló más de US$14.000 millones de reservas. En julio el ministro anunció su programa financiero hasta el fin del mandato de Milei para dar seguridad de pago de todos los vencimientos venideros. Cada vez que puede resalta los dólares que ingresan por las exportaciones. En el presupuesto que envió esta semana también incluyó la posibilidad de un endeudamiento total por más de US$30.000 millones.
Al mismo tiempo brega por dar tranquilidades políticas a partir de un acuerdo más sólido con los gobernadores que se transforme en un aval legislativo firme. Está convencido de que el elevado riesgo país no se corresponde con los fundamentals económicos sino con el ruido político, que se anticipó demasiado. Y eso termina inquietando a los ahorristas, que en julio compraron US$3143 millones, un incremento del 52,2% respecto de junio.
En todos los círculos económicos y diplomáticos hay una pregunta recurrente: ¿EE.UU. estaría dispuesto a otorgar una nueva ayuda económica el año próximo al gobierno de Milei, en el caso de que sea tan necesario como en 2025? La respuesta es incierta, pero con Trump todo es posible.
Pesan algunos factores para ser escépticos. Por un lado, la posibilidad de una derrota republicana en las elecciones de noviembre. Por otro, el Bessent de hoy luce menos potente y más desafiado por los mercados porque sus anuncios de recompra de deuda no lograron frenar las presiones cambiarias.
Para quienes piensan que el verdadero responsable de la ayuda a la Argentina fue el secretario del Tesoro, estos son datos insoslayables. Pero los que aseguran que siempre es Trump el que mueve los hilos aseguran que de ningún modo abandonará a su aliado argentino si percibe que está en un trance o que su reelección corre riesgos. Incluso si vuelve a ser criticado por concesivo por la oposición demócrata, como ocurrió el año pasado.
Esta semana Milei hará su visita número 19 a EE.UU. para participar de la Asamblea de la ONU. Hace un año, ese viaje fue un paseo triunfal tras el salvataje norteamericano. Ahora tendrá la oportunidad de refrendar sus lazos con la administración Trump. El hombre que lo rescató cuando todo parecía oscurecerse.
@USTreasury,September 22, 2025,Jorge Liotti,Conforme a
POLITICA
La izquierda se movilizó en la Marcha de la Bronca: “El amor vence al odio, pero mejor es la huelga general”

En una jornada sin incidentes y que se replicó en varias ciudades del país, miles de manifestantes identificados con organizaciones de izquierda marcharon a Plaza de Mayo este sábado para “hacer oír una bronca que crece desde abajo” y exigir un paro general para “derrotar” al gobierno de Javier Milei.
Con la diputada nacional Myriam Bregman como principal oradora al cierre de la jornada, la protesta se extendió a casi 60 ciudades con la adhesión de 350 organizaciones políticas, sindicales, sociales, culturales y estudiantiles, según informaron desde el Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT-U). Además de cuestionar a la gestión de La Libertad Avanza (LLA), el acto apuntó contra la “complicidad” de los gobernadores provinciales y las críticas a la cúpula de la Confederación General del Trabajo (CGT) y la Central de Trabajadores de Argentina (CTA).
Bregman remarcó el orgullo de “haber construido una marcha en unidad, que expresó decenas de broncas, contenida por la traición, por los cagones y todos los que no se animan a enfrentar a Milei. Esa bronca contenida hoy se empezó a manifestar”. “Lo más importante es que desde mañana empezamos a construir la coordinación en cada ciudad, en las universidades a pelear todos juntos, multiplicando las fuerzas”, exhortó en un breve discurso, en el epílogo de la movilización, que tuvo las características de un lanzamiento electoral.
Y concluyó: “Hoy hicimos algo muy grande por fuera de los aparatos tradicionales, de los que siempre dicen que la relación de fuerza no da. Vamos a mostrarles que la relación de fuerzas se construye, y que estamos dispuestos a hacerlo. Porque el amor vence al odio, pero mejor es la huelga general. Vamos a construir esa lucha para derrotar a Milei, a sus cómplices, al FMI y para echar a los ingleses de Malvinas”.

La movilización, que se congregó alrededor de las 15.30, para desplazarse por Avenida de Mayo hasta la Casa Rosada, había sido preparada durante varias semanas en asambleas federales que reunieron a organizaciones sociales, sindicales, culturales y políticas.
Al finalizar la lectura de la declaración consensuada, un grupo de músicos interpretó “Marcha de la bronca”. La intención es preparar una movilización aún mayor cuando el Congreso trate el Presupuesto 2027.
La convocatoria reunió a las fuerzas del FIT-U: el Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS), el Partido Obrero (PO), Izquierda Socialista (IS) y el Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST). Participaron además organizaciones piqueteras como el Polo Obrero, el Frente de Lucha Piquetero y agrupaciones integradas en Territorios en Lucha.
Entre los sectores sindicales adherentes estuvieron la comisión interna de ATE del Hospital Garrahan, la Asociación de Profesionales y Técnicos, el gremio docente Ademys, seccionales de Suteba de Tigre y La Matanza, la seccional del Tren Sarmiento de la Unión Ferroviaria (UF), y la comisión interna de FATE. También acompañaron el “Encuentro Memoria, Verdad y Justicia”, la Coordinadora de Jubilados de los Miércoles, la Coordinadora Sindical Clasista, centros de estudiantes, asambleas socioambientales y colectivos de artistas.
El documento
La declaración leída en Plaza de Mayo definió la protesta como la expresión de “una bronca profunda, nacida frente a tanta desigualdad, tanto atropello y tanta mentira organizada”. El documento, que consta de 11 páginas, llamó a “derrotar a Milei, su plan y sus cómplices con la huelga general”.
Entre los diagnósticos de la convocatoria figura el cierre de 30.000 empresas y la destrucción de 300.000 puestos de trabajo, mientras, según la declaración, se premia a quienes fugan capitales. También cuestionó el desfinanciamiento de hospitales, los ataques contra la universidad, docentes, estudiantes y científicos, y la reducción del programa Volver al Trabajo para 950 mil familias.
“No son errores ni excesos aislados. Es un plan de guerra contra el pueblo trabajador, impulsado por la clase capitalista, los grandes grupos económicos, los bancos, el imperialismo, el Fondo Monetario Internacional y los fondos buitres”, señaló el pronunciamiento.

Las agrupaciones de izquierda responsabilizaron al Gobierno por las consecuencias de su programa económico y mencionó el rechazo popular, los conflictos laborales y una sucesión de crisis y escándalos. Entre ellos citó la causa en torno a la estafa $LIBRA y las situaciones vinculadas con el ex jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
El texto propuso avanzar “hacia la derrota de Milei, sus cómplices y su plan motosierra: en las calles, organizando y movilizando toda la bronca obrera y popular”.
En el transcurso de la jornada, Bregman cuestionó a los gobernadores y a las conducciones sindicales por haber facilitado, según su mirada, la aprobación de la reforma laboral en el Congreso. “Las conducciones sindicales firmaron en los hechos un acuerdo de gobernabilidad con Milei que le facilitó votar la reforma laboral en el Congreso y avanzar en su plan de saqueo, mientras cada conflicto sectorial quedaba librado a su suerte”, expresó.
El cierre de FATE y los otros conflictos

El diputado nacional Nicolás del Caño, militante del PTS e integrante del FIT-U, destacó la movilización en distintos puntos del país y pidió una solución para los trabajadores de FATE, amenazados con un desalojo tras casi siete meses de conflicto por el cierre de la planta y los despidos masivos. “Hay muchos laburantes peleando por sus puestos de trabajo, igual que el colectivo de la discapacidad que se mantiene en pie de lucha y lo mismo hacen los estudiantes y otros sectores que no se resignan”, afirmó.
En ese marco, el dirigente cuestionó a quienes proponen esperar hasta 2027 y sostuvo que la movilización debía ponerse al servicio de las luchas en curso. También acusó al gobierno de la provincia de Buenos Aires de negarse a intervenir para garantizar la continuidad productiva de la planta fabricante de neumáticos.
“La Marcha de la Bronca organizada desde la izquierda, que solo en la Ciudad de Buenos Aires movilizó a más de 50.000 personas deja planteados grandes desafíos para transformar esta enorme movilización en una fuerza organizada que pueda derrotar a Milei”, expresó Gabriel Solano, referente nacional del Partido Obrero en el Frente de Izquierda y exlegislador de CABA.
“La bronca se hizo multitud y fue conmovedor ver participar a miles de trabajadores y estudiantes. La imagen de la Plaza llena es la demostración de que hay mucha fuerza social para derrotar a Milei, son las viejas direcciones tradicionales y burocráticas las que no hacen nada para frenarlo. Pero hoy toda esa bronca pasó por encima de los cómplices del gobierno y dijo presente”, expresó Celeste Fierro, diputada electa del MST en el FIT-U.
La convocatoria también llamó a concentrarse el próximo 23 de septiembre, durante el Día del Jubilado, frente al Congreso.
POLITICA
Sergio Massa participó en un acto con jóvenes del Frente Renovador: “No es hora de candidaturas”

“Nunca me corrí”. Una vez más, Sergio Massa apareció en una actividad partidaria y dejó definiciones políticas durante un acto del Frente Renovador, que reunió a más de mil jóvenes en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires (UBA). En ese marco, aseguró que “se viene una etapa de renovación del peronismo”.
El exministro de Economía escuchó los planteos y opiniones de los militantes jóvenes de su partido sobre los desafíos de Argentina y el papel de las nuevas generaciones en la construcción de una alternativa política. Con ese telón de fondo, el dirigente planteó que “se terminó la revolución industrial”. “Es un mundo viejo. Estamos en medio de la revolución tecnológica. Hay una nueva etapa, un nuevo orden internacional”, deslizó.
Ahora bien, uno de los puntos salientes de su intervención fue la defensa de su rol en la gestión de Alberto Fernández, en el último tramo de mandato en el que ocupó el cargo de ministro de Economía. “En el peronismo todos sabemos que el gobierno de Alberto se iba en helicóptero. Decidimos poner el cuerpo y ayudar a que el peronismo termine su mandato”, deslizó.
Y agregó: “Siempre trabajé para el movimiento. Son momentos. Cada uno sabe cuándo tiene que participar públicamente”. Pero también dejó definiciones sobre el escenario político actual, en la antesala del proceso electoral que definirá la continuidad de la gestión de Javier Milei o el cambio de rumbo. “No es hora de candidaturas”, definió.

Sin embargo, admitió que “se viene una etapa de renovación en el peronismo”. “Llegó la hora de tomar el bastón de mariscal y de hacerse protagonistas”, esbozó, y en un tiro por elevación a otros referentes de Unión por la Patria, advirtió: “No se trata de seguir a un dirigente, esa etapa se terminó. Llegó el momento de armar algo en conjunto”.
En los últimos años, la interna del peronismo oscila en momentos de tensión y desacuerdo, aunque sin estallar entre los distintos campamentos. Esta semana, una vez más, volvió a manifestarse la fractura entre el sector de Cristina Kirchner y el de Axel Kicillof. Unas declaraciones de Mayra Mendoza, una de las dirigentes leales a la expresidenta, apuntaron contra el gobernador como alguien que busca “dividir el peronismo”, ser “desleal” y “desagradecido”.
En ese marco, Sergio Massa está tratando de jugar un rol de nexo entre las partes con el fin de apaciguar los resquemores. En otro reciente encuentro partidario en Rosario, con la intención de respaldar una futura candidatura del diputado nacional y presidente del Frente Renovador, Diego Giuliano, Massa aprovechó esa oportunidad para reafirmar que “la unidad es lo más importante”.
En agosto, Massa había estado en un encuentro de Mujeres del Frente Renovador. En el último tiempo, sus apariciones vienen siendo pocas y puntuales. El exministro de Economía mantiene un prolongado tiempo de perfil bajo, pero de a poco va recuperando su exposición pública. Conserva las expectativas de ser un actor determinante en el proceso electoral.

Un mensaje al radicalismo
Además de la discusión sobre el futuro del peronismo, el encuentro del Frente Renovador incluyó debates sobre el presente del país y los problemas que atraviesan los jóvenes en sus territorios. La amplia agenda abordó cuestiones como la Argentina bicontinental, aspectos de gestión municipal, política legislativa, comunicación política y redes, seguridad, economía e historia del movimiento peronista.
“Necesitamos un modelo de desarrollo productivo. Tenemos que defender la industria”, dijo Massa en materia de actividad económica.

Durante la actividad, Massa defendió la educación pública y dejó un guiño a la UCR Capital y a uno de sus referentes, el vicerrector de la UBA, Emiliano Yacobitti. “Un saludo para Emiliano Yacobitti que nos permitió hacer el acto en esta casa de estudios. La universidad tiene que ser pública. Es un punto en el que nos ponemos de acuerdo. Hay que buscar la unidad de concepción”, concluyó.
Sergio Massa,Frente Renovador
POLITICA1 día agoLa Justicia confirmó las fechas de los juicios contra Cristina y Máximo Kirchner por las causas Los Sauces y Hotesur
ECONOMIA2 días ago"Atendiendo a los kukas mentirosos": el presidente Javier Milei opinó sobre las reservas en el oro del Banco Central
POLITICA11 horas agoTras los cruces por Discapacidad, Javier Milei y Patricia Bullrich se reencuentran en la reunión de Gabinete para delinear la agenda legislativa

















