POLITICA
El Gobierno recortó $49.000 millones del presupuesto de Defensa y frenó la modernización militar

A una semana del anuncio del Plan ARMA —el programa oficial de modernización de las Fuerzas Armadas— el Gobierno publicó en el Boletín Oficial la Decisión Administrativa 20/2026, que recortó casi $49.000 millones en partidas de Defensa.
En su columna de Infobae al Mediodía, Andrei Serbin Pont desglosó el impacto fuerza por fuerza y advirtió sobre las consecuencias de largo plazo de un ajuste que se inscribe en una tendencia de dos décadas de deterioro presupuestario.
La Fuerza Aérea, la más golpeada
El mayor recorte nominal correspondió a la Fuerza Aérea Argentina, cuyo Programa 16 de alistamiento operativo perdió $16.500 millones en bienes de uso y equipos militares. “La más afectada es la Fuerza Aérea, que pierde material en alistamiento operacional: son todos gastos de capital, equipamiento militar y herramientas”, precisó Serbin Pont.
El dato tiene un contexto que lo agrava: la Argentina acaba de incorporar los primeros seis de los 24 aviones F-16AM/BM adquiridos a Dinamarca.
Ejército y Armada: recortes en cadena
El Ejército Argentino registró una disminución de $12.622 millones destinados al equipamiento de transporte, comunicaciones y maquinaria de producción militar. La Armada, por su parte, sufrió un recorte neto de $15.220 millones en su programa de alistamiento operativo.
El ajuste incluyó la eliminación de una partida de crédito externo por $10.620 millones asignada al proyecto de incorporación de cuatro helicópteros navales livianos AW109M para la Base Naval Puerto Belgrano, uno de los proyectos de adquisición más esperados por la fuerza en los últimos años.
El ajuste llega hasta la Antártida
Uno de los impactos menos visibles pero más significativos del recorte es el que afecta a la logística antártica. “Se han recortado combustibles y lubricantes para la campaña antártica. Hay que ver cómo afecta esto más adelante y si se van a redirigir recursos de otro lado para continuar ejecutando la campaña”, subrayó Serbin Pont.

La única área que recibió un refuerzo presupuestario dentro de la Jurisdicción 45 fue la sanidad militar. El programa de Sanidad Naval recibió un aumento de $4.000 millones destinados a la compra de insumos médicos y farmacéuticos. Un incremento que no impacta en las capacidades operativas pero que refleja la presión que viene acumulando la obra social de las Fuerzas Armadas.
Dos décadas de caída y salarios al límite
El recorte no es un episodio aislado. El gasto en la función Defensa se ubica en el 0,28% del PBI, el nivel más bajo de los últimos años, en un presupuesto donde entre el 75% y el 85% del gasto de cada fuerza se destina a salarios, dejando márgenes mínimos para funcionamiento e inversión.
“El presupuesto de Defensa en términos de porcentaje del PBI viene declinando constantemente en todos los gobiernos en los últimos años. Hoy el 90% va dirigido a salarios y pensiones”, planteó Serbin Pont.

La consecuencia es una tensión creciente entre los cuadros mejor formados. “¿Cuánto le vamos a pagar a un piloto que va a volar un avión que cuesta 60 mil dólares la hora de vuelo? Gente con un nivel de formación muy elevado —comandos, fuerzas especiales— empieza a mirar que hay sectores donde podría estar ganando más”, advirtió el analista.
El Presupuesto 2026 además derogó la obligación de destinar el 0,8% del PBI al reequipamiento de las Fuerzas Armadas, dejando esa asignación sin un piso legal fijo, lo que elimina el único mecanismo formal de protección presupuestaria que tenía el sector.
El Plan ARMA en el aire
La contradicción central que dejó en evidencia este recorte es la brecha entre el discurso oficial y la realidad presupuestaria. “Si tenías el Plan ARMA para reequipar a las Fuerzas Armadas, estos 35 millones de dólares hubiesen sido recursos adicionales en equipamiento. En cambio, son 35 millones para llenar el vacío de un recorte que se ejecuta vía decreto”, graficó Serbin Pont.
En términos absolutos, los $49.000 millones recortados equivalen a unos 35 millones de dólares. “Para lo que es el Estado nacional, 35 millones de dólares son un vuelto”, reconoció Serbin Pont.
—
Infobae te acompaña cada día en YouTube con entrevistas, análisis y la información más destacada, en un formato cercano y dinámico.
• De 7 a 9: Infobae al Amanecer: Nacho Giron, Luciana Rubinska y Belén Escobar.
• De 9 a 12: Infobae a las Nueve: Gonzalo Sánchez, Tatiana Schapiro, Ramón Indart y Cecilia Boufflet.
• De 12 a 15: Infobae al Mediodia: Maru Duffard, Andrei Serbin Pont, Jimena Grandinetti, Fede Mayol y Facundo Kablan.
• De 15 a 18: Infobae a la Tarde: Manu Jove, Maia Jastreblansky y Paula Guardia Bourdin; rotan en la semana Marcos Shaw, Lara López Calvo y Tomás Trapé
• De 18 a 21: Infobae al Regreso: Gonzalo Aziz, Diego Iglesias, Malena de los Ríos y Matías Barbería; rotan en la semana Gustavo Lazzari, Martín Tetaz y Mica Mendelevich
Seguinos en nuestro canal de YouTube @infobae.
POLITICA
En el Gobierno debaten medidas de reactivación económica pero Milei se muestra inflexible

“Los indicadores no están evolucionando tan positivamente como esperábamos en un primer momento”. Javier Milei, que a lo largo de estos tres años de gobierno encontró distintos vericuetos retóricos para sortear los tropiezos del plan económico, tuvo este desliz de máxima sinceridad el jueves en una entrevista con Radio Rivadavia. Fue la primera vez que lo admitió así.
En el núcleo chico del Gobierno los dichos del Presidente no causaron sorpresa. Primero porque parte del ala política hace meses detecta que la calle da signos de atención, como el desempleo o la falta de poder adquisitivo. También porque, según cuentan en la Casa Rosada, este panorama que trazó Milei -y que le achacó únicamente a factores externos- había sido delineado por el ministro de Economía, Luis Caputo, a su vuelta de Tailandia, donde viajó para las reuniones anuales del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial.
Fuentes al tanto aseguran que, al regresar a la Argentina, Caputo describió a la mesa política una situación global “no muy venturosa” a nivel geopolítico hacia adelante, con impacto en los mercados. El ministro de Economía les advirtió a los dirigentes más encumbrados del Gobierno los alcances de ese “shock externo” que observan los actores internacionales con los que se encontró y cómo eso podría afectar a la Argentina, sobre todo con un crecimiento inferior al esperado. Justo en el arranque de la campaña electoral hacia 2027. Esta semana el riesgo país tuvo su pico máximo en mucho tiempo: 710 puntos.
“Esto impacta en las variables en el momento en que uno no quiere”, se lamenta una alta fuente del Gobierno que, por ahora, se agarra de los problemas de la economía mundial para justificar el corrimiento de las metas locales y para explicar por qué finalmente la Argentina no está atravesando los prometidos mejores 18 meses de la historia.
“La desaceleración del crecimiento tiene una explicación muy clara: hay un mundo con un sacudón muy importante, que le pega a los emergentes, y la Argentina está creciendo menos”, alegan fuentes oficiales, que rápidamente aclaran: “Pero no se discute ni el rumbo, ni el programa”.
Milei reiteró esta semana que piensa “morir con las botas puestas”. No obstante, en los despachos oficiales los funcionarios exhiben una tesitura menos relajada que en otros tiempos y empiezan a dar un debate interno para ver si pueden flexibilizar la posición del Presidente. apelan a la creatividad para pensar medidas que, dentro del plan, puedan contener al electorado frente a un rumbo que no será lo auspicioso que el Gobierno ofrecía. Piensan cómo reactivar a través de inversión, crédito, y algunos vericuetos políticos.
Un RIGI para Pymes es una de las propuestas en análisis. En el Gobierno hay funcionarios que también creen que se podría ralentizar el esquema de quita de subsidios de 2027. A esta altura, no son pocos los que se entusiasman con que tal vez el FMI relaje las metas para la Argentina en medio de la turbulencia internacional.
“Van salir medidas para reactivar, que no vayan en disonancia con el plan, como los créditos con fondos del FGS. Pero hoy esas medidas no están claras”, describen en el Gobierno. Todos aclaran que finalmente dependerá de Economía y del filtro de Milei.
El paso del Presidente por España tampoco llevó calma a algunos actores del oficialismo que dicen no saber “qué le pasa” al Presidente, quien todavía no tiene garantizada la reelección. Gente cercana a él lo reporta irritable. Allá arremetió contra una periodista sin temor a quedar grabado. Su curita en el cuello despertó todo tipo de comentarios, también internos. “Llegaron a preguntar si se estaba liposuccionando la papada”, se quejó una fuente del Gobierno. La versión oficial: una caída en la ducha.
Por el contrario, hay sectores puertas adentro que se convencen de que las críticas constantes a Milei lo reposicionan: “Si todo el tiempo lo atacan, lo victimizan. Es un tipo que putea, pero indignado de que los poderosos lo ataquen. Y la gente se puede poner de su lado, como un tipo común al que todos le buscan algo”.
Sí hubo coincidencias en los despachos oficiales en torno de que la forma en que el Presidente afrontó el debate por el “no llegar a fin de mes” no fue la más empática. El mensaje más digitado, por el contrario, buscará un Milei que hable de lo que se logró: reducción de la inflación, baja de la pobreza, control de la calle.
Dentro de la Casa Rosada, un esquema altamente verticalista, los funcionarios de más peso evitan adentrarse en el día a día del Presidente y en sus polémicas. “Todos estamos por el modelo; después, cada uno con sus formas”, dicen, para evitar criticar a su jefe.
Mientras, el dilema político se mezcla con el económico. Caputo usó su resumen del viaje a Tailandia para insistir, una vez más, con que se necesita un acuerdo con los gobernadores como plafón para sortear la turbulencia internacional y ganar la elección. “Él es un trader, su variable es el mercado, pero en otra parte del Gobierno hay una lectura política de que para los oficialismos es mejor cerrar en año electoral. Además, si cerrás ahora, le anticipás a la oposición todo lo que vas a hacer y perdés el factor sorpresa”, refiere una fuente, que expone el conflicto que sigue librándose al interior del Gobierno.
Presidencia
Karina Milei y los Menem tienen vocación acuerdista (a diferencia de 2025), están negociando, pero no quieren “regalarse” antes de tiempo, dicen quienes hablan con ellos. Este es el sector más esperanzado con que la economía en unos meses puede estar mejor y que LLA logre así un pacto más favorable. En esa terminal insisten con que los gobernadores apoyen la quita de las PASO y que el detalle del acuerdo 2027 se discuta después. Hay gobernadores que plantean que si no hay garantías y no se ultima todo junto, no van a dar sus votos.
El diálogo desordenado, y también el hartazgo de los más apurados, se percibe en las charlas con los distintos actores de la mesa chica. No solo hay diferencias en cuanto al deadline para definir los acuerdos (octubre, noviembre, diciembre). Además aparecen voces que no descartan que si la discusión por las PASO no se termina este año, pase al que viene, en desmedro de otras fuentes que advierten por una posible judicialización. Es que la Cámara Nacional Electoral ya dijo que debería hacerse antes de fin de año.
Las distintas visiones que hay en la Rosada sobre las legislativas de 2025 también inciden en el debate para 2027. Mientras el kari-menemismo cree que haciendo valer el sello libertario consiguió un know how que los llevó a la victoria y a reforzar el Congreso, sus detractores internos avisan que eso fue posible gracias al rescate de Scott Bessent.
“Todo empieza a tener el mismo olor que con [Mauricio] Macri, parece ir todo camino a lo mismo… Tenés los antecedentes de Cambiemos y lo de 2025… ¡No sé qué están esperando [para acordar]!”, exclama una voz libertaria que puja por cerrar ya.
Las fuentes internas que ven con pesimismo el proceso que atraviesa el Gobierno por estos días reparan sobre otra cuestión: el factor Bullrich. “Tenés el problema de Patricia, que Macri no lo tenía”, dicen.
En las altas esferas del Gobierno ya dejan trascender como “probable” que Milei le ofrezca la vicepresidencia. ¿Una señal para que se calme? Ella dijo que no va a aceptar porque sí. Quiere poder de decisión. Y su timing de la calle le hace sentir desde hace meses ruidos que la Casa Rosada desoye.
La senadora juega al fleje. Este viernes publicó un video. Dijo que ella “conoce la Argentina”. La misma semana en que ratificó estar preparada para ser presidenta. En su entorno aseguran que ahora no va a anunciar un quiebre, pese a que su nuevo material lo musicalizó con una banda que sugestivamente se llama Plan B.
Paula Rossi,Javier Milei,Luis Caputo,Karina Milei,Conforme a
POLITICA
Círculo rojo: un gobierno en apuros y el fantasma de un “mileísmo sin Milei”

“Los indicadores no estarían evolucionando tan positivamente como esperábamos en un primer momento”, admitió el jueves Javier Milei. El día anterior, el INDEC publicó que, tras la caída de julio, la actividad económica creció apenas un 0,1% en agosto: solo un incremento superior al 8% en septiembre evitaría una recesión técnica, un escenario temido en la Casa Rosada. Esa confesión presidencial, la primera en mucho tiempo, quedó opacada por la llamativa explicación sobre los endeudados “del día 20″, primero en una exposición de energía en Neuquén, después en su gira por Madrid y al regreso en una entrevista radial. Ese fastidio expuso, en buena medida, el dilema al que se enfrenta el gobierno: el plan entró en crisis. Los resultados parecen no ser los esperados. Puertas adentro se multiplican las preguntas. La principal: qué hacer con un programa fiscal que le permitió a Milei aplicar una política anti-inflacionaria exitosa, pero que ahora luce agotado. La persistencia de Milei en ese modelo es lo que le impide dar un golpe de timón. Frente a ese agotamiento del programa económico es cuando debería empezar a funcionar la política.
Ese dilema es el que atraviesa a la mesa política, que aún parece no haber encontrado su dinámica y en la que se mezclan intereses diversos. El demorado acuerdo con los gobernadores, anclado principalmente en la posible suspensión de las PASO, tal vez sea el mayor ejemplo. “Los votos están, depende del Gobierno acelerar o no: se está discutiendo el timing, pero quizá más adelante sea tarde”, resaltaron desde el despacho de uno de los integrantes de esa mesa. Diego Santilli está dispuesto a acelerar las negociaciones, pero Eduardo y Martín Menem prefieren demorar el acuerdo porque consideran que hacerlo ahora podría significar “pagarlo caro”. Karina Milei se debate entre ambas posiciones.
Patricia Bullrich tiene reparos, y volvió a activar esta semana su posicionamiento por si el Presidente no llega lo suficientemente competitivo el año próximo. Luis Caputo es quien pide a gritos, desde hace meses, un blindaje al programa económico a través de un trato con los gobernadores, pero la letra chica de cada uno de esos acuerdos tiene que pasar por el filtro de la disciplina fiscal. Santiago Caputo se corrió de la estrategia política, aunque esta semana tuvo un particular protagonismo, primero en la reunión que mantuvo con enviados del gobierno norteamericano en el Palacio de Hacienda, que el ministro de Economía se encargó de resaltar en las redes con un video especialmente editado con el asesor en un rol estelar, y el viernes en la cena de la fundación Faro.
Como el popular juego infantil Antón Pirulero, en el que cada cual atiende su juego.
La ausencia de una estrategia política clara quedó en evidencia esta semana con la media sanción de la nueva Ley de Discapacidad en Diputados, que obligó al Gobierno a conceder modificaciones impensadas, tan inéditas que el proyecto se votó con una mayoría especial de dos tercios que incluyó hasta al kirchnerismo. La llave para ese acuerdo la llevó al misionero Oscar Herrera Ahuad, que presentó una serie de cambios con aval del peronismo, autorizados por Menem. “Un milagro del Papa”, ironizó un legislador a propósito de la visita cada vez más cercana de León XIV, aún vigente según el Vaticano, que tendrá a la agenda de discapacidad como uno de los platos fuertes de la gira por el país.
Las idas y vueltas por discapacidad tal vez hayan exhibido el mayor cortocircuito interno del Gobierno de los últimos meses, y cristalizado el descalabro de la mesa política. Economía y sectores de la Casa Rosada enviaron un recorte drástico en el Presupuesto 2027 mientras en el Congreso se negociaba con los aliados una salida a la prórroga de la Emergencia. En el Ministerio de Salud se enteraron por los medios. Esa cartera arrastra serios inconvenientes en su funcionamiento, que llegó a motivar hasta diferencias entre Santiago Caputo y su socio Rodrigo Lugones, que estuvo esta semana de visita en el país. El ministro Mario Lugones define buena parte de las decisiones en consulta con su hijo. Por ejemplo, la salida de Alejandro Vilches, y los últimos movimientos en la Superintendencia de Servicios de Salud. Muchas veces, esas definiciones no coinciden con la visión del consultor estrella del Presidente, que mantiene una influencia decisiva en el PAMI, monitoreado ahora por su asesora más íntima.
Caputo realizó el viernes una notoria demostración de poder en la cena de la Fundación Faro. Está al margen de las principales decisiones políticas, pero su relación con Milei sigue intacta, mantiene un vínculo estrecho con lobistas de la administración Trump y con usinas empresariales locales que este año avanzaron fuertemente en sectores como el transporte y la energía. Por eso su interés en el proyecto de soberanía de Malvinas. También en la licitación del Belgrano Cargas, que acaba de quedar reservada para grupos nacionales de las cerealeras tras la deserción del Grupo México, que cuestionó el “modelo de operación ferroviaria conocido como Open Access”. Llamó la atención la salida de ese grupo con presencia global porque contaba con el respaldo de Estados Unidos.

Frente a esos múltiples dilemas se esconde una disyuntiva más intrigante: quién aconseja al Presidente. La última semana, Milei se mostró especialmente irascible. Por momentos, desencajado. A la reciente visita a España viajó sin la compañía de su hermana Karina, que se quedó en Buenos Aires para atender las urgencias. Lo escoltaron el vocero Adrián Ravier, sin peso interno, y el cineasta funcionario Santiago Oria, incapaz de contradecir al Presidente. El entorno de Milei varió en los últimos tiempos: “Todos ellos abandonaron la idea de plantearle nada, nadie paga el costo”.
Incluso hay quienes empezaron a trazar comparaciones con la crisis que se le desató a Mauricio Macri a partir del 2018, tras el triunfo legislativo de medio término. “Al presidente no hay que llevarle malas noticias”, decía por entonces un colaborador muy cercano del expresidente cuando intentaban acercarle alguna discrepancia. En aquel momento, su gestión sufrió un rechazo de los mercados internacionales por la desconfianza en la sostenibilidad del programa, que lo llevó a un salvataje inédito por parte del Fondo Monetario.
Milei todavía tiene fresco ese recuerdo. El jueves se refirió a la subida del riesgo país, que trepó por encima de los 700 puntos básicos, y lo adjudicó a la suba de la tasa de interés por las presiones inflacionarias y el impacto en el precio del petróleo por el conflicto en el estrecho de Ormuz y la guerra entre Rusia y Ucrania. “Si nosotros no hubiéramos hecho las reformas que hicimos, hoy también tendríamos un déficit energético de veinte mil millones de dólares. ¿Ustedes se imaginan lo que sería la situación de la economía argentina?“, se preguntó. El gobierno incrementó la generación de divisas con el agro, la energía y la minería. Pero el calendario electoral y las condiciones financieras internacionales podrían tensionar, no obstante, el mercado cambiario para el 2027.

Esa incertidumbre electoral y el desgaste del modelo económico configuran, en conjunto, unas de las razones por las que el presidente quiere eliminar, o suspender, las elecciones primarias.
¿Mileismo sin Milei? A Milei apenas le informan cada tanto de las novedades en torno a la posibilidad de un acuerdo global con los gobernadores que entró, en ese contexto, en la cuenta regresiva. Esas negociaciones son supervisadas por Karina Milei. La hoja de ruta trazada por la Casa Rosada en París había fijado finales de octubre como una fecha clave.
“El acuerdo era antes, con un gobierno más sólido”, aseguró un operador libertario. Los jefes provinciales debaten qué hacer frente a la falta de definiciones por parte del gobierno. La llave podrían tenerla los gobernadores del radicalismo. Todos mantienen, sin embargo, una convicción común: están decididos a retener sus distritos y algunos de ellos han declinado sus ambiciones presidenciales. Los inquieta saber hasta qué punto la Casa Rosada intentará sostener candidatos propios en algunos distritos. Ese debate también encuentra posiciones encontradas en la mesa política. Hay territorios en disputa, como Córdoba, en el que Martín Llaryora pareciera haberse inclinado por una posición contraria a los intereses del gobierno, tal vez apalancado por la caída en los números del presidente en esa provincia.
El cierre o no de ese acuerdo es seguido con atención por el círculo rojo, en el que aún se fantasea con la posibilidad de darle forma a un proyecto “mileista sin Milei” lo suficientemente competitivo para frenar las aspiraciones de Axel Kicillof, posicionado hoy como uno de los candidatos mejor posicionados del peronismo, a pesar de los movimientos recientes de Sergio Massa, que parece haber reactivado su campaña en línea con el kirchnerismo, y en tándem con dirigentes como Gerardo Zamora. También el peronismo que busca un anclaje en el interior, y tiene como abonados a Juan Manuel Olmos, Victoria Tolosa Paz y Guillermo Michel.
Ese proyecto del círculo rojo, que el propio presidente blanqueó con fastidio el jueves en una entrevista radial, es el que motivó la aparición de opciones como la de Jorge Brito, que parece haber empezado a archivar su plan. A propósito, operadores del banquero acercaron su nombre en su momento como una posible opción en la ciudad de Buenos Aires.

Sin embargo, entre esas opciones hay una que se transformó en la más taquillera de un sector cada vez más nutrido del círculo rojo, la de Bullrich, que coquetea con su candidatura. La senadora dijo esta semana que estaba preparada para ser presidenta. Milei no la contradijo. Ella después subió un video a sus redes que bien podría ser el spot de una postulante a la vicepresidencia, o el lanzamiento de una candidatura presidencial, que musicalizó con un tema del dúo caribeño Plan B.
La estrategia de la senadora no tiene nada librado al azar. Cuánto de ese posicionamiento está consensuado con Milei es una incógnita. También, hasta qué punto la ex ministra estaría dispuesta a enfrentar al Presidente si este no llega lo suficientemente competitivo al 2027. En un escenario como el actual, los propios colaboradores de la senadora creen que no tiene espacio. A menos que el programa económico alcance tal nivel de desgaste que obligue a los propios hermanos Milei a pensar en una alternativa. Ese escenario es el que también evalúa como posible la expresidenta Cristina Kirchner, que habla, en sus charlas privadas, de una oferta electoral para el próximo año de cuatro cuartos.
“Los Milei todavía no saben de lo que es capaz Patricia, ni a lo que se enfrentan”, deslizó un operador del expresidente Macri.
El jefe del PRO prevé regresar esta semana de un viaje por los emiratos, y tiene que empezar a resolver hasta qué punto quiere llevar su disputa con su primo, Jorge Macri. Según fuentes cercanas al expresidente, la pelea es “irreconciliable”. No es lo que creen en el entorno del jefe de Gobierno: están convencidos que, al final del camino, el ex jefe de estado terminará por avalar la búsqueda en la reelección de su primo que, además, consideran legítima.
Es una guerra familiar cuyo desenlace se espera con paciencia en el seno de La Libertad Avanza: creen incluso que esa pelea le da tiempo a Karina Milei para estirar la posibilidad de un acuerdo mientras se termina por configurar el escenario nacional. Es más: fuentes inobjetables de ambos espacios confirmaron que el expresidente le hizo llegar a la hermanísima la decisión de explorar un candidato alternativa a su primo, y que Karina Milei dio el visto bueno para ese ensayo. “Eso es malísimo para todos”, se lamentó un dirigente cercano a Macri. Por lo pronto, el diputado Fernando de Andreis, que es incondicional al jefe del PRO, podría elevar estos días sus apariciones públicas en la ciudad.
Esa disputa familiar entre dos primos que nunca tuvieron un vínculo lo suficientemente armonioso tiene en vilo al ecosistema porteño. De acuerdo a las fuentes consultadas, es más o menos grave, pero todos coinciden en que hoy no hay comunicación entre ambos. Los más dramáticos hablan incluso de acusaciones cruzadas muy serias. De esa resolución dependen no solo los Macri y el potencial acuerdo con el gobierno, si no también dirigentes como Daniel Angelici, “El Tano”, que se convirtió en un actor destacadísimo de la capital, y otros como Horacio Rodríguez Larreta o los del espacio peronista.
También Santilli, al que todavía algunos lo guardan como comodín en la capital ante lo que pareciera erigirse como una campaña complejísima en la provincia de Buenos Aires. Más aún frente a las voces internas en el gobierno que creen que hay que dejar liberado ese distrito para el peronismo, necesario para alimentar la narrativa libertaria y la contraposición de modelos. Un gobernador bonaerense del mismo signo obligaría además a Milei frente a una eventual reelección a acompañarlo presupuestariamente, con impacto en las cuentas fiscales.
Son aún hipótesis de un gobierno en apuros que encontró, en la última semana, una bocanada de aire con el sobreseimiento de los hermanos Milei en la causa $LIBRA. Y confirmó la salud de la que goza la relación entre el poder político y el judicial. Juan Bautista Mahiques se convirtió en un actor extremadamente relevante. En esta sección se adelantó hace un mes atrás que en el Gobierno esperaban buenas noticias para los hermanos Milei en la causa $LIBRA para antes de fin de año. El viernes, el juez Marcelo Martínez de Giorgi sobreseyó a ambos. Milei lo celebró por la noche, en la cena de la Fundación Faro, con una catarata de insultos al periodismo. El martes, el Gobierno había recibido otra buena noticia, el fallo de la sala III de la Cámara Contencioso Administrativo Federal que le dio la razón a Capital Humano y ordenó que la Justicia revise si la medida cautelar sobre financiamiento universitario sigue o no vigente. La decisión fue firmada por los jueces José Luis López Castiñeira, Sergio Fernández y Jorge Eduardo Morán, estos dos últimos de alta influencia en ese fuero. Un mes atrás, Fernández viajó a París para participar de una charla sobre seguridad jurídica organizada por Mahiques, que llegará a fin de año con récord de pliegos votados por el Senado. Esa eficacia, y su extensísima red de vínculos, llevó a que sectores de la política, transversal a todos los partidos, se ilusionara con un acuerdo con los gobernadores para coronarlo con el cargo de Procurador. “La ventana es ahora”, insisten desde gobernadores a operadores. Solo hay que convencer a Milei.
Corporate Events,Diplomacy / Foreign Policy,Europe
POLITICA
La "competencia destructiva" que acecha a la mesa política y la advertencia de Milei por el 2027

El Gobierno atraviesa una instancia de dificultades en el plano económico que no recibe ayuda por parte de su propia facción política. Y es que las internas en la cúpula del oficialismo complican el avance de gestiones centrales para impulsar medidas y proyectos. “La pelea está en todos los ámbitos. Creo que muchas veces no tienen conciencia de que ser una administración de gestión dividida te puede generar una bomba de tiempo”, confiesa una figura de la Mesa Política a Infobae.
Las diferencias de criterios entre miembros del Gabinete pueden ser muchas. En ocasiones, son solo eso: discrepancias, las cuales Milei no considera como negativas. Pero hay casos particulares en los que esas confrontaciones pasan al terreno del odio, y sin que sea posible una recuperación del vínculo. El ejemplo cabal de eso último es el conflicto entre los Caputo y los Menem. Infobae ha llegado a escuchar de ambos bandos promesas de destrucción mutua. “Si Javier nos dejara hacerlo, no nos duran ni unos meses”, aseguran.
Esa interna va camino a cumplir dos años con altibajos en su intensidad. Pero hace un mes que el conflicto volvió a emerger de manera vigorizada. El disparador fue la presentación del Presupuesto 2027 -eleborado por Luis Caputo- con modificaciones en las partidas de discapacidad que no se correspondían con las negociaciones que Martín Menem venía encabezando en el Congreso.
La respuesta se terminó de materializar esta última semana con una jugada: el presidente de Diputados no convalidó la exigencia del Palacio de Hacienda para que se forzara un proyecto con diferente margen fiscal y obligó a que acepten una versión consensuada del proyecto. Resulta una novedad que haya existido cierta rebeldía contra Economía, mucho tiempo considerada un espacio intocable.
Santiago Caputo cree que, a modo de represalia, el menemismo pisó el tratamiento del proyecto de Soberanía Nacional que salió de sus usinas. Hubo un sugerente tuit que publicó el viernes con una dedicatoria implícita: “Tenemos un par de pelotudos locales que por rencillas menores o problemas de ego quieren bloquear la ley Malvinas”. Hubo otras publicaciones que parecieron ir en el mismo sentido.

Menem fue al evento de la Fundación Faro -el think tank que dirige Caputo- que se hizo el viernes para escuchar a Milei. Llegó con Karina Milei y se fue cuando terminó de hablar el Presidente. A un par de metros suyo estaba el diputado nacional Luis Petri, al que varios de los integrantes de Las Fuerzas del Cielo fueron a saludar; también le festejaron el discurso contra el islam que hizo en la sesión del pasado miércoles, un episodio para nada casual si se tiene en cuenta que cree que la cúpula del partido libertario no está impulsando su postulación a gobernador.
Un asistente del encuentro dijo que en una conversación privada Milei habría reiterado su apoyo al Gordo Dan en su diatriba contra esa religión, y se diferenció de la lectura crítica de su prócer intelectual Alberto Benegas Lynch (h). Uno de los tuiteros más cercanos a ese grupo del Gobierno no está particularmente de acuerdo con los insultos que le propinó el dueño del streaming Carajo! porque “con eso le estás regalando aliados al Equipo Rocket [la forma peyorativa que utilizan para referirse a los alfiles del karinismo]”.
La sumatoria de chiquilinadas y enfrentamientos estériles terminan generando una aceleración de ese conflicto que parece, cuanto menos, inconveniente dado que al Gobierno le espera la fase más dificultosa del mandato de Milei: el cuarto año, el de la búsqueda de la reelección. Una figura del oficialismo con una cercanía casi familiar con el Presidente comenzó a decir en privado que hay una decisión tomada al respecto de la interna. “Javier habilitó la competencia política entre ambos bandos para su sucesión y, más inmediatamente, para 2029 si es reelecto; que gane el mejor”, confían.

El Presidente vería la disputa política bajo el mismo prisma que la de la economía: que el progreso no es inocuo ni neutral; y que inevitablemente lleva a una “destrucción creativa”. Si cree que en el mercado existe un proceso de desaparición de los actores económicos por vía de la competencia, esto podría ser trasladable al plano de lo político. “Yo creo que si somos reelectos, la política interna va a ser una masacre”, opina uno de los más importantes integrantes de uno de los dos bandos. Los terceros en esa disputa miran con preocupación esa cuestión.
El impacto en la economía
El mercado mira con mayor atención lo que sucede en el plano político. La cuestión que cristaliza las expectativas de estas semanas es la negociación para la suspensión de las PASO, porque también vislumbra la capacidad de la Casa Rosada para realizar acuerdos políticos con las provincias aliadas. El encargado de cerrar los números es Diego Santilli, pero no tiene el visto bueno de los armadores de La Libertad Avanza para terminar de cerrar pactos con una decena de gobernadores y partidos como el PRO y la UCR.
Santilli tendrá una actividad significativa el jueves próximo en Rosario. Con la compañía del ministro Caputo y el equipo económico irá a una Ronda de Negocios por el RIGI a la que asistirán varios gobernadores. No se descarta que haya una reunión reservada con varios de ellos para avanzar en otras facetas de las negociaciones.
Todo esto también es mirado en el plano financiero. La consultora más leída por el mercado, 1816, estimó la probabilidad de reelección de Milei implícita en los precios de los bonos, utilizando el AO28 como referencia. Con un precio de USD 40, la probabilidad de reelección pasó de 92% a 81% en los últimos tres meses. Con un precio de USD 60 bajó de 87% a 71%, mientras que con un precio de USD 80 bajó de 75% a 43%. Lejos de pretender vaticinar un resultado, el ejercicio refleja de otra forma cómo la incertidumbre política tiene un correlato en el plano financiero.

El panorama global no acompaña al Gobierno. Persiste el pesimismo por la tasa de interés a nivel global (lo cual afecta a los instrumentos argentinos), el precio del petróleo y la escalada del financiamiento para la IA.
Aun así, el equipo económico es víctima de sus propios pronósticos: la actividad en agosto solo subió un 0,1% y si bien se espera una suba para el último trimestre del año, el economista Fernando Marull estima que el 2026 finalizaría con 1% del PBI, marcadamente menor a lo esperado. También estimó una inflación para la tercera semana de octubre de 0,6% y una proyección para el total del mes de entre 1,8% y 1,9%. Pese a los vaivenes, al Gobierno le generan tranquilidad las divisas de las exportaciones y la estabilidad del tipo de cambio y la tasa.
“Yo hice campaña con una motosierra y que iba a ir a un déficit cero en el primer año. El equilibrio fiscal y cuasifiscal lo terminé en seis meses. También dije que iba a terminar con la inflación y hoy viaja al 30% anual. También prometí hacer crecer la economía y estamos creciendo. Qué quiere que le diga, sobrecumplí con todas las promesas”, argumentó el Presidente sobre los motivos por los que lo evaluará el electorado el año próximo.
La advertencia de Milei y el malestar con Bullrich
Milei dio una definición para nada menor: “Tengo toda la confianza de que los argentinos no van a votar para atrás, van a votar hacia adelante y el único que lleva esa bandera del cambio, del progreso y de las reformas soy yo”. La definición se dio un día después de que Patricia Bullrich publicara un video que volvió a alimentar las especulaciones sobre su intención de competir para la presidencia el año próximo. Sutilezas y mensajes desde ambos campamentos.
Aunque algunos lo relativizan, la publicación de la senadora no cayó para nada bien en buena parte de la Mesa Política, según reconocieron dos integrantes de la misma a Infobae. “Ella va a estar en el lugar donde la gente le pida que esté”, admiten en su entorno, marcando que no dudará en jugar si ve un retroceso significativo en la imagen del líder de La Libertad Avanza. La Vicepresidencia no es un cargo que le genere una motivación particular, además de que se siente cómoda con los cinco años que le quedan en el Senado.
Los primos Menem, Diego Santilli y algunos gobernadores consideran que no está haciendo lo suficiente para conseguir las voluntades necesarias para la suspensión de las PASO, bajo la especulación de que le podría servir para pedir una interna. Un importante senador de La Libertad Avanza afirma lo contrario: “Tiene muchos mecanismos para romper puentes y complicar el proceso, pero literalmente está haciendo lo opuesto. Nos pide que consideremos los proyectos de los aliados e incluso la veo mucho más cercana a los senadores del PRO y la UCR que antes”.
En el interior del Senado creen que esa cercanía con los bloques aliados le genera una ventaja a Bullrich al momento de la negociación política para el año próximo. Hay media docena de legisladores a los cuales se le vence el mandato el año próximo y que no responde políticamente al gobernador de su provincia. A través de sus diferentes interlocutores, el peronismo también está involucrándose para empantanar las negociaciones.
A la ecuación ahora se suma que hay gobernadores que están pidiendo que el Gobierno complete la Corte Suprema. “El pedido mayoritario es que, al menos, se reflote el pliego de Ariel Lijo”, admite una fuente del oficialismo. Raúl Jalil (Catamarca) y Gustavo Sáenz (Salta) buscan que se definan los trámites judiciales que están en el Máximo Tribunal y que definirán si pueden presentarse para un nuevo mandato. Milei no tiene entre sus planes acceder a ese pedido. Coincidentemente, La Libertad Avanza, el PRO, la UCR y otras fuerzas provinciales van a presentar el lunes una acción declarativa ante la Corte para impedir que Osvaldo Jaldo (Tucumán) se presente para un nuevo mandato.
Está permitido que, eventualmente, las candidaturas para la Corte puedan entrar en un período de sesiones extraordinarias, no así los orientados a cubrir vacantes en juzgados federales y nacionales, fiscalías y defensorías. Ese podría ser un motivo por el cual el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, quiere que se apure la cobertura de los casilleros vacíos: días atrás y en medio de un acto oficial, le reclamó al procurador interino Eduardo Casal que se apure con el envío de pliegos para fiscales. Es extendida la versión de que “El Facha” mira con gusto la posibilidad de aspirar a ese cargo. Los Milei están contentos con su desempeño, aunque más satisfechos están con el sobreseimiento -particularmente rápido- que tuvieron en la causa $LIBRA.

Los espacios aliados son conscientes de la premura de los libertarios. Conscientes de ello, están impidiendo que se reúna la Comisión de Acuerdos que se encarga de dictaminar esas candidaturas. A través de la influencia de los Menem, Karina quiere que la neuquina Nadia Márquez reemplace en la presidencia al fallecido Juan Carlos Pagotto, pero no es particularmente estimada por sus pares.
En ese contexto, el bloque de La Libertad Avanza deberá elegir a su representación en el Consejo de la Magistratura. Allí habrá un dilema porque ese espacio tiene la misma cantidad de integrantes que el bloque Justicialista, con 21 bancas. Si ganan la discusión por la primera minoría, tendrán dos bancas. Si no, una sola. Actualmente, los libertarios están siendo representados por Luis Juez, pero los operadores políticos oficialistas también saben que pueden contar con Belén Monte de Oca, Gonzalo Guzmán y Nadia Márquez, ya que son abogados y ese es un requisito obligatorio para integrar ese cuerpo.
Tedeum 2026,Argentina,Casa Rosada,presidente,funcionarios,balcón,ceremonia,político,evento
POLITICA2 días agoJavier Milei y sus medidas, en vivo: el mandatario dijo que piensa un proyecto a “100 años” para la Argentina
SOCIEDAD2 días agoEscándalo con Sancor Salud: Cuotas millonarias por un servicio nefasto que abandona a los pacientes en urgencias
DEPORTE3 días agoEstudiantes de La Plata busca su sexta final de Copa Libertadores: la tabla histórica del torneo y la disputa Argentina-Brasil que podría dirimir











