POLITICA
El Senado sesiona para aprobar pliegos judiciales y convenios internacionales

El pleno del Senado sesionará desde las 11 de hoy para aprobar 67 pliegos judiciales, entre los que se hallan las propuestas de los actuales magistrados Pablo Bertuzzi y Pablo Yadarola para la estratégica Cámara Federal y cinco convenios internacionales, entre otros asuntos. De no mediar inconvenientes, el convite será comandado por la vicepresidenta y titular del Cuerpo, Victoria Villarruel.
Durante el encuentro en la Cámara alta se estima que la oposición planteará algunas cuestiones de privilegio al inicio del mismo. En tanto, el oficialismo ofreció guiños menores a sus aliados para activar el recinto y dejar atrás la madrugada del 7 de agosto pasado, cuando quedó fileteada la ley de propiedad privada del ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger.
Detalles del Plan de Labor
En las 67 designaciones judiciales aparecen cargos en diversos distritos, una promesa de La Libertad Avanza que aguardaban bancadas dialoguistas para blindar un ciclo no menor para el Ejecutivo, que en un par de meses escaló varios peldaños en cuanto a ocupar cargos vacantes, siempre algo sensible y clave para cualquier administración central.
Por otra parte, son cinco los convenios internacionales. El primero abarca el “Tratado con Ucrania sobre Traslado de “Personas Sentenciadas, suscripto en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires”; el segundo está relacionado con la “Enmienda al Protocolo de Montevideo sobre el Comercio de Servicios del Mercosur-Listas de Compromisos Específicos, suscripta en la ciudad de Río de Janeiro, República Federativa del Brasil”; mientras que el tercero trata el acuerdo de “Extradición con la República de Chile, suscripto en la ciudad de Santiago, República de Chile”.
Los últimos están referidos a: “Transmisión Electrónica de Solicitudes de Cooperación Jurídica Internacional entre Autoridades Centrales-’Tratado de Medellín’, celebrado en la ciudad de Medellín, República de Colombia”; y “Libre Comercio entre los Estados de la AELC y el MERCOSUR, celebrado en la ciudad de Río de Janeiro, República Federativa del Brasil”.
Fiestas
Hay tres proyectos de ley en fila para la reunión de esta jornada. Uno es la declaración “como Fiesta Nacional al ‘Festival del Membrillo’, en la localidad de Las Juntas, departamento Ambato, provincia de Catamarca”. Lo impulsa el radical Flavio Fama. En tanto, su compañera de bancada Gabriela Valenzuela puja por el mismo sendero para “la ‘Fiesta Provincial del Mate y la Amistad’, en la ciudad de Gobernador Ingeniero Valentín Virasoro, provincia de Corrientes”.
En tanto, los tres representantes de Tucumán –Beatriz Ávila, Juan Manzur y Sandra Mendoza– buscan declarar “Héroe Nacional a Don Bernabé Aráoz en reconocimiento por su capacidad estratégica militar durante la batalla de Tucumán de 1812; por sus valiosos aportes durante el Congreso de 1816, en la Declaración de nuestra Independencia; y por su visión de futuro y modelo de país al sentar las bases del Federalismo en 1820”.
La agenda de la sesión se definió ayer en Labor Parlamentaria, liderada por Villarruel y con la presencia de la jefa libertaria en el Senado, Patricia Bullrich (Capital Federal), y sus pares del kirchnerismo, la UCR y el PRO, José Mayans (Formosa), Eduardo Vischi (Corrientes) Martín Goerling (Misiones), respectivamente. También participó el legislador oficialista y presidente provisional de la Cámara alta, Bartolomé Abdala (San Luis).

Mala noticia para el Súper RIGI
Durante la tarde de ayer, un plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda; Economía Nacional; y Legislación General oyeron a una nueva ronda de expositores por el proyecto de Súper RIGI, que habla de beneficios para emprendimientos desde los USD 1.000 millones destinados a “industrias del futuro”.
Horas antes del cónclave, operadores extraoficiales deslizaron la posibilidad de un dictamen. No ocurrió ello, ya que ni siquiera los legisladores que decidirán sobre este asunto contaban con el supuesto borrador de despacho. Más allá de la jugada, lo cierto es que, en caso de volver a juntarse la semana próxima, desde el oficialismo insinuaron que aplicarían cambios y la ley no podrá ser sancionada en el corto plazo.
En caso de aterrizar al recinto del Senado y votarse las eventuales modificaciones, la iniciativa regresará de manera inevitable, en segunda revisión, a Diputados, que tendrá que aceptar eso o la versión original. En dicha instancia, no habrá posibilidad alguna de agregado.
POLITICA
El Papa en Luján: las invitaciones que va a hacer Kicillof y los enviados de Milei a la misa en territorio opositor

A un mes de la llegada del papa León XIV (que hoy anunció que deberá operarse de un nódulo en un pulmón), la dirigencia local se prepara para participar de una visita que quedará en la historia del país por décadas y décadas. ¿Qué funcionario querría perderse esa foto? La Iglesia intenta de todas las formas posibles despolitizar el desembarco del Sumo Pontífice a la Argentina, un país atravesado por sus disputas ideológicas.
La misa que el Papa dará en la plaza de la Basílica Nuestra Señora de Luján, la patrona de la Argentina, aparece a esta hora como aquella en la que el peronismo tendrá su presencia más numerosa. Se hará el miércoles 11 de noviembre, a las 10, y los anfitriones son dos integrantes del Partido Justicialista (PJ): el gobernador Axel Kicillof y el intendente Leo Boto.
Sin embargo, desde la Casa Rosada confirmaron a que también enviarán su comitiva a esa última ceremonia religiosa que encabezará León en su gira acá.
“Vamos a invitar a toda la política bonaerense”, anticiparon fuentes del gobierno de la provincia de Buenos Aires a sobre los planes para la misa en Luján.
Según pudo averiguar este medio, en principio al gobierno de Axel Kicillof le habilitaron entre 300 y 350 plazas para realizar las invitaciones que él quiera.
Voces al tanto aseguraron a este medio que el llamado no va a ser exclusivo para dirigentes peronistas, preponderantes en la PBA. “Se va a hacer una invitación institucional a intendentes y legisladores de todos los sectores”, afirmaron.
El número inicial de “pulseritas” disponibles para la gestión de Kicillof parece bastante amplio en una primera mirada, pero para la cantidad de integrantes que tiene la dirigencia bonaerense se queda corto. Por eso, el gobierno bonaerense intenta negociar más espacio.
“Entre intendentes y legisladores ya cubrís más de 300 lugares. Si querés sumar representantes sindicales o empresariales, mínimo 500 personas”, calcula una voz de peso en el esquema peronista provincial.
La semana que viene, el gobierno de Kicillof tiene en agenda una reunión interna de organización, en la que se repasará el paso a paso del operativo que está montándose para el arribo de León XIV a tierras bonaerenses. Los representantes más activos del gobernador en estas tareas son su jefa de Asesores, Cristina Álvarez Rodríguez; y su ministro de Seguridad, Javier Alonso.
Dentro del gobierno provincial hay referentes de organizaciones sociales devotas de la Virgen del Luján (con la que suelen encabezar sus movilizaciones), que confluyen dentro de la UTEP, de fuertes nexos con los curas villeros. Algunos de esos dirigentes, que tienen cargos en la gestión bonaerense, están a la espera del encuentro interno para saber cómo participar de la misa masiva. “Vamos a articular para que salga todo prolijo”, afirman.
Por su parte, el gobierno de Javier Milei -anfitrión nacional del papa León en esta visita de Estado del 8 al 11 de noviembre- también tendrá su representación en Luján. El Presidente y Kicillof apuestan a la polarización para competir uno contra otro en las elecciones de 2027.
De acuerdo a lo que pudo saber de fuentes oficiales de la Casa Rosada, hasta ahora está previsto que al menos cuatro funcionarios de Milei participen de la misa en la Provincia.
Dicen en el Gobierno que Diego Santilli será uno de los que esté ahí. El jefe de Gabinete aspira a competir para gobernador bonaerense por La Libertad Avanza (LLA) el año próximo y es el exponente más representativo que tiene la gestión nacional en ese territorio.
También desembarcará en Luján el secretario de Prensa, Fabián Fernández, otro conocedor de la política bonaerense, que nació en Valentín Alsina y que trabajó en la comunicación de la intendencia de Lanús junto a Néstor Grindetti.
Asimismo, a Luján irán el canciller Pablo Quirno y el secretario de Culto, Agustín Caulo.
Quirno y Caulo serán los representantes de Milei en las tres misas.
Sin embargo, de esas tres instancias, el gobierno nacional tendrá su máximo despliegue en la primera ceremonia, a realizarse el lunes 9, a las 11.30, en el Monumento de los Españoles, en el barrio porteño de Palermo.
Allí, según confirmaron de momento fuentes oficiales, estarán el presidente Javier Milei y todo su gabinete de ministros.
En Córdoba, el martes 10, también habrá representación nacional, para la misa en el predio de la Fábrica Argentina de Aviones (Fadea). A Quirno y Caulo, por los planes que manejan hasta ahora en Balcarce 50, se sumará la secretaria general, Karina Milei, que centraliza bajo su mando la organización de la llegada del Papa al país.
La acompañará, asimismo, la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, oriunda de esa provincia y mano derecha de la hermana presidencial en el diseño del operativo de recepción. También la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, de nexo con la Iglesia por las tareas de su cartera.
Por ahora, en el Gobierno no confirman la presencia de Milei ni en Luján ni en Córdoba, aunque aclaran sobre las comitivas: “Puede haber cambios”.
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POLITICA
Milei consiguió sus primeros acuerdos de palabra con gobernadores y se gesta una negociación “blue” para bajar impuestos

El lunes de la semana pasada comenzó con la novedad de que Javier Milei invitó a la reunión de Gabinete al economista Alberto Ades. No tan conocido para la mayoría de los funcionarios, el Presidente lo había recibido el día anterior a la Quinta de Olivos para desayunar y hablar de economía. Su reflexión sobre la geopolítica y sus efectos de la coyuntura en la Argentina lo interesó sobremanera, al punto que le propuso que le transmitiera sus lecturas a la plana mayor del Gobierno.
“Nos contó cómo se posicionaba la Argentina en este contexto global. Habló de las tasas altas, de la situación del petróleo. No mencionó nada vinculado al programa económico”, contó uno de los asistentes de la cumbre a Infobae. No pasó desapercibido que no hubiera ido a la reunión el ministro de Economía, Luis Caputo. En su sector justificaron que no se sentía bien, justo en el encuentro en el que Milei llevó a otro economista con altísima experiencia en Wall Street. Pero las suspicacias se dispararon al ver que el ministro asistió a la noche al streaming Carajo a exponer su visión de la marcha económica. Una persona que lo vio in situ confió a este medio: “Lo vi bastante bien”.
Chimentos de peluquería, diría Milei. No hay ningún tipo de posibilidad de que se cuestione la continuidad de Caputo. Lo curioso es que hacia mediados de la semana un integrante de la Casa Rosada comenzó a sondear entre diferentes despachos para ver quién había lanzado las operaciones. Las sospechas son varias y no contribuyen a generar confianza interna en un momento de la gestión que se presagia clave.
El Gobierno se encuentra ante una situación paradójica. Todavía no se iniciaron las negociaciones electorales pero debe cerciorarse de que los actores económicos sientan, como nunca, que el oficialismo está en condiciones para ganar. El mercado seguramente mutará a un modo cada vez más conservador en la medida en que no se pueda asegurar una continuidad del rumbo macroeconómico. Y el Gobierno no tiene mayores aspiraciones de poder impulsar otras reformas significativas que repercutan en la economía. Al menos no hasta después del 2028, si es que reeligen. Ese lapso es, en esencia, un limbo en el que la cúpula libertaria busca venderle previsibilidad a un mercado que en su mayoría no tiene el incentivo para apostar su capital sin saber cuál será el país que tendrá en un año y medio.
El ministro Caputo ha dicho en reuniones privadas que han desplegado todos los recursos y políticas que tienen a su alcance para poder convencer al mercado. Ha afirmado que ahora es el turno de la política. Por eso se lo ha visto más activo en reuniones con gobernadores. “Le tienen confianza. Sabe que puede ser duro con algunos ajustes macro, pero que cuando promete algo, cumple”, dice un funcionario que participa de esos encuentros.
El plan de la Casa Rosada es persuadir al mercado con una serie de acuerdos políticos que le permitan visualizar que hay una alianza amplia dentro del espectro del centro hacia la derecha para que el modelo macroeconómico nacional continúe. Lo que el mendocino Alfredo Cornejo sintetizó en medio de su estadía en París: “El Gobierno puede ser validado electoralmente en el 2027 en una primera vuelta si hace buenas alianzas con 10, 12 gobernadores”. El trade-off de ese pacto es que La Libertad Avanza debe ceder en su pretensión de ganar gobernaciones.

Karina Milei ya sentó postura al decirle a varios de ellos que la única prioridad es la reelección de su hermano. Con esa premisa, Diego Santilli volvió del Argentina Week con la misión de tratar de cerrar los acuerdos políticos que, a su vez, permitan aprobar la Reforma Política y suspender las PASO. Esto último le importa al Gobierno para poder aplazar la incertidumbre electoral, más que por la repercusión que pueda generar en el peronismo.
La semana que pasó contó con algunos primeros encuentros con mandatarios provinciales. A 20 días de que termine el mes, lo que aseguran los negociadores políticos de la Casa Rosada es que “el combo de los votos de los gobernadores está sólido” y que se lograron “acuerdos de palabra” con varios de ellos. Quienes siguen el poroteo que llevan Santilli y los primos Menem dicen que “hay que trabajar” los votos de algunos senadores, en especial de los radicales. Algunos responden a gobernadores del mismo signo.
¿Qué está faltando, entonces? Quienes están puertas adentro con los negociadores libertarios opinan que “hace falta un cierre político” a las conversaciones. La novedad que se oficializará en los próximos días es que se está trabajando con los gobernadores en una modificación de la Reforma Política que incluirá una boleta por espacio político máximo. “Esa es una de las salidas, además de otros componentes adicionales”, afirman.
Infobae adelantó la semana pasada que un sector del ala política está negociando no competir con intensidad en algunos distritos provinciales a cambio de que los gobernadores garanticen un camino desregulador y de baja de impuestos para sus provincias.
En un plenario hecho el viernes en Tigre, Martín Menem dijo: “Sería mucho más fácil avanzar y cerrar acuerdos rápidamente con cuanto gobernante se nos cruza, pero si queremos que esto dure y perdure en el tiempo, lo que tenemos que hacer es tener agendas programáticas similares. Bajar impuestos, seguir desregulando, seguridad jurídica, previsibilidad, no cambiarle las reglas a la gente”.
Hace una semana se habían producido quejas significativas sobre la política tributaria de Neuquén, la provincia más beneficiada por el modelo macroeconómico actual. Coincidentemente, el gobernador Rolando Figueroa anunció el miércoles una propuesta para eliminar el impuesto de los Ingresos Brutos a las empresas que creen puestos de trabajo en el 2028. La promesa de baja impositiva se produce a días de que Milei viaje a la provincia. Más precisamente, el Presidente asistirá el 19 de octubre a la inauguración oficial de la expo Argentina Oil & Gas Patagonia 2026. Forma parte de una serie de viajes provinciales que quiere hacer antes de que termine el año.
En otros sectores del Gobierno son más optimistas y creen que no hay gobernadores aliados que estén en contra de bajar impuestos. “Esto se va a facilitar siempre y cuando se discuta un nuevo acuerdo fiscal integral entre la Nación y las provincias”, afirman. Un acuerdo integral en términos tributarios parece altamente improbable, aunque es algo que forma parte de las conversaciones que Santilli y Caputo mantienen con los gobernadores.
Casualmente, ambos funcionarios del Gobierno estarán dando una presentación juntos en la Conferencia de Federalismo Fiscal (CONFEFI II) que se desarrollará el 14 de octubre. El panel se llama Federalismo fiscal y expectativas económicas de la Argentina. Antes de ellos hablará el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, y después los gobernadores Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Carlos Sadir (Jujuy), Martín Llaryora (Córdoba), Ignacio Torres (Chubut), Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Leandro Zdero (Chaco) y Gustavo Sáenz (Salta). El jefe de Gabinete apuesta a aprovechar el viaje de alguno de ellos a Buenos Aires para invitarlos a conversar mano a mano en Casa Rosada.
Además de los acuerdos electorales, hay una negociación blue vinculada a lo tributario. Además de lo dicho por Menem, los gobernadores piden a cambio que Nación aplique una reducción o eliminación progresiva de las retenciones, bajar o eliminar el impuesto al cheque y reducir las cargas patronales, con el objetivo de aliviar la presión fiscal sobre la producción, la inversión y el empleo. Si las provincias de Vaca Muerta, de potencialidad minera y de producción agropecuaria intensiva se vieron beneficiadas por el modelo macroeconómico, quienes tienen industrias y sectores afectados por estas reglas de juego, buscan que se las equipare con otras medidas.

Si así lo hacen, varios gobernadores les dicen a los funcionarios del Gobierno que podrían impulsar acuerdos con intendentes para reducir las tasas municipales. Parecen intenciones que distan de lo que después termina pasando en términos prácticos, aunque es real que estos temas fueron abordados por casi media docena de gobernadores en diálogo con Caputo.
Aunque las tratativas políticas parecen signar la agenda de múltiples funcionarios, la económica será clave para esta semana. El dato de inflación de septiembre se conocerá el martes próximo con un panorama que no invita al optimismo: la Ciudad de Buenos Aires ya registró una leve aceleración en ese mes, lo que anticipa que el índice nacional podría seguir la misma tendencia.
La dinámica de este indicador no es para nada menor. El Gobierno apuesta a un crecimiento del salario que esté influenciado por una desaceleración de la suba de precios. También esperan que crezcan el crédito y la inversión, pero ambos están atados a que se disperse el clima de imprevisibilidad, que se ve reflejado, en parte, en el Riesgo País. “Ese número puede bajar [cayó 10% en la última semana hacia los 579 puntos básicos] si los factores que vienen del exterior se moderan y la recaudación y la acumulación de reservas siguen con una tendencia positiva”, asegura alguien que trabaja codo a codo con Milei.
Milei recibió el último viernes en la Quinta de Olivos a Patricia Bullrich para escuchar su lectura política respecto de los próximos meses. “Se habló de economía y cuáles son los motores que se tienen que prender y qué efectos se pueden lograr sin tocar las bases del programa. Tenemos que llegar a cada familia”, aseguró una fuente inobjetable a Infobae. El Presidente solo le hizo una observación: le dijo que no coincidía en absoluto con hablar de una reforma previsional como la que mencionó en el Coloquio de IDEA la semana anterior. Bullrich se lo reconoció y entendió que hay que dejarlo para una eventual reelección.
El vínculo entre ambos sigue siendo de respeto mutuo. No parece ser el mismo que tiene con ciertos miembros de la cúpula del Gobierno. Aunque el vínculo con el karinismo podría ser mejor, merece la atención la forma en la que están trabajando los alfiles de Bullrich con la armadora porteña de La Libertad Avanza. Hay más puntos en común que disidencias.
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POLITICA
La controversia por la ley de Tierras avivó las diferencias internas en la Corte Suprema

La Corte Suprema de Justicia quedó envuelta en los últimos 15 días en una controversia política. El motivo fueron las idas y vueltas en torno a la ley de Tierras, que define el límite que pueden comprar los extranjeros. El conflicto avivó las diferencias internas entre los miembros del máximo tribunal y las expuso públicamente como pocas veces antes. La convivencia entre los tres jueces quedó “sensibilizada”, como la describió un funcionario judicial.
Primero, la Corte dejó sin efecto una medida cautelar que frenaba el decreto de necesidad y urgencia de Javier Milei del 20 de diciembre de 2023. Invocando un motivo procesal, la Corte Suprema dijo que quienes reclamaban la inconstitucionalidad del decreto, un Centro de Ex Combatientes de Malvinas, no estaban legitimados para hacerlo.
El fallo fue unánime, firmado por Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti. Aunque versaba sobre un tecnicismo, generó un terremoto político, porque le quitó vigencia a la Ley de Tierras. De esa forma dejaba de regir el límite del 15% de zonas rurales que pueden adquirir los extranjeros.
La reacción pública fue inmediata y sonora. En medio de la polémica, la Corte Suprema, por decisión de Rosatti y Lorenzetti, respondió con un comunicado en el que aclaraba que ese fallo no cerraba la discusión y que el asunto podía volver a discutirse. En verdad, ya tenían previsto tratarlo. Rosenkrantz no fue consultado para ese comunicado, según dijeron sus allegados. Las diferencias comenzaban a salir a la luz. Luego, el viernes pasado, un nuevo fallo de la Corte volvió a dejar en vigencia la ley de Tierras y los límites a la venta de campos. Todo en apenas diez días.
Las dos decisiones generaron un estrépito político. Tras el primer fallo, la oposición buscó organizarse para voltear por completo el DNU de Milei. Tras el segundo, salió a criticar lo que considera una política de compensaciones de la Corte, primero en favor y luego en contra del Gobierno.
El caso exhibió las diferencias entre los jueces. Rosenkrantz votó en disidencia y, en un considerando que se apartó de sus argumentos técnicos, criticó elípticamente a la mayoría. Escribió que el “descontento social” que provocó el primer fallo “no justifica adoptar decisiones que la Constitución y las leyes no permiten”.
La segunda decisión había sido tomada por una mayoría que integraban Rosatti y Lorenzetti, acompañados por los conjueces Diego Barroetaveña y Juan Ignacio Pérez Curci.
El caso se tramitó a velocidad de vértigo. El voto mayoritario de cuatro jueces estaba listo hace tres días; la disidencia de Rosenkrantz ingresó anoche pasadas las 22, según dijeron a en tribunales.
En lo jurídico, el asunto exhibió diferencias. Para Rosenkrantz, los planteos de la ONG Árbol de Pie que motivó el segundo fallo deben resolverlos primero las instancias inferiores, y solo después podrían llegar a la Corte en revisión. Sus colegas sostuvieron que la Corte debía actuar ahora y otorgar la cautelar.
Pero más allá de los aspectos técnicos, la crisis tuvo raíces políticas porque Rosenkrantz sugirió que la mayoría actuaba para calmar el clamor popular. Esas expresiones dejaron un ambiente “sensibilizado”, según reconocieron funcionarios de los tribunales.
En la Corte Suprema hay dos explicaciones de lo sucedido y se contradicen. En los despachos de la mayoría señalaron que no hubo marcha atrás. Dijeron que los procesos colectivos se inscriben en un registro y deben resolverse en orden. “Si no, los hubiéramos resuelto juntos y no hubiera habido controversia”, dijo a una fuente que siguió la deliberación.
Agregan que la primera demanda no guardaba relación con el tema y por eso se rechazó por falta de legitimación de los excombatientes. La segunda, en cambio, la plantearon una ONG ambientalista y comunidades con legitimación para reclamar tutela ambiental. Según esa lectura de la mayoría, los dos fallos no se contradicen. El comunicado de la semana pasada solo buscó aclarar algo que “en la política leyeron mal”, porque creían que la posición era definitiva.
“Los jueces ya sabían que a la semana siguiente tenían que resolver el otro caso”, explicaron en los tribunales.
Cerca de Rosenkrantz la lectura es distinta. Allí ven que la mayoría retrocedió ante el clamor social y el conflicto político que se abrió por la derogación de los límites a la compra por parte de extranjeros. “A Rosenkrantz no le parece que los ministros de la Corte deban responder a las críticas de la sociedad, y menos con comunicados”, dijeron cerca del magistrado.
En el entorno de Lorenzetti bajan el tono. Hablan de “una diferencia legítima” con Rosenkrantz, a quien describen como más restrictivo en la interpretación de la ley ambiental.
“Siempre opinó así, no ahora”, dicen. La mayoría, en cambio, se apoya en precedentes como la causa del Riachuelo y en cautelares ambientales que el tribunal ya dictó sin oír a la contraparte. “Jurídicamente es inobjetable”, aseguran. Ese sector también busca relativizar el conflicto. “Hoy no tenemos conflictos; nos llevamos bien; es una diferencia jurídica y no de otro orden”, afirman.
Las reacciones vinieron del ámbito de la política y no se tradujeron en reclamos judiciales; es decir, hubo confrontación política en el Congreso, pero poco interés ambiental.
Enojo
“Veo funcionarios de la Corte muy enojados”, admitió una fuente del tribunal. De todos modos, sería erróneo hablar de una nueva mayoría en la Corte; en el próximo fallo las posiciones pueden ser distintas.
Más allá de las diferencias que mostró el debate por la Ley de Tierras, las diferencias “reales y persistentes” entre Rosenkrantz y Rosatti se mantienen. Tienen posturas distintas sobre la manera de ejercer el liderazgo de la Corte en el Consejo de la Magistratura y en el sistema de elección de los jueces.
Rosenkrantz y Lorenzetti cuestionaron la discrecionalidad que existe en las distintas etapas del proceso de selección de jueces, sobre todo en las entrevistas personales, que pueden colocar a dedo a candidatos en lugares privilegiados. Plantearon reformar el reglamento, iniciativa que quedó congelada en el Consejo de la Magistratura, que preside justamente Rosatti.
De hecho, Rosatti no firmó la acordada del cambio de reglamento que impulsaba Rosenkrantz sobre ese régimen.
En el entorno de la mayoría señalaron que el primer fallo, el de los excombatientes, fue también un mensaje hacia adentro del Poder Judicial: los tribunales inferiores no pueden elevar cualquier planteo, porque las causas tienen que llegar sustanciadas.
En la Corte minimizan el impacto político. Señalan que el DNU 70/2023 sigue vigente, salvo contadas excepciones, porque la oposición no logró rechazarlo en el Congreso.
“Si la agenda de la Corte está supeditada a la política, no tomás ninguna decisión”, resumió un funcionario del tribunal. Otro fue más gráfico: comparó a los dirigentes que agitan el tema con los teros, que gritan de un lado y ponen los huevos en el otro. Como prueba, dijo que contra la derogación de la Ley de Tierras hubo apenas dos acciones judiciales, cuando contra los aumentos de tarifas se presentaron cientos en todo el país.
El DNU 70/23 tendrá revancha, porque en la Corte sigue pendiente la discusión sobre el capítulo laboral. La Procuración ya dictaminó que ese capítulo es inconstitucional en cuanto a los aportes sindicales, y en el tribunal admiten que “en breve” deberán resolverlo. También esperan turno otros capítulos del decreto que amenazan con volver a mostrar las diferencias.
Hernán Cappiello,Conforme a
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