CHIMENTOS
José María Muscari en “Lo de Pampita”: “Lo más desafiante para mí es criar a un hijo heterosexual”

José María Muscari se consolidó como una figura central del teatro argentino contemporáneo a partir de su temprana irrupción en la escena porteña. Nacido el 13 de noviembre de 1976, el artista forjó una carrera que abarca los roles de actor, dramaturgo y director, con diversidad de propuestas innovadoras, como Sex (viví tu experiencia), un éxito rotundo desde su estreno en el 2019 hasta el día de hoy, que continúa en cartelera.
Muscari estudió en la Escuela Municipal de Arte Dramático y tomó clases de danza contemporánea, lo que aportó una mirada integral a su trabajo escénico. Su primera experiencia profesional ocurrió a los 16 años, cuando presentó su propio espectáculo, Necesitamos oxígeno, en el Centro Parakultural. Dos años después debutó como dramaturgo y director con Criaturas de las sombras, un montaje donde exploró la intertextualidad poética y sentó las bases de una búsqueda creativa permanente.
A lo largo de su carrera, Muscari fue convocado en distintas ocasiones como jurado de festivales y se desempeñó como formador en seminarios de actuación, dirección y dramaturgia en diversas instituciones. Dicta talleres de montaje en los teatros Espacio Callejón y Espacio Ecléctico, además de impartir clases de dirección en el Teatro Municipal General San Martín y en el Centro Cultural Ricardo Rojas.
En su vida personal, hay un antes y un después a partir de la adopción de su hijo, Lucio, oriundo de Corrientes.
Recientemente sufrió un gran golpe con la pérdida de su íntima amiga, Ernestina Pais, quien integraba el elenco de la obra El divorcio del año.
Acá, los momentos más destacados de la charla:
—Mi hijo se llama Lucio, pero antes de ser mi hijo fue el primer niño de la historia de la adopción de la Argentina en donde una jueza tomó una decisión por fuera del protocolo habitual e hizo un video con él en primer plano hablando. Hasta ese momento, Lucio estaba en convocatoria pública y no había nadie inscripto. A partir del video, que fue superviral, se anotaron ciento cincuenta familias, entre las cuales estaba yo.
—¿Y cuántos años llevaba en hogares?
—Nueve años, mucho tiempo.
—Toda su vida prácticamente, ¿no?
—Sí, mucho. Cuando vi su video, él tenía catorce.
—¿En cuántos hogares había estado?
—En tres, creo. Yo siempre quise ser padre, pero como todos los que queremos adoptar, lamentablemente estaba muy aferrado a la idea de que quería que sea un bebé o una beba. Y en un momento empecé a sentir que ya no me imaginaba con un bebé… Cuando apareció este video no lo pensé mucho, me dije: “pará, este pibe es un capo, lo quiero adoptar”. Sentí algo tipo: “es mi hijo”.
—Ya estás desde el primer segundo.
—Sí, nuestro vínculo fue así desde el primer encuentro. Es muy loco el fenómeno de adoptar. De golpe una persona pasa a ser tu hijo —porque lo dijo la ley y porque vos lo elegiste también—, vos pasás a ser el padre y a la vez son desconocidos. Hay una persona que no conocés, no sabés sus gustos, sus miedos, no sabés a qué hora se despierta, qué le gusta comer, cuáles son sus emociones. Y para él lo mismo, al revés. Sos un desconocido total, que encima es el que se encarga de poner límites, el que decide determinadas cosas. Al principio es como toda una actuación. Hay un vínculo pero hay que descubrirlo.
—Y hay que construirlo…
—Sí, hay que armarlo.
—¿En qué le cambió su realidad?
—Bueno, por suerte yo no conozco tanto su realidad anterior y tampoco es algo de lo que hablo. Lo respeto porque tiene que ver con lo que me antecede, ¿viste? Pero sí, obviamente su realidad cambió por completo. Yo creo que lo que más cambió y lo que él más valora no son esas cosas materiales, que son un montón. Lo que más valora es el tiempo y que haya una familia. Esencialmente el vínculo conmigo, pero toda mi familia, mis afectos, mis amigos.
—Pensé que iba a ser un padre muy canchero, medio amigo. No soy así. Yo creo que lo más difícil, lo menos feliz siempre es el límite, pero también siento que el límite es amor.
—Obvio, ¡qué lindo que alguien te esté cuidando!
—¡Total! Y en ese sentido, bueno, ahora tengo un hijo de dieciocho años con el que trato de no tener temas que sean tabú. Me gusta poder hablar de alcohol, de drogas, de sexo, de un montón de cosas que circulan a su alrededor y que está bueno que él sepa qué pienso yo de eso, cómo me paro frente a esos temas y que después él saque sus propias conclusiones, porque él va a tener una vida diametralmente opuesta a la mía, ¿entendés? Yo tuve padres muy presentes, muy amorosos, pero cero diálogo, otra generación. Me gusta ser compinche, me gusta que no haya temas tabú. Eso habilitó a que si tiene una cita, conoce una chica, me lo cuenta. De la misma manera que si él sabe que yo fui a una cita, quizás después me pregunta: “Che, ¿cómo te fue?”. Creo que lo más desafiante, siendo una persona gay y deconstruida, es cómo criar un hijo heterosexual.
—¿Por qué te planteás eso?
—No me lo planteo, pero sucede. Su mirada es muy heterosexual y yo hace mucho que no tengo una mirada tan heterosexual cerca. Sobre todo porque Lucio viene de Corrientes, que es una provincia más cerrada, mucho menos deconstruida. Ahora él está mucho más deconstruido, porque obviamente conmigo no le queda otra opción, digamos. Su madrina es gay, su padrino es gay. Y bueno, nada, yo soy gay. Quiero ayudarlo a establecer una mirada lógica y sensata en relación a cómo vincularse con una mujer, ¿viste? Cómo poder ser él sin faltar el respeto, sin sobrepasarse en nada, pero también siendo sincero con lo que siente.
—Los valores.
—Claro, los valores.
—Pasó con los logros de Lucio, lloré un montón. Él hizo cuarto y quinto acá. El primer día que lo llevé a la escuela, lo dejé y sentí la mayor angustia de mi vida. Volví a mi casa llorando y decía: “¡Ay, por favor, está solo en Buenos Aires! Hace tres meses adoptado por mí, con una familia que lo abraza, pero que no dejan de ser desconocidos para él, en una nueva escuela, sin sus amigos, ¡de Corrientes a Barrio Norte!”.
—Como un papá de jardín de infantes.
—Pero aparte llorando a cantaros.
—Haciendo la adaptación en la puerta.
—Sí, sí. Y pensando en eso también, el día que egresó del secundario en quinto año.
—Un orgullo.
—Creo que todos los padres sentimos un orgullo… las madres también, la tarea cumplida y no sé cuánto, pero yo sentí algo más: qué increíble este pibe. O sea, estuvo luchando con su propia vida, viviendo en hogares, nunca repitió un año en la primaria, no repitió un año en la secundaria. Lo cambié de hábitat, de ciudad.

—¿Se adaptó?
—Se adaptó y ahora egresa sin llevarse una sola materia. Y es cero tipo el nerd, traga, ¿eh? Cero, es el que estudia para zafar. Lo que pasa es que es muy capo, es inteligente. Después, en lo privado, yo he vivido unos momentos… la semana pasada, por ejemplo, entraba y salía mucho de casa. Yo digo: “Qué raro, no es mucho de salir”. Y al rato viene todo ilusionado con una bolsita. Me dice: “Tomá, viejo, te compré esto porque siento que es para vos”. Abro y era un libro de Federico García Lorca, Bodas de sangre. Porque él sabe que yo dirigí La casa de Bernarda Alba. Me dice: “Yo lo leí en la primaria y vos me dijiste que no lo leíste. Y está muy buena esta historia para que la leas”. Bueno, imaginate, tu hijo de dieciocho años…
—Pensó en vos, fue algo especial.
—Pensó en mí. Se gastó del ahorro que él había laburado para comprarme un libro, ¡toda una emoción! Eso tiene Lucio.
—Y ahí, ¿lágrimas?
—No, delante de él no, porque él enseguida me dice: “¡Basta, viejo, no seas tan sentimental!”.
—¡¿No está más Ernestina?! O sea, como que no me entraba en la cabeza. Habíamos hablado… no sé, el día anterior. Muy inesperado, porque no había una persona que la conozca a Ernestina que no supiera las ganas de vivir que ella tenía y la garra que le ponía a la vida con su tema de consumo. Por lo cual es aún más shockeante, ¿viste? (Suspira) Aparte en algo tan antinatural, tan fortuito, tan heavy como lo que le pasó. La verdad que para mí fue muy incomprensible. Ahora que salió hace poquito el examen toxicológico y que decía que ella no tenía ni alcohol ni droga en la sangre, también me agarró como una alegría media reivindicativa de decir: qué bueno, pero no para la sociedad, para ella misma.
Por supuesto que está descontadísimo que no tendría que haber estado en su auto, no tenía la licencia, todo lo que ya sabemos. Pero bueno, yo no voy a criticar a alguien que pagó con su propia vida el costo de ese error. Y aparte no la voy a criticar nunca a Ernestina porque yo la amaba.
—Las pérdidas nos transforman. Hay un tiempo que uno está como con los ojos más abiertos.
—La finitud de la vida te hace pensar, ¿viste? Como que decís: bueno, quiero disfrutar de todo, de este momento con mi hijo, del domingo que viene la familia, del día que tengo función, de la serie que estoy mirando. Fue una tragedia muy heavy.
—Yo no quiero una persona pelotuda a mi lado o que no sabe qué hacer con su vida. Yo hace… (piensa) seis años, ponele, que no tengo pareja estable. Yo no soy una persona que me enamoro rápidamente o que me pongo en pareja y convivo, no. Imaginate que tengo cuarenta y nueve años y conviví una sola vez en mi vida.
—Pero ahora es más presión si tenés que presentar a alguien.
—Sí, de hecho, en esos tres años Lucio conoció a dos personas porque dejaron de ser ocasionales, ¿entendés? Por otro lado, ahora no está de novio, pero Lucio estuvo un año de novio y su novia venía a casa, comíamos, se quedaba a dormir. Entonces quiero que esa misma naturalidad que él tuvo para con su vínculo pueda existir para mí cuando aparezca alguien. Con las dos personas que conocí en estos tres años él fue recanchero, buena onda. Después, como yo soy un rompehuevos, no duraron.
—¿Por qué te definís así?
—No me copo con cualquiera y soy poco mentiroso. ¡No la puedo caretear!
—¿Te desilusionan con el tiempo?
—No, no sé, como que me la bajan, me aburro. Pero mi hijo me dio un consejo espectacular. Me dijo: “Lo que pasa es que vos, viejo, querés que te pase todo de entrada. Yo cuando conozco a alguien, a veces voy al cine y estoy aburrido con la chica, pero después la empiezo a conocer y ese aburrimiento me empieza a gustar o cambia, pero vos enseguida abandonás”. Me pareció que fue buenísimo su consejo.
—Ahí te tocó una fibra.
—Sí, te juro que lo empecé a hacer y me funcionó bastante bien. Pero es verdad, tengo cuarenta y nueve, la paciencia que vos tenés a los dieciocho para un vínculo no es la que tenés a esta edad.
—Y además te conocés mucho a vos mismo, también.
—Exacto. Tengo una vida bárbara. Tengo una casa divina, amo lo que hago, me va rebién en mi trabajo, tengo un hijo que es un capo, tengo rebuenos amigos, una mamá genial, tengo familia, tengo salud. Hay tanta gente tan pelotuda dando vueltas… Yo no quiero una persona pelotuda a mi lado o que no sabe qué hacer con su vida, o que no tiene su economía resuelta porque no sabe lo que quiere hacer.
—¿Y te gusta del palo artístico o preferís alguien de otro mundo?
—Prefiero alguien de otro mundo. No estoy cerrado, puede aparecer alguien del palo artístico, pero me erotizan otro tipo de personas. Creo que mi pareja más feliz fue con el médico, porque era otro mundo, porque me gustaba también admirarlo por lo que hacía.
—Soy una persona muy sexual. El sexo ocupa un lugar muy fundamental en mi vida, estando en pareja o estando solo. Son dos diferentes tipos de sexo los que tengo. Cuando estoy en pareja soy un tipo supermonogámico y reclásico. Y cuando estoy soltero soy una persona bastante clásica pero liberal, en el sentido de que, bueno, puedo estar con alguien hoy y con alguien la semana que viene y me chupa un huevo porque estoy solo. En ese sentido no estoy tan encorsetado. Yo creo que el sexo es un negocio de algunos, de unos pocos, que manejan esa industria. Entonces, para que siga siendo una industria, tiene que seguir siendo prohibido.
—Por morbo, decís.

—Sí. Por un lado nos viene legado de la Iglesia católica que nos hicieron creer. Yo soy católico, tomé la comunión, me bauticé, todo. Me tenía que ir a confesar, ¿entendés? Y viene un poco esa construcción. Como que desear está mal y etcétera, etcétera. Si deseabas ibas al infierno y todo lo sexual es el infierno y lo rojo. Para mí el sexo no es algo torturado, tiene que ser algo feliz. Creo que la persona que no es feliz en la cama no es feliz en la vida. Y creo que en el sexo vale todo, con el límite del otro, con el consentimiento, con la mayoría de edad. Pero en ese sentido, creo yo que hay una muy mala construcción alrededor del sexo porque, como te digo, es un negocio. Entonces, para la gente que maneja un negocio marginal, como es el mundo del sexo, sigue siendo importante que sea prohibido.
Disfrutá la entrevista completa en el video.
Fotos: Adrián Escandar
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Cómo fue la pelea de Evangelina Salazar con Julieta Prandi, en la casa de Palito Ortega y con Luciana Salazar: «La separó de todos y le dijo que…»

Ahora sí; poco más de una semana después del anuncio que hizo Julieta Prandi tras su separación de Emanuel Ortega, estalló la interna en la familia, con Evangelina Salazar y Palito Ortega, involucrando incluso a Luciana Salazar.
Previo a que estallara todo este conflicto, en el marco de lo que fue una reunión familiar en la casa de Palito, Emanuel llegó junto a Prandi, acompañado ya siendo su pareja. En ese momento, lo que parecía ser una situación normal, generó un quiebre rotundo.
Ya entre los hermanos de Emanuel no había aceptación con Julieta, por cómo rápidamente blanqueó su romance con Ortega, muy poco tiempo después de separarse de Ana Paula Dutil. El reproche es que se mostraban juntos, sabiendo lo mal que estaba la modelo.
Asimismo, había cierta actitudes de Prandi, producto de sus celos, que no cerraban al clan Ortega. Y ese día de la reunión, entre los invitados estaba Luciana Salazar, sobrina de Evangelia, y muy llegada, como querida, a todos los Ortega.
ESTALLÓ LA INTERNA ENTRE JULIETA PRANDI Y EVANGELINA SALAZAR
Sin embargo, hubo una actitud de Julieta que le molestó mucho a Evangelina, quien no dudó en remarcárselo a quien por ese entonces esa su nuera. La modelo decidió no saludar a Luciana e ignorarla, lo que provocó un quiebre entre la mamá de Emanuel y su novia, que lo dejaría 27 días después de casarse.
“Había contado Santiago Sposato que tiempo atrás, en un evento familiar en el que estaba Luciana Salazar, Julieta Prandi decidió no saludarla, y ella llegó con Emanuel, beso a cada uno, y a Luli la ignora”, sostuvo Angie Balbiani en Puro Show.
Pero lo peor de esa trama llegó cuando Evangelina se sintió ofendida y tomó lo que pasó como una clara falta de respeto, que no le dejó pasar a Prandi: “En ese evento, Evangelina la separa a Julieta Prandi y le dice ‘en esta familia saludamos a todos’”.
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Una serie de posteos de la madre de Tini Stoessel generó polémica en las redes

Mariana Muzlera, madre de Tini Stoessel, compartió este domingo una serie de publicaciones por el Día de la Madre en las que no incluyó ninguna imagen junto a la cantante. La secuencia de historias, difundida a través de su cuenta de Instagram, se dio en el marco del primer festejo de la fecha desde que se conoció la crisis familiar vinculada con la división del patrimonio de la artista.
La primera publicación fue una fotografía de su propia madre (es decir, la abuela de Tini), sentada en un restaurante con una bufanda estampada, a quien le dedicó el mensaje “Feliz día, reina” junto a un emoji de corazón. La segunda imagen mostró a su hijo mayor, Francisco Stoessel, de espaldas, caminando de la mano de su abuela hacia la entrada de un edificio con el tema “Dancing Queen”, de ABBA, de fondo.


La publicación que generó mayor repercusión fue la tercera, en la que Muzlera aparece junto a Francisco y su mascota, un perro de raza pequeña que sostiene en brazos. La imagen está musicalizada con “Una emoción para siempre”, de Eros Ramazzotti, tema cuya letra dice: “Hay amores que te darán una emoción para siempre, momentos que quedarán así grabados en la mente”. En ninguna de las tres publicaciones aparece Tini Stoessel ni se la menciona.

El gesto se produjo en un contexto de tensión familiar que se extiende desde hace meses. Según trascendió, la disputa gira en torno a la división del patrimonio de la cantante, que habría llevado a un distanciamiento entre la artista y sus padres, Mariana Muzlera y Alejandro Stoessel. La propia Tini tampoco realizó ningún posteo por el Día de la Madre: en su lugar, compartió contenido vinculado a su gira Futttura y anunció el lanzamiento de un disco en vivo del espectáculo.
La publicación con la canción de Ramazzotti no fue la única que generó comentarios en redes durante la jornada. Días atrás, Muzlera ya había compartido una historia de Francisco entrenando, acompañada del mensaje “Te amo, hijo”, gesto que reavivó críticas sobre un presunto trato desigual hacia los integrantes de su familia.
Tini debió cancelar el show que había anunciado en Miami. La presentación prevista para la noche de este domingo 18 de octubre en el Kaseya Center de Miami fue suspendida pocos minutos antes de su comienzo. La decisión afectó a miles de personas que ya estaban dentro o aguardaban el ingreso al recinto. El show formaba parte de la gira internacional de la artista argentina y su cancelación fue comunicada cuando el público se encontraba en los accesos del estadio.

La organización informó que la medida respondió a “circunstancias ajenas a la artista y al Kaseya Center”, aunque no dio precisiones sobre los motivos técnicos o logísticos que llevaron a cancelar el espectáculo. “La presentación de TINI de esta noche ha sido cancelada”, indicó el aviso difundido en el lugar. El comunicado tampoco informó una eventual reprogramación de la fecha.
La suspensión se produjo cuando Tini Stoessel ultimaba los preparativos para subir al escenario. Hasta el momento, ni la cantante ni su equipo brindaron detalles adicionales sobre la cancelación del recital en Miami. Ake Music, la productora a cargo del espectáculo, unos minutos después de la cancelación difundió un comunicado en redes sociales con una explicación más detallada. La empresa afirmó que la presentación fue cancelada por “el incumplimiento de los requerimientos técnicos y de producción previamente solicitados”, que consideró indispensables para realizar el show.
El mensaje, dirigido a las cuentas del Kaseya Center y de la artista, sostuvo que la situación fue ajena a Tini Stoessel y a su equipo. “TINI se encontraba lista para subir al escenario”, indicó la productora, que aseguró que no fue posible garantizar las condiciones técnicas y de seguridad dentro de los plazos previstos.
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¡De terror! La macabra venganza de la mamá de Tini Stoessel en el peor momento de la guerra familiar

Si bien Tini Stoessel y sus padres están cada vez más cerca de llegar a un acuerdo económico, claramente las cosas desde lo afectivo están lejos de resolverse. La relación está rota desde que Tini se plantó frente a Alejandro, inició una auditoría y se despegó por completo en lo laboral. Y en medio de este drama, su mamá, Mariana Muzlera volvió a quedar en la mira.
El Día de la Madre, una jornada marcada por el conflicto para Tini, que debió cancelar su show en Miami a minutos de salir a escena, Muzlera decidió dedicarle un fuerte mensaje a su hija por medio de sus redes sociales. Un gesto público, ostensible, pensado para que se comente y amplifique.
Mientras Tini se preparaba en Miami para el show que finalmente no fue, Mariana mostró cómo festejó su día. Con su madre y su hijo Francisco, y con su perro. Corazones rojos, mensajes de amor, evidentes muestras de afecto dejó la mamá de la Triple T en sus historias de Instagram, donde hubo una sola ausente: Tini.
Lo cierto es que, a pesar de que las cosas entre madre e hija no están en su mejor momento, el gesto de Muzlera de no dedicar ni una palabra conciliadora hacia su hija en este día tan especial y su afán de exponer cómo pasó el día, hablan por sí solos.

EL DOLOROSO GESTO DE LA ABUELA DE TINI STOESSEL QUE LE ROMPIÓ EL CORAZÓN A LA ARTISTA
A fines de diciembre, Tini Stoessel se casará con Rodrigo De Paul y buena parte de su familia no estará en el día más lindo de su vida. Ni su papá ni su mamá, tampoco su hermano ni sus primos dirán presentes en el Dock Haras para verla decir “sí, quiero” ante una multitud de estrellas, futbolistas de la Selección y famosos.
Pero hay un dato más, doloroso para Tini: su querida abuela le rechazó la invitación. «Tini le pidió a su abuela materna que entrara al casamiento con ella, pero la abuela le dijo que ‘de ninguna manera’, porque estaba 100 por ciento del lado de sus padres», explicó Ángel de Brito en LAM, días atrás, al contar que la familia tiene planeado un viaje para esa fecha.
“Los padres están separados hace cinco años y papá Stoessel tiene novia. Pero ellos son amigos, se fueron hace unos días a Cariló”, comentó Ángel, sobre la buena relación entre Alejandro y Mariana que se fortaleció en los últimos meses a raíz de este conflicto que está lejos de llegar a buen puerto.
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