Connect with us

INTERNACIONAL

La gramática del fusil: en Estados Unidos las armas son parte del paisaje

Published

on


Una colección de rifles, escopetas, pistolas y varias cajas de municiones y cargadores se extiende sobre una bandera de los Estados Unidos, destacando el debate sobre la posesión de armas en el país. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Chéjov legisló para todos los teatros del mundo menos uno. Si en el primer acto hay un rifle colgado en la pared, decía, en el tercero tiene que disparar: la economía dramática exige que el arma se justifique, que su presencia sea una promesa y no un adorno. La regla presupone algo que en los Estados Unidos nunca fue cierto: que el arma sea una excepción, un objeto que la trama debe explicar. En la literatura norteamericana el rifle no necesita colgarse en el primer acto porque ya estaba ahí antes de que se levantara el telón; antes del teatro, incluso antes del país. No es utilería: es la escenografía misma.

Entender la diferencia entre el arma como recurso narrativo y el arma como atmósfera es entender buena parte de la historia literaria de los Estados Unidos, y de paso su presente político, que sigue discutiendo en 2026 lo que no pudo resolver ni después de Columbine, ni después de Sandy Hook, ni después de Uvalde; ni para el caso el intento de magnicidio de Trump o el asesinato de Charlie Kirk, o Kennedy, o John Lennon.

Advertisement

En los Estados Unidos circulan más armas de fuego que personas: alrededor de ciento veinte por cada cien habitantes según el Small Arms Survey, una proporción que duplica a la del segundo país de la lista, Yemen, un país en guerra. Apenas dos o tres constituciones en el mundo reconocen algún derecho a la tenencia de armas; ninguna le da la centralidad casi litúrgica de la Segunda Enmienda, ratificada en 1791 y reinterpretada en 2008, cuando la Corte Suprema decidió en District of Columbia v. Heller que aquella frase sobre las milicias bien organizadas protegía en realidad un derecho individual.

Columbine, aquella masacre que dejó huellas. (REUTERS/Kevin Mohatt)
Columbine, aquella masacre que dejó huellas. (REUTERS/Kevin Mohatt)

Esa cultura no nació de la caza ni del deporte ni siquiera de la desconfianza jeffersoniana hacia el poder central, aunque todas esas cosas la adornaron después. Nació de dos empresas de despojo. Hacia el oeste, el arma fue el instrumento de la conquista territorial y del exterminio indígena; hacia adentro, fue la herramienta de las patrullas esclavistas, las milicias blancas que recorrían los caminos del sur cazando fugitivos. Las diversas teorías que intentan comprender esta cultura plantean que la Segunda Enmienda se redactó, en parte decisiva, para garantizar a los estados sureños el derecho a mantener armadas esas patrullas; como el residuo jurídico de la colonización: el ciudadano armado original no se defendía de un tirano sino que perseguía a un esclavo o desalojaba a un indio. Un eslogan publicitario de la época dorada del revólver lo dijo sin querer: “Lincoln liberó a los hombres, pero fue Sam Colt quien los hizo iguales”. El relato fundacional norteamericano es el del hombre blanco que se interna en la tierra salvaje, mata, y regresa purificado y renacido. No redimido a pesar de la violencia: redimido por ella. El arma no es un accesorio de ese relato; es la imagen de un rito sagrado.

Emily Dickinson casi no salió de su casa y jamás publicó en vida más que un puñado de poemas, buscó una figura para decir su propia vida, encontró esto: “Mi vida había sido un arma cargada”, arrinconada, hasta que el dueño pasó y la reconoció. Se ha leído ese poema como alegoría de la ira femenina, de la vocación poética, de la potencia sin destinatario; lo que importa aquí es más simple y más inquietante: en la América de 1863, hasta la interioridad de una mujer enclaustrada se pensaba a sí misma con la gramática del fusil. El arma no era un tema; era un idioma.

book img

Las aventuras de Huckleberry Finn

Advertisement

Por Mark Twain

eBook

En Huckleberry Finn Mark Twain cuenta la disputa entre los Grangerford y los Shepherdson, dos familias aristocráticas que se matan entre sí desde hace tanto tiempo que nadie recuerda el motivo, y que asisten juntas a la iglesia con los rifles entre las rodillas para escuchar un sermón sobre el amor fraterno. Huck anota que todos elogiaron la prédica. Unas páginas más adelante, el coronel Sherburn mata a un borracho inofensivo en plena calle y luego, solo con su escopeta, humilla desde el porche a la turba que venía a lincharlo, con un discurso sobre la cobardía del hombre promedio. Twain entendió las dos caras del asunto: el honor armado como farsa sangrienta, y el arma como la única oratoria que en ciertos lugares garantiza ser escuchada.

Advertisement

Con Hemingway el arma dejó de ser tema y se volvió estética. No es una metáfora fácil: la famosa economía de su prosa, la frase corta, el adjetivo suprimido, la teoría del iceberg, se formó en el mismo molde que su ética de cazador, expuesta sin pudor en Las verdes colinas de África: el tiro limpio, único, sin desperdicio, que mata bien. Escribir una frase y disparar un rifle eran para él disciplinas hermanas. Toda una generación de narradores norteamericanos aprendió a escribir así, lo que significa que aprendió, aunque no lo supiera, a escribir como se dispara.

Pero en Hemingway el arma es también, y sobre todo, una herencia, en el sentido más literal y más siniestro. Su padre, Clarence, médico de Oak Park, se mató en 1928 con un revólver que había pertenecido al abuelo; la madre le envió después el arma a Ernest por correo. Él escribió el duelo oblicuamente en Padres e hijos uno de los cuentos de Nick Adams, y pasó las tres décadas siguientes rodeado de escopetas, hasta la madrugada del 2 de julio de 1961 en Ketchum, Idaho. Habría que resistir la tentación de leer esa muerte como símbolo, porque fue antes que nada una enfermedad y una tragedia familiar que siguió cobrando, su hermana, su hermano, su nieta Margaux; pero sería deshonesto no anotar que la estadística lo acompaña: más de la mitad de las muertes por arma de fuego en los Estados Unidos no son homicidios sino suicidios, el costado del problema del que la épica no habla nunca.

Ernest Hemingway - Cabo Blanco - Piura - marlín - Perú - pesca - Perú - 19 febrero
Hemingway: su padre se mató con el arma de su abuelo. (Muy Interesante)

Faulkner ofreció el rito contrario. En El oso, la nouvelle central de Desciende, Moisés (1942), el joven Ike McCaslin quiere ver al oso legendario del bosque grande, y no lo consigue hasta que comprende que debe desprenderse de todo: deja el rifle, después el reloj, después la brújula, y solo entonces, desnudo de técnica, el oso se le aparece. Y Faulkner la lleva hasta el final, porque Ike, años después, renuncia también a la plantación que le corresponde por herencia, al descubrir en los libros de contabilidad de la familia el incesto y la esclavitud que la fundaron. El rifle y la escritura de propiedad son, en Desciende, Moisés, la misma herencia envenenada. Ningún escritor norteamericano vio con tanta claridad que el arma del sur no apuntaba al bosque sino al pasado.

En su cuento Un buen hombre es difícil de encontrar (1953) Flannery O’Connor nos presenta a una abuela charlatana y egoísta que alcanza su único instante de gracia cuando reconoce al asesino con tres balas de por medio, y el inadaptado pronuncia entonces su veredicto atroz: “habría sido una buena mujer si hubiera tenido a alguien que le disparara cada minuto de su vida”. O’Connor explicó su método: para los duros de oído hay que gritar, y para los casi ciegos hay que dibujar figuras grandes y grotescas. En su ficción el revólver es el megáfono de Dios, el único instrumento capaz de perforar la sordera espiritual de un país lleno de sí mismo. Y tal vez sea por eso que sus cuentos siguen incomodando: sugieren que en la imaginación norteamericana ni siquiera la gracia encuentra otro vehículo que el cañón de un arma.

Advertisement
Entrada principal de un supermercado Publix con logo verde. En primer plano, un cartel prohíbe el porte abierto de armas, excepto para la policía.
Un supermercado prohíbe entrar con armas a sus locales, en Estados Unidos (Imagen Ilustrativa Infobae)

Y después está Cormac McCarthy. Meridiano de sangre (1985) toma la materia histórica de la expansión hacia el oeste y la devuelve a su verdad documental: la pandilla de Glanton, cazadores de cabelleras a sueldo de los gobernadores de Chihuahua y Sonora, matando indígenas por dinero y, cuando escasean, mexicanos cuyas cabelleras se les parezcan. No hay duelo al atardecer, no hay código, no hay pueblo mirando detrás de las ventanas; hay comercio. Veinte años más tarde, en No es país para viejos (2005), McCarthy remató la operación con un detalle de una crueldad perfecta: su asesino, Anton Chigurh, mata con una pistola de aire comprimido para aturdir ganado, la herramienta de los mataderos. Le niega al verdugo hasta la dignidad del revólver; las víctimas mueren como reses. Y alrededor de Chigurh, la novela despliega el paisaje real del Texas contemporáneo: todo el mundo está armado: el cazador Moss con su rifle de francotirador, los narcos con sus ametralladoras, los rancheros, los policías, y ese arsenal universal no salva absolutamente a nadie.

Un adolescente sostiene un arma en un stand de exhibición durante la reunión anual de la Asociación Nacional del Rifle (NRA) en Dallas, Texas, EEUU, el 18 de mayo de 2024. REUTERS/Shelby Tauber
Un adolescente sostiene un arma en un stand de exhibición durante la reunión anual de la Asociación Nacional del Rifle (NRA) en Dallas, Texas, EEUU, el 18 de mayo de 2024. REUTERS/Shelby Tauber

Charlton Heston, en la convención de la NRA del año 2000, levantó un rifle sobre su cabeza y desafió a quitárselo “de sus manos frías y muertas”. La frase se volvió consigna porque condensa el mito entero: el arma como parte del cuerpo, inseparable de la vida misma del hombre libre. Chéjov, otra vez, no sirve aquí; su regla suponía que el rifle podía descolgarse de la pared. En los Estados Unidos el tercer acto llega todos los días y el rifle sigue colgado, o mejor dicho empuñado, fundido a la mano que lo sostiene.

Lo mejor de la literatura norteamericana lleva doscientos años haciendo el trabajo lento y probablemente inútil que su política no intenta: abrir esos dedos, uno por uno, para mirar qué es lo que la mano tiene tanto miedo de soltar.



armas,armas de fuego,municiones,Estados Unidos,bandera americana,rifle,escopeta,pistola,derecho a portar armas,seguridad

Advertisement

INTERNACIONAL

El Partido de los Trabajadores proclamó a Lula como candidato para un cuarto mandato en Brasil

Published

on


La convención del PT selló la reedición de la alianza con el moderado Alckmin como candidato a la vicepresidencia.

El Partido de los Trabajadores (PT) de Brasil oficializó este domingo la candidatura del mandatario Luiz Inácio Lula da Silva para las elecciones presidenciales de octubre, en las que buscará un histórico cuarto mandato no consecutivo con la mayoría de las encuestas a su favor.

Advertisement

“Quiero decir para toda la militancia de los partidos que están aquí: homologamos, oficializamos ahora. Lula, presidente; Geraldo Alckmin, vice», dijo el presidente del PT, Edinho Silva, en una entrevista previa a la ceremonia, celebrada en el centro de convenciones Expo Center Norte, en São Paulo, el mayor colegio electoral del país.

El evento, que comenzó puntual a las 10:00 hora local (13:00 GMT), selló la reedición de la alianza con el moderado Alckmin como candidato a la vicepresidencia, ante cientos de militantes, ministros y dirigentes del bloque oficialista.

A sus 80 años, Lula encara su séptima carrera a la Jefatura de Estado, tras haber gobernado entre 2003 y 2010 y regresar al poder en 2023.

Advertisement

Tengo la misma energía de cuando tenía 30 años”, ha reiterado el veterano líder sindical para disipar dudas sobre su salud.

La “soberanía” como bandera frente a Trump

Fotografía del 29 de julio de 2026 del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, (c-i) junto al vicepresidente, Geraldo Alckmin (c-d) en la convención de referéndum del Partido Socialista Brasileño (PSB), en el Centro de Convenciones Brasil21, en Brasilia (Brasil). EFE/ Andre Borges
Fotografía del 29 de julio de 2026 del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, (c-i) junto al vicepresidente, Geraldo Alckmin (c-d) en la convención de referéndum del Partido Socialista Brasileño (PSB), en el Centro de Convenciones Brasil21, en Brasilia (Brasil). EFE/ Andre Borges

La campaña se abre bajo la sombra de Donald Trump, aliado de la familia Bolsonaro y que ha respaldado a varios candidatos en América Latina. “En Brasil no aceptamos que nadie meta la nariz donde no lo llaman”, advirtió Lula la semana pasada.

Estados Unidos impuso en julio dos rondas de aranceles a productos brasileños, tras acusar al país de prácticas comerciales desleales. Alentado por Eduardo Bolsonaro, hijo del ex presidente, Washington ya había aplicado gravámenes similares en 2025 —luego suspendidos en buena parte— en represalia por el juicio contra Jair Bolsonaro. Ante la nueva presión, Lula prometió una «guerra de la verdad contra la mentira» frente a su par estadounidense y acusó a Flávio Bolsonaro de ser un “traidor a la patria” por, según él, alentar el castigo económico a Brasil.

“La narrativa sobre la soberanía le calza como un guante a Lula: en un momento de caída de su popularidad, logra identificar a un enemigo allá afuera”, dijo a la agencia AFP el politólogo Leonardo Paz, de la Fundación Getúlio Vargas.

Advertisement

El clima bilateral sigue deteriorándose: la semana pasada Brasilia negó las visas a dos funcionarios estadounidenses que pretendían viajar al país para hablar de “integridad electoral”.

FOTO DE ARCHIVO: Una vista aérea tomada con un dron muestra el edificio de la sede del Banco Central en Brasilia, Brasil, el 26 de diciembre de 2024. REUTERS/Ueslei Marcelino/File Photo
FOTO DE ARCHIVO: Una vista aérea tomada con un dron muestra el edificio de la sede del Banco Central en Brasilia, Brasil, el 26 de diciembre de 2024. REUTERS/Ueslei Marcelino/File Photo

Lula defiende los avances de su gestión en la caída del desempleo y la reducción de la pobreza, en un contexto de desaceleración económica, con un crecimiento del PIB en torno al 2 % para este año electoral, tras el 3,4 % de 2024 y el 2,3 % de 2025.

La presión inflacionaria —marcada por factores internos y por el alza de precios de alimentos y combustible en el contexto geopolítico— mantiene la tasa básica de interés en 14,25 %, junto a un déficit nominal cercano al 10 % del PIB y una deuda pública que superó el 80 %. Son puntos que la oposición busca explotar, junto con la lucha contra el crimen organizado, que controla barrios populares donde viven millones de personas.

La corrupción también pesa sobre ambos candidatos. Esta semana, un juez de la Corte Suprema autorizó dos investigaciones por tráfico de influencias contra el hijo mayor de Lula, Fábio Luís Lula da Silva, conocido como “Lulinha”, por presuntas gestiones ante el Ministerio de Salud. Del lado opositor, Flávio Bolsonaro enfrenta cuestionamientos por el financiamiento de una película sobre su padre, para la cual habría pedido dinero a un banquero acusado de una megaestafa.

Advertisement
FOTO DE ARCHIVO: El senador brasileño Flavio Bolsonaro habla durante un evento en São Paulo, Brasil, el 18 de junio de 2026. REUTERS/Alexandre Meneghini/File Photo
FOTO DE ARCHIVO: El senador brasileño Flavio Bolsonaro habla durante un evento en São Paulo, Brasil, el 18 de junio de 2026. REUTERS/Alexandre Meneghini/File Photo

Los comicios de octubre se perfilan como una nueva disputa polarizada entre el progresismo de Lula y la extrema derecha que encarna Flávio Bolsonaro, de 45 años, oficializado la semana pasada como heredero político del espacio conservador. Su padre, Jair Bolsonaro, está inhabilitado, condenado a 27 años de prisión domiciliaria por intento de golpe de Estado, tras perder las elecciones de 2022 ante Lula.

Según la última encuesta de Datafolha, Lula obtendría un 48 % de la intención de voto en un eventual balotaje, frente al 43 % de Flávio Bolsonaro — una diferencia estrecha, similar a la de la ajustada campaña de 2022.

(Con información de EFE y AFP)



South America / Central America

Advertisement
Continue Reading

INTERNACIONAL

Satellite images show evidence of oil leak spreading from sanctioned vessel near Oman

Published

on


NEWYou can now listen to Fox News articles!

A sanctioned tanker loaded with crude is leaving a growing trail of oil in protected waters off the coast of Oman, according to newly reviewed satellite images, as experts warn the stranded vessel could break apart during the region’s rough monsoon season.

Advertisement

Satellite images reviewed by The Associated Press show an oil sheen covering roughly 20 square kilometers, or about 8 square miles, around Dhofar’s Qibliyah Island, part of Oman’s protected Hallaniyat Islands. Dark patches of crude have also reached the shoreline. Experts say the leak has worsened in recent days, fueling fears that rough weather could trigger a much larger spill.

«The last few days, the imagery indicates an increase in oil coming out, as the size of the sheen is growing,» Wim Zwijnenburg, an environmental expert with the Dutch peace organization PAX, told the AP.

REPORT WARNS RUSSIA USING SHADOW FLEET TO PROBE NATO DRONE DEFENSES

Advertisement

This satellite image from Planet Labs PBC shows crude oil leaking and spreading from the sanctioned Suezmax tanker Caroline Bezengi grounded off the coast of Oman, on Friday, July 31, 2026. (Planet Labs PBC via AP)

He said the biggest risk is that the vessel could break apart as strong winds and rough seas during the annual monsoon season continue to pound the ship’s hull.

The 899-foot, Cameroon-flagged Caroline Bezengi has been stranded off Oman’s southern coast since June after its crew reported an onboard explosion, according to maritime news outlets. Reuters, citing maritime security sources, reported the vessel first ran into trouble on June 8 near the Yemeni port of Mukalla, where initial assessments suggested a blast may have occurred. The cause has not been confirmed.

Advertisement
Crude oil spreads from the grounded tanker Caroline Bezengi near Qibliyah Island, Oman.

This satellite image from Planet Labs PBC shows crude oil leaking and spreading from the sanctioned Suezmax tanker Caroline Bezengi grounded at Qibliyah Island, off the coast of Oman, on Friday, July 31, 2026. (Planet Labs PBC via AP)

Ship-tracking data reviewed by Reuters showed the tanker had loaded Russian crude at the Black Sea port of Novorossiysk before its latest voyage. The vessel has been sanctioned by the United Kingdom, the European Union, Canada and Switzerland for allegedly transporting Russian oil as part of Moscow’s so-called «shadow fleet» — a network of aging tankers used to bypass Western sanctions imposed after Russia’s invasion of Ukraine.

HUNDREDS OF RUSSIAN SHADOW TANKERS TRIGGER MILITARY ALARM TRANSITING NATO WATERS: REPORT

Zwijnenburg estimated the tanker is carrying more than 800,000 barrels of crude oil and said recent imagery suggests at least one section of the hull has been breached. Other maritime specialists who reviewed the images told Reuters the vessel also appears to be listing, adding to concerns that it could eventually break apart.

Advertisement
Satellite image shows oil slick beside the Caroline Bezengi vessel off Oman coast.

A satellite image shows an oil slick next to the Caroline Bezengi, a sanctioned vessel off the coast of the Dhofar Governorate, Oman, July 28, 2026. (Planet Labs PBC/Handout via REUTERS)

The spill threatens a protected marine reserve in the Arabian Sea that is home to endangered petrels and other rare wildlife. Greenpeace Germany warned that oil has already polluted stretches of coastline and damaged the area’s fragile ecosystem.

«With oil apparently continuing to leak and the tanker stranded in a difficult location, there is a serious risk of a much larger oil disaster, with even more devastating consequences for the region’s coastlines and marine ecosystems,» Greenpeace Germany’s Nina Noelle told the AP.

The U.N.’s International Maritime Organization said earlier this week it is monitoring the situation, adding that while the vessel has not broken apart, authorities are continuing to assess the safety and environmental risks.

Advertisement

Oman’s Ministry of Transport, Communications and Information Technology ordered the vessel’s owners to remove the ship and its cargo by July 23. It is unclear whether that deadline was met or whether the owners have responded.



middle east, environment world, oceans, world, environmental disasters

Advertisement
Continue Reading

INTERNACIONAL

Trump demand puts vulnerable Republicans in impossible spot ahead of midterms

Published

on


NEWYou can now listen to Fox News articles!

Republicans are sounding the alarm that President Donald Trump’s demand to cancel August recess could cost the GOP seats in the midterms.

Advertisement

As the upcoming jailbreak from Washington, D.C., fast approaches, Trump’s most-prized legislative push remains stalled. He wants Republicans to stay put until it’s finished, but the political reality says otherwise.

And it comes as Republicans are desperate to get out of the Beltway and sell their accomplishments, rather than their shortcomings, to voters on the campaign trail. The GOP has more to lose than Democrats this cycle, too, with three vulnerable incumbents and a handful of others on the periphery.

REPUBLICAN SAYS TRUMP’S TOP ELECTION PRIORITY ‘DEAD’ IN SENATE AS GOP FRACTURES AHEAD OF MIDTERMS

Advertisement

President Donald Trump announces the Freedom Haulers initiative on West Executive Avenue in Washington, D.C., on July 30, 2026. (Andrew Harnik/Getty Images)

«Canceling August recess, where we have to have our members out campaigning and connecting with their voters, and people not understanding that, is about as tone-deaf as telling everybody to stay home in 2020 when we lost [Kelly] Loefler and [David] Purdue,» Sen. Thom Tillis, R-N.C., told Fox News Digital.

«It’s the same sort of thought process,» he continued. «It’s thinking that one branch runs this country and it doesn’t. If we don’t keep majorities, people are gonna regret it.»

Advertisement

Several of Tillis’ colleagues, however, disagree, and want the Senate to stay put until the SAVE America Act passes, be it through the party-line budget reconciliation process or by nuking the filibuster.

GOP RIFT GROWS AS THUNE HITS BRAKES ON TRUMP’S ELECTION BILL TO AVERT SHUTDOWN

Trump’s pressure, the online zeitgeist and the political hot potato of the situation have put incumbents in a tough spot: go home and admit defeat, or stay put and push legislation that so far has not gone anywhere.

Advertisement

For many Republicans, they openly acknowledge that it’s a math problem in the Senate — the GOP does not have the votes to pass the SAVE America Act. Some argue that keeping the Senate in town likely wouldn’t change the minds of those who oppose it.

«If it would make a difference in the outcome, I’m fine with that, but it won’t make a difference, which I don’t believe it will, that it’s an act of futility,» Sen. John Cornyn, R-Texas, told Fox News Digital.

TRUMP UNLOADS ON CORNYN, TIES AG NOMINATION FIGHT TO BITTER TEXAS PRIMARY

Advertisement
cornyn todd blanche trump

Republican Sens. John Cornyn and Thom Tillis are obstructing President Donald Trump’s attorney general nominee Todd Blanche. (Nathan Posner/Anadolu via Getty Images; Aaron Schwartz/CNP/Bloomberg via Getty Images; Tom Williams/CQ-Roll Call, Inc. via Getty Images)

Both Cornyn and Tillis are retiring — Tillis opted to get out during the tumultuous period that was passing the «big, beautiful bill,» and Cornyn was kneecapped by Trump, who backed Texas Attorney General Ken Paxton over him in a grueling primary battle.

But Cornyn noted that if he was still running for office, he might have a change of heart.

«I don’t know how that would come out, but if I was running for reelection, I would vote to stay,» he said.

Advertisement

Cornyn’s point is the line that some vulnerable Republicans are toeing. Two Republicans running in tight races, Sens. Jon Husted, R-Ohio, and Dan Sullivan, R-Alaska, told Fox News Digital that they have been voraciously pushing for the SAVE America Act.

But, Sullivan said that he didn’t want to comment on the president’s push to cancel recess, while Husted said it was always preferable to be back in Ohio with his constituents.

«But I also have a job here, and if the job requires me to be here, then I’ll be here,» he said.

Advertisement

Others in less tight races who support the legislation still understand the reality in the upper chamber: without changing the minds of a cohort of Republicans who have voted against it and flipping several Democrats, the SAVE America Act is going nowhere.

«I think to cancel the whole recess would be a problem, but I think to keep us up here another week or 10 days, certainly, I’m willing to do it. I’d stay here till November if I thought it would change things,» Sen. Roger Marshall, R-Kan., told Fox News Digital.

But he acknowledged that coming home empty-handed was a problem, too.

Advertisement

«The base would be mad if we don’t make the best effort possible to get this voter ID across the finish line,» Marshall said.

politics, senate elections, republicans, midterm elections, congress

Continue Reading

Tendencias

Copyright © 2026 NDM - Noticias del Momento | #Noticias #Chimentos #Política #Fútbol #Economía #Sociedad