POLITICA
La narrativa libertaria se desenfoca bajo la presión económica

Hay un momento en la gestión de los gobiernos en el que la realidad se vuelve díscola y comienza a complicar los planes. Pero hay uno peor, que en general sobreviene después, que es cuando los gobiernos, para mantener su narrativa, empiezan a disociarse de la percepción del resto. Es el instante en el que el mensaje de los presidentes y los ministros empieza a sonar como una letanía obstinada que en vez de convocar o disuadir, repele o desencanta.
Esta dislocación quedó expuesta muy especialmente esta semana porque hubo un contraste muy fuerte entre la sumatoria de indicadores económicos negativos muy sensibles, y evidencias de un deterioro de la confianza en la palabra oficial. Eso se percibió en el mundo financiero que escuchó a Javier Milei y a Luis Caputo en Nueva York, pero también empieza a permear entre los ciudadanos que acompañaron al Gobierno con su voto.
En apenas diez días se conoció que la tasa de desempleo subió a 7,9%; que el PBI bajó 0,6% en el segundo trimestre; que la actividad económica retrocedió un 2,9% comparado con el mes anterior; que el consumo masivo cayó un 1,5% interanual; y que la pobreza aumentó 4,1 puntos para llegar al 32,3%. Solo el dato positivo de la reducción de la inflación a 1,7% fue un alivio dentro de este panorama.
No hace falta ser un técnico especializado para concluir que algo no está funcionando. Por lo menos queda claro con estos números que el esfuerzo por contener los precios, el dólar y el equilibrio fiscal está paralizando la actividad. Lo opuesto a gobiernos anteriores, que mantenían activos los motores de la economía, pero a costa de descalibrar todas las variables.
Dentro de la mesa chica del Gobierno hay mucha preocupación por estos indicadores, especialmente en el ala política. Patricia Bullrich es la más estridente, pero no es la única que entiende que así es muy difícil lograr acuerdos electorales y hacer campaña. La inquietud se procesa en secreto, porque Milei es implacable con los desconfiados. Karina intuye la densidad del problema, pero jamás desautorizará a su hermano. Es un tema tabú para las reuniones de los martes: todos saben que es el asunto más crítico, pero nadie se atreve a darle demasiada entidad.
Mientras detrás de los cortinados de la Casa Rosada se murmura este nerviosismo, el Presidente y Caputo salieron en dupla a conquistar Nueva York. Tuvieron reuniones con empresarios y fondos de inversión, donde desplegaron una serie de argumentos con un estribillo: la Argentina crece y está blindada ante cualquier turbulencia electoral.
El ministro dijo que la corrida en los cuatro meses previos a los comicios de 2025 consumió US$7900 millones por sobre el promedio mensual de compras de los ahorristas, que es de US$1700 millones, pero después aclaró que esa presión cedió en la misma proporción en el semestre posterior. “Se dolarizaron los flujos, no los stocks. Acá no hubo un problema de stock”, resumió. Frente a ese escenario, desglosó las opciones de financiación que prevé para 2027, que suman unos US$75.000 millones. Allí amontona los US$14.300 millones que lleva comprado el Banco Central, otros US$20.000 que supuestamente adquirirá de acá al año próximo, US$20.000 del swap chino (de los cuales US$8000 son de libre disponibilidad) y US$20.000 del swap con EE.UU. (le preguntaron si estaba disponibles y respondió secamente: “Sí”).
Si bien los operadores financieros elogian el ordenamiento macroeconómico de la gestión libertaria, y su compromiso fiscal inédito en la historia del país, no son fáciles de convencer. Hubo decepción porque entendieron que estas cuentas no eran realistas, al sumar partidas que no se pueden comparar, y porque no todas son accesibles para el Gobierno.
“Pintó un escenario falso y eso cayó mal. No fue intelectualmente honesto. No convenció”, fue el resumen que hizo un broker de Wall Street que estuvo en la presentación. Tampoco funcionó bien la esgrima de Milei en la entrevista con Bloomberg, donde buscó rebatir los datos más que explicar las razones. “El paso del Presidente y del ministro por acá dejó una sensación de negación de la realidad. Hubiese sido mucho más productivo que analizaran los indicadores y explicaran cómo piensan actuar de ahora en más”, completó otro de los asistentes.
No fue el único factor, pero esta percepción influyó para que el riesgo país cerrara la semana por encima de los 600 puntos, cuando en julio parecía perforar el piso de los 400 puntos. También impactó la suba de la tasa de los bonos norteamericanos, la caída de la actividad económica y la incertidumbre electoral. Pero de fondo se percibe una disonancia con los mercados, que no logran recuperar una confianza plena en la palabra del Gobierno.
Pobreza y desintegración social
Las carencias argumentativas emergieron con particular nitidez al intentar acotar las razones del aumento de la pobreza al respingo de la inflación, que de enero a mayo navegó entre el 2,1% y el 3,4%. Es una explicación estadística monocausal (más allá de los históricos debates metodológicos). Pero lamentablemente la realidad luce mucho más compleja, porque lo que aparece detrás es una crisis de ingresos muy profunda, que tiene varias explicaciones.
Jorge Paz, economista especializado en el tema, señala entre ellas el crecimiento del trabajo en negro, que genera inestabilidad en los recursos. También lo que define como “pobreza laboral”, en referencia a quienes tienen trabajo pero con sueldos bajos, “que es un fenómeno que comenzó asociado a la informalidad pero que después se extendió también a los formales”. Según un trabajo del Instituto de Economía Política de la UBA, un 20% de los trabajadores formales no superan la línea de la pobreza.
Un análisis del CIAS sostiene que en el último indicador impactó el estancamiento económico, la reducción del empleo formal, la caída del salario privado registrado, y la menor eficacia de programas de asistencia social como la AUH o el plan Alimentar, que en el primer semestre “perdió casi 4% con respecto a la inflación”, en comparación con el mismo período de 2025. Por eso sostiene que “la política social contiene la indigencia, pero mueve menos la pobreza”.
Hay dos tendencias para analizar en los datos de pobreza, una de corto plazo y otra de largo alcance. En la mirada más coyuntural, un estudio del Observatorio de la Deuda Social de la UCA marca que el 32,3% de la primera parte de este año es parecido al 31,6% del mismo período del año pasado. Pero hay una diferencia sustancial: “Aquel registro formaba parte de una fase de descenso que continuó hasta el tercer trimestre de 2025; el semestre actual, en cambio, se construye sobre una secuencia ascendente iniciada desde ese piso”. A diferencia de lo que dice el Gobierno, que sostiene que la reducción de la inflación arrastrará a la baja la pobreza, el Observatorio ve una curva creciente.
En la mirada histórica, en tanto, emerge con claridad que desde hace mucho tiempo la pobreza en la Argentina no logra perforar el 30%, más allá de bajas ocasionales (dos semestres con Mauricio Macri, uno con Milei). Es una roca impenetrable tanto para gobiernos estatistas como para los liberales. Es parte de la geografía del país desde la crisis de 2001.
Pero dentro de esa continuidad, hay indicios de una lenta curva ascendente. Paz evaluó las últimas gestiones y concluye en que Cristina Kirchner promedió 29%, Macri 30,4%, Alberto Fernández 40,1% (dato muy distorsionado por la pandemia) y en lo que va del mandato de Milei suma 36,4% (empujado por el 52,9% post devaluación). La Argentina tiene definitivamente una composición socioeconómica diferente en el siglo XXI de la que exhibió en las décadas previas.
Detrás de los números aparece una dimensión más honda. Por un lado, se diluye el sentido social del trabajo como vehículo de ascenso, porque ya no puede garantizar un ingreso que evite caer la pobreza. Hace tiempo el sociólogo francés Robert Castel estudió el trabajo asalariado como el eje central de la cohesión social y el organizador de la identidad en las sociedades modernas. Es decir, le otorgaba una implicancia más profunda que la de un mero modo de subsistencia. Esa amalgama es la que se desgarró.
Pero al mismo tiempo también se esfuma el carácter igualador de la educación, que cada vez es menos efectivo como vector de emancipación, y el rol de contención de las familias (implosionadas por las carencias, la violencia, las ausencias), que es menos eficaz para acompañar el recorrido de niños y adolescentes. El trabajo del CIAS remarca que el grupo etario más afectado por la pobreza es el de los menores de 14 años, donde alcanza el 44,5%. Allí se incuba el futuro de una Argentina desintegrada.
La Argentina mejora, yo no
La dislocación entre el mensaje que transmite el Gobierno y la percepción social quedó retratada en el último reporte de la consultora Moiguer, que lleva un título provocativo: “La Argentina mejora, yo no”. Implícitamente parece una apelación a Milei, que siempre habla de la Argentina, pero rara vez de los argentinos; que opta por una referencia impersonal y racional, que es más amigable con su abordaje teórico, y se aleja de la afectividad personal, que es más comprometedora emocionalmente. ¿Estrategia o psicología?
En base a una encuesta nacional de 3000 casos Moiguer determina que “hay un cambio de etapa en el humor social. Durante los últimos dos años, el deterioro del presente convivió con la expectativa de que la mejora del país terminaría traduciéndose en el plano individual. En el tercer trimestre se instala una nueva certeza: la recuperación de la macro no implica necesariamente una mejora del bienestar individual”. Es decir, emerge una bifurcación más tangible entre la macroeconomía, a la que habitualmente se refiere la narrativa libertaria, y el metro cuadrado de cada persona (el poder adquisitivo del salario, el aumento de los servicios, la precarización del empleo), que no aparece en el discurso oficial. Es una distancia geográfica entre lo general y lo particular.
Pero también hay separación cronológica, que queda resumida en otra conclusión del trabajo: “El futuro pierde fuerza como organizador del presente”. La declinación de las expectativas de mejora, que fue el gran motor de la tolerancia al ajuste económico, empieza a impactar en el ánimo social. El proyecto libertario parece quedarse sin promesa, después de haber logrado la baja de la inflación, su primer objetivo.
¿Cuál es la razón por la que el Milei, que tan bien captó el clima de época en 2023 y supo encarnar el enojo con la dirigencia y el cansancio con tantas frustraciones, hoy no envía señales de reconexión con sus votantes? ¿Es mera tozudez o emerge una limitación para empatizar cuando se trata más de comprender que de interpelar?
Este desencuentro es señalado particularmente por los desencantados con Milei. Son en su mayoría votantes de última instancia, que lo acompañaron en el ballotage como una muralla de contención contra el kirchnerismo. En un reciente focus group con ese universo, organizado por la consultora TresPuntoZero, de Shila Vilker, apareció con claridad ese desencuadre. “Piensa que el país es la macro. Tiene una desconexión con la realidad. Si le cierran los numeritos, ya está”. “Las ideas están buenas, pero la gente se cae del mapa. Noto insensibilidad”. “No piensa en personas como nosotros. Empezó a negar la realidad”. Estas son algunas de las verbalizaciones que reflejan una pérdida de cercanía, que en algún momento esos votantes sintieron con Milei.
La mayoría de ellos admitió atravesar dificultades económicas y estar endeudado, y anticipó que no está con ánimo de votar el año próximo. Este es el segmento de ciudadanos a los que Milei deberá recapturar para aspirar a una reelección. Lo más sencillo sería que la economía se recupere de los malos indicadores actuales. Pero si eso no ocurre, deberá repensar su modo de interactuar; dejar un rato la motosierra y el traje de justiciero, para transitar una narrativa de proximidad y comprensión. La duda es si Milei puede hacer esa reconversión, sin dejar de ser Milei.
Jorge Liotti,Conforme a
POLITICA
Milei se mantiene lejos del ruido local y viaja a España para sacar provecho de la ola internacional de derecha

Mientras en Buenos Aires el oficialismo lograba este jueves desactivar la sesión en el Congreso en la que la oposición buscaba derogar el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 70/2023, el presidente Javier Milei se encontraba en Washington exponiendo en eventos con dirigentes de derecha y ratificando su apoyo a Flávio Bolsonaro, de cara a las elecciones en Brasil. Esta semana, cuando en la Cámara de Diputados se realice lo que el propio Gobierno considera que va a ser “la sesión más larga de la historia de la Cámara de Diputados”, el líder libertario estará en España, justo en la antesala de los comicios adelantados en los que se definirá al próximo mandatario de ese país.
El jefe de Estado argentino estará poco menos de 96 horas en territorio nacional antes de volver a partir al exterior, en el marco de las giras que viene encabezado para posicionarse como uno de los referentes políticos de la región en medio de los cambios de signo político que se están registrando en todo el mundo.
Si bien la agenda todavía se estaba terminando, Milei tiene previsto despegar rumbo a Madrid el lunes por la noche, después de participar durante la mañana en la exposición Argentina Oil & Gas Patagonia, en Neuquén, junto con la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el jefe de Gabinete, Diego Santilli.
La Casa Rosada todavía no terminó de confirmar la agenda en la capital española, aunque en el Gobierno daban por muy probable un encuentro con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, una de las dirigentes europeas con las que el jefe de Estado mantiene una relación más fluida.

También había expectativa por una posible reunión con el líder de Vox, Santiago Abascal, quien competirá por la Presidencia del gobierno español en las elecciones adelantadas del 29 de noviembre.
La visita del libertario a Madrid se da en un momento de máxima tensión para la administración de Pedro Sánchez, quien tuvo que llamar a comicios antes de tiempo tras una serie de protestas masivas.
Abascal encabezará el martes a las 19:00 un acto partidario en Ponferrada, en la plaza Mayor y frente al ayuntamiento de ese municipio del norte español, pero Milei no tenía previsto trasladarse para participar de esa actividad.
El dirigente de Vox continuará entre el miércoles y el jueves con una serie de conferencias de prensa, de las que tampoco estaba prevista la presencia del Presidente argentino.
La expectativa oficial estaba puesta, en cambio, en los contactos que Milei pueda mantener en Madrid con dirigentes y empresarios, luego de una nueva visita a los Estados Unidos que incluyó actividades políticas y reuniones con figuras vinculadas al Partido Republicano.
En Washington, el mandatario volvió a mostrarse en un evento junto a Eduardo Bolsonaro, hermano de Flávio, en una señal más de respaldo a los espacios de derecha de América Latina.
“Vamos a sacar a patadas al dictador comunista”, exclamó en esa oportunidad el libertario, que se involucra cada vez de manera más directa en los procesos de la región, al referirse a Lula da Silva.
La Casa Rosada considera que esos apoyos, que en algunos casos derivaron posteriormente en victorias electorales, forman parte de una estrategia que fortalece la proyección internacional del libertario.
Milei ya expresó públicamente su acompañamiento a candidatos y dirigentes de ese sector en Brasil, Chile, Colombia y otros países de la región. El vínculo con Abascal y con Ayuso se inscribe en esa misma línea, en momentos en que España se encamina hacia una campaña electoral anticipada.
El viaje del Presidente coincidirá con la sesión convocada en la Cámara de Diputados para el 21 de octubre, que en el oficialismo anticipan que podría ser una de las más extensas de la historia reciente del cuerpo, con una duración cercana a las 24 horas.
Después de conseguir que la oposición no lograra quórum para debatir este jueves la derogación del DNU 70/2023, La Libertad Avanza buscará ordenar su propia agenda legislativa con iniciativas que apuntan a responder a los reclamos de los bloques aliados.
Una vez más, si bien seguirá los acontecimientos desde Europa, el mandatario dejará las negociaciones políticas en manos de los integrantes de la cúpula libertaria que ya vienen conversando con los otros espacios.
“Una vez más, quisieron ponerle un freno a la Argentina y se quedaron en el intento. El país ya eligió un rumbo y no va a retroceder para satisfacer a los que nos llevaron al fracaso”, escribió el titular de la Cámara baja, Martín Menem cuando se confirmó que la oposición no había alcanzado el quórum.
Entre los proyectos previstos para el miércoles, en tanto, figura la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, que busca endurecer las sanciones contra empresas que exploten recursos naturales en las islas Malvinas sin autorización argentina.
Además, el oficialismo pretende llevar al recinto el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, con cambios para restituir los límites a la venta de tierras rurales a extranjeros como concesión para los aliados.
La medida, que fue autorizada por Menem luego de varias presiones, apunta a preservar el DNU 70, después de que la Corte Suprema reabriera la discusión sobre la Ley de Tierras.
La agenda también incluiría las propuestas oficiales sobre discapacidad y morosidad o endeudamiento familiar, que el Gobierno elaboró como alternativa a los proyectos impulsados por la oposición.
La intención del oficialismo al convocar esa sesión fue, entre otros puntos, ofrecerles a los aliados una vía para acompañar las restricciones a la adquisición de campos por parte de extranjeros sin tener que votar la derogación completa del mega decreto firmado por Milei al comienzo de su gestión.
Con Milei fuera del país, la negociación política quedará nuevamente en manos de Santilli, los Menem y el resto de la mesa política, que se reuniría el martes nuevamente.
El jefe de Gabinete recibió este jueves al gobernador de San Juan, Marcelo Orrego, en el marco de una ronda de contactos con mandatarios provinciales que busca asegurar apoyos para la eliminación de las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) y la aprobación del Presupuesto 2027.
Ambas iniciativas dependen de los mismos bloques dialoguistas que resultaron determinantes para impedir que la oposición reuniera el número necesario para abrir la sesión de este jueves.
En paralelo, el martes también se retomarán las conversaciones con los representantes del PRO, Cristian Ritondo y Fernando de Andreis, con quienes el Gobierno no se reúne desde el 24 de septiembre.
El encuentro se da después de casi un mes de diferencias por la discusión sobre discapacidad, la falta de coordinación parlamentaria y las negociaciones electorales de cara a 2027.
A pesar de esas tensiones, el PRO decidió no participar de la sesión opositora de la semana pasada y fue uno de los factores que le permitió al oficialismo proteger el DNU 70.
International,Relations,Diplomacy / Foreign Policy,North America
POLITICA
La Casa Rosada enviará la reforma del Código Penal al Congreso antes de fin de año y la convertirá en eje de campaña

La Casa Rosada planea enviar al Congreso antes de fin de año la reforma del Código Penal y busca convertir la agenda de seguridad en uno de los ejes de la campaña presidencial de 2027. El Ejecutivo retomó las negociaciones internas sobre el alcance del texto y sostiene que la iniciativa se presentará como una reforma conjunta, y no dividida en una serie de proyectos.
En Balcarce 50 aseguran que el proyecto presentado en Diputados por Virginia Gallardo para modificar penas y reglas de prescripción no altera esa hoja de ruta. Cerca de la conducción legislativa explican que la iniciativa buscó instalar algunos de los temas de la agenda penal, pero que no forma parte de una estrategia para reemplazar ni fragmentar la reforma que prepara el Ejecutivo.
El punto central sigue siendo cerrar las diferencias entre el Ministerio de Justicia, que conduce Juan Bautista Mahiques, y los equipos que intervienen en la revisión jurídica del proyecto. Entre ambas áreas circularon varios borradores durante los últimos meses y en el Gobierno reconocen que todavía existen discusiones sobre la extensión definitiva del articulado.
Una de las alternativas que gana terreno es recortar aproximadamente la mitad de la reforma original para alcanzar un texto intermedio. La primera versión superaba los 900 artículos y planteaba una modificación mucho más amplia del Código vigente, mientras que Justicia propuso después una intervención más acotada sobre su estructura actual.
En el Ejecutivo sostienen que las diferencias se redujeron y que todavía existe margen para un acuerdo antes de diciembre. La definición marcará también qué cambios ingresarán finalmente al Congreso y cuáles quedarán afuera de una iniciativa que atravesó distintas revisiones desde fines de 2025.
La decisión política es que no se envíen por separado los principales capítulos de la reforma. Esto marca una diferencia con la posibilidad que se había analizado de avanzar primero con un paquete puntual de endurecimiento de penas mientras continuaba la discusión sobre una modificación más amplia del Código Penal.
El borrador que circula dentro del Gobierno incluye un aumento de las penas para distintas modalidades de robo y hurto, entre ellas los delitos cometidos con vehículos, las entraderas y las salideras. El uso de un vehículo para facilitar el robo o la fuga aparece como agravante y puede llevar la pena hasta los 15 años.
POLITICA
Kicillof buscará una demostración de fuerza en el Día de la Lealtad, pero el peronismo estará disperso

El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, encabezará este sábado al mediodía un acto por el Día de la Lealtad peronista en el distrito de La Matanza. El encuentro se da en el marco del 81 aniversario de la multitudinaria movilización y reclamo obrero que terminó con la libertad de Juan Domingo Perón en 1945. Kicillof recordará esa fecha en medio de la discusión interna que atraviesa el peronismo y que lo tiene como uno de los protagonistas, en la antesala de la elección del año que viene.
El acto es organizado por el intendente de La Matanza, Fernando Espinoza, y la vicegobernadora, Verónica Magario. Habrá presencia de ministros e intendentes que trabajan en la construcción política -y electoral- del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), el espacio que lanzó Kicillof como rama interna del peronismo con el objetivo de forjar una estructura propia que le permita negociar en igualdad de condiciones con el resto de los actores como el kirchnerismo y el Frente Renovador la estrategia electoral y, en el mediano y largo plazo, la conducción del espacio que hoy tracciona de oposición al gobierno de Javier Milei. También garantizaron la presencia de algunas organizaciones sociales, como el Movimiento Evita y Somos Barrio de Pie, y referentes gremiales de la CGT y las dos CTA.
La convocatoria para este sábado es a las 11 de la mañana. Espinoza, anfitrión, será el primer orador. También hablará Magario —una de las vicepresidentas del PJ bonaerense— y luego cerrará el gobernador. Según estiman en La Plata, el Centro de Eventos Culturales y Deportivo Juan Domingo Perón, en González Catán, estará repleto. Apuestan a que el binomio matancero aporte toda su maquinaria al evento. Espinoza adelantó que el encuentro servirá para “levantar más que nunca la cuarta bandera peronista: la bandera de la unidad”.

El acto funciona como la celebración oficial realizada por el Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires, que preside el gobernador. Se descuenta también la presencia de consejeros partidarios entre los que hay intendentes o ministros provinciales, además de otros dirigentes.
Kicillof ya mostró sus cartas el mes pasado cuando cerró el Plenario Federal del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) en Avellaneda. Allí, dejó algunas definiciones. Si bien no fue un lanzamiento electoral se le pareció bastante. La frase “cuenten conmigo” quedó resonando en los presentes, pero también en quienes buscan otro camino para la conducción del peronismo. Puntualmente para La Cámpora que, como contó este medio, en las últimas horas profundizó su operativo para que la candidatura del peronismo el año que viene la lleve adelante la expresidenta, Cristina Kirchner. Una postura que se endureció luego de las declaraciones del ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco. El funcionario de Kicillof planteó en una entrevista en Cenital que lo que fuera a resolver la ONU con respecto a la situación judicial de Cristina, hoy detenida a 6 años bajo prisión domiciliaria e inhabilitada de por vida para el ejercicio de la función pública, “no es vinculante” a una eventual revisión que pueda llegar a hacer la Corte Suprema de Justicia al fallo que condenó a la expresidenta y no descartó, incluso, una competencia interna.
La discusión sobre el rumbo que debe tomar el peronismo hacia la elección del año que viene es un tema no saldado de momento y su resolución llegará recién en los primeros meses de 2027. En las últimas horas, el ministro de Desarrollo de la Comunidad bonaerense y uno de los armadores del MDF, Andrés Larroque, aseguró que el peronismo debe llegar unido al 2027, pero “no amontonado”. El plan, interpretó el ministro, es no repetir la experiencia de gestión y gobierno de lo que fue la presidencia de Alberto Fernández. “Claramente le faltó orden a la fuerza política. No estaba claro el mecanismo de toma de decisiones; había una disociación entre la conducción del Estado y la conducción política”, planteó el dirigente en declaraciones a Canal 8 de Mar del Plata. Larroque es uno de los dirigentes que abona que la conducción debe ser de Kicillof y que esa condición se debe alcanzar luego de una PASO; una instancia que, por ahora, se sostiene pese a que el Gobierno trabaja en la búsqueda de los votos en el Congreso para su eliminación.
En el Día de la Lealtad, el peronismo mostrará distintas fotos. Al encuentro en La Matanza se le sumará también el acto que el kirchnerismo llevará adelante en San José 1111 en la tarde de este sábado. “Lealtad con Cristina”, plantean desde la organización. Será a las 16 h en la esquina del barrio porteño de Constitución.

Máximo Kirchner no estará. Se encuentra de gira por Chaco. Sus actividades por el Día de la Lealtad serán allí, escoltadas por el senador nacional y ex gobernador, Jorge Capitanich. Recibió la invitación al acto de este sábado en González Catán. Según supo este medio, le envió un mensaje a Magario y se disculpó por no poder asistir.
Algunos dirigentes estarán en ambos eventos —La Matanza y San José—, como por ejemplo el intendente de Lomas de Zamora, Federico Otermín. En su carácter de vicepresidente del PJ bonaerense, estará en Catán; luego, en las primeras horas de la tarde, tendrá una celebración en su distrito junto a la ministra de Ambiente, Daniela Vilar, que es la titular del PJ lomense, y finalmente asistirá a San José a respaldar a CFK. No será el único dirigente que motorice esta dinámica. Algunos intendentes de la llamada Liga de Intendentes también tendrán más de una celebración este sábado.
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