POLITICA
La polémica Ley Moyano vuelve a escena con la nueva licitación para la recolección de residuos en CABA

Cuando tenga lugar la audiencia pública para analizar los pliegos de licitación del servicio de recolección de residuos en la Ciudad de Buenos Aires, el 5 de octubre, puede iniciarse una pelea de fondo con el Sindicato de Camioneros: están en juego las condiciones en que se otorgarán las concesiones entre 2028 y 2038, pero el gobierno de Jorge Macri por ahora no contempla pagar las indemnizaciones que desde los años 90 recibe el gremio de los Moyano al renovarse los contratos.
Ese es el significativo dato que puso en alerta al gremio de Hugo Moyano y su hijo Pablo a partir de los anteproyectos de pliegos del servicio público de higiene urbana de CABA, que serán evaluados en la audiencia pública del 5 de octubre, que se hará de manera virtual, y se sabe que los líderes de Camioneros protestarán si en las cláusulas no figuran las indemnizaciones para ser pagadas al personal del sector dentro de casi 12 años.
Pero, a la vez, también podrían amenazar con medidas porque los Moyano tampoco están seguros de que en el presupuesto de la ciudad para 2027, que el jefe de Gobierno presentará en la Legislatura porteña, estén contempladas las partidas para resarcir económicamente a los 6 mil trabajadores del sector, aunque desde septiembre de 2028 y durante 10 años mantendrán su empleo en las mismas empresas o en otras similares que ganen la licitación para recolectar la basura en la ciudad.

Están en discusión alrededor de 200 millones de dólares, necesarios para indemnizar a los recolectores de residuos porteños, que deberían pagarse porque en el último pliego licitatorio, cuyo vencimiento se prorrogó hasta septiembre de 2028, el punto 3, Régimen de Personal Operativo, contempla un ítem llamado “Indemnizaciones Finales”, que establece: “Al terminar este contrato, el adjudicatario calculará las indemnizaciones del personal; una vez auditadas, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires abonará dichos montos a la empresa para que ésta indemnice a los trabajadores”.
El trasfondo del enfrentamiento que se perfila es la aplicación de la polémica Ley Moyano, esa norma no escrita por la cual el Sindicato de Camioneros viene logrando desde 1998 que cada vez una empresa gana una concesión de servicios o cambia de accionistas, despida al personal, lo indemnice y lo vuelva a contratar.
Esa “ley”, en realidad, no tiene basamento jurídico alguno sino sólo un fundamento basado en el poder de fuego del sindicato liderado por los Moyano.

La Ley Moyano se inauguró en 1998 con la finalización del contrato con Manliba y se afianzó en la gestión porteña de Mauricio Macri cuando tenía aspiraciones de un proyecto político nacional: en 2012 impulsó en la Legislatura de la ciudad la aprobación de un bono por 220 millones de pesos para indemnizar a los recolectores de residuos por cada cambio de concesión.
Desde entonces, la “ley” de Camioneros se impuso en las municipalidades de Avellaneda y Moreno ante las nuevas concesiones para la recolección de basura, en una distribuidora de la cervecería Quilmes y en filiales locales de empresas internacionales como DHL y FedEx.
También fue el eje del duro conflicto cuando el supermercado Walmart fue adquirido por el Grupo Narváez, en marzo de 2021, y el Sindicato de Camioneros bloqueó un depósito de la empresa para se aceptara su exigencia de echar a 500 de los 718 empleados del Centro de Distribución, pagarles la doble indemnización que regía y volver a emplearlos. Finalmente, no hubo indemnización, pero sí un acuerdo mediante el pago de 227.576.922 millones de pesos a 477 trabajadores como una gratificación extraordinaria.

El ex jefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta, que mantenía muy buenas relaciones con Camioneros, soportó la misma presión cuando en 2022 decidió estatizar el sistema de grúas: Pablo Moyano lo acusó de querer precarizar el salario de 500 trabajadores que realizan los trabajos de grúas y remolques y sacarlos del Convenio Colectivo de Trabajo 40/89, aunque no dejó de negociar con los funcionarios de la ciudad.
El acuerdo final consistió en que los 500 empleados de las empresas Dakota y BRD pasaran a SBASE, empresa del Estado porteño, donde mantendrían el mismo convenio laboral de Camioneros, y cada uno de ellos cobró una indemnización de hasta 4 millones de pesos, es decir, un total de casi 2000 millones de pesos.
Jorge Macri heredó la “jurisprudencia” de la Ley Moyano sentada por sus predecesores del PRO. En mayo de 2024, Pablo Moyano amenazó con llenar la ciudad de basura a partir de octubre si el gobierno porteño no indemnizaba a 6 mil trabajadores por el próximo vencimiento de los contratos de recolección de residuos.

Pero en la administración macrista se pusieron firmes; advirtieron que esos contratos se firmaron en enero de 2014, con inicio el 1° de octubre de ese año y por un plazo de 10 años, pero en 2020 se suscribieron Actas Acuerdos mediante las cuales “se prorrogaron los contratos por cuatro años contados a partir de la fecha del vencimiento contractual, operando el nuevo vencimiento el 30 de septiembre de 2028″.
Lo que sucedió fue que Rodríguez Larreta impulsó esa prórroga a raíz de las restricciones presupuestarias que causó la quita de la coparticipación dispuesta por el gobierno de Alberto Fernández y bajo el paraguas de la ley de emergencia económica porteña.
El sindicato se aferró a la interpretación de que aún se encontraba vigente el contrato surgido de la Licitación Pública Nacional e Internacional N° 997-SIGAF/13, que otorgó a 6 empresas la recolección de residuos en la ciudad, y aseguró que aun en caso de prórroga se debería indemnizar a los trabajadores. La pelea parecía inevitable, aunque comenzaron negociaciones.

En octubre de 2024, finalmente, el gobierno de Jorge Macri selló la paz con Hugo Moyano en el duro conflicto que se perfilaba: a cambio de no insistir en su reclamo de indemnizaciones, Camioneros logró una compensación para los empleados próximos a jubilarse y a quienes arrastraban problemas de salud desde la pandemia y no cumplían sus tareas, entre otros beneficios.
Sin embargo, un mes después, el entendimiento desató una tormenta para el líder de Camioneros: hubo tumultuosas asambleas en algunas empresas de recolección de residuos en CABA donde los trabajadores protestaron, entre gritos e insultos, por el acuerdo entre el gremio y el gobierno porteño por el cual no se pagarían indemnizaciones a los 6 mil empleados.
En los videos que circularon, que correspondieron a lo sucedido en la empresa Cliba, hubo ataques verbales contra Pablo Moyano (”Pablito traidor”, dijo un trabajador ante la cámara) y fuertes discusiones en una asamblea espontánea que promovieron los empleados: “¿Vos me asegurás que en 2028 nos van a pagar? ¡Qué nos van a pagar!”, le dijeron a un delegado.

La inédita muestra de rebeldía de las bases del moyanismo en la rama de recolección de residuos obligó a que el número 3 del sindicato, Marcelo Aparicio, difundiera un extenso video para explicar la situación a los trabajadores. Allí calificó de “privilegio” que se aplicara la Ley Moyano a los que se desempeñan en la ciudad y reconoció que ese “beneficio que ha otorgado la organización gremial no existe en la ley”, pese a lo cual permitió hasta ahora “cobrar las indemnizaciones y mantener la antigüedad correspondiente”.
Para colmo, el conflicto se agitó al calor de la pelea entre Hugo y Pablo Moyano desde fines de 2021 por sus diferencias ante la crisis financiera de la obra social: la rama de recolección de residuos, clave para el poder de Camioneros, fue escenario de la batalla familiar, donde partidarios de cada jefe del clan trataban de aprovechar el malestar de la gente para perjudicar al otro.
Por eso el líder sindical apartó a su hijo del reclamo de indemnizaciones y se puso al frente de las tratativas con la vicejefa del gobierno porteño, Clara Muzzio. Así se llegó al acuerdo final, en el que el sindicato aceptó que no se aplicara ahora la Ley Moyano, pero la inédita rebelión en las bases obligó a Hugo Moyano a reflotar en noviembre de 2025 el reclamo de indemnizaciones ante las concesionarias del sector, que rechazaron el planteo, de la misma forma que lo hizo el gobierno macrista.

Ahora, la inminente licitación del servicio de recolección de residuos en CABA, que avanzará a partir de la audiencia pública del 5 de octubre, amaga con actualizar la disputa por la aplicación de la Ley Moyano.
El sindicato, ahora fortalecido por la flamante reconciliación entre Hugo y Pablo, acaba de confirmar que no descuida los reclamos por la vigencia de su polémica “ley”: la semana pasada firmó un acuerdo por el traspaso de 50 trabajadores de la empresa DHL a Loginter que incluye el pago de las indemnizaciones.
Mientras, hay quienes recuerdan que en la Legislatura porteña todavía está el proyecto de Facundo del Gaiso (Coalición Cívica), presentado el año pasado y conocido como “Ley Anti Moyano”, que establece que si hay continuidad laboral en las empresas no corresponde indemnizar por parte del gobierno porteño y si se producen ceses los pagos deben correr exclusivamente por cuenta de las compañías, e incluso contempla sanciones para los funcionarios que convaliden este tipo de indemnizaciones con fondos del Estado.
¿El gobierno porteño está dispuesto a desactivar el pago de las indemnizaciones e ir a la guerra con el sindicato? Si fuera así, ¿esa decisión será utilizada como una herramienta electoral en un distrito donde los Moyano tienen muy mala imagen? ¿O se buscará algún acuerdo para impedir que todo termine en montañas de basura en las calles por las medidas de fuerza del sindicato? Son algunas de las dudas que irrumpen en un tablero donde se juega la solidez del imperio de Camioneros.
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POLITICA
La Casa Rosada enviará la reforma del Código Penal al Congreso antes de fin de año y la convertirá en eje de campaña

La Casa Rosada planea enviar al Congreso antes de fin de año la reforma del Código Penal y busca convertir la agenda de seguridad en uno de los ejes de la campaña presidencial de 2027. El Ejecutivo retomó las negociaciones internas sobre el alcance del texto y sostiene que la iniciativa se presentará como una reforma conjunta, y no dividida en una serie de proyectos.
En Balcarce 50 aseguran que el proyecto presentado en Diputados por Virginia Gallardo para modificar penas y reglas de prescripción no altera esa hoja de ruta. Cerca de la conducción legislativa explican que la iniciativa buscó instalar algunos de los temas de la agenda penal, pero que no forma parte de una estrategia para reemplazar ni fragmentar la reforma que prepara el Ejecutivo.
El punto central sigue siendo cerrar las diferencias entre el Ministerio de Justicia, que conduce Juan Bautista Mahiques, y los equipos que intervienen en la revisión jurídica del proyecto. Entre ambas áreas circularon varios borradores durante los últimos meses y en el Gobierno reconocen que todavía existen discusiones sobre la extensión definitiva del articulado.
Una de las alternativas que gana terreno es recortar aproximadamente la mitad de la reforma original para alcanzar un texto intermedio. La primera versión superaba los 900 artículos y planteaba una modificación mucho más amplia del Código vigente, mientras que Justicia propuso después una intervención más acotada sobre su estructura actual.
En el Ejecutivo sostienen que las diferencias se redujeron y que todavía existe margen para un acuerdo antes de diciembre. La definición marcará también qué cambios ingresarán finalmente al Congreso y cuáles quedarán afuera de una iniciativa que atravesó distintas revisiones desde fines de 2025.
La decisión política es que no se envíen por separado los principales capítulos de la reforma. Esto marca una diferencia con la posibilidad que se había analizado de avanzar primero con un paquete puntual de endurecimiento de penas mientras continuaba la discusión sobre una modificación más amplia del Código Penal.
El borrador que circula dentro del Gobierno incluye un aumento de las penas para distintas modalidades de robo y hurto, entre ellas los delitos cometidos con vehículos, las entraderas y las salideras. El uso de un vehículo para facilitar el robo o la fuga aparece como agravante y puede llevar la pena hasta los 15 años.
POLITICA
Kicillof buscará una demostración de fuerza en el Día de la Lealtad, pero el peronismo estará disperso

El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, encabezará este sábado al mediodía un acto por el Día de la Lealtad peronista en el distrito de La Matanza. El encuentro se da en el marco del 81 aniversario de la multitudinaria movilización y reclamo obrero que terminó con la libertad de Juan Domingo Perón en 1945. Kicillof recordará esa fecha en medio de la discusión interna que atraviesa el peronismo y que lo tiene como uno de los protagonistas, en la antesala de la elección del año que viene.
El acto es organizado por el intendente de La Matanza, Fernando Espinoza, y la vicegobernadora, Verónica Magario. Habrá presencia de ministros e intendentes que trabajan en la construcción política -y electoral- del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), el espacio que lanzó Kicillof como rama interna del peronismo con el objetivo de forjar una estructura propia que le permita negociar en igualdad de condiciones con el resto de los actores como el kirchnerismo y el Frente Renovador la estrategia electoral y, en el mediano y largo plazo, la conducción del espacio que hoy tracciona de oposición al gobierno de Javier Milei. También garantizaron la presencia de algunas organizaciones sociales, como el Movimiento Evita y Somos Barrio de Pie, y referentes gremiales de la CGT y las dos CTA.
La convocatoria para este sábado es a las 11 de la mañana. Espinoza, anfitrión, será el primer orador. También hablará Magario —una de las vicepresidentas del PJ bonaerense— y luego cerrará el gobernador. Según estiman en La Plata, el Centro de Eventos Culturales y Deportivo Juan Domingo Perón, en González Catán, estará repleto. Apuestan a que el binomio matancero aporte toda su maquinaria al evento. Espinoza adelantó que el encuentro servirá para “levantar más que nunca la cuarta bandera peronista: la bandera de la unidad”.

El acto funciona como la celebración oficial realizada por el Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires, que preside el gobernador. Se descuenta también la presencia de consejeros partidarios entre los que hay intendentes o ministros provinciales, además de otros dirigentes.
Kicillof ya mostró sus cartas el mes pasado cuando cerró el Plenario Federal del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) en Avellaneda. Allí, dejó algunas definiciones. Si bien no fue un lanzamiento electoral se le pareció bastante. La frase “cuenten conmigo” quedó resonando en los presentes, pero también en quienes buscan otro camino para la conducción del peronismo. Puntualmente para La Cámpora que, como contó este medio, en las últimas horas profundizó su operativo para que la candidatura del peronismo el año que viene la lleve adelante la expresidenta, Cristina Kirchner. Una postura que se endureció luego de las declaraciones del ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco. El funcionario de Kicillof planteó en una entrevista en Cenital que lo que fuera a resolver la ONU con respecto a la situación judicial de Cristina, hoy detenida a 6 años bajo prisión domiciliaria e inhabilitada de por vida para el ejercicio de la función pública, “no es vinculante” a una eventual revisión que pueda llegar a hacer la Corte Suprema de Justicia al fallo que condenó a la expresidenta y no descartó, incluso, una competencia interna.
La discusión sobre el rumbo que debe tomar el peronismo hacia la elección del año que viene es un tema no saldado de momento y su resolución llegará recién en los primeros meses de 2027. En las últimas horas, el ministro de Desarrollo de la Comunidad bonaerense y uno de los armadores del MDF, Andrés Larroque, aseguró que el peronismo debe llegar unido al 2027, pero “no amontonado”. El plan, interpretó el ministro, es no repetir la experiencia de gestión y gobierno de lo que fue la presidencia de Alberto Fernández. “Claramente le faltó orden a la fuerza política. No estaba claro el mecanismo de toma de decisiones; había una disociación entre la conducción del Estado y la conducción política”, planteó el dirigente en declaraciones a Canal 8 de Mar del Plata. Larroque es uno de los dirigentes que abona que la conducción debe ser de Kicillof y que esa condición se debe alcanzar luego de una PASO; una instancia que, por ahora, se sostiene pese a que el Gobierno trabaja en la búsqueda de los votos en el Congreso para su eliminación.
En el Día de la Lealtad, el peronismo mostrará distintas fotos. Al encuentro en La Matanza se le sumará también el acto que el kirchnerismo llevará adelante en San José 1111 en la tarde de este sábado. “Lealtad con Cristina”, plantean desde la organización. Será a las 16 h en la esquina del barrio porteño de Constitución.

Máximo Kirchner no estará. Se encuentra de gira por Chaco. Sus actividades por el Día de la Lealtad serán allí, escoltadas por el senador nacional y ex gobernador, Jorge Capitanich. Recibió la invitación al acto de este sábado en González Catán. Según supo este medio, le envió un mensaje a Magario y se disculpó por no poder asistir.
Algunos dirigentes estarán en ambos eventos —La Matanza y San José—, como por ejemplo el intendente de Lomas de Zamora, Federico Otermín. En su carácter de vicepresidente del PJ bonaerense, estará en Catán; luego, en las primeras horas de la tarde, tendrá una celebración en su distrito junto a la ministra de Ambiente, Daniela Vilar, que es la titular del PJ lomense, y finalmente asistirá a San José a respaldar a CFK. No será el único dirigente que motorice esta dinámica. Algunos intendentes de la llamada Liga de Intendentes también tendrán más de una celebración este sábado.
POLITICA
El Gobierno busca los votos para suspender las PASO, entre la resistencia de Bullrich y la demanda de la UCR para darle su apoyo

El tiempo se acorta. El Congreso avanza con varios proyectos. Karina Milei y Diego Santilli necesitan suspender las PASO en las próximas tres semanas; Javier Milei regresó de Washington y viaja como referente de la derecha a Madrid, y la economía argentina sigue creciendo, aunque a menor velocidad y sin derramar entre los votantes.
Santilli tiene los votos para suspender las PASO antes de fin de año. En rigor, hay todavía algunos senadores rebeldes que quieren negociar antes de votar afirmativamente. El proyecto está en el Senado y empezará a moverse a más tardar en la primera semana de noviembre. Karina Milei teme que se trabe. Sabe que uno de los integrantes de la mesa política que ella dirige prefiere que siga habiendo PASO y no se moverá para suspenderlas: Patricia Bullrich. Ella es la jefa del bloque libertario, por lo cual la sospecha que deslizan sobre ella es un dato sensible.
Muchos intuyen que Bullrich, íntimamente, sueña con enfrentarse en una PASO con el Presidente si ve que Milei está mal en las encuestas. Lo decidirá entre marzo y mayo. Así visto, la suspensión de las PASO tendría un doble efecto: por un lado, serviría para complicarle el armado al peronismo y, por el otro, pondría a Milei a salvo del riesgo de que Bullrich lo desafíe a una interna. Bullrich tiene peso específico propio, por lo cual habrá que esperar su próxima jugada.
¿Qué es lo que le falta al Gobierno para suspender las PASO? El apoyo de la UCR y, en particular, del gobernador mendocino, Alfredo Cornejo. El mandatario quiere que Karina lo saque de juego a Luis Petri como eventual candidato a gobernador provincial. No es seguro que Karina vaya a aceptarlo. La otra urgencia es la aprobación del Presupuesto con el menor costo posible. El debate en comisión comenzó el miércoles.
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