CHIMENTOS
Las vacaciones de Lucía Celasco y Nicolás Figal: playas, historia y glamour europeo

Lucía Celasco y Nicolás Figal, que comenzaron su relación luego de meses de rumores de romance, se embarcó en unas vacaciones europeas que aprovecharon el receso futbolístico del Mundial 2026. El itinerario, reflejado en las imágenes, combina destinos costeros y urbanos, y revela un recorrido marcado por el disfrute, el relax y la exploración de diferentes ambientes.
El viaje comenzó en paisajes donde el protagonismo lo tienen el agua y las embarcaciones. En una de las fotos, se observa un puerto de mar con casas de colores pasteles, barcos atracados y el reflejo de los edificios sobre el agua, lo que sugiere la elección de un clásico destino mediterráneo. Las construcciones, de tres a cinco pisos y con detalles arquitectónicos europeos, enmarcan una escena de pleno verano, con cielos despejados y luz intensa.
La secuencia de imágenes incluye una postal de playa, donde dos reposeras de madera y un parasol de paja enfrentan el mar turquesa. No hay personas visibles en ese momento, lo que refuerza la idea de tranquilidad y privacidad, tan buscadas en vacaciones de descanso. El horizonte recorta islas bajas y algunas embarcaciones pequeñas, completando el paisaje costero relajante.



Otro momento retratado muestra a Nicolás descalzo, vestido con una camisa clara y short, caminando por una pasarela de madera flanqueada por macetas con palmeras y flores fucsias. El fondo deja ver sombrillas de playa alineadas junto al mar, y la luz del atardecer sugiere una jornada de calor. La imagen transmite el ambiente descontracturado y la atención al detalle en la elección de los espacios.
El relax es un eje que se repite a lo largo del viaje. Una copa de cóctel naranja, con dos sorbetes negros, descansa sobre una mesa de playa. El mar y la arena ocupan el fondo, reforzando el perfil de placer y consumo refinado que caracteriza a la pareja durante su estadía.
La experiencia de sol y playa encuentra su contrapunto en una foto de Lucía Celasco recostada en una reposera, con bikini marrón y reloj dorado, tomando sol. La naturalidad del gesto, junto con la presencia de tatuajes y la textura de las toallas, marcan un registro espontáneo y despojado.
El itinerario no se restringe al mar. La pareja también disfruta de paseos urbanos y salidas nocturnas. En una de las imágenes, ambos posan frente a un espejo en una calle iluminada, rodeados de locales comerciales y bares con toldos coloridos. El gesto de paz de Nicolás y la pose relajada de Lucía transmiten complicidad y bienestar compartido.



El viaje suma una parada emblemática: París. Una fotografía muestra la calle típica parisina, con cafés y restaurantes al aire libre, fachadas de edificios antiguos y el cielo celeste del atardecer. La ambientación remite a la vida europea, con un ritmo tranquilo y peatonal. Durante la noche, la torre Eiffel iluminada se convierte en un ícono del recorrido, primero como postal monumental y luego como fondo de una selfie de la pareja, ambos con expresión distendida y cercana.
La experiencia parisina se completa con una mesa de desayuno en el tradicional salón de té Carette. Un croissant dorado, vasos de jugo de naranja y la vajilla personalizada refuerzan el tono gourmet del viaje, donde el placer gastronómico está siempre presente.
El relato visual se amplía con la llegada a Roma. En una de las imágenes, Nicolás Figal avanza por un sendero poblado de turistas y vegetación florida, con el Coliseo a la izquierda y los rayos del sol filtrándose entre las ramas. El recorrido histórico continúa con una visita al interior del Coliseo, donde la multitud de visitantes y la estructura de arcos y ladrillo muestran la magnitud del sitio. El ambiente caluroso y la ropa ligera de la gente refuerzan el clima estival.
Otra postal romana retrata a la pareja posando en una plaza frente a una fuente monumental y rodeada de árboles altos. Lucía lleva un vestido de verano en tono claro y un bolso de marca reconocida, mientras que Nicolás opta por una remera blanca y lentes de sol. La imagen da cuenta del estilo cuidado y los accesorios elegidos para cada jornada.


La combinación de destinos emblemáticos, playas exclusivas, gastronomía europea y recorridos históricos muestra cómo Lucía Celasco y Nicolás Figal aprovecharon el receso del Mundial para vivir una experiencia intensa y variada, siempre acompañados por el sol y el verano europeo.
Lucía Celasco,Nicolás Figal,Torre Eiffel,París,pareja,viaje
CHIMENTOS
La tajante reacción de Luciana Salazar tras no ser invitada al casamiento de Emanuel Ortega y Julieta Prandi

Luciana Salazar no fue invitada al casamiento civil de su primo Emanuel Ortega con Julieta Prandi, y este miércoles salió a aclararlo ella misma. A través de sus historias de Instagram, la modelo desmintió las versiones que circularon en los medios y fue categórica: con la familia Ortega “nos amamos y nadie está peleado con nadie, todo lo contrario”.
En el posteo, Salazar enumeró punto por punto los rumores que consideró falsos. “Viendo noticias falsas por todos lados”, arrancó, antes de desgranar tres aclaraciones. La primera: que con los Ortega hay plena armonía. La segunda: que la interpretación de que no fue invitada por mala relación es falsa, dado que ni sus hermanos ni su padre, Fernando Salazar, estuvieron presentes en la ceremonia. La tercera: que una historia que había subido el día anterior a Instagram nada tenía que ver con el tema. “Es más absurdo todavía”, concluyó sobre ese último punto.
El descargo llegó horas después de que trascendieran las primeras imágenes del casamiento, celebrado el martes al mediodía en el Registro Civil de San Isidro. La lista de invitados fue acotada —unas 36 personas entre familiares y amigos cercanos— y la ausencia de varios integrantes de la familia del músico quedó en el centro de los comentarios. De los hermanos de Emanuel, solo Martín Ortega estuvo presente, mientras que Julieta Ortega tampoco asistió.

Antes del descargo de Salazar, Julieta Prandi había dado su versión en el programa Intrusos (América). La conductora explicó que la boda se organizó en apenas dos meses, casi en secreto, con el objetivo de preservar la intimidad. “Es algo que se gestó hace dos meses entre él y yo en una habitación. No lo sabía el mundo. Queríamos evitarnos la prensa”, contó.
Sobre los ausentes, fue directa: “Los que podían estar, estaban y los que no, no. Y nosotros no nos ofendimos”. Subrayó que hubo compromisos previos que impidieron la presencia de algunos y que ninguna ausencia tuvo que ver con un conflicto. “Para nada. Estoy bárbara con todos”, respondió cuando le preguntaron si estaba distanciada de parte de la familia de su marido. También rechazó con firmeza los comentarios anónimos que habían alimentado los rumores. “Mirá si voy a estar respondiendo por alguien resentido o mala onda que no me quiere”, afirmó, y pidió que quienes quisieran saber la verdad consultaran directamente a los protagonistas.
Ortega confirmó esa misma lectura. Según contó Prandi, su marido “no lo podía creer” cuando se enteró de las versiones y se tomó el asunto con humor: “Se ríe porque está todo más que bien”.

El casamiento fue el cierre simbólico de una relación que comenzó a mediados de 2020, durante el aislamiento, cuando una conversación por Instagram derivó en llamadas, encuentros y, finalmente, una vida compartida. La pareja convive desde hace años y conforma una familia ensamblada junto a sus hijos: India y Bautista, de él; Rocco y Mateo, de ella con su expareja Claudio Contardi.
“Es más un símbolo, no nos cambiaba nada porque nosotros elegimos estar juntos. Vivimos juntos hace tiempo”, explicó la conductora, aunque también reconoció que cumplió un deseo personal. “Yo soy más romántica y era mi sueño casarme”, agregó. Fue Ortega quien tomó la iniciativa y le pidió matrimonio.
A la alegría del casamiento, Prandi sumó otro motivo ese mismo martes: se confirmó la sentencia contra Contardi. “Estoy feliz doble porque se confirmó la sentencia”, dijo. La pareja tiene previsto viajar a Miami de luna de miel, aunque la escapada deberá esperar unas semanas antes de que ambos puedan hacer las valijas y celebrar en privado, lejos de las cámaras, este nuevo comienzo.
Julieta Prandi,Emanuel Ortega,Luciana Salazar,matrimonio civil
CHIMENTOS
Qué ver en Netflix: la miniserie de 5 episodios que está sobresaliendo en todo el mundo

A veces no hace falta un gran evento para que todo explote: alcanza con encerrar a un grupo de amigos en el mismo lugar. “Toda la verdad de mis mentiras”, la miniserie de 5 episodios de Netflix, parte de esa idea simple… y la lleva al límite.
La historia sigue a Coco y Marín, dos mejores amigos que conviven desde hace años y que, junto a su grupo, se embarcan en una despedida de soltera en caravana. Lo que arranca como un plan relajado pronto se vuelve incómodo.
Ese viaje funciona como excusa perfecta para lo inevitable: convivir sin filtros. Y cuando eso pasa, las emociones empiezan a aparecer, incluso aquellas que nadie quería enfrentar.
La miniserie de Netflix construye su conflicto a partir de lo cotidiano. No hay grandes villanos, sino vínculos desgastados, silencios acumulados y atracciones cruzadas que empiezan a incomodar.
LA MINSIERIE DE NETFLIX MÁS SOLICITADA DE LA ACTUALIDAD
Uno de los ejes más fuertes es la tensión entre lo que se dice y lo que se calla. Porque, como sugiere el título, las mentiras no siempre son explícitas: muchas veces se sostienen en lo que se evita hablar.
El encierro en la caravana potencia todo. No hay escape posible, y cada situación —por más mínima que parezca— se vuelve un detonante emocional que impacta en todo el grupo.
Basada en la novela de Elísabet Benavent, la miniserie de Netflix mantiene ese sello de relaciones complejas y personajes imperfectos que ya es marca registrada de la autora.
“Toda la verdad de mis mentiras” no es solo una historia sobre amigos en un viaje. Es un retrato de esos vínculos que parecen sólidos… hasta que la verdad aparece y obliga a replantearlo todo.
Netflix
CHIMENTOS
De la Acrópolis a Santorini: el viaje de Gastón Trezeguet por Grecia en plena definición de Gran Hermano

Lejos de los estudios de televisión, los debates vinculados con Gran Hermano y la rutina de su agenda laboral, Gastón Trezeguet se tomó unos días para viajar por Grecia. El productor recorrió Atenas y Santorini junto a Valeria Rodríguez, su mejor amiga, y compartió distintas imágenes de una travesía que combinó historia, arquitectura, gastronomía y paseos por algunos de los destinos más reconocidos del país.
En simultáneo, en esta parte del mundo, se define Gran Hermano Generación Dorada donde Trezeguet era un de las figuras destacadas dentro del debate. Sin embargo, en medio de la competencia, decidió dar un paso al costado. Ante la sorpresa de sus seguidores, el propio productor se sinceró y explicó: “Antes de saber que el programa iba a durar más tiempo organice mis vacaciones pensando que terminaba en la fecha estipulada. Me pierdo las dos últimas semanas. Que gane la mejor”.
Entre las postales que publicó aparecieron las ruinas de la Acrópolis, las construcciones blancas de Santorini, caminos de piedra, vistas panorámicas y momentos que ambos compartieron durante el recorrido.
Durante su paso por Atenas, Trezeguet y Rodríguez visitaron algunos de los principales lugares históricos de la ciudad. Entre ellos estuvieron el Partenón, ubicado en la Acrópolis de Atenas, y el Pórtico de las Cariátides, perteneciente al Erecteón, un antiguo templo griego dedicado a Atenea, Poseidón y al rey mítico Erecteo. Allí, en una de las fotografías, ambos posaron frente a una construcción de piedra rodeada por restos de antiguas edificaciones.

La imagen fue tomada en uno de los sectores de la Acrópolis, con estructuras de piedra y columnas detrás de los viajeros. El cielo aparecía despejado y, alrededor de ellos, se distinguían bloques de distintas dimensiones, caminos irregulares y partes de las ruinas que formaban parte del recorrido. Trezeguet y Rodríguez miraron a la cámara y sonrieron mientras permanecían juntos frente a los monumentos. La postal registró el paso de ambos por el complejo histórico y mostró la escala de las construcciones que habían visitado durante su estadía en la capital griega.
Otra de las imágenes estuvo dedicada al Pórtico de las Cariátides, una de las estructuras más reconocibles del Erecteón. Allí se pudieron apreciar las figuras femeninas talladas en piedra que funcionaban como soporte de la construcción, ubicadas debajo de un entablamento decorado. El monumento se recortaba contra un cielo con nubes y, en la parte inferior, pudo verse bloques de piedra, sectores de terreno seco y restos de otras edificaciones. La fotografía permitió distinguir los detalles de las esculturas y las marcas visibles en la superficie de la construcción.
Trezeguet también se tomó una selfie con su amiga durante la visita a la Acrópolis. En esa postal, ambos aparecieron en un plano más cercano, con parte de las ruinas griegas detrás. El productor volvió a lucir una camisa blanca, mientras que Rodríguez llevaba una prenda oscura. Los dos se mostraron sonrientes y permanecieron apoyados uno junto al otro, con las estructuras arqueológicas como escenario. En otra imagen, Gastón posó solo frente a una construcción antigua, mientras usaba anteojos de sol y observaba el entorno que había recorrido junto a su compañera de viaje.


El recorrido por Atenas también incluyó una vista panorámica de la ciudad. Desde un punto elevado, se observaba una amplia extensión urbana con edificios blancos y grises, sectores arbolados y, más lejos, una cadena de montañas. En la parte inferior aparecía un antiguo teatro al aire libre, rodeado por vegetación, caminos y áreas de piedra. Otra de las postales mostró una vista de la Acrópolis con parte de la ciudad detrás, además de la estructura de un teatro antiguo y las laderas cubiertas por árboles.
Después de Atenas, la dupla continuó su recorrido por Santorini. En esa parte de la travesía, Gastón posó con anteojos de sol frente a las construcciones blancas y de tonos claros que caracterizaban a la isla. Detrás de él se distinguieron terrazas, escaleras, cúpulas, balcones y grupos de turistas que caminaban por las calles. Las viviendas y los caminos angostos ocupaban buena parte de las escenas, junto con fachadas en tonos blancos, rosados y anaranjados que aparecían distribuidas en distintos niveles.


En otra selfie tomada en Santorini, Trezeguet apareció junto a Valeria con el paisaje de la isla detrás. Ambos sonrieron a la cámara mientras permanecían cerca uno del otro, rodeados por construcciones claras y visitantes que avanzaban por las calles. El productor también compartió una postal en la que volvió a aparecer junto a Rodríguez, esta vez con una vista más amplia del entorno. Él llevaba una camisa celeste y ella una prenda oscura.


Las imágenes reunieron diferentes momentos del viaje: las visitas al Partenón y al Pórtico de las Cariátides en la Acrópolis de Atenas, el paso por otros sectores del complejo arqueológico, las vistas de la ciudad, una comida durante el recorrido y los paseos por las calles de Santorini. En todas las postales, Gastón y Valeria aparecieron como compañeros de una travesía que compartieron entre construcciones históricas, paisajes urbanos y recorridos turísticos.
Gastón Trezeguet,Atenas,Grecia,Erecteón
ECONOMIA3 días agoMás allá de la música, el nuevo negocio de Pablito Lescano, el líder de Damas Gratis
POLITICA3 días agoRenunció Santiago Muzio, el director de la Casa Argentina en París
ECONOMIA3 días agoComienza una de las semanas más complicadas del año: debate entre empresarios de IA con Trump y casi segura suba de tasas en Estados Unidos

















