POLITICA
Javier Milei no desacelera la motosierra en el Gabinete y ya despidió a 55 altos funcionarios

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Esa lógica de Milei se traslada al manejo de sus equipos de ministros, asesores y colaboradores. En los 223 días que lleva al frente del Gobierno, el líder de los libertarios echó a unos 55 funcionarios de alto rango. Es decir, personas que habían sido designadas en puestos estratégicos de la función pública y que estaban al mando de carteras, secretarías, subsecretarías o empresas que controla el Estado. En base a esas cifras se deduce que, en promedio, casi dos funcionarios fueron eyectados por semana de sus cargos desde que Milei tomó posesión el 10 de diciembre pasado. Dicho de otro modo: cada cuatro días de gestión, un integrante de la planta política de la administración nacional fue desplazado de sus funciones por orden de Milei, quien dio el salto a la política grande sin contar con experiencia en la gestión de grandes estructuras de poder o la tarea de articular equipos de asesores y manejar enormes presupuestos.
Julio Garro (Deportes) y Fernando Vilella (Bioeconomía) fueron las últimas víctimas de la ira de Milei y de su principal comisario político en el aparato estatal: Santiago Caputo, asesor de la Secretaría General de la Presidencia. Caputo es el funcionario que más poder acumuló en la Casa Rosada desde que Nicolás Posse fue exonerado de la jefatura de Gabinete. Como Karina Milei, el influyente asesor se sienta en la mesa chica del Presidente y se mete directamente en decisiones de ministerios u organismos públicos, donde coloniza áreas con soldados fieles.
El ritmo frenético de la “purga” que ejecutan de manera impiadosa Milei y Caputo ante aquellos que contradicen el relato oficial o no se alinean con las directivas expresas que emanan desde la cúpula del Gobierno no aminoró con el correr de la gestión ni la aprobación de las reformas económicas en el Congreso. Al contrario, en los meses de mayo y junio, cuando ya concluía el primer semestre de los libertarios en el poder, hubo un récord de despidos. Al menos veinticuatro funcionarios perdieron su lugar en la estructura nacional en esos 60 días. O sea, hubo doce expulsados por mes. Hasta ese momento los picos máximos se habían dado en febrero y abril, con siete bajas. Y en lo que va de julio ya se fueron seis altos funcionarios. El dato se desprende de un trabajo del politólogo y consultor Pablo Salinas, quien realiza un monitoreo diario de los despidos en el Estado. Las áreas que más bajas sufrieron son Capital Humano (29%); Economía (24%), Jefatura de Gabinete (13%); Salud (7%); y Educación (5%).
Con la cesantía de Posse como jefe de Gabinete, no solo se aceleró la mutación en el seno del equipo de ministros, sino que se instauró una nueva dinámica interna en la Casa Rosada. En rigor, las necesidades políticas se impusieron a las urgencias de la gestión. Aquellos colaboradores de Milei que estaban encargados de la estrategia electoral y el armado político se quedaron con el control y la gerencia del Estado.
El avance de Caputo
Poco a poco, Caputo desarmó el diseño organizacional que había preparado Posse desde que inició la campaña presidencial. Guillermo Francos, el fixer de Milei a la hora de trenzar acuerdos con la oposición en el Congreso, fue promovido a ministro coordinador, pero, en rigor, su misión principal sigue siendo la articulación política. “Nadie ordena la gestión y tiene que ver con una mirada política: el Estado no tiene impacto, solo genera problemas o intervenciones innecesarias en la vida de la gente. Entonces, creen que por más que mejoren el funcionamiento del equipo, el impacto va a ser marginal en la sociedad”, grafican cerca de un ministro de Milei.
En paralelo, Caputo delegó tareas de la jefatura de Gabinete en el nuevo ministerio del “coloso” Federico Sturzenegger y colocó a sus leales en posiciones estratégicas o áreas donde hay cajas codiciadas. Por caso, el abogado Silvestre Sívori, el titular de la AFI que había seleccionado Posse, fue reemplazado por Sergio Neiffert, un hombre que responde a Caputo. El asesor más influyente de la Casa Rosada también se quedó con el manejo de la secretaría que administra las empresas del Estado, donde ubicó a Diego Chaher. La privatización de las compañías públicas es uno de los objetivos prioritarios para el relato de Milei. Por esa razón, Caputo oficia como un “facilitador” de los encargados de llevar adelante el proceso de venta. Antes de que Chaher se hiciera cargo de las privatizaciones, el asunto estaba en manos de Mauricio González Botto, cercano a Posse.
En el Gobierno quedan pocos funcionarios de confianza del exjefe de Gabinete en cargos relevantes. Sobrevivieron José Rolandi, que tuvo un rol clave en la negociación con la oposición para sancionar la Ley Bases y el paquete fiscal, y Julio Cordero, secretario de Trabajo. O los jefes de las fuerzas federales -como Alfredo Gallardo, titular de la PSA-, a quienes Posse designó antes de que Patricia Bullrich pudiera hacer sugerencias.
Al igual que Rolandi o Cordero, Eduardo Rodríguez Chirillo se mantiene cargo de la Secretaría de Energía. Chirillo, del equipo de Carlos Bastos y Domingo Cavallo, también sufre el agobio de la avanzada de Caputo, quien influye en el área energética a través de Mario Cairella, vicepresidente de Cammesa. Lo mismo padece Diana Mondino en Cancillería, donde Karina Milei puso como veedora a Úrsula Basset.
Asimismo, los tentáculos de Caputo llegan al Enacom, YPF -con Guillermo Garat- o el sector de Salud, donde Mario Lugones -su hijo Rodrigo es íntimo amigo del estratega de Milei- tiene una enorme capacidad de interferencia. A su vez, el asesor presidencial desembarcó en el Ministerio de Justicia, donde Sebastián Amerio controla de facto los hilos de la cartera de Mariano Cúneo Libarona, quien perdió a su mano derecha, el abogado Diego Guerendiain, en mayo pasado.
Pese a que el avance de Caputo genera roces internos y despierta reproches, Francos avaló el nuevo diseño de la Jefatura de Gabinete porque no tiene intenciones de ser un controller de la gestión o asumir la performance de monitorear al resto de los ministros. De hecho, nombró pocos hombres de su confianza en áreas clave y delegó tareas en Caputo. Por ejemplo, apenas colocó al radical José Luis Vila para reemplazar a Jorge Antelo, un leal a Posse, al frente de la Secretaría de Estrategia Nacional. Es que Francos no exhibe voluntad de construir poder. Prefiere enfocarse en crear relaciones con los dialoguistas y fortificar la base de sustentación política de Milei.

De este modo, la gestión de Milei se quedó sin un liderazgo definido que oficie como ordenador, admiten funcionarios actuales y cesanteados por el Presidente. Y la avalancha de 55 despidos de altos funcionarios provoca un mal clima interno. “Se despide gente por cualquier error y eso genera poco compromiso, o que nadie se quiera sumar. Los que están solo buscan sobrevivir”, retrata un asesor del Gobierno. La nueva estructura de la Jefatura de Gabinete se reflejará en el decreto de reformulación del Estado que preparan en Balcarce 50.
En las últimas horas, Francos buscó relativizar el efecto de la ola de despidos en la calidad de la gestión. A pesar de que admitió que Milei aún no pudo consolidar los equipos porque LLA es una fuerza nueva, vinculó las intempestivas salidas de funcionarios a la falta de resistencia de los desplazados a las dificultades de la gestión, y no a las falencias del liderazgo del Presidente o la ausencia de experiencia en la función pública. “Hay mucha gente que llegó a la función pública y no tuvo el aguante suficiente”, señaló Francos en una entrevista que concedió al diario Perfil.
La mutación del Gabinete de Milei también exhibe cómo el Presidente fue perdiendo aliados o desgastando los vínculos con sus socios políticos a raíz de los contratiempos de la gestión o los traspiés en las batallas legislativas del oficialismo. Eso se refleja, por ejemplo, en las salidas de Osvaldo Giordano (Anses), Flavia Royón (Minería), Pablo de la Torre (Niñez, Adolescencia y Familia) y Omar Yasín (Trabajo), entre otros. Con excepción de Bullrich o Luis Petri (Defensa), los aliados fueron relegados a un rol marginal.
Según Federico Aurelio, de Aresco, los despidos en el Estado no afectaron hasta ahora el nivel de imagen del Presidente en las encuestas. “No modificó nada, ni para bien ni para mal. Fue absolutamente inocuo. Si la gente viera que las cosas no funcionan y hay una continuidad de estos movimientos, lo puede afectar a Milei en el futuro, sobre todo, si no se ven resultados”, indica Aurelio.
El Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) que elabora la Universidad Torcuato Di Tella volvió a caer en junio, cuando el Presidente echó a doce funcionarios. Según la encuesta, la gestión de Milei obtuvo 2,46 puntos (en una escala que va de 0 a 5), lo que significó una baja del 2,1% respecto de mayo.
Cuando aún formaba parte del Gobierno, Posse supo ser un pararrayos cuando el Presidente o Caputo pedían cortar cabezas de funcionarios díscolos en un ataque de furia. “¿Para qué los vamos a echar?”, respondía Posse en situaciones de crisis para apaciguar los ánimos e intermediar. Pedía templanza para no incrementar la incertidumbre y el desorden en el manejo de la gestión del Estado. En cambio, los detractores de Posse creían que exhibía quietismo en la toma de decisiones. “Yo soy bilardista, esto es resultado puro. Se fue Posse y la productividad del gobierno voló”, afirmó el viernes último Milei en diálogo con el canal Neura.
El exjefe de Gabinete chocaba con Caputo a la hora de avanzar con nombramientos en sillas codiciadas. “No renuncié tres veces, sino más de 300″, suele decir Posse a sus íntimos. Por estos días disfruta de unos días de vacaciones con su familia, alejado de los altos niveles de estrés de la función pública. Al igual que durante su travesía por el Gobierno, Posse sigue cultivando un bajo perfil. “Los que trabajamos desde el principio estamos apenados. Ahora la épica del relato no está en la inexperiencia de liderazgo de la mesa chica de Javier, sino que la gente que llegó a la función pública ‘no tenía aguante’”, ironiza un exfuncionario nacional de LLA.
El rol marginal de los aliados
El gabinete de Milei se gestó durante la campaña electoral en un bar de Palermo, ubicado cerca de la sede de Corporación América, la empresa de Eduardo Eurnekian, donde trabajaba Posse. Luego, se mudaron a unas oficinas de coworking de la compañía HIT. Por allí desfilaban Mondino, Victoria Villarruel, que añoraban tener injerencia en Seguridad y Defensa, Pettovello o Rodríguez Chirillo.
Hasta el desembarco de los libertarios en la Casa Rosada, Karina Milei y Caputo eran los encargados de bosquejar el relato político, definir la hoja de ruta de la campaña y tallar la identidad del candidato presidencial. Posse, en tanto, era quien se ocupaba de organizar los equipos técnicos, reclutar eventuales ministros o secretarios -como fueron los casos de Guillermo Ferraro o Vilella y Luis Caputo- y potenciales inversores. Era el gerente general del “Gabinete en las sombras”, como le decía Milei. A contrarreloj, construyeron un equipo de gestión como si fuera una startup. “Era un espacio nuevo y en construcción. Javier le encargó armar un Gobierno, porque no tenía experiencia y no pensó que iba a ganar. Por eso, le dio poder o le entregó la AFI”, recuerda uno de los protagonistas de la gestación del gobierno de LLA.
En el arranque de la gestión de Milei había un hilo conductor entre Francos, Caputo, Posse y Karina Milei. Todos ellos resistían el avance de Mauricio Macri sobre áreas sensibles del Gobierno. Bullrich y Petri (Defensa), que se mantenían como islas autónomas, también notaron en sus carteras el avance de Caputo con la reestructuración de la AFI. Hay decenas de dirigentes con pasado en Pro en el Estado, como Alejo Maxit (Aysa) o Javier Herrera Bravo (Legal y Técnica), pero todos ellos no ingresaron por un acuerdo con Macri. Bullrich acobijó a sus fieles y otros amarillos tejieron lazos para garantizarse un lugar en el Estado. Por caso, Macri tampoco promovió a Alejandro Pablo Cecati, titular de la Agencia de Seguridad Nacional, que funcionará bajo la órbita de la SIDE. Sin embargo, tiene una relación de amistad, ya que Cecati fue jefe de su custodia durante años. Es más, Cecati era asesor en el Ministerio de Seguridad de Vicente Ventura Barreiro, a quien Bullrich desplazó y denunció ante la Oficina Anticorrupción.
Lucas Aparicio (Pro) estuvo a punto de convertirse en el jefe de asesores de Pettovello, una de las ministras que más bajas sufrió: 16. Sin embargo, Aparicio quedará como asesor y no asumirá en el lugar que dejó vacante Fernando Szeresesky tras la crisis por el escándalo del reparto de alimentos.
A Garro, quien debió presentar su dimisión después de la polémica que generó en las redes sociales su opinión sobre los cánticos racistas de la selección argentina, lo reemplazó el exfuncionario macrista Diógenes de Urquiza, quien ya tenía la confianza de Daniel Scioli, secretario del área y ladero de Francos.
La semana pasada había sido el turno de Vilella, exsecretario de Bioeconomía, quien se enteró en París, Francia, de que ya no formaba parte del Gabinete de Milei después de una gira oficial por Asia. A Vilella lo sustituirá Sergio Iraeta, con pasado en la universidad del CEMA y cercano a Luis Caputo. “Milei aprendió algo de Macri: la gestión del Estado o la ‘institucionalidad’ no sirven para ganar elecciones”, grafica un exfuncionario de Cambiemos.
Matías Moreno,LA NACION,Política
POLITICA
Solo en Off | A las piñas: un diputado y un funcionario quedaron en medio de una pelea de bar en Rusia

Todo marchó viento en popa en Ekaterimburgo, la cuarta ciudad más poblada de Rusia, donde se desarrolló el Festival Internacional de la Juventud bajo el lema “Persigue su sueño”. Natalia Oreiro había desplegado todo su glamour ante una multitud que bailó al ritmo de sus canciones, entre ellas “Cambio dolor” y “Me muero de amor”. Allí mismo unos 10.000 jóvenes, entre líderes locales e internacionales, se dieron cita en foros y talleres de ciencia y tecnología, con los que el régimen de Vladimir Putin ensaya una lavada de cara todos los años.
Al evento asistió una delegación argentina bastante numerosa, de unos 50 jóvenes, miembros de partidos políticos y ONG´s. Luego de las actividades en Ekaterimburgo, sus integrantes viajaron los más de 1700 kilómetros unen esa ciudad con Moscú. Y entre ellos, algunos salieron a conocer la noche de la capital moscovita. Recalaron en un bar no tan distante del Kremlin, el icónico palacio de gobierno. Pero lo que comenzó con alegría y tono festivo, terminó en un tumulto en el que intervino la durísima Policía rusa.
Según deslizó una fuente que estuvo en el lugar, varios argentinos que estaban pasando el rato en el bar terminaron tomándose a golpes de puño con un brasilero que estaba pasado de copas. Uno de los protagonistas involuntarios de la refriega fue el diputado kirchnerista del Parlasur Franco Metaza, quien intentó separar la pelea y recibió a cambio un par de trompadas. El agresor fue retirado del bar hacia la calle Kuybasheva, mientras que el agredido -el funcionario bonaerense Santiago Tangir– terminó denunciando el hecho ante la policía.
Los que se enteraron de la pelea ironizan con que no fue nada parecida a la de Rocky Balboa contra Iván Drago en Moscú, en la recordada cuarta película de la historia que encarnó Silvester Stallone. Es más, juran que hubo golpes antideportivos y que en el revoleo, más de uno ligó una piña. Mientras tanto, en la delegación argentina afloraron los reproches. “¡Qué boludos, armar semejante quilombo cuando sos invitado en Rusia!“, fue uno de los mensajes.
¿Cupo femenino o “casta” en la Ciudad?
La renovación del directorio del Ente Único Regulador de los Servicios Públicos de la Ciudad quedó frenada en la Legislatura porteña por una cuestión de género: entre las postulaciones iniciales para ocupar las cuatro vocalías hubo un número bajo de candidatas mujeres. La audiencia pública prevista para la semana pasada, en la que los candidatos debían exponer sus antecedentes, fue suspendida y se abrió una instancia para ampliar la nómina. El organismo cuenta con cinco integrantes, incluida la Presidencia, y la designación para ese cargo corresponde al Poder Ejecutivo.
En ese esquema, el alcalde Jorge Macri propuso a Paola Michielotto para presidir el Ente. La designación contiene un dato político y familiar: Michielotto ya tuvo un paso al frente del organismo y su nombre aparece asociado al sector de Cristian Ritondo, mientras que actualmente la autoridad del Ente es María Eugenia Michielotto, su hermana.
La propuesta de la candidatura de Paola deberá atravesar el procedimiento antes de llegar al recinto. La nueva audiencia fue fijada para el 19 de octubre y, hasta el viernes, se habían sumado otras cinco mujeres a la convocatoria. Así, el trámite que debía avanzar la semana pasada volvió a abrirse para incorporar postulantes femeninas. “¿Pero esto es por el cupo femenino o para poner el mismo apellido otra vez?“, se escuchó comentar en los pasillos de la Legislatura, donde el apellido Ritondo sigue teniendo un peso político notorio.
Una inesperada visita a la Sociedad Rural
Jugó de local y exhibió su poder de organización, pero también se arriesgó a ir de visitante. El exintendente de Avellaneda Jorge Ferraresi pasó en los últimos días de garantizarle al gobernador Axel Kicillof el espacio para que hiciera un acto que prácticamente significó el lanzamiento de su candidatura presidencial, a visitar una ciudad del interior bonaerense y presentarse en la Sociedad Rural, algo que un dirigente peronista no hacía desde la resolución 125 que desató la “guerra gaucha” entre el gobierno kirchnerista y el campo en 2008.
La presidenta de la SRA local, Yamila Farrell, y la comisión directiva de la entidad recibieron a Ferraresi y al dirigente Luciano Dellepiane. “Escuchamos sus problemáticas de primera mano para construir la agenda de la etapa que viene, que será del trabajo y del desarrollo. Gracias por recibirnos, tenemos la misma visión, la de una Argentina donde el pueblo sea feliz”, publicó Ferraresi en sus redes tras el encuentro, que fue inusual para un peronista del conurbano.
Ferraresi es uno de los principales candidatos que tiene el axelista Movimiento Derecho al Futuro a suceder a Kicillof en la Gobernación, junto al ministro Gabriel Katopodis, el más conocido de acuerdo a las encuestas. Por afuera de ese grupo, otra aspirante que está activa es Mariel Fernández, la intendenta de Moreno que integra el grupo conocido como La Liga. Ferraresi parece dispuesto a llevar su campaña a territorios inexplorados: ya sorprendió semanas atrás cuando pidió poner la lupa sobre el alto nivel de ausentismo de los docentes en la provincia.
Del mismo autor de “hay que dejar de robar…”
Las apariciones de Luis Barrionuevo no son precisamente espontáneas. Detrás de una declaración suya suele haber una intención política o un intento de posicionamiento para la próxima contienda electoral. En 2023 apostó por Javier Milei y ahora luce arrepentido, pero en el peronismo son pocos los que parecen dispuestos a recibirlo nuevamente con los brazos abiertos.
El histórico dirigente sindical, autor de la frase “hay que dejar de robar por lo menos por dos años” y acusado de una quema de urnas en Catamarca, su provincia natal, es ahora el protagonista del documental “La mano que mueve los hilos”, una biopic de 90 minutos que se estrena este lunes en el Cinemark de Palermo.
“¿Creés que sabés algo de la Argentina? No sabés nada”, es un disparador que hace se refiere a la jactancia de Barrionuevo sobre su intervención en acontecimientos relevantes de la historia reciente como el regreso a la democracia, el Pacto de Olivos y su presidencia en el club Chacarita. Barrionuevo tiene 84 años y es el jefe del gremio de Gastronómicos desde 1985.
Todo indica que a Luisito se le acabaron los ases bajo la manga, pero…
El amor (libertario) es más fuerte
Ella estuvo a punto de asumir en 2024 como directora de Planeamiento del Registro Nacional de las Personas (Renaper), pero el nombramiento no pudo ser porque en la interna libertaria le reprocharon su corta edad, escasa experiencia en la gestión y la falta de un título universitario. Él sufrió el revés de Geraldine Calvella, tal vez porque era parte de su mismo espacio político dentro del flamante partido libertario.
Pero con el tiempo la pudo recompensar: ella asumió en la banca que él, Alejandro Carrancio, dejó en la Cámara de Diputados bonaerense para pasar a un cargo ejecutivo y luego, desde 2025, a la Cámara de Diputados nacional. Es la mano derecha de Sebastián Pareja, el armador provincial de La Libertad Avanza, y tiene su base política en Mar del Plata.
La unión entre Alejandro y Geraldine quedó reflejara en las redes en los últimos días, cuando ambos festejaron que ella se recibió de abogada. “Felicitaciones Geri, ya abogada. Muy feliz y orgulloso de tus logros. Vamos por muchísimo más”, escribió Carrancio en su cuenta de Instagram. Ella sumó: “Hoy puedo decirlo: soy abogada”. Y como para que no quedaran lugar a dudas, respondió al mensaje de Carrancio: “¡Gracias mi amor, te amo!“.
Mariano Spezzapria,En off,Conforme a
POLITICA
Javier Milei suspendió la reunión de Gabinete de este lunes para trabajar en su discurso ante la ONU

El Gobierno suspendió la reunión de Gabinete que estaba prevista para este lunes en la Casa Rosada. La decisión se explicó en que el Presidente requería dedicarse por completo a la redacción de su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU).
En Balcarce 50 atribuyeron la medida a la ausencia de varios integrantes del equipo por viajes y al trabajo del Presidente sobre su exposición ante buena parte de los líderes del mundo que dará el miércoles en Estados Unidos. Hasta este sábado, el Gobierno sostenía que el encuentro, fijado para las 10, seguía en pie pese al viaje presidencial.
Con la suspensión, quedó postergado un reencuentro atravesado por las recientes tensiones que se generaron entre Patricia Bullich y otros miembros de la cúpula del Ejecutivo por los recortes en Discapacidad introducidos en el Presupuesto 2027.
Hasta la confirmación de la suspensión, la jefa de la bancada oficialista en el Senado tenía previsto asistir a la cumbre en Casa Rosada, donde hablaría por primera vez con Milei desde el conflicto que escaló a partir de sus declaraciones públicas. Ahora, su reencuentro con la cúpula del Gobierno será este martes, en la reunión de la mesa política.
El foco de conflicto en el oficialismo estalló la semana pasada cuando la jefa del bloque libertario en el Senado reveló que no había sido informada sobre las modificaciones que el Ejecutivo introdujo en el capítulo de Discapacidad, pese a haber participado un día antes de la mesa política. En ese contexto, apuntó contra el Ministerio de Economía, pidió que “no la tomen por tonta” y aseguró que la falta de información afectó las negociaciones con los aliados.
El viernes, Bullrich sumó al episodio un video musicalizado con la canción de Lali Espósito -conocida por su enfrentamiento con el Gobierno- No me importa, que en uno de sus pasajes advierte: “No voy a parar por miedo a correr, sé que quisieran poder controlarme”.
Para desescalar el conflicto, Milei le restó gravedad al video, pero puertas adentro distintos funcionarios admitieron un malestar por las diferencias que la senadora viene haciendo públicas.
El viaje de Milei a Nueva York en medio de la tensión con el Reino Unido por Malvinas
En ese contexto, el Gabinete suspendió la reunión de Gabinete. Según comunicaron fuentes oficiales, el Presidente tiene previsto partir rumbo a Nueva York este lunes a las 23 para llegar el martes a las 9:30 (hora argentina) al aeropuerto JFK.
Ese mismo día, a las 16, expondrá en la institución educativa Yeshiva Darchei Torah, donde recibirá el premio Ohev Yisrael, y por la noche se reunirá con los economistas Roberto Salinas y Xavier Sala i Martín.
Sin embargo, el foco del viaje será el miércoles, cuando hable a las 12 ante la Asamblea General, para luego disertar a las 16 en una conferencia sobre libertad económica y seguridad estratégica. Sus actividades continuarán con un encuentro con empresarios organizado por el Consejo de las Américas y una reunión con el rabino Simón Jacobson. Para cerrar su gira, el jueves a las 13 hablará en The Economic Club of New York y a las 21 emprenderá el regreso, con arribo previsto a Aeroparque el viernes a las 8:30.
POLITICA
En un clima atravesado por la interna, Kicillof y el kirchnerismo marcharon por la Noche de los Lápices

La movilización del 50 aniversario de La Noche de los Lápices obligó a los distintos sectores del peronismo a acordar un esquema logístico de convivencia en medio de la discusión interna del espacio, que en los últimos días volvió a ganar volumen, incluso, por el multitudinario encuentro que se desarrolló este miércoles en el centro de la capital bonaerense.
Es que la Federación de Estudiantes Secundarios PBA, cuya conducción es de La Cámpora, venía cuestionando que en las reuniones para organizar la movilización, el Gobierno bonaerense, a diferencia de otros años, decidió no “poner micros” para facilitar el traslado de los estudiantes desde distintos puntos de la provincia. En el Gobierno de Axel Kicillof, como contó Infobae, plantearon que cada organización debe resolver los mecanismos de traslado con sus referentes y espacios aliados. Sí hubo postas de hidratación de la empresa ABSA y demás referencias dispuestas por el Ejecutivo. Como fuera, este miércoles en las inmediaciones de las calles 7 y 38, desde donde partió la columna, hubo distintos micros. “Los gestionamos nosotros”, plantearon desde la FES.
En las últimas horas, desde la Federación de secundarios que responden a CFK emitieron una “carta abierta” al gobernador. La misma aseguraba que “este año, sorpresivamente, a pocos días de la movilización, nos encontramos con este argumento, con el cual se buscó condicionar esta política de acompañamiento que venía teniendo esta gestión, para modificar la consigna principal de la movilización, a la cual no vamos a renunciar por nada”. El trasfondo, creían, era que se desplegarían consignas reclamando la libertad de Cristina Kirchner.
Luego, desde la misma movilización, la presidenta de la FES, Alma Parla Hair, dijo ante la prensa que “hoy los lápices en todo el país escriben Cristina Libre y Presidenta”. “Es la consigna que usamos acá en La Plata también. Ayer por Perón y hoy por Cristina, y eso es lo que escriben los lápices en nuestra generación”, agregó. Al ser consultada por el comunicado, solo se limitó a decir que lo expuesto reflejaba el posicionamiento del espacio.

El momento vértice de la movilización de este miércoles se dio cuando a la columna principal llegó el MDF. Eran un gran número de estudiantes que arribó cantando “abran paso, llegó la JP”. El grupo de jóvenes estuvo acompañado por Carmen Arias, una de las Madres de Plaza de Mayo y se concentró en el local partidario de La Patria Es El Otro, que responde a Andrés “Cuervo” Larroque y que queda a dos cuadras de donde fue el punto de concentración.
Logísticamente se acordó que la marcha ocupe solo una mano de la avenida 7. Entonces, la columna del MDF hizo su ingreso de manera descendente desde calle 40 hacia 38, pasó al lado de la columna de la FES, separada por un cordón, y se ubicó detrás de la militancia kirchnerista que fue al frente de la movilización. Nada que no suceda en una movilización cuyas organizaciones participantes están partidas, como sucede actualmente en el peronismo de la provincia de Buenos Aires.
Fuentes de la organización, confiaron a este medio que el acuerdo fue ese: que la FES iba al frente, que se le iba a dejar un espacio grande a la juventud del MDF que en La Plata cuenta con la conducción de la Juventud Peronista Universitaria (JUP) y que se garantizaba la no agresión. No se registraron incidentes, aunque la tensión sobrevoló durante todo el recorrido.

A diferencia de años anteriores, Kicillof participó de la movilización desde el inicio y no se sumó en las calles 7 y 50. Esta vez se trasladó con su comitiva hasta la esquina de 7 y 38, bajó de su auto junto al ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés Larroque —que siguió de cerca la organización previa de la jornada— e ingresó a la columna en medio de un tumulto de personas. Lo acompañaron la vicegobernadora, Verónica Magario, que también se sumó en esa esquina y algunos ministros provinciales, además del intendente de La Plata, Julio Alak. Caminaron cerca de dos cuadras entre fotos y empujones.
Antes de que llegara Kicillof, la columna de la FES coreó una y otra vez la canción dedicada al gobernador: “Cristina es la conducción, vamos a ver si lo entienden, somos soldados de Perón y la Patria no se vende, yo siempre te voy a seguir, no me importa lo que digan, y si querés otra canción… vení, te presto la mía”. La renombrada canción de la discordia. Entre los dirigentes del kirchnerismo marcharon por las calles de La Plata: el senador nacional, Eduardo “Wado de Pedro; diputado nacional Horacio Pietragalla Corti; la presidenta del Instituto Cultural de la provincia de Buenos Aires, Florencia Saintout; el diputado provincial Juan Ariel Archanco; la senadora bonaerense Fernanda Raverta; el senador nacional Eduardo “Wado” de Pedro; la diputada nacional Lucía Cámpora; la intendenta interina de Quilmes, Eva Mieri; y el subsecretario de Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires, Matías Moreno.
Este 16 de septiembre no fue una fecha más. Se cumplieron 50 años del momento en que las fuerzas policiales secuestraron, entre el 15 y el 21 de septiembre de 1976, a un grupo de estudiantes de la ciudad de La Plata. Los procedimientos se vincularon con los reclamos por el boleto estudiantil, aunque formaron parte de una política represiva más amplia de la dictadura cívico-militar que gobernó Argentina entre 1976 y 1983. Para las autoridades de facto, los adolescentes eran una amenaza, y el Grupo de Tareas —integrado por el Ejército, la Policía bonaerense y el Servicio Penitenciario Bonaerense— desplegó su maquinaria de persecución y represión contra ellos.

Seis de los diez estudiantes secundarios secuestrados en La Plata continúan desaparecidos: María Claudia Falcone, de 16 años; Francisco López Muntaner, de 16; Claudio de Acha y Horacio Ángel Ungaro, ambos de 17; Daniel Alberto Racero, de 18, y María Clara Ciocchini. Emilse Moler, sobreviviente de los operativos, sostuvo: “Nos detuvieron porque éramos militantes de la UES; no fuimos víctimas inocentes”.
Además de Moler, Pablo Díaz, Gustavo Calotti y Patricia Miranda también sobrevivieron. Este miércoles Díaz y Emilse Moler se movilizaron junto a los secundarios. Más temprano, Kicillof compartió un homenaje con Calotti y Moler en la plazoleta La Noche de los Lápices del que también fue parte la titular de Abuelas, Estela de Carlotto. “Estamos acá para recordar y homenajear a los pibes y pibas que lucharon colectivamente por un bien común”. “La mejor forma de honrarlos es con hechos concretos: en la provincia de Buenos Aires hemos garantizado el boleto estudiantil”, dijo el gobernador.
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