POLITICA
Mentira, poder y Democracia

El 29 de abril pasado asistimos a un acontecimiento singular en la historia política reciente: el presidente de la Nación, junto a las principales figuras del gabinete, asistieron a la exposición del Jefe de Ministros ante el recinto de la Cámara de Diputados.
Hoy sabemos con certeza de qué se trató aquel espectáculo inusual: una ODA a la mentira nunca antes interpretada con tal descaro.
El jefe de Gabinete leyó aquella vez, en transmisión para todo el país, respuestas prefabricadas y datos al voleo sobre la situación por la que se lo investiga.
Eso sí, las leyó con tanta convicción y altanería que sus intervenciones eran correspondidas con vivas y aplausos estruendosos de palcos y butacas oficialistas.
Al finalizar la actuación, el elenco de gobierno y su bancada se retiró del hemiciclo entonando aquello de los Divididos -“cuando la mentira es la verdad…”- con tanto convencimiento de que hubo tiempo, además, para el insulto a opositores y periodistas que se atrevieran a indagar.
Cuando la mentira es una conducta legitimada y celebrada desde el poder, ella deja de ser el rasgo individual de un funcionario y produce un daño silencioso en la sociedad que suele advertirse tardíamente.
Alguna vez, Arturo Illia dijo que “si no sabemos con seguridad que nuestra verdad es la verdad, sabemos, al menos, dónde está la mentira”.
El problema ahora es que se ha mentido tanto, y tan sistemáticamente, que la verdad pierde sus contornos. Estamos frente a un problema moral que se convierte en un problema institucional de impacto sobre la salud de la democracia.
Terreno peligroso
Una sociedad puede convivir con errores, promesas incumplidas de sus gobernantes, exageraciones, exceso de retórica. Pero cuando el funcionario utiliza la mentira deliberadamente, como herramienta de comunicación, o como estrategia defensiva para mantener el poder a cualquier precio, entramos en un terreno peligroso.
La pregunta es inevitable. Si los responsables del poder, como el Jefe de Gabinete, pueden mentir sin consecuencias ¿por qué razón la sociedad debería tener la obligación de decir la verdad?
La mentira emanada desde el poder, y más todavía si tiene el apoyo del propio presidente, actúa como legitimación de una realidad falsa y falseada. La naturaliza y la consolida.
Con nuestros aciertos y errores, venimos de una tradición donde la conducta pública tenía un efecto pedagógico. El gobernante era el espejo donde muchos ciudadanos se miraban: su comportamiento, aun cuando no enseña, educa.
No puede argumentarse que la mentira construida sea el resultado de un invento resabio de la casta, que desea regresar al pasado. Lo ridículo pasa a la categoría de cinismo.
El gobierno y sus seguidores creen que encarnan una excepción. Si no se detienen, van a quedar como los protagonistas del peor cambio cultural.
Como sociedad tenemos que reaccionar urgentemente. No puede ser que una baja de la inflación o del riesgo país lo permita todo. La democracia no se sostiene únicamente con cifras. Necesita confianza, y ella existe sobre la base de la verdad.
No estamos exigiendo gobiernos o dirigentes infalibles e incontrovertibles, no existen. Pero una cosa es equivocarse y otra aferrarse a la mentira deliberadamente.
El error se corrige; la mentira sistemática, destruye.
Como se vio aquella tarde en el recinto de Diputados, la mentira política nunca viene sola. Necesita acompañarse de agresiones, polarizaciones y ataques generalizados, como los que padece la prensa en busca de la verdad.
Los argentinos hemos soportado crisis económicas, políticas, decepciones, fatiga social y hasta corrupción. Pero no podemos consentir la destrucción deliberada de la verdad pública.
Aunque miremos diariamente la pizarra de los números y sigamos votando, solo la degradación nos espera.
Mario R. Negri,Conforme a
POLITICA
Tres testigos de la Aduana paraguaya complicaron a Edgardo Kueider en el juicio por contrabando

Este martes declararon los tres agentes de la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) de Paraguay que detuvieron al ex senador nacional Edgardo Kueider cuando circulaba con más de 200 mil dólares. Lo hicieron ante el Tribunal de Sentencia integrado por Elsa García (presidenta), Matías Garcete y Adriana Planás.
El primero en hablar ante la Justicia fue Cristian Díaz Benítez. El funcionario era el encargado del grupo de control nocturno. Su turno comenzaba a las 19 y se extendía hasta las 7 del otro día. Según relató, el vehículo en el que se trasladaba Kueider (una Chevrolet Trailblazer) es considerado de alta gama. Y eso llevó a que fuera detenido por perfil aleatorio.
Benítez indicó que le preguntaron al conductor (el ex senador) si tenía algo que declarar. Respondió que no. Sin embargo, observaron una mochila negra detrás del asiento. Le pidieron que la abriera. Allí encontraron los dólares, afirmó.
A Kueider lo detuvieron en la cabecera del puente de la Amistad que une Ciudad del Este con Foz do Iguaçu (Brasil). Llevaba 211 mil dólares, 646 mil pesos argentinos y 3,9 millones de guaraníes sin declarar.
Kueider, según relató Benítez, se identificó como senador argentino tras el hallazgo. Esto llevó al funcionario paraguayo a dar parte a sus superiores. Luego, en presencia de representantes de Delitos Económicos y de la Marina paraguaya se realizó el procedimiento en el que se labró acta de todo lo actuado.
Luego fue el turno de Diego Tottil. Narró que su intervención puntual fue detectar la mochila donde estaba escondido el dinero. Ocurrió mientras realizaba la verificación del vehículo en el que se trasladaba el ex legislador por Entre Ríos junto a su pareja y ex secretaria, Iara Guinsel. La mujer también está procesada por el mismo delito.
Esteban Castiñeira, en tanto, consignó que su rol fue resguardar a las personas y al vehículo en las instalaciones de la Aduana. También ratificó que fue Tottil quien registró el auto.
La próxima audiencia del juicio se programó para la semana entrante. La fecha estimada es el jueves 25 de junio.
El fiscal del caso es Ysrael Villalba. Los defensores de Kueider y Guinsel son Marcelo Bogado y Carlos Arévalo.
El proceso

El juicio por contrabando en grado de tentativa contra el ex senador argentino comenzó el pasado martes 9 de junio. Antes, hubo tres postergaciones. La fecha original era el 24 de noviembre del 2025. Luego, pasó al 20 de abril de este año y más tarde al 1° de junio.
El cargo que enfrenta tiene una pena en expectativa de dos años y medio. Si hay condena y supera los 24 meses, será de cumplimiento efectivo. Esto significa que deberá ir a la cárcel. Pero para el cómputo de una eventual sanción también se considerarán el año y medio que ha cumplido con prisión domiciliaria.
El juicio por contrabando es clave para comenzar a desarmar la tela de araña de las causas contra Kueider en la Argentina. En nuestro país tiene dos procesos abiertos por enriquecimiento ilícito y otros delitos. Uno está en la Justicia provincial de Concordia, Entre Ríos. El otro, en los Tribunales Federales de San Isidro. La Corte Suprema debe definir cuál se queda con la investigación. Pero el expediente está paralizado desde noviembre.
La titular del Juzgado Federal, Sandra Arroyo Salgado, pidió la extradición de Kueider y elevó a juicio la causa contra su banda. La remisión de Paraguay a la Argentina es otro juicio que se tramita en el país vecino. La Fiscalía guaraní ya dio el visto bueno para que sea extraditado. Pero requirió que antes se complete el proceso por contrabando.
POLITICA
Cristina Kirchner cumple un año de prisión domiciliaria: cómo impacta en su ánimo, quiénes la acompañan y cuál sería su “salida política”

“La gente no come presos”. En la intimidad de su departamento-prisión de San José 1111, en el barrio de Constitución, Cristina Kirchner repite la frase como un mantra. Invoca así, como tantas otras veces, al expresidente y su compañero de vida, Néstor Kirchner, quien la utilizó en la primera década del siglo, cuando algunos dirigentes peronistas le sugerían activar un operativo para “meter preso a (Fernando) De la Rúa” por las muertes callejeras de 2001.
Kirchner, Néstor, volvió a parafrasear la misma consigna cuando su tropa avanzó contra el juez Jorge Urso en el Consejo de la Magistratura, allá por el año 2006, en un juego de presiones que llevaron al juez a presentar su renuncia. No es un dato menor el que trae a la memoria el círculo de confianza de Cristina: Urso fue el magistrado que dictó la prisión preventiva de Carlos Menem en el caso del tráfico ilegal de armas a Croacia y Ecuador. En aquel entonces, la cárcel de Menem fue una quinta en Don Torcuato, por el plazo de 167 días.
Cristina Kirchner cumple este mismo miércoles 365 días, un año exacto, de prisión domiciliaria, dictada por un Tribunal Oral Federal en el caso Vialidad. Y no tiene a la vista una salida jurídica a su actual situación, como la tuvo Menem por una resolución de la Corte Suprema. Aunque mientras pasa sus días en el departamento de 260 metros cuadrados, escucha de sus abogados que existe la posibilidad de apelar una condena, incluso cuando está firme.
La expresidenta entiende, por eso mismo, que su salida es política. De acuerdo a fuentes que tienen acceso a ella, le cayó muy bien la propuesta del diputado Miguel Pichetto para que el Congreso revise todo el proceso de su condena, en especial por el traslado de jueces y fiscales que formaron parte del juicio. También tomó de buen grado la mención a su caso que hizo el lunes el dirigente porteño Juan Manuel Olmos en un encuentro del peronismo federal en Entre Ríos.
Es decir, Cristina Kirchner valora que distintos sectores del peronismo apoyen su demanda de liberación y reclama que más dirigentes actúen en consecuencia. Es una de las condiciones, sino la principal, que le pondría al gobernador Axel Kicillof para apoyar su candidatura presidencial en 2027. La exmandataria no habla de un indulto, sino de ganar las elecciones y de generar luego las condiciones para remover a los actuales integrantes de la Corte que confirmó su condena.
En el entorno de Cristina Kirchner dicen que “no mastica con bronca” por su condición de recluida, pero según pudo saber , en el último año transitó diversos estados de ánimo: lloró cuando recibió un llamado del presidente Lula (Brasil), quien también estuvo detenido por una decisión de la Corte de su país; se enojó y puteó con la interna del PJ; y se indignó con los pormenores del juicio que derivo en la condena de Fernando Sabag Montiel, el joven que la quiso matar en 2022. “A mi vieja le pusieron un fierro en la cabeza”, suele repetir Máximo Kirchner.
De acuerdo a algunas versiones, Cristina Kirchner estuvo deprimida tras su internación de urgencia a finales de 2025, cuando debió ser operada de una apendicitis que se transformó en una peritonitis y complicó su estado de salud. La expresidenta pasó las fiestas en el sanatorio Otamendi y a su salida, no fueron pocos los que la notaron más delgada y bajoneada. Tal vez el endurecimiento de sus condiciones de detención, en noviembre, había impactado en su ánimo.
El regreso a San José 1111, tras la internación, parece haber sido un punto de inflexión para Cristina Kirchner en medio de su prisión domiciliaria. Desde enero pasado, espació notablemente sus intervenciones públicas -con mensajes más esporádicos en las redes y escasas salidas al balcón-, pero puertas adentro siguió apegada a una rutina que le conocen muy pocas personas. Por caso, su secretario privado, Mariano Cabral, un joven que llegó a su equipo de la mano de Oscar Parrilli. Y que en algunas ocasiones se lo ve en el balcón asistiendo a su jefa.
Cristina Kirchner hace cinta todos los días, mientras mira los noticieros en un plasma colgado en la pared. Antes de las restricciones que le impuso el tribunal en diciembre pasado, también hacía yoga en clases que le daba “una compañera” en el living de San José 1111, pero que debió cortar porque se achicó notoriamente la cantidad de personas que pueden ingresar al departamento, fuera de la lista de integran sus hijos, sus abogados y un médico de cabecera.
Máximo Kirchner, que vive en un departamento prestado por la familia de Wado de Pedro sobre la misma calle San José, a cinco cuadras de su madre, la visita a diario. Con su primogénito hablan de cuestiones cotidianas, pero también de política, como es lógico suponer. Y las conversaciones no son todas armoniosas. “No siempre están de acuerdo”, reconocen fuentes de La Cámpora, pero en los hechos Máximo es quien más conoce el pensamiento de Cristina.
Florencia Kirchner ya no reside en San José 1111, pero visita a su madre junto a su hija de manera frecuente. En el entorno de la familia explican que no era conveniente para Florencia permanecer en ese departamento, porque el movimiento y la intensidad emocional que le depara la situación de su madre podían afectar su “proceso de recuperación”. Cristina se desconecta de la política en contadas ocasiones y siempre lo hace cuando está con su hija y su nieta.
Además de las visitas que se publicitan -ya no tanto en la cuenta de X de Cristina sino en la de los visitantes-, también tienen acceso a la expresidenta sus abogados Carlos Beraldi (su principal defensor judicial) y Juan Grabois, quien la asiste en una causa conexa. No se sabe, a ciencia cierta, si el exfuncionario del Vaticano le contó a Cristina los pormenores de su charla con Peter Thiel, el tecno-magnate que se convirtió en un nuevo residente de la ciudad de Buenos Aires. Y que parece haber inspirado la nueva encíclica del papa León XIV.
Pese a que recibió permiso judicial para salir a la terraza del edificio dos horas al día, en horario diurno, Cristina Kirchner prefiere enfrascarse en las lecturas, con especial foco en la historia, en los pormenores de la inteligencia artificial y en informes económicos que requiere a diversos especialistas. Además, como todos, mira series en las plataformas. Matiza esos ratos de ocio con quejas por el maltrato que, según ella, le dispensa la Justicia. “Por qué hacen tanta diferencia con nosotros, si estamos acá, nunca nos movimos de acá”, pregunta la expresidenta.
En San José 1111, cada cinco minutos se escucha un bocinazo. No ocurre en los días en que hay movilizaciones, como el que motivó el último reto judicial, sino en cualquier momento. Así lo relatan quienes se sentaron a charlar con Cristina en el último año. Y que notaron, puertas adentro, cómo ella oculta la tobillera electrónica que tiene puesta en su pierna izquierda. Eso la indigna particularmente: “¡A dónde me voy a ir -exclama-, si soy una de las personas más conocidas del país!“.
January 6, 2026,Mariano Spezzapria,Conforme a
POLITICA
El Gobierno asegura que frenó la avanzada contra Adorni, pero hay divisiones internas entre los aliados

Frente a la avanzada opositora en el Congreso para interpelar a Manuel Adorni, en Casa Rosada aseguraron a TN que los aliados se comprometieron a no avanzar contra el jefe de Gabinete. Sin embargo, el caso generó divisiones en el PRO y la UCR, en cuyas manos podría residir el futuro del funcionario.
“Estuvimos conversando con aliados y no se avanzaría con la solicitud de interpelación. Cerramos en que no acompañaban”, afirmó a este medio un funcionario involucrado en las negociaciones para blindar a Adorni.
Para aliviar la presión y dar una alternativa a la interpelación, el ministro coordinador aceptó adelantar su informe de gestión en el Senado, originalmente previsto para agosto.
Por eso, en Balcarce 50 dos fuentes ratificaron que la moción de censura “no va a prosperar”. La confianza del oficialismo radica en parte en la posición incómoda en la que se encuentran sus principales socios parlamentarios.
La división interna en los aliados y la incomodidad de votar junto al kirchnerismo
Tanto la UCR como el PRO difundieron la semana pasada duros comunicados donde cuestionaron enfáticamente al ministro coordinador e implícitamente exigieron que diera un paso al costado.
Sin embargo, en el Gobierno descartan cualquier posibilidad de que Adorni salga de la escena. “Cuenta con el respaldo total de Javier Milei y Karina”, sentenciaron en Rosada. Así, los aliados deben decidir si rompen con el oficialismo y aceptan levantar la mano junto al kirchnerismo, uno de los principales impulsores de la maniobra para destituir al funcionario.
“A nadie le resulta cómodo sumarse a la hipocresía K. Tuvimos a Cristina Kirchner presidiendo condenada y Adorni no está procesado aún, pensemos lo que pensemos desde el sentido común”, reconocieron desde la bancada radical en el Senado.
Sin embargo, la magnitud que tomó la polémica alrededor del jefe de Gabinete y la insatisfacción que despertaron sus explicaciones públicas generaron divisiones internas en los bloques parlamentarios.
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En la UCR, aseguran, buscan tomar una postura común que logre contener a toda la bancada, mientras que el PRO aguarda a que el Ejecutivo tome una decisión respecto a su funcionario y deja la puerta abierta a habilitar la interpelación.
“El PRO se va a partir, dudo que se ponga del lado del Gobierno. La UCR lo mismo, se mueve en espejo. No va a ser fácil”, reconocieron a TN cerca del Gabinete. En ese contexto, el objetivo primario es que la oposición no logre reunir el quórum. De fracasar, pujarán para que sus aliados se abstengan. “Es lograr que no voten, no hay otra opción”, plantearon.
Los números que necesita la oposición en el Congreso y el cálculo del oficialismo
Para poder tratar los proyectos de interpelación sin el aval previo de las comisiones, la oposición necesitará reunir los dos tercios de la cámara. De ser imposible, una mayoría simple alcanzaría para emplazar a las comisiones y obligarlas a tratar las iniciativas, una forma de acelerar el debate a pesar de la resistencia oficialista. Recién entonces, dictamen de por medio, la oposición podrá avanzar si consigue la mayoría absoluta de 129 votos en la Cámara baja y de 37 en la alta.
“Hoy no lo tienen, pero están todos en frente por ahora. Las charlas ya empezaron. PRO, UCR y gobernadores clave”, explicaron desde el Gobierno, decididos a blindar al jefe de Gabinete.
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Mientras tanto, el Senado celebrará este miércoles a las 18 una reunión de labor parlamentaria para definir si habilita una sesión. Originalmente, La Libertad Avanza quería bajar al recinto este jueves para tratar la Ley de Propiedad Privada, pero Unión por la Patria podría aprovechar para colar la interpelación a Adorni.
Por su parte, la oposición convocó en Diputados a una sesión especial para el próximo martes con el mismo objetivo. En Casa Rosada continúan las gestiones para impedir su avance a toda costa.
Manuel Adorni, moción de censura, Congreso
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