POLITICA
La confirmación del embajador designado por Trump no correría riesgo en EE.UU., pero puede enfrentar algunas demoras

WASHINGTON.- El amplio revuelo que se generó en la Argentina por la exposición de ayer del embajador designado para la Argentina por el presidente Donald Trump, Peter Lamelas, no pasó desapercibido en Washington, donde el foco quedó puesto en cómo continuará el proceso de nominación del empresario de Florida nacido en Cuba tras ser acusado por la oposición a Javier Milei de intromisión en la política doméstica.
Las expresiones de Lamelas acerca de la injerencia del régimen de Pekín en las provincias y “la corrupción por parte de los chinos”, y la condena a prisión de la expresidenta Cristina Kirchner (de quien dijo que buscará asegurar de que “reciba la justicia que bien merece”) desató un escándalo, con reclamos al presidente Milei para que rechace su placet. También prometió “apoyar a Milei” para que gane las elecciones de medio término y pueda ser elegido. Pero, pese a ello, según fuentes consultadas por , su confirmación final en Washington no correría riesgos, aunque sí podría enfrentar demoras de procedimiento.
“Dudo que sus comentarios impacten en su nominación, ya que su audiencia es el Senado y ningún senador usará capital político para frenar a un candidato por criticar a la Argentina”, señaló a Juan González, quien en la administración de Joe Biden fue asistente aspecial del presidente y director senior para el Hemisferio Occidental del Consejo de Seguridad Nacional (NSC, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos.
González, de origen colombiano y gran conocedor de América Latina, también se refirió al proceso que debe enfrentar Lamelas hasta su confirmación final para liderar la legación diplomática en Buenos Aires. “Dudo que lo confirmen antes del receso [de verano, durante agosto]. La Comisión vota primero y después pasa al resto del Senado. Propondrán confirmarlo con unanimidad, pero si solo un senador se opone el Senado entero tendría que debatir y votar, lo que demoraría su candidatura“, explicó.
Antes de la audiencia en la que Lamelas contestó preguntas, el Comité de Relaciones Exteriores del Senado revisó su nominación, anunciada por Trump en diciembre pasado, cuando estaba en plena transición de cara a su asunción el 20 de enero pasado. Ahora se espera la votación del Comité para determinar si recomienda la nominación al pleno del Senado.
Si bien se necesita una mayoría simple de votos del pleno del Senado (tiene 100 miembros) para confirmar la nominación, en algunos casos las designaciones pueden acelerarse mediante el uso del consentimiento unánime o el cierre del debate. Si ningún senador se opone, una nominación puede confirmarse rápidamente, pero si un senador bloquea la nominación, se puede invocar la clausura (una moción para poner fin al debate) con el voto de 60 senadores (situación muy improbable).
“Nada es imposible, pero veo pocas posibilidades de que los demócratas en en el Comité tomen represalias o que lo bloqueen por esto en particular, porque tampoco Cristina Kirchner tiene muchos amigos por el lado demócrata en el Congreso. No está bien vista por nadie allí“, dijo a un exdiplomático que conoció muy de cerca el vínculo entre la Casa Blanca y la Casa Rosada.
Sin embargo, la fuente también destacó la posibilidad de demoras en la confirmación de Lamelas -un ferviente anticastrista, crítico acérrimo del socialismo y admirador de Milei- por la propia dinámica interna del Senado norteamericano. “Cuando Biden era presidente, los republicanos hicieron demorar todos los procesos de confirmación de los embajadores por meses, y a veces por años, y esa situación podría ahora tener correlación sobre los procesos de los nominados republicanos», señaló.
“O sea, es muy posible que se demore la confirmación de Lamelas y otros embajadores por razones que no tienen nada que ver con sus declaraciones de ayer, sino con la dinámica política dentro del Senado. Secuelas de batallas anteriores“, añadió la fuente, que también descartó que Trump cambie su opinión por lo que expuso Lamelas en el Comité.
Una vez confirmado, cada embajador actúa como «representante personal del presidente y del gobierno de Estados Unidos ante el país u organización para el que ha sido seleccionado”, indica el Departamento de Estado.
“Los comentarios recientes de la administración [norteamericana] y sus nominados sobre los asuntos internos de América Latina —como las amenazas de Trump contra Brasil por el caso Jair Bolsonaro y las críticas de Lamelas durante su audiencia de confirmación como embajador en la Argentina— solo alimentarán el nacionalismo y el sentimiento antiestadounidense en una región que valora profundamente su soberanía y la defiende con firmeza», advirtió González, al dar un marco más amplio sobre el impacto de la estrategia de la segunda administración del líder republicano.
El exfuncionario forjó una relación muy estrecha con Biden y tuvo una enorme confianza por parte del entonces presidente. Fue el enviado de la Casa Blanca para la asunción de Javier Milei, el 10 de diciembre de 2023.
Apenas terminada su exposición, al ser consultado por dentro de una sala de audiencias del cuarto piso del edificio Dirksen, frente al Capitolio, Lamelas evitó dar más detalles de sus respuestas. Explicó que prefería no contestar preguntas de la prensa dado que su designación aún está en proceso. También señaló que no tenía precisiones de cuánto más podría demorar.
En la sala regían estrictas reglas. Nadie del público presente podía interrumpir a los nominados -Lamelas compartió la audiencia con otros tres candidatos-, estaba prohibido el uso de aparatos electrónicos, sacar fotos, hacer manifestaciones verbales o aplaudir. Ante cualquier violación de las normas una persona podía ser expulsada de la sala.
Las declaraciones que más ruido generaron por parte de Lamelas llegaron sobre el final de su intervención, al responder una pregunta del del senador republicano Ted Cruz (de Texas), uno de los mayores críticos del kirchnerismo en el Congreso de Estados Unidos, sobre la situación judicial de Cristina Kirchner, la muerte del fiscal Alberto Nisman y la corrupción en la Argentina.
“Excedió mucho el nivel de involucramiento en la política interna de la Argentina. Eso fue lo que realmente llamó la atención. Yo creo que hablar sobre viajar por las provincias y tratar de investigar y terminar con la corrupción excede el mandato de un embajador”, añadió a una de las fuentes, que prefirió mantener el anonimato.
“Nuestros diplomáticos históricamente han tratado de promover políticas de anticorrupción en general, en colaboración con las autoridades locales, con capacitaciones, intercambios, etcétera. Eso es totalmente normal, pero hablar en un ámbito así de personalmente encargarse de erradicar la corrupción fue mucho más allá de lo que normalmente se hace”, añadió la misma fuente.
Las declaraciones de Lamelas en cuanto a Cristina Kirchner y la injerencia china fueron vistas como fieles al pensamiento de Trump, primero, y también al de la gran mayoría de los republicanos en el Congreso.
“Creo que los comentarios no son una excepción. Reflejan una serie de opiniones bien establecidas sobre la política exterior en la órbita de Trump, incluyendo cómo la competencia global con China es una prioridad y una preocupación fundamental, y cómo prefieren trabajar con líderes extranjeros que comparten su ideología“, dijo a Nick Zimmerman, exdirector del Consejo de Seguridad Nacional para asuntos del Cono Sur entre 2014 y 2016, en la segunda dministración de Barack Obama. También es socio fundador de Dinámica Americas, una firma de consultoría.
“La exposición de Lamelas no fue algo aislado en ese sentido”, reforzó un exdiplomático. “Pero sí es cierto que en una audiencia de confirmación normalmente se trata de mantener un equilibrio entre lo que quieren escuchar en el Comité y lo que se va a escuchar en el país de destino eventual”, agregó.
amplio revuelo,“reciba la justicia que bien merece”,@JMilei,pic.twitter.com/lq0cpt2GFs,July 23, 2025,Guillermo Idiart,Estados Unidos,Argentina,Donald Trump,Conforme a,,El elegido de Trump. Cristina Kirchner reaccionó a los dichos del futuro embajador de EE.UU.: “Qué nivel de obsesión, bro”,,“Mentalidad de Guerra Fría”. China le respondió al embajador que designó Trump para la Argentina,,Peter Lamelas. El embajador que arranca con ruido: millonario donante de Trump, anticastrista y fan de Milei,Estados Unidos,,Nuevo ranking. Los pasaportes más poderosos del mundo: el líder indiscutido, el dato inesperado en EE.UU. y qué lugar ocupa la Argentina,,Una relación de 40 años. Trump no logra despegarse del caso Epstein: salen a la luz fotos inéditas del financista en su boda,,»¡Fuera el Virrey Lamelas!». La oposición fustigó al embajador designado por Trump y exigió que Milei rechace su nominación
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La Justicia ya analiza los chats y audios entre la mano derecha de Pablo Toviggino y el financista para traer millones desde el exterior con empresas fantasma

La Justicia ya analiza los chats y audios entre la mano derecha de Pablo Toviggino, Juan Pablo Beacon, y el financista que entró al país con millones de dólares desviados a empresas fantasmas.
Son una serie de grabaciones, a las que tuvo acceso TN, entre ambos hombres, en la que exponen una presunta maniobra para cobrar en efectivo en la Argentina los fondos que la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) tenía en el exterior.
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La secuencia empezó días antes de que se concretara la primera operación de movimiento de fondos entre las firmas TourProdEnter, la firma de Javier Faroni y Dicetel. En el primer audio se escucharía Beacon ansioso por dar el primer paso de la operatoria.
Además, aparece un mensaje amenazante y se escucha al colaborador de Toviggino admitir que hay un video con la plata.
Hay uno que lo envía Beacon después de una discusión con el financista porque en una entrega faltaban US$2000. “Dale, gracias amigo. Me dejás tranquilo. Nunca hubo error y no lo va a haber ahora, pero vos sabés que ese video lo hice por otra cosa. Algún día te contaré”, aseguró.
Ante ese mensaje, “Fiño” le contestó: “Es buenísimo ese video porque te termina liquidando. No puedo discutir por algo que decís que mandaste. Te creo. No tengo por qué no creerle a ellos. ¿Entendés lo que te digo? Es buenísimo. Estamos en el medio. Cuando me dijeron que no habían mandado un fajo de US$2000, le dije ‘bolu…, ustedes son pelot…’. Listo, amiguito, ya está, tranquilo“.
Hay otro audio de marzo de 2022 en el que el financista estaba preocupado por una transferencia a Dicetel que no se acreditaba y Beacon respondió que en breve le enviaba el comprobante.
“Fiño, no me pidas ese nivel de certeza porque no lo tengo, pero me dijo Pablo que lo vio él todo. Me dijo que ya lo estaban esperando, que me mandaba el comprobante y lo mando, pero está pendiente. Son de US$425.000 y el otro hoy o mañana”, le planteó el abogado.
El financista “Fiño” aparece descrito como alguien que operaba desde una oficina en la Avenida Corrientes al 400, dedicada a préstamos y servicios financieros fuera del sistema bancario tradicional. Siempre según la documentación, se quedaba con un 10% de cada entrega.
El rol de Beacon es central en toda la trama. Abogado, con antecedentes laborales dentro de la AFA, Beacon tuvo vínculos estrechos con Toviggino, aunque ahora estarían distanciados por supuestos negocios irregulares que quiso hacer Beacon en nombre de Toviggino, sin que él diera su consentimiento.
Cómo era la supuesta ruta de las entregas
- La AFA recibió U$S260 millones por sponsors, partidos amistosos y AFA Play, en el exterior.
- Esa plata la recibía Tourprodenter, la empresa de Javier Faroni.
- Faroni hacía desvíos a empresas fantasmas, entre ellas, Dicetel, que recibió US$4,8 millones.
- El intermediario era “Fiño”, el financista, quien le avisaba a Juan Pablo Beacon que entraba la plata. ¿Quién sería el destinatario final? ¿Pablo Toviggino?
AFA, Pablo Toviggino, Justicia
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Milei y la maratón de “la Piba”, que no termina

La victoria cristalina y pura que creyó alcanzar Patricia Bullrich en el Senado corre el riesgo de escurrirse entre sus dedos. En la madrugada del jueves pasado, la media sanción a la reforma laboral fue una victoria política incuestionable para el Gobierno: un triunfo histórico en una de las reformas más necesarias y más resistidas de las últimas décadas en la Argentina. Con eso, Bullrich sumó una muesca valiosísima en su revólver político. Pero la maratón de “la Piba” contra la casta sindical que le puso aquel apodo a principios de los 2000 todavía no termina: después de casi treinta años del capítulo “la Piba versus los Gordos de la CGT”, la llegada a la meta sigue pendiente, y acaba de complicarse.
Los éxitos políticos se miden en el puro presente. Los triunfos reales y estructurales, en el mediano y largo plazo, cuando las leyes y las decisiones de Gobierno se concretan en resultados palpables. El problema para el Gobierno es que el futuro queda lejos, y en el presente, la taba del triunfo en el Senado se dio vuelta demasiado rápido. La munición gruesa que puede usar la oposición dura para complicar el tratamiento de la “modernización laboral” en la Cámara de Diputados salió del mismo Gobierno. Apenas horas después de terminada la votación por la reforma laboral, cayó el precio del triunfo en el Senado: la polémica por las licencias médicas y la cobertura salarial en caso de enfermedad coparon el centro de la escena.
Una gran pregunta atraviesa la discusión sobre la reforma laboral en su marcha hacia Diputados: ¿quién es el padre de la criatura, es decir, del artículo 44 del Título VII que recortó el salario en caso de enfermedad o accidente? En el Gobierno, arrecia una disputa por la paternidad, pero inversa: nadie pelea por atribuírsela sino por atribuírsela a los otros. La interna libertaria en las más altas esferas está al tope. Y ahora, los Gordos de hoy y de siempre encuentran argumentos para llamar a la huelga general: plantarse en contra de una ley “anti derechos del trabajador”.
El desafío de la gestión de Javier Milei en este momento pasa por la gobernabilidad, pero no la gobernabilidad externa: ése fue el signo dominante de 2025, un Congreso indomable por fallas en la gestión del vínculo oficialismo y oposición. Para el Gobierno, hoy el problema es la gobernabilidad interna, es decir: el gobierno de la interna en el seno del poder libertario. Ese es el rasgo más persistente del modus operandi político de la gestión mileísta: se puede rastrear en 2024 y en 2025, con derivaciones en causas judiciales que investigan corrupción en el Gobierno, y empieza a notarse también este año, aún en días de éxito legislativo como los de la semana pasada. Un pasito pa’ adelante, dos pasitos pa’ atrás: esa parece ser la coreografía a la que se autocondena el mileísmo.
Capacidad cada vez mayor para ordenar la vida política y social detrás de un modelo de reformas estructurales, históricamente impopulares en la Argentina. Del otro lado, incapacidad para ordenar el tironeo por el control de los cotos de poder dentro del Gobierno. El gran problema: esa incapacidad interna termina repercutiendo en la efectividad de la gobernabilidad externa, en este caso, la construcción de obstáculos por parte del oficialismo para confirmar la reforma en Diputados. Por ahí pasa la síntesis.
Es cierto que el mejor socio de Milei es la oposición: un vacío político y una falta de alternativa potable en la otra orilla del escenario político, tanto en la oposición dura como en la más dialoguista. No hay una oposición política organizada y con capacidad de disputar el poder que ordene al Gobierno: Milei no tiene miedo a perder una elección. El monopolio del mercado político y electoral complica la calidad de la gobernabilidad mileísta. Siempre se necesita un enemigo externo y con chances de triunfo para domar las internas oficialistas, y gobernar mejor. La libertad de mercado electoral y la disponibilidad del triunfo electoral mejora la competitividad de oficialismo y oposición. Cualquier hegemonía, aunque sea la nueva hegemonía de tercio, empeora la política.
También es cierto que la oposición dura, el kirchnerismo residual y el peronismo clásico anquilosado, tiene en el Gobierno al mejor socio: los daños políticos que se autoinfligen mantienen viva, al menos, la llamita del calefón kirchnerista y sindical cuando parece que está a punto de quedarse sin gas.
La interna indomable viene cobrándose nombres destacables del oficialismo. En relación al artículo 44, el foco cae sobre Federico Sturzenegger. Su explicación pública sobre ese punto fue el tipping point del artículo 44: el momento en que la discusión saltó de escala y empezó a viralizarse el cuestionamiento. Su estilo de comunicación, una especie de hiperabstracción y fría racionalidad desenganchada de la vida cotidiana, volvió a ponerlo contra la pared de la opinión pública. En el debate en el Senado, la senadora kirchnerista Anabel Fernández Sagasti encontró argumentos atendibles en ese artículo: “Si una persona tiene cáncer de mama, le van a pagar el 75 por ciento del básico”.
“Federico no tiene base política”, decía tres días antes de la votación en el Senado una figura clave de un ministerio mileísta, también clave. Los cuestionamientos sobre su rol en la reforma, con eje en el artículo 44 alimentan esa versión. El ímpetu desregulador de Sturzenegger, su sociedad autoral con Milei para dar la batalla de las ideas liberales en economía y el privilegio de esa cercanía con el Presidente le crean críticos en el Gobierno.
¿Cuándo se hizo la inclusión del artículo de la discordia? Las fuentes son divergentes: la versión que más circula habla de seis minutos antes de la votación, cuando se repartió el proyecto a votar, que sufrió modificaciones hasta último momento. Otros señalan que en realidad el artículo ya estaba incluido en la versión del martes 10. Lo que está claro es que el Gobierno se resiste a abrazar ese artículo. Desde hace días, Bullrich intenta controlar la interpretación y ofrece una corrección al artículo 44 para evitar una contramarcha en Diputados.
En esa interna, Bullrich salió ganadora. Primero, encontró el tono político necesario para una negociación complejísima con sus aliados dialoguistas, con las provincias y con el sindicalismo más duro. En público, la libertaria Bullrich celebró “el consenso” y el espíritu “reformista”. “Salen veintiocho cambios, es el consenso. Es la idea de llegar a un consenso entre los que somos reformistas”, dijo hace una semana. A años luz de la crítica a los tibios y el tono de orden y mano dura. Así, con estrategia casi moncloísta, llegó una victoria clara de la gobernabilidad externa.
Segundo, fue pragmática con la “casta sindical”, y así bajó la intensidad de su resistencia. En la negociación, los benefició con la caja sindical pero los limitó en los acuerdos sectoriales. Tercero, alineó a las distintas terminales de la interna libertaria en función del objetivo común de obtener la media sanción en diputados.
En su relación con la oposición, el Gobierno se anotó triunfos parlamentarios tanto en la media sanción de la reforma laboral como en el caso de la media sanción de la baja de la imputabilidad. Dos proyectos caros a Bullrich.
Bullrich se quedó con el apelativo de “la Piba” cuando fue ministra de Trabajo en el gobierno de De la Rúa. “Los Gordos” de la CGT la definieron así, despectivamente, en esa batalla político sindical. Todo un capítulo de la historia del trabajo en la Argentina. De esa época, 2001, es el encontronazo televisivo entre Bullrich y Hugo Moyano, donde los planteos del debate muestran el estancamiento argentino en un problema endémico: la resistencia del sindicalismo a cualquier reforma y las acusaciones de corrupción y prebendas que pesan sobre esa corporación. La llegada de Milei al poder se explica, en parte, por la persistencia de esa élite sindical, refractaria a cualquier modernización. Falta saber si esta reforma laboral alcanzará su objetivo. Primero, que sea sancionada. Segundo, que cree empleo.
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Reforma laboral: el Gobierno define qué cambios hará con las licencias médicas y el proyecto volvería al Senado

El presidente Javier Milei está cerca de lograr algo que ninguno de sus antecesores pudo conseguir en las últimas décadas, a pesar de que hubo intentos para hacerlo: una reforma laboral integral que modificaría con una sola ley varios aspectos del sistema actual. Sin embargo, en el camino comenzaron a surgir algunos imprevistos que el Gobierno intentará sortear esta semana, mientras crece el conflicto con la cúpula del gremialismo, que endureció su postura sobre este proyecto.
Recientemente, el Consejo Directivo de la CGT confirmó que llevará adelante un paro general de 24 horas -el cuarto contra la gestión libertaria- cuando la Cámara de Diputados trate la iniciativa que ya tiene media sanción del Senado
Sin embargo, en la Casa Rosada miran con especial atención y hasta último momento la decisión que pueda llegar a tomar la Unión Tranviarios Automotor (UTA), que agrupa a los choferes de la gran mayoría de líneas de colectivos que circulan por el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
Ese sindicato en particular ya no integra la conducción cegetista por diferencias con la elección del triunvirato y, además, suele no participar de estas medidas de fuerza y se muestra más conciliador.

Las autoridades nacionales consideran que este es un punto clave, ya que si la UTA finalmente no se suma al cese de actividades, muchas de las actividades funcionarían con normalidad y eso podría interpretarse como un respaldo de la población hacia la reforma.
“Tienen que hacer que pare el transporte, porque, de lo contrario, va a quedar en evidencia que los trabajadores no los apoyan”, señaló a Infobae una fuente del Poder Ejecutivo.
La última vez que la CGT convocó a un paro de estas características fue en abril del año pasado, en reclamo a mejoras en las jubilaciones y en contra de las políticas económicas.
En aquel momento, el gremio de los colectivos informó que se iba a adherir, pero finalmente no lo hizo luego de que la Secretaría de Trabajo, del Ministerio de Capital Humano, dictara la conciliación obligatoria.
De todas formas, según una estimación preliminar del Instituto de Economía de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE), el costo económico del cese de actividades para el país fue de $208.497 millones, lo que equivalía a aproximadamente USD 194 millones.
Ahora, la UTA volvió a confirmar que se va a plegar a la protesta contra la reforma laboral, pero en Balcarce 50 no descartan que se pueda abrir una negociación y termine habiendo transporte ese día, por lo menos en lo que respecta a los micros.
Sucede que el resto de los medios de movilización también pararán, desde los trenes que son representados por la Unión Ferroviaria, liderada por Sergio Sasia, y La Fraternidad, de Omar Maturano, hasta la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT) dirigida por Juan Carlos Schmid, que nuclea a Camioneros, pilotos, aeronavegantes, marítimos, fluviales y personal del subte, entre otros.

En el plano legislativo, uno de los conflictos que surgió en relación al proyecto que se está debatiendo en Diputados es el rechazo que se generó por parte de distintos sectores en torno al artículo 44 de esta iniciativa, que fue agregado a último momento durante la votación en el Senado y regula las licencias médicas por enfermedades o lesiones contraídas fuera del ámbito del trabajo.
Se trata de una idea impulsada principalmente por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, que prevé una reducción del salario del empleado en esos casos en lo que tiene que dejar de cumplir sus tareas para hacer reposo, con el objetivo de aliviar la carga del privado.
La medida generó polémica, ya que implicaba, según distintas interpretaciones del texto, que una persona que tiene que someterse a tratamientos oncológicos por padecer de cáncer iba a empezar a percibir el 75% de su sueldo, mientras que otra que se haya quebrado practicando deporte -por citar un ejemplo-, pasaría a percibir el 50 por ciento del mismo.
Ante esta situación, una de las principales referentes del oficialismo, Patricia Bullrich, anunció que el Poder Ejecutivo está estudiando una manera para que esta decisión no alcance a las afecciones “severas, degenerativas”, y siempre que sean “fehacientemente comprobables”.

Tal como precisó este medio, las propias autoridades nacionales reconocen que con este apartado cometieron “una de más”, pero la idea era tener una alternativa para evitar la demora de la sanción final del proyecto, algo que ya parece inevitable.
De acuerdo con lo que precisaron fuentes del oficialismo a este medio, el texto tendrá cambios durante su tratamiento en Diputados, previsto para este jueves.
Al día siguiente, el viernes, Bullrich tendría que conseguir el dictamen para que, cumplida la semana reglamentaria, y sobre el filo del cierre de las extraordinarias, la norma sea votada en el Senado y se convierta en ley en el cierre de la semana que viene, el 27 de febrero.
Esto habría definido la ex ministra de Seguridad cuando visitó durante el feriado de este lunes a Milei en la Quinta de Olivos para conversar sobre las posibilidades que tienen a mano y lo que implicaría cada uno de los caminos.
La cuestión se seguirá discutiendo durante la próxima reunión de la Mesa Política en Casa Rosada, que se llevará adelante esta semana -probablemente el miércoles- para terminar de definir una estrategia legislativa puntual.
Si bien el encuentro todavía no fue convocado formalmente, se espera que en las próximas horas el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, lo organice junto a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.
Allí estarán también Bullrich, el asesor Santiago Caputo; el ministro del Interior, Diego Santilli; el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem; el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt, y el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo “Lule” Menem.
Este grupo terminaría de definir el futuro del proyecto, que el Gobierno quiere que se apruebe antes del comienzo del Periodo de sesiones ordinarias.
Mesa Política
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