ECONOMIA
Qué posición ocupó la Argentina en el “Índice de Miseria 2025” que elabora un halcón dolarizador

(AP Foto/Matías Delacroix, Archivo)
La edición 2025 del Misery Index elaborado por el economista Steve Hanke, un verdadero “halcón dolarizador” que en los últimos dos años fue crecientemente crítico de las políticas del gobierno de Javier Milei, volvió a colocar a la Argentina entre los países más “miserables” del mundo.
Concretamente, el ranking de Hanke, publicado este año por la revista Fortune, como en ediciones previas los había sido por National Review, una publicación conservadora vinculada al partido republicano, ubica a la Argentina en quinto lugar, detrás de Venezuela, Sudán, Turquía e Irán. que según la metodología aplicada fueron en 2025, en ese orden, los países más “miserables” del mundo. En el extremo opuesto, como los países menos miserables o más dichosos aparecen Taiwán, Singapur, Tailandia, Irlanda y Costa de Marfil.
Cabe aclarar, sin embargo, que la palabra “misery” en inglés refiere más una situación de desdicha, malestar o penuria ocasional que de pobreza extrema o miseria. Más que las condiciones estructurales o del grado de desarrollo económico, social, político o institucional de los países, el ranking depende de variables económicas coyunturales, algo más volátiles.
El ranking ubica a la Argentina en quinto lugar, detrás de Venezuela, Sudán, Turquía e Irán, que en 2025 aparecen como los países más miserables o desdichados del mundo
La versión 2025 abarca 178 países, cuyo nivel de malestar o bienestar se evalúa en un puntaje (cuanto más alto, más “misery” o malestar) que resulta de sumar la tasa de inflación, la de interés (altamente dependiente de la primera) y la de desempleo multiplicada por dos, y restar luego la de crecimiento del PBI por habitante.
En 2022 la Argentina había ocupado el sexto lugar en el ranking, con un puntaje de 156,2 puntos, en 2023, cortesía de la altísima tasa de inflación de ese año, “ascendió” al primer lugar, con 321,8 puntos, en 2024 (en que la inflación descendió a casi la mitad, pero siguió superando el 100% anual) ocupó el segundo lugar, con 295,9 puntos, y este año mejoró su posición, al quinto lugar del ranking, con 88,3 puntos.
El Misery Index fue una creación de Arthur Okun, miembro del Consejo de Asesores Económicos de Lyndon Johnson, presidente demócrata de EEUU: consistía en sumar las tasas de inflación y desempleo. En 1996 Robert Barro, economista y profesor de Harvard, uno de los referentes de la escuela de las “expectativas racionales”, lo sofisticó incorporando la tasa de interés de los bonos a 30 años y la brecha entre las tasas potencial y real de crecimiento del PBI.

Diez años después, Hanke reemplazó la tasa de rendimiento de los bonos a 30 años por la tasa de interés aplicada a los tomadores de crédito y en vez de la brecha entre crecimiento potencial y real tomó la tasa de variación del PBI por habitante. Además, en 2022, ante la crítica de que subestimaba el grado de miseria o malestar implícita en el desempleo, duplicó el peso asignado a la tasa de desocupación. Al presentar el ranking 2025 el propio autor explica que el índice otorga un peso doble al desempleo, pues “un punto porcentual más l de desempleo golpea mucho más a la población que uno de inflación”.
El artículo en Forbes explica que la mejor posición de la Argentina se debe a la gestión de Milei, quien impulsó una política de “terapia de shock” y que -según los números que presenta Hanke- entre 2024 y 2025 redujo la inflación del 117 al 31,5% anual, mientras el PIB per cápita creció 4 por ciento. Pero pese a esa mejora, destaca, el país mantuvo “una de las tasas de interés bancarias más elevadas del mundo, un 46%, reflejando el costo que arrastra el sistema financiero tras años de políticas monetarias expansivas”.
La mejor posición de la Argentina se debe a la gestión de Milei, quien impulsó una política de “terapia de shock” y que -según los números que presenta Hanke- entre 2024 y 2025 redujo la inflación del 117 al 31,5% anual, mientras el PIB per cápita creció 4 por ciento
La leve mejora argentina en el ranking contrasta con el deterioro de Bolivia, que retrocedió 47 posiciones, por un salto inflacionario y problemas en sus reservas internacionales. Como ejemplos opuestos, el informe resalta que Burkina Faso y Irlanda protagonizaron los mayores avances globales, mientras que Taiwán exhibe los mejores indicadores de bienestar económico.
El ranking 2025 muestra que Argentina se mantiene en una zona crítica del índice. Por caso, la tasa de desempleo alcanza el 7,4%, dato que, aunque moderado en comparación al resto de la región, incide mucho en el cálculo del índice, por su doble. ponderación. Y altas tasas de interés “limitan el acceso al crédito y afectan la capacidad de recuperación económica de los sectores productivos”.
El propio Hanke subraya que el avance argentino es un caso de estudio relevante sobre el impacto de reformas económicas profundas en entornos de alta volatilidad. “La reducción de más de 107 puntos en el índice es la mayor entre todos los países analizados en 2025”, indica la nota. Detrás de esa reducción hay costos sociales y políticos del ajuste, destaca, pero también se observa un potencial de reversión cuando un gobierno modifica el rumbo.

Según el ranking, la permanencia de Argentina en el grupo de países más “miserables” obedece a problemas estructurales no resueltos, como la fragilidad del sistema financiero y la volatilidad inflacionaria. “El costo residual de años de desmanejo monetario sigue reflejándose en las tasas activas bancarias”, dice un pasaje.
Las limitaciones del índice son también evidentes. Más allá de lo negativa que es la inflación, es muy cuestionable afirmar que la población argentina sufre un malestar mayor que la de Haití, el país más pobre de América Latina, que en el ranking 2025 aparece en el puesto 11, seis posiciones mejor que la Argentina.
También es altamente polémico que el país con mayor bienestar de Sudamérica sea Ecuador (posición 141 del índice, con 14,4 puntos) y que el segundo sea Perú, un país de gran estabilidad monetaria pero altísimas volatilidad política y desigualdad social. A nivel regional, otros países relativamente bien ubicados son Chile (puesto 78, 24 puntos), Paraguay (puesto 74, con 25,4 puntos) y Uruguay (puesto 71, con 26,5 puntos). Pese a su veloz empeoramiento, Bolivia sigue siendo “miserable” que Brasil, que se posiciona en el lugar 19, con 59,6 del ranking de miseria de 78 países. De la metodología también resulta que China aparezca en el puesto 164, con un puntaje de 8,7 puntos, mejor que países altamente desarrollados como Alemania (puesto 147, con 12,2 puntos) y EEUU (puesto 119 y 17 puntos).
Es altamente polémico que el país con mayor bienestar de Sudamérica sea Ecuador (posición 141 del índice, con 14,4 puntos) y que el segundo sea Perú, un país de gran estabilidad monetaria pero altísimas volatilidad política y desigualdad social
Sucede que el Misery Index funciona mejor para describir situaciones extremas que intermedias, además de penalizar en especial a países con alta inflación. El ranking tampoco pinta un cuadro estructural, pues toma la tasa de desempleo y no la de pobreza, la variación del PBI y no la competitividad o solidez de una economía, la tasa de interés y no el grado de bancarización, y deja de lado indicadores de Salud y Educación, que sí cubren índices como el “Desarrollo Humano” de la ONU o informes de competitividad del Banco Mundial y el Foro de Davos.
El Ranking elaborado por Hanke para 2025 muestra que la mayor parte de los países más “miserables” son afectados por conflictos armados, crisis institucionales o procesos de hiperinflación. Argentina mejoró su puntaje básicamente por la reducción de la inflación, pero permanece lejos de los estándares de bienestar de países como Irlanda, Singapur o Taiwán, que combinan bajo desempleo, inflación controlada y crecimiento sostenido del PIB per cápita.
ECONOMIA
Wall Street, en el valor más alto de toda su historia: ¿puede venirse una nueva burbuja?

Mientras las acciones de empresas de Estados Unidos continúan subiendo, algunas señales empiezan a llamar la atención de los inversores
21/06/2026 – 20:44hs
El mercado financiero global asiste a un rally alcista que parece no encontrar un techo técnico definitivo. Las acciones estadounidenses continúan marcando máximos históricos en la bolsa de Nueva York, pero este constante avance en los precios está comenzando a ser acompañado por luces de alerta que captan la atención de los analistas de riesgo e inversores institucionales. Diversos indicadores técnicos muestran que el mercado de valores de Estados Unidos se encuentra actualmente en uno de los niveles de valoración agregada más elevados de los que se tenga registro. Si bien este escenario no implica necesariamente una corrección bajista o un derrumbe inminente, la historia financiera demuestra que los períodos de extremo optimismo suelen coincidir con expectativas muy exigentes para los rendimientos de los años posteriores.
Un gráfico estadístico de Bloomberg marca que la valoración promedio de la renta variable estadounidense alcanzó el percentil más alto registrado en toda su historia comercial. Para trazar esta línea de análisis, se combina de manera agregada una métrica que reúne múltiples indicadores ampliamente seguidos por el mercado bursátil. Entre ellos se destacan los ratios de beneficios como el P/E tradicional y el CAPE de Shiller, junto a las relaciones de precio/ventas, el valor contable, el EV/EBITDA y el indicador de Buffett (capitalización bursátil respecto al PBI). Los niveles actuales reflejados en el gráfico no solo superan las valoraciones del siglo XX -como los picos de 1929 y 1965-, sino que ya se sitúan por encima de la burbuja tecnológica de las «punto-com» del año 2000, abriendo el debate sobre la existencia de una posible burbuja de Inteligencia Artificial.
Este comportamiento de múltiplos extremos indica que los inversores están pagando precios cada vez más elevados por las acciones de las compañías, lo que significa que una parte muy importante del optimismo sobre el crecimiento económico global, el aumento de la productividad laboral y la revolución de la Inteligencia Artificial ya estaría totalmente incorporada en las cotizaciones actuales de las pizarras.
El auge de la Inteligencia Artificial como motor de las cotizaciones
El principal combustible detrás de estas valoraciones récord ha sido el fenomenal auge de la Inteligencia Artificial. Las grandes empresas tecnológicas del índice Dow Jones y el sector tecnológico en general concentraron buena parte de las entradas de capitales frescos gracias a sus multimillonarias inversiones en infraestructura, ampliación de centros de datos y el desarrollo de modelos de lenguaje avanzados. Esta expectativa generalizada de que la IA impulse un nuevo e inédito ciclo de crecimiento empresarial llevó a muchos operadores a aceptar múltiplos de compra mucho más elevados. La premisa del mercado se sostiene bajo el supuesto de que los beneficios futuros de las compañías justificarán los altos precios pagados hoy en día.
Sin embargo, en el mundo de las finanzas corporativas rige una máxima: cuanto más altas son las expectativas incorporadas en los precios actuales de las acciones, menor suele ser el margen de error permitido para las empresas. Esto significa que, en el contexto actual de Wall Street, incluso la presentación de resultados empresariales trimestrales sólidos y positivos podría no ser suficiente para sostener nuevas expansiones de valoración si el crecimiento real no supera lo que el mercado ya anticipó y descontó de forma optimista.
Retornos futuros condicionados al crecimiento real de los beneficios
La implicación central de este escenario de máximos históricos no se traduce obligatoriamente en una caída inminente de la bolsa, sino en un posible cambio en la fuente de rentabilidad para los próximos años. Cuando las valoraciones alcanzan el techo de su percentil histórico, el potencial para que los múltiplos se sigan expandiendo tiende a reducirse notablemente. En consecuencia, los retornos futuros de las carteras de inversión pasan a depender en una medida mucho más directa del crecimiento real y efectivo de los beneficios corporativos, y ya no de la mera especulación de precios.
Históricamente, las fases de valoraciones extremas en la renta variable fueron sucedidas por períodos prolongados de rendimientos generales más moderados. De todos modos, la duración de estas fases de sobrevaloración puede variar considerablemente en el tiempo, ya que los mercados pueden permanecer operando en niveles caros durante lapsos extensos si continúan existiendo factores de peso que justifiquen el entusiasmo de los compradores. Por este motivo, la pregunta clave que se formulan los inversores de cara al mediano plazo ya no es únicamente si las acciones de las empresas de Estados Unidos están caras, sino si las ganancias empresariales reales y la revolución tecnológica liderada por la Inteligencia Artificial serán capaces de respaldar las extraordinarias expectativas que Wall Street descuenta hoy en sus valores más altos.
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,inversiones,wall street
ECONOMIA
El gasto en servicios públicos en el AMBA se acerca a los $300.000 por mes: cuánto aumentaron en junio el gas, la luz, el agua y el transporte

Un hogar promedio del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) sin subsidios destinó $282.758 en junio para solventar sus gastos en energía, transporte y agua potable. Esto significó un 10,1% más que en mayo y un 54% por encima del mismo mes de 2025, según consignó el Reporte de Tarifas y Subsidios elaborado por el Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la UBA y el Conicet.
El alza de junio combina dos factores simultáneos. Por un lado, resalta el informe, se registraron incrementos tarifarios en todos los servicios; por el otro, el inicio del pico de consumo invernal en gas y electricidad. El IIEP precisa que el componente de mayor peso en la suba mensual fue el gas natural, cuya factura trepó 23,4% respecto de mayo por la confluencia de ajustes en los cargos fijo y variable —4,4% y 2,2% respectivamente— con el salto estacional en el consumo propio de los primeros meses del invierno.
La factura de energía eléctrica siguió una dinámica similar: el mayor uso hogareño de cara a la temporada fría se sumó a aumentos tarifarios del 4,7% en el cargo fijo y 1,6% en el variable para usuarios sin subsidio, lo que arrojó un incremento del gasto del 14,8% respecto de mayo. La factura del usuario N1 sin subsidio quedó en alrededor de $60.640 mensuales.

(UBA-Conicet)
El transporte, que concentra el 40% de la canasta, registró una suba del 5,7% en el mes. Las líneas de colectivos de la Ciudad de Buenos Aires aumentaron 4,6% —IPC de abril más el 2% de la regla indexatoria—, mientras que las líneas interjurisdiccionales volvieron a subir 7,1% tras el 7,7% de abril. El gasto mensual de un hogar promedio en este rubro alcanzó los 116.688 pesos.
El agua fue el servicio con menor variación: el cambio en el componente variable del 3,5%, un día menos de consumo por tratarse de un mes de 30 días y el tope de incremento mensual del 3% vigente desde mayo resultaron en una suba de apenas 0,2 por ciento.
Desde diciembre de 2023, la canasta de servicios públicos del AMBA acumuló un aumento del 919%, mientras que el índice general de precios lo hizo en 236%. En la comparación interanual, la canasta subió 54% frente al 34% del IPC, con el transporte como el rubro de mayor avance: 75% en 12 meses. El agua, la energía eléctrica y el gas natural registraron incrementos interanuales del 48%, 43% y 37%, respectivamente.
El peso del gasto en servicios públicos sobre el salario también se amplió. La canasta de junio representa el 15% del salario promedio registrado estimado de $1.919.353, lo que equivale a 6,8 canastas por sueldo, frente a las 8 que podían cubrirse en junio de 2025. El transporte explica el 41% del total de la canasta y se consolida como el componente de mayor incidencia sobre los ingresos del hogar.
En materia de cobertura tarifaria, el IIEP señala que los hogares del AMBA pagan tarifas que cubren, en promedio, el 58% de los costos reales de los servicios, mientras que el Estado financia el 42% restante. En junio rige una bonificación extra del 25% en el precio mayorista del gas y del 10% en el de la energía eléctrica, complementaria al esquema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF) ya vigente. La cobertura se mantiene en el mismo nivel que en mayo.

La brecha entre el costo técnico del boleto de colectivo y la tarifa que paga el usuario en la Ciudad de Buenos Aires es del 155%: el IIEP calcula el costo técnico en $2.014 por pasajero, frente a los $788 que abona el usuario en CABA. El organismo advierte que el regulador aún no actualizó el monto de compensación autorizado a las empresas, que sigue fijado con precios de febrero de 2026 y no refleja el impacto de la suba del gasoil.
Los subsidios totales a la energía y el transporte acumularon un incremento nominal del 48% anual a junio, lo que en términos reales representa una suba del 12%. Los subsidios energéticos, que explican el 77% del total, crecieron 52% en términos reales, impulsados principalmente por las transferencias a CAMMESA, que aumentaron 71% real. Los subsidios al transporte, en cambio, cayeron 39% en términos reales, y el Fondo Fiduciario del Sistema de Infraestructura del Transporte (FFSIT) no registró devengamientos en mayo ni en junio. En los últimos 12 meses, los subsidios totales se ubican 60% por debajo de los niveles de diciembre de 2023 y 74% por debajo del pico registrado en junio de 2022.
luz,agua,gas,transporte,servicios públicos,energía,ciudad,urbanismo,infraestructura,consumo
ECONOMIA
Las ventas minoristas por el Día del padre cayeron por cuarto año consecutivo

La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) compartió el informe de las compras de los últimos días, donde se registró una baja del 0,3%
21/06/2026 – 19:03hs
La celebración del Día del Padre arrojó un saldo marcadamente heterogéneo, dejando un balance comercial que, en líneas generales, acusó el impacto del enfriamiento del consumo. Para reactivar el movimiento en los comercios, las principales apuestas pasaron por otorgar facilidades financieras con tarjetas de crédito y beneficios por pagos al contado. De todos modos, la efectividad de estas herramientas estuvo muy contenida por la cautela generalizada de los compradores. En este escenario, las operaciones se concentraron mayormente en los artículos más económicos de cada sector y en mercadería en oferta, lo que evidencia la prioridad de los clientes por resguardar el presupuesto del hogar.
Por cuarto año consecutivo, la evolución de las ventas minoristas por el Día del Padre se mantuvo en terreno negativo, evidenciando un letargo persistente en el consumo asociado a esta festividad. La contracción del 0,3% registrada en esta oportunidad se añade a las caídas previas del 1,7% en 2025, 10,2% en 2024 y del 1,2% en 2023, ratificando una racha marcadamente compleja para el sector comercial en una de las fechas más importantes de su calendario. Estas cifras se desprenden del monitoreo nacional realizado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) entre las jornadas del viernes 19 y el sábado 20 de junio, relevando un total de 189 establecimientos comerciales en todo el país, período en el cual más del 80% de los comercios implementó promociones especiales.
Al analizar el termómetro entre los comerciantes reflejado en el informe, el 38,1% de los consultados coincidió en que la festividad tuvo un alcance moderado sobre los mostradores. Asimismo, un 36,5% evaluó que la fecha aportó algo de movimiento, aunque resultó insuficiente para modificar el escenario de fondo. En los extremos, apenas un 7,4% consideró que la jornada fue un factor determinante para traccionar la actividad, mientras que el 18% restante sentenció que la celebración no generó ningún tipo de estímulo en su facturación. De manera general, el ticket promedio país se ubicó en $78.986.
Compras por el Día del padre: balance por rubros y el comportamiento del consumidor
Según los datos estadísticos expuestos, cuatro de las seis categorías relevadas lograron cerrar la fecha en terreno positivo, repitiendo el patrón observado en el año 2025:
- Librería: Registró un avance del 2,1% en la comparación interanual. El ticket promedio del sector fue de $58.308, el más bajo del relevamiento, destacándose la demanda de opciones baratas en libros de negocios, finanzas, economía e historia.
- Indumentaria: Anotó un incremento del 2,1%. El rubro dependió fuertemente del crédito y las cuotas, con operaciones concentradas a último momento el viernes por la tarde y el sábado en artículos como remeras, riñoneras y gorras premium, manejando un ticket promedio de $66.384.
- Electrodomésticos y equipos de audio: Logró una suba sutil del 0,8%. Su ticket promedio fue de $93.074. El consumo se orientó a precios accesibles y artículos específicos de conectividad como auriculares y parlantes Bluetooth con descuentos agresivos.
- Calzado y marroquinería: Mostró una leve mejora del 0,4%. Con un ticket promedio de $71.294, el sector experimentó mucho movimiento de clientes buscando opciones económicas en mostrador, pero concretando pocas compras reales.
Las caídas más severas en el entorno comercial
En la vereda de enfrente, dos sectores clave sufrieron retrocesos significativos que terminaron por arrastrar el promedio ponderado general hacia la tendencia negativa. La contracción más severa de toda la festividad se concentró en el segmento de Equipos periféricos, accesorios y celulares, que acusó un desplome del 6,1% en la comparación interanual. Los comerciantes de este rubro expusieron que sostener los niveles de venta demandó un fuerte sacrificio en los márgenes de rentabilidad, limitando el financiamiento a un tope de 3 cuotas. El comportamiento del público estuvo plenamente orientado a la búsqueda de ofertas, concentrando la demanda en los artículos más económicos del sector, como los auriculares Bluetooth, registrando de igual modo un ticket promedio sectorial de $81.979.
Por su parte, el rubro de Cosméticos y perfumería experimentó un retroceso del 3,8% frente a la misma fecha del año anterior. Afectado por una transformación estructural en los hábitos de compra, el sector atravesó una profunda asimetría de canales donde la caída de la actividad en los locales físicos contrastó con un crecimiento en los entornos virtuales. A este escenario complejo se sumó el impacto de una creciente competencia desleal de productos de origen chino adquiridos a través de plataformas digitales. Los testimonios comerciales advirtieron que el comprador consolidó un hábito muy específico: utiliza la perfumería física como espacio de prueba para testear las fragancias en mostrador, pero termina migrando al canal digital para concretar la transacción atraído por la comodidad y los mejores precios, cerrando el rubro con el ticket promedio más alto del mercado fijado en $110.000.
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,came,dia del padre,ventas,consumo
POLITICA9 horas agoLA DOBLE VARA ZURDA: Militantes K prefieren el pasado dictatorial y los excesos de Maradona antes que el éxito limpio de Messi
POLITICA1 día agoDifundieron videos en los que Jésica Cirio aparece junto a miles de dólares
POLITICA14 horas agoPreocupación en el oficialismo por el impacto digital del caso Adorni y la insuficiencia del “efecto Mundial”











