Neuquén y Santa Cruz lideran el ranking, mientras que La Rioja, Santiago del Estero y Tucumán se ubican en los últimos puestos. (Imagen Ilustrativa Infobae)
Los salarios del sector privado formal en la Argentina siguen mostrando diferencias pronunciadas según la provincia de que se trate. Mientras que los trabajadores registrados de la Patagonia y de la Ciudad de Buenos Aires (CABA) encabezan el ranking de remuneraciones, los de varias provincias del norte y del centro del país se ubican en los tramos más bajos. Y en el plano de la evolución real, el panorama es poco alentador: en el primer trimestre de 2026, el promedio nacional cayó en términos reales respecto al mismo período del año anterior, y apenas tres jurisdicciones lograron esquivar esa tendencia.
El análisis surge de un informe de la consultora Politikon Chaco, elaborado a partir de datos del Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial (OEDE) de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación. El relevamiento toma como referencia el salario bruto promedio de los trabajadores registrados del sector privado en marzo de 2026 y compara la evolución real interanual del primer trimestre de ese año contra el mismo período de 2025.
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El salario bruto promedio del total del país se ubicó en marzo en 2.207.129 pesos. Ese número, sin embargo, oculta una disparidad considerable entre jurisdicciones: la brecha entre la provincia con mayor remuneración y la de menor es de casi tres a uno.
Las provincias que encabezan el ranking son Neuquén y Santa Cruz, con salarios brutos promedio de $3.808.627 y $3.768.615 respectivamente. Son los únicos dos distritos donde ese valor supera los tres millones de pesos. Un escalón más abajo aparecen Chubut con $2.958.750, la Ciudad de Buenos Aires con $2.722.942 y Tierra del Fuego con 2.715.173 pesos. Estos cinco son los únicos que superan el promedio nacional.
Según el informe, “como es frecuente en este indicador, son las provincias patagónicas junto a CABA las que exhiben los mayores salarios brutos promedios”. La explicación de ese fenómeno está ligada en buena medida al peso de la actividad extractiva en esas economías: la explotación de minas y canteras, que paga los salarios más altos del país dentro de ese sector, representa el 20,6% del empleo privado formal en Santa Cruz, el 16,5% en Neuquén y el 10,5% en Chubut.
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En el tramo intermedio del ranking se ubican Río Negro, el Gran Buenos Aires y el resto de la provincia de Buenos Aires, con salarios brutos promedio de entre $2.000.000 y 2.200.000 pesos. Luego viene un grupo más numeroso de once distritos que oscila entre $1.500.000 y $1.999.999: Santa Fe, Catamarca, La Pampa, San Juan, Salta, Jujuy, San Luis, Córdoba, Entre Ríos, Mendoza y Formosa, en ese orden de mayor a menor.
En la parte más baja del ranking se encuentran seis provincias con salarios brutos promedio inferiores a $1.500.000: Chaco, Corrientes, Misiones, Tucumán, Santiago del Estero y La Rioja. Esta última es la que registra la remuneración más baja de todo el país, con $1.308.235 brutos en marzo de 2026. La distancia respecto a Neuquén, la provincia de mayor salario, supera los 2.500.000 pesos.
Más allá de los valores nominales, el informe analiza cómo evolucionaron los salarios en términos reales durante el primer trimestre de 2026 en comparación con el mismo período del año anterior. El resultado general es negativo: “el total país registra una caída del 0,9% real interanual”, señala el documento. Y solo tres distritos cerraron ese período con variaciones positivas.
Catamarca encabeza ese grupo minoritario con un alza real del 5,0%, seguida por San Juan con 0,8% y Formosa con 0,3 por ciento. Por su parte, Río Negro y La Pampa no tuvieron variación real (salarios estancados). El resto de las jurisdicciones perdió poder adquisitivo en términos reales.
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Entre el resto de las provincias, se encontraron resultados preocupantes. La mayor parte de los distritos, un grupo de diecinueve, registró caídas de hasta el 4,0% real interanual. Entre ellos se encuentran CABA, Neuquén, Santiago del Estero, Santa Cruz, Santa Fe, Córdoba, el resto de la provincia de Buenos Aires, Jujuy, Misiones, Mendoza, el Gran Buenos Aires, Chaco, Entre Ríos, San Luis, Salta, Corrientes y La Rioja.
Tucumán, Tierra del Fuego y Chubut son las tres provincias con las peores performances en términos reales. Chubut es la que más cayó, con una variación de -8,0%, seguida por Tierra del Fuego con -6,1% y Tucumán con -5,1 por ciento.
Se trata de un dato que contrasta con la posición de estas provincias en el ranking nominal: Chubut y Tierra del Fuego figuran entre las de mayores salarios brutos del país, pero en el último año sufrieron las erosiones reales más fuertes de todo el territorio nacional.
El informe también ofrece un indicador que permite dimensionar la distribución interna de los salarios dentro de cada provincia: la proporción de trabajadores que pertenecen a sectores cuyos salarios promedio superan el total provincial. En ese sentido, Chaco lidera con un 60% de sus trabajadores en sectores por encima del promedio local, seguida por CABA con el 51% y La Rioja con el 49,3 por ciento. En el otro extremo, Jujuy registra el porcentaje más bajo: apenas el 14,8 por ciento.
Las acciones de Meta avanzaron 12% en Wall Street a dos días de su conferencia anual Connect, impulsadas por las expectativas sobre su inteligencia artificial y por la revisión de Wells Fargo que elevó a USD 796 el precio objetivo de la compañía. La cotización se aproximó a un 65% de su máximo histórico de USD 796,50, alcanzado en agosto de 2025.
La nueva valoración del banco supone un potencial de alza cercano al 19% frente al cierre anterior. Wells Fargo mantuvo su recomendación de sobreponderar las acciones y vinculó su previsión al rendimiento de los modelos recientes de Meta y al debut de Muse, el asistente personal de inteligencia artificial de la empresa.
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Muse alcanzó el primer puesto de la App Store de Apple en Estados Unidos tras su lanzamiento el 8 de septiembre. El agente fue diseñado para ejecutar tareas por cuenta del usuario, en lugar de limitarse a responder consultas.
El servicio puede enviar correos electrónicos, reservar viajes, completar formularios y continuar con una tarea aunque el usuario cierre la aplicación. Funciona con Muse Spark, el modelo que Meta presenta como su sistema más capaz para operaciones de agentes autónomos.
Muse, el agente de IA en el centro de Meta Connect
La conferencia Meta Connect se realizará el 23 y 24 de septiembre, de forma virtual y en la sede de la empresa en Menlo Park, California. El encuentro anual estará dedicado a las novedades en inteligencia artificial, realidad aumentada, realidad virtual y gafas inteligentes.
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Wells Fargo prevé que las métricas de uso de Muse y la evolución de los modelos de IA concentren la atención durante el evento. Los inversores esperan señales sobre la capacidad de estas herramientas para aumentar el nivel de interacción de los usuarios y abrir fuentes adicionales de ingresos.
Mark Zuckerberg, director ejecutivo de Meta, definió a Muse en una publicación en X como un agente personal que comprende los objetivos de cada usuario y trabaja de manera continua para completarlos en su nombre. La compañía prevé ofrecer el grueso de las funciones sin costo, mientras que los planes de suscripción ampliarán los límites de utilización.
El despliegue ya comenzó en Estados Unidos mediante iOS, Android, muse.ai y WhatsApp. Meta también prevé habilitar la compatibilidad del servicio con sus gafas de inteligencia artificial.
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Muse Spark 1.3, lanzada a comienzos de mes, incorporó mejoras de rendimiento para tareas autónomas de larga duración y para programación. El desarrollo de esa versión se suma a la estrategia de Meta para ampliar su oferta de IA orientada al consumidor.
El desafío de convertir el uso en ingresos recurrentes
El ascenso inicial de Muse abrió interrogantes sobre la posibilidad de que los agentes personales de inteligencia artificial se conviertan en un negocio de suscripciones a gran escala. Jason Helfstein, analista de Oppenheimer, calculó que Meta necesitaría unos 115 millones de suscriptores pagos para generar entre USD 27,5 mil millones y USD 28.000 millones anuales por este tipo de servicios.
La estimación parte de una cuota de USD 20 mensuales por suscriptor. Helfstein, sin embargo, manifestó dudas sobre que Muse pueda alcanzar ese volumen, debido a las dificultades para que los usuarios pasen a planes pagos, la competencia de otros productos y la confianza de los consumidores.
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La discusión sobre el uso y la monetización del asistente llega cuando Meta acelera sus inversiones en infraestructura. La empresa anunció el lunes Petal, un cable submarino que conectará Estados Unidos y Francia y que, según la compañía, será el primero con capacidad de petabit desplegado a través de un océano.
El proyecto se incorpora a la expansión de las redes de conectividad y de la infraestructura para inteligencia artificial antes de Connect. Los anuncios de Muse, sus modelos subyacentes y Petal se produjeron en los dos días previos a la conferencia del 23 de septiembre.
Meta también alcanzó el lunes su fecha exdividendo. La empresa pagará un dividendo en efectivo de USD 0,525 por acción el 28 de septiembre a los accionistas registrados al cierre del 21 de septiembre.
El bitcoin sube hoy más de 6% a un máximo de ocho meses (al mediodía en Buenos Aires), ya que una mejora general del apetito por el riesgo ayudó a prolongar un repunte que comenzó la semana pasada.
La criptomoneda original avanzó hasta 6,29% y alcanzó los USD 85.900.
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El repunte se produce junto con avances de las acciones y los bonos, ya que la caída de los precios del petróleo y el optimismo antes de una cumbre entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y Xi Jinping, de China, están impulsando a los mercados en general. Otros activos digitales también repuntaron. Ether, el segundo token más grande, subió más de 4,3% a USD 2.747, mientras que otras criptomonedas, como XRP, Solana y Monero, también registraron avances.
“Los mercados financieros han recuperado el apetito por el riesgo después de estar dominados por la preocupación por los rendimientos de los bonos gubernamentales, los niveles de deuda y la posibilidad de un regreso a una política más restrictiva en el banco central más poderoso del mundo”, dijo Chris Beauchamp, analista jefe de mercados de la plataforma de inversión y negociación IG.
Las ganancias del bitcoin amplían una recuperación que comenzó a fines de la semana pasada, cuando el mercado cripto asimiló el fracaso de un histórico proyecto de ley sobre criptomonedas en EE.UU. y el primer aumento de la tasa de interés de la Reserva Federal en más de tres años. La aprobación el jueves por parte de la Comisión de Bolsa y Valores (SEC, por sus siglas en inglés) para que versiones digitales de valores comiencen a negociarse en EE.UU. ayudó a mejorar el ánimo.
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“La capitalización del mercado cripto ha aumentado a US$2,8 billones, su nivel más alto desde fines de enero de este año”, dijo Alex Kuptsikevich, analista jefe de mercados de FxPro. “Aunque al repunte del viernes le siguió una mayor presión vendedora, los compradores han vuelto a dominar el mercado de criptomonedas desde el domingo”, destacó.
El interés abierto de bitcoin en la plataforma de negociación de opciones Deribit estaba fuertemente dominado por opciones de compra, lo que señalaba un sentimiento alcista. La plataforma mostraba más de 272.000 contratos por el derecho a comprar el token, frente a más de 154.000 opciones de venta, o el derecho a vender.
“El mercado de opciones de bitcoin está posicionado para capturar el potencial alcista”, dijo Pratik Kala, gestor de cartera del fondo de cobertura de activos digitales Apollo Crypto. “La gente está pasando de protegerse contra las caídas a querer aprovechar el potencial alcista”, dijo el especialista.
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Sin embargo, los operadores no están convencidos de que el impulso pueda mantenerse debido a los difíciles obstáculos macroeconómicos, con el petróleo todavía por encima de USD 100 por barril y los rendimientos de los Treasuries de EEUU elevados.
El bitcoin se mantiene muy por debajo de su máximo de 2026, de más de USD 97.000 a mediados de enero, y aún más lejos de su récord de octubre. El entusiasmo de los inversionistas minoristas también ha resultado difícil de reavivar, ya que las acciones de inteligencia artificial y otras operaciones vinculadas a la IA compiten por el mismo capital especulativo.
“Para esta semana no hay grandes catalizadores que vigilar como tales, pero cualquier comentario restrictivo o moderado de miembros de la Fed podría afectar al mercado”, dijo Jeff Mei, director de operaciones de BTSE.