POLITICA
Rebelión en la galaxia libertaria: Milei avanza sobre el caos interno

Manuel Adorni intentó mediar. A pesar de su debilidad interna, se juntó con Santiago Caputo y le preguntó por qué salía tan fuerte contra Martín Menem. “Porque esta vez tengo las pruebas”, le contestó el asesor. Fue el lunes. Al otro día se involucró el propio Javier Milei, que salió a exculpar al presidente de la Cámara de Diputados de estar detrás de una cuenta fake para dañar al Gobierno. Lejos de alinearse, Caputo mandó a su tropa a decir que le mentían al Presidente, una desautorización al propio Milei que hizo escalar la pelea hasta límites sin fronteras.
Mañana los ministros se verán las caras en el tedeum, que se espera áspero para la Casa Rosada, y la reunión de gabinete posterior que, al final, volverá a ser ampliada, con la idea de dejar atrás la guerra interna. Una fiesta de interpretaciones para el marciano citado por Milei si llegara a aparecer por la galaxia libertaria en plena rebelión.
En ese escenario de oposición ausente y enemigos internos, Milei avanza en la administración de su propio caos, intenta surfear la debilidad en acuerdo con los gobernadores y ciertos datos económicos que le devuelven una foto en sepia de la recuperación que tanto espera. Por ahora parecen ser instantáneas. El crecimiento intermensual que mostró la economía en marzo, de 3,5%, se vería interrumpido en abril. “Se viene el serruchito”, anticipan cerca del palacio de Hacienda sobre la base de algunos datos negativos.
La consultora PxQ, de Emmanuel Álvarez Agis, muestra varios rubros en retroceso. Molienda de oleaginosas y soja dan 8,1 y 8,8% abajo, la liquidación del agro muestra una caída del 15% y los despachos de cemento, 7,6% de retroceso. En patentamiento de autos la baja es de 7,2% y de motos, más moderada, en 0,2%. Equilibra también expone datos similares y anticipa una caída de 1,0% interanual y 1,5% desestacionalizada. De todas maneras, proyecta para 2026 una suba del 2% promedio anual.
El serrucho resurge sin nafta en la motosierra. Lo advirtió Luis Caputo al confesar que debe concentrarse en la recaudación porque ya no tiene más margen para el ajuste. Analistas del mercado tomaron la declaración como un desafío al propio Milei, que al otro día se despachó con una baja de retenciones en su discurso en la Bolsa de Cereales, de manera sorpresiva con la idea de recuperar la iniciativa política en medio de los escándalos permanentes en los que navegan los libertarios.
En círculos económicos cercanos al oficialismo explican que la referencia del titular del Palacio de Hacienda se inscribe en una imposibilidad política de avanzar con otros recortes, como una reforma previsional. No la pueden hacer. No es viable políticamente. Ese será el gran eje de debate si Milei logra reelegir. Si se mantiene en el cargo más allá de 2027 la reforma previsional y los regímenes jubilatorios especiales serán lo primero a tocar. Por ahora no están dadas las condiciones para avanzar. También lo pide el Fondo Monetario Internacional. No por nada sigue demorada y sin fecha de presentación la reglamentación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL) que reduciría en un 0,4% del PBI la recaudación de contribuciones de la seguridad social. Con la baja muy gradual de retenciones, la alternativa de recaudar más sería vía privatizaciones, pero entre los economistas hay consenso en que solo tapa uno o dos meses. Para más no alcanza. La otra posibilidad sería subir retenciones al petróleo, algo que ya hizo con el convencional en marzo, cuando estalló la guerra en Irán.
“Lo que no se puede perder es el superávit, que ya está finito”, dicen en la Casa Rosada para explicar las palabras de Caputo. “Sin eso nadie más te cree”, agregan.
El 2027 es un año de fuertes vencimientos de deuda. Son cerca de US$31.000 millones. Por los niveles de riesgo país actual, el mercado descuenta que el Gobierno va a pagar. La gran duda es de dónde va a salir la plata. Con cepo que permanecerá para las empresas, según anunció esta semana el presidente del Banco Central, Santiago Bausilli, es difícil que el riesgo país baje más para permitirle a Caputo salir al mercado internacional. Esa inestabilidad va a acompañar de manera permanente al Gobierno hasta las elecciones. El “somos nosotros o el caos” que aplicó el año pasado podría ser riesgoso pasados ya cuatro años de gestión.
A pesar del dato positivo de marzo y el récord de exportaciones, la semana termina con números poco alentadores sobre el consumo masivo. La calle sigue gélida. Según el Indec, las ventas en supermercados cayeron 5,1% interanual en marzo, autoservicios mayoristas disminuyeron 7,2% interanual y 1,4% respecto de febrero y en los centros de compras las ventas bajaron 13,3% interanual y solo subieron 1,5% con respecto al mes previo. La baja de precios por la competencia que habilitó la importación tampoco se tradujo en una mejora en las ventas de electrodomésticos y artículos para el hogar que a precios corrientes en el primer trimestre bajaron 12,4% respecto a 2025. Los datos oficiales que Milei quiere que lea el marciano que citó esta semana indican también una pérdida sustancial de confianza empresarial. Según el Indec, dato oficial, ese índice bajó 4,4%.
Los gobernadores están
El escenario de vaivenes económicos lo encuentra a Milei mejor posicionado desde la política. Si algo demostró esta semana es que la Casa Rosada está logrando consolidar el acuerdo con los gobernadores peronistas no kirchneristas. Ya no hay plata. Las planillas de flujos provinciales incluso dejaron de publicarse el 13 de mayo. Esa fue la última actualización. Si hubo fondos extras se conocerán más adelante. Pero el pacto es político-electoral. Los gobernadores necesitan que el Gobierno no les plante candidatos en sus distritos. Y como la mayoría desdobla las elecciones, hay provincias en las que en febrero ya comienzan con el cierre de listas. Ese es el acuerdo detrás del quórum garantizado y las votaciones favorables que se termina llevando el oficialismo en el Congreso, como la media sanción al nuevo régimen de zona fría. Ahora le queda el paso por el Senado.
Esta semana arrancará el debate en comisión para llevarlo a sesión los primeros días de junio. “Va a salir arañando”, pronostican fuentes oficiales, pero se muestran confiados en que podrán darle sanción definitiva. En Diputados terminó aprobado con 132 a favor, 105 rechazos y 4 abstenciones. Aportaron a ese número Gustavo Sáenz (Salta), Osvaldo Jaldo (Tucumán), Hugo Passalaqcua (Misiones), los tres gobernadores dispuestos a sostener a Milei. Esta vez se desmarcó Raúl Jalil (Catamarca). Y se sumaron Ignacio Torres (Chubut), Marcelo Orrego (San Juan), Rolando Figueroa (Neuquén), Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Carlos Sadir (Jujuy), Alfredo Cornejo (Mendoza), Juan Pablo Valdés (Corrientes) y Leandro Zdero (Chaco). Todos hacen el doble juego. Algunos dan quórum, otros garantizan votos. El desbande de Provincias Unidas, el otro espacio provincial, aportó también a la matemática oficial.
La aprobación fue acompañada con la promesa de Caputo de una compensación por zona cálida sobre la tarifa eléctrica en provincias de altas temperaturas. No quedó escrito en el proyecto de ley. Es una hoja que se distribuyó entre los diputados, escrita en word, que se titula “Resolución Bonificaciones y Bloques adicionales de verano y primavera para zonas bioambientales Ia, Ib y IIb (Muy cálidas y Cálidas)”. Tiene un costo aproximado anual de entre US$ 71 y 95 millones.
El debate dejó posicionados a los gobernadores Martín Llaryora, de Córdoba y Maximiliano Pullaro, de Santa Fe, a la cabeza de los reclamos contra la medida. Sobre todo el cordobés, que aprovechó un tema sensible para su distrito, que se verá fuertemente afectado por el recorte de subsidios. Es una diferenciación bien personal. No está para forzar el emplazamiento a comisión para debatir la interpelación a Adorni, por ejemplo, pero en esta iniciativa hizo punta. Las encuestas que circulan en el llaryorismo muestran una merma en la intención de voto a Milei en la provincia. Compiten por electorados similares y cualquier tema que lo diferencie será su bandera. Al gobierno nacional no le interesa acordar, ante las chances reales de poder hacer pie en el distrito.

Llaryora, que tiene diálogo con Axel Kicillof, hasta se imagina una gran primaria de todo el arco opositor, con el bonaerense incluido. “Sólo hasta ahí”, dicen quienes lo frecuentan, quitando toda posibilidad de sumarse a un frente que incluya al kirchnerismo duro. Pero su interés está puesto en la reelección y que el schiarettismo no le juegue en contra. Una encuesta de Delfos de abril pasado que el gobernador compartió con Kicillof ya mostraba cierta “fatiga” en el clima social y un “descreimiento” sobre el gobierno nacional con una imagen presidencial con 26% de positiva, 9,5% de irregular y 64,1% de negativa. En Santa Fe, Pullaro enfrenta un escenario menos adverso pero su vice y jefa del bloque de PU, Gisela Scaglia, votó en contra de la medida. Lo anticipó recién el martes previo a la sesión, por Whatsapp, al resto de la bancada. Antes había anunciado que iba a votar a favor.
Reseteo
El jueves apareció nuevamente el Milei presidente. Abandonó el panelismo en el que se había enfrascado la semana anterior, volvió a ponerse el traje y salió a recuperar la agenda con el anuncio de la baja de retenciones. En el mercado alertan sobre una jugada al filo. Sucede que la disminución de la alícuota para la soja comenzará recién en enero del año que viene y bajará mes a mes. “Se viene la fiesta del silobolsa”, alertaban en el campo. En pleno año electoral, no aparecen demasiados incentivos para vender antes de llegar al valor más bajo.
En su discurso, Milei se defendió y volvió a pedir tiempo. “Le ganamos 13 votaciones a los kukas. Vaya que es gestión eso. ¿Saben lo que es meterles un 13 a 0?”, se ufanó. “Y después dicen que no hay gestión, qué quieren que hagamos”, insistió, tratando nuevamente de bajar los decibeles de la pelea interna. “El equipo de gobierno es uno, son Gardel con guitarra eléctrica”, los ensalzó. Dijo además que el cambio “no es instantáneo” ni “hay atajos”. “En la hoja es fácil hacer las cuentas. Lleva tiempo, lleva laburo”, explicó.

El Presidente parece dispuesto a convivir con los escándalos permanentes. Adorni no logra salir del ostracismo político. No presentó su declaración jurada, como había prometido después de la apurada de Patricia Bullrich, y no lo hará en lo inmediato. Posiblemente, confiesan en su entorno, los papeles recién lleguen con el Mundial. Quienes están cerca del jefe de Gabinete ya empezaron a recomendarle que dé un paso al costado. Adorni no lo hace. Cree que en el llano será más difícil frenar la avanzada judicial. “Es al revés, cuando no sea más funcionario, nadie se acuerda más de él”, explican quienes lo conocen.
Le juega a favor que el peronismo es un limbo sin liderazgo, donde conviven sectores mayoritarios que no tienen ganas de forzar un quórum para echarlo. En la oposición planean un nueva convocatoria tras el fracaso de esta semana, pero todavía está lejos de concretarse.

Hoy el mayor obstáculo discursivo que se le presenta a Milei es Mauricio Macri, que revivió el proyecto de presentar un candidato del PRO en las próximas elecciones. En los hechos, su partido colabora en cada cruzada del Gobierno, pero en las palabras, el ex presidente representa a un adversario. En la Casa Rosada sostienen que lo hace solamente para forzar un acuerdo en la Ciudad y desestiman cualquier posibilidad de que termine como candidato. Con Victoria Villarruel dispuesta a jugar, el voto de derecha se dispersa. Fue llamativo el cierre de la presentación de Macri en Mendoza el viernes por la noche. “El PRO tiene que estar listo (…) es difícil desarmar tanta perversión, tanta oscuridad, que es en lo que se está convirtiendo el Gobierno hoy pero también necesitamos una agenda de construir, y cuando llegue ese momento todos ustedes tienen que estar listos”.
El otro problema es Patricia Bullrich. Karina Milei está muy molesta. “Nosotros salimos a poner la cara por ella cuando le voló la cabeza a un fotógrafo”, le recuerdan, ante la cerrada defensa que hizo la Casa Rosada y Adorni en particular de la represión que hirió duramente a Pablo Grillo. Difícil que el tedeum de mañana y la reunión de gabinete logren ordenar el descontrol interno.
Javier Milei,Argentina,política,gobierno,reunión,acuarela,presidente,gabinete,deliberación,bandera
POLITICA
El Gobierno negocia la redacción final de la reforma del Código Penal y demora el envío del proyecto de juicio por jurados

El Gobierno negocia la última versión de la reforma del Código Penal y frenó el envío del proyecto de juicio por jurados al Congreso. El ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, le envió hace dos semanas una nueva contrapropuesta a Santiago Caputo y las partes negocian un texto intermedio entre la reforma original de más de 900 páginas y una versión más reducida.
La nueva propuesta fue enviada desde el Ministerio de Justicia a la Secretaría de Legal y Técnica, que coordina María Ibarzabal y tiene a cargo la revisión jurídica de los proyectos antes de su eventual remisión al Congreso. En Balcarce 50 sostienen que la discusión sigue abierta, pero remarcan que las partes acercaron posiciones después de meses de desencuentros internos.
La reforma penal quedó atravesada por la pelea por el control del área de Justicia. La tensión se profundizó tras el desplazamiento de Sebastián Amerio y la pérdida de influencia de Caputo en el ministerio, que ahora está a cargo de Mahiques, un funcionario alineado con Karina Milei.
Legal y Técnica, en cambio, sigue bajo la órbita de Ibarzabal, una de las funcionarias de mayor confianza del asesor presidencial.
La discusión central pasa por el alcance del texto. El borrador original que se trabajó durante la gestión anterior superaba las 900 páginas e incluía una modificación muy amplia del Código Penal vigente y de leyes penales especiales. Mahiques impulsa ahora una versión más acotada, con el argumento de que una reforma demasiado extensa puede trabarse en el Congreso por su complejidad técnica y por el volumen de temas sensibles.
En el entorno de Caputo sostienen que el último borrador que recibieron reduce de forma significativa la reforma inicial. Cerca de Mahiques rechazan esa lectura y remarcan que el texto enviado desde Justicia abarca más del 35% del Código Penal, por lo que niegan que se trate de una versión mínima. En ambas partes, sin embargo, admiten que buscan “ponerse de acuerdo”.
Una de las alternativas que circula en la Casa Rosada es cerrar un punto intermedio: una reforma cercana a la mitad del texto original o de alrededor de dos tercios de la propuesta que se venía trabajando. La intención es evitar tanto un paquete demasiado chico, que pueda ser leído como una señal de retroceso, como una reforma integral que obligue al Gobierno a abrir discusiones difíciles de sostener en el Congreso.
Leé también: El Gobierno se enfoca en la estrategia parlamentaria y diseña un plan para reflotar tres proyectos clave
El Gobierno quiere preservar los capítulos con mayor consenso político. Entre ellos aparecen el endurecimiento de penas para delitos sexuales, abuso sexual infantil, grooming, estafas piramidales y entraderas, entre otros. En la Casa Rosada ya habían descartado incluir cambios sobre aborto y tampoco querían abrir una discusión de fondo sobre la figura de femicidio, pese a que sectores del oficialismo habían deslizado en distintos momentos la intención de revisar ese agravante.
En paralelo, el Ejecutivo puso en pausa el proyecto de juicio por jurados, que ya estaba listo para ser enviado desde Legal y Técnica. “Se decidió frenarlo hasta que haya un nuevo código procesal”, expresan en Nación. La decisión responde a una lectura técnica y política: el Gobierno considera que no conviene avanzar con el sistema de jurados sin antes ordenar el marco procesal que definiría cómo se aplicará en la práctica.
La decisión modifica la agenda judicial que el oficialismo venía preparando para el Congreso. El proyecto de juicio por jurados había sido presentado internamente como una de las reformas posibles para el segundo semestre, pero ahora quedó postergado mientras se ordena la discusión penal y procesal.
La próxima reunión de la mesa política será clave para definir la secuencia de envíos al Congreso. El encuentro se realizará la semana que viene y estará encabezado por Karina Milei, con la participación de Diego Santilli, Martín Menem, Eduardo “Lule” Menem, Patricia Bullrich, Santiago Caputo, Ignacio Devitt y Fabián Fernández.
Leé también: El Gobierno evalúa alternativas para destrabar la negociación por la reforma electoral y lograr media sanción en agosto
En la Casa Rosada quieren usar esa instancia para ordenar prioridades legislativas después de la salida de Manuel Adorni y el ascenso de Santilli a la Jefatura de Gabinete. La reforma electoral, Zona Fría, Inocencia Fiscal, propiedad privada y el paquete judicial forman parte del tablero que deberá administrar el nuevo esquema político.
“Al Código Penal lo vamos a terminar mandando este año, pero lo complejo va a ser conseguir los votos”, agregan en el Ejecutivo. La intención del Gobierno es que el proyecto ingrese por Diputados, donde Martín Menem encabezará las negociaciones.
Gobierno, codigo penal, Juicio por jurados
POLITICA
Ignacio Torres celebró la designación de Diego Santilli como jefe de Gabinete: “Se recuperó la iniciativa”

El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, celebró la designación de Diego Santilli como jefe de Gabinete y la leyó como una señal de apertura del Gobierno nacional hacia los distritos, al tiempo que reivindicó al PRO como el espacio opositor con mayor dinamismo territorial de cara a las elecciones de 2027. Lo dijo este domingo en Radio Mitre, una semana después de que Santilli asumiera el cargo que dejó Manuel Adorni tras su renuncia forzada por un escándalo patrimonial.
Para Torres, la llegada de Santilli representó un punto de inflexión en la relación entre la Nación y las provincias. “Hubo un momento bisagra con la asunción de Santilli, donde se recuperó la agenda o la iniciativa”, afirmó el mandatario chubutense, quien precisó que los ejecutivos de Chubut, Neuquén y Río Negro debieron financiar de forma coordinada obras de infraestructura de alcance nacional —una práctica que describió como inédita— ante la concepción de un gobierno que circunscribe su rol a la macroeconomía, las relaciones exteriores y la seguridad interior.
Torres señaló que Santilli permitió resolver en una sola reunión cuestiones que venían trabadas desde hacía meses, entre ellas garantías soberanas y acceso a financiamiento para la región patagónica. “De la mano de Santilli pudimos destrabar en una sola reunión muchas cuestiones que son importantísimas, no solamente para Chubut, sino para la Patagonia”, subrayó. El gobernador reconoció que el costo político de sostener a Adorni fue real, y que la decisión del presidente Javier Milei de designar a Santilli implicó un mensaje hacia los gobernadores. “Creo que la decisión del presidente de que sea Santilli tiene que ver también con un mensaje hacia los gobernadores, hacia el generar un diálogo, generar consenso”, sostuvo.
Santilli se desempeñaba como ministro del Interior desde noviembre de 2025, cuando Milei lo convocó para articular la relación con los gobernadores y gestionar los acuerdos legislativos que el oficialismo necesitaba para avanzar en sus reformas. Su designación contó con el respaldo de Karina Milei y del asesor Santiago Caputo, una combinación de apoyos internos que no tuvieron sus tres antecesores en el cargo. Es el cuarto jefe de Gabinete de la administración libertaria.
Torres reveló que habló con Santilli un día antes del anuncio oficial, cuando todavía no circulaba su nombre con fuerza. “Había hablado justo un día antes, donde la verdad que no había rumores, pero todavía ni siquiera se hablaba de la posibilidad de que Diego pueda llegar a ser jefe de Gabinete”, contó. Cuando se enteró de la noticia, dijo haberla celebrado ante todo “por la vocación de diálogo y la posibilidad de tener un interlocutor que nos lleve en este veranito que queda antes de las elecciones a avanzar en una agenda intensiva de gestión».

En su primera semana al frente de la Jefatura, Santilli ratificó ante Infobae que su prioridad es construir las mayorías políticas necesarias para profundizar las reformas del gobierno. “Para que la Argentina no vuelva atrás, el presidente tiene que reelegir», sostuvo, y aclaró que el diálogo con gobernadores y otras fuerzas políticas tendrá sentido solo si sirve para aprobar los cambios impulsados por el oficialismo. Torres coincidió en que el candidato natural del oficialismo es Milei.
Sobre el escenario político más amplio, el gobernador chubutense trazó una defensa del PRO como fuerza con identidad propia. Atribuyó a Mauricio Macri el mérito de haber anticipado la necesidad de cambios en el gabinete y consideró que la incorporación de Santilli le dio la razón. “El tiempo le va a terminar dando la razón o ya se la está dando, en relación a la incorporación de Santilli”, afirmó Torres.
El vínculo entre Santilli y Macri tiene historia. El nuevo jefe de Gabinete fue uno de los referentes del PRO durante más de dos décadas y ocupó cargos en la administración porteña bajo los gobiernos de Macri y de Horacio Rodríguez Larreta, entre ellos vicejefe de Gobierno entre 2015 y 2021. Su incorporación a La Libertad Avanza (LLA) se consolidó con la alianza electoral de octubre de 2025 en la provincia de Buenos Aires, donde encabezó la boleta oficialista y condujo una remontada que le dio al oficialismo 17 bancas contra 16 del peronismo, con el 41,5% de los votos. En la entrevista con Infobae, Santilli destacó “el acompañamiento estoico” del PRO durante estos años y afirmó que “el PRO ayuda” a la gobernabilidad desde el Congreso.
Torres describió a un Macri “relajado, sincero” y valoró que el expresidente haya asumido un rol más activo en la conducción del partido. “Esta versión de un Macri relajado, sincero, a mí por lo menos me parece que es sano y es muy bueno para el PRO”, dijo, y agregó que lo ve como “una persona que está despojada de mezquindades de la política y quiere fortalecer un espacio que fue muy importante para generar el cambio que necesitaba la Argentina”. Para el gobernador, el PRO es “el partido que más se está movilizando y que más se está construyendo a lo largo y ancho del país” fuera del oficialismo.
Sobre la posibilidad de que una candidatura del PRO fragmente el voto y favorezca al kirchnerismo, Torres rechazó el argumento. “Plantear esa premisa es antidemocrático”, dijo, y recordó que el mismo razonamiento se usó contra Milei cuando compitió fuera de Juntos por el Cambio en 2023, sin que eso impidiera su victoria. El gobernador también abordó la discusión sobre el sistema electoral: se mostró escéptico ante las colectoras y advirtió que podrían beneficiar más a la oposición que al oficialismo. Defendió la boleta única de papel implementada en Chubut como un avance en transparencia y practicidad, y celebró su adopción a nivel nacional. La eliminación de las PASO figura entre las prioridades legislativas que el propio Santilli identificó en su primera semana al frente de la Jefatura de Gabinete.
POLITICA
Fin al presidente antisistema: Milei ya tiene su “casta” y se aferra al dogma económico

Ya no están para experimentos. El mensaje quedó claro. El receptor: Javier Milei. Los emisarios: los gobernadores. En un hecho inédito, la jura de Diego Santilli como nuevo jefe de Gabinete tuvo como protagonistas a 13 gobernadores, entre radicales, peronistas blue y ex macristas. Se invitaron solos. El ascenso del funcionario fue celebrado por toda la plana mayor del PRO y reordenó a Patricia Bullrich, principal foco de rebeldía entre los libertarios. Milei escenificó su propia casta. Ya nadie tiene miedo. Con el fin de Manuel Adorni, también llegó el fin del Presidente antisistema. Ahora gobierna la política.
En una semana, la Casa Rosada logró ordenarse con la salida de Adorni de manera sorprendente. Reactivó la gestión administrativa, apuró sus influencias en la Justicia para limpiar la causa $Libra, reinstaló la reelección presidencial y puso en marcha al Congreso para aprobar la reforma electoral pensada para impedir que la oposición se ordene. Todo lo hizo bajo el código de corporaciones.
Los gobernadores pretenden encontrar en Santilli un resorte claro para apuntalar la gestión, un único interlocutor para terminar de cerrar el acuerdo que más les interesa: evitar que los liberarios promuevan candidatos propios en las elecciones provinciales que pongan en riesgo sus propias reelecciones. A cambio, el Gobierno les pide votos en el Congreso. Es un pacto lento y trabajoso, un cheque que se firma en blanco, con promesas que recién se harán efectivas el año que viene, cuando cierren las listas, pero que necesita los votos ahora. El empoderamiento de Santilli, con códigos de la política, es clave para la confianza que necesitan los jefes territoriales. La lectura que hicieron, y que le hacen llegar a Milei, es que llegó el tiempo de una única lapicera y una única decisión.

En ese punto entra en juego Karina Milei, golpeada hacia afuera pero forzada a mostrarse fortalecida hacia adentro. Siempre tendrá la última palabra. Ya se anticipa la tensión. En el juego de la silla en el que gira el círculo presidencial, la Secretaria General retuvo la Jefatura de Gabinete con un Santilli que le reporta, pero que aspira a manejarse con algo de autonomía. De alguna manera, la conducción política de Karina es adueñarse de los funcionarios que no llegaron con ella, sino por ella. Ese es el caso de Santilli. A esta altura, el funcionario, todavía afiliado al PRO, sabe bien cómo ser equilibrista en un gobierno cruzado por la interna. Eligió un bando y no se equivocó. Pueden dar cuenta de eso Cristian Ritondo o Guillermo Montenegro, que vivieron el frío helado del destrato de la hermana presidencial.
El golpe que significó para Karina la caída de Adorni la obligó a reconfigurar su estructura. Ella misma convocó a diputados y senadores a la Casa Rosada el miércoles, tomó el control de la Secretaría de Medios y de la vocería presidencial, y dejó a Ignacio Devitt como enlace, un hombre que había llegado con Adorni. Esta semana encabezará la primera reunión de mesa política después de la crisis y puso sus propios pies en los bloques parlamentarios para que nada se le escape. Su naturaleza es la desconfianza. Y más aún después de haber visto caer a su alfil. No pasó inadvertido, de todas maneras, que al otro día de la demostración de fuerza interna de Karina en Casa Rosada, Santilli y Patricia Bullrich tuvieran su propia reunión de aliados en el Senado, territorio al que a la hermana presidencial le cuesta entrar.
Patricia Bullrich fue esta semana la contracara de Karina. Quedó fortalecida hacia afuera, cuidando su capital político y su electorado, pero bajo fuego amigo hacia adentro. El domingo salió rápidamente a promocionar la reelección de Milei. El camino más clásico que le queda es apostar a la vicepresidencia. Nunca será una figura decorativa. Quiere ser socia. Una vice con lapicera. El ordenamiento que lograron los libertarios le hace más difícil su camino de diferenciación. Está obligada a ser una amenaza. A su lado dicen que Milei entiende su rol y que la destaca por eso en pos de resguardar a ese electorado. “Yo voy a seguir siendo así”, avisó a su gente, reversionando el clásico de Tita Merello. Por más intervención de Karina, los acuerdos con los senadores lo seguirá manteniendo Bullrich.

Colectoras, la casta está de fiesta
El Gobierno pretende reactivar el Congreso esta semana con la prioridad de aprobar la reforma electoral. ¿Volverá a diferenciarse Bullrich ahí? Eliminar las Primarias se convirtió en una obsesión. Si no es eliminación será suspensión. A cambio de esos votos, negocia con los gobernadores radicales y los peronistas blue la incorporación de las colectoras, una vieja herramienta de la casta para sacar provecho electoral. En la Casa Rosada sostienen que es un pedido de los mandatarios, que ven solapados los electorados con los libertarios y que de esa manera podrían colgar sus candidatos a legisladores nacionales, sean diputados o senadores, y mantener así su poder de presión en el Congreso. Las colectoras están prohibidas desde 2019, por un decreto de Mauricio Macri. ¿El PRO se hará el distraído?
La mayoría de las provincias va a desdoblar los comicios. Con la colectora, la candidatura presidencial de Milei sumaría tracción horizontal por el aporte provincial y los gobernadores podrían colar ahí legisladores nacionales propios. Sólo se permitiría hasta dos listas, es decir, la violeta y una más, lo que suma dificultad a la hora de cerrar acuerdos. Tienen que coincidir radicales, macristas o peronistas violetas en una sola opción. El problema que ven quienes trabajan de cerca con los senadores es que Santilli puede concretar pactos con los gobernadores, pero no con los espacios políticos de los distritos donde no gobiernan. Ahí, la única garantía de que no habrá candidatos libertarios la puede dar Karina Milei, jefa del partido.
Por más empuje que le ponga Santilli, la agenda parlamentaria arrancará después de las vacaciones de invierno. En el Senado hay intención de sesionar el próximo 16 de julio, pero varios legisladores ya avisaron que no estarán. Está en carpeta la media sanción a la llamada ley de inviolabilidad de la propiedad privada, con el capítulo de extranjerización de la tierra como eje de discusión. En el bloque libertario se sentarán a hacer números esta semana pero es poco probable que lleguen a tiempo. Tampoco están los votos para darle sanción definitiva al proyecto de revisión de la ley de Zonas Frías. Uno de los que se opone es Rodolfo Suárez, ex gobernador de Mendoza.
Negociador sin fierros
En la negociación futura entra el Presupuesto 2027. Es la llave que tiene Santilli para convencer a los gobernadores, pero cada vez con recursos más escasos. La recaudación volvió a mostrar una caída real del 7,1%. El IVA es una de los más afectados, con una baja de 7,2% respecto de 2025, lo que demuestra un consumo deprimido. También bajan los recursos por aportes personales en 4,6% y contribuciones patronales en 3,3%, todos síntomas de la precarización laboral.
La baja de la recaudación nacional presiona a las provincias. Las transferencias automáticas acumulan una caída real del 3% interanual en el primer semestre del año. La única excepción fue mayo, por Ganancias, pero desde enero sólo se ve pérdida de ingresos. En junio fue 5,9%. Esa merma hace a los gobernadores absolutamente dependientes de las transferencias no automáticas, también escasas y de los acuerdos políticos que le habiliten, por ejemplo, las actualizaciones de los flujos de las cajas jubilatorias no transferidas. Es una dependencia mutua. Milei los necesita para aprobar sus reformas y ellos necesitan fondos para sobrevivir. La gran audacia del Gobierno fue haberlos vaciado de entrada, lo que los dejó sin margen. Ahora apuestan a que la flexibilidad de Santilli pueda revertir el maltrato. Pero billetera mata simpatía.
Leve mejora
La salida de Adorni coincidió con una leve mejora de bolsillo producto de la desaceleración de la inflación, que llegó a tocar 3,7% en marzo, y salarios que, aun con una pérdida importante desde la llegada de Milei, lograron recuperar terreno. Es la contracara del primer trimestre. En abril el salario de los trabajadores registrados del sector privado se recuperó luego de la caída de marzo. Creció un 4% contra un 2,6% de inflación. Sigue un 3,5% abajo de noviembre de 2023, aportó el economista Luis Campos y agrega que el sector público volvió a caer en términos reales. Está un 17,3% abajo de noviembre de 2023.
Eso se tradujo en una parcial recuperación de la imagen de Milei y su gestión. La aprobación se estabilizó en torno a entre el 37% y el 40%. Recupera pero está lejos aún de su mejor momento. Según el sondeo mensual que hace Atlas Intel para Bloomberg, un 39,7% aprueba la gestión de Milei, mientras que un 58,2% la desaprueba. Venía de números complicados. En abril había tocado el piso de 36% de aprobación. Su gestión está peor calificada: llega a sólo el 33,5%. El peor dato se lo lleva el mercado de trabajo. Un 73% considera que la situación en ese rubro es mala. En la evaluación de la economía en general, la calificación negativa alcanza el 62%.
Cuando se mide a los líderes políticos, Bullrich queda en el podio con 45 puntos. El salto es notorio desde el estallido del caso Adorni y su diferenciación. En ese momento tenía 37 puntos. Subió 8 con pedir su declaración jurada. Myriam Bregman pasó en junio al segundo lugar, con 42 puntos, y tercero aparece Milei, con 40 puntos. Debajo, Axel Kicillof, con 38 y Cristina Kirchner, con 34. Mauricio Macri no entra al podio. Alcanza apenas 22. Es poco probable que el ex presidente juegue en el próximo turno electoral, pero usará su amenaza como herramienta de presión.
De cómo se acomode la oferta electoral dependerá lo que viene. A modo de ejemplo, La Libertad Avanza perdió 13,5 puntos en la elección del 7 de septiembre en la provincia de Buenos Aires por el solo hecho de la dispersión opositora, según refleja un trabajo del consultor Lucas Romero, de Synopsis. Una elección se gana con un buen candidato, pero sobre todo, con estrategia para ordenar o desordenar la oferta.
La recuperación de Milei se ve en el trabajo de la consultora Trespuntozero para Alaska, de Juan Courel. En la gestión de gobierno se recupera hasta el 40,6% cuando había bajado hasta 33% en su peor momento. El núcleo duro sigue compuesto por varones, jóvenes y del interior del país. Sus peores guarismos los alcanza en la zona del AMBA donde toca el 66,6% de rechazo versus el 55,2% del interior. Milei no se puede dar el lujo de desprenderse de Patricia Bullrich. Si se mira el votante 2023 de la hoy senadora, el 32,5% tiene una imagen mala o muy mala del Presidente.
Lo que muestra este trabajo es que la batalla cultural llegó a su fin. Mandan los resultados económicos. El 61,9% quiere que el Gobierno se enfoque en la economía, el valor más alto de la serie. Solo el 3% prioriza la batalla cultural. El sostén a las políticas de Memoria, Verdad y Justicia alcanza su máximo histórico: 61,3%; casi 8 de cada 10 personas consideran justo protestar cuando se vulneran derechos; el rechazo a volver a prohibir el aborto crece por segunda medición consecutiva y ya supera la mitad de la población (52,7%); 7 de cada 10 quieren un Estado más activo en la economía, el registro más alto de la serie iniciada en 2023 y el rechazo a privatizar empresas públicas pasó del 34,5% al 61% en un año y medio. Lo mismo pasó con la reforma laboral. Se invirtió la tendencia: por primera vez el rechazo (48,9%) supera al apoyo (43,4%). La reforma perdió 14 puntos en siete meses.
Sin Adorni, la oposición no encuentra eje para regenerar expectativas. La pelea infinita entre Axel Kicillof y Cristina Kirchner deja el terreno fértil para esta recuperación libertaria, que emprende la tarea de reconfigurar los contornos de sus alianzas de la mano de la “casta”.
South America / Central America,Government / Politics
ECONOMIA3 días agoUno por uno, los gremios que cobrarán aumento de sueldo en julio 2026
INTERNACIONAL3 días agoEstupor en Estados Unidos por el hallazgo de 16 chicos en estado «casi salvaje» en una casa rural: «Una escena repugnante»
ECONOMIA3 días agoPlazo fijo: cuánto pagan los principales bancos por depositar $1 millón a 30 días

















