POLITICA
Scaloni y Messi: la otra Argentina

Hace 18 años, la autora de Harry Potter, J. K. Rowling, dirigió un típico discurso de graduación en Harvard, a los que están acostumbrados los alumnos de universidades norteamericanas. En su presentación, empezó justificando el tema: “A ustedes les voy a hablar del fracaso. Ustedes necesitan entender lo que es por una razón muy sencilla: lo que para ustedes es fracaso, para el 99% de la humanidad es éxito”.
Frente a una Selección tan exitosa, que terminó jugando la final de un Mundial de fútbol -algo que ha ocurrido con otro resultado en la anterior Copa del Mundo-, los argentinos tenemos una ambigüedad: hasta dónde es un fracaso lo que, desde otra perspectiva, podría ser interpretado como un éxito.
La Argentina es un país que ha tenido, desde comienzos del siglo XX hasta tiempos contemporáneos, una crisis de representación, que se manifiesta en un desencuentro entre la sociedad y sus líderes. Esa crisis de representación llevó a Javier Milei al poder. En contraste con aquella problemática, sobresale el sentimiento que inspiran dos figuras: Lionel Scaloni y Lionel Messi. Ambos encarnan una cantidad de rasgos ejemplares para lo que son las características de los liderazgos políticos en la Argentina.
Si uno estuviera obligado a dar una clase en una escuela respecto de cómo lidiar con el éxito, sin duda sería una lección magnífica poner en evidencia el comportamiento de Scaloni a partir de las consagraciones de esta Selección que él condujo. Ganó dos veces la Copa América, se quedó con la Copa del Mundo en Qatar, se impuso en la Finalissima en Wembley contra Italia y jugó la final del Mundial 2026, donde fue derrotada por España. Tendría tanto Scaloni como todos los integrantes de la selección -ni que hablar Messi- el derecho a cierta fanfarronería, que está por completo ausente en su conducta.
En el mundo de la competencia, como se ve habitualmente en la cobertura periodística de este tipo de torneos, hay mucha agresividad. Se reiteran reproches y agravios. De aquí deriva un segundo rasgo distintivo e inusual, -más que nada en la política, de Messi y Scaloni: han reaccionado con magnanimidad a las descalificaciones y provocaciones.
Tanto en Scaloni como en Messi, hay una especie de proyección de sentimientos positivos, de empatía y sencillez. Los dos expresan una emotividad interesante, que los llevó el domingo a llorar. Scaloni se emociona fácilmente frente a sus dirigidos, como ocurrió al hablar sobre la crianza de los jugadores y el tipo de fútbol que juegan como consecuencia de haber vivido, muchos de ellos, experiencias extremas en la infancia.
Son virtudes esquivas para una sociedad acostumbrada a un sentimiento de irritación respecto de los demás, a la que le cuesta, más allá del deporte, encontrar motivos de cohesión o encuentro. La Argentina es una productora de individualidades, y tiene una dificultad enorme para crear lo que elaboró esta Selección, bajo la inspiración de Scaloni y el capitán: un juego colectivo, una forma de coordinación. Esta es la secuela que deja un Mundial del que habrá que salir con cierto sentimiento de frustración y vacío luego de tanta excitación.
En contraposición al panorama deportivo, se recorta el lado B del fenómeno: la trama judicial que envuelve a la corrupción de la AFA. Claudio “Chiqui” Tapia ocupó un lugar protagónico en el regreso de parte del plantel de la Selección a la Argentina. Con lentes negros, se presentó como una suerte de jefe de Estado, en un intento por blindar su imagen con el prestigio de quienes lucharon en el campo de juego.
La complicación no recae solo en Tapia, sino también en su tesorero Pablo Toviggino, que continúa generando novedades, todas malas, respecto de su comportamiento y el manejo de fondos. Son tales los descubrimientos que tanto Tapia como él están en una posición intrincada desde el punto de vista judicial. Los expedientes son prácticamente insalvables, por lo que deben recurrir a lo que recurre la gente poderosa en esa situación: algún juez amigo, que observe la causa en diagonal con la intención de hacerlos zafar.
En el centro de la escena está la mansión que se la atribuye a Toviggino en Villa Rosa. Es una vivienda a nombre de Luciano Pantano, un monotributista, y de su madre jubilada. Durante el allanamiento dictado por el juez Daniel Rafecas a la casa a nombre Pantano, quién sería el cadete del tesorero de la AFA, se encontró un equivalente a US$20 millones en bienes. Entre otros tesoros se destaca una flota de autos de alta gama. Algunos de ellos, los más lujosos, podrían ser del exgobernador y senador por Santiago del Estero, Gerardo Zamora.
Justificar aquella riqueza representa un obstáculo importante para Toviggino, lo que abrió un debate interesante en la Justicia respecto a la elección de un juez amigo. No solo por lo que ocurre con la AFA, con Tapia y con el destino penal de Toviggino, sino también porque es una metodología habitual en un país donde hay mucha corrupción. Para la búsqueda de un juez amigo se necesita una cantidad de artimañas procesales y técnicas que al común de la gente se le escapan, y que terminan por garantizar la impunidad.
Hay una disputa en torno a la radicación de la sede central de la AFA, que está en Capital Federal pero pretenden trasladar a provincia de Buenos Aires para determinar de ese modo quién es el juez de la causa. Buscan a Adrián González Charvay, juez federal de Campana a quien no puede todavía prejuzgarse o tildar de parcial. Sin embargo, es tal el interés de Toviggino y sus presuntos testaferros de que el expediente recaiga en aquel juzgado que terminan proyectado sobre Charvay una sombra que nadie tiene derecho a presumir. Al menos por ahora.
La causa fue radicada en la Justicia Penal y Económica de la Capital Federal. La Cámara de Casación, tras el planteo de un recurso, determinó que la cámara de ese fuero decidiera el destino del expediente. Quedó en ese fuero, en el juzgado de Verónica Straccia. Un camarista de Casación, Mariano Borinsky, aseguró en aquel momento que no era materia de Casación decidir competencias, sino que depende de los respectivos fueros. El criterio de Borinsky cambió ahora, cuando los presuntos testaferros de Toviggino pidieron que el caso pase a González Charvay, en Campaña. Borinsky aceptó que la Cámara de Casación dirima un problema de competencia, contra su propia opinión. Con el juez Diego Barroetaveña, convocó a una audiencia el 12 de agosto para decidir dónde irá el caso de la mansión de Toviggino. Se decidiría el destino de todo el caso AFA.
Es interesante tanto la postura de Borinsky como la de Barroetaveña. En el primero de los casos, por su cambio de parecer en un corto lapso. Borinsky cambia de criterio según el efecto que tienen sus opiniones. Y en caso de Barroetaveña extraña que opine después de haber sido presidente del Tribunal de Ética de la AFA. Estos son algunos de los rasgos de un sistema que muy bien gráfica esta causa, que tiene ocupado al periodismo y a la opinión pública desde hace meses. El expediente ha pasado ya por 13 magistrados, y todavía no hay ningún indagado, lo que supone un manto de impunidad.
A la luz de las numerosas vacantes en el Poder Judicial, existe otra forma de obtener un juez amigo: ponerlo. De esto se ocupa Juan Bautista Mahiques, ministro de Justicia, con designaciones estratégicas para alojar gente afín en posiciones cruciales en lo que a corrupción se refiere. Hay dos puestos importantes a cubrir en la Cámara Federal Penal de la Capital Federal, que controla, ratifica o manda a corregir los pronunciamientos de los jueces de primera instancia. Allí se juzgan los delitos de funcionarios del Gobierno nacional.
Mahiques está buscando cómo poner a un juez amigo al que le van a tocar determinadas causas. Por ejemplo, la de Andis, donde se examina la presunción de que Karina Milei y los Menem cobraran coimas con contratos que tienen que ver con prestaciones para discapacitados. También la causa del desenvolvimiento patrimonial de Manuel Adorni. Y el caso $LIBRA, que tiene en la mira al Presidente. Eso está tramitándose en ese fuero federal porteño y pasaría por una cámara a la que Mahiques le está poniendo dos miembros: Pablo Yadarola, un íntimo amigo suyo, y Pablo Bertuzzi, que tuvo que volver a rendir concurso para el cargo que hoy ocupa.
En ambos casos, si uno considera los criterios objetivos del concurso, es decir, el examen y los antecedentes profesionales, uno salió en el lugar 16 y el otro en el 21. Se fueron tocando posiciones y, luego, después de que los dos dieran una entrevista que dejó con la boca abierta a los entrevistadores, pasaron a integrar las ternas. Este es un modo en el que la Justicia, en un país con mucha corrupción, le agrega otro plano al problema: la impunidad. Corrupción hay en todos lados, impunidad no necesariamente.
Volvemos a caer en algo sistemático de la Argentina. La falta de credibilidad de la Justicia. Si miramos el sistema del RIGI, a quienes vienen a invertir se les garantiza que no van a ser juzgados por jueces argentinos, sino que van a tener derecho a ir a la Justicia de Estados Unidos, que sería más confiable.
Por eso respecto a Tapia y Toviggino, todos están pendientes con lo que pasa en la Justicia de Estados Unidos. Por eso el presidente de la AFA le dio tanta importancia y divulgó que Trump le dio la mano. Se mostró como “amigo del grandote”. Mientras, los fiscales estadounidenses están avanzando en esta investigación.
Todo esto pone en el centro del esquema de poder de la Argentina al ministro de Justicia, a quien los Milei confiaron todos los problemas judiciales. Pero hay otra figura del gabinete que es muy importante por el rol que le piden que ejerza: Diego Santilli. Él acaba de capturar para su control un área importantísima que tiene que ver con ciencia, tecnología e innovación, todo lo que pertenece a funcionarios que reportan a Santiago Caputo. Es una novedad muy saludable. Son áreas en las que se discuten negocios cruciales, como concesiones al sector privado, y van a depender de alguien que tiene responsabilidad administrativa y eventualmente penal de lo que se firma, lo que no sucedió hasta ahora porque reportaban al Mago del Kremlin, que es un consultor instalado en el sector privado. Hay que aplaudir esta decisión, que es un nuevo criterio que se adecua más al buen funcionamiento de la burocracia y a una mayor transparencia.
Lo que capturó para sí Santilli es el Enacom, que regula toda la actividad de medios audiovisuales y telecomunicaciones. Mantiene al interventor, Martín Ozores, al menos hasta ahora. Eso es una curiosidad, porque nunca se normalizó al ente. Y la oposición no se queja, aunque tendría lugares en el directorio.
También quedan bajo el mando de Santilli empresas estatales, que el Gobierno planea privatizar: Arsat, una gran red de tendido de fibra óptica, y el Correo. El jefe de Gabinete las puso bajo el mando de Gustavo Coria, que viene trabajando con él desde hace ya un tiempo y que es del corazón del corazón de la casta: era el encargado de relaciones institucionales de la Corporación Puerto Madero, que fue una gran caja ligada a la regulación de ese barrio, en la época de Eduardo Bauzá, en la presidencia de Menem. Después Coria pasó a ser delegado de Santilli en el Ceamse, la corporación que tramita el negocio de la basura. Allí convivió con los Moyano y su entonces yerno: Chiqui Tapia. Esa es la ventana que comunica a Santilli con Tapia.Habrá que ver si eso sirve para que suceda lo que dicen que ya sucedió: un acuerdo con el Gobierno, en el que queda afuera Toviggino, que es muy amigo de Mahiques.
El Correo es muy importante porque es el que organiza la logística de las elecciones, en un contrato con una empresa que se llama Flecha Log y es de Leonardo Scatturice, íntimo de Santiago Caputo. Scatturice compró Oca y Flecha Log, que tiene un contrato muy determinante con el Correo y que Coria tal vez ahora revisará. Arsat, por su parte, importa porque, más allá de los negocios, allí estalló un escándalo de gran dimensión, probablemente el más grande que tuvo este Gobierno en términos de corrupción. Se trata del allanamiento de quien fue su presidente, Facundo Leal, ligado a José Luis Manzano. Leal también fue presidente del ORSNA, organismo mediante el cual se regulan los aeropuertos. En el allanamiento a dos domicilios de Leal se encontraron 2.400.000 dólares en distintas monedas, más del doble de lo que se estima que había en el vestidor de Insaurralde. También drogas pesadas, una balanza -presumiblemente para pesarlas-, armamento y una cantidad de aparatos tecnológicos ligados al espionaje.
Leal fue echado del área de Transporte, junto con el secretario, porque hizo un viaje a Ibiza en el avión de Toviggino. Todo se relaciona como si hubiese un sistema.
El drama ahora es que, como en el caso de los Cuadernos de las Coimas, en este otro aparece un chofer, Tomás Scalera, que declaró delante el fiscal de San Isidro y dijo que había una oficina en el Rulero, el edificio emblemático de Carlos Pellegrini y Libertador- donde acompañaba a Leal y había una persona de apellido Vidal que se juntaba mucho con él en reuniones de una hora u hora y media. “También solía escuchar el apellido ‘Scatturice’, pero eso cuando Leal estaba en el Orsna. Aclaro que yo seguí siendo chofer de Leal cuando estuvo en ese organismo. En el Rulero también se juntaba con una persona de apellido ‘Paolini’ y otro creo que era ‘Juan Bonora’, y me parece que uno de los dos tenía algo que ver con Huawei”. Es la gran empresa de tecnología China, por lo que acá ya se meten en la geopolítica del negocio de las telecomunicaciones. Sigue el chofer: Con Bonora, Leal también se juntaba en Benavidez, y un par de veces en las oficinas de Huawei”, afirmó el chofer.
El valor penal de esto lo decidirá la Justicia: No hay ninguna prueba más que un relato. El chofer pudo escuchar que se hable de cualquier persona, pero eso no implica una imputación penal. Sin embargo, empieza a existir la sospecha de los mencionados y de Santiago Caputo de si a este chofer le cargaron la declaración y hay alguien dentro del propio Gobierno diciéndole a quién nombrar. O quizás es un chofer que como era maltratado por Leal, según dicen, ahora cobra venganza así.
Desde las oficinas cercanas a Caputo, en las últimas horas, surgió la versión de que esto no es una guerra entre Karina Milei y Santiago Caputo. Alegan que no se trata de que Javier Milei ya decidió que determinadas áreas de su administración van a estar ahora en manos de su hermana y de sus colaboradores. Según esa versión todo fue acordado, ya que no cambian a los funcionarios. Pero aparentemente esa coartada fracasó porque, en las últimas horas, estarían por sacar de la administración al secretario que tenía bajo su área a la Secretaría de Innovación, Tecnología y Ciencia: Darío Genua, que fue funcionario de Macri y después fue secretario de Hacienda del municipio de Pilar, de Federico Achaval, extremadamente ligado al juez de Campana, González Charvay, y a la AFA. Como si hubiera una red disponible para hacer negociados, que permanece gobierno tras gobierno, más allá de lo que vota la gente.
¿Santilli estará cómodo en esta posición, asumiendo un conflicto con Santiago Caputo, que sigue siendo un hombre extraordinariamente poderoso? Santilli no quiere tomar conflictos nunca y se caracteriza como un gran equilibrista. Aparentemente, alguien le dijo que, si quiere ser candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires y tener un acuerdo con Pro para poder ganar, tiene que ganárselo y ser el agente de la pelea, bajo las órdenes de Karina Milei. Esa es la idea de la señorita Milei y los Menem.
Todo esto lleva a la elección en la provincia de Buenos Aires y a la perspectiva de la carrera por ser gobernador. Santilli, como jefe de Gabinete, tiene que llevarle a Milei un trofeo: el sistema electoral, que tiene tres incógnitas. Dos dependen del Congreso y el jefe de Gabinete: si va a haber colectoras que confluyan en la lista que encabece Milei de tal manera que se nutra de votos por fuera de su partido, y, por otro, lado, si se eliminan las PASO. Si eso sucede, la oposición tiene un enorme problema de organización. Santilli está intentando que los gobernadores peronistas lo acompañen en suspender las PASO.
La tercera incógnita, que no depende de Santilli, sino del peronismo, es cuándo va a ser la elección. Si va a ser simultánea, como fue siempre, a la presidencial o va a haber elección anticipada, bonaerense, como el año pasado para legisladores. Es importante porque si el año que viene, antes de la elección presidencial, hay una bonaerense de gobernador y la gana el oficialismo nacional, el camino de Milei hacia la reelección se despeja enormemente. Pero, si pierde LLA, a Milei se le complicaría el panorama. Sobre todo a su ministro de Economía, Luis Caputo, porque los mercados estarían tomados por una gran incertidumbre respecto a la continuidad de la política económica.
La fecha de la elección bonaerense es crucial y Kicillof no tiene todo el poder para decidir porque depende de intendentes, la Cámpora y de una negociación con Cristina Kirchner.
Son las incógnitas que quedan sobre la mesa luego de que se terminó una etapa dichosa del fútbol. Una vez que volvió la Selección, volvemos a la cotidianeidad lamentable de la corrupción, de los negociados y de las luchas facciosas. Es decir, de una cantidad de vicios que contrastan con la otra Argentina, la de Scaloni y Messi.
Carlos Pagni,Javier Milei,Lionel Messi,,Conforme a
POLITICA
Cristina Kirchner hizo 194 vuelos a Santa Cruz en los cuatro años como vicepresidenta, a cargo del erario público

Guadalupe Vázquez y Federico D. Teijeiro
8‘minutos de lectura
Durante los 12 años consecutivos del primer kirchnerismo el uso discrecional de los aviones presidenciales, que iban desde Buenos Aires a Río Gallegos o El Calafate, generó polémica y causas judiciales. Los cuatro años de mandato de Alberto Fernández y Cristina Kirchner marcaron un regreso a esa dinámica. No tanto por la actividad del Presidente, sino por el uso que hicieron tanto la primera dama, Fabiola Yáñez, como la propia vicepresidenta y, hasta hace unos días, el ministro de Economía y candidato presidencial, Sergio Massa.
El caso de Cristina Kirchner retrata la magnitud de este uso discrecional de la flota presidencial: durante este último período de cuatro años de gobierno hizo 194 vuelos a Santa Cruz, sin ninguna actividad oficial que los justificara. Se trató de vuelos realizados por lo general de jueves a domingos para descansar en sus casas de Río Gallegos o de El Calafate, a 3000 kilómetros de la Casa Rosada y del Congreso. Para ello, la vicepresidenta no solo voló en distintas aeronaves de la flota presidencial, sino también en aviones de la empresa YPF y hasta de taxis aéreos alquilados en dólares y pagados por la Secretaría General de la Presidenta. Incluso durante la pandemia.
El gasto total de esos viajes -en promedio, uno por semana- le insumieron al país un costo de 5.250.000 dólares, según cálculos de diversos especialistas en aeronavegación.
La diputada Mónica Frade (Coalición Cìvica) denunció el año pasado a Cristina Kirchner, Alberto Fernández y el secretario general de la Presidencia, Julio Vitobello, por la posible comisión de los delitos de defraudación en perjuicio de la administración pública, malversación de fondos, y peculado a raíz de los vuelos de la vicepresidenta. Pero entonces solo se conocían 21 viajes realizados por ella en 2021. La causa fue archivada en septiembre pasado por el fiscal Gerardo Pollicita sin haberse investigado, aceptado o solicitado ninguna medida de prueba.
Ahora accedió a los datos de todo el período de gobierno que termina, a partir de dos pedidos de acceso a la información pública solicitados a la Secretaría General de la Presidencia de la Nación -a cargo de la logística y traslados del primer mandatario- y a la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA), organismo encargado de -entre otras tareas- relevar los registros de vuelos de los aeropuertos. Además, se utilizaron herramientas de monitoreo aéreo (como “Flighradar24″) para seguir los movimientos de las aeronaves pertenecientes a la Agrupación Aérea Presidencial, como así también de toda nave que fuera hacia o desde Río Gallegos y/o El Calafate, para luego identificar, a través de distintos medios y fuentes, aquellas en las que viajaba la vicepresidenta.
El entrecruzamiento de estos datos se hizo con los aportados por la dependencia que conduce Vitobello, que respondió de manera escueta e incompleta, y los aportados por EANA, que entregó los registros de los vuelos de los aeropuertos del país. La información se complementó asimismo con otros recursos, como audios de la torre de control, en los que se le asigna el código “PRESI-02″ a toda aeronave que traslada a un vicepresidenta.
Además, se accedió también a planes de vuelo que fueron confirmados por fuentes cercanas a la vicepresidenta, Casa Militar, Agrupación Aérea Presidencial y personal del entorno aeronáutico. Una vez documentados, analizados y corroborados, se confrontó la información con la de un grupo de especialistas que monitorea y registra, entre otros, los vuelos en aviones sanitarios realizados por gobernadores de las provincias, y los de las aeronaves de la flota oficial en todo el país, con lo que se logró corroborar en forma fehaciente que la vicepresidenta tomó no menos de 194 vuelos, en su mayoría para ir a Río Gallegos y El Calafate, entre 2019 y 2023.
Solo en contadas ocasiones, al comienzo del gobierno de Alberto Fernández, en 2019, Cristina Kirchner se trasladó en vuelos de Aerolíneas Argentinas. Ya para el 29 de enero de 2020 dejó de utilizar la aerolínea de bandera, y regresó a Buenos Aires desde El Calafate en un avión privado de alquiler. Fueron cinco las veces en que la presidente del Senado alquiló un taxi aéreo particular para ir al Sur, a un costo no menor a los 12.000 dólares por tramo. Las facturas de esos vuelos privados -cotizados en dólares- fueron enviadas y abonadas por la Secretaría General de la Presidencia, a pesar de haberse tratado de viajes realizados por motivos personales. Ejemplo de ello da cuenta la factura 0008-00000090 de la empresa Flyzar con fecha 13/4/2020 -en plena pandemia- por 21.989,50 dólares, pagados por el erario público.

Durante el Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio (ASPO), que comenzó el 20 de marzo y se extendió hasta el 15 de diciembre de 2020, Cristina Kirchner realizó cuatro viajes a Santa Cruz: el fin de semana largo del 1 de mayo, el 2 y 7 de junio y el 25 de julio. Todos ellos en aeronaves de la Agrupación Aérea Presidencial. Con permiso de circulación por ser considerada “trabajadora esencial”, la expresidenta estaba autorizada a viajar, como cualquier funcionario, por motivos laborales. Sin embargo, en ninguno de esos casos tuvo algún tipo de agenda oficial.
Desde que asumió el 10 de diciembre de 2019 y hasta que finalizó esta investigación el 6 de diciembre de 2023 (a solo 4 días de dejar el cargo) la vicepresidenta realizó en total 129 viajes en aviones gestionados por la Presidencia. En 91 de esos 129 vuelos realizados por Cristina con los “Tangos” T-04, T-10 y T-11 las aeronaves volaban “ferry” -esto es, vacías- tanto por haber tenido que ir a buscarla al Sur, o por haberla dejado allá y luego haber vuelto a Buenos Aires, lo que aumenta significativamente los costos operativos.
El caso del T-10 y T-11 es curioso: son dos Learjet 60 que habían sido comprados originalmente por la Fuerza Aérea para realizar tareas de verificación aérea, pero fueron rápidamente derivados a Presidencia para traslados vip. Esta “apropiación” por parte de Presidencia de dos aviones que en primera instancia habían sido adquiridos para cumplir tareas relacionadas con la seguridad operacional argentina también fue denunciada ante la Justicia el 14 de octubre por la fundación Apolo, por considerar que el gobierno actuó en desmedro de la prevención de incidentes y accidentes de aviación.
La causa tramita en el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N°10, a cargo del juez Julián Ercolini e incluye a otros asiduos usuarios de los emblemáticos Tango 10 y Tango 11: Yáñez, quien los utilizó para ir a visitar a su familia en Misiones, y Massa, quien los usó para recorrer el país durante su campaña electoral. El costo operativo de los 93 vuelos que realizó el excandidato en campaña, según calculan los expertos consultados, es de no menos de 2.378.074 dólares.

Además de los 129 vuelos utilizando la flota presidencial, Cristina Kirchner usó 59 veces las dos aeronaves de YPF (de mayoría estatal): un Learjet 60, matrícula LV-BTA, y un Embraer Praetor 550, registrado como LV-KGJ. Este último avión le costó a la compañía 20 millones de dólares. Según fuentes consultadas, era el favorito de Cristina.
Los vuelos de la vicepresidenta en naves de YPF generaron un gasto de por lo menos 843.675 dólares sólo en costos operativos, por una actividad que no guarda ninguna relación con la desarrollada por la petrolera (que cotiza en la Bolsa y debe rendir cuentas a los accionistas). El Gobierno aduce que pagó los traslados a través de la Secretaría General de la Presidencia, pero las facturas no fueron incluidas en su respuesta al pedido de acceso a la información.
El total de 194 vuelos realizados por la presidente del Senado se completa con un viaje en helicóptero de la Ciudad de Buenos Aires a La Plata.

Cabe destacar que el uso de la flota aérea presidencial le genera al país más costos que los estrictamente operativos antes mencionados: hace que las aeronaves ingresen a mantenimiento programado antes de tiempo, se descompongan más o necesiten reparaciones menores y utilicen más combustible, entre otros gastos extra. De acuerdo a las licitaciones y contrataciones publicadas por el gobierno en el portal “Compr.Ar”, en este período el Estado debió comprar para la flota presidencial combustible extra, seguros de aeronaves y de hangar, mantenimientos programados, no programados, repuestos y catering. Este último incluyó productos premium de la más alta calidad para degustar a bordo, y un “menú infantil” pedido expresamente ya que, según lo confirmado por fuentes cercanas a LADE, Helena, hija de Florencia Kirchner y nieta de la vicepresidenta, viaja asiduamente con su abuela a Santa Cruz. De acuerdo a fuentes de Presidencia, Cristina viajaba, además de con su nieta, con una niñera, su secretario privado, un custodio y Simón, el caniche que le regaló el gobierno de Venezuela.
Así como el martes la vicepresidenta se despidió del personal del Senado, el próximo domingo, 10 de diciembre, deberá despedirse también de este beneficio.
LA NACION,Política
POLITICA
El embajador de España en Argentina pidió que se juegue la Finalíssima: “Por qué no hacer una gran despedida a Lionel Messi con ese partido”

El embajador de España en Argentina, Joaquín María de Arístegui Laborde, celebró en Radio Mitre la victoria de la selección española en la final del Mundial y sostuvo que el triunfo se apoyó en un partido “muy serio” y “muy ordenado”, con una consecuencia deportiva ya en el horizonte: la posibilidad de una nueva final ante Argentina en una futura Finalissima.
Arístegui describió una recepción multitudinaria para el plantel a su regreso desde Estados Unidos. Y relató que acompañó a la selección en la celebración, donde destacó que había “centenares de miles de personas”.
El diplomático contó que asistió con su familia y recordó que ya había visto las dos finales mundialistas disputadas por España. La primera había sido cuando era embajador en Trinidad y Tobago, con 44 años; la segunda, ahora, con 60 años.
¿La revancha?
Para el embajador, la final fue una “final iberoamericana en español” entre el campeón del mundo y de la Copa América, por un lado, y el campeón de Europa, por el otro. Tras el resultado, planteó que ahora el campeón del mundo y de Europa debería esperar una revancha con Argentina y expresó su deseo de que la Finalissima se organice pronto. “Por qué no hacer una gran despedida a (Lionel) Messi con ese partido”, sugirió el diplomático.
Arístegui, que se declaró barcelonista desde niño, también lamentó algunos comentarios de hinchas madridistas durante el torneo y los atribuyó a “heridas abiertas” por los años de dominio del Barcelona de Messi junto con figuras como Andrés Iniesta, Sergio Busquets, Carles Puyol, Gerard Piqué y Xavi.
Sobre la selección española, subrayó que no depende de una sola figura y la describió como un equipo coral, asociativo y con un banco “muy móvil” y “muy dinámico”. Aunque aceptó la gravitación de Lamine Yamal y de Rodri, puso el foco en Pau Cubarsí, un defensor de 19 años al que consideró el mejor zaguero del Mundial.

En ese sentido, argumentó que la fuerte presencia de futbolistas del Barcelona responde a una afinidad de modelos entre el club y la selección.
La Finalissima entre Argentina y España, prevista para marzo de 2026 en Doha, fue cancelada tras una serie de desacuerdos y complicaciones derivadas del conflicto entre Estados Unidos e Irán, que afectó la región y obligó a replantear la organización del evento. La UEFA y la AFA no lograron consensuar una nueva fecha ni una sede alternativa: propuestas como Madrid, Buenos Aires o Roma no prosperaron debido a desacuerdos sobre localía y calendario.
Tras la suspensión, no se logró reprogramar el encuentro por los compromisos de ambas selecciones y la congestión del calendario. Desde la AFA y la Conmebol se insistió en la necesidad de una sede neutral y una fecha viable, pero la UEFA descartó la opción del 31 de marzo, dejando la Finalissima definitivamente cancelada.
El presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez, incluso declaró a Argentina “bicampeón” del certamen, mientras que desde España remarcaron que la cancelación no dependió de su federación. Cuatro meses después, ambos equipos volvieron a cruzarse en la final del Mundial 2026, en Nueva York.
Rechazo a las teorías conspirativas
Consultado sobre las versiones que atribuían el resultado a un supuesto arreglo, Arístegui aclaró que no presta atención a ese tipo de lecturas y defendió el mérito deportivo del campeón. Y afirmó: “España tuvo un gran mérito en este partido, que fue neutralizar la capacidad absolutamente extraordinaria de Argentina de sobrevivir a cualquier cosa”.
El embajador de España en la Argentina confesó que siguió todo el Mundial con dos camisetas: la española y la argentina. En ese sentido, señaló que Argentina había sido siempre su “segundo equipo” y que solo en la final dejó de lado esa simpatía porque “ya no había prisioneros y uno tenía que hinchar por su equipo”.
A su juicio, el cruce tenía una particularidad afectiva para ambos países. Y sostuvo que españoles y argentinos podían asumir una derrota con menos rechazo que ante otros rivales, precisamente por la cercanía entre los dos pueblos, aunque concluyó que esa misma relación también podía alimentar, después del partido, una “resaca” cargada de sospechas y teorías conspirativas.
North America,Soccer,Sport
POLITICA
Le arrojaron un botellazo a Javier Milei y lastimaron a un custodio durante la asunción

3‘minutos de lectura
Minutos después de jurar en el Congreso de la Nación y dar su primer discurso, Javier Milei se subió a un auto descapotable para ir hacia la Casa Rosada. En ese traslado -a bordo de un Mercedes-Benz CLK Cabriolet- una persona del público tiró una botella de vidrio como proyectil, que pasó a pocos centímetros de la cabeza del Presidente. En el trayecto hacia la casa de gobierno, iba acompañado por su hermana Karina, con quien saludaba a la multitud que se había congregado para ver al nuevo mandatario.
La agresión quedó registrada por las cámaras de seguridad de la ciudad de Buenos Aires y eso permitió identificar al agresor: se trata de Gastón Ariel Mercanzini, argentino, exfuncionario de la municipalidad de Concepción del Uruguay, Entre Ríos.
La causa quedó en manos del juez federal Ariel Lijo, que fue consultado esta mañana por el hecho. Trabaja en la investigación la división Orden Constitucional, de la Policía Federal Argentina (PFA). El fiscal es Carlos Rívolo.
Ayer, la situación pasó inadvertida por la mayoría de los testigos, pero los usuarios de las redes detectaron el detalle de la botella volando a centímetros del Presidente y las imágenes no han parado de replicarse. Las cámaras de los militantes registraron el proyectil de vidrio que parte de una pequeña multitud y termina impactando en la cabeza de uno de los custodios que circulaba junto al vehículo. El hombre, tal como capturó , tuvo que retirarse a un costado mientras la caravana continuaba su trayecto de poco más de 2 kilómetros. La víctima sufrió un corte menor y fue atendido en la Casa Rosada misma por los médicos.
Minutos después del hecho fue cuando Milei pidió frenar el descapotable para saludar a la gente. Los custodios, de manera rápida, se pusieron alertas, corrieron tras él y lo rodearon permitiendo que se acercara a extender su mano a algunos de los manifestantes. La escena se repitió cuando llegó a destino y se bajó para saludar a un perro golden retriever que se había alejado de su dueña, quien luego pasó la custodia para recuperarlo.

Al llegar a la Casa Rosada, Milei recibió a dirigentes de todo el mundo, como los presidentes de Ucrania, Volodimir Zelensky; de Paraguay, Santiago Peña; de Chile, Gabriel Boric; de Uruguay, Luis Lacalle Pou, y de Ecuador, Daniel Novoa. También estuvo presente el rey de España, Felipe VI, el exmandatario brasileño, Jair Bolsonaro; y otros representantes de distintos países.
Seis horas después de recibir los atributos de mando, los nueve ministros y el jefe de todos ellos, Nicolás Posse, prestaron su juramento en una ceremonia en el Salón Blanco de Casa Rosada. El evento estuvo rodeado de polémica, ya que la transmisión fue por sistema cerrado y no permitieron el ingreso de periodistas acreditados. Este hecho es inédito, ya que se trata de un acto público y fue el primero en no transmitirse.
LA NACION,Política
POLITICA1 día agoSin la Copa y sin Messi en el avión, vuelve Tapia y deberá enfrentar tres frentes de tormenta tras la pausa del Mundial
INTERNACIONAL3 días agoEstados Unidos cambia una regla histórica del jugo de naranja vigente desde 1963 y afecta a toda la industria
INTERNACIONAL3 días agoBirth tourism crackdown expands as House chairman raises criminal conspiracy case



















