POLITICA
Senado: Adorni demora su informe y Bullrich aprovecha otra puja para presionar al Gobierno

Después de la crisis que generó por los pliegos judiciales y la conducción -y capital- que dilapidó en la caótica sesión del jueves pasado, la jefa libertaria en el Senado, Patricia Bullrich, ya tiene a tiro otro tema para exponer aún más a Javier Milei y a su hermana y secretaria de Presidencia, Karina Milei: la marcada demora del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, para asistir a la Cámara alta y ofrecer un informe de gestión.
Las visitas del funcionario están reguladas por la propia Constitución, en el artículo 101: “El jefe de Gabinete de ministros debe concurrir al Congreso al menos una vez por mes, alternativamente a cada una de sus Cámaras, para informar de la marcha del gobierno”. Nade cumplió desde la reforma de la Carta Magna de 1994. Recién en abril lo hizo en Diputados.
Hoy se cumple un mes de la solicitud consumada por el líder del kirchnerismo en el Senado, José Mayans. En aquella ocasión, el formoseño envió -8 de mayo- una misiva a la vicepresidenta, Victoria Villarruel, para que “fije la fecha” y Adorni “concurra” a dar “cumplimiento a lo dispuesto por el artículo 101 de la Constitución Nacional”.
Además, en la carta requirió que se notifique “el plazo para la presentación de los requerimientos al Sr. Jefe de Gabinete por parte de los/as señores/as senadores/as”. Es decir, centenares de preguntas para el documento que luego se entrega -con respuestas- a los legisladores y por escrito antes de la exposición en el recinto. Nada de esto ocurrió aún.
El jueves último, Mayans no perdió la chance -frente a Bullrich- y señaló, según consta en la versión taquigráfica: “El jefe de Gabinete de Ministros, que tenía que haber estado acá, en el Parlamento, en mayo, no apareció. No sean cómplices de eso. El jefe de Gabinete de Ministros, en la próxima sesión, tiene que estar acá. Lo que pasa es como Milei dijo que iba a hacer desaparecer el Banco Central e iba a luchar contra la corrupción, imagínense ustedes que su jefe de Gabinete no puede luchar contra la corrupción”.
Al inicio del convite, el cristinista Carlos Linares (Chubut) reclamó, al igual que Bullrich tiempo atrás, por los papeles de Adorni. En ese sentido, aseveró: “Queremos que pase rápido, queremos hablar del mundial -en referencia, al de fútbol-, pero todavía estamos esperando que encuentre su declaración y que la presente, que sea pública, para ver cómo hizo para crecer económicamente este hombre que en sus declaraciones a la prensa de todos los días hablaba de su honestidad“.
La porteña abrió el recinto para esto y ni siquiera pudo aprobar la ley de propiedad privada -los dialoguistas se la desplumaron en comisiones-, que fue aplazada. En principio, la ex candidata a presidenta por el macrismo se juntaría mañana con los jefes aliados para intentar reacomodar el complejo panorama que desataron sus picardías. Esta semana cumple 70 años.
Diferenciación por discapacidad
Mientras la Casa Rosada continúa con la no aplicación de una ley vetada por Milei, pese a haber sido insistida por dos tercios de ambas Cámaras del Congreso, Villarruel firmó un decreto para crear un “Taller de Símbolos Patrios” destinado a “personal con discapacidad que preste servicios” en el Senado, cuya “participación será de carácter voluntario”.
El taller tendrá “por objeto fomentar la elaboración, utilización y difusión de símbolos patrios, elementos ornamentales y recuerdos institucionales en festividades patrias, visitas guiadas, viajes oficiales, actividades institucionales, actos protocolares, culturales, y su exhibición y comercialización en la tienda de presentes institucionales del Organismo”.
La Cámara alta cumple, desde hace muchos años y con diversas administraciones, con la ley que impone un 4% de personal con discapacidad en entes públicos. Según su propia web, hasta agosto de 2025 marcó un 6,07% de empleados.
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POLITICA
Paro de transporte. El universo de los sindicalistas que pueden frenar los vuelos en el país

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Si el Gobierno no fuerza una conciliación obligatoria, el miércoles próximo habrá un paro nacional de transporte, que nació en rechazo a la intención oficial de privatizar Aerolíneas Argentinas, entre otras demandas. Esto deja en evidencia la articulación de los gremios aeronáuticos con Pablo Moyano, integrante del triunvirato de mando de la CGT y número dos del sindicato de los camioneros.
En el universo aeronáutico hay alrededor de 15.000 trabajadores distribuidos en ocho gremios que tallan en el sector. La gran empleadora es la estatal Aerolíneas Argentinas, con 10.500 personas. El resto forman parte de las nóminas de las low-cost o de otras empresas del rubro.
El gobierno de Javier Milei intentó avanzar con la privatización de Aerolíneas Argentinas a través de la Ley Bases, pero no pasó el filtro de la oposición en el Congreso. Por eso, el Presidente emitió hace un mes un decreto que la declara “sujeta a privatización”. En paralelo, habilitó dos proyectos en la Cámara de Diputados que van en el mismo sentido, pero que por ahora no tienen visos de progresar. Uno es impulsado por Pro y el otro por la Conciliación Cívica. Milei reconoció que puede haber otra salida. “La estamos proponiendo privatizar y, si no se puede privatizar, estamos dispuestos a entregársela a los empleados”, dijo la semana pasada en LN+.
A diferencia de otras actividades, los aeronáuticos marcan un récord en la tasa de sindicalización, con picos de más de 90%, salvo en los casos de las low-cost Flybondi y Jet-Smart. ¿Les dará Milei el manejo de Aerolíneas Argentinas a los gremios?
El rompecabezas de sindicatos aeronáuticos se agrietó cuando el Gobierno avanzó con el plan de retiros voluntarios y la reducción de la estructura, y se plantó en su política salarial con ofrecimientos en paritarias de 7% en mayo y un 0% para los siguientes cuatro meses. La mayoría de los sindicatos rechazó la oferta y se abrió el conflicto que derivó en una sucesión de paros que afectaron a miles de pasajeros. Esa pulseada aún no está saldada.
Los dos únicos que aceptaron el aumento de mayo fueron la Asociación del Personal Técnico Aeronáutico, a cargo de Ricardo Cirielli, y la Unión del Personal Superior Aeronáutico, al mando de Rubén Fernández. “Lo aceptamos, pero seguimos un 60% abajo de la inflación”, aclaró Fernández, un aliado histórico de Hugo Moyano, que ahora tomó distancia del bloque combativo que impulsa Pablo. Calculan los sindicatos que la caída salarial en comparación con la inflación fue del 77% desde que comenzó la gestión de La Libertad Avanza.
Con Cirielli y Fernández apostando al juego propio, el resto de los sindicatos decidió unirse y armar un bloque común, en el que conviven dirigentes de la CGT, de las dos vertientes de la CTA, peronistas y hasta trotskistas.
El sindicato más poderoso, por su cantidad de afiliados e influencia, es la Asociación del Personal Aeronáutico (APA), que encabeza el kirchnerista Edgardo Llano. Tiene 8000 afiliados, muchos de ellos afiliados a La Cámpora, y nuclea a maleteros, administrativos, sector de rampa, de free-shop y de check-in, entre otros. También cobraron protagonismo Juan Pablo Brey (Aeronavegantes) y Pablo Biró (Pilotos), ambos alineados con el moyanismo. Al margen de las posturas y las divisiones, el sector aeronáutico es particularmente sensible a la conflictividad gremial porque basta con que adhiera una sola rama para que la actividad se detenga.
Detrás de la pulseada entre Aerolíneas y los gremios
La pulseada entre Aerolíneas Argentinas y los gremios aeronáuticos se extiende mucho más allá de la pelea por un incremento salarial y la posible privatización de la aerolínea estatal. Para ambas partes está en juego la redefinición de la política aerocomercial y un cambio en las condiciones laborales, con reducción de costos, flexibilización de leyes y controles y hasta el posible final de los convenios colectivos.
Los gremios clásicos y tradicionales rechazan de manera unánime la decisión de abrir cada vez más rutas a las low cost, a las que consideran como un desafío a su poder de representación. No poder afiliar a los trabajadores de las líneas de bajo costo inquieta a los sindicalistas. Leen con preocupación que se agranda el mercado, pero que se les achica su negocio, según interpretan fuentes oficiales.
El Gobierno se encontró en la justicia laboral con un obstáculo en su intento por neutralizar a los sindicatos de esta actividad. En un fallo de primera instancia, el Juzgado de Trabajo N° 42, a cargo de Ricardo Hierrezuelo, dejó sin efecto los decretos presidenciales que establecían al servicio aeronáutico como esencial. Hierrezuelo reforzó su argumento con la resolución del Comité de Libertad Sindical de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que blinda el derecho de huelga y lo considera legítimo.
El secretario de Trabajo, Julio Cordero, un histórico habitué de las conferencias anuales de la OIT, reconoció en reserva que instrumentar la esencialidad no sería una tarea sencilla. Si se resuelve en el corto plazo la judicialización del decreto, la cartera laboral debería convocar a una comisión de garantías para acordar la implementación de la esencialidad. La comisión estaría integrada por dos representantes de la compañía (en este caso, Aerolíneas Argentinas), dos representantes sindicales y dos académicos vinculados al derecho laboral.
Cordero ya definió que el experimentado abogado Guillermo Comadira presida la comisión en caso de conformarse. De no alcanzar un acuerdo entre las partes, la Secretaría de Trabajo podría intervenir de manera directa. “¿Cómo definimos qué avión sale y cuál no?”, se preguntaron en un despacho oficial. “Si no cumplen con las conciliaciones obligatorias podría haber medidas contra los gremios, desde sanciones económicas hasta la quita de la personería gremial”, respondió Cordero recientemente frente a un auditorio de estudiantes. Surge un problema ante el paro de transporte del miércoles próximo: los aeronáuticos tienen agotadas las instancias de conciliación, por lo que en ese sector la huelga sería inevitable.
Pasajeros varados y nuevo paro confirmado
En el comunicado emitido para ratificar el paro de transportes del próximo 30 de octubre, el conflicto aeronáutico ocupa un lugar de relevancia entre los argumentos esbozados. “Es en reclamo al ajuste impulsado por el gobierno de Milei, el aumento de los boletos tras la quita de subsidios, el intento de privatización de Aerolíneas Argentinas, el ataque a los jubilados y en rechazo al aumento de la pobreza”, consignaron.
La llamada Mesa Nacional del Transporte confirmó la medida de fuerza tras un encuentro que fue encabezado por Moyano, escoltado por su hijo Pablo. Participaron Omar Maturano (La Fraternidad), Juan Carlos Schmid (Dragado y Balizamiento), Brey (Aeronavegantes) y Biró (APLA), expulsado días atrás del directorio de Aerolíneas Argentinas, otro capítulo de la disputa.
“En su doble rol de dirigente del gremio APLA y como director de la compañía, tan solo este año, Biró participó y promovió 13 medidas de fuerza contra la aerolínea, muchas de ellas escudadas en supuestas asambleas informativas que en realidad eran paros encubiertos. Como agravante, y ante los esfuerzos de la compañía por mitigar el impacto de estas acciones en los planes de viaje de sus pasajeros, las medidas fueron adaptadas por los gremios para provocar el mayor daño posible en la operación, corriendo los horarios de las protestas para afectar la mayor cantidad de vuelos posibles”, acusó la empresa.
Las imágenes de pasajeros varados durante jornadas interminables por las medidas de fuerza se convirtieron este año en postales del complejo conflicto, que sigue latente y abre nuevos frentes. El próximo miércoles se pueden volver a repetir.
Nicolás Balinotti,LA NACION,Política
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La red de negocios vinculada al líder político de Misiones que expuso el escándalo con un herbicida

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POSADAS.- El primer unicornio de la tierra colorada. Esa es la definición con la que Carlos Rovira, jefe indiscutido del poder político de Misiones desde hace casi tres décadas, bautizó a la empresa Agrosustentable, una compañía productora de bioinsumos que tuvo un estrepitoso crecimiento al mismo tiempo que comenzó a hacer negocios con el Estado. De su fábrica en Posadas salieron miles de litros de un bioherbicida que, con el sello de distribución gratuita del gobierno provincial, se entregaron a los colonos agricultores de yerba, tabaco, té, y otros cultivos, con efectos inesperados y potencialmente tóxicos. Lo que inquietó a la cúpula de la Renovación, el partido de Rovira, es que detrás del caso se esconden decisiones gubernamentales y relaciones comerciales que involucran a la familia del líder misionero. Detrás, un grupo de amigos empresarios del hijo de Rovira que hacen negocios con el gobierno y muestran un estilo de vida privilegiado.
Agrosustentable fue fundada en 2015 por seis personas, entre las cuales se encuentran Joaquín Basanta y Óscar Arellano, rector de la Universidad Nacional de Catamarca. Cuando inauguró su planta de producción en el parque industrial de la capital misionera, tuvo como principal asistente a Carlos Rovira. Se sentó a la derecha de Basanta, el actual presidente de la sociedad. Basanta es un joven oriundo de la provincia de Buenos Aires que, con 36 años, ya forma parte de por lo menos 11 empresas y tiene patrimonio suficiente como para realizar gastos en tarjeta por cerca de US$200.000 por mes en el último año, según registros crediticios. Entre las marcas y sociedades que inscribió se encuentra una que es de especial interés: Incertidumbre. La base de datos del Instituto de la Propiedad Industrial arroja que él y Ramiro Rovira, el hijo mayor del exgobernador, de 28 años, son los titulares de esta marca fundada para la realización de eventos, entre otros fines.
Basanta y Rovira están unidos por la amistad. Dentro de su círculo conviven otros empresarios que comparten viajes al exterior, fiestas en Punta del Este, autos deportivos de lujo y contratos con el gobierno misionero. Socio de Basanta también es Augusto Marini, otro joven empresario, también de 28 años, dueño de Alegra Med, la empresa que provee el servicio de medicina online, turnos y gestión a la provincia. Los misioneros, para atenderse, deben bajarse la aplicación de la compañía de Marini. Junto con Basanta tienen una empresa llamada IWP SA, fundada hace dos años con actividad principal de captación, depuración y distribución de agua. Marini, individualmente, tiene un grupo empresario llamado Cale Group y, entre otros negocios, es el inversionista detrás de los streamings Blender y Carajo.
Otro socio y conocido del grupo de Ramiro Rovira es Ulises Bestard, con quien el hijo del líder político tiene una marca de anteojos llamada Dignos, en la que sus amigos habrían invertido miles de dólares. En la apertura de sesiones de este año, el gobernador Hugo Passalacqua -exesposo de Viviana Rovira, prima de Carlos Rovira- anunció que Dignos comenzaría a producir sus armazones y ópticas en el Parque Industrial de Posadas. Los mencionados frecuentan una impresionante casa en Miami en la que descansa, entre otros vehículos, un Lamborghini. Quienes han ido a ese inmueble aseguran que se la presentaban como propiedad de los Rovira, y que incluso no les permitían sacar fotografías. En las fiestas que organizan en el balneario oriental del Uruguay sí se pueden sacar fotos. Retrataron Ferraris estacionadas en la puerta, a políticos y a celebridades.
Rovira, de 68 años, fue gobernador entre 1999 y 2007, cuando fracasó en su intento de reformar la Constitución e instaurar la reelección indefinida. Aun así, se refugió en la Cámara de Representantes desde donde digitó a todos los gobernadores que asumieron desde entonces. Actualmente es legislador provincial. Su equipo de comunicación no respondió las consultas de para esta nota.
Los vínculos de amistad, poder y negocios del Estado con socios del hijo de Rovira revolvieron el avispero por el excéntrico estilo de vida que llevan los involucrados, y ocurrió por un escándalo en particular: el caso del herbicida distribuido gratuitamente por el gobierno sin aprobación de las autoridades nacionales para ese fin, con efectos prácticamente nulos en matar las malezas, pero que tuvo consecuencias negativas para la fauna alrededor. La decisión de distribuir ese producto ocurrió mientras el gobierno prohibía el uso del glifosato, el herbicida más utilizado. El bioinsumo ofrecido por el gobierno venía a reemplazar al producto más difundido en el agro. Pero salió mal.
La historia tiene su origen en el 19 abril de 2023, cuando el entonces gobernador, Oscar Herrera Ahuad, firmó un decreto por el cual se instruyó a los ministerios de Salud Pública, del Agro y la Producción, y de Ecología y Recursos Naturales Renovables a llevar adelante todas las acciones y emitir todos los actos administrativos necesarios para evaluar y, de corresponder, aprobar la solicitud de autorización de Agrosustentable para el uso del Bioherb como herbicida de contacto en la provincia. Esos ensayos, que suelen demorar meses o años, fueron resueltos tan solo 48 horas después.

La caja del producto, en detalle
El 21 de abril el ministro de Ecología y Recursos Naturales Renovables, Víctor Kreimer, autorizó a la empresa a usar el producto “Esten 80″ como herbicida, “en base a los satisfactorios resultados obtenidos en los ensayos realizados por el Ministerio de Agro y Producción y a iniciar la fase experimental del producto Bioherb en la provincia”. Lo que no aparece explícitamente en esa resolución es que el Bioherb era, en realidad, el Esten 80.
El día siguiente, el 22 de abril, Rovira fue el expositor principal en la presentación de Agrosustentable en el parque industrial. Al lado estaba sentado Basanta y unas sillas al costado, Ramiro Rovira. Allí dijo: “Nació una start up y yo no tengo dudas de que esta start up, Agrosustentable, tiene destino de unicornio (…) Ahí está un producto inmediatamente asimilable y muy fácil de aplicar, total y absolutamente orgánico, y no solo a la salud, el impacto va a ser a la plusvalía, que significa al agricultor, al hortelano, que está produciendo. Nuestro ministerio está capacitado, como lo ha hecho el gobernador con este decreto, para certificar institucionalmente el uso y la validez de este producto. Le va a permitir a los agricultores tener un respaldo institucional”.
¿Qué había dentro de la caja del herbicida? Un insecticida no producido en tierra misionera. El Esten 80 es un insumo orientado a matar bichos y ácaros en las plantaciones y no se hace en la Mesopotamia, sino que en Tucumán. La empresa que lo fabrica se llama Tensac SH y tiene sede en San Miguel de Tucumán. Cuando el periodista Matías Longoni, del portal Bichos de Campo, publicó esta información, la cúpula política de la provincia lo acusó de divulgar fake news. se presentó en la empresa, en el parque industrial, y encontró, en la parte exterior del galpón donde presuntamente se produce el Bioherb, por lo menos 30 contenedores de Esten 80, con registro de la marca tucumana y certificación del transporte de una provincia a la otra.
El camino hasta llegar a la prohibición del glifosato
Frente a la visita de , un gerente de la empresa, de nombre Francisco, se presentó y dijo que ese producto no era utilizado para el Bioherb, ya que era un insecticida. Sin embargo, este medio accedió a documentación del Senasa, solicitada por el diputado provincial Miguel Núñez, que da cuenta de dos hechos clave. Primero, confirma que el Bioherb era, de hecho, el Esten 80 tucumano. Esto quiere decir que se distribuyó un herbicida como insecticida. Lo segundo: el director nacional de Protección Vegetal, Diego Quiroga, confirmó el 8 de noviembre que el insumo no contaba con aprobación del Senasa ni poseía clase de uso como herbicida. Además, añadió: “La empresa Agrosustentable SA no posee registros de sustancias activas ni productos formulados fitosanitarios bajo su titularidad, por lo que los productos fitosanitarios que distribuya deben estar identificados con sus rótulos aprobados a nombre de las empresas titulares de los registros, no pudiendo contener el logotipo del Senasa”.
No solamente el producto de distribuyó como algo que no era, sino que se repartió a los productores de manera gratuita, en manos del gobierno, en tiempos de campaña, y con un packaging que deja a la empresa y al estado provincial sujetos a posibles infracciones. se hizo de varias de las cajas repartidas y detectó que contienen el logo de Senasa, sin la aprobación del producto por parte del organismo. Además, no contienen el nombre de la empresa productora en Tucumán y subrayan: “Hecho en Misiones, Argentina”.
A los productores, sus asociaciones y cooperativas les repartieron de a pallets. habló con 11 productores rurales de distintas zonas de la provincia y todos refirieron experiencias similares, incluso compartidas con colonos de las asociaciones a las que pertenecen en sus regiones: lombrices que se desintegraron en cubetas de tierra en las que probaron el producto y yararás a las que vieron huir rápidamente al acercarse a las parcelas rociadas con Bioherb. Pero las malezas solo quedaban chamuscadas y renacían a los 15 días.
Un colono yerbatero ilustró su experiencia con el producto así: “Dejé las cajas arriba del camión y una perra mía entró y, por medio de un banco que hay ahí saltó, hizo una acrobacia, por el olor de esas cajas y me destruyó una. Al otro día, cuando abro el galpón, había un mal olor y el producto todo chorreado, hasta el chasis tuve que lavar. Tenía un olor a sangre… Yo dije esa cosa no voy a poner arriba de mi producto”.
La procedencia de Tucumán, corroborada en los galpones
A medida que los productores probaban el herbicida se multiplicaron las historias de sus problemas. Los colonos no lo querían utilizar por cuatro razones: según las indicaciones, había que colocar el producto al mediodía, algo que es inhumano pedirles a los trabajadores debido al calor y al sol; debe aplicarse cada 15 a 30 días, algo que insume mano de obra más intensiva que el glifosato, que se rocía una vez por año; debe rebajarse al 30%, lo que implica utilizar mucho más producto que el glifosato, que es al cerca de 1%; y genera problemas de aplicación ya que las bolsas contienen coágulos que traban las mochilas con las que se aplica el producto en las parcelas. Se sumaba una traba adicional, que se constató en las plantaciones de té: los compradores internacionales no tienen validado el producto, lo que habría ocasionado que se rechacen partidas de la producción del año pasado con destino a Alemania.
Si presentaba tantos inconvenientes, ¿por qué lo usaron en primera instancia? La razón es la misma por la que el gobierno comenzó a distribuir, y genera sospechas sobre el involucramiento de Rovira en beneficiar a la empresa no solo a través de la adquisición del producto por parte del gobierno, sino también por la aprobación de la ley que pretendía prohibir el uso del glifosato a partir de julio del año que viene. Los productores probaron el Bioherb porque estaban en la búsqueda de un reemplazo para su insumo de hace 40 años ya que la provincia les impediría el uso en breve.


En julio del año pasado, tres meses después de que se autorizara el Bioherb a la sociedad del amigo del hijo de Rovira, se aprobó la norma promovida por el propio Rovira, llamada Ley de Promoción de la Producción de Bioinsumos. Contenía dos disposiciones prácticas: la creación de un registro de productores a través del cual se otorgarían incentivos financieros y la prohibición, luego de dos años de entrada en vigencia, el uso del glifosato en todo el territorio a favor de productos más amigables con el ambiente.
El producto fue distribuido por el gobierno misionero. La oposición argumenta que se compró utilizando fondos provinciales y nacionales, provenientes del fondo especial del tabaco, por unos $511 millones, pero la resolución que aprueba esa adquisición no específica qué producto se compraría. El Ministerio de Ecología no respondió cuánto dinero se abocó al Bioherb frente a las consultas de diputados provinciales. consultó a Agrosustentable, que respondió que no se lo vendieron al sector público, ya que no tenían habilitada la comercialización. Entonces, ¿lo regalaron?
Desde la compañía transmitieron: “Estamos en etapa de investigación. Se esta probando. No se vendió. No podía salir a la venta y sí surgieron problemas. No han habido transacciones y no hay una factura que pruebe lo contrario. Sin embargo, somos proveedores y le vendimos al estado provincial los otros productos como el Bioinsect. Se hicieron pruebas en algunos campos de Misiones porque el gobierno tiene la intención de ser una provincia mas ambiental”. Sobre la relación entre Rovira y el presidente, Basanta, comentaron: “Cuando nos instalamos en la provincia, se gestó una buena relación con el hijo de Rovira y armaron una marca”
.El vínculo comercial entre el hijo de Rovira y Basanta
El caso fue llevado a tribunales federales en Comodoro Py por Núñez, diputado provincial por el Pro. La denuncia no contenía todas las pruebas que en este artículo se remiten, razón a la que aludió el juez Ariel Lijo, en quien recayó la causa, para archivarla por el artículo 180 del Código Procesal Penal de la Nación, que estipula: “La denuncia será desestimada cuando los hechos referidos en ella no constituyan delito, o cuando no se pueda proceder. La resolución que disponga la desestimación de la denuncia o su remisión a otra jurisdicción, será apelable por la víctima o por quien pretendía ser tenido por parte querellante”. Esta decisión de oficializó el 1 de octubre pasado.
Poco antes, el 6 de agosto, el gobierno de Passalacqua decidió por decreto postergar hasta 2030 la fecha a partir de la cual se prohíbe el uso de glifosato en la provincia.

Agrosustentable, que tiene sede formal en la Ciudad de Buenos Aires y 26 empleados, registró movimientos crediticios por $105.000 en mayo del 2023. Los meses anteriores registraba cifras incluso menores. En junio, fecha paralela al comienzo de la distribución del herbicida por parte de la provincia, hubo un aluvión de dinero a través de un banco nuevo, el Macro. Sus registros se multiplicaron por 1000: pasó a tener movimientos, en junio, por $570 millones y alcanzó un pico en enero de este año con más de $1300 millones a través de esa cuenta.
Camila Dolabjian,LA NACION,Política
POLITICA
“La Misa”, desde adentro: el ritual del “Gordo Dan” que fanatiza a la militancia digital de Javier Milei

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El verano se precipita el viernes a la noche en la única sala del teatro Broadway. Un calor sofocante cubre el auditorio donde se congregan cientos de militantes libertarios. Apenas minutos después de las nueve, Santiago Caputo, el consejero de Milei, se escurre cabizbajo entre la muchedumbre por un pasillo lateral. Bajo una luz tenue, acelera el paso para llegar a la butaca que le reservaron en un sitio privilegiado, a metros del escenario. Lo custodian Macarena Alifraco, su sombra en la Casa Rosada, y el diputado bonaerense Agustín Romo, otro de sus satélites en el corazón del poder. Cerca de ellos se sienta el funcionario Juan Pablo Carreira, conocido en las redes sociales como “Juan Doe”, uno de los titiriteros de la poderosa máquina de comunicación digital del Gobierno.
En las primeras filas también se asoman otros tuiteros e influencers violetas que ocupan cargos o tienen acceso directo a los despachos oficiales, como Lucas “Sagaz” Luna y Tomás Jurado, alias “El Peluca Milei”. Mucho más discreto, el tiktoker presidencial Iñaki Gutiérrez se trepa a una de las bandejas del fondo junto a su novia, Eugenia Rolón. Brillan por su ausencia los ministros y funcionarios de alto rango ligados a Karina Milei. Una señal de las divisiones internas en la cima del poder.
En la víspera de la presentación, quien canaliza la atención es Flavio Arenales, el albañil y plomero que se convirtió en un “rockstar” en la galaxia libertaria por su cartel de cartón “Fuerza del Cielo, Virrey del Pino”. Flavio, que ingresó detrás de Caputo, se lleva la primera gran ovación de la noche. Alza la pancarta que se hizo viral durante la última campaña y, por un instante, su grito de guerra se cuela entre tanto bullicio. “Viva la libertad, carajo”, dice. “¡Viva!”, le responden, con fervor, desde las plateas.

La atmósfera de algarabía se altera de inmediato cuando se apagan los focos. Daniel Parisini, conocido como “Gordo Dan”, el hombre orquesta de la ceremonia, enciende la chispa cuando aparece en la pantalla después de un video que caricaturiza una cadena nacional de Alberto Fernández, para pedirle al público que ponga los celulares en silencio. Con la mítica Avenida Corrientes de fondo, Parisini irrumpe en el ingreso al teatro escoltado por un séquito de encargados de seguridad que le abren puertas a lo largo del recorrido. Vestido con una remera oscura, estampada con un dibujo de Robocop, y un jean ancho, “Dan” ocupa el primer plano de la escena. Su presencia suscita pasiones. En los parlantes resuena a todo volumen el himno para glorificar a Milei que crearon en el streaming del “Gordo Dan”. Y el público desahoga ira a través de un cántico, una suerte de oración universal para los oyentes libertarios. “Hubieras ganado las elecciones. Abrazo. Es exactamente lo que voté”, rugen a coro. De repente, Parisini hace una pausa en la trayectoria. Durante una de las estrofas, levanta el brazo derecho y lo baja con vehemencia, como si portara un martillo imaginario: “Me chupa la pija la opinión de los kukas”, exclama a su micrófono. Los devotos imitan el gesto desde sus butacas y se echan a reír. “Oh, Oh, Oh”, cantan y patalean. Es el rito inicial de La Misa.
El programa, que se emite desde el 11 de julio por el canal de streaming Carajo, se convirtió en un factor decisivo de la construcción de poder de Milei. En poco tiempo se transformó en un símbolo de la “batalla cultural” que lleva adelante la Casa Rosada para amplificar la difusión de las ideas del Presidente, fogonear el fanatismo e imponer la narrativa oficial en las discusiones del núcleo duro de Milei en las redes sociales. Es el universo donde los likes se cuentan como votos.
El pico de popularidad y audiencia de La Misa se produjo el miércoles pasado con la visita de Milei a los estudios de Carajo en la calle Cabrera, en pleno barrio porteño de Palermo. La transmisión de esa noche, que se extendió durante unas tres horas, tuvo unas 50 mil personas en vivo; más de 500 mil vistas en on demand y más de 55 mil interacciones. Hace unas semanas por allí también había desfilado Santiago Abascal, líder de Vox, partido de extrema derecha en España.

Con el estilo agresivo y provocador de Milei, el ciclo que protagoniza Parisini, un médico pediatra y genetista que ahora mutó en la piel de empresario y líder de opinión de la feligresía de La Libertad Avanza (LLA), apuesta a inflamar las pasiones y el enojo con la política tradicional. También se ocupa de castigar a los “enemigos” del modelo del Gobierno. Antes que nada, Parisini y sus monaguillos ponen énfasis en enaltecer la figura de Milei e imprimirle mística a su estilo de liderazgo.
En el Broadway, los fieles de “Dan” sienten como si estuvieran en un salón de videojuegos. Hay simpatizantes que visten gorras con la consigna “Make Argentina Great Again”. Otros se enfundaron en trajes negros, con camisa blanca y una corbata roja, para emular a Donald Trump. Hay fanáticos que enarbolan la bandera amarilla de Gadsden, emblema asociado a la revolución estadounidense, junto al lema “Don’t tread on me”. Varios jóvenes se amuchan en las escaleras del pullman del primer piso para tener mejor visibilidad. El lugar, con capacidad para 1600 asistentes, está colmado.
Pasaron pocos minutos de las 22 del viernes cuando Parisini decide poner toda la carne en el asador. Interactúa con el público y transmite el audio de un oyente. La voz que se escucha es la de Romo, jefe del bloque de LLA en Buenos Aires y entusiasta promotor del “Gordo Dan”. De hecho, actuó hace años como el nexo de Parisini con Caputo en las oficinas de Bull Market, la empresa de Ramiro Marra, quien había sido el gran scouting de influencers libertarios antes de que fuera desterrado por Karina Milei.
“Ah, y el que se mueve es gay”, remata Romo. Apenas termina la frase, las cámaras enfocan al público con un paneo. Todos sobreactúan una postura rígida. No vuela una mosca en el ambiente. Parisini y sus secuaces monitorean desde el escenario las expresiones. Ante el mínimo suspiro de un joven, el “Gordo Dan” echa una mirada enfática y se exaspera. Señala con el dedo índice a ese plateista: “¡Se movió! ¡Puto, puto, puto!”, grita. Y los fans aplauden a rabiar.
Enseguida, aparece en la pantalla un video que se burla del periodista Ernesto Tenembaum. Desde su silla, “Dan” azuza con gestos la ola de abucheos. Luego es el turno de Luis Novaresio, de quien se mofan por su orientación sexual en un informe satírico que protagoniza Francisco Pirovano, apodado “Piro”. En distintos tramos hacen comentarios racistas y homofóbicos. “¿Vieron que me quieren meter preso?”, lanza Parisini, con una sonrisa socarrona, en alusión a una demanda de FOPEA por hostigamiento digital a periodistas. Sus esbirros festejan la humorada mientras él ojea la pantalla del celular.
El negocio detrás del fenómeno
Conquistar votantes libertarios en las redes no solo es un instrumento para hacer política, sino un gran negocio para el “Gordo Dan” y sus socios en Carajo: el empresario Augusto Marini, el mayor accionista e inversor, y el consultor Sebastián Tabakman. Ante la consulta de , los dueños de Carajo sostuvieron que el canal se sustenta con las ganancias de los más de 207 mil suscriptores que ostentan en YouTube -monetizan esos ingresos en dólares- y los aportes de auspiciantes publicitarios. Niegan tajantemente que reciban fondos provenientes del Gobierno. “No hay ningún intercambio económico con el Ejecutivo; el medio demostró que es más que sostenible. Y vamos a ampliar la programación en 2025. Es un modelo rentable”, insiste Marini, de 29 años.
No obstante, el proyecto avanza rodeado de enigmas por la cercanía entre “Dan” y Caputo, el poderoso asesor que mueve los hilos de la gestión de Milei. Por caso, hay empleados -aseguran que ya son más de 30 entre los “directos e indirectos”- que consiguieron contratos transitorios con el Estado, como Iván Gómez, editor en Carajo y coordinador de gestión de comunicación digital en el área de Manuel Adorni, vocero presidencial.
Tabakman fue quien unió los caminos de “Dan” y Marini, titular del holding de inversión CaleGroup, con presencia en la industria ferroviaria -adquirió en 2023 la filial local de la compañía rusa THM, ahora Motora Argentina SA-, el sector energético, de infraestructura y en el área de salud. “Aceleramos las inversiones porque lo que sucede en la Argentina es bueno. Con cepo o sin cepo [cambiario], vamos a apostar por el país en este momento”, asegura Marini, quien procura mantener cierta equidistancia con el Gobierno. Es sabido que también invierte en el canal Blender, que apunta al nicho kirchnerista o progresista del universo digital.
Rodeado por animadores y comunicadores militantes que defienden a ultranza el proyecto libertario, el “Gordo Dan” hace un culto a la personalidad de Milei y contribuye a la estrategia de propaganda del oficialismo. En La Misa no hay margen para los cuestionamientos al “Javo”, como llaman al primer mandatario.
Con la misma impronta presidencial, humillan a opositores y hostigan sin tapujos a los periodistas críticos que son apuntados por el jefe de Estado o la cúpula gubernamental. Recrean una charla entre amigos en un asado y apelan al humor para conquistar a la militancia digital. “Es lo más puro de los libertarios. Queremos crear sentido de pertenencia y que haya una simbiosis con las bases. Por eso hay un ida y vuelta permanente con el chat en vivo con los espectadores. Nadie nos va a moderar; al contrario”, se envalentona uno de los protagonistas de La Misa.
¿Manipulan la realidad y hacen recortes para exacerbar éxitos o justificar traspiés y derrotas de Milei? “Nadie nos baja línea; compartimos la ideología”, sostienen. No obstante, quienes pasaron por el canal deslizan que el contenido siempre debe estar en sintonía con el relato que emerge desde el primer piso de la Casa Rosada. No por nada Parisini ha visitado a Caputo, su gran patrocinador, en Balcarce 50. Y hasta suele recetar remedios a funcionarios, según fuentes del espacio. Es que los autores de La Misa están al servicio de la gestión de Milei.
Trastienda del “show”
En La Misa del viernes todo puede pasar en cualquier momento. Cuando irrumpe “Marilú”, la cronista callejera de Carajo, una banda sube al escenario para tocar en vivo. Entre tanto, la joven recorre las tribunas para entrevistar a los asistentes. Es parte de un nuevo sketch. “Marilú” encara a joven con pelo largo, que luce desaliñado y viste una camiseta de fútbol. A su lado, aparece una mujer disfrazada con una remera de La Cámpora. “Soy peronista de Perón. Vine a ver qué están haciendo con la nuestra”, exclama. La notera les habla a los conductores de La Misa: “¡Se infectó de kukas! No sé qué acaba de pasar”. De inmediato, el especialista en seguridad Daniel Adler, disfrazado de barrendero, se baja del escenario y saca del lugar a los jóvenes imitadores. En otro pasaje “Marilú” actúa como si estuviera poseída o exorcizada por los “kukas” o “peronistas”. Estira el brazo y les hace la “V” de la victoria, un ícono justicialista. Para ahuyentarla apelan a canciones religiosas, como “Alma Misionera”. El “Gordo Dan” canta con entusiasmo.
Cuando “Marilú” se da vuelta, se topa con un imitador de Emiliano Yacobitti, vicerrector de la UBA y aliado de Martín Lousteau. “Vine a chusmear qué están haciendo con la guita de las universidades”, comenta el actor que personifica a Yacobitti. Ese es el pie del guión para que salga a escena Alejandro Álvarez, funcionario de Milei. Lo veneran por haber “domado” a Yacobitti en un debate de octubre en el canal TN sobre los recortes al presupuesto universitario tras el veto presidencial. Álvarez saluda a su esposa. “Dios, patria y familia”, dice ella cuando Marilú le pide que describa a “La Misa” en tres palabras. El auditorio estalla. Poco después, Caputo ríe como un niño después de que termina un falso comercial de una bebida alcohólica de la marca “lágrimas de zurdo”.

La historia del “ritual”
El “Gordo Dan” ideó el nombre La Misa para bautizar su foro de Twitter (ahora X) hace más de tres años. Lo pensó para contrarrestar las críticas de los seguidores de Cambiemos -los denomina de forma despectiva “Mabeles”- al “mesianismo” que había en torno a la figura de Milei cuando irrumpió en política. Para Parisini, Milei es el “hombre gris”, protagonista de las profecías de Benjamín Solari Parravicini, desde que lo vio en Animales Sueltos en 2017. En 2021 usaba el término “oremos” para interactuar con los feligreses de Milei en los spaces. Después, optó por denominarlo La Misa. Al poco tiempo, sería convocado por el ahora funcionario Ezequiel Acuña (@elpasanteok), co-fundador de La Derecha Diario junto con “Doe”, para mudar al ciclo a Madero Radio, que pertenecía a Fernando Cerimedo, el consultor que manejaba los trolls de Milei.
Con tono transgresor y mordaz, “Gordo Dan” y sus acólitos siguen la hoja de ruta trazada por Caputo, el alter ego de Milei en la gestión. El contenido del programa, que se emite de lunes a viernes de 21 a 23 a través de la plataforma Carajo, no requiere de una planificación meticulosa. Como una especie de “6,7,8″ de la era libertaria, repasan los temas de actualidad en un panel de debate.

El “Gordo Dan”, un tuitero que tiene línea directa con Caputo, modera la discusión. Oficia como el sacerdote y usa el discurso como arma política. Los “gordos de mierda” se vanaglorian de tener una “ira espartana” contra el periodismo y quieren ver de rodillas al “kukismo”, como llaman a los seguidores del kirchnerismo.
En la mesa de “Dan” se sientan “Tonio”, un productor de Carajo que se ganó un lugar en el ciclo y se ocupa de preparar los temas de actualidad. No obstante, el contenido suele estar guiado por la línea editorial de La Derecha Diario. En el altar nunca faltan el “gordo Pablo”, un amigo de Parisini que aporta los toques de humor con impronta mileísta; el “gordo Matrix”, un animador del show libertario; “Piro”, panelista en Carajo y sobrino de Carlos Pirovano, titular del Incaa; el periodista y youtuber Mariano Pérez, fundador de Breaking Point; y Nicolás Promanzio, encargado de los informes vinculados al área de Defensa, entre otros. Todos ellos cobran un sueldo por sus tareas, según indicaron desde la empresa. Desde Carajo evitaron precisar las cifras de los contratos.
Álvarez, subsecretario de Políticas Universitarias de Milei, a quien los libertarios le dicen “El Profe”, concurre con frecuencia al programa para hablar sobre historia y relatar “grandes verdades de la humanidad”.
De las redes al territorio
La Misa actúa como una usina de acción política. Sus autores buscan fidelizar la identidad del modelo de Milei, según relatan fuentes de LLA. Intentan imprimirle mística al Gobierno. De hecho, Parisini, quien coquetea con la chance de ser candidato a diputado en 2025, es uno de los líderes de la flamante agrupación Las Fuerzas del Cielo que se presentó en un controvertido acto en San Miguel como el “brazo armado” o la “guardia pretoriana” de Milei, por su manejo de las tecnologías y las redes.
Al igual que Romo, Nahuel Sotelo, secretario de Culto, Álvarez o Sagaz, director titular en la empresa estatal Intercargo, quienes se convirtieron en puntos de referencia de la militancia digital, el “Gordo Dan” se jacta de contener al núcleo duro de los votantes de Milei en las redes. Apelan a una nueva forma de hacer política.
No es casual que Parisini y los dueños de Carajo hayan decidido trasladar el formato de La Misa al territorio. Se plantan como la contracara de Sebastián Pareja y Martín o Eduardo “Lule” Menem, los armadores partidarios predilectos de Karina Milei, quienes apelan a una receta tradicional de construcción política. Está claro que “Dan” y sus fieles apuestan a disputar lugares de poder, con el aura protectora de Caputo. Eso sí: se cuidan de no sobreactuar ambición. El único momento incómodo que atravesó Parisini en su show del viernes fue cuando la feligresía se subió al juego del rapero de derecha Chili Parker de promoverlo como futuro presidente. “No, no”, repetía Dan desde un rincón.
Así como alquilaron el teatro Broadway para realizar dos funciones y lograr una conexión directa con la militancia digital –los tickets costaban entre 20 mil y 30 mil pesos-, ahora planean llevar el espectáculo al interior del país para capitalizar el fenómeno libertario y apuntalar la campaña electoral del Gobierno en 2025. Los protagonistas se ufanan de transmitir el mensaje del gobierno de una forma genuina y con los códigos del universo libertario. “La Misa nos permite hacer una bajada de línea, explicar una medida de Milei o el rumbo de la gestión”, relata uno de los referentes libertarios de Milei que trabaja codo a codo con Caputo.
En el culmen del show en el Teatro Broadway, “Dan” le habla a su tropa para darles la bendición final. Ensaya un discurso con tono de arenga. Eran las 23:33 y ya se había dado el gusto de cantar Nessun Dorma. “Nunca vamos a bajar los brazos, no importa el costo. Vamos a luchar, después de tantos años de bancarnos la tiranía kuka. Yo sé que están acá porque acompañan al Gobierno, hijos de puta”, enfatiza. Caputo esboza una sonrisa y se levanta de su asiento para aplaudirlo.

Matías Moreno,LA NACION,Política
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