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«Si su gobernador no sabe administrar, que deje paso a quienes saben», los intendentes fueron a reclamar fondos y Pettovello les dejó un cartel

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El municipio de Pergamino pide un resarcimiento en la causa Cuadernos para financiar obras en la Ruta 188

Transitar por la Ruta Nacional 188, a la altura de Pergamino, representa un riesgo constante. El tramo presenta curvas y contracurvas estrechas, pozos, baches, banquinas insuficientes y falta de iluminación.
No se trata de un corredor menor. La Ruta 188 es clave para la actividad productiva de la región por su conexión con el puerto de San Nicolás y, a través de la Ruta 32, con Rosario. Por allí circulan a diario miles de camiones cargados con granos, cuyos conductores deben extremar las precauciones: una maniobra imprevista o un error mínimo pueden desencadenar una tragedia.
La falta de obras en este tramo es evidente. El problema no se limita al deterioro de la calzada ni a la necesidad de tapar pozos. Durante años se proyectaron intervenciones para rectificar curvas y contracurvas en sectores críticos, especialmente en aquellos puntos donde se concentra la mayor cantidad de accidentes.
También se licitaron y adjudicaron trabajos para construir dársenas, rotondas e instalar semáforos en cruces considerados peligrosos. Sin embargo, tal como reveló ¿Y mañana qué? por TN, esas obras nunca se concretaron, pese a que los contratos habían sido asignados a distintas empresas.
A lo largo de los años, tanto el municipio de Pergamino como el Concejo Deliberante reclamaron la ejecución de los proyectos, pero no obtuvieron respuestas. La situación se mantuvo pese a las sucesivas concesiones otorgadas por el Estado nacional, los aumentos en las tarifas de peaje y los compromisos establecidos en cada uno de los contratos.
El caso sumó un nuevo capítulo días atrás, cuando el Concejo Deliberante de Pergamino aprobó la Resolución 3422/26. A través de esa medida, declaró al municipio damnificado directo por los presuntos hechos de corrupción, cartelización e incumplimiento de obras viales en el trazado de la Ruta Nacional 188, vinculados con exconcesionarios y exfuncionarios investigados en la denominada Causa Cuadernos.
Además, el cuerpo deliberativo pretende que una parte del dinero embargado en la causa sea destinada a financiar las obras que fueron adjudicadas, pero nunca se ejecutaron.
Según la documentación incorporada en la resolución, los antecedentes se remontan a las concesiones otorgadas sobre el Corredor Vial Nº 2, que comprende la Ruta Nacional 188 desde San Nicolás hasta Realicó, en La Pampa. Según el Concejo Deliberante, los reiterados incumplimientos llevaron al cuerpo a presentar distintos pedidos de informes ante el entonces titular del Órgano de Control de Concesiones Viales (Occovi), Claudio Uberti, quien años después declaró como arrepentido en la Causa Cuadernos.
La resolución también menciona a Carlos Wagner, expresidente de la Cámara Argentina de la Construcción, por su presunta vinculación con empresas que habrían resultado adjudicatarias de algunas de las principales obras proyectadas sobre la Ruta Nacional 188. De acuerdo con la documentación citada por el Concejo Deliberante, esas intervenciones no llegaron a concretarse.
Wagner también quedó involucrado en la Causa Cuadernos. En 2018 se acogió a la figura de arrepentido y describió ante la Justicia un presunto sistema de recaudación ilegal. Según su declaración, las empresas pagaban retornos equivalentes al 5% de los anticipos financieros de las obras o al 3% de los certificados correspondientes a trabajos ejecutados.
Cabe recordar que luego su defensa alegó que sus confesiones iniciales habían sido obtenidas bajo coerción y buscó anularlas, pero la Corte Suprema de Justicia rechazó su planteo de nulidad.
Esos trabajos, concesionados para el período 2010-2016, estaban centrados en puntos críticos de la ruta a la altura de las localidades de Guerrico, Acevedo, Peña y en la zona conocida como Segundo Cruce, en Pergamino. Una vez más, como mostró TN, las obras no solo no se hicieron, sino que el paso de los años empeoró la calzada e hizo de esta ruta una verdadera trampa mortal.
Leé también: Javier Milei respaldó la candidatura de Flavio Bolsonaro y tildó a Lula da Silva de “ladrón y presidiario”
Entrevistada por ¿Y mañana qué?, Gabriela Taruselli, presidenta del Concejo Deliberante y autora de la resolución, detalló este entramado y aclaró que el espíritu de la misma no tiene que ver con atribuir responsabilidades penales, ámbito que corresponde exclusivamente a la justicia, sino devolverle a la comunidad de Pergamino las obras que nunca se hicieron sobre la ruta 188.
El próximo paso será la presentación formal ante la Justicia por parte de la Asesoría Letrada del Municipio, de acuerdo con lo establecido en la resolución aprobada el 14 de julio. Además, Taruselli adelantó que buscarán sumar a la iniciativa a otros distritos afectados por la falta de obras en la Ruta Nacional 188, entre ellos Rojas.
Pergamino, ruta 188, Cuadernos de la coima
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Diego Santilli, sobre Lula y las quejas de Brasil: “Que no se rasguen las vestiduras, vinieron acá a hacer campaña”

El jefe de Gabinete, Diego Santilli, pidió a Lula que “no se rasguen las vestiduras”, tras las quejas diplomáticas de Itamaraty por los insultos de Javier Milei a su par de Brasil. El presidente de la Argentina lo llamó “presidiario” y “zurdo”, entre otras cosas, al acompañar al senador Flavio Bolsonaro en el acto de lanzamiento de su campaña para alcanzar la presidencia.
En diálogo con LN+, Santilli dijo: “Que no se rasguen las vestiduras, vinieron acá a hacer campaña, dijeron barbaridades del Presidente y pudieron hacer los recorridos que quisieron hacer”.
Más temprano, Milei se refirió a las elecciones de 2023, cuando -según denunció- asesores enviados por Lula hicieron campaña por Sergio Massa, en la elección que ganó La Libertad Avanza en segunda vuelta.
El Presidente también afirmó que no pudo visitar esta vez a Jair Bolsonaro y señaló que se encuentra “injustamente preso”. Además, lo contrastó con la visita de Lula a Cristina Kirchner. En esos mismos términos habló esta noche Santilli.
En ese contexto, el funcionario fue consultado por la “campaña antiargentina” que, según Milei, fue financiada en gran medida por Brasil. Para el jefe de Gabinete, esas críticas forman parte de “una discusión de modelo” entre las democracias occidentales y las autocracias orientales.
En otro tramo de la entrevista, Santilli detalló las prioridades legislativas del oficialismo para después del receso parlamentario. Ante la consulta sobre cuál buscarán aprobar primero, respondió que el Gobierno pretende avanzar con varias iniciativas. Entre ellas, mencionó la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, las modificaciones al régimen de Inocencia Fiscal, la ley sobre inviolabilidad de la propiedad privada, la reforma electoral y el super RIGI.
Al ser consultado sobre los acuerdos con los gobernadores de cara a las elecciones de 2027, Santilli repasó la estrategia electoral desplegada por el oficialismo el año pasado. Destacó que La Libertad Avanza y sus aliados se impusieron en 15 de las 24 provincias y recordó que en algunos distritos hubo acuerdos, mientras que en otros el partido del oficialismo compitió en soledad.
El funcionario atribuyó esos resultados al trabajo de la mesa política liderada por Karina Milei y anticipó que el espacio seguirá el mismo camino de cara a la próxima elección.
En relación con Cristina Kirchner, el jefe de Gabinete sostuvo que Milei se caracteriza por no interferir en la Justicia, a diferencia de -según señaló- otros presidentes. En ese sentido, señaló: “La Justicia determinó así que no hay más discusión. Terminemos con eso. En vez de discutir personas, discutamos qué Argentina queremos”.
Santilli también apuntó contra el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, a quien responsabilizó por la situación económica que atraviesa la provincia de Buenos Aires. “En términos económicos, ha destruido la provincia”, sostuvo en diálogo con Luis Majul. Además, le reclamó al mandatario provincial que se ocupe de brindar seguridad a los bonaerenses.
Luego respondió a Alberto Fernández, quien había señalado que Milei tiene problemas psiquiátricos. El jefe de Gabinete le atribuyó al expresidente haber dejado una inflación acumulada del 1147% durante sus cuatro años de gestión y le pidió que “se llame a silencio”.
Como contraste, Santilli destacó el proceso de desaceleración inflacionaria que se logró en lo que va del gobierno libertario y señaló que la discusión actual pasa por determinar si el índice mensual será del 1,8% o del 1,6%.
“Claramente estamos mejor. Por supuesto que falta, porque no arreglás 100 años de destrucción en tres años”, expresó. Según sostuvo, 12 de los 16 sectores de la economía se encuentran en crecimiento y el debate gira ahora alrededor de la velocidad con la que se recuperará plenamente el consumo.
El funcionario destacó, además, los niveles de exportación de petróleo y el desarrollo de la minería, y aseguró que comienzan a observarse realidades económicas diferentes en las provincias.
Santilli también indicó que la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, llegará este lunes al país ya no para revisar el cumplimiento del programa económico, como ocurría anteriormente, sino para discutir un plan de desarrollo para la Argentina. En ese sentido, destacó que la titular del organismo visitará Vaca Muerta.
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Más que la peor crisis con el principal socio comercial

Será difícil encontrar dos fines de semanas consecutivos, como estos últimos, en los que la Argentina haya estado en el centro de la agenda internacional por las malas razones. Aunque en tren de comparaciones, lo ocurrido en las últimas 48 horas supera con creces el anterior por su gravedad y consecuencias.
El presidente Javier Milei volvió a demostrar que la lista de lesiones autoprovocadas, a sí mismo y al país, no tiene ni parece tener fin y que siempre puede superarse en intensidad y alcance, como lo hizo al abrir anteayer un conflicto sin precedentes con el mayor país del hemisferio sur y principal socio comercial de la Argentina.
La opinión es unánime: decenas de diplomáticos en funciones y retirados, exfuncionarios y expertos en relaciones internacionales de uno y otro país no dudan en afirmar que acaba de desatarse la mayor crisis diplomática del último medio siglo entre la Argentina y Brasil.
La singularidad del conflicto es que fue generado y protagonizado por el propio Presidente, quien en su visita a San Pablo para apoyar al candidato presidencial opositor desplegó públicamente un rosario de insultos contra el jefe de Estado de ese país, Luiz Inácio Lula da Silva, y disparó numerosas descalificaciones y agravios contra su gobierno y el Poder Judicial brasileño.
Tan serio fue considerado por Brasilia que el episodio derivó en un llamado en consulta al embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, quien ayer por la tarde viajó a su país. La adopción de una medida de esa naturaleza entre ambas naciones no registra antecedentes cercanos y constituye en la práctica una formal demostración del serio malestar existente, que se suma al llamado a dar explicaciones al embajador argentino en Brasilia, Daniel Raimondi. Aunque no tanto como podría ser la expulsión de los representantes argentinos o la ruptura de relaciones.
Ante la profundidad y continuidad del conflicto, fuentes de la cancillería brasileña se apresuraron a aclarar que ninguna de las medidas más extremas está en consideración, aun cuando el gobierno argentino ya ha dejado trascender que no habrá pedido de disculpas por parte del embajador Raimondi y, mucho menos, del Presidente.
Lo cierto es que el paso de las horas lejos estuvo de atemperar los ánimos y acercar posiciones. Por el contrario, Milei, en un regreso a su faceta más inmoderada, escaló el conflicto ayer.
A modo de justificación de sus agraviantes expresiones del día anterior, en una entrevista por Radio Mitre, acusó al gobierno brasileño de haber financiado el 25% de los gastos de lo que denominó “la campaña antiargentina”, en referencia a la ola de críticas y cuestionamientos públicos contra el país durante y después del campeonato Mundial de fútbol. Además de volver a acusar a Lula da Silva de haber aportado expertos y financiado parte de la campaña electoral de Sergio Massa, quien fue su rival en el balotaje de la elección presidencial de 2023.
Milei sorprendió con aquella imputación que reinstala la ola antiargentina desatada en redes, basada en muchos casos en desafortunadas e inadmisibles expresiones de funcionarios nacionales y provinciales, jugadores e hinchas nacionales, que habían sido utilizadas como argumento y combustible para la generalizada acusación contra los argentinos de xenófobos, racistas, violentos, transgresores o soberbios. Si el Gobierno no había condenado ninguna de esas manifestaciones, el regreso del Presidente a su versión barrabrava difícilmente mejore la imagen del país. Mal momento para la acumulación de derrapes y menos aún desde la cima del poder político. El softpower nacional está en rojo.
“El argumento del Presidente suena muy infantil. Y ya que trajo lo del fútbol, lo que dijo es como justificar que un jugador, cuya madre fue insultada por la hinchada rival, en represalia fuera a quemarle la sede al club contrario, con el presidente y el plantel adentro”, ironizó un experto en temas internacionales que tiene cercanía con el oficialismo.
En Itamaraty, sede del ministerio de Relaciones Exteriores, no daban crédito ayer por la tarde a la saga de ataques y más aún a la escalada con la acusación de que el gobierno brasileño habría sido un actor principal de la ola antiargentina, de la cual el Presidente no dio detalles ni ofreció pruebas, así como tampoco lo hicieron las principales fuentes del Gobierno consultadas para esta nota.
“No hay antecedentes de un conflicto de esta envergadura ni siquiera durante las últimas dictaduras militares de ambos países, que alentaban hipótesis de conflicto militar y disputaban una carrera armamentística”, afirmó desde Brasilia una alta fuente del gobierno brasileño, en coincidencia con lo expresado por exfuncionarios, diplomáticos y expertos argentinos en relaciones internacionales.
La dimensión alcanzada por el conflicto no solo generó mayoritarias críticas internas y externas a Milei sino también a la política exterior argentina y, en particular, al canciller, Pablo Quirno, quien, junto con la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, secundaron al Presidente en su cuestionable inmersión en la política interna y en la campaña electoral brasileña. Además de acompañar a Milei, Quirno republicó en las redes sociales el discurso del Presidente con sus agravios a Lula y al poder judicial brasileño.
Entre las voces críticas se encuentran aliados del Gobierno y no solo opositores o actores neutrales del universo académico. “Esto es el resultado de las no relaciones diplomáticas del Gobierno. La moderación ya no parece ser la normalidad”, fue la expresión utilizada por el expresidente Mauricio Macri al enterarse de la crisis, según un estrecho colaborador suyo.
“Esto tiene una connotación muy específica desde el punto de vista diplomático, ya que estuvo presente en esos actos el canciller Quirno, lo cual significa que el sistema diplomático argentino dio un respaldo explícito a los dichos del Presidente. Por lo tanto, esto va a ser leído por Brasil como una política exprofeso de la Argentina, y no como un acto irracional de un mandatario que está haciendo campaña política por otros mandatarios de la región”, señaló el experto en relaciones internacionales y profesor de la Universidad Torcuato Di Tella, Juan Gabriel Tokatlian.
“La verdad es que la tensión entre las dos gobiernos ha escalado hasta niveles inéditos. Es la primera vez en la historia moderna que ocurre esto. Ya había habido una relación fría entre ambos países cuando gobernaban Jair Bolsonaro y Alberto Fernández, pero no se llegó a esta intensidad de hoy”, señaló Marcelo Elizondo, especialista en relaciones económicas internacionales.
“Gerente de Trump”
“Intervenir en la campaña ya es complicado y ahora atacar a Lula va a hacer muy difícil tener relaciones bilaterales normales con un país en el que seguramente siga gobernando el oficialismo. Asumo que Milei se sumó a la estrategia de [Donald] Trump de atacar a Lula, pero el costo para la política exterior argentina es grande”, señaló uno de los referentes del principal think tank de política exterior de la Argentina.
El acople de Milei a la estrategia de ataques del presidente de los Estados Unidos, caracterizada por la sucesiva aplicación de mayores aranceles a las exportaciones brasileñas y su intervención en la política interna y en la campaña electoral de Brasil, es uno de los elementos que consideran como agravantes en Itamaraty.
“Milei vino a hacer de gerente de Trump y ofendió a dos de los tres poderes de la república, además de sumarse al ataque contra la democracia brasileña, que resistió a un intento de golpe de Estado. Esto es hacer apología del golpismo”, destacó con manifiesto desagrado una alta fuente de la cancillería de Brasil.
El vocero hacía referencia al asalto a la Plaza de los Tres Poderes, el 8 de enero de 2023, por parte de partidarios de Jair Bolsonaro, que desconocían el resultado de la elección en la que Lula derrotó al entonces presidente que iba por su reelección. Por ese hecho fue condenado y se encuentra en prisión agravada el exmandatario y padre del actual candidato de derecha, a quien Milei intentó visitar sin éxito, ya que se lo prohibió el Superior Tribunal de Justicia. La denegatoria desató las críticas del presidente argentino a ese poder, que fueron rechazadas formalmente en duros términos por el titular de la Corte brasileña, en un acto que tampoco registra antecedentes cercanos.
El pico de conflicto alcanzado en las últimas horas es resultante de una larga serie de desencuentros y disputas entre Milei y Lula da Silva, que tuvo como antecedente un entredicho en 2024 con otro viaje del presidente argentino en el que también expresó su apoyo a Bolsonaro y cuestionó las causas judiciales en su contra. Por esa situación el embajador Bitelli debió viajar a Brasilia para analizar los hechos, aunque no se trató, como ahora, de un formal llamado en consulta, ni tuvo mayores consecuencias.
“Lo de 2024 fue mucho menor en comparación con esto, ya que, si bien Milei hizo su show de rockstar, después en la cumbre del G-20 leyó un discurso muy formal. Se ve que en ese momento Karina había acertado con la medicación”, afirmó con deliberada corrosividad un vocero de Itamaraty.
A pesar de esos cortocircuitos, que incluyeron la reciente ausencia de Milei en la cumbre del Mercosur para no encontrarse con Lula, las relaciones entre los dos países tuvieron puntos de contacto y coincidencias, como la firma del muy demorado y ansiado acuerdo del bloque sudamericano con la Unión Europea.
Además, Brasil se hizo cargo de la representación y custodia de la embajada argentina en Venezuela, tras la expulsión de los diplomáticos argentinos por parte del régimen de Nicolás Maduro en 2024, que se mantuvo hasta enero de este año, cuando el gobierno de Lula da Silva decidió terminar con esa tarea por el desgaste que ya sufría la relación.
En el comienzo de la gestión de Milei, el Brasil de Lula, además, se presentó ante el tribunal de Nueva York que llevaba adelante la causa contra el país por alización de YPF, como “amicus curiae” en respaldo de la posición argentina, que finalmente se impuso.
Esos antecedentes cobran hoy mayor dimensión y acrecientan el malestar del gobierno brasileño.
A la constante falta de diálogo, que se intensificó desde la llegada de Quirno a la Cancillería, el 28 de octubre del año pasado, los agravios y la intromisión en la política interna y en el proceso electoral, en Brasilia suman lo que consideran una absoluta ausencia de gratitud de parte del gobierno de Milei.
Aquellos gestos en favor de la Argentina no solo tuvieron carácter simbólico, sino que “lo de la embajada en Venezuela entrañó gastos nunca reparados, y el resultado final del juicio por YPF le significó a la Argentina evitar un pago inabordable de unos 16.000 millones de dólares”, reprochan desde Brasilia. Ni el corazón ni el bolsillo aportan consuelo o acercan soluciones. Todo lo contrario.
La opinión es unánime, se trata la peor crisis entre la Argentina y su principal socio comercial de, al menos, el último medio siglo. Y desde Buenos Aires no asoma ninguna voluntad de querer repararla.
Julio Bitelli,“la campaña antiargentina”,Claudio Jacquelin,Conforme a
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