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"Tercer tiempo", la iniciativa de la Conmebol en las categorías juveniles que se puso en práctica en la Liga Evolución Sub15

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El cierre de los encuentros de la Conmebol Liga Evolución Sub15 incluye una instancia fuera de la cancha. La Confederación Sudamericana de Fútbol presentó el Tercer Tiempo, un espacio posterior a cada partido destinado a que los jugadores de ambos equipos conversen sobre las emociones, las situaciones de juego y el vínculo con sus rivales.

La propuesta forma parte del programa Conmebol Evolución y apunta a complementar la formación deportiva con herramientas vinculadas a la convivencia, la gestión de la frustración, el liderazgo y el reconocimiento del otro. Según explicó la entidad en un comunicado, la actividad busca que el resultado no concentre toda la atención luego de los 80 minutos de competencia.

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El formato reúne a los futbolistas de los dos equipos tras el pitazo final. En ese momento, los jóvenes participan de una charla guiada y de dinámicas que les permiten revisar lo ocurrido durante el encuentro. El objetivo consiste en bajar la tensión propia de la competencia y habilitar un intercambio sobre las sensaciones que atravesaron durante el partido.

La iniciativa plantea un cambio de registro respecto de la lógica habitual del fútbol juvenil. La victoria y la derrota conservan su valor deportivo, pero dejan de ser el único punto de referencia. Los jugadores tienen la posibilidad de analizar cómo reaccionaron ante un error, un gol, una decisión arbitral o un momento de presión, además de escuchar la experiencia de quienes estuvieron enfrente.

El comunicado de la Conmebol pone el acento en la relación entre los adolescentes que compiten. Durante el partido, cada equipo persigue un objetivo propio y busca imponerse sobre el otro. En el Tercer Tiempo, esa oposición queda suspendida para dar lugar a un espacio común.

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La entidad sostiene que esa instancia permite que los futbolistas reconozcan al rival como otro joven que atravesó las mismas exigencias del encuentro. La propuesta procura alejarse de una mirada que reduzca al adversario a un obstáculo y busca promover pautas de respeto entre quienes comparten una competencia continental.

El trabajo posterior a los partidos aborda cuestiones como la identidad grupal, el trabajo en equipo y la capacidad de asumir responsabilidades dentro de un plantel. También incluye la gestión emocional, un aspecto que adquiere peso en categorías formativas, donde los jugadores empiezan a enfrentar contextos de exigencia, expectativas y resultados.

En ese marco, la derrota puede convertirse en un tema de conversación que no quede limitado al vestuario. El objetivo es que los juveniles encuentren recursos para procesar la frustración y que quienes ganaron puedan revisar la forma en que celebran y se relacionan con el equipo rival. La dinámica contempla, además, la posibilidad de que los participantes expresen aquello que les resultó difícil durante los 80 minutos.

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La Conmebol implmentó un programa para los jóvenes futbolistas (Fuente)

La primera fecha de la actual edición de la competencia contó con la presencia de Claudio Chiqui Tapia, presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), en uno de esos encuentros posteriores al partido. El dirigente se sumó a la conversación después del cruce entre Argentina y Uruguay.

La participación de Tapia dio visibilidad a una actividad que la organización presenta como parte central de su modelo de desarrollo para las categorías juveniles. En lugar de limitar el torneo a la disputa de resultados, la Liga Evolución Sub15 incorpora una agenda formativa que busca acompañar a los futbolistas en una etapa de aprendizaje.

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Lewis Hamilton vs. Charles Leclerc y Fred Vasseur: la inesperada crisis en Ferrari que sacude a la F1 tras la tensa carrera en Monza

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Ferrari afronta una fase decisiva en la temporada 2026 de Fórmula 1. Es que más allá de los problemas operativos y la tensión entre los pilotos Lewis Hamilton y Charles Leclerc, que se acrecentó luego del cruce en la pista en el Gran Premio de Italia, se suma la presión interna por definir si el jefe del equipo, Fred Vasseur, debe reforzar su autoridad o quedará expuesto tras el golpe sufrido en Monza.

Ese escenario se agravó porque el revés llegó ante los tifosi, que además vieron celebrar a Kimi Antonelli a bordo de su Mercedes, y alimentó dudas sobre varias decisiones de fondo. Según un informe del medio especializado The Race, en el paddock crecen los interrogantes sobre la gestión de Vasseur, desde la convivencia entre sus pilotos hasta la dirección técnica elegida para un reglamento dominado por el motor y limitado en energía.

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Hamilton fue quien verbalizó con más claridad el problema después del Gran Premio de Italia. En la Q2, lanzó reproches por la falta de cooperación desde el lado de Leclerc, una situación que, a su juicio, casi lo deja fuera de la definición entre los 10 mejores, y luego hubo desacuerdo sobre la responsabilidad en el incidente de la primera curva durante la carrera. “Miren, yo no corro sucio. Siempre he corrido limpio y justo, y siempre he dejado espacio, así que no creo que deban preocuparse por mí”, dijo el múltiple campeón de la F1 tras la carrera en el Templo de la Velocidad.

El británico también defendió su conducta desde su llegada a la escudería. “He llegado al equipo e intentado ser respetuoso con el espacio, y desde luego no poner al equipo en peligro. Tienen que hablar con Fred sobre la otra parte”, dijo. La tensión entre ambos pilotos contrasta con la convivencia que Ferrari había tenido con la dupla formada por Leclerc y Carlos Sainz.

El toque en pista entre Hamilton y Leclerc (REUTERS/Jakub Porzycki)

El repunte de Hamilton en 2026 creó una dinámica más parecida a la que el equipo vivió entre 1989 y 1990 con Alain Prost y Nigel Mansell: dos figuras de peso que quieren que la estructura trabaje en función de sus aspiraciones. Leclerc probablemente cerró 2025 con la sensación de tener controlada la comparación interna, después de la peor temporada de Hamilton en la Fórmula 1. Este año, en cambio, el siete veces campeón reapareció con mejor rendimiento, mayor influencia declarada sobre el nuevo auto y una sintonía más sólida con el equipo.

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El monegasco rechazó públicamente la idea de una polarización con Hamilton y aseguró que no sabe quién está “forzando” ese relato. Aun así, las dos carreras más recientes en Monza y Zandvoort mostraron a una escudería con dificultades para gestionar a sus dos pilotos cuando ruedan cerca y uno de ellos debe ceder para beneficiar al otro. En esos episodios, el que necesitó ayuda fue Hamilton y esa colaboración no llegó. Frente a este escenario, se especula que la falta de intervención de Ferrari puede revelar un temor a favorecer abiertamente a uno de los dos.

Vasseur intentó justificar su postura tras Monza con una comparación con McLaren, y lo que sucedió con Oscar Piastri y Lando Norris el año pasado, al sugerir que priorizar a un piloto en la lucha por el campeonato podía alterar el desenlace del título. Hamilton lo resumió de otra forma: Ferrari no tiene reglas en ese sentido. Esa ausencia de un código interno deja a Vasseur en una posición delicada entre Leclerc, talento formado en la casa y recientemente renovado con un contrato de largo plazo (2030), y Hamilton, el piloto con mayores resultados estadísticos en la historia de la categoría y además alguien con quien el propio Vasseur mantiene un vínculo desde las categorías inferiores.

La pregunta de fondo ya no es solo cómo ordenar a los pilotos, sino si Vasseur puede sostenerse en el cargo sin hacer cambios visibles. Hamilton apuntó directamente a la estructura de mando tras Monza: “Al final viene desde arriba. Se traslada hacia abajo, las decisiones. Así que empieza con Fred”.

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La declaración no fue presentada como un pedido para reemplazar al jefe del equipo, según se debatió en el paddock de la Máxima, sino como una exigencia para que ejerza la autoridad que el piloto considera indispensable. El británico, según el sitio especializado, entiende que sus reclamos públicos tienen un límite y que solo el máximo responsable puede modificar la forma en que el equipo toma decisiones, se comunica y ejecuta fines de semana de carrera.

Lewis Hamilton (REUTERS/Jakub Porzycki)

Esa crítica abarca errores en clasificación, fallos estratégicos en carrera y el manejo de la relación entre compañeros. La lectura es que esos problemas no responden solo a debilidades individuales, sino a una cadena de mando que no funciona con claridad suficiente.

Otro de los rumores que se desprendieron tras el resultado en Monza fue que en la cúpula del Cavallino no cayó bien que el desastre deportivo coincidiera con una jornada en la que Kimi Antonelli, vestido de Mercedes, se ganó a buena parte del público local.

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Uno de los nombres ligados desde hace tiempo al puesto que hoy es de Vasseur es Antonello Coletta, responsable del programa de Ferrari en el Campeonato Mundial de Resistencia y figura apreciada en Maranello. La otra opción que sobrevuela el debate es Christian Horner, cada vez más mencionado mientras siguen sin concretarse sus intentos de regresar como propietario o accionista de un equipo.

El tema candente también estuvo bajo análisis en el medio italiano AutoRacer. El punto de fondo, de acuerdo con el sitio, no es un error original de Ferrari al fichar al piloto más ganador de la historia de la Fórmula 1. La apuesta incluía desde el principio un intercambio claro: beneficios muy amplios para la escudería a cambio de administrar una personalidad con un peso excepcional dentro y fuera de la pista.

La incorporación de Hamilton elevó el valor de la marca Ferrari en la Fórmula 1. Además, el británico trabajó con intensidad en la estructura de Maranello y trasladó conocimientos y métodos propios de un equipo ganador y muy organizado como Mercedes, con mejoras que el diario define como innegables en distintos procesos internos.

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Ese aporte ganó espacio con el tiempo. Una de las decisiones más visibles fue el paso al carbono Carbon Industrie a comienzos de 2026, una modificación que, según el medio, respondió a una voluntad clara del piloto y que Vasseur aceptó pese a sus reservas por la relación histórica, prolongada y positiva de Ferrari con Brembo.

El fuerte choque de Leclerc en el GP de Italia

Hamilton ya quería ese cambio el año anterior. Ese caso se convirtió en una muestra de cómo el equipo empezó a escuchar cada vez más al británico después de su período de adaptación. La cuestión, sin embargo, ya no sería solo cuánto puede aportar, sino cuánto margen pretende tener para moldear la escudería. Tras su renovación para la temporada 2027, el piloto querría llevar a Ferrari más cerca de su propia visión de funcionamiento.

La tensión central se resume así: Hamilton ya no buscaría únicamente aportar experiencia y métodos de trabajo, sino convertirse en la referencia absoluta del equipo. Según el medio, el británico siente que no es escuchado lo suficiente y empezó a hacer valer públicamente su estatura.

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Del otro lado, Vasseur sostiene una línea distinta. El jefe del equipo francés mantiene que ambos pilotos deben seguir en igualdad de condiciones tanto dentro de la estructura como en pista, con prioridad en el interés colectivo y en la suma de puntos para el campeonato de constructores, antes que en favorecer a uno de ellos en una pelea por el título de pilotos que nunca fue un objetivo realmente posible.

Esa posición también se explica por la estrategia a largo plazo de la escudería con Leclerc. Ferrari decidió apostar por el monegasco como pieza central de su proyecto. La respuesta a la pregunta que se abrió tras Monza es, por ahora, parcial: la escudería no considera que la convivencia esté rota, pero sí afronta el costo de un equilibrio que aceptó desde el inicio. El equipo ganó nombre, conocimiento y proyección con Hamilton, pero ahora debe administrar la presión de un piloto que pretende una influencia mayor sin desplazar a Leclerc del centro del proyecto.

Motor Racing,Europe,Formula 1,Sport

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Una frase escalofriante y el plan para emboscarlos: revelaron detalles estremecedores sobre el crimen del ex Puma Federico Martín Aramburu

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Un nuevo día del juicio por la muerte del ex Puma Federico Martín Aramburu mostró cómo fue el proceso que terminó con la emboscada por parte de los acusados y en los detalles de los elementos reunidos por la investigación para sostener que Romain Bouvier, uno de los implicados, quiso reencontrar a los dos hombres antes del crimen ocurrido en París la noche del 18 al 19 de marzo de 2022, cuando el ex jugador argentino de 42 años fue asesinado tras una pelea a la salida de un bar.

Uno de los datos más precisos expuestos ante la corte fue la rapidez del ataque: de acuerdo con el director de la investigación, se dispararon seis balas en 45 segundos y las últimas cuatro salieron en apenas 4 segundos. Los testimonios directos recogidos inmediatamente después del hecho coincidieron, en términos generales, en una misma escena: todos vieron a un hombre disparar a otro con el brazo extendido.

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El comisario Maximilien Gruselle relató además qué encontró al llegar a la escena del crimen. Dijo que el cuerpo estaba oculto tras un biombo visual, que la identidad de Aramburu fue comprobada y que luego se examinaron las heridas: dos en la parte delantera del cuerpo, una en el muslo derecho y otra en las costillas del lado izquierdo, y cuatro más en la espalda, incluida una en la columna vertebral. En ese momento, se mostraron fotos del cuerpo de Aramburu y su familia se retiró de la sala.

Según la reconstrucción del inicio de la tercera jornada de audiencias que realizó el medio francés La Dépche du Midi, Gruselle confirmó ante la corte que la camioneta Jeep conducida por Lyson Rochemir buscó a Aramburu y a Shaun Hegarty después de la primera pelea. El investigador afirmó que fue Bouvier quien pidió a la conductora que detuviera el vehículo.

Antes de eso, la acusación reconstruyó el altercado en el bar Mabillon a partir de videos y declaraciones de empleados y testigos. Gruselle describió una “pequeña bofetada” de Loïk Le Priol a Hegarty, seguida de un tirón de capucha por parte de Aramburu y de una pelea en la que varios testigos dijeron que los rugbiers llevaron la ventaja. “Fue una verdadera pelea de hombres”, se escuchó en la sala.

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El vigilante del local declaró que Le Priol le mostró un brazalete policial y un arma, de la que llegó a sacar el tambor, para hacerse pasar por agente. El comisario precisó que no montó la pistola que llevaba en la cintura y que el guardia se apartó porque le creyó. En ese momento, según la difusión de las imágenes de la confrontación en un canal de TV, el acusado de asesinar a Aramburu habría dicho “Voy a matarlo”. Hay que recordar que en la primera declaración en el juicio, el presunto autor del crimen dijo que su actitud fue “disparé en legítima defensa”.

También se mencionó una frase atribuida a Bouvier cuando subía a la camioneta, en un momento en que, según las imágenes, se mostraba agresivo. Dirigiéndose a un empleado del Mabillon, dijo: “Deberían habernos dejado hacerlo, íbamos a reventarlos”, por la pelea en la que Aramburu también fue partícipe.

La investigación sostuvo además que, cuando Aramburu y Hegarty llegaron a su hotel, ambos estaban heridos. Un empleado relató que el argentino tenía una herida sangrante en la sien y que los dos pidieron hielo “muy amablemente” para ponérselo sobre las lesiones. Ese mismo trabajador afirmó que no estaban agresivos. Es más, el empleado del lugar destacó que el ex Puma incluso se disculpó “por dejar caer gotas al suelo” y, al ser atendido, dijo: “Es la vida”.

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Uno de los momentos esclarecedores de la jornada en el juicio fue que se estableció que durante los dos minutos que permanecieron en el establecimiento, Le Priol pasó corriendo por delante del hotel y el Jeep se detuvo cuando los dos amigos salieron del edificio. Según el medio francés, un policía que fue parte de la audiencia emitió una frase que generó estupor en la sala: “Por unos segundos no habría pasado nada”, mencionó, dando a entender que el incidente que terminó en asesinato se podría haber evitado.

Loïk Le Priol y Romain Bouvier, dos activistas de ultraderecha, están siendo juzgados por el crimen de Federico Aramburu en París

Otro tramo clave de la audiencia estuvo dedicado al allanamiento en casa de Bouvier. El director de la investigación habló de un “verdadero arsenal” y señaló que los hallazgos podían contradecir la explicación del acusado, que se presentó como coleccionista de armas antiguas. En un departamento de 20 m² se encontraron más de 1.000 cartuchos repartidos por distintos lugares, además de material para mantenimiento de armas, fundas y numerosos distintivos de servicios policiales. El comisario rechazó la versión de Bouvier, que había denunciado una supuesta puesta en escena de los investigadores, y sostuvo que la agrupación de las armas en la entrada respondió al procedimiento habitual.

Gruselle confirmó también la presencia de Mein Kampf, otros libros vinculados con la ultraderecha y una estatuilla de Adolf Hitler. Matizó, al mismo tiempo, que en el inmueble había lecturas variadas, entre ellas el Corán y obras clásicas.

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En otro registro, el teléfono del principal acusado (Le Priol) apareció en casa de Lyson Rochemir sin tarjeta SIM. Allí también se encontraron camisetas con la inscripción “Babtou solide certifié” (Blanco sólido crtificado), medicamentos y objetos vinculados visiblemente a la ultraderecha y placas de chaleco antibalas. Más tarde se constató que Le Priol estaba fichado por su pertenencia a ese movimiento y que también fue identificado como ex integrante del Groupe Union Défense (GUD), un grupo violento de extrema derecha ya disuelto.

La reconstrucción policial de la fuga indicó que Rochemir recogió a Bouvier a la altura del puente del Alma, el lugar donde había sido ocultada el arma del crimen. Cuando el presidente de la corte preguntó cómo se había hallado esa arma escondida en la estructura del puente, el director respondió que fue gracias a la indicación de una persona cuya identidad no recordaba; el magistrado precisó entonces que había sido Loïk Le Priol, y el acusado asintió desde el banquillo.

La policía también pudo seguir el trayecto posterior de la camioneta tras los disparos. El vehículo recogió a Le Priol en los muelles cercanos al Sena antes de dejarlo en un lugar no identificado, y las matrículas de esa Jeep y de un Fiat 500 permitieron identificar a la pareja de acusados.

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La audiencia quedó interrumpida cuando tomaba la palabra la defensa de Le Priol. Un miembro del jurado pidió una suspensión, los abogados protestaron porque querían responder de inmediato y el presidente decidió igualmente dar paso a la pausa del mediodía.

Aramburu, quien tenía 42 años al momento de ser asesinado, tenían planeado asistir junto a otras personas al partido del día siguiente entre Francia e Inglaterra por el Torneo del Seis Naciones en el mítico Stade de France. La noche en la que fue asesinado, el ex Puma había cenado previamente con Marcelo Bosch, José Orengo y Octavio Bartolucci, ex compañeros de la selección argentina de rugby, donde registró 22 presentaciones y logró ocho tries, siendo tal vez el más recordado el que consiguió en el partido por el tercer puesto del Mundial 2007 ante Francia. También fue bicampeón del rugby francés con el Biarritz (donde se radicó tras su retiro) y también jugó en USA Perpignan (2006-2008), US Dax (2008-2010) y Glasgow Warriors de Escocia (2010-2012).

Federico Martín Aramburu,París,homicidio,rugby

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Tras la victoria sobre San Pablo, Boca Juniors define la venta de un futbolista al exterior

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En medio de la serie de cuartos de final de la Copa Sudamericana ante San Pablo, que anoche abrió con un 1-0 a favor en la Bombonera, Boca Juniors podría desprenderse de uno de los futbolistas del plantel. Se trata de Kevin Zenón, que en las próximas horas armaría sus valijas para partir hacia México y sumarse al Atlas dirigido por Hernán Crespo.

El club mexicano apura la negociación porque necesita cerrar la operación antes del vencimiento de su ventana de transferencias (este viernes 11 de septiembre). El Xeneize, que había solicitado una mejora en la forma de pago y la cantidad de cuotas a percibir por el 80% de la ficha del ex Unión de Santa Fe, dejó la tratativa en stand by durante la jornada de ayer ya que Zenón iba a participar del trascendental encuentro por copa internacional contra los brasileños (finalmente integró el banco de suplentes, pero no ingresó).

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Boca lo había adquirido a comienzos de 2024 por unos USD 3,5 millones por el 80% de su ficha. Los montos de la hipotética venta al fútbol mexicano no trascendieron, aunque la transferencia se ubicaría por encima de dicha cifra, mientras que quedó descartada la chance de que la partida del correntino de 25 años que venía de convertirle un tanto a Gimnasia de Mendoza el sábado pasado por Torneo Clausura, sea a través de una cesión.

El destino del futbolista sería el Atlas de Guadalajara, dirigido por el argentino Crespo, que marcha quinto en la Liga MX. En su plantel ya hay varios jugadores coterráneos: Milton Valenzuela, Adonis Frías, Rodrigo Schlegel, Manuel Capasso y Florián Monzón.

Kevin Zenón define su partida al fútbol mexicano

Entre hoy miércoles y mañana jueves habrá una resolución. La posible salida del ex Unión obligó a una definición interna: en Boca Juniors no llegará ni un sustituto para Zenón, ni un reemplazante para el lesionado Tomás Aranda, ni tampoco un defensor central, una posición que el club había evaluado reforzar hace algunos días. Fuentes de la institución le señalaron a este medio que el equipo de la Ribera se retiró de manera definitiva del mercado de pases. El margen reglamentario para sumar un jugador existía por la lesión de Aranda, que le permitió al club pedir un cupo extra con diez días de plazo. La decisión final fue no utilizarlo.

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Juan Román Riquelme, presidente de Boca, no anunció de forma explícita el cierre del mercado para su club, pero dejó en claro cuál es la mirada de la conducción sobre el plantel que quedó conformado. Antes del cruce de Copa Argentina ante Vélez, dijo: “Estamos muy contentos con el libro de pases que hicimos, el técnico quería a Álvaro (Montero), tuvimos la suerte de que esté defendiendo el arco de nuestro equipo. El técnico creía que necesitaba un delantero con las condiciones de Villa y tuvimos la suerte de traerlo, y (Enner) Valencia es un jugador mundialista”.

El dirigente agregó: “Cuando nos quedamos sin técnico se habla de 15 técnicos, entiendo el trabajo de los periodistas, pero estamos muy contentos con los jugadores, es real que se habla mucho. Hasta el último día, si hay posibilidades, no lo vamos a negar, pero hoy estamos contentos”. La postura también se apoya en una recuperación próxima dentro del plantel. Rodrigo Battaglia volvería a fines de septiembre, ya en la etapa final de la rehabilitación por la rotura del tendón de Aquiles derecho. Los que ya no tendrán actividad hasta el año próximo por diferentes lesiones son Adam Bareiro (operado de hernia de disco), Tomás Aranda (operado de fractura de peroné derecho) y Agustín Marchesín (todavía en rehabilitación de una rotura de ligamentos cruzados de rodilla derecha).

En este mercado, Boca realizó la salida más amplia desde el inicio de la gestión de Riquelme. Se fueron Ander Herrera, Edinson Cavani y Nicolás Orsini, cuyos vínculos fueron rescindidos; Marcelo Saracchi, Mauricio Benítez y Exequiel Zeballos, transferidos; Marcelo Weigandt, Juan Barinaga, Agustín Martegani y Lucas Janson, cedidos a préstamo con opción de compra; y los juveniles Santiago Zampieri, Iker Zufiaurre y Gonzalo Gelini, también a préstamo. Las incorporaciones del plantel fueron Álvaro MonteroLeandro LozanoSebastián Villa y Enner Valencia.

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